LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (VII)

1 07 2012

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad.

Capítulo siete

Y ahora llegamos al problema crucial: ¿Cómo podemos auxiliarnos?, ¿Cómo mantener a nuestra mente y nuestro cuerpo en ese estado de armonía que dificulte o imposibilite el ataque de la enfermedad?, pues es seguro que la personalidad sin conflictos es inmune a la enfermedad.

En primer lugar, consideremos la mente. Ya hemos discutido extensamente la necesidad de buscar en nuestro interior los defectos que poseemos y que nos hacen actuar contra la unidad y en desarmonía con los dictados del alma, y de eliminar esos defectos desarrollando las virtudes opuestas. Esto puede hacerse siguiendo las directrices antes indicadas, y un honesto autoexamen que nos descubrirá la naturaleza de nuestros errores. Nuestros consejeros espirituales, médicos de verdad e íntimos amigos podrán ayudarnos a conseguir un fiel retrato de nosotros mismos, pero el método perfecto de aprender es el pensamiento sereno y la meditación, y ubicarnos en un ambiente de paz y sosiego en el que las almas puedan hablarnos a través de la conciencia y la intuición, y guiarnos según sus deseos.

Sólo con que podamos un rato todos los días, perfectamente solos y en un lugar tranquilo,  si es posible libre de interrupciones y simplemente sentarnos o tumbarnos tranquilamente, con la mente en blanco o bien pensando sosegadamente en  nuestra obra en la vida, veremos después de un tiempo que esos momentos nos ayudan mucho y que en ellos se nos suministran destellos de conocimiento y consejo. Vemos que se responde infaliblemente a los difíciles problemas de la vida, y somos capaces de elegir confiadamente la senda correcta. En esos momentos tenemos que alimentar en nuestro corazón un sincero deseo de servir a la humanidad y trabajar de acuerdo a los dictados de nuestra alma.

Recordemos que cuando se descubre el defecto, el remedio no consiste en combatir con grandes dosis de voluntad y energía para suprimirlo, sino en desarrollar firmemente la virtud contraria, y así, automáticamente, se borrará de nuestra naturaleza todo rastro de lo indeseable. Éste es el verdadero método natural de progresar y de conquistar al mal, mucho más fácil y efectivo que la lucha contra un defecto en particular. Combatir un defecto hace aumentar el poder de éste al mantener la atención centrada en su presencia, y desencadena una verdadera batalla; el mayor éxito que cabe esperar en este caso es vencerlo y suprimirlo, lo cual es poco satisfactorio, ya que el enemigo permanece dentro de nosotros mismos y en un momento de debilidad puede resurgir con renovados bríos. Olvidar el error y luchar  para desarrollar la virtud que haga imposible al anterior, ésa es la verdadera victoria.

Por ejemplo, si existe crueldad en nuestra naturaleza, podemos repetirnos continuamente: <no seré cruel>, y así evitar un error en esa dirección; pero el éxito de este caso depende de la fortaleza de la mente, y si ésta se debilita por un momento, podemos olvidar nuestra resolución.  Pero deberíamos por otra parte, desarrollar una verdadera compasión por nuestros semejantes, cualidad ésta que hará a la crueldad imposible de una vez por todas, pues evitaríamos el acto cruel  con horror  gracias al compañerismo. En este caso no hay supresión, ni enemigo oculto que aparezca en cuanto bajamos la guardia, pues nuestra compasión  habrá erradicado por completo de nuestra naturaleza la posibilidad de cualquier acto que pudiera dañar a los demás.

Como hemos visto antes, la naturaleza de nuestras enfermedades físicas nos ayudará materialmente al señalar qué desarmonía mental es la causa básica de su origen; y otro gran factor de éxito es que sintamos un gusto por la vida, y consideremos a la existencia no meramente un deber que hay que cumplir con la mayor paciencia posible, sino que desarrollemos un verdadero gozo por la aventura que significa nuestro paso por este mundo.

Quizá una de las mayores tragedias del materialismo es el desarrollo del aburrimiento y la pérdida de la auténtica felicidad interior; enseña a la gente a buscar el contento y la compensación a los padecimientos en las alegrías y placeres terrenales, y éstos sólo pueden proporcionar un olvido temporal de nuestras dificultades. Una vez que empezamos a buscar compensación a  nuestras tribulaciones en las bromas de un bufón a sueldo, entramos en un círculo vicioso. La diversión, los entretenimientos, y las frivolidades son buenos para todos, pero no cuando dependemos de ellos persistentemente para olvidar nuestros problemas. Las diversiones mundanales de cualquier clase tienen que ir aumentando de intensidad  para ser eficaces,  y lo que ayer nos atraía mañana nos aburrirá. Así seguimos buscando otras y mayores excitaciones hasta que nos saciamos y ya no obtenemos alivio en esa dirección. De una forma u otra, la dependencia de las diversiones mundanales nos convierte a todos en faustos, y aunque no lo advirtamos plenamente en nuestro yo consciente, la vida se convierte en poco más que un deber paciente, y todo su auténtico gusto y alegría, que debería ser la herencia de todo niño y mantenerse a lo largo de la vida hasta la hora postrera, se nos escapa. Hoy en día se alcanza el estado extremo en los esfuerzos científicos por obtener el rejuvenecimiento, por prolongar la vida natural, (…).

El estado de aburrimiento es el responsable de que admitamos en nuestro ser una incidencia de la  enfermedad mucho mayor de la normal,  y como éste suele surgir muy pronto en la vida, las enfermedades asociadas a él tienden a aparecer a una edad cada vez más temprana. Esta circunstancia no se dará si conocemos la verdad de nuestra divinidad, nuestra misión en el mundo, y por tanto si contamos con la alegría de obtener experiencia y de ayudar a los demás.

El antídoto contra el aburrimiento es interesarse activa y vivamente por todo cuanto nos rodea, estudiar la vida durante todo el día, aprender de nuestros semejantes y de los avatares de la vida, y ver la verdad que subyace en todas las cosas, perdernos en el arte de adquirir conocimientos y experiencia, y aprovechar las oportunidades de utilizar esta experiencia a favor de un compañero de ruta.  Así cada  momento de nuestro trabajo y de nuestro ocio nos traerá el celo por aprender, un deseo de experimentar cosas reales, con aventuras reales y hechos que valgan la pena, y conforme desarrollemos esa facultad, veremos que recuperamos el poder de obtener alegría de los más pequeños incidentes, y circunstancias que hasta entonces nos parecían mediocres y de aburrida monotonía serán motivo de investigación y aventura. Son las cosas más sencillas de la vida – las cosas sencillas porque están más cerca de la gran verdad – las que nos proporcionarán un placer más real.

La renuncia, la resignación, que nos convierte simplemente en un pasajero distraído del viaje por la vida, abre la puerta a indecibles influencias adversas que nunca habrían tenido oportunidad de lograr ingresar si la existencia cotidiana se viviera con alegría y espíritu de aventura. Cualquiera que sea nuestra estación, trabajador en la ciudad, o solitario pastor en las colinas, tratemos de convertir la monotonía en interés, el aburrido deber en alegre oportunidad para experimentar, y la vida cotidiana en un intenso estudio de la humanidad y de las grandes leyes fundamentales del universo. En todo lugar hay amplias oportunidades de observar las leyes de la creación, tanto en las montañas como en los valles o entre nuestros hermanos los hombres. Primero de todo, convirtamos la vida en una aventura de absorbente interés en la que el aburrimiento ya no sea posible, y con el conocimiento así logrado busquemos armonizar nuestras alma y mente con la gran unidad de la creación de Dios.

Otra ayuda fundamental puede ser para nosotros desechar el miedo. El miedo en realidad no tiene lugar en el reino humano, puesto que nuestra divinidad interior, que es nosotros, es inconquistable e inmortal, y si sólo nos diéramos cuenta de ello, nosotros, como hijos de Dios, no tendríamos nada que temer.

En las épocas materialistas el miedo aumenta naturalmente con las posiciones terrenales (ya sea del cuerpo mismo o riquezas externas), puesto que si tales cosas son nuestro mundo, al ser pasajeras, tan difíciles de obtener y tan imposibles de conservar, excepto lo que dura un suspiro, provocan en nosotros la más absoluta ansiedad, no sea que perdamos la oportunidad de conseguirlas mientras podamos, y necesariamente hemos de vivir en un estado constante de miedo, consciente o subconsciente, puesto que en nuestro fuero interno sabemos que en cualquier momento nos pueden arrebatar esas posesiones y que sólo podemos conservarlas un breve momento en la vida.

En esta era, el miedo a la enfermedad ha aumentado hasta convertirse en un gran poder dañino, puesto que abre las puertas alas codas que tememos, y asi éstas llegan más fácilmente. Ese miedo es en realidad un interés egoísta, pues cuando estamos seriamente absortos en el bienestar de los demás, no tenemos tiempo de sentir aprensión por nuestras enfermedades personales.

El miedo desempeña hoy una importante labor en la intensificación de la enfermedad, y la ciencia moderna ha aumentado el reinado del terror al dar a conocer al público sus descubrimientos que no son más que verdades a medias. El conocimiento de las bacterias y de los distintos gérmenes asociados con la enfermedad ha causado estragos en las mentes de decenas de miles de personas y, debido al pánico que les ha provocado, les hace más susceptibles al ataque. Mientras las formas de vida inferiores, como las bacterias, pueden desempeñar un papel, o estar asociadas a la enfermedad física, no constituyen en absoluto todo el problema como se puede demostrar científicamente o con ejemplos de la vida cotidiana. Hay un factor que la ciencia es incapaz de explicar en el terreno físico, y es por que algunas personas se ven afectadas por la enfermedad mientras otras no, aunque ambas estén expuestas a la misma posibilidad de infección.

