Entrevista a MANUEL MATEU, Médico Internista, Homeópata y Humanista: “Tendría que haber una sola Medicina“

Queridos Amigos:

Hace una semana tuvimos la gran oportunidad de conocer al Dr. Manuel Mateu Ratera gracias a su precioso artículoEL TIEMPO Y LA SILLA. EL TIEMPO QUE SE DA, SE INVIERTEcon el que abrimos la entrega de Enfermería, Medicina y Salud Integrativa del mes de Abril. Hoy nos visita para hablarnos de su vida, de su trayectoria profesional y del presente y el futuro de la medicina.

En esta entrevista cercana y personal, Manuel habla sin tapujos de la perversión del sistema en el que estamos inmersos, de su visión de la enfermedad, de la salud, del ser humano, y de la relación médico-paciente.

Manuel Mateu es Médico, formado en la Universidad de Barcelona. Especialista en Medicina Interna por la Universidad Autónoma de Barcelona y Doctor en Medicina con una Tesis Doctoral sobre medicina de montaña después de su participación en la primera expedición catalana al Everest en 1982. 

Trabajó en el servicio de medicina interna del Hospital Comarcal de Igualada (Barcelona) de 1980 a 1990, y fue Jefe del Servicio durante varios años. Se formó en Homeopatía en el Hospital Homeopático de Londres. Es miembro de la Faculty of Homeopathy de Londres, y de la Academia Medico Homeopática de Barcelona (AMHB), fundada en 1890, y de la que fue presidente de 2002 a 2011. Es también docente del Máster de Homeopatía que imparte la AMHB.

Además de haber publicado numerosos artículos en revistas científicas, es autor del libro “Primeros auxilios con homeopatía”, primero en Kairós 1997, actualmente en Narayana 2014.

Es un honor contar en el blog con el testimonio de personas que sin hacer ruido, aportan tanto. Personas que por su grandeza y humanidad, Brillan con Luz Propia. ¡Gracias, Manuel!

* * *

  • ¿Qué te impulsó a ser médico? ¿Cuándo nació tu vocación?

La vocación de ser médico me vino ya de manera bastante temprana. Con 17 años cuando hacía preuniversitario, conocí a una chica, me enamoré y fue una experiencia vital muy intensa. Ella quería hacer medicina y yo, que era muy bueno en química y matemáticas y pensaba que a lo mejor sería un buen químico o que me dedicaría a la física. Cuando ella me habló de medicina se me abrió la puerta a algo que tenía que ver con el humanismo y no sólo la técnica. No era lo técnico, sino que era algo que tenía que ver con las personas, con lo humano y esto me gustó y pensé ¿Por qué no?

Más tarde descubrí que mi padre hubiera querido ser médico, pero fusilaron a su padre (mi abuelo) en la guerra y tuvo que renunciar a su vocación para cuidar a su familia. Me enteré de esta anécdota importante en mi familia cuando yo ya era médico.

Así que con casi18 años decidí cambiar de carreras técnicas a Medicina porque me apasionó la idea de curar o cuidar a los demás, pero no en el sentido que suele decirse de manera anecdótica sobre psicólogos o psiquiatras, que escogen hacer esa carrera para curarse a si mismos o conocerse mejor. No, yo me sentía sano y me movió un cierto idealismo, el ser generoso, ayudar a los demás y pensé: este puede ser un buen camino y entré por aquí.

  • ¿Y qué te encontraste cuando entraste en medicina? ¿Era la formación humanista que esperabas?

Me encontré en la Facultad de Medicina del Hospital Clínico en Barcelona y fue un camino que siempre vi de manera relativa, fui aprendiendo y no fue hasta finales de la carrera que me di cuenta de que lo que de verdad quería hacer era ser médico de cabecera, médico rural. Mi vocación era ser médico de pueblo.

Tenía una idea romántica, es decir, vas a caballo por la montaña hasta una masía y allí atiendes un parto o salvas una vida o a un niño con fiebres altas y delirando. Es la imagen heroica de salvar a los demás. Bueno, está bien esto, pero me di cuenta de que esta idea era del siglo pasado y que la medicina cambiaba y el mundo también cambiaba.

Entonces conocí a un médico italiano, el Dr. Pietro Bassi, que estaba en el valle de Aosta, en Italia, y que se dedicaba a hacer medicina de montaña, pronto socorso, asistencia en carretera, traumatología y además era el médico del pueblo. Lo conocí en un congreso de medicina de montaña y me apasionó tanto su vida que le pedí si podía ir a aprender con él.

Y me fui seis meses a Courmayeur, a Italia, en el Valle de Aosta, justo a los pies del Mont Blanc a aprender medicina con él.

  • ¡Qué interesante! debió ser una experiencia única.

Me abrió la puerta a conocer la medicina de montaña y la medicina de urgencias con la traumatología incluída. Estábamos a los pies de una pista de esquí y atendíamos muchas fracturas, poníamos muchos “yesos”, etc. Y me apasionó la experiencia.

Y aquí es donde yo pensaba: quiero hacer ginecología, quiero hacer traumatología, y medicina interna porque si estás en un pueblo tienes que saber de todo. Y allí aprendí también muchas cosas de este tipo.

