Empatía: Mirando por su Ventana

“Hace varias décadas vi a una paciente quien, durante toda su adolescencia, había estado enfrascada en una lucha larga y amarga con un padre duro y negativo. Deseando alguna forma de  reconciliación, un nuevo comienzo para su relación, esperaba con ansia el momento en que su padre la llevara en coche hasta el colegio, un momento en que ella estaría sola con él durante horas. Pero el viaje tan esperado resultaba un desastre: su  padre se comportaba fiel a su modo de ser y se pasaba todo  el viaje refunfuñando sobre el feo arroyo lleno de basura que había al lado del camino.

A su vez, ella no veía basura alguna en el hermoso arroyo rústico y virgen. Y como no encontraba el modo de responderle, al final terminaba por callar y pasaban el resto del viaje sin mirarse, cada uno con los ojos vueltos para su lado.

Más adelante ella hizo ese viaje sola y se sorprendió al notar como había dos arroyos, uno a cada lado del camino. “Esta vez yo conducía”, dijo con tristeza,” y el arroyo que veía por mi ventana del lado del conductor eran tan feo y estaba tan contaminado como lo había descrito mi padre”. Pero para cuando aprendió a mirar por la ventana de su padre ya era demasiado tarde: su padre ya estaba muerto y enterrado.”

Irvin D. Yalom. “El don de la terapia”

Yalom añade:

“Esta historia no me ha abandonado jamás y en muchas ocasiones me he recordado a mí mismo o a  mis alumnos que “miremos por la ventana del otro. Que tratemos de ver el mundo como lo ven nuestros seres cercanos, amigos, familiares…y por supuesto en terapia, nuestros pacientes.”

“La empatía forma tanto parte de nuestro discurso cotidiano que tendemos a olvidar la complejidad del proceso. Es extraordinariamente difícil saber realmente lo que el otro siente. Y muchísimas veces proyectamos nuestros propios sentimientos sobre él.”

* * *

 

En este breve post abordamos el concepto de empatía sin entrar en definiciones ni en los aspectos teóricos. Nos ha parecido interesante transmitir la importancia de la empatía a través  del ejemplo sencillo y claro que Yalom comparte en su libro. 

Empatizar, ser empáticos es fundamental para construir relaciones personales y sociales respetuosas y sanas. Merece el gozo prestar atención, tener buena intención, cuidar cada encuentro con el otro tanto presencial como virtual.

Gracias Mónica y José Manuel por abrir vuestra ventana e inspirar este post.

Sólo podremos comprender a los demás, y su realidad si miramos SU mundo por SU ventana.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

 

 

2 comentarios

  1. Preciosa historia Elena… cuanta razón tienes con respecto a la empatia.
    Seríamos mejores personas si todos alguna vez sintieran empatía de los demás (EL MUNDO IRÍA MEJOR).
    Yo creo que peco de ser demasiado empática porque me hace en ocasiones sentir mucha pena y sufrir por los demás.
    Pero bueno va con mi personalidad
    Un beso bien fuerte y que sepas que te leo. 👁TE QUEREMOS🥰

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