XVI Congreso Nacional, XI Internacional de Historia de la Enfermería: Poder e Influencia de las Enfermeras en la Historia, Mallorca del 29 al 31 de Octubre 2018

Queridos Amigos, Queridas Enfermeras:

Los próximos 29 al 31 de Octubre se celebrará en Palma de Mallorca el XVI Congreso Nacional, XI Internacional de Historia de la Enfermería. Un encuentro de especial interés para todas las enfemeras, porque si algo tenemos todas en común, además de nuestra historia, es la inquietud y el entusiasmo por seguir construyendo el presente y el futuro de la profesión.

Una de las grandes referentes de la enfermería actual y experta en Historia de la Enfermería, nuestra querida Gloria Gallego Caminero, nos hace llegar su invitación:

“La Historia está presente en los planes de estudios del curriculum de las enfermeras en todos los países, con mayor o menor intensidad, por lo que las enfermeras la conocen y se sienten atraídas al evocarla en una exposición, una novela, una película o una serie de televisión. Cualquier medio para difundir la ficción histórica además de entretener aporta Conocimiento si se sustenta en trabajos de investigación rigurosos que permitan conocer no solo los acontecimientos del pasado, sino también cómo y por qué, las  enfermeras hemos llegado hasta aquí. De ahí el interés en participar en los congresos sobre la Historia de las enfermeras donde se debaten y actualizan los conocimientos sobre la Historia de la Enfermería.” Gloria Gallego Caminero.

En este enlace http://www.congresohistoriaenfermeria.com/ encontraréis toda la información y facilidades para asistir al Congreso.

La calidad tanto profesional como humana de las ponentes, y las áreas temáticas tan bien escogidas avalan de antemano el que es sin duda, uno de los encuentros más importantes del año para las Enfermeras.

Bajo el lema “Poder e influencia de las enfermeras en la historia”,  estas son las temáticas que se tratarán para analizar la aportación única y específica de las Enfermeras ante los deasafíos sociales y sanitarios tanto del pasado como del presente y futuro más inmediato:

El valor de la Investigación Histórica en la consolidación de la Profesión enfermera.

Poder e influencia profesional de las enfermeras en la Historia.

Relaciones de la enfermería con otras disciplinas desde la perspectiva histórica.

Influencia de las enfermeras en el ámbito sanitario.

Las enfermeras en los conflictos bélicos y las catástrofes.

Los escenarios del cuidado: arquitectura y patrimonio material e inmaterial

Hay tres formas de participación científica y de asistencia; oral, virtual o póster.

El día 15 de septiembre acaba el plazo de inscripción reducida.

Hay posibilidades de alojamiento para todos los niveles económicos y la tarifa para estudiantes matriculados de grado de enfermería (acreditado con certificación) es muy reducida.

#CHE2018Palma,  ¡OS ESPERAMOS A TODAS! 

#VisibilidadEnfermera, #EnfermeríaVisible,  #NursingNow2020

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

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Huellas de Luz: Identidad, Disciplina y Memoria Enfermera

Dedicado a Gloria Gallego Caminero, Enfermera.
Con cariño y gratitud.

 

Queridos Amigos:

El proceso de preparar las entrevistas del blog es estimulante y gratificante. Una búsqueda y un encuentro constantes que descubre aspectos de la persona y de su trabajo en los que profundizar.

En eso andaba hace unas semanas poniendo además un cariño especial, porque la persona a entrevistar era la Dra. Gloria Gallego Caminero, experta en Historia de la Enfermería, y una de las referentes españolas que debemos aprovechar al máximo, porque Gloria disfruta enseñando y transmite el conocimiento como nadie.

Escucharla es tan apasionante como sumergirte en la lectura de un buen libro, te atrapa sintiéndote parte de la historia al instante. Gloria tiene ese don. Así que si tenéis oportunidad de coincidir con ella, ¡aprovechad y preguntad!. Ella estará encantada de contestar a vuestras preguntas porque conocer nuestra historia enfermera, y sentirnos parte viva de ella, es fundamental para seguir construyendo día a día la disciplina y para consolidar nuestra imagen como profesión.

Como os decía, volviendo a la entrevista a Gloria, una vez finalizada la fase preliminar y con las preguntas definitivas decididas, fui consciente de tdodo el material publicado en el blog sentido, pensado, vivido y compartido por Enfermeras: entrevistas, artículos, reflexiones. Todo ese material estaba agrupado en diferentes categorías pero no existía ninguna específica que lo reuniera. ¡Ya era hora de crear una!

Por otro lado, y sin apartarme del tema, en alguna ocasión, como AQUÍ, he defendido que para conseguir que la Enfermería sea Visible el primer paso es hacerla visible para las propias Enfermeras y para el resto de profesionales con los que compartimos equipo. Las campañas centradas en hacerla visible para la sociedad siguen siendo necesarias, pero lo son casi más, entre las propias profesionales, porque parece que no nos acabamos de creer que lo que hacemos, CUIDAR, es complejo, es difícil, es único, y es sagrado.

Recientemente se ha puesto en marcha la campaña internacional #NursingNow, a todas luces la necesidad de hacer visible nuestra disciplina es común en todo el mundo, lo cuál me lleva a la siguiente pregunta: #NursingNow (Enfermería Ahora) ¿Seguro? ¿Es eso lo que realmente necesitamos?

Pienso que el eslogan de la campaña podría afinarse mucho más, llegar al detalle más importante y desapercibido por evidente, al núcleo:

#NursesNow (Enfermeras Ahora)

Porque SOMOS las Enfermeras, LAS PERSONAS,  las que contribuimos con nuestro trabajo diario a construir la imagen, la profesión, la disciplina y la ciencia que es Enfermería. Somos las Enfermeras las que debemos hacernos visibles para que consecuentemente, lo sea la Enfermería.

Y las Enfermeras somos TODAS, tanto las referentes, tan necesarias como ejemplo en el que inspirarnos, como las anónimas. Tanto las conocidas y seguidas en las redes sociales, como las que lo son únicamente en su entorno laboral inmediato. Todas somos Enfermeras, y todas somos importantes y necesarias. Utilizo conscientemente el género femenino como el plural genérico para enfermeras y enfermeros. El sesgo de género ha marcado nuestra historia, y así sigue siendo a día de hoy. Lo muestra muy bien Isidro Manrique Ortiz (@uciero) en su post Hoy ya no es el día de la Mujer.

Es muy positivo que sean los propios compañeros de profesión los que abanderen el femenino plural para hacer referencia a su identidad profesional y al colectivo generando así consciencia y cambio. Aunque tampoco es algo nuevo, si bien actualmente está tomando relevancia, afortunadamente. Como ejemplo conocido y cercano, destaco al infatigable José Manuel García Mena (@cuidadosSM), profesor de bioética de la UIB que lleva trabajando en ello pacientemente toda su vida. Alto, robusto y con barba generosa, se presenta como Enfermera a las alumnas de primero de Enfermería dejando claro a los chicos del aula (que suelen contarse con los dedos de una mano) que a partir de ya, desde ese primer día, son Enfermeras, y que por lo tanto, TODOS SOMOS ENFERMERAS.

Así pues, y retomando el hilo incial del post, en la nueva sección HUELLAS DE LUZ: IDENTIDAD, DISCIPLINA Y MEMORIA ENFERMERA, que tan oportunamente ha inspirado mi querida Gloria, encontraréis agrupado un pedacito de Historia Enfermera que iremos alimentando entre todas con nuevos artículos y entrevistas. Sirva como pequeña contribución para dar voz, y visibilidad a las Enfermeras, a las conocidas, a las reconocidas y también a las anónimas, que no olvidemos, son las verdaderas protagonistas.

Nombradlas a todas por su nombre y apellidos;  ambos, que no desaparezca la madre por el camino… Que dejen de ser anónimas, que no sean una “Ana, Marta o un Sergio” más…

Ellas son las que cuidan, las que enseñan, las que gestionan, las que investigan. Ellas son, junto a la primera Enfermera de nuestra vida (la madre), LUZ y uno de los pilares que sostiene el mundo.

Photo by JM Solé

* * *

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

ENFERMERÍA Y MEDICINA INTEGRATIVA AL DÍA. Número 8, Marzo 2018. Con la colaboración de ESPERANÇA PONSELL, Dra. en Enfermería y Experta en Dolor Infantil

La contaminación en el embarazo se asocia con menor capacidad cognitiva en los hijos. Ppublicado en Biological Psychiatry. “Un estudio muestra por primera vez una relación entre la exposición a la contaminación del aire durante los meses de gestación y alteraciones en el cerebro y menor capacidad cognitiva en niños y niñas”. Sigue leyendo AQUÍ.