Y a partir de aquí llegó una oportunidad, fue cuando “pasó un tren”, que decía: “Expedición catalana al Everest, ¿Quiere usted ser médico de nuestra expedición?” y dije: Sí, ¿Por qué no? El presidente del Centre Excursionista de Catalunya, el Sr. Lluís Puntís, era quien conducía este tren.

En aquel momento ya éramos un equipo de amigos que estábamos trabajando y haciendo montaña y formación en medicina de Montañana y por eso estábamos en ese congreso y allí llegó esa oportunidad.

  • ¿Cómo te preparaste para ser el médico de la primera expedición catalana al Everest?

Me preparé durante más de un año en medicina de montaña, también practiqué cirugía mayor, ya que solamente tenía la práctica de la carrera, para poder intervenir cuando fuera necesario. Me llevé todo el material al Everest. Y también me entrené mucho más en montaña.

Y fue una experiencia muy interesante. De esto ya han pasado casi cuarenta años, y aún hacemos encuentros, estamos todos vivos y nos reunimos cada año.

  • ¿Qué te aportó esa vivencia tan particular e intensa, y la convivencia tan estrecha con las personas?

La experiencia del Everest me dio a nivel personal y humano una visión de las relaciones humanas y de la medicina muy interesante.

  • Y una vez vuelves del Everest, ¿Hacia dónde orientas tu carrera profesional?

A partir de ahí ya empecé a trabajar como médico especialista en medicina interna en el Hospital Comarcal de Igualada. Hice la especialidad de Medicina Interna en el Hospital de la Vall d’Hebron, en Barcelona. Trabajando en el Hospital de Igualada conocí a través de un amigo, la Medicina homeopática.

Y fue aquí cuando se me abrió la puerta a la comprensión de otra manera de curar.

  • ¿Qué te llamó la atención como médico especialista en medicina interna? Descubrir la medicina homeopática marcó tu destino.

Yo en el hospital, en consultas externas, no estaba muy satisfecho de las herramientas que tenía para ayudar a los pacientes. Recaían, eran crónicos, no mejoraban con lo que les dábamos.

Si que mejoraban el proceso agudo con el antibiótico, el corticoide, el antiinflamatorio, con lo que fuera, pero no era una manera de poder ayudarles a cambiar la predisposición a enfermar.

Y esto vi que sí que podía hacerlo o lo prometía la medicina homeopática y me gustó desde el primer momento, me interesó. Y me dediqué a estudiar mucho, sin ningún tipo de reparo o prejuicio. Me pareció interesante, entré y aún sigo ahí en este tema después de cuarenta años. Y apasionado porque me encanta, porque veo que tiene resultados, son complejos a veces de conseguir, pero son resultados muy interesantes en el sentido de que cambian la predisposición a enfermar y mejoran la capacidad de las defensas o de la inmunidad de la persona. Y eso es la verdadera medicina, es una medicina fantástica porque poder modificar la predisposición a enfermar es lo mejor que puede hacer un médico.

  • Después de más de cuarenta años estudiando, investigando, acompañando y tratando a personas ¿A qué conclusión has llegado? ¿Qué es lo que nos hace enfermar?

Primero, ya venimos con una carga de predisposición genética, ya venimos con una posibilidad de estar enfermos ante determinadas noxas o determinadas influencias de la vida, sean ambientales como el clima, o sean emocionales como por ejemplo el abandono. O sea, hay hipersensibilidades. Si heredamos una tendencia ya somos personas que vivimos con una carga genética a enfermar.

Después, en la vida hay elementos que nosotros somos fieles a esta carga genética y a los mensajes familiares que nos han dejado cargas y nos cuesta mucho hacernos caso a nosotros mismos, a nuestra propia identidad, a nuestro ego, a nuestro ser profundo y yo creo que enfermamos porque no somos fieles a nosotros mismos.

En parte es culpa de la profunda o potente urbanización y humanificación de la sociedad en la que la represión del instinto y la renuncia a ser uno mismo y a expresar su manera de ser, y sus deseos, está muy presente y por lo tanto el ser uno mismo está mal visto y decir lo que uno piensa es políticamente incorrecto.

Yo creo que muchas de estas cosas son las que nos enferman. Cuando uno descubre su verdadero yo, como es su naturaleza y lo que necesita, y se quiere más a si mismo, es capaz entonces de llenarse y es capaz de querer a los demás y de estar en equilibrio socialmente, y entonces está menos enfermo. Esta sería un poco mi visión sobre la persona.

  • La cronicidad no ha hecho más que aumentar en los últimos años. Los programas de promoción de la salud no acaban de dar resultados. Tal vez falla que el paradigma (la persona como ser individual, único y singular) y la práctica se encuentren. Comprender los factores que predisponen a cada persona a enfermar y actuar en esa dirección como plantea la medicina homeopática es muy interesante.Al mismo tiempo, todo lo que tu planteas, que tiene tanto sentido y que es tan humanista choca de frente con la realidad cotidiana. Existe una paradoja en salud, por un lado, se potencia que el paciente sea experto, activo y esté empoderado, y la medicina centrada en la persona, pero el modelo médico hegemónico imperante sigue medicalizando la vida, dando poco valor a la relación médico/profesional de la salud-paciente. Es decir, sigue en posesión del control y del poder.