El materialismo se olvida de que  hay un factor por encima del plano físico que en el transcurso de la vida protege o expone a cualquier individuo ante la enfermedad, de cualquier naturaleza que sea. El miedo, con su efecto deprimente sobre nuestra mentalidad, que causa desarmonía en nuestros cuerpos físicos y energéticos, prepara el camino a la invasión, y si las bacterias y las causas físicas fueran las que única e indudablemente provocaran la enfermedad,  entonces, desde luego, el miedo estaría justificado.

Pero cuando nos damos cuenta de que en las peores epidemias sólo se ven atacados algunos de los que están expuestos a la infección y de que, como hemos visto, la causa real de la enfermedad se encuentra en nuestra personalidad y cae dentro de nuestro control, entonces tenemos razones para desechar el miedo, sabiendo que el remedio está en nosotros mismos,  podremos decir que el miedo a los agentes físicos como únicos causantes de la enfermedad debe desaparecer de nuestras mentes, ya que esa ansiedad nos vuelve vulnerables, y si tratamos de llevar la armonía a nuestra personalidad, no tenemos que anticipar la enfermedad lo mismo que no debemos temer que nos caiga un rayo o que nos aplaste el fragmento de un meteorito.

Ahora consideremos el cuerpo físico. No debemos olvidar en ningún momento que es la morada terrenal del alma, en la que habitamos una breve temporada para poder entrar en contacto con el mundo y así adquirir experiencia y conocimiento. Sin llegar a identificarnos demasiado con nuestro cuerpo, debemos tratarlo con respeto y cuidado para que se mantenga sano y dure más tiempo, a fin de que podamos realizar nuestra labor. En ningún momento debemos sentir excesiva preocupación o ansiedad por él, sino que tenemos que aprender a tener la menor conciencia posible de su existencia, utilizándolo como vehículo de nuestra alma y mente y como servidor de nuestra voluntad.

La limpieza interna y externa es de gran importancia. Para la limpieza externa, nosotros los occidentales utilizamos agua excesivamente caliente; ésta abre los poros y permite la admisión de suciedad. Además, la excesiva utilización del jabón vuelve pegajosa la piel. El agua fresca o tibia, en forma de ducha o baño renovado, es el método más natural y mantiene el cuerpo más sano; sólo se requiere la cantidad de jabón necesaria para quitar la suciedad evidente, y luego enjuagarlo con agua fresca.

La limpieza interna depende de la alimentación, y deberíamos elegir alimentos limpios y completos, lo más frescos posible, principalmente frutas naturales, vegetales y frutos secos.

Desde luego habría que evitar la carne animal; primero porque provoca en el cuerpo veneno  físico; segundo, porque estimula un apetito excesivo; y tercero, porque implica crueldad con el mundo animal.

Debe tomarse mucho líquido para limpiar el cuerpo, como agua y vinos naturales y productos derivados directamente del almacén de la naturaleza, evitando las bebidas destiladas, más artificiales.

El sueño no debe ser excesivo, (…). El viejo dicho inglés <Cuando llega la hora de darse la vuelta, llega la hora de levantarse>.

Las ropas deberán ser ligeras, tan ligeras como permita el calor que den; deben permitir que el aire llegue hasta el cuerpo, y siempre que sea posible hay que exponer la piel a la luz del sol y el aire fresco. Los baños de agua y sol son grandes dadores de salud y vitalidad.

En todo hay que estimular la alegría, y no debemos permitir que nos opriman la duda y la depresión, sino que debemos recordar que eso no es propio de nosotros, pues nuestras alma sólo conocen la dicha y la felicidad.

         * * *

Queridos Lectores:

Después de varios meses, retomo Las Obras completas de  Bach en este penúltimo capítulo de “Cúrese usted mismo”.

Esta vez, Bach centra el texto en cómo cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo para acercarnos a la armonía esencial que tanto anhelamos. Lejos de plantearnos grandes cambios  o acciones complejas, nos invita a tomar la responsabilidad de nuestra salud desde los principios más básicos del autocuidado. Nos remite de nuevo a la sencillez; el pilar de su obra.

En el libro “El arte de la felicidad” el Dalai Lama nos invita a meditar sobre la naturaleza de la mente y dice al respecto de la meditación:

         “Nos ayuda a detener deliberadamente los pensamientos y a permanecer gradualmente en ese estado durante un   tiempo cada vez más prolongado. Cuando se domina este ejercicio se llega a tener la sensación de que no hay nada, sólo vacío. Pero si se profundiza más, se empieza a reconocer la  naturaleza fundamental de la mente, sus cualidades de <claridad> y de <conocimiento>. Es como un vaso de cristal puro lleno de agua. Si el agua también es pura, se puede ver el fondo del vaso, aun sabiendo que el agua está ahí”.

Dedicar  una parte de nuestro tiempo, con constancia,  a estar en soledad,  quietud y silencio interior fomenta una actitud de vida consciente, conectada. 

Respecto al cuidado del cuerpo, Bach nos habla de los pilares básicos de la salud que contemplan la medicina y la enfermería naturista clásica: alimentación vegetariana,  hidroterapia, helioterapia,  actividad  física, descanso reparador, contacto con la naturaleza, relaciones personales que generen  plenitud y una actitud de vida despierta, consciente, comprometida y respetuosa.

Cuerpo y mente son Uno. De la  higiene del cuerpo depende la higiene de la mente, y viceversa;  se nutren mutuamente. El equilibrio cuerpo mente nos acerca a una vida respetuosa con nosotros mismos, coherente y en armonía con nuestro yo superior.

<Det tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.






* Entrevista a MONTSERRAT BAYEGO, Enfermera comprometida con la Vida, con la Esencia del Ser Humano: “Sería un gran logro que las Terapias Naturales y/o Complementarias llegaran a ser apreciadas y respetadas por todos los profesionales de la salud.”

17 05 2010

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Montserrat Bayego i Salvador es Enfermera, Matrona, Especialista en Enfermería Pediátrica, Fisioterapeuta, Licenciada en Antropología social y cultural, Bach Practitioner y Experta en Terapias Naturales y Complementarias.

Docente colaboradora en diversas instituciones, entre ellas el Col.legi Oficial d’Infermeria de Barcelona (COIB), impartiendo formación para Enfermeras sobre Terapia Floral de Bach, Masaje Infantil, Tacto Terapéutico y Reflexoterapia Podal. Participa también en proyectos de educación para la comunidad centrados en el ámbito familiar.

Fue docente de  Terapia Floral de Bach en el Postgrado de Enfermería y Terapias Naturales de la recientemente desaparecida E.U.I. Santa Madrona de Barcelona.

Autora de contenidos en la web del COIB “La Infermera Virtual.

Desde 1991 ejerce la Enfermería de forma autónoma en el espacio compartido CENTRE D’ASSESSORAMENT desde la perspectiva de las Terapias Naturales y/o Complementarias.

MONTSERRAT BAYEGO I SALVADOR:

“LA ESPERANZA es llegar a ver como van de la mano la Enfermería y la Medicina convencional con las Terapias Naturales y Complementarias dentro de la estructura sanitaria. Que puedan llegar a todos/as y que sea una opción libre.”

“FELICIDAD ES: sentir que se está donde se debe estar, haciendo lo conveniente, compartiendo la vida con personas queridas, que nada sobra ni falta y con motivación para seguir creando y disfrutando de todo ello. ¿Sería esto un patrón vibratorio favorable? Si lo fuera, sería felicidad y seguramente, salud.”


¿CUÁL HA SIDO TU TRAYECTORIA PROFESIONAL?

Todo empezó estudiando enfermería. Estaba entre biología o medicina. Y después de pasar la selectividad para la segunda, en el último momento, decidí Enfermería. Fue una “no casualidad especial”. Una compañera de estudios previos me habló de la Enfermería, concretamente de Santa Madrona y, en aquel momento, ya a punto de matricularme, tomé una alternativa. Ahora no la cambiaría, pero no sé si entonces fue reflexionada o no, fue como un impulso. Hubo momentos de crisis en la carrera pero con la claridad de estar donde tenía que estar y con la idea que era para después poder ser matrona. Las criaturas son lo más perfecto y su nacimiento lo más extraordinario. Después sentí que, para poder ejercer mejor, los conocimientos de Fisioterapia me ayudarían y completarían como profesional, así como  también la especialidad de Pediatría.

Aunque todos estos estudios fueran desde el academicismo más convencional, mi experiencia más intima y personal siempre había estado acompañada del mundo natural, ya desde una vivencia en el ámbito familiar. Cuando entré al mundo laboral ponía  en práctica todo lo que había aprendido, pero no podía evitar estar constantemente intentando encontrar otros remedios y otra forma de cuidar a las personas. Los estudios de Enfermería, en aquellos años finales de los 70s., no me podían aportar  la visión que  necesitaba. Fue cuando tuve que buscar en la Naturopatía, era lo más parecido.

Tengo que agradecer a una persona, Esther Menoyo, la misma compañera que en su día me hablo de la Enfermería. Apareció otra vez en mi vida y me mostró un nuevo camino a recorrer: la reflexoterapia podal; también por una “no casualidad” y también en el “momento especial”. Acababa de nacer mi segundo hijo y se avecinaban grandes cambios para mí hacia una orientación definitiva. Procuré formarme en todas las terapias que me fue posible quedando sobretodo fuertemente impresionada por la terapia floral del Dr. Bach, a la cual le debo mucho personal y profesionalmente. Y, finalmente, para entender todavía más al ser humano, volví a la universidad para estudiar Antropología social y cultural. Y, nunca se sabe, quizás …

Si te parece bien, primero explicaré el paso por el sistema sanitario oficial. Hacia el 1982, más o menos, conseguí una plaza en propiedad de asistencia primaria en la seguridad social. Una plaza muy cómoda, cerca de casa, ideal. Pero donde no podía tener iniciativas ni trabajar en coherencia con mis ideas de salud/enfermedad/persona. Hacia el 1985, quizás tomando como excusa el nacimiento del segundo hijo y para poder ocuparme mejor de los dos tomé excedencia. Así también podría aprovechar para estudiar todo lo relacionado con las terapias complementarias mencionado anteriormente.