Autoeficacia y resultados relacionados con el autocuidado siguiendo las lecciones de la Técnica Alexander para personas con dolor crónico de cuello en el ensayo controlado aleatorizado ATLAS. Publicado en European Journal of Integrative MedicineVolume 17, Enero 2018, Páginas 64-71. “ATLAS fue un un ensayo pragmático controlado aleatorizado (proporción 1: 1: 1) de pacientes con dolor crónico de cuello (N = 517).  Sigue leyendo AQUÍ.

“No es solo una teoría”. La relación entre el entrenamiento en Jin Shin Jyutsu® Auto-Cuidado para enfermeras y el estrés, la salud física, la salud emocional y la eficacia de los cuidados. Donna Lamke, Anita Catlin, DNSc, FNP, FAAN, Michelle Mason-Chadd, RN, CDE.  Publicado en Journal of Holistic Nursing. Primera publicación 25 de abril 2014. “ El objetivo de este estudio fue evaluar el efecto de capacitar a las enfermeras en los métodos de autocuidado de Jin Shin Jyutsu® y correlacionar la capacitación con la medición del estrés personal y organizacional de las enfermeras y sus percepciones sobre su eficacia asistencial con los pacientes.
El estudio mostró un
aumento significativo en la gratitud, motivación, calma y comunicación efectiva así como también, disminuciones significativas en enojo, resentimiento, depresión, síntomas de estrés. Disminución de los dolores musculares, insomnio y cefalea en las enfermeras y un aumento estadísticamente significativo de la eficacia del cuidado de las enfermeras en su relación con los pacientes, individualización de la atención del paciente, capacidad para disminuir situaciones estresantes, atención culturalmente congruente, planificación de las múltiples necesidades y creatividad en la atención. Sigue leyendo AQUÍ.

Para los que no hayáis tenido ocasión de leerla todavía, incluímos la clase magistral que nos regaló recientemente María Jesús BlázquezBióloga, Cofundadora de la Asociación “Vía Láctea” y del Colectivo ”Otra Biología”. Un documento imprescindible para comprender el enfoque integrativo de la salud y de la vida. Disponible AQUÍ.

En cuanto a los próximos eventos para compartir conocimiento, destacamos:

  • El XI Congreso de Fitoterapia Ciudad de Oviedo – Jornada de SEFIT.  “Panorama actual de la fitoterapia” tendrá lugar en Oviedo, 13-15 de abril de 2018. Información, formulario de inscripción y normas para las comunicaciones libres disponible AQUÍ.
  • El V Congreso internacional de Medicina Naturopática que se celebrará en Londres los próximos 6 al 8 julio y que girará en torno al Cuidado Global del Paciente – Restaurando la Salud Naturalmente“. Información y programa disponibles AQUÍ.

Finalizamos  esta entrega rescatando un documento que nos interesa recordar…

  • LA INCORPORACIÓN DE TERAPIAS NATURALES EN LOS SERVICIOS DE SALUD. Autoras: Elisabeth González y Ana Isabel Quindós. 2010. Trabajo dirigido por los profesores: Montserrat Teixidor i Freix y Esteve Pont Barceló. EUI Santa Madrona. Disponible AQUÍ.
Y para despedirnos hemos escogido esta bella animación para disfrutar con los más pequeños, en familia:

La historia de las flores. Dirigida por Azuma Makoto

¡Salud!

Elena Lorente Guerrero

Las enfermeras del NO ͠ DO, por Margalida Miró Bonet, Dra. en Enfermería. Universitat de les Illes Balears. Grupo de Investigación Crítica en Salud

Reportaje para prensa, elaborado en el Curso de Divulgación Científica. Opening SCIENCE, Palma de Mallorca, 2013. Proyecto Con-Ciencia Pública.Tutora: Elena Soto

El análisis de los manuales de formación de la época muestra que fueron herramientas políticas y sociales y que muchos de los estereotipos que todavía perviven en la sociedad sobre esta profesión son el resultado de las ideas que durante tres décadas se vertieron en sus páginas.

Por Margalida Miró. Universitat de les Illes Balears.
Grupo de Investigación Crítica en Salud (GICS-IUNICS)

“La vocación de la enfermera no depende en absoluto de la voluntad humana; viene del cielo y el Señor la concede a los que él elige”. “El médico es el superior de la enfermera. El médico es representante de Dios; y la enfermera es subordinado suyo”, estas dos citas extraídas de los manuales de texto usados en la asignatura de Moral profesional, -una de las más importantes en el currículum formativo de las enfermeras españolas entre 1956 y 1976 – evidencia como muchos de los estereotipos, algunos todavía vigentes, arrancan de una época en la que la formación política, religiosa y moral se consideraba fundamental para el cumplimiento de esta profesión.

¿Es casual que perdure el tópico de que la enfermera tiene que ser servicial, abnegada o discreta? y ¿es casual que se relacione esta profesión con las mujeres? Citas como “Mucho más fundamental para la enfermera es estar adornada de cualidades morales, auténticas virtudes de caridad y amor al prójimo” o “La enfermera ha de tener cuidado especial en no arreglarseintencionadamente con miras poco dignas de agradar”, indican que no, y son excelentes ejemplos para ilustrar algunos clichés que todavía se mantienen en la actualidad.

Cuando se realiza una mirada crítica a las representaciones sociales más arraigadas sobre las enfermeras y la enfermería española que perviven hoy en día, nos damos cuenta hasta que punto las ideas vertidas en estos manuales han contribuido a normalizar ciertas narrativas sociales, marginando otras y proporcionando, en definitiva, la
base de lo que consideramos como natural o verdadero de esta profesión.

El análisis de estos manuales muestra que fueron herramientas no sólo culturales, sino también políticas y sociales, que sirvieron para transmitir significados y sentidos relacionados con los modos de ser, pensar, concebir el mundo y de relacionarse de las
enfermeras según un modelo ideal que marcaba cómo debían ser.

Recuperando la memoria histórica

Unidad de nidos. Hospital Son Dureta, Palma. 1963. Foto cedida por Natividad

Para muchas mujeres, y para la Sección Femenina de la Falange, la enfermería fue un proyecto de realización social y profesional durante la dictadura franquista, ya que se trataba de un trabajo acorde a su ‘naturaleza’, una prolongación de las tareas denominadas ‘propias de su sexo’, como podía ser el cuidado de los demás, que ya realizaban habitualmente en el hogar.

Probablemente si nos situamos en el contexto sociopolítico de la época –el tardofranquismo- podríamos comprender algunas de las características de la formación que recibieron las enfermeras españolas, pero la mayoría de ellas como la dureza, el sacrificio, la disciplina y la docilidad social y política fueron especialmente evidentes en su formación en comparación con la de otros profesionales.

En esta época los requisitos exigidos para el acceso a la formación eran tener 17 años cumplidos y el título de Bachillerato elemental o laboral, presentar una carta de recomendación de dos personas de reconocida solvencia moral, superar una prueba de
aptitud de ingreso para acceder al centro y una entrevista personal para comprobar las cualidades vocacionales de la aspirante, presentar un certificado de buena salud, y superar un examen de reválida al finalizar los estudios de tres años académicos. No obstante, la candidata al finalizar tres meses de prueba podía ser admitida definitivamente o expulsada de los estudios.

Los contenidos del plan de estudios de enfermería en España eran en un 70% prácticos y el resto teóricos. La mayoría de asignaturas se denominaban “Nociones de…” porque se daba una parte reducida de los temas que se impartían en las Facultades de Medicina. Y entre las materias se incluían la educación física, formación política, religión y moral  profesional, consideradas fundamentales para el cumplimiento de la profesión, ya que se
pensaba que su práctica diaria acentuaba las condiciones morales de las alumnas y exaltaba su vocación.

En 1955 se publicaron dos órdenes, abolidas años después, que prohibían la coeducación de los/as alumnos/as de ambos sexos en las Escuelas de enfermeras y obligaban a las alumnas a cursar los estudios en régimen de internado, mientras que los estudiantes varones cursaban la carrera por libre (Orden de 4 de Julio de 1955, BOE de 2 de Agosto de 1955). El internado no estaba destinado a cubrir problemas de residencia, sino a asegurar la vida ordenada y casi clerical de las estudiantes. Mientras los hombres cursaban la asignatura de Autopsia médico legal, las mujeres realizaban en su lugar Enseñanzas del hogar.

Representaciones sociales que aún permanecen

A pesar del notable desarrollo académico y profesional de la enfermería española que ha llevado a que, en la actualidad, las enfermeras ejerzan numerosas competencias en el ámbito docente universitario, investigador, clínico, gestor y político, la ciudadanía sigue considerando a esta profesión como propia de mujeres vocacionales, sacrificadas y con especiales virtudes morales, de abnegación y emotividad.