Es que esto no es un negocio. O sea, que la persona sea autónoma y sea libre y no sea dependiente no interesa al sistema perverso, yo digo perverso con todas las letras y con todo el sentido. Realmente el sistema económico actual es un sistema perverso porque además es canceroso. ¿Por qué? Porque el sistema económico predominante es el sistema del crecimiento continuo, y el crecimiento continuo sin un equilibrio del dar y el recibir es perverso y lleva al cáncer tanto en la estructura económica como en la estructura biológica. No se puede crecer siempre, no se puede siempre crecer y crecer y crecer porque lleva al agotamiento de los recursos de la naturaleza, lleva al agotamiento de los recursos del dar y del recibir en el humano también y en el crecimiento económico, si se crece siempre, siempre se hace a expensas de algo que se vacía.

Y esto muchos economistas lo saben y los economistas humanistas están en contra del patrón de crecimiento continuo que es la idea de las grandes empresas. Si una gran empresa como La Caixa o El Corte Ingles ya no tiene beneficios un año, resulta que ya no va bien, sino que va mal. Si se estabiliza su crecimiento pues es una mala señal, ya bajan las acciones. Esto es un desastre porque visto desde esta perspectiva el sostenimiento equilibrado de un organismo está mal visto, no es posible y esto es lo que es la salud.

Una buena salud, un buen equilibrio tiene que ver con esto, y esto se traduce también en la expresión de la sociedad. La sociedad que se manifiesta actualmente en las redes sociales pues es el crecimiento continuo:

-¿Cuántos likes tienes?

-Yo tengo 500

-Ah pues yo tengo 10.000, vaya mierda de likes que tienes tú.

-¿Y qué te aporta esto?

-Ah no sé.

-A mi, satisfacción

-Y estos likes cuando los necesitas, cuando estás enfermo ¿Te vienen a ayudar?

-Ah, no…, si ya no soy famoso ya no me hacen ni caso, y entonces me tiran a la basura.

O sea, esta manera de ser social, enfermos de narcisismo patológico en el cual, si ya no estoy presente, no existo, es la pérdida de identidad de uno mismo. Yo no existo porque no salgo en la tele, yo no existo porque no estoy presente en las redes sociales, y es muy triste porque muchas personas van hacia aquí y por tanto no tienen silencio para escucharse, tiempo para leer cosas profundas o cosas que les nutran.

Y también por otro lado las personas buscan encontrar el equilibrio y hay tanta afición por medicinas complementarias o por la meditación y esto que se ha puesto de moda, moderna que es el mindfulness, que no es más que una cosa muy antigua que es simplemente pensar y estar consigo mismo y mirar que es lo que pasa.

Pues la gente busca esto o sucedáneos de la religión, que ahora que vemos que muchos que han practicado la religión han sido perversos, o pederastas o personas que no eran coherentes con sus ideas, la gente ha huido de muchas religiones y de las iglesias, se están vaciando, pero el ser humano necesita también esta parte espiritual, pero auténtica y creo que aquí un buen equilibrio en esto tiene que ver con una buena salud.

  • ¿Qué has aprendido del ser humano?

He aprendido una cosa muy elemental y que he visto que yo necesito y que las personas necesitan y que realmente es la clave: las relaciones humanas.

La medicina es una forma de relación humana profunda en la cual el médico que es un técnico que ha aprendido unas determinadas cosas sobre la salud se pone en contacto con el otro ser que está enfermo, intenta comprenderlo y esta comprensión busca la manera de ayudarle a ser él mismo y a curarse. Para mi, el tiempo que das al otro es un elemento importantísimo. O sea, el tiempo que dedicas a otra persona que es un tiempo de calidad en el cual tú estás consciente, y eres consciente y pones tu atención consciente en el otro para comprenderlo es lo que tiene más valor en la vida para mí, las relaciones.

Y la relación médico-paciente es una relación de calidad, es una relación sagrada, importantísima porque tiene que ver con el sufrimiento, el dolor y tiene que ver con la curación que es armonía y equilibrio.

Esto es fantástico. Las personas que tenemos la oportunidad de poder acercarnos a los demás para ayudarles a curar somos privilegiados, los demás nos exponen su intimidad, hasta sus miserias, nos enseñan su sufrimiento, nos hablan de su vulnerabilidad, y nosotros lo recogemos, lo comprendemos e intentamos darle una respuesta. Esto necesita técnicamente algo muy importante que es lo que he dicho antes, tiempo de calidad. Un espacio y un tiempo importante que ahora la gente no da tiempo y todo lo que es económicamente rendible es lo que utiliza menos tiempo y es más rápido.

En cambio, he visto que en las relaciones humanas, el saber mirar al otro, mirarle a los ojos, ser capaz de comprender su alma y entenderlo desde la pacificación de uno mismo que está como un lago, en calma, sereno para entender y comprender al otro, es básico para poder hacer este trabajo que es fantástico, a mí me apasiona, y me emociona y me da mucha vida, porque recibes un feed-back del otro que te alimenta mucho, y te hace sentir muy recompensado y también muy útil en la vida.

Pasas por la vida haciendo cosas, primero para ti y para ser una persona que estés bien contigo mismo, creo que es fundamental y cuando puedes dar y servir y tienes energía para estar con los demás esto es lo que te nutre y te hace sentir satisfecho.