Hacía poco tiempo había empezado a colaborar como comadrona en las sesiones de preparación maternal en una clínica, donde conocí a la que seria la compañera de proyecto del Centre d’Assessorament.

Antes de trabajar en el ambulatorio, y desde que acabé Enfermería el 1977, había estado haciendo muy variadas suplencias en muchos centros hospitalarios sobretodo como matrona. Y antes de abrir el centro también estuve en la consulta de medicina biológica a la que debo y tengo que agradecer experiencia, sobretodo en reflexoterapia podal; un nombre muy muy querido: Dra. Montserrat Noguera.

Llegó el momento oportuno y después de trabajar las ideas sobre el papel durante más de un año con Neus Calleja, mi compañera, “nació” el Centre d’Assessorament que está a punto de cumplir 20 años. Ella es psicóloga, acababa de tener a su primera hija y no sé bien como fue, nos encontramos hablando de todo lo que se podría llegar a hacer con los/as pequeños/as, y preguntándonos porqué no se estaba haciendo.

Las dos estábamos “buscando” nuestro camino. Fue así como decidimos caminar juntas ofreciendo a la población aquello que encontrábamos en falta: estimulación infantil y asesoramiento para promover la salud integral en el ámbito familiar. Convirtiéndose el Centre d’Assessorament, también, en el espacio óptimo para desarrollar una Enfermería diferente, sin abandonar todo lo aprendido de forma convencional pero aplicándolo desde otras perspectivas y completándolo con otras técnicas.


  • ¿CUÁL FUE LA RESPUESTA DE LA POBLACIÓN ANTE UNA CONSULTA PRIVADA DE ENFERMERÍA VEINTE AÑOS ATRÁS ?

No fue fácil. No era habitual una enfermera en consulta autónoma si no era para practicar curas, tomar la tensión arterial y poner inyecciones. En aquel momento, por lo que recuerdo,  la gente no sabía muy bien que era una enfermera, que podía hacer, cuales eran las funciones propias que podíamos desempeñar.  Aún nos veían como el/la ATS.

Una enfermera que, autónomamente, pretendiese atender a las personas aconsejando sobre formas de vida saludable para promover la salud, como cuidarse para prevenir la enfermedad, así como remedios que podían contribuir a curarse de su estado mórbido, era una cosa impensable.

Así que quizás no te podías presentar como enfermera aunque siempre quedaba implícito. Trabajaba aportando otras maneras de cuidar desde las Terapias naturales y Complementarias aunque los/as usuarios/as no estaban acostumbrados a que fuera una enfermera fuera del sistema la que hiciera éste trabajo. Nunca colgué títulos en las paredes, tampoco uso bata sanitaria. Si alguien pregunta le explico quién soy, que he estudiado y porqué trabajo de esta manera.

Pienso que los títulos solo quieren decir que se ha tenido la posibilidad y el privilegio de aprender, pero no necesariamente asegura que se ha aprendido lo suficiente. En realidad, siempre nos estamos formando y la mejor escuela es la vida, nuestros propios hijos como espejos y, como no, las personas que acuden a la consulta a quienes (unos y otros) quiero aquí agradecer públicamente su confianza. Fue para comprender y conocer más al ser humano en el mundo que finalmente me licencié en Antropología Social y Cultural.

Cuando empecé a trabajar de forma liberal en el Centre d’Assessorament, no sabía donde llegaría pero supongo que en el fondo lo que deseaba era lo que ha acabado pasando. Poder hablarlo abiertamente,  que  reconozcan tu trabajo como enfermera los/las clientes pero también el colegio profesional, y, finalmente, poderlo transmitir a través de acciones docentes diversas.

Me siento feliz, y es muy importante para mí poder hablar de terapias naturales y Complementarias como instrumentos a utilizar en las funciones propias de la Enfermería. Es como un regalo, conseguido con mucho esfuerzo pero un regalo. Y un privilegio y agradecimiento llegar a ver que tareas que quizás escondías o por las que casi eras perseguida en aquella época, ahora son apreciadas y reconocidas.


¿TE SENTISTE EN ALGÚN MOMENTO PERSEGUIDA O SEÑALADA CUANDO EMPEZASTE A TRABAJAR CON TERAPIAS COMPLEMENTARIAS?

Hace muchos años sí cuando, en calidad de matrona, intentaba que los partos fueran de otra manera, distinto de cómo se estaban asistiendo en los centros hospitalarios.

Después, al salir del sistema sanitario convencional y trabajar como profesional liberal fue muy diferente. Cada uno en su casa o en su Centro propio de trabajo hace las cosas como cree oportuno. Y si las personas que acuden lo hacen libremente, y normalmente son personas que ya tienen claro estas otras formas de proceder en el terreno de la salud y la enfermedad, entonces todo es fácil, espontáneo, una gozada y un privilegio.

Recuerdo, con enorme agradecimiento, la vez que en la Escuela Universitaria de Enfermería,tristemente desaparecida, Santa Madronala enfermera y profesora Dolores Martínez, que había sido mi tutora cuando estudié en dicha escuela, se enteró de cómo estaba trabajando de forma autónoma. Me ofreció poder ir un día a explicarlo a los alumnos de tercero de enfermería. Y otra enfermera y profesora, Marta Torroja, me ofreció un tiempo de sus clases para que lo pudiera hacer. Fue un honor que también le agradezco.

No sabía bien que explicar, hice unas transparencias y conté cómo había surgido la idea de montar el centro, como había derivado hacia una asistencia diferente para promover la salud utilizando las terapias complementarias.

Fue la primera vez que mencioné las flores de Bach, dándoles una relevancia en mi ejercicio profesional. Para  mí son una pasión, no lo puedo disimular. Me acuerdo que estaban todos los alumnos y en la última fila estaba mi tutora, y cuando acabamos dijo: “podrías hacer un proyecto y presentarlo porque quizá pueda interesar esto”.

La semana siguiente ya tenían un proyecto sobre la mesa. El cual fue valorado con mucho cariño por la Directora de la Escuela, Montserrat Teixidor, y así empezó la asignatura optativa de terapia floral del postgrado que en aquellos días se impartía en dicha escuela.

¡Tengo que agradecer tanto!, que nunca agradeceré lo suficiente. Para mi fue un salto de lo subterráneo a la meseta, con el sol brillante; fue un salto enorme, de una forma inesperada.

Pienso que he tenido la gran suerte de encontrar personas en mi camino que me han dado la posibilidad de visibilizar lo que estaba haciendo y compartirlo. En otra ocasión y de una manera semejante pude llevar las flores de Bach al colegio oficial de enfermería de Barcelona de la mano de Núria Rossell. La ocasión no la puedes dejar perder.  Muchas gracias también al colegio por haber confiado en estos contenidos y haberlos valorado como adecuados a la práctica enfermera.

  • ¿QUÉ OFRECES ACTUALMENTE EN TU CONSULTA?

Ofrezco diversas formas de atención que integran una única manera de acompañar, de cuidar, desde el conocimiento enfermero y las terapias nombradas, para preservar la salud o para encontrar remedios cuando se está enfermo.

Hago propuestas y cada persona se acoge a aquellos consejos y/o tratamientos que en aquel momento consideran que les pueden ser de utilidad. Para mi es de gran trascendencia la autonomía del/la cliente/a. Cada persona ha de decidir y ser responsable de su salud.

Acuden personas de todas las edades, familias enteras. Para estar mejor de salud y para recuperarla cuando enferman.


  • ¿CON QUÉ TERAPIAS ACOSTUMBRAS A TRABAJAR?

Todo lo aprendido en Naturopatía ha sido de mucha utilidad: fitoterapia, dietoterapia, homeopatía, oligoterapia, algún tipo de masaje, conceptos generales del higienismo, de cuidar de ti mismo de la manera más natural posible, no alejarte de la naturaleza, la hidroterapia, …todo lo que normalmente abarca la Naturopatía.

Así como “leí” distinto la enfermería que había aprendido, lo mismo hice con la fisioterapia. Nunca he utilizado aparatos, sólo  las manos. Practico terapias reflejas y energéticas, y busco la rehabilitación de la persona desde el conocimiento del propio cuerpo, con una buena higiene postural y teniendo muy en cuenta como las emociones se “fijan” en los músculos trastornando todo el organismo.

Muy especialmente trabajo con la terapia floral del Dr. Bach. Considero que es de gran utilidad para prevenir la enfermedad si consideramos su origen emocional. Es de gran ayuda para las personas en cualquier etapa y condición vital.

  • ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE ENERGÍA-SALUD Y ENFERMEDAD?

Pienso que no habría vida si no hubiese energía, entiendo que la concreción de la vida, de esta energía, es el cuerpo material que tenemos, y, considero,  que salud y enfermedad son dos expresiones diferentes de esta vida, de esta energía que se concreta en un cuerpo.

Entonces, siempre que hay un desequilibrio en esta energía, que es lo que realmente da la vida al cuerpo que le es vehículo, cuando está disarmónica, la forma de manifestarse la desarmonía son las alteraciones que vemos en dicho cuerpo, lo que llamamos enfermedad, los síntomas que se manifiestan.