Se sigue pensando que para ser enfermera lo más importante es ser una persona sensible, empática, simpática y con cierta habilidad, sin considerar otro tipo de competencias técnicas o intelectuales. Citas como “No encontrará la enfermera un consejero mejor que la caridad para el ejercicio de su profesión, ella hará que sea servicial, dulce y amable con el enfermo y sus familiares” son un ejemplo de que las actitudes y virtudes de generosidad, caridad, benevolencia, sensibilidad, compasión, paciencia, dignidad, discreción o amor al deber se consideraban fundamentales para que
las enfermeras pudieran cumplir con un buen ejercicio de la profesión.

Unidad de neonatos. Casa de Salud Valdecilla, Santander. 1960. Foto cedida por la Escuela Universitaria de Enfermería. Universidad de Santander.

Otro aspecto afectado por los estereotipos es el de la investigación. Hoy en día, difícilmente se vincula a la enfermería con la ciencia; se la sitúa más cerca de la esfera de lo intuitivo, lo emocional, lo doméstico, lo sentimental o lo moral.

Durante estos veinte años se formó a las enfermeras para exhibir su modestia personal e intelectual, ocultar su conocimiento y capacidad de acción, asegurándose de que no deseaban usurpar los puestos y las funciones de los médicos.

El resultado es que, en la actualidad, todavía se sigue considerando a la enfermería más como una práctica que requiere implicación y compromiso personal que como una profesión que requiere competencia, capacitación, formación, especialización y actualización.

En citas como “Hay que eliminar el individualismo, por inadmisible e ineficaz, la enfermera no buscará el relieve de la personalidad propia; abandonará toda mira absolutista y colaborará modesta y eficazmente el propósito común, con la dirección señalada y la subordinación debida” se pone en evidencia como para las enfermeras los propósitos comunes o colectivos debían prevalecer sobre los méritos o intereses personales. Se las instruía en la colaboración modesta y leal al propósito ajeno, lo que las conducía aún más a su anonimato.

Hospital Son Dureta. 1961. Foto cedida por Natividad Mir

En la actualidad, difícilmente se vincula a la enfermería con la ciencia como profesionales, y a un papel de subordinada del médico. Sigue vigente la idea de la enfermera como ‘la ayudante’ y ‘la mano ejecutora’ del médico; es decir, como la profesional que obedece órdenes, sin criterio, autoridad, ni capacidad o responsabilidad en la toma de decisiones sobre los procesos de salud de los pacientes.

Citas como “El médico es superior a la enfermera por dignidad y por ciencia, y por ambos motivos debe respetarle y manifestarse reconociendo su dignidad y responsabilidad” atestiguan como se las formaba como ejecutoras inteligentes de los designios terapéuticos del médico y como la finalidad de su trabajo era garantizar la aplicación exacta de los métodos de éste o, bien, recoger y comunicar los datos que a éste le hubieran podido pasar inadvertidos.

Aunque ha pasado medio siglo, las relaciones interprofesionales entre médicos y enfermeras arrastran todavía muchos estereotipos transmitidos en estos manuales de formación. “La enfermera debe obedecer al médico con sumisión perfecta. De ejecución y de juicio. El médico lleva la dirección de la cura y asume la responsabilidad. De ordinario, el médico por su ciencia y capacidad es obedecido ciegamente; pues el que asume la responsabilidad última es el médico” En este párrafo queda claro que las relaciones igualitarias y equitativas entre ambos no eran las esperadas, se imponía el principio de jerarquía.

En el siglo XXI la enfermería todavía se concibe como una profesión fundamentalmente manual o técnica que requiere de poca formación especializada para llevarla a cabo ¿De dónde arranca esta idea?

Entre los años 50 y 70 lo más importante en la formación de las enfermeras era practicar y ejercitarse bajo supervisión médica.

Frases como “Estar dispuesta siempre a recibir consejo y avisos antes de actuar. El consejo se debe pedir y recibir de personas competentes.

La enfermera no debe fiarse de su propio parecer en casos dudosos. Mucho menos anteponer su opinión a la de personas competentes. Menos aún a la del médico, superior suyo” ó “La enfermera deberá poseer cierta destreza manual para ejecutar el trabajo encomendado, obedecer los mandatos de las facultades racionales y llevarlo a cabo con rapidez, limpieza y exactitud” ilustran que esta profesión se consideraba un saber complementario y auxiliar de la medicina, en el que la enfermera solo era una “hábil e inteligente ayudante” o un “médico imperfecto” que debía pedir consejo al médico antes de actuar y no debía fiarse de su propio parecer.

Durante este periodo a las enfermeras se las formó sobre todo como agentes morales, sujetos pasivos y sirvientes a la medicina, lo que en la práctica limitaba su capacitación como profesionales autónomos.

“La enfermera debe obedecer al médico con sumisión perfecta.
De ejecución y de juicio”

¿Hasta qué punto estas ideas heredadas del pasado siguen vigentes en la actualidad?

Este reportaje permite reflexionar sobre cómo a través de los manuales publicados entre 1956 y 1976 se transmitieron determinados discursos que han contribuido a perpetuar algunos estereotipos, que la ciudadanía, o incluso algunas enfermeras y otros profesionales de la salud aceptan sin crítica, ni reflexión sobre ellas y la enfermería española.

Es importante recordar que el dominio de ciertos estereotipos sobre las enfermeras puede limitar otras formas de pensamiento sobre estas profesionales y la enfermería poniendo así límites a las posibilidades del conocimiento acerca de esta profesión.

Margalida Miró

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Trabajos relacionados de la misma autora:

Miró M, Gastaldo D, Nelson S, Gallego G. 2012 Spanish nursing under Franco: reinvention, modernization and repression (1956–1976). Nursing Inquiry 19: 270–280.

Miró M, Gastaldo D, Gallego G. 2008 ¿Por qué somos como somos? Discursos y relaciones de poder en la constitución de la identidad profesional de las enfermeras en España. Enfermería Clínica 18 (1):26-34.

Miró M. 2008. ¿Por qué somos como somos? Continuidades y transformaciones de los discursos y las relaciones de poder en la constitución de la identidad profesional de las enfermeras en España (1956–1976). Tesis doctoral. Universitat de les Illes Balears. España.

#12Visibles12M, Enfermeras: fuerza y motor del cambio en la sociedad

Queridos amigos:

Hoy tengo el gusto de presentaros a dos compañeros enfermeros, Fernando Campaña editor de Nuestraenfermería.es e Isidro Manrique autor de elenfermerodelpendiente. Ambos, desde sus respectivos blogs y con su presencia diaria en las redes sociales, aportan conocimiento y visibilidad a la enfermería contribuyendo así a construir la profesión.

Hoy además,  no es un día cualquiera;  hoy es el día internacional de la enfermería, y para celebrarlo Nuestraenfermería repite la iniciativa del año pasado publicando 12 posts en 12 horas. Este año las publicaciones se repartirán entre ambos blogs, Nuestraenfermeria.es y Elenfermerodelpendiente.com, 6 en cada uno de ellos, de manera alterna. Una maravillosa forma de trabajar en red y de crear lazos entre compañeros.

Con el hashtag #12Visibles12M y bajo el lema  “12 de mayo, una mirada a la enfermería” todos los participantes explican  su relación con la enfermería y su aportación a la profesión.

Me siento muy honrada de colaborar en esta fantástica iniciativa, y desde aquí agradezco de corazón a Fernando e Isidro que me hayan invitado a participar. Feliz de sumar por una #EnfermeríaVisible.

Hoy amigos, tenemos un gran día por delante para disfrutar de la lectura e inmersión en las  reflexiones personales de compañeros enfermeros comprometidos con esta profesión tan preciosa que si algo tiene es corazón y alma. Ya sabéis, cada hora, puntualmente, tendremos a punto una dosis de mirada enfermera.

Comparto con vosotros el post que he preparado, y que publica Nuestraenfermería y el increíble sol de verano que hoy ilumina y calienta las tierras altas escocesas para celebrar el día de la enfermería, la fiesta de todos.

Abrazos y ¡Feliz día!

Enfermeras: fuerza y motor del cambio en la sociedad

Soy así porque soy enfermera, soy enfermera porque soy así. Con esta contundencia se expresa Cristina Francisco en su libro “Memorias de una Enfermera”.

No podría estar más de acuerdo con ella. Para mi ser enfermera es algo más que ejercer una profesión, es una manera de ser y de estar en el mundo, una responsabilidad y un compromiso social.  

Las enfermeras somos fuerza y motor del cambio en la sociedad, es cierto, pero nos hace falta creérnoslo. Hasta ahora hemos centrado gran parte de nuestra energía hacia afuera, trabajando para hacer visible nuestra aportación a la sociedad, buscando el reconocimiento de las personas. Creo que lo estamos consiguiendo; prueba de ello es que prácticamente cada semana se publica en la prensa un artículo reconociendo el trabajo de las Enfermeras.

Sin embargo, ¿Somos nosotras, las propias Enfermeras conscientes de nuestra grandeza? ¿Le damos valor? ¿La potenciamos?