Por ejemplo, cuando voy a un funeral o al entierro de un amigo o de un familiar, siempre pienso: ¿Qué es lo que queda? ¿Qué es lo esencial? ¿Qué es lo que recuerdo? Y recuerdas sólo estos momentos, el día que te dijo aquello, aquel día que te llamó, aquella sonrisa que te hizo cuando, el momento en que comprendiste que te perdonaba porque hiciste una cosa mal hecha. Estas cosas son las que quedan y pienso que esto es lo que debe tener sentido de hacer en la vida.

  • Lo primero que has dicho es “como médico soy un técnico formado en salud”. Esto es una auténtica revolución porque actualmente los médicos convencionales son expertos en la enfermedad, pero no saben mucho sobre salud…

Es que no les enseñan. Si, son especialistas en la enfermedad. Esta es una revolución pendiente, es un cambio importante y que además asusta mucho a las multinacionales de la farmacología porque puede dar poder a la persona y disminuir la cantidad de medicamentos que necesitan, y que se venden. Y se venden de una manera crónica y sostenida para mantener al paciente, mantener al enfermo, enfermo.

Y esto se ha estudiado y hay muchas publicaciones al respecto. Y esto es horroroso. O sea, no se va más allá. ¿Cómo podríamos hacer para mejorar la hipertensión de un paciente y que pueda liberarse de una sustancia química que le baja la presión y además le produce también efectos secundarios?

Esta pregunta no se responde, esto no se lo plantean, cómo podemos cambiar la naturaleza, la tensión vital que llega a ser tensión arterial. Esto no se lo plantean y por lo tanto yo creo que es una visión muy reducida, de túnel, muy compartimentada, no es una visión amplia y no comprende la biología de la persona, no comprende la salud y como se enferma, no se comprende esto. Se identifica la enfermedad, los factores que están presentes sólo en el terreno, pero no se comprende el ser humano como algo integrado y unificado que tiene multitud de elementos que influyen en su funcionamiento.

En cambio, las medicinas que tienen una visión integral como el naturismo, o la medicina tradicional china, con la acupuntura, las dietas y la fitoterapia y la homeopatía son medicinas que consideran a la persona como un todo. Y si no tienes en cuenta el conjunto, el todo, es muy difícil curar porque si arreglas una parte, pero sin tener en cuenta el todo, tarde o temprano saldrá por otro sitio o el paciente volverá a recaer.

Y esto es lo que a mí me apasiona, me gusta, y me da sentido.

  • ¿En qué aspectos marca la diferencia para ti?

Veo que ayudando a un niño desde que ha nacido, o a un adolescente, y además ya tengo suficiente tiempo de experiencia como para ver a tres generaciones seguidas que he ido siguiendo, ya estoy visitando a los hijos de los niños que me traían cuando eran pequeños, a sus hijos, y ya he visto a las tres generaciones de su familia, casi cuatro, creo que realmente esto mejora la calidad de vida y les disminuye la tendencia a enfermar, y son mejores personas, están mejor, están contentos y son autónomos y se tienen que medicar poco. Esto es lo que da mucho sentido a mi trabajo y me gusta.

Y cuando me hablan de un síndrome muy frecuente en los profesionales sobre todo en la medicina que es el burnout, que es el síndrome del médico quemado o de la persona que se ha quemado, el “estoy quemado, me han quemado, ya no puedo más”, pues esto se da mucho en medicina, en los médicos, y el médico enfermo o el médico quemado es un personaje que en medicina homeopática existe poco, se da muy poco, en cambio en la medicina convencional es un fenómeno relativamente frecuente.

  • Gracias, es una información importante que destacar, el burnout es un grave problema que se da con demasiada frecuencia en los médicos convencionales.

Probablemente se da porque hay mucha tensión, mucha presión por un lado y por el otro, el médico convencional a no ser que seas un cirujano cardiaco, un neurocirujano, estos que utilizan técnicas para salvar la vida, y yo creo que tienen que salir muy satisfechos en su trabajo, y es fantástico, pero los internistas, los médicos que trabajan con la salud pero sin utilizar la cirugía heroica digamos, no tienen el feed back, los beneficios de ver que el paciente mejora de manera tan radical.

Es siempre una carga de cronicidad y cronicidad que yo no sé como no se lo replantean. No tenemos éxito, la gente se nos muere, la sociedad envejece mal porque hay mucho más cáncer, si que se curan más cánceres en según qué tipo, pero estamos muy enfermos.

  • En otros países el modelo integrativo existe, generalmente para tratar algunas patologías muy concretas. En España todavía queda mucho por hacer. ¿Ves posible que dentro del equipo multidisciplinar de un hospital pueda convivir el enfoque convencional con el homeopático? Por ejemplo, que un paciente que ingresa en urgencias por un EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) reagudizado reciba el tratamiento convencional que le ayudará a superar la crisis aguda y una vez superada, durante su ingreso en planta, pueda beneficiarse del enfoque homeopático.

Esto sería posible dentro de una sociedad ideal, que sería una sociedad madura en el sentido de que ha evolucionado con mayoría de edad en la comprensión de todas las fuerzas vitales que influyen en la salud y en la enfermedad.

Yo creo que estamos en una sociedad bastante enferma que no permite esta visión porque enferma está en el sentido de que es víctima de las fuerzas dominantes económicas que influyen, las multinacionales que dominan los métodos de los ministerios de salud y de las naciones tal como se organiza la asistencia sanitaria y tal como se organiza la asistencia en hospitales. Esto es económicamente muy cargoso y muy pesado, los que tienen el poder son los que tienen el dinero y las posibilidades de organizar esta asistencia.