Vivimos en un continuum salud-enfermedad. Todos, a lo largo de nuestra vida terrenal, en tanto que seres imperfectos que nos desequilibramos constantemente y nos reequilibramos, vamos pasando por diferentes momentos de salud y enfermedad.

Pero hace falta diferenciar la enfermedad que solo es todavía disfunción, y que sería un fluctuación de la salud ligera y relativamente fácil de reequilibrar, de la que ya no es disfunción sino que es degeneración, lo que llamamos cronicidad. En éste segundo supuesto, puede ser que podamos conseguir un cierto reequilibrio pero no una curación completa en el sentido físico. Sí una curación en el sentido energético.

Quisiera aclarar, antes de seguir adelante, que el hecho de hablar de energía no obvia la existencia de gérmenes potencialmente infectivos, de tóxicos de diversas procedencias, de alimentos no convenientes, etc, como elementos generadores de enfermedad.

Si una persona está viviendo demasiado tiempo con un desequilibrio energético importante, puede llegar el momento en que el daño hace mella en el cuerpo físico. Éste se deteriora y empieza a degenerar, aparece una lesión orgánica, a veces sistémica, y puede, con el tiempo, llegar a un punto de no retorno por lo que hace a la lesión tisular.

Dicho de otra forma, a pesar de que el cuerpo humano tiene una gran capacidad de regeneración, puede llegar al agotamiento de dicha capacidad. Pero la energía siempre es reequilibrable mientras no llegamos al final de la vida. Puede haber curación energética aunque el cuerpo ya no se pueda curar y sobrevenga la muerte del organismo.  Gracias a la armonización de la misma podrá morir en paz.


  • ¿Y  ES VISIBLE A LOS OJOS?

Yo pienso que muy visible a los ojos, pero más visible en el bienestar de la persona. Aquella persona a quien has visto sufrir mucho, que ha padecido una enfermedad grave, llega a a la fase final de vida y  va  reconciliándose consigo mismo/a y con todo lo que le rodea.

Dicho de otra forma, va reequilibrando sus emociones, su energía. Pronto morirá porque el cuerpo físico ya está muy deteriorado. Aún así,  puede morir en paz, feliz, con serenidad. Podríamos quizás decir “curado” espiritualmente hablando.

  • ¿ES LO MISMO ENFERMEDAD DISFUNCIONAL QUE ENFERMEDAD SUBCLÍNICA?

No necesariamente; si entendemos por subclínico que la persona no presenta síntomas objetivables. Más bien se parecen si consideramos subclínico que no hay pruebas, por ejemplo una analítica en la que puedas demostrar que allí ocurre algo, pero disfuncionalmente  hay síntomas perfectamente observables. No es tan fácil ni exacto el límite.

Hay muchas personas que, por ejemplo, tienen muchas molestias en su aparato digestivo. Si no podemos objetivar al explorar según diferentes técnicas, quizás no se podrá etiquetar una patología médicamente hablando.

Pero la persona se siente muy mal, puede presentar importante flatulencia, vomitar, tener malas digestiones, puede presentar muchas molestias reales observables. Esto es una disfunción, y a cualquier nivel del organismo puede haber una disfunción. Y si persiste puede acabar siendo una lesión en los tejidos, de más difícil recuperación.

Podemos considerar la disfunción como la fase en la que el cuerpo “se queja” a nivel energético y lo exterioriza en forma de síntoma. Los tejidos no están dañados por eso la medicina convencional puede no ver nada radiológicamente,  ni haciendo analíticas, ni haciendo ecografías. Pero energéticamente está disfuncional y  la persona tiene los síntomas. Y esto es lo que es curable, porque si la energía se reequilibra, como la parte orgánica del cuerpo no está dañada, la persona se puede volver a encontrar bien, perfectamente.

La medicina, a veces,  empieza a actuar cuando tiene datos objetivos para entender ese síntoma y puede ser demasiado tarde para curar. Por suerte, cada vez más está trabajando de forma preventiva aconsejando modos de vida saludable.

Algunas veces, se puede estar tratando el síntoma de tal manera que lo que se hace es “taparlo, disimularlo, anularlo” pero no se está actuando en la causa. Quizás la disfunción aparentemente mejora, pero se manifestará disfuncional por otro lado. El cuerpo es uno, todas sus partes se relacionan y están interconectadas.

Podemos hacer una metáfora: una olla a presión con cuatro o cinco válvulas de escape. Si tapamos una (un síntoma),  el vapor saldrá por  otra válvula (otro síntoma) y si las tapásemos todas, llegado a un punto explotaría.

Quizás no guste esta comparación. Pero es una realidad que el cuerpo necesita bajar la tensión que le produce un exceso de tóxicos acumulados,  o de energía que no circula, en forma de síntomas. El organismo humano siempre se esfuerza para sacar hacia fuera como sea lo que le está entorpeciendo. Y lo hará hasta el agotamiento: la enfermedad incurable.


DESDE LA PESPECTIVA QUE TE DA AÑOS DE EXPERIENCIA Y FORMACIÓN ¿PIENSAS QUE EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD SERÍA UN PATRÓN VIBRATORIO DISTORSIONADO?

Considero que cualquier fenómeno siempre es multifactorial, siempre hay más de una causa. El origen de la enfermedad también. Pero lo que no podemos obviar es este  nivel mas intimo y esencial de la persona que es el energético. Si el cuerpo energético no está bien ¿como podrá estar bien todo lo demás?.

Es la sensación que podemos obtener al observar una persona que se alimenta muy bien, está muy bien cuidada y acompañada, tiene todos los recursos humanos considerados necesarios, puede dormir todas las horas recomendables, no pasa nunca frío, respira aire limpio, etc… pero, si no es feliz ¿estará sana?  ¿Qué es ser feliz?, ¿como se siente o está una persona feliz?

Es difícil de explicar y existen muchas maneras de hacerlo desde el sentir de cada uno/a. Una muy sencilla:  sentir que se está donde se debe estar, haciendo lo conveniente, compartiendo la vida con personas queridas, que nada sobra ni falta y con motivación para seguir creando y disfrutando de todo ello. ¿Seria esto un patrón vibratorio correcto? Si lo fuera, sería felicidad y seguramente, salud.


  • HABLANDO DE LAS CAUSAS MULTIFACTORIALES DE LA ENFERMEDAD ¿ESTAR EN ARMONÍA PERMITE SER MENOS VULNERABLE A LOS FACTORES EXTERNOS?

Estar en armonía de alguna forma puede ser un escudo protector si hablamos de energía. Lo mismo que si habláramos de personas seguras de sí mismas, pensaríamos que tendrían mayor facilidad para afrontar situaciones difíciles.

Un buen equilibrio también puede facilitar  encontrar y escoger el recurso adecuado, y que éste resulte útil para la resolución del problema de salud.

Y fijémonos, ya no hablamos de enfermedad, sino de problema de salud. La salud de determinada persona ahora tiene un  problema. No necesariamente la persona está o se siente enferma.

El concepto “estar enfermo” a veces es un poco duro porque es como “instalarse” en un estado. No tiene tanto esa connotación de continuum salud-enfermedad según la cual la persona podría decir: mi salud ahora está deficitaria pero la puedo mejorar. Es decir: Esperanza y responsabilidad.


  • ¿CÓMO PODEMOS PROTEGERNOS DESDE LA PREVENCIÓN FRENTE A TRANSGÉNICOS, CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA, RADIACIONES, …?

Primero no angustiándonos excesivamente pues es una realidad que no podemos obviar fácilmente, nos ha tocado vivir esta época.

¿Y por qué no angustiarse excesivamente? pues porqué el sufrimiento que nos produce angustiarnos pensando que no lo podemos evitar también es contraproducente y perjudicial.

Es bueno que confiemos en el ser humano y en su capacidad para adaptarse al medio. Pero, por supuesto, sería bueno evitar todo  lo que podamos aquello que nos puede perjudicar.

Desde la perspectiva que estamos presentando hay que considerar que el cuerpo siempre intentará deshacerse de lo que le molesta y esto es lo que llamamos enfermedad. Cuantas más sustancias le pongamos que le sean ajenas, más síntomas hará, más se quejará, más enfermedad tendremos.

Si queremos prevención lo primero es no ensuciar el terreno. Estaríamos hablando de evitar un exceso de aditivos, alimentos modificados,…y lo que queramos considerar como tóxico. La idea sería mantener el cuerpo lo más limpio posible en todos los aspectos, sobretodo por dentro.

Y cuando decimos el cuerpo, también decimos la mente. Determinados pensamientos también generan toxinas capaces de enfermarnos: la rabia, la envidia, el miedo,…


  • ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE TERAPIAS NATURALES Y TERAPIAS COMPLEMENTARIAS ?

Desde mi punto de vista, quizá no podemos decir que haya terapias naturales, o diríamos que las que lo eran ya no lo son. Antes  íbamos a un herbolario, o  algunas personas iban a la montaña y cogían las plantas y se las tomaban. Había un diálogo más directo con la naturaleza. Un uso aprendido por transmisión oral o  por empirismo puro y duro: lo utilizo y me va bien. Quizás así podríamos hablar de terapias naturales.

Después todo se ha transformado, se ha tecnificado tanto, que cuando tomas una pastilla de alcachofera, por ejemplo, ¿es una terapia natural?, para mí no.

El término Complementarias viene a dar una explicación: que no son alternativas. Decir de algo que es  alternativo puede tener una connotación  excluyente: “hago lo uno o lo otro”, tengo que escoger, pero no las dos cosas a la vez.

La medicina convencional, en parte,  las ha considerado alternativas porqué no las ha reconocido como útiles. No las ha integrado, las ha separado y lo que es peor, normalmente las ha desacreditado por desconocimiento.