Creo que necesitamos redirigir la energía hacia dentro, hacia el propio colectivo. Hace falta generar consciencia de nuestro valor y capacidad transformadora entre las propias enfermeras, y traducirlo en acciones concretas generadoras de cambio. Esta es sin duda una de las funciones de los blogs y de la participación de las Enfermeras en las redes sociales, un camino para hacer visible la profesión.

Por eso es fundamental que estemos presentes y participemos en los espacios de reflexión e intercambio de ideas. Es fundamental que la mirada enfermera, nuestros valores, nuestra experiencia y conocimiento contribuyan a la mejora de la sociedad a todos los niveles, no sólo respecto a la salud, bienestar y calidad de vida; también en educación, política, economía, medio ambiente porque nuestra visión y aportación a la sociedad es única y específica.

Piénsalo por un momento, las Enfermeras acompañamos a las personas en todas las etapas de la vida, estamos presentes en todos los acontecimientos vitales. Eso es muy potente y muy grande. El día en que todas y cada una de las enfermeras del mundo despertemos, le demos valor y nos impliquemos activamente, algo cambiará en la sociedad.

Todo eso fue lo que me que me motivó a crear -De tots els Colors- hace ya casi siete años. Debo confesar que me siento más instrumento que autora, ya que el blog se ha ido construyendo y adquiriendo carácter propio gracias a la participación de todas las personas que han abierto su corazón y nos han ido regalado sus experiencias, su sabiduría, su propia historia.

Mi trabajo en el blog es para mí una forma de compartir lo que me fascina, lo que me enamora, y por encima de todo, una forma más de cuidar. Por un lado, contribuyendo a generar consciencia y visibilizar los aspectos de nuestro trabajo que tocan las capas más sutiles, y nos revelan lo único, irrepetible y singular de cada persona a la que cuidamos. Me parece imprescindible mostrar como el cuidado de los aspectos invisibles, intangibles y esenciales del ser humano tienen repercusión y resultados muy visibles en la salud.

Por otro lado, trabajo para aportar rigor, conocimiento y visibilidad a la Enfermería y la Medicina Integrativa. Creo sinceramente que la salud y la enfermedad son tan complejas, como lo es el ser humano. Creo también que es momento de ampliar la mirada y contemplar a las personas desde todos los ángulos y perspectivas posibles tanto en la salud como en procesos de enfermedad. Es momento ya de construir, de sumar lo mejor de todos los enfoques disponibles para poder ofrecer así los mejores cuidados.

Esta es mi aportación, y mi granito de arena. La enfermería la construimos no sólo los profesionales, todas las personas, la sociedad entera. Hoy, día internacional de la enfermería es sin duda, ¡la fiesta de todos!

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

Entrevista a JOE TAYLOR, Enfermero Psiquiátrico Comunitario en Wester-Ross, Escocia: “Tenemos que conectar estrechamente con las personas. Estar ahí para ellas. Esa es la Esencia de la Enfermería “.

Es un reto para mi presentaros a Joe Taylor, Enfermero Psiquiátrico Comunitario con un amplísimo bagaje. Joe es el tipo de Enfermero con el que a todos nos gustaría trabajar para aprender de él cada día. Conocimientos, habilidades, experiencia, delicadeza y sentido común, ¡Casi nada!

Joe trabaja en las Comunidades de las Tierras Altas escocesas acompañando a personas con demencia y a sus familiares, ayudándoles a hacer frente a los desafíos del día a día.

Es un placer darle voz para conocer su trabajo con personas con demencia. Al mismo tiempo, nos brinda la oportunidad de conocer una realidad diferente a la nuestra, y el rol fundamental de las Enfermeras especializadas en Salud Mental.

Nos habla también de los cambios en los servicios de salud mental a lo largo de los años, de cómo han ido evolucionado acercándose a la gente,  a la atención comunitaria, que es donde transcurre la vida real.

Disfrutad de Joe y de su naturalidad para hablar toda una vida dedicada al cuidado de los demás, una carrera gratificante, una vida con sentido.

Soy Enfermero Psiquiátrico Comunitario. Incialmente el trabajo en Wester Ross estaba orientado a cualquier persona mayor de 65 años que tuviera un problema de salud mental. Pero esto cambió hace poco  y he pasado  trabajar con personas con demencia o sospecha de demencia. Cubro la totalidad de Wester Ross en Escocia.
 
Mi trabajo consiste en valorar a la persona que siente que tiene un problema, o si su familia nota que puede haber un problema y decide consultar. Generalmente visitan a su médico de familia que se pondrá en contacto con nosotros. Hago una valoración  y dependiendo de lo que encuentro, se inicia el proceso de diagnóstico. Christine McCallum, Trabajadora de Enlace en Demencia, participa tan pronto como puede, muy a menudo antes del diagnóstico, por lo que tenemos preparado el paquete completo de cuidados tan pronto como nos es posible.
 
  • ¿Qué ocurre después de que un persona es diagnosticada de Demencia?
 Ser diagnosticado de demencia es un gran problema, un enorme problema para las personas, hay muchas cosas en las que pueden necesitar ayuda. Puede ser que necesiten apoyo emocional, mucha comprensión y mucho que aprender tanto la persona con demencia, como la familia, marido, esposa, hijos que van a cuidar de su ser querido. Apoyo, asesoramiento en torno a las finanzas, las cosas legales, tratamiento, pronóstico. La gente suele preguntar: “¿Cuánto tiempo voy a vivir?Hay tantas cosas que la gente puede necesitar.
  • Acompañar y tranquilizar es fundamental.
 En cierto modo es un trabajo difícil de explicar porque aunque puedas idear en tu cabeza lo que vas a hacer, obviamente, trabajando con personas hay cosas surgen de la nada, te piden ayuda con cosas que no anticipaste, a veces hay que ayudarles a afrontar graves crisis.
 
  • ¿Qué desean los familiares de personas con demencia?

Las familias quieren cuidar a la persona con demencia durante el mayor tiempo posible, quieren que se queden en casa tanto como posible y hacer todo lo que esté en su mano para cuidarlos. Así, una gran parte de nuestro trabajo consiste en ayudar a que lo hagan, pero la naturaleza de la demencia hace que los cambios sean a veces dramáticos y los requisitos de cuidado de la persona cambia muy rápidamente. Las familias siguen haciendo todo lo posible para manejar la situación, pero puede hacerse evidente que ha dejado de ser una opción realista.

Así que a veces lo adecuado es negociar con la familia acerca de cuáles son los cuidados más adecuados para su familiar y probablemente el consejo que damos es el consejo que en realidad no quieren oír. “Debo decirle que la atención que necesita su ser querido está más allá de sus posibilidades en este momento, sé que quiere continuar cuidándole pero usted se está agotando, la cantidad de tiempo que le exige actualmente ya no corresponde a una perspectiva realista.” Eso es muy difícil de decir porque no quieren  escucharlo.

 
De todos modos, me he dado cuenta de que la gente quiere saber la verdad, la realidad de lo que está pasando. Quieren saber a que se enfrentan, cuáles sonn los desafíos, no con crueldad por supuesto, pero sí con amabilidad y de tal forma que lo puedan entender. Intento ayudar a la gente a afrontar la realidad de su situación.
 
Hace años Enfermería tendía a ser más paternalista, como si nosotros supiéramos más, tratando de proteger a la gente, y ese tipo de cosas. Pero ya no actualmente, se trata de ayudar a la gente a hacer frente a lo que está ocurriendo.
 
Por otro lado, a veces los cuidadores se sienten  bastante aliviados cuando les decimos que las cosas deberían cambiar. Sienten que tienen permiso para dejar de estar pendientes las 24 horas del día.
 
  • Nos cuentas que son muchos los retos a los que se enfrenan las personas con demencia y sus familiares, y probablemente de vez en cuando tendrás que darles malas noticas ¿Cuáles son tus fortalezas, tus habilidades para hacerlo?

Se me da bien comprender la situación desde el primer momento, tengo mucha experiencia, he hecho este trabajo durante muchos años y eso ayuda. Probablemente comprendo a las personas que están pasando por este tipo de situación.

Me importa lo que hago y creo que los demás se dan cuenta de ello, lo cual  realmente ayuda porque cuando hablo con ellos están más predispuestos tanto a escuchar como a hablar ya que notan que me intereso sinceramente.

Soy muy bueno escuchando a las personas e interpretando lo que intentan decir cuando a veces les cuesta hacerlo. Naturalmente, poner  en palabras los pensamientos y los sentimientos sobre la situación que están viviendo puede ser difícil para ellos, y es mi trabajo ayudarles a hacerlo.

Christine Mccallum: “Jose se pone a trabajar en el caso tan pronto como alguien manifiesta un problema, o si hay una crisis. Jose es muy honesto y cuidador.”