Lo ideal sería que en un hospital hubiera un departamento o unos especialistas en acupuntura, en homeopatía, en medicina naturista, en reiki, en osteopatía, por ejemplo, que ahora no existen y que colaboraran y se viera cuáles son los campos en los que funcionan mejor para poderlo ir integrando y ver las experiencias que nos dicen.

Creo que, en la sociedad actual, a los directivos y a los políticos actuales que mandan o que tienen más poder les falta la capacidad de escuchar a los profesionales con experiencia que sí que saben como funciona esto. Simplemente nos denostan, nos echan aparte porque creen por prejuicios o por interese que esto no funciona y punto, o que les va en contra.

En cambio, la suma de diferentes maneras de abordar el problema creo que sería muy enriquecedor. No estoy en contra para nada de la medicina convencional ni de la farmacología convencional, ni de la cirugía, al contrario, creo que tiene su lugar y es otra manera de tratar que es tratar con los contrarios, y tratar con los contrarios es una técnica médica y biológica que es útil en su momento. Y tratar con los similar, que es la homeopatía o con el estímulo de meridianos reequilibrando, que es la acupuntura, es otra técnica y son complementarias unas de otras y este complemento en cada momento tiene su valor y su función.

Claro, si nos planteáramos esto, estaríamos planteando una situación en la cual vender tantos millones de productos farmacéuticos puede ser que se reduzca a la mitad.

¿Esto a los señores que mandan les interesa que se plantee una cosa de este tipo? Solamente olerlo… pues ya dirán que no, por lo tanto, los lobbies que son los centros de pensar y organizar del mundo que están muy alerta y tienen mucho dinero para pensar y para recoger a las personas que de verdad entienden y tienen los indicadores mundiales de hacia dónde van las cosas, son los que dicen, mucho cuidado que por ahí puede venir el peligro de que nos amenacen nuestro sistema de supervivencia económica.

Es lo que decía antes, el sistema es perverso, esta perversión que nos da muchas golosinas para que estemos contentos con nuestros iPhone, nuestros televisores, nuestra música, nuestras películas, nuestra comodidad ambiental, nuestros coches que corren apretando un botón sin hacer ningún esfuerzo, es fantástico, coges el avión y vas donde quieres, pero a un precio desequilibrado que nos puede hacer seguir enfermando como sociedad y también como personas.

Sería una toma de conciencia de lo que realmente es más sano. Y este es un ejercicio que la sociedad no quiere hacer porque a mucha gente ya le va bien porque está muy contenta con lo que tiene y con la comodidad y el confort que tienen.

  • Por eso también hay tantas personas que lo mismo que aprietan un botón y se descargan mil canciones que no tendrán tiempo de escuchar, quieren una solución fácil y rápida que no les suponga implicación ni esfuerzo alguno.

Hay mucha gente que piensa así y por lo tanto si tú les hablas de replantearse el estilo de vida, o de que tienen que hacer una biodescodificación de sus antecedentes familiares con una constelación familiar para entender de donde viene su herencia y las fuerzas que le están haciendo enfermar con un asma horroroso, pues hay personas que les abres una ventana o una puerta, les parece atractivo, interesantísimo y se meten de cabeza allí y empiezan a mejorar o pueden tener la oportunidad de empezar a mejorar de verdad y otras personas que no quieren ni oír hablar de esto.

Bueno cada uno también tiene la oportunidad de lo que se busca y de lo que se merece en la vida, también creo en esto.

  • También es cierto que esta sociedad perversa ha facilitado que personas sin formación reglada en terapias naturales/complementarias hayan tratado a personas enfermas y que algunos otros sin formación, se hayan aprovechado de la desesperación con la que algunas personas recurren a ciertas terapias cuando todo lo demás ha fallado.  Lo que antes eran terapias naturales y/o completarías de repente ha pasado a ser pseudoterapias y pseudociencias y esto es injusto tanto para los profesionales de la salud con formación que las aplican, como para los usuarios.

Si, esto creo que es así. De todas maneras, la sociedad, la organización del conocimiento y de la preparación técnica de especialistas necesita unos mínimos para garantizar que el que tiene acceso a un profesional va a dar con una persona que tiene una buena formación.

Yo creo que esto desde el punto de vista de la estructura profesional y docente sí que necesita que los profesionales tengan un título y una preparación mínima, pero hay profesionales que tienen título que son muy malos y hay terapeutas por ejemplo que no tienen un título de médico pero  ejercen como profesionales con un aprendizaje que podríamos decir que es bueno en la especialidad que han escogido  pero que trabajando con sentido común, sabiendo sus propios limites y sabiendo dominar con maestría la técnica que utilizan hacen mucho mejor su trabajo que otros que tienen título, que son médicos.

En este sentido yo no soy para nada radical, o sea todos los que trabajan en homeopatía o en acupuntura tendrían que ser médicos y sino fuera, barridos de la escena. Bueno, ¿Tú quien eres para decir si este señor es bueno?