La idea de complementariedad es precisamente considerar que no es una alternativa. Podemos hacer una cosa y la otra, ir de la mano, pueden ir juntas. Pero tenemos que hacerlo bien hecho, y si hay alguna contraindicación, alguna interferencia,  hemos de procurar no caer en un error que podría perjudicar al usuario/a.


  • ADEMÁS LAS CLASIFICAMOS EN TERAPIAS NATURALES, MANUALES, ENERGÉTICAS, …

Si, es muy difícil clasificarlas a mi modo de ver. Pero los humanos necesitamos clasificar para entender y por tanto, si es así, bienvenida sea cualquier clasificación que sirva para comprender y enumerar todas las que sea posible para darlas a conocer.

  • EN MUCHAS OCASIONES LAS PERSONAS LLEGAN A LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS COMO ÚLTIMA ALTERNATIVA ¿QUÉ OPINAS AL RESPECTO?

Que es una realidad y que sería bueno que no fuera así. Considero que en nuestro trabajo como enfermeras educadoras para la salud, seria interesante que lo fuéramos transmitiendo a la población, y en voz bien alta: cuando más efectivas son estas terapias es como preventivo o como promotoras de salud.

También es comprensible y normal que si durante una época, desde el desconocimiento, se han visto algunas prácticas como cosas de brujería,  un poco oscuras, extrañas,…. y no se les ha dado confianza, validación y oficialidad. Se entiende entonces que muchas personas lleguen a ellas como último recurso.

Otras, en cambio, quizás por su historia y usos familiares ya las tienen incorporadas de manera natural cuando enferman. Esta forma de cuidarse y cuidar forma parte de su tradición familiar ancestral.

Considero que cualquier tratamiento útil para el ser humano, nunca es tarde cuando llega. Las TNyC siempre tienen recursos a aplicar y beneficios a ofrecer.

Pero en mi modesta opinión, tanto en la medicina convencional como en la natural, y por ende en la enfermería, siempre hemos de ir a priorizar la prevención y la promoción de la salud por muchos motivos:

- uno porque si podemos llegar a sufrir menos mejor.

-  otro porque cuidarse es algo bueno que puede llegar incluso a dar satisfacción.

- Y otra razón más material y que tendrían que entender los gobiernos: porque sería mucho más barato. Nos ahorraríamos mucho dinero y muchas tareas.


  • PARTE DE LA POBLACIÓN ESTÁ ACOSTUMBRADA A TOMAR UN FÁRMACO CUANDO APARECE EL PRIMER SÍNTOMA, POR EJEMPLO UN RESFRIADO. VIVEN LA ENFERMEDAD COMO ALGO AJENO A SOLUCIONAR INMEDIATAMENTE. SIN EMBARGO, CUANDO EMPIEZAN A TRATARSE DESDE EL ENFOQUE DE LAS TERAPIAS NATURALES DESCUBREN QUE SON PROTAGONISTAS DE SU PROCESO DE SALUD-ENFERMEDAD Y DESARROLAN UN TRABAJO PERSONAL DE AUTOCONOCIMIENTO. ¿QUÉ OPINAS AL RESPECTO?

No todas las personas están dispuestas a aceptar que encontrarse mal puede no ser negativo.

Todavía hay muchas personas que no admiten o no consideran oportuno tener dolor ni un rato, ni un poquito, o tener mocos ni un día ni  medio día, o tener tos ni dos ni tres días, o tener mucha fiebre durante 12 horas.

Quizás esto es así porque se les ha explicado o han entendido que estas dolencias pueden esconder un peligro. Y el ser humano tiende e intenta evitar o neutralizar rápidamente cualquier amenaza.

Y, por otro lado el mensaje que nos han transmitido es  ¿para qué sufrir? Quizás el concepto sufrir no lo tenemos entendido como información, sino solamente como padecimiento e incomodidad.

Cuando una persona tiene síntomas, por ejemplo fiebre, ésta le está avisando de que algo pasa y, además, es uno de los mecanismos que puede poner bajo control la infección que puede haber. La inflamación también es un estado resolutivo si se la acompaña convenientemente hasta que el organismo vuelve a su estado normal. En ningún momento se está afirmando que se deba evitar una consulta médica y quizás algún tratamiento.

Solamente se trata de estar informado de cómo funcionan las capacidades del cuerpo humano para estar alerta, escucharlo y obrar en consecuencia.

Esto permitiría comprender que a menudo,  los vómitos o las diarreas son una manera de expulsar algo que entorpece el buen funcionamiento del organismo y no se debe cortar. Por poner otro ejemplo, cuando presentamos alguna alteración en la piel: picor, enrojecimiento, aunque el diagnóstico sea banal, tendemos a buscar soluciones supresivas inmediatas porqué esta apertura del cuerpo para expulsar nos resulta molesta  y no tenemos la paciencia de dejar que acabe de vaciar, de limpiar.

Esta sería una diferencia muy clara entre un cuerpo de conocimientos y el otro. Uno ayuda al cuerpo a que expulse hacia fuera lo que haga falta durante el tiempo que haga falta y lo acompaña, y el otro no, el otro considera que aquello no ha de ser así y lo para.

En general, las personas que adquieren este conocimiento se van sintiendo cada vez más seguras, tienen menos miedo, son más responsables y trabajan para su salud en colaboración con los profesionales sanitarios.


  • ¿PUEDE CAUSAR ENFERMEDAD LA SUPRESIÓN CONTINUA DE SÍNTOMAS?

Desde la perspectiva de la medicina natural y de cómo funcionan las  TNyC sí. Alguien que lo explica muy bien es Hans-Heinrich Reckeweg.

Se podría decir que “enfermedad suprimida se convierte en enfermedad diferida”. Como la metáfora de la olla a presión antes mencionada y las válvulas de escape. Tapamos un síntoma por un lado y la tensión orgánica sigue existiendo; y si el cuerpo aun es potente acaba saliendo por algún otro sitio en forma de otros síntomas. Si está agotado, ya no podrá. Aquel cuerpo estará quizás llegando  a fases degenerativas…, esto nos lo explica Reckeweg con sus 6 fases en un continuum salud/enfermedad.


  • ¿EN QUÉ ÉPOCA?

Reckeweg y el planteamiento que el llama homotoxicología, si mal no recuerdo, lo plantea en el año 1955,  ya ves, hace tiempo.

  • DESDE TU PARADIGMA ¿QUÉ  FACTORES CONSIDERAS QUE INFLUYEN EN LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES?

No es mi paradigma… es el conjunto de muchos contenidos que aprendes, que observas, o que consideras que pueden ser de una determinada manera y producir unos efectos.

Si consideramos que somos energía, todo aquello que desequilibre esa energía nos puede enfermar y desorganizar a nivel inmunitario.

Una forma de  evidenciarlo puede ser observando como las emociones son “recogidas” por el Sistema Nervioso Central a nivel del hipotálamo en el cerebro medio. Y como, en función de la calidad de las emociones, se producirán regulaciones distintas a nivel hormonal, sistema inmunitario, circulatorio, etc.

Más allá de que estemos programados, de que tengamos sistemas supuestamente autónomos que hacen que funcionemos, no estamos aislados del exterior. Entonces, todo lo que vivenciamos y experimentamos, lo que captamos con nuestros sistemas sensoriales va a decidir de alguna manera nuestra salud.

Aferencias desequilibradoras que persistan pueden, seguramente, contribuir a estas enfermedades autoinmunes.  Pero, obviamente, no podemos considerar causas únicas. Todo es multifactorial, como ya se ha comentado anteriormente.

  • ALGUNAS PERSONAS HABLAN CONTINUAMENTE DE SUS ENFERMEDADES…

Sería una lástima como bien dices,  que pueda haber personas que han llegado a  un punto en que su vida es la enfermedad; en lugar de ser la enfermedad solamente una circunstancia de su vida.

Todos podemos estar enfermos, pero no por estar enfermos hemos de dejar de vivir. Y podemos estar  muy enfermos y aún así ser felices. Nos puede doler alguna parte de nuestro cuerpo o todo en conjunto, pero quizás estar bien porque hay otras cosas más interesantes en ese momento.

Quizás habrá quien esté leyendo y dirá: si claro, no es un dolor de muelas en lo que yo estoy pensando, es en un cáncer, en una enfermedad degenerativa; pero todos sabemos que  hay personas con cáncer que no están mal emocionalmente hablando. Están muy enfermas pero en paz. Y otras personas con padecimientos menos graves que se encuentran muy tristes, espiritualmente perdidas, no encuentran su lugar, su camino en la vida, con o sin enfermedad.

Para sentir la enfermedad como lo que es se ha de comprender por qué se  enferma. También me parece importante tener en cuenta el derecho que uno/a tiene de estar enfermo y de protegerse de la manera que  siente que es la mejor en aquel momento.

La productividad nos lleva a disimular la enfermedad y es un problema importante que tenemos como sociedad: “me tomaré esto, esto y lo otro”. Además en la televisión así lo promueven.

La primera vez que vi anuncios de medicamentos en TV me asusté mucho porque no sabía si eran conscientes de lo que estaban haciendo, están diciendo a la población: “si tengo dolor de cabeza lo paro con tal fármaco”,  y a trabajar como si no pasara nada. Tenemos fiebre, mocos, tos, y lo mismo.

A veces desde los medios de comunicación se transmite el siguiente mensaje: no pares, no pienses, no te escuches, no te responsabilices de tu salud. En un momento dado estos medicamentos son útiles, pero sistemáticamente, ¿ no podemos permitirnos el lujo de ponernos enfermos? …que miedo…

Para dar espacio al auto cuidado, o cuidado de los demás desde un enfoque más higienista, la sociedad debería permitir que una persona pudiera estar dos días en casa si está resfriado/a y cuidarlo desde el reposo.