Intento tratar a las personas como los seres únicos que son y no como alguien con una etiqueta relacionada con salud mental. No intento de rescatar a nadie con el objetivo de mejorar las cosas, porque no se trata de eso. Tienes que desarrollar una forma de pensar para poder seguir adelante con tu trabajo, pero es muy gratificante.

  • Cuidados centrados en la persona y en la familia.

, se trata de tratar a las personas como personas. Si se trata a las personas como seres humanos con sentimientos, con opiniones, la relación es más constructiva.

Creo que lo hacemos bien. Christine y yo nunca tratamos a la persona con demencia de forma aislada, trabajamos con la familia siempre que podemos. Los familiares no nos dicen: “No sabemos lo que está pasando, nadie nos lo ha explicado”. Siempre les mantenemos informados y participan en las decisiones.

Ciertamente estamos atentos a la salud mental de la familia. Sabemos que los cuidadores son muy propensos a los problemas de salud mental debido a la tensión mantenida a la que están sometidos.

Les aconsejamos, nos aseguramos de que los cuidadores hagan descansos, aunque sean cortos, de tan sólo una hora, y obviamente alargándolos más a medida que pasa el tiempo. A menudo, darse esos descansos es muy difícil para los cuidadores  porque sienten que deben ser ellos los que cuiden todo el tiempo de su familiar, nadie lo hará tan bien como ellos, lo cuál es probablemente bastante cierto, pero si los cuidadores no descansan de vez en cuando, se agotarán y entonces si que puede derrumbarse todo.

Les ayudamos a manejar su propia ansiedad, comprobamos si las personas están deprimidas, ese tipo de cosas. Afortunadamente aquí, Andre du Plessis y Helen Robertson, nuestros trabajadores sociales, son extremadamente serviciales y muy comprensivos con las necesidades de las personas. Esto hace que el trabajo sea mucho más fácil ya que tienden a involucrarse desde el principio, y eso es bueno.

Una de las ventajas de trabajar en comunidades tan pequeñas es justamente el tamaño de la población. No estamos tratando con miles y miles de personas, grandes comunidades donde la gente puede desaparecer. Trabajamos con un número de comunidades rurales, aldeas, o incluso comunidades más pequeñas que una aldea, donde nadie es anónimo, oímos hablar de la gente, la gente sabe de nosotros, no suele perderse nadie en el olvido.
 
  • Vivir en una comunidad pequeña tiene las ventajas que mencionas. Sin embargo, al mismo tiempo, puede ser difícil en términos de estigma para las personas que no llevan bien todo lo relacionado con la demencia, o cuando en algún momento, no pudiendo ocultar más la situación, necesitan ingresar en una residencia. ¿Cómo enfocas esos aspectos?

Hablamos con cualquier miembro de la familia que quiera hablar y escuchar, los niños de la familia, por ejemplo. Cuanta más gente entienda lo que está pasando, mejor será para la persona con demencia.

Es difícil de predecir, ¿verdad? Algunas personas cuando van a una residencia mejoran enormemente debido a que reciben apoyo continuamente, el aspecto social de los cuidados también ayuda, siguen adelante con su vida.  Sin embargo, las personas que han vivido solas o sólo con otra persona durante toda su vida, de repente se encuentran en una situación comunitaria lo cual supone mucho trabaajo de adaptación.

  • Cuando llega el momento y la persona con demencia necesita 24 horas de cuidados en una residencia. ¿Seguís acompañando y cuidando a los familiares?

Sí. Tratamos de mantener el apoyo durante el tiempo que lo necesiten y mientras podemos. Una vez más, tener a Christine en el equipo hace que todo esto sea mucho más factible.

Nosotros no vamos con una especie de paquete de aprendizaje estándar para las personas, no creo que esa se la mejor manera de hacerlo. La gente ya posee de antemano sus propias habilidades. Creo que tiene que ver más con ayudar y apoyar a las personas para que puedan encarar los problemas a medida que se presentan.

Podemos tratar de prepararles para lo que pueda venir, pero las cosas surgen de la nada, de no sabes dónde, y la gente se asombra, se sorprende, y ese es un buen momento para enseñarles cómo hacer frente a esas circunstancias particulares.
 
Una vez más, una de los aspectos que siempre emergen en la atención a la demencia es que todo el mundo tiene que adaptarse constantemente porque no es una condición que se mantenga estable, cambia continuamente, por lo que la atención y los retos para las personas con demencia también cambia todo el tiempo.
Por lo tanto, el cuidador nunca puede anticiparse para hacer frente a cada problema que pueda surgir, es imposible. Esa es otra razón por la que necesitamos estar en contacto, para mantener canales de comunicación abiertos y poder apoyarlos cuando lo necesiten, bien sea por un problema de incontinencia, un aspecto particular de la conducta o de comunicación.
  • En ocasiones las personas pueden olvidarse de sus fortalezas, de como solían hacer frente a los problemas.
A veces es fácil que los cuidadores se puedan sentir abrumados por una sucesión de problemas. Podemos ayudar a las personas a concentrarse en áreas concretas sobre las que puedan tener alguna influencia.
 
Una de las cuestiones sobre demencia es que a veces no existe una solución, no hay un modo eficaz de encarar  un problema concreto de comportamiento, eso es algo difícil de aceptar para la gente. Por ejemplo, muy a menudo voy a hogares de ancianos y residencias para aconsejar sobre aspectos particulares de comportamiento. Revisamos todo lo que han estado intentando y a veces, no hay una solución, y la gente tiene que seguir haciendo lo que puede. No es culpa suya.
 
  • Háblanos de tu trayectoria profesional. ¿Por qué quisiste ser  enfermero? ¿Por qué te has dedicado a la salud mental?

Nací y crecí en el Gloucestershire rural, el quinto de cinco hijos. Mi madre y mi padre no tenían demasiados estudios y nos animaron mucho a que nosotros lo hiciéramos mejor. No fui un gran estudiante en la escuela, tenía capacidad pero no demasiado interés en nada en particular a parte de la literatura y el futbol, me hice fan del Chelsea y 50 años después, lo sigo siendo.

 
Cuando dejé la escuela no tenía una idea clara sobre mi futuro. Me formé como un maestro, ya que me pareció buena idea, y me gustó mucho, pero nunca encontré un trabajo fijo. Trabajé durante unos años en los tribunales de justicia en Inglaterra, pero sabía que eso no era lo mío. Me gustó no estudiar por un tiempo, pero al cabo de unos tres años pensé en que me gustaría formarme como Enfermero especializado en salud mental. No sé realmente porqué, sonaba interesante y quería una construir una trayectoria profesional. Como profesor aprendía a poner las ideas en palabras y se me daba bien escuchar, así que tal vez podía ser una buena opción para mi.
 
Tenía 26 años, me formé en Hereford, Inglaterra. En aquellos días la escuela de enfermeríaJoe formaba parte de los grandes hospitales, así que la formación estaba conectada al hospital. Pasé por muchos servicios,  la mayoría en el hospital. Tuve mi primera experiencia en Enfermería Comunitaria en el segundo año y me gustó, esto es lo que quiero hacer.
 

Quería trabajar como Enfermero Psiquiátrico Comunitario (EPC) tan pronto como pudiera y después de trabajar en planta durante 6 meses, lo solicité. Me quedé en ese trabajo durante 18 meses. Pude promocionar profesionalmente y acepté un trabajo en el este de Cumbria, Kirkby Stephen, una pequeña ciudad del tamaño aproximado de Ullapool, donde nunca había habido un EPC antes. Esto fue hace más de 30 años, cuando la idea de que hubiera servicios de salud mental comunitarios justo empezaba.

Cuidé a personas con todo tipo de enfermedad mental, problemas con drogas y alcohol, demencia, todo. Fue una experiencia fantástica, teniendo en cuenta que trabajé por mi cuenta, sin ayuda, durante nueve años. Para entonces, otros servicios llegaron a la zona y el servicio de salud mental evolucionó.
 
Me dediqué a la gestión durante algunos años dirección de equipos y gestión de unidades de salud mental. Estaba muy contento de volver a la enfermería clínica, en la costa oeste de Cumbria, en un lugar llamado Millom. Estuve allí durante 4 años, construí un nuevo equipo, pero finalmente sentí que quería un cambio.
 
Para entonces mis hijos ya eran mayores, yo tenía 50 años, podría retirarme a los 55 y siempre había querido trabajar en las Highlands. Surgió una oportunidad de trabajo como asesor para aconsejar a un equipo de dirección y a los equipos comunitarios pero no resultó ser un buen trabajo. La gente era muy hospitalaria y amable, pero los gestores, algunos de los altos directivos por lo menos, pensaban que sabían más que yo sobre salud mental y mi consejo era la mayoría de las veces ignorado.
 