Que tenemos que poner unas condiciones pues me parece bien pero también se tendría que poner esta existencia en determinados profesionales que tienen título y que hacen muy mal su trabajo. No podemos poner la etiqueta de blanco o negro o bueno o malo simplemente por tener un título, esto depende mucho de la capacidad de la persona. Yo he visto estas diferencias en mi práctica como médico y en mi práctica como enfermo porque es muy interesante que el médico algún día sea también enfermo y practique como enfermo y comprenda el mundo desde la perspectiva del enfermo.

En este sentido hay varias películas muy interesantes una de ellas es “El doctor”, The doctor, en la cual se ve que un médico muy famoso y que daba clase, despreciaba mucho a los demás, era muy creído y engreído y cuando él tiene que ponerse en el rol de enfermo, se da cuenta de que los médicos le tratan mal, que no le tratan con el debido respeto y de que no le explican las cosas, que no son cariñosos, o sea, se da cuenta de los fallos que el sistema tiene y que lo que tendrían que hacer mejor.

Esto nos enseña a nosotros a cuidar mejor al enfermo, informarle mejor, ser más cuidadosos en las formas que son importantes porque estamos tratando a personas que sufren y no sufren porque les de la gana, sino que sufren porque son víctimas de su herencia, del sistema o de que ellos mismos no han sabido encontrar su camino.

  • ¿Por qué hay tanto rechazo por parte de los colegios de médicos, no tanto los de enfermeras, y también por parte de las facultades eliminando la oferta de máster en homeopatía, en medicina naturista y en terapias complementarias y/o naturales?

Hay diferentes núcleos de presión en la estructura profesional. Los colegios de médicos y de enfermeras son los representantes de los profesionales y las universidades si que tienen más poder o más capacidad para decidir si se hace o no se hace un curso.

Los rectores de las universidades han recibido muchas presiones de parte de organizaciones externas diríamos que son los lobbies de presión de la industria farmacéutica y lobbies de presión de una parte del sistema médico muy determinado a los cuales no les interesaba que persistiera la oficialización de la homeopatía en la Universidad de Barcelona, por ejemplo. Y entonces acusándolos de manera falsa de ser pseudociencias, que no lo son, pues han presionado hasta tal punto al rector y a las juntas, o ha habido personas dentro interesadas en esto, que al final han aceptado anular y dejar sin actividad a masters de homeopatía, de acupuntura o de naturismo que se hacían en esta universidad. En muchos sitios ha sido así.

Los colegios de médicos han sido más respetuosos al menos en Barcelona. El Colegio de Médicos de Barcelona nos ha defendido, y ha permitido que siguiéramos estando en el colegio como colegiados y nos ha respetado como profesionales.

Esto hasta el día de hoy es así y yo creo que se debe de decir en honor a los de la junta directiva que han tenido esta actitud en contra de la Organización Médico Colegial de España que si ha tenido una actitud más beligerante en contra de la homeopatía. Pero nosotros también en este proceso nos hemos entrenado, hemos crecido y hemos aprendido a luchar en un terreno que no estábamos acostumbrados porque nuestro de trabajo y de batalla eran los pacientes, no eran nuestros compañeros colegas ni la universidad.

Nosotros pensábamos que la universidad, en el sentido ideal, era el lugar de diálogo y de conocimiento y resulta que no, han sido muy drásticos en imponer determinado sistema de conocimiento y cualificar la homeopatía de que no era científica cuando se ha demostrado que sí, que sí que lo es.

Entonces esto ha sido un proceso que creo que forma parte de una estrategia muy bien organizada y desde lejos y con mucho poder en contra de la homeopatía y curiosamente los que no tienen tanto poder, pero están más en contacto con los enfermos, que son las Enfermeras, son las que están más abiertas.

Incluso ahora, hace muy poco han organizado cursos, seminarios de diálogo para entender cuál es el papel de las medicinas que se han criticado tanto en la atención del día a día, en las consultas de atención primaria, en los hospitales, etc y esto lo han hecho los Colegios de Enfermería de Cataluña. Me ha llegado esta información y creo que es interesante también destacarlo. O sea, que los Colegios de Cataluña en este sentido han sido más avanzados respecto al resto del país, o al menos han demostrado no ser tan beligerantes en contra.

  • Incluso las personas que usan homeopatía se han organizado para defender su derecho a decidir como quieren ser tratados, y eso ha sido también novedoso, han alzado la voz para que cuenten con ellos.

Si, es muy importante. Y se lo tenemos que agradecer a las personas que están en las juntas directivas de estas organizaciones de usuarios de la homeopatía (en Cataluña, ACPAUH) que están defendiendo el derecho que tienen a escoger su terapéutica preferida, su manera de enfrentarse a la enfermedad como personas, como pacientes y a buscar la mejor manera según su criterio, porque ya son mayores de edad y personas con derechos y deberes, de ser tratados.

Y esto ha surgido precisamente como reacción al ataque, sino no tendría que existir. No tendrían que existir las asociaciones de usuarios, no tendrían que existir porque ya se tendría que tratar bien a los usuarios sin quitarles derechos igualmente, pero no, han tenido que salir a defenderse y nosotros hemos visto que esta reacción iba en el camino casi por desesperación intentar defender algo que era vital para todos nosotros y yo como paciente también exijo este derecho y estoy en estas asociaciones como paciente y como persona, y además como médico con experiencia. Las apoyo y pienso que es muy interesante este trabajo y se les tiene que escuchar.