Y, por otro lado, éste seria un buen ejemplo para nuestros/as niños/as para que sean responsables de su salud en un futuro;  la valoren como un bien tan preciado del que tal vez, no todos podrán disfrutar de igual manera.


INFANCIA-FAMILIA Y SALUD ES UNO DE TUS EJES PRINCIPALES DE TRABAJO, HÁBLANOS DE ELLO.

Tal como hemos hablado al principio, el Centre d’Assessorament se creó a partir de la idea de ofrecer a la población servicios que encontrábamos a faltar,  dirigidos a la infancia y la familia.

Pienso que todo se puede mejorar siempre, todo es cambiable, todo es trascendible, pero las criaturas todavía son “limpias”, nuevas, y hay que preservarlas de todo aquello que pueda resultarles nocivo. Son el futuro.

Promocionar su salud a todos los niveles del ser  es importantísimo. Hacer una buena prevención es nuestro deber y nuestra responsabilidad, así como enseñarles a ejercer la suya, a medida que van creciendo.

¿Cómo se les alimenta? ¿ Cómo se les “respeta” la enfermad? ¿Con que sería mejor que no entrara en contacto su organismo…?

Trabajar por el futuro de la humanidad es trabajar con y para las criaturas para conseguir que crezcan lo más sanas posible. Lo que ya está hecho con los mayores hecho está, pero lo que estamos proyectando que sea lo mejor que esté en nuestras manos.


¿CÓMO ACEPTAN LAS CRIATURAS LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLENTARIAS?

Las criaturas bien, en general. Si  rechazan algo pienso que es porque no les conviene pues son muy inteligentes e intuitivas.

En cualquier caso  me gusta ser siempre muy sencilla con ellas. Tienen una fuerza interna de curación extraordinaria y cuanto menos intervengamos mejor.

Considero importante trabajar para que padres y madres comprendan que muchos de los supuestos problemas que tienen sus hijos/as son, en realidad, derivaciones de sus propios problemas e inseguridades.

Si presentan síntomas primero es conveniente tener un dictamen pediátrico. Después podemos tratar de solucionar dichos síntomas con remedios lo  más naturales y sencillos posible los cuales, facilitarán y dejarán que ellos/as mismos/as se curen. Normalmente es así,  sin obviar  la existencia de enfermedades importantes y graves en la infancia.

La mayor parte de las veces las enfermedades banales, benignas, y propias de la infancia resultan un paso madurativo. Las madres y padres lo cuentan: <después de la fiebre hizo un estirón>. Y no es sólo un crecimiento en talla, sino que hacen un salto evolutivo en todas sus dimensiones.

Muchas veces hablamos con las familias sobre como cuidar a los niños/as enfermos/as. Procuramos que padres y madres pierdan el miedo a la enfermedad. Que sepan como cuidarlos/as cuando tienen fiebre, como hidratarlos y alimentarlos de forma conveniente y, muy importante, hacerlo creando un ambiente muy agradable.

Pienso que hay que organizar un ambiente muy lúdico alrededor de la criatura enferma, muy especial, mucho juego, mucha seguridad, que la criatura se sienta muy bien, muy querida, muy cuidada y se curan mucho mas rápido y mucho mejor. Este ambiente puede resultar el mejor y más potente fármaco.


  • QUIZÁS ALGUNOS NIÑOS/AS  QUERRÁN ESTAR ENFERMOS  PARA PASÁRSELO BIEN

¿Y quien dice que no sea así …y que no sea algo bueno que así pase?

Pensemos, ¿porque se pone enferma una criatura?  pues porque quizás está pasando un mal momento, una etapa difícil,… igual que los adultos.

Puede que alguien considere que los pequeños/as no tienen problemas pero los tienen igual, a su medida.

Los mayores acostumbramos a enfermar cuando ya llevamos una temporada  muy cansados, o muy estresados, o hemos tenido un disgusto, o… y entonces el sistema inmunitario hace un bajón y…aparecen síntomas, sobreviene el estado de enfermedad.

Las criaturas igual, llegan a un punto en que emocionalmente necesitan un reposo,  una restauración.  En este momento sería bueno que pudieran quedarse en casa unos días. Quizás no haría falta ningún tratamiento la mayoría de veces si se les pudiera proporcionar una parada, un quedarse en casa en un ambiente bien relajado y bien lúdico; pienso que serviría muy mucho, sería una buena inversión de futuro para su salud a todos niveles.


  • EN CUANTO A EDUCACIÓN EN LA COMUNIDAD. ¿EN QUÉ PROYECTOS ESTÁS TRABAJANDO ACTUALMENTE?

Estoy colaborando con el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs que está trabajando en un proyecto educativo y que está procurando información a padres y madres para que se impliquen mucho en el cuidado de sus hijos/as y en su educación.

Gracias a la propuesta de Cristina Santacreu, me ocupo de impartir las sesiones para los padres y madres, y a veces abuelos/as, del grupo 0-6 años. También están los grupos 6-12 y 12-18. Supongo que buscaron una enfermera porque en el grupo 0-6 siempre hay muchas dudas sobre alimentación, sobre enfermedades infantiles, sobre muchos temas relacionadas con la salud.

En la “Escola de famílies”, intentamos abarcar  todas aquellas temáticas en las que padres y madres puedan tener inquietudes y dificultades.

Nadie nos enseña a ser padres y madres ¿verdad? y no es fácil. Afortunadamente, hay muchos padres y madres que se lo cuestionan y que agradecen tener un espacio donde compartir y reflexionar estos temas.

No son conferencias, son encuentros donde exponer ideas y encontrar soluciones que favorecerán a las criaturas y a la familia en general. Normalmente, como se ha dicho,  hablamos de alimentación, de lactancia materna, cómo cuidar a niños/as cuando están enfermos, temas de hábitos y límites, hablamos del juego y los juguetes, de estimulación del desarrollo y masaje infantil, del inicio de la escolarización, del manejo emocional de celos y rabietas, etc…


  • ¡QUÉ INTERESANTE!

Sí, y muy agradable, porque los padres y madres son muy agradecidos y muy colaboradores. Aportan mucho, hablan de su día a día con las criaturas, traen ejemplos que pueden ser solución para otros. Como profesional intentas solamente aportar otras ideas, enfoques. En definitiva,  moderar, modular y religarlo todo.

El objetivo principal es que los padres y madres no sólo sean responsables, sino que también disfruten con sus pequeños/as durante la crianza.


  • ¿QUÉ TE APORTA LA DOCENCIA?

No es la parte más importante de mis tareas profesionales aunque no me importaría que lo fuera. He de decir que me lo paso muy bien compartiendo conocimiento con los/las colegas.

No considero que yo sepa grandes cosas, pero  me gusta compartirlas. Disfruto mucho realmente y soy consciente que yo aprendo más que los/as alumnos/as. Aprendo muchísimo cuando me dedico a la docencia.

Hay que invertir mucho tiempo de preparación, pero es muy gratificante. Y considero que es un lujo poder hablar de temas que nunca hubiera pensado poder presentar en los ambientes académicos oficiales.

Y, finalmente, para mi es importante y gratificante ver el interés y agradecimiento de las personas que asisten a las clases. Su implicación, cómo lo ponen en práctica  con convencimiento y obteniendo buenos resultados. En definitiva, poniendo de manifiesto que otras formas de cuidar están llegando a muchas personas. Todo esto para mi es emocionante, de verdad.


  • DESDE TUS INICIOS HASTA AHORA ¿CÓMO HAN IDO EVOLUCIONANDO LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS A NIVEL DE INTEGRACIÓN EN LA SOCIEDAD Y EN EL SISTEMA SANITARIO?

No lo explicaré de una manera cuantitativa, pues desconozco números  estadísticos en los que ampararme, sino de una forma cualitativa desde la observación de las personas a quién tengo la gran suerte de atender. O también se puede explicar desde la observación de cómo  la gente habla o de cómo se expresa la prensa al respecto,  o por el posicionamiento de los colegios profesionales sanitarios en un momento dado.

Pienso que ha sido un “hacer visible” algo que ya existía de forma discreta, a veces un poco escondida y poco en manos de las enfermeras.

Antes, hablar de terapias naturales y/o Complementarias era pensar en otro tipo de profesionales no sanitarios. Esta manera de cuidar a las personas o de preservar su salud por fin ha entrado en el mundo sanitario. Solamente falta que entre en el sistema hegemónico, oficial. Pienso que falta muy poco, de hecho están en marcha diversas pruebas piloto para implementar este tipo de técnicas en hospitales y centros de asistencia primaria de la sanidad pública.

La esperanza es llegar a ver como van de la mano la enfermería y la medicina convencional con dichas terapias y dentro de la estructura sanitaria. Que pueda llegar a todos/as y que pueda ser una opción libre.

Hace un tiempo para las personas que desconocían el tema podía parecer algo mágico, etéreo.  Ahora son practicas dignas  ejercidas en un contexto profesional. Avaladas en nuestro caso por el colegio de Enfermería  de Barcelona que nos respalda plenamente, dándoles categoría de conocimiento científico.

Finalmente, se observa que también es una necesidad, la gente es muy inteligente, en el fondo sabe lo que quiere a pesar de que no siempre ejerza sus derechos y su responsabilidad para con su salud.

Cada vez vemos más personas que piden otras formas de tratamiento y de cuidados, sobre todo, si no han obtenido resultados, o a veces, desgraciadamente, después de alguna experiencia no deseada.

En cualquier situación de la vida, si una cosa no me va bien, no me funciona ¿Qué haré? Buscaré respuestas, soluciones, en otro lugar.  Considero que estamos en este momento, la gente busca otras ayudas, y en este buscar  está encontrando todo este mundo que no es nuevo, es el más antiguo de todos.