Los gerentes locales fueron mucho más receptivos e hicimos buenas cosas juntos. No había disfrute ni satisfacción en el trabajo así que tan pronto como pude me fui a trabajar con el equipo de Salud Mental Comunitaria en Skye y Lochalsh, y más tarde en Wester Ross también. Volví a  donde pertenecía.
 
Con 55 años, después de 30 años de servicio, me jubilé, pero regresé a tiempo parcial como asesor contratado por un año. A los 6 meses me dijeron que no habría más fondos al final del año, pero afortunadamente para mí, mi trabajo actual quedó vacante en Wester Ross y tuve la suerte de empezar a trabajar aquí en octubre de 2010.
 
Joe tienes una imagen completa de como ha ido evolucionando la atención a la salud mental de las personas y lo necesario que es seguir invirtiendo en investigación y mejorar en recursos y apoyo.
  • ¿Qué desafíos nos plantea la demencia?
Históricamente en el Reino Unido los servicios de salud mental han recibido pocos recursos, ha sido siempre la Cenicienta de los servicios. La mayor parte de nuestro dinero todavía se gasta en hospitales, mientras que prácticamente todos los problemas de salud mental están en la comunidad. Necesitamos camas de hospital, por supuesto, pero una buena atención y recursos suficientes en la comunidad mantienen a la gente fuera del hospital.
 

Hay cosas muy importantes que han mejorado mucho. Cuando vuelvo la vista atrás, al inicio de mi carrera comparándolo con ahora, las cosas han cambiado enormemente. Cuando empecé teníamos salas de hospital llenas de personas con demencia, esas unidades ya no existen. Existe un mayor entendimiento de la demencia, pero todavía dependen de tener suficientes recursos tanto económicos como humanos para hacer el trabajo.

 
La función del médico de cabecera es importante. Nuestro trabajo, nuestro día a día está en estrecha colaboración con los médicos y con las familias. Muy a menudo nuestro trabajo es estar justo en el hueco que existe entre el punto de vista del médico y el de los familiares de la persona con demencia. Interpretamos ambos puntos de vista para asegurarnos de que todo el mundo comprende lo que está pasando.
 
Hasta hace muy poco tiempo formábamos parte del equipo de salud mental comunitario en la atención a adultos junto con la parte de adicciones, drogas y alcohol. Históricamente ha sido así porque la demencia no estaba en la agenda de nadie. Sin embargo, la estrategia sobre demencia en Escocia deja claro que la demencia es cosa de todos, no sólo los servicios de salud mental.
 
Como profesionales especializados en demencia nos daba la impresión de estar demasiado aislados dentro del equipo de salud mental. Para ser más eficaces lo verdaderamente necesario es integrarnos mucho más estrechamente con los trabajadores sociales, las enfermeras comunitarias, los médicos y el sector de la beneficencia. Ahí es donde las personas que se ocupan de la demencia y sus familias pasan más tiempo, así que tenemos que estar allí también. Nuestra relación con los colegas siempre fue buena, pero ahora es mucho mejor.
 
Por lo tanto, ahí es donde estamos ahora, mucho más cerca de la comunidad, de las personas,  en lugar de estar dentro del Equipo de Salud Mental Comunitario, un gran cambio. Lo es especialmente para mi por mi larga experiencia, 30 años trabajando en Equipos de Salud Mental Comunitaria empleando mucho tiempo y energía en la construcción y el desarrollo de los mismos. No obstante, las cosas cambian rápidamente, de modo que tenemos que asegurarnos de adaptarnos para no quedarnos atrás.
 
  • ¿Qué aconsejarías a las Enfermeras noveles ahora que justo empiezan su carrera profesional?

Que sean pacientes con ellas mismas. Es un trabajo difícil, en realidad no empiezas a aprender hasta que estás trabajando, cometiendo errores y haciendo cosas bien. Así que tengan pacienci. Que no se dejen deslumbras por las últimas teorías maravillosas, que pueden funcionar por un tiempo, puedes aprender algo útil de ellas, pero lo esencial del trabajo no cambia.

 
Nuestro éxito como enfermeras tiene que ver con que las personas sepan que nos importa lo que les pasa, de ahí nace el verdadero beneficio que obtienen de la enfermería. La gente sabe No estoy sólo afrontando este enorme problema, alguien me entiende y está haciendo todo lo posible para ayudarme. A veces hay mucho que podamos hacer mucho por ellos, pero la gente lo comprende y lo acepta.
 
Y también, las enfermeras que empiezan no deberían sentirse culpables por cometer errores. Siempre se cometen errores, no pasa nada, siempre que aprendamos de ellos. Cuando trabajé como director nunca fui duro con las personas cuando cometían un error, lo era si no se esforzaban, si no intentaban mejorar o si eran vagos.
 
Como parte de mi trabajo como consejero de salud mental tuve que investigar las muertes inesperadas o incidentes, así que tuve que entrevistar a enfermeras y revisar los registros de Enfermería y pude comprobar que las personas hacían todo el tipo de cosas que se suponía que tenían que hacer e, invariablemente, la gente lo había hecho todo lo mejor que estaba en su mano. Jamás encontré ninguna actuación negligente. En ocasiones las enfermeras podrían haber hecho mejor las cosas, pero nunca negligencia.
 
Cuando tratas a adultos con enfermedad mental se dan suicidios e intentos de suicidio, eso causa un gran impacto emocional en las enfermeras que están involucradas en el cuidado de esa persona. A menudo se sienten muy culpables, incluso a veces hasta el punto de llegar a pensar que si hubieran hecho algo diferente, ese suicidio se habría evitado. Esto puede ser así o no, pero mientras la enfermera haya cumplido con su deber correctamente, no debería haber reproches o  ser criticadas. Enfermería puede ser un trabajo muy duro, y las enfermeras somos nuestros peores jueces.
 
  • ¿Qué les dirías a las personas que cuidan de un ser querido con demencia?
No trates de asumir todo el cuidado por tu cuenta. Es un trabajo enormemente difícil para la familia. Acepta un poco de ayuda, las enfermeras, los médicos y los trabajadores sociales quieren ayudar, no tomar el relevo.

Trata de no ser demasiado duro contigo mismo. Eres un ser humano, y te equivocarás algunas veces. Es natural, es normal. No te olvides de que estás bajo  una gran presión, sé amable contigo mismo.

La persona a la que estás cuidando morirá antes que tú probablemente, de modo que todo esto terminará en algún momento,  pero tu vida no termina con la demencia, hay un después.
 
  • Una recomendación en una frase para alguien que acaba de ser diagnosticado de demencia.

Siempre les digo: ahora tienes un diagnóstico, pero disfruta de tu vida, haz todo lo que puedas durante el tiempo que puedas. No pierdas tu tiempo, ve de vacaciones, gasta tu dinero, ¡haz lo que quieras!

  • Joe, estás a punto de jubilarte ¿Cuáles son sus planes?

Voy a jubilarme en marzo. Estoy deseando que llegue, he sido enfermero durante tanto tiempo, 36 años es mucho tiempo. Simplemente se convierte en parte de tu identidad, no sólo eres persona, eres enfermero también. No ejerceré la enfermería después de que mi colegiación finalice a finales de marzo, pero no voy a estar “fuera de la foto, colaboraré como asesor en demencia para Alzheimer Escocia,  sólo cuatro días al mes.Tengo muchos intereses fuera del trabajo, correr,  la fotografía, el fútbol, la lectura. Estoy deseando ver más a mis hijos, están todos en Inglaterra.

  • ¿Qué ha aprendido después de toda una vida cuidando a los demás?

He aprendido que, aunque puede ser un trabajo difícil, no debería ser complicado. Las personas son personas, tienen necesidades muy similares donde quiera que se encuentren.

He aprendido que la gente tiene el poder de sorprenderme y enseñarme humildad constantemente con su coraje y su fortaleza, con su altruismo y su honestidad. No todo el mundo saca lo mejor de si mismo en los momentos difíciles, pero la mayoría lo hacen.

He aprendido a centrame en las cosas importantes, en cómo se sienten las personas en lugar de desviar mis energías en tareas que hagan que parezca que estoy ocupado.

He aprendido que está bien no saberlo todo, la gente no espera eso. Esperan ser escuchados, ser tratados como un igual.

He aprendido que nunca he dejado de aprender, y es por eso que he durado tanto tiempo, porque me he mantenido interesado.

  • ¿Qué es para ti la Enfermería?

Se trata de estar con las personas, presencialmente. El contacto cara a cara es enormemente beneficioso, es lo que la gente quiere y a lo que responden. Eso es lo que trato de ofrecer y es la esencia de la enfermería.

, las habilidades y los conocimientos son necesarios, pero tenemos que estar con las personas tan cerca como sea posible, por supuesto debes seguir siendo profesional, pero aún así conectar tan estrechamente como sea posible. De eso trata la Enfermería. Si no puedes hacer eso, diría que es mejor que se escoja otro trabajo.

  • ¿Qué nos recomendarías para mantenernos mentalmente sanos?