  • A propósito de la mención que haces a los lobbies de poder, a mí me da la impresión de que en España queremos ser “más papistas que el Papa”. Hay tanto empeño y tantas iniciativas para eliminar todo lo que unos cuantos consideran que no es científico, que al final vamos a acabar haciendo el ridículo a nivel mundial…

Es exactamente así. Has dicho muy bien que quieren ser más papistas que el Papa y ahora seré más científico que nadie y me cargaré todo lo que no tenga una pureza al cien por cien y ya sabemos dónde acabó la Alemania de Hitler con los conceptos de pureza.

Esto es fatal porque se es muy injusto con el gris, con los términos medios, con lo que no es puro en un lado o en otro. Esto son conceptos de guerra, son conceptos totalitarios, son conceptos de guerra total, porque “o estás conmigo o estás contra mí”.  O sea, que tu opines diferente en alguna cosa, pero a favor en alguna otra no puede ser. Tiene que ser todo o nada, sino eres mi enemigo.

Y esto es lo que está pasando o al menos ha pasado con la homeopatía en esta campaña feroz en el mundo porque no solamente ha sido en España, ha sido en Inglaterra, en Alemania, Francia, Italia, ha sido en Europa y ha sido en Estado unidos con mucha virulencia también.

  • Habrá que confiar en el sentido común…

¡Ah, si! Yo soy muy optimista en este sentido. Talleyrand, un gran y hábil político francés del s.XIX, que era muy ambicioso pero a la vez era muy inteligente porqué sobrevivió a todos los gobiernos y regímenes en la Revolución Francesa, dijo, cuando se quería prohibir la homeopatía, en los tiempos posteriores a Hanneman que vivió en París: “Dejadlos en paz. No tenéis nada que hacer con esto porque, si la homeopatía es una falacia y es falsedad, morirá por si misma, pero si la homeopatía es verdadera y funciona, nadie podrá contrarrestar algo que funciona”.

Cuando oí esto pensé, “¡Este tío es muy listo!” y es que realmente es así. O sea, no me preocupa, surgirán nuevas generaciones, surgirán nuevas personas que comprenderán, y si la anulan del todo alguien la volverá a inventar porque forma parte de las leyes de la naturaleza; lo similar cura lo similar y en esto se basan las vacunas, en este principio.

Una cosa similar puede estimular las reacciones de anticuerpo de lo contrario y la homeopatía se basa en esto. Y esta ley de la naturaleza existe, es así, no es que a mi me guste más una cosa que otra, y funciona de esta manera y no hay quien la cambie, pues esto persistirá por los siglos de los siglos, y podemos decir “Amén”.

Pero, por los siglos de los siglos ¿Qué quiere decir? Que es una ley que funciona y ya se dieron cuenta Paracelso y muchos filósofos y médicos de la antigüedad que tenía que existir una manera de tratar que no era solamente por los contrarios, sino por los similares, hasta que Hanneman hace más de 200 años como a Newton, se le encendió la bombilla y encontró el método, la técnica, y este método lo desarrolló de una manera científica muy bien elaborada: la China officinalis producía fiebre, pues la China off. podía curarla. Y así fue.

Esto persistirá, yo no tengo ninguna duda, no tengo miedo, esto será una fase y después vendrá otra en la cual habrá un renacer.

  • Quizás será la oportunidad de abrir nuevas perspectivas. En Homeopatía hace falta más investigación, quizás no todo puede explicarse según el método científico convencional, es necesario encontrar un modelo que explique otras partes de la realidad.

Exacto. Esto es muy cierto porque la homeopatía aún tiene demasiado de arte y poco de técnica. Aunque sí que tiene una técnica y unos procesos de protocolo muy bien elaborados, pero tiene aún demasiado de percepción subjetiva, de lo que es importante de curar a nivel humano. Tiene el factor humano, tiene aún muy destacado la subjetividad humana en la valoración del otro, como técnica.

Ahora explicando esto me voy a tirar piedras a mi tejado, pero respondo a tu pregunta en cuanto a si se podría mejorar la explicación de la homeopatía. Y yo creo que la homeopatía tiene que progresar, tiene que perfeccionarse y tiene que mejorar en la facilidad y en la exactitud en cómo se prescribe un remedio y se indica un remedio. Que diez médicos homeópatas lleguen a prescribir el mismo remedio a un paciente y no diferentes.

Aquí la homeopatía aún tiene mucho camino por recorrer y la investigación y todo el trabajo que pueden hacer las mentes más preclaras y capaces de la humanidad pues yo creo que seguirán por aquí en mejorar la técnica de prescripción y la exactitud para que no haya dudas y para que pueda ser una medicina aplicable en beneficio de la humanidad como mejor y más fácil se pueda hacer.

Esto necesitará muchos años. Modificar toda la presión que soporta la medicina convencional desde las estructuras de poder para crear nuevas enfermedades, y así vender un nuevo producto y les garantice su supervivencia como empresa, es contra-natura y muy destructivo.

Para hacer esto se tiene que cambiar la mentalidad y tiene que haber muchos cambios que la humanidad en conjunto pueda aceptar y progresar en este sentido. Yo creo que si se llega aquí será una señal de que la sociedad ha mejorado su salud, que no está tan enferma. Aquí si que soy pesimista porque creo que a la humanidad le costará mucho mejorar su salud en conjunto.