Pienso que tarde o temprano la medicina más ortodoxa tendrá que hacer una apertura. La enfermería ya ha recorrido gran parte de este camino porque las Enfermeras estamos siempre muy cerca del ser humano observando sus necesidades, mirando desde sus ojos, y empatizando con sus emociones. No miramos solamente desde el protocolo, desde el dogma, desde el academicismo, sino que tratamos de dar las respuestas más adecuadas y humanizadas, desde nuestra profesionalidad,  a las necesidades de cada persona, en cada momento, en su continuum salud/enfermedad.

  • NOS ADENTRAMOS EN UN TEMA QUE TE APASIONA: LA TERAPIA FLORAL DE BACH: ¿QUÉ SON Y QUÉ NO SON LAS FLORES DE BACH?

¿Te refieres a qué son y qué no son desde el punto de vista de cómo actúan o qué nos pueden aportar?

En este momento, aunque se habla mucho de ellas, todavía hay mucha confusión en general sobre qué son los remedios florales , para qué sirven, hay publicidad a veces un poco confusa…No es un fármaco tal como se entienden los considerados como tales. Sus efectos no son de orden químico.

Puede tener un formato aparentemente convencional pero estamos trabajando con un producto, con un remedio que actúa a unos niveles muy diferentes, no cuantitativos sino cualitativos,  más vibracionales, explicables desde las leyes físicas.

Actúa tanto en la esencia y profundidad de la persona, que necesariamente ha de haber la implicación de la misma. Su voluntad y  conciencia de lo que está haciendo y para que le servirá.

Esto es lo que no siempre es entendido y no siempre se está utilizando de esta forma, sino que quizá se usa demasiado sintomatológicamente.

Por ejemplo, una persona nos cuenta que tiene miedo y le damos un remedio supuestamente para el miedo. Pero,

- ¿cuál es su miedo?,  ¿ desde cuándo tiene miedo?,  ¿por qué cree que tiene miedo?,  ¿qué le impide hacer este miedo?,  ¿cómo le hace sentir o reaccionar el hecho de sentir miedo?,  ¿qué le representa en su vida, en si mismo/misma o en las relaciones con las otras personas?, ¿o con lo que hace o deja de hacer porque tiene este miedo?

Todo esto quiere decir que la persona pasa por un proceso de introspección y  junto con el terapeuta reflexiona acerca de su miedo. Este modo de proceder lleva  más lejos que escoger un remedio de una forma rápida y, a veces, más superficial.

Dicho de otro modo, lo que podemos llamar miedo, para diferentes personas puede significar diversidad de sentimientos  y, por tanto,  se tratarán con diferentes remedios y/o combinaciones de los mismos. Incluso con algunas flores no clasificadas o identificadas como remedios para el miedo. Lo que sí estaremos haciendo, de este modo, es trabajar específicamente el miedo de aquella persona en cuestión.

En mi opinión es terapia floral cuando obramos de esta manera, desde la explicación muy clara de los significados emocionales, el diálogo, el consenso con quién tomará las flores, que se implique, sepa qué se está haciendo, quiera hacerlo, sea su momento.

Considero que no sería terapia floral utilizar los remedios como si de un fármaco convencional se tratara, identificandolos de una forma rápida y estandarizada.

Algún terapeuta tal vez  no “explique” a su cliente los remedios escogidos. Aquel usuario/a toma flores pero no sabe qué está tomando o para qué. ¿Le harán efecto? Sí. Pero hay una parte de la terapia, que es el aprendizaje que hace a partir de lo que sentirá y experimentará con las flores, que puede quedar obviada. Es decir, la persona puede no identificar las sensaciones que experimenta, no toma consciencia. Por tanto, quizás no las podrá incorporar como herramientas emocionales útiles para un futuro.


  • ¿CÓMO ACTÚAN EN LOS BEBES, LOS NIÑOS, LOS ANIMALES?

Quizás alguien puede pensar: con ellos no podemos hablar, no van a tomar consciencia.

¿Y quién dice que ellos no tomen consciencia? Puede que no podamos dialogar como con una persona adulta, pro con las criaturas se puede hablar aunque ellas  no hablen, puedes ver los cambios en su cuerpo, en su mirada, en su tono muscular, respiración y todo esto dice mucho de ellas, de su sentir y de su estado emocional.

Con un animal también nos podemos comunicar, al tocarlo también podemos tener percepción de cómo se manifiesta a partir de lo que le administras.

La diferencia con el animal humano  es aquella tercera capa de cerebro más externa, el neo-córtex, la cual nos permite que aquello que sentimos, lo razonemos y lo expliquemos. Si tenemos este plus, ¿por qué no aprovecharlo?

Mas allá de lo que sentiremos y del efecto que nos harán las flores, si lo podemos razonar y “hablar” seremos capaces de realizar un aprendizaje, crear un nuevo patrón de comportamiento, de respuesta  útil y adaptativa a nuestras circunstancias, incluso podremos sentir distinto.

Por tanto, no sólo nos harán efecto cuando las estemos tomando y un poco más en diferido al terminar la fórmula, sino que podemos conseguir  un mecanismo emocional “automático” favorable. Esto se puede adquirir a partir del dialogo entre uno mismo y el efecto que nos produce tomar el remedio.

  • ¿QUIERES DECIR QUE PUEDE LLEGAR UN MOMENTO EN QUE SIN TOMAR EL REMEDIO FLORAL SE CONSIGA REALIZAR UN CAMBIO DE ACTITUD?

Sí, si lo  has aprendido. El remedio floral es un facilitador, amplia la consciencia en este sentido. Si además se pone en marcha tu “acto volitivo”, tu razonamiento, todavía es más fácil, más potente, más profundo y permanece más en el tiempo, y queda como una herramienta que tu ya tendrás para usar en un futuro desequilibrio.

No es que las flores te  aporten dicha herramienta,  ya tenías esta capacidad pero quizás no la usabas o lo hacías de una forma desfavorable para tu persona. El remedio floral te la recuerda y te la despierta, la pone en marcha, a punto, para que siempre esté allí para utilizarla.

Hay muchas capacidades que pueden estar “dormidas”, no es que no estén; siempre se ha dicho que del cerebro solo utilizamos una parte muy pequeña. Por ejemplo, la intuición la hemos dejado dormir mucho pero todos/as la tenemos.

Así pues, trabajando de forma adecuada y el tiempo suficiente con los remedios florales específicos para cada persona en un momento concreto, y siguiendo su proceso vital, podemos conseguir grandes progresos en cada ser.

  • CUANDO DICES QUE LA ESENCIA FLORAL DESPIERTA LA CONSCIENCIA ¿TE REFIERES A NIVEL DE SISTEMA NERVIOSO, DE ENERGÍA? ¿CÓMO SE TRADUCE ESA INFORMACIÓN?

Imaginemos que tú estas vibrando de una forma un poco disfuncional y decides tomar un remedio floral. Entonces se solapa la vibración de la flor a las vibraciones que representan tu padecimiento. No es que la incorpores sino que se solapan. Cuando pones las ondas vibratorias unas al lado de las otras,  se produce la influencia de una sobre la otra, y le cambia la forma de la onda, la frecuencia vibratoria.

¿Qué pasa si estás vibrando disfuncionalmente y le pones al lado el recuerdo, el patrón de cómo sería la forma funcional, armónica de vibrar? Lo que acaba ocurriendo es que te va “llevando” hacia la frecuencia vibratoria “saludable” como por mimetismo.

Y entonces ¿que percibes? lo sientes desde la emoción y lo explicas desde la razón, desde el neo-córtex. Tienes una percepción, una sensación que en tanto que eres ser humano y tienes capacidad de razonamiento, además, “te la explicas”. Y, por tanto,  puedes memorizar la “textura emocional” experimentada,  utilizarla de una manera  apropiada y, además,  eres capaz de reproducirla y de reutilizarla en posteriores experiencias vitales.

En niños muy pequeños que han tomado flores podemos observar que han percibido el efecto y su utilidad. Aunque no puedan explicar verbalmente lo que han sentido, queda claro que el beneficio lo han experimentado porque al cabo de un tiempo de no tomar flores, y en un momento en que no se sienten bien, deben relacionar su estado con la experiencia anterior y suelen recordar y reconocen el frasco de los remedios florales. Entiendo, por tanto, que han tenido conciencia del beneficio y además aprendizaje de para qué les sirve. Y esto es una evidencia.

  • ¿CUÁL ES LA HERRAMIENTA DE DIGANÓSTICO DEL TERAPEUTA FLORAL?

No podemos concretar así de fácil, porque cada terapeuta floral o cada estilo de terapeuta floral tiene su herramienta.

¿Como lo hacía el Dr. Bach?,  a partir de una entrevista.  Como cuando lo llevamos a cabo en una consulta de enfermería o como la puede hacer otra profesional de la salud hablando con la persona. La herramienta en estos casos es pues, la entrevista.

Pero el material que se recoge mediante  dicha “entrevista floral” la manera en que se reflexiona para llegar a un diagnóstico  es desde la “perspectiva floral”.

Por ejemplo, no interesa a tal edad operaron a aquella persona de tal cosa, sino si en aquel momento previamente pasó por alguna experiencia especial. O si el hecho de que la operasen le supuso un “corte” en un momento de su vida que le provocó dejar de hacer determinadas cosas. O si hubo un antes y un después,  si desde que le operaron de aquello ya  nunca más…, o ya siempre… o que tipo de emoción  le molesta ahora. Lo que interesa es esta “textura emocional” explicativa alrededor del suceso.