Nada ingenioso, me temo.

Todo con moderación, pero vuélvete loco de vez en cuando.

Afronta las cosas, no las pospongas, es una pérdida de tiempo.

Si se presenta una oportunidad y no hay ninguna buena razón para no hacerlo, hazlo. La vida gira en torno a cambios y oportunidades.

Ayuda a los demás, pero no olvides ayudarte a tí mismo.

  • ¿Te gustaría compartir algo más con nosotros?

Sí. Estoy al final de mi carrera y, naturalmente, estoy reflexionando sobre las muchas personas que he conocido con las que he trabajado.

A tantos valientes pacientes y a sus familias que, sencillamente, lo hicieron lo mejor que pudieron, tenéis todo mi respeto.

Profesional y personalmente he estado influenciado por algunos colegas maravillosos a lo largo de los años. Una de las alegrías de esta carrera es que siempre he trabajado con algunos colegas excepcionales, algunas personas siempre han destacado para mí. Podría nombrar a personas de todas las disciplinas, pero voy a nombrar a Enfermería,  personas que  me han influenciado mucho.

La responsable de planta en mi primer trabajo en Hereford fue Barbara Maddy. Ella fue dura e inflexible, sólo se podía hacer lo mejor por sus pacientes y  defendía sus intereses hasta el final ante los altos cargos directivos, los espcialistas, no le importaba. Sólo selecciona el mejor personal disponible para su planta, y cualquier persona que no estuvviera a la altura era trasladada rápidamente a algún lugar menos exigente. El resultado final fue una unidad bien organizada, donde la gente se mejora rápidamente. Mi personalidad es diferente a la de Barbara, pero ella fue una influencia importante en mi desarrollo, y lo sigue siendo hoy en día.

Colin Abbott, Enfermero Psiquiátrico Comunitario (EPC), fuimos colegas en Humberside, solamente trabajamos juntos durante un año más o menos, pero lo aprendí todo acerca de ser un EPC de él. Él era muy profesional y también profundamente compasivo. Era lúcido, a veces personalmente vulnerable, pero siempre afrontaba los retos directamente, sin eludirlos. Mi año con Colin me preparó para asumir el reto de mi trabajo en solitario en Cumbria. Nos mantuvimos en contacto hasta su muerte repentina de un par de años después. Él era un hombre excepcionalmente modesto, y tenías que trabajar con él para darte cuenta del fantástico Enfermero que era.

 
Una de las alegrías de ser un Enfermero Psiquiátrico en la Comunidad es trabajar con un compañero. Eso no ocurre mucho en las Highlands, donde los equipos suelen ser pequeños y multitarea. Colin Abbott destaca, al igual que Tony Hill, un enfermero a quien recluté y enseñé, y que finalmente tomó mi trabajo en Cumbria cuando me trasladé. Éramos como agua y aceite, pero hicimos una gran alianza. La gente hablaba conn él cuando no podían hablar conmigo y viceversa. Tony falleció hace un par de años y le echo de menos.
 
Por último, Christine McCallum ha sido mi compañera durante los últimos tres años, recordándome con éxito, diariamete, que dos cabezas piensan mejor que una.
Hay tantos otros, pasados y presentes, que no tengo tiempo de mencionar, pero ha sido un  privilegio trabajar con ellos.
 
* * *
 
De tots els Colors- Bringing Colour to NursingQueridos amigos:
 
Joe contestó con un si directo a mi invitación para entrevistarlo. Quiso que lo hiciéramos de la manera más sencilla y natural posible, y así fue. Nos reunimos en casa y Christine vino también. Pasamos la mañana escucándole y bebiendo te. Fue muy gratificante, un placer.
 
Joe es el tipo de persona totalmente despreocupada en demostrar lo bueno que es en lo que hace,  y tampoco le va aparentar. Así que Christine y yo  tuvimos que empujarle suavemente para que hablara de sí mismo, de cómo los demás confían en él y se sienten seguros con su asesoramiento profesional y sus cuidados.

I
ntenta estar físicamente presente para sus pacientes cuando surge un problema en el que puede ayudar. Eso marca una gran diferencia para las personas con demencia y sus familiares, especialmente en esta tierra tan hermosa donde las aldeas están muy alejadas unas de otras, y algunas prácticamente aisladas. Una verdadera tranquilidad en este camino frágil e incierto que es la demencia.

Muchas Gracias Joe, y también a ti, Christine. Estoy encantada. Es un placer que ambos forméis parte de la familia del blog.

Querido Joe, te deseo todo lo mejor. Que disfrutes de una feliz jubilación, aunque nos aseguraremos de seguir aprendiendo de ti. Abrazos,
 
 
Elena Lorente Guerrero

Entrevista a MARICRUZ MARTÍNEZ, Enfermera Responsable del Programa de Cromoterapia en la URPA del Hospital Asepeyo Coslada: ”Más Color, Menos Dolor”

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingMaricruz Martínez Loredo lleva más de 25 años en el mundo de la Enfermería.

Empezó ejerciendo como Enfermera pediátrica en un hospital rural que contaba con muy pocos recursos; vivió situaciones duras, demasiado quizá para una enfermera novel. Pero todo tiene su razón y sentido, y a pesar de la distancia y el tiempo, aquellos niños siguen presentes en su corazón guiando sus pasos. Ellos, sin saberlo, la han convertido en la gran mujer y profesional que es.

Maricruz nos cuenta que el respeto por los pacientes pasa primero por conocernos y respetarnos a nosotros mismos. Encontró en las terapias naturales / complementarias la aproximación holistica y humanista que andaba buscando para cuidar a sus pacientes como ella sentía que debía hacerlo. Y  ya hace casi cinco años que con naturalidad, amabilidad y constancia, se atrevió a introducir la cromoterapia en la URPA del hospital donde trabaja. Actualmente es una intervención de enfermería normalizada en el manejo no farmacológico del dolor.

Al mismo tiempo, su mirada humanista le llevó a preguntarse ¿Podemos hacer las cosas de otra manera? Partiendo de ese planteamiento surgió la respuesta materializada en Cuidando Vidas, un libro en el que además de recoger algunas de sus primeras vivencias como enfermera, plasma las relaciones que diariamente mantienen las enfermeras en el ámbito hospitalario con los pacientes, familiares, demás profesionales y ellas mismas. Un espejo de lo que sucede cotidianamente y  una reflexión hacia un modelo relacional en enfermería”.

LOS ORÍGENES

  • Eres una enamorada de la profesión. ¿Cómo empezó todo?

Soy de Buenos Aires. Estudié enfermería en mi país, Argentina. En realidad, yo no conocía mucho la enfermería, lo que pensaba estudiar era medicina porque allí en el año 78-79 lo que realmente aparecía era medicina.

Pero fue mi madre quien me dijo “mira hija nosotros no podemos costearte esos estudios, la familia está mal, necesitas estudiar algo con lo que puedas ir trabajando al mismo tiempo”, porque claro, estudiar medicina te llevaba el tiempo completo. Y pensé en algo que estuviera más o menos cerca de medicina, a ver la enfermería.

Y cuando empecé a estudiar enfermería pensé “¡esto ya no lo dejo, esto es lo mío!” y ya nunca quise saber más de medicina, la verdad.

Comencé mi andadura como profesional en la provincia del Chaco, una zona deprimida del noroeste de mi país con gran cantidad de población aborigen. Siempre quise colaborar en esa zona. Conseguí un contrato y estuve allí dos años, esa era mi ilusión, poder estar allí como enfermera.

  • ¿Qué te marcó de esa primera experiencia como Enfermera?

Eran situaciones duras para empezar directamente. Uno necesita tener un poco más de experiencia, de bagaje para hacer frente a tantos límites. En aquel momento El Chaco era un pueblo con un hospital rural. Después de muchos años volví a visitarlo y hoy ya es una ciudad. Pero hace 30 años se atendía sobre todo a población aborigen que era la que más abundaba en esa zona, subsistían con condiciones mínimas de vida, mínimos recursos económicos. Y el hospital también tenía pocos recursos. Yo estaba en pediatría y la mortalidad era muy alta, te veías lógicamente muy impotente.

Fue muy duro, pero hasta día de hoy no me olvido de lo que se pasaba allí, todavía lo tengo muy fresco.

Uno de los cuentos del libro “Martita quiere polvo de estrellas” fue una de las experiencias de esa época.

  • ¿Qué pasó después?

Una vez se terminó el contrato ya no nos renovaron por cambios políticos. Volví a Buenos Aires y continué trabajando en pediatría haciendo suplencias en distintos sitios. Quería seguir especializándome en la infancia, siempre me interesó mucho la estimulación infantil temprana.  En pediatría se trabajaba mucho con la familia. Nunca hubo un ingreso de un niño separado de sus papás. Me di cuenta de que necesitaba estudiar magisterio, así que combiné las suplencias con los estudios. Estudiar algo de pedagogía y poder aplicarla me ayudó a atender bien al núcleo familiar.

Cuando terminé magisterio empecé a trabajar en el servicio de pediatría del Hospital Británico  de Buenos Aires hasta el 90, año en el que ya me vine a España.

  • Y en España empieza una nueva etapa totalmente distinta.

Si. Aunque sólo tenía experiencia en pediatría me seleccionaron para venir a trabajar al Hospital Asepeyo, especializado en traumatología. Fue un gran cambio. Comencé a trabajar en traumatología, con adultos, pero los pacientes siguen siendo pacientes. Tengan la edad que tengan la experiencia te sirve igualmente.

Vinimos 10 personas de Argentina. El hospital que ahora tiene 35 años de historia, en aquel momento llevaba 4 años y poco más de rodaje, eran los inicios. La integración fue muy fácil, fue un buen momento para comenzar.

  •  ¿Cuándo nace el interés por las terapias complementarias?

Mira yo no puedo, ni quiero olvidarme de mis orígenes y de aquella experiencia en El Chaco y todo lo que conllevó.

Mi experiencia atendiendo al núcleo familiar en pediatría, los conocimientos en psicopedagogía los he ido incorporando en el paciente adulto porque quería cuidar de otra manera. El adulto ingresa solo, sin su familia que le acompañe. Al correr de todos estos años poco a poco va cambiando y se va integrando a la familia, pero aún falta mucho por hacer. Para mí, el respeto por el ser humano pasa también por entender, admirar y atender también la parte emocional y la espiritual.

Y hacía ahí quise siempre enfocar el cuidado de enfermería, y todas esas cosas las fui encontrando en el enfoque holístico de las terapias naturales. En Madrid conocí la Asociación Española de kinesiología aplicada, me formé con ellos y a raíz de la kinesiología fui ahondando en cromoterapia. También obtuve el título de Experto en terapias naturales del Consejo General de Enfermería de España. A día de hoy sigo estudiando para mantener los conocimientos actualizados y para poder aplicarlas e implementarlas en la práctica diaria.

VISITAMOS LA URPA.

  • Para situarnos ¿Qué es una URPA?

Estas siglas significan Unidad de Reanimación Post Anestésica y junto con la Unidad de Reanimación Post Operatoria (URPO) forman el Servicio de Reanimación que es la sala por donde pasan todas las personas después de ser intervenidos quirúrgicamente.

En algunos hospitales se denomina “Despertar” ya que después de administrarse una anestesia hay un período donde la persona necesita recuperarse o “despertarse” después de haber sido “dormido”.

  • ¿Cuánto tiempo de media pasan los pacientes en la unidad?

El tiempo es variable y depende de varios factores: tipo de anestesia, tipo de intervención y situación de la persona. Así que podría variar entre 60 minutos, hasta 24 horas y más.

  • ¿Cuáles son las necesidades del paciente de URPA?

Las necesidades van a ser distintas dependiendo de esos factores, pero hay varios que son comunes: estabilizar las funciones hemodinámicas, controlar el dolor y disminuir la ansiedad del estrés operatorio.

Por regla general son pacientes que ya están despiertos y esa ansiedad y estrés tiene distinta forma de manifestarse. Hay pacientes que se quedan duros como momias y no dicen absolutamente nada, y está aquel que no para quieto en la camilla y que a lo mejor tampoco dice nada, pero como está monitorizado, ves que la frecuencia cardiaca está alta, que las tensiones siguen disparadas y demás. Y hay otros que lo superan sin problemas.

  • ¿Qué es lo más difícil de controlar en el paciente post-operado?

La más difícil de controlar suele ser el dolor, por regla general, pero también depende de las patologías anteriores de cada persona.

En aquellas personas con buen estado general, físico y emocional antes de la cirugía va todo sobre ruedas.

  • ¿Cómo valoráis el dolor?

Podemos tener en cuenta varios parámetros, la tensión arterial, la frecuencia cardiaca, la saturación de oxígeno, pero desde luego la información que será decisiva para la intervención será la que nos de la misma persona.

Por esto mismo primero la observamos, ya el aspecto de su expresión facial será significativo. También casi siempre va acompañado de alguna expresión verbal. No obstante, utilizamos la Escala EVA (Escala Visual Analógica) de valoración del dolor. Le preguntamos a la persona que si 10 fuera el mayor dolor que jamás haya sentido, y 0 nada, entonces en una escala del 0 al 10 ¿Cuánto le duele? Y de acuerdo a todo esto será la intervención de enfermería.

CROMOTERAPIA.

  • Ahora ya situados, cuéntanos como nace el programa de cromoterapia en la unidad.
Cromoterapia con lámapra+ lámina de gel color azul en paciente de URCO

Cromoterapia con lámapra+ lámina de gel color azul en paciente de URPA

Justamente para dar respuesta a esta necesidad tan común de aquellos recién operados, para disminuir el dolor, se comenzaron a utilizar los colores, es decir, cromoterapia.

El hospital me autorizó y financió una formación en terapias naturales. La primera vez en la vida que a alguien se le ocurría pedir una cosa semejante. La jefa de enfermería me preguntó ¿Pero esto para qué te va a servir? Y entonces le expliqué. Un buen día le dije: “El hospital está poniendo recursos para que me forme en cromoterapia y creo que deberíamos aprovecharlo de alguna manera” y le propuse mi idea de implementar la cromoterapia en la URPA para aliviar el dolor en los pacientes.

Me dijo que le parecía bien pero que tendría que hablarlo con los médicos correspondientes. Le contesté que les informaría pero que esta es una intervención de enfermería que está recogida y catalogada en el NIC como tal, “fototerapia para regulación del biorritmo”, que era un cuidado más de enfermería que se podía implementar. Y que informaría a los médicos para que no les cogiera de sorpresa, pero que como enfermeras no creo que tengamos que pedirles permiso para hacer nuestro trabajo.

Conociendo como son las instituciones y la red jerárquica que conviene respetar, hablé con el equipo de anestesia y si bien les causó risa, tampoco me dijeron que no. Y a mí con eso ya me bastó.

Y así fue como empecé a aplicar cromoterapia de manera muy básica. Utilizaba una lamparita a la que yo misma incorporaba papeles de celofán de colores. Y ya enseguida los compañeros empezaron a decirme, este paciente necesita tus luces, y yo iba de un lado para el otro con mi lamparita. Cuando algún paciente se despertaba descontrolado me decían, “a este ponle todas las luces”, porque veían que funcionaba.

  • ¿Cómo reaccionaron tus compañeras enfermeras?

Flexo antiguo con la lámina de gel color azul

Al principio, más de cuatro años atrás, cuando me veían aparecer por los controles de enfermería de todas las plantas con una lamparita de colores se sorprendían, me preguntaban ¿Y esto para qué es? Y yo les invitaba a que lo vieran, a ver qué pasa cuando aplicábamos un color y se quedaban asombradas. Esto es brujería, decían, los pacientes se quedan dormidos. Pasaron a llamarme chamana, o Aladina porque era la mujer de la lámpara.

Ahora ya están familiarizadas. Y en el momento que vieron que era una intervención que contempla el NIC y que se puede registrar, eso también les dio tranquilidad.

A partir de ahí una de las supervisoras empezó a buscar todas las intervenciones de terapias naturales que están recogidas y se dio cuenta de que figuraba, que son cosas que funcionan y se están utilizando en otros sitios. Lo que ocurre es que nosotros no lo habíamos utilizado hasta entonces. Y a raíz de esa primera experiencia se fue creando la mentalidad de ir incorporando otras técnicas y terapias complementarias.

  • La cromoterapia forma parte de las intervenciones no farmacológicas en el manejo del dolor.

Así es, cada vez se fue implementando más. Realicé un estudio experimental “Más color, menos dolor” que presenté en el Congreso de Terapias Naturales de Benidorm en el 2011. También está incluido en mi libro “Cuidando Vidas” de reciente edición. Ayudó a que la jefa de enfermería se fuera quedando más tranquila, que esto no era ninguna locura, había más gente que estaba haciendo lo mismo.

El estudio fue experimental sin poder desarrollar una investigación clínica más a fondo porque no hay ningún laboratorio detrás de esto que te lo vaya a financiar. Ninguno fabrica bombillas de cromoterapia o papeles específicos. A ellos no les repercute en nada que se desarrolle o no.

Estudio experimental Cromoterapia Maricruz Martínez Loredo 2012

  • ¿Qué tipo de lámparas utilizáis?
Nuevo flexo con bombilla led

Nuevo flexo con bombilla led

Una vez tuve claro que la cromoterapia iba a seguir adelante, le comenté a mi jefa que había otras formas más modernas que se podían utilizar en lugar de la lamparita con celofanes.

Se hizo la propuesta de compra de lámparas led, y se cambiaron