¿En qué tenemos que confiar? Pues en la inmunidad de las personas que tienen conciencia y que aportan ideas y estímulos para hacer las cosas diferente y si estas personas, si este poder desaparece, entonces el camino podría ir hacia la hecatombe, diez o quince bombas atómicas se cargaran la humanidad. Después, los insectos volverán a ser los reyes de la creación porque son los que lo aguantan todo, empezando por las bacterias…

  • Necesitamos que todos los enfoques hallen un punto de encuentro, se reconcilien, y se conecten.

El futuro de la medicina creo que pasará por la inmunología. Los investigadores de la inmunología se están dando cuenta de que, para tratar el cáncer y las enfermedades infecciosas, los antibióticos ya no son la solución. Ahora, haciendo un trasplante de materia fecal en el intestino, esto resuelve muchos problemas. Y en el cáncer, la lucha se establece en el campo de la propia inmunidad.

Yo creo que los científicos sin prejuicios, que esto es difícil, los buenos científicos de la inmunología tarde o temprano se darán cuenta de que la ley del similar puede tener su acción y su valor en la medicina de las infecciones y en la medicina del cáncer para modificar el terreno y para modificar muchas cosas ¿Por qué? Porque se la encontrarán en el camino. No porque nosotros les digamos “somos homeópatas y creemos que este es el camino”. No. Se lo encontrarán en el camino y verán que hay otros que hacen cosas parecidas, les picará la curiosidad de saber cómo trabajan.

Por ejemplo como trabajan con el mercurio que lo diluyen y es útil para infecciones que son sepsis, o bien venenos de serpiente que al poder producir hemorragias o necrosis pueden tratar una coagulación intravascular diseminada (CID). Utilizar un remedio de este tipo puede ser la clave, y aquí se darán cuenta de que la homeopatía sigue siendo muy válida o este tipo de medicina de micro-dosis con efectos similares. Tiene muy pocos efectos secundarios y estimula la capacidad innata de la naturaleza para curarse.

Creo que las medicinas se encontrarán, tiene que haber una sola medicina y la investigación en este sentido creo que tarde o temprano llegará, no porque haya grandes defensores de la homeopatía que también los hay, y es muy interesante este camino, porque la ciencia lo encontrará y se lo está encontrando ya.

He dicho antes que creo en la medicina convencional, en el sentido que tiene su utilidad, la medicina de los contrarios y la medicina de los contrarios se tiene que definir muy bien cuando es más útil cuando es más rápida, cuando la podemos utilizar, y la medicina de los similares cuando y porque y cómo aplicarla.

Este dialogo es el que surgirá en el futuro, será más nutritivo para todos y nos alimentará de una manera muy lúcida, muy sana y muy práctica. Creo que el camino va por aquí.

Yo estoy contento de ser médico que conoce como funciona la cortisona, los antibióticos, la insulina y la morfina, y los utilizo cuando creo que son imprescindibles y tienen su lugar. Pero intento ir más allá y quiero ayudar a restaurar en el ser humano la capacidad de curarse a sí mismo. Curarse de una manera óptima. La homeopatía, la acupuntura, la medicina china, otras medicinas complementarias que utilizan energías del propio cuerpo como el reiki, o la osteopatía tienen un lugar muy importante y complementario en la medicina del futuro.

  • ¿Qué mensaje transmitirías a los estudiantes de medicina, y a los médicos residentes?

Que abran la mente, que sean curiosos, y que miren al paciente en su conjunto, como un ser vivo integrado, en el cual, la enfermedad surge de la anulación crónica de sus mecanismos de drenaje, y la curación vendrá en profundidad, solo atendiendo a su ser como un todo: lo físico, lo mental y lo espiritual.

  •  ¿Te gustaría compartir algo más con nosotros?

Que el espíritu científico de verdad se basa en el escepticismo sano, en la curiosidad de mente abierta, y si se añade un poco de buen humor, pues todo sale mejor, como la sal en la vida. Que se alejen del pseudo-escepticismo malhumorado y rencoroso que solo intenta derrotar al adversario, no escucha y esta lleno de prejuicios. Que duden y escuchen la voz de sus dudas, es muy sano.

Photo by JM SOLÉ

 * * *

Querido Manuel:

Es muy importante contar con voces críticas como la tuya. La inteligencia, el conocimiento y la experiencia vital y profesional cuando van acompañados de valores y cualidades humanas, es cuando realmente tocan el corazón de los demás y mejoran el mundo. Gracias por la magnífica labor que haces.

Creo sinceramente que tu testimonio es un tesoro que aporta consciencia, sabiduría, y libertad. Pistas imprescindibles para ponernos en contacto con todas las dimensiones que nos configuran como seres humanos, para conocernos mejor a nosotros mismos y así poder tomar las mejores decisiones en salud.

Actualmente se sobrevalora la intensidad frente a la profundidad, y la vida se ensalza con inacabables eslóganes precedidos de un #. Agotador… Da gusto que testimonios como el tuyo nos orienten de vuelta, como una brújula, hacia la sensibilidad, la coherencia y la sensatez.

Gracias por hablarnos de cuidar y curar como dos acciones interdependientes, algo que en estos momentos puede parecer revolucionario… Y gracias de corazón por re-cor-dar-nos la importancia de cuidar los aspectos invisibles que nos hacen seres únicos e irrepetibles. Gracias por cuidar de lo Esencial. 

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

 

 

 

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