Podemos encontrar terapeutas florales que llegan a los remedios que la persona tomará de otras formas muy diversas. Por ejemplo,  ofreciendo a la persona que consulta que ella misma intuitivamente escoja unas botellas, las que le llamen la atención.  No soy nadie para opinar o juzgar las diversas prácticas. Pero, en calidad de profesional de la salud, de Enfermera, me quedo con el método  tal como la explica Bach: la entrevista floral.


  • ¿CREES QUE HAY UN USO DEMASIADO SUPERFLUO DEL REMEDIO DE RESCATE, DEL RESCUE REMEDY?

Es cierto que muchas personas “entran” en el conocimiento de los remedios florales desde el remedio de rescate, “Rescue remedy”. También es cierto que el uso actual no es exactamente el que dictó Bach, pero es una forma de empezar a conocer las flores.

¿Qué sea superficial o no? Pienso que aún estamos en un “boom” de las flores, se utilizan de muchas formas, cada cual sabrá encontrar su manera y después ya nos permitiremos ser más puristas. Serlo demasiado de entrada,  podría ser un obstáculo para que haya esta apertura. Pero esto es solo una opinión.

  • ¿ESTÁN INTENTANDO ALOPATIZAR LAS FLORES DE BACH LOS LABORATORIOS FARMACÉUTICOS?

Diría que todos aquellos productos o remedios que, en un principio, se  consideraron naturales, han acabado bastante alopatizados.

Pero, en cualquier caso es el usuario/a que lo utiliza, y el terapeuta o el profesional que lo aconseja,  los que le pueden dar un uso más o menos alopático o no.

Antes podíamos acudir a los herbolarios, donde había grandes conocedores de las plantas medicinales, y podíamos comprar a granel una  mezcla para un determinado problema. Ahora vamos a una tienda donde  encontramos las mismas plantas en 50 formatos y mezclas o más.  Y ya todo son marcas.

Pienso que este proceder es alopatizar aquello que en principio era más natural. Vivimos en un mundo que funciona así. Seria bueno reflexionar acerca de tanta producción, tanto gasto y el consiguiente desmesurado consumo.

Comparto contigo la pasión por la Terapia Floral de Bach, un  modo de acercarnos y comprender la complejidad del ser humano, de favorecer el desarrollo y el crecimiento interior tal como Bach proponía: con Humildad, Sencillez y Compasión. Me encantaría que preparáramos juntas un monográfico en torno la Terapia Floral de Bach. ¿Te apetece?

¡Seguro que lo haremos!


  • CUANDO ENTRAS EN UNA FARMACIA DA LA IMPRESIÓN DE QUE TODOS ESTAMOS PRE-ENFERMOS…

Pues sí, una anécdota: Una señora, alrededor de 65-70 años,  me explicó que había ido al médico. Entre todas las preguntas que le formuló le dijo, ¿y usted qué toma para dormir?. La señora, después de quedarse perpleja, le respondió al médico: “un libro”. Y el médico aún se quedó más perplejo, pues presuponía y daba `por cierto a priori, que una señora de aquella edad tenía que estar usando algún fármaco para poder dormir.

Quizás lo primero seria preguntarle cómo duerme. Y si explicara que tenía algún problema, intentar encontrar la causa y, por supuesto, no dar como única salida un fármaco.

No sé si tu pregunta iba un poco por ahí al decir que parece que estemos todos pre-enfermos. Según el ejemplo, parecería que porque tiene esta edad, y se supone que las personas de esta edad ya no duermen bien,  ¿todas tienen que estar tomando un fármaco para dormir? no sé… diría que somos esencialmente sanos, que a menudo nos desequilibramos y enfermamos,  no quiero pensar lo contrario, no pienso que seamos esencialmente enfermos.

  • ¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE EL USO DE LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS COMO ELEMENTO EN LAS INTERVENCIONES AUTÓNOMAS DE ENFERMERÍA?

Tanta como cualquier otra herramienta técnica enfermera. Pero más relevancia tendrán cuando el sistema sanitario hegemónico las reconozca y las preste como un derecho más de las personas para gestionar su salud.

Las enfermeras ahora ya las reconocen, o almenos así se percibe cuando se ofrece la posibilidad de hacer unos estudios en estos campos y no faltan personas que se apunten. Se pone de manifiesto un interés enorme en adquirir estos conocimientos. El Colegio Oficial de Enfermería de Barcelona incluso acredita a los profesionales titulados y con experiencia.(D.A.C.)

Ahora bien, donde chocamos siempre es en el momento de ponerlo en práctica dentro del sistema sanitario oficial. Hoy, como intervención autónoma y en el ejercicio libre de la profesión, ya no tenemos demasiadas dificultades. Pero cuando una enfermera está trabajando en cualquier establecimiento público, si lo considera oportuno, también debiera poder ejercer de forma autónoma ofreciendo estas terapias a quién las desee.


  • ¿HACIA DÓNDE AVANZAN LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS?

¿Hacia dónde avanzan?  Hacia ser universales, en el sentido de que puedan llegar a todo el mundo. Esto es lo que  supongo que acabará pasando.

Se está intentando que sean conocidas y aprovechadas desde la prevención y la promoción de la salud,  no como último recurso. Para que así  puedan encontrar su lugar dentro del sistema hegemónico. Pienso que sería muy interesante que así sucediera.

Y avanzan para llegar a ser complementarias de verdad, es decir, que  puedan ir de la mano de las otras, que se las valore, que se hable de ellas, que se dignifiquen en el sentido de considerar que son valiosas y efectivas. Que sean una opción en el sistema público. Una opción respetada por todos los profesionales de la salud.


  • ¿DESEAS COMPARTIR ALGO MÁS CON NOSOTROS?

Considero que seríaa útil que todas estas terapias ayudaran a las personas a comprender que ellas son las responsables de su salud. “Alopatizar” los remedios considerados naturales nos aleja de esta idea.

Pienso  que no deberíamos caer en esta trampa, las terapias en cuestión se usan de forma coherente cuando  ayudan a la persona a que tome consciencia de si misma, de cómo funciona su cuerpo, de las capacidades de autocuración de su organismo.

Cuando estamos enfermos aprovechamos los conocimientos y prácticas de todos los profesionales que nos pueden ayudar, pero cada uno es responsable de sí mismo, no se han de delegar responsabilidades ni decisiones. Decidir de qué forma nos dejamos ayudar o por quién es muy importante. Tener responsabilidad por la propia salud y darle la importancia que merece. Y no sólo la del cuerpo, sino también la de la mente, el espíritu, las emociones,… si las emociones no son armónicas podemos llegar a enfermar.


  • HABLAS DE LA IMPORTANCIA DE TOMAR CONSCIENCIA DE UNO MISMO, DE ENSEÑAR A TENER CRITERIO, A PENSAR, A DECIDIR…

Y creer en la persona, confiar en sus capacidades. ¿Qué pasa a menudo con el paradigma más hegemónico? es paternalista, es jerárquico, no cree en la persona, le dice cómo tiene que hacer las cosas sin preguntarle su opinión sobre lo que le puede convenir. Si está de acuerdo o no, si tendrá las posibilidades de ponerlo en práctica o le será imposible llevarlo a cabo… No negocia, no pregunta, no pide la opinión.

Es muy importante, y es una oportunidad para cada persona aprovechar el momento en que está enferma para aprender de sí misma. Y es una tarea importante para Enfermería  la aplicación de estas terapias  de forma que eduquen a la población para la salud. Una salud consciente y responsable. Contribuir a que el usuario/a se autogestione.

Lo considero primordial, mucho más que entrar en discusión sobre si una terapia es mejor o más eficaz que otra. Si es mejor fitoterapia, o flores de Bach o oligoelementos o  cualquier otra.

Para cada persona, en un momento dado será mejor una terapia u otra ,o quizás ninguna. Algunas veces será suficiente sólo seguir una alimentación saludable, o esperar a que pase el síntoma y confiar en que su cuerpo podrá reequilibrarse de nuevo. Y si el organismo está ya muy enfermo ¿qué nos queda? ¿no hacer nada? Almenos que esté lo más confortable y se reconcilie consigo mismo y con el mundo.

Por último,  remarcar que no hay que esperar a usar las Terapias Naturales y/o Complementarias cuando ya lo hemos probado todo y parece que ya no hay nada más que hacer. Los contenidos de conocimiento en los que se basan dichas terapias  pueden incluso definir una manera de vivir. No es solamente un remedio para cuando tengo un problema, sino que es  una manera  de cuidar de mi mismo. No debieran ser  un lujo, ni un último recurso a probar, sirven para promocionar la salud y prevenir la enfermedad. Ayudan a crecer como ser humano. Y pueden ser placenteras pues, al recibir un tratamiento de este tipo, uno/a se siente cuidado/a, se siente a sí mismo como ser, y esto es muy importante.

Desde aquí animo a Enfermería, a los compañeros y compañeras, a pensar nuevos proyectos para llegar al máximo de usuarios/as posible, a llevar a cabo investigación adecuada a este tipo de terapias, a poner empeño en su estudio y, cómo no, ahondar en su filosofía.


<De tots els Colors>: “Muchas gracias Montserrat, admiro profundamente tu comprensión del ser humano y tu compromiso con la Enfermería y la Sociedad. Comparto tu pensamiento: El sistema sanitario necesita humanizarse, contemplar a la persona de forma global.

La separación cuerpo-mente y espíritu y la hiperfragmentación de cada parte  nos alejan de la perspectiva del Todo.

Recojo tu invitación y tu llamada para que las Enfermeras lideremos el cambio,  porque el futuro, la evolución de los cuidados y del enfoque terapéutico por parte de todos los profesionales de la salud será holístico, o no será…”

Os facilito los enlaces a materiales de Montserrat Bayego publicados en la web “La Enfermera Virtual” del COIB.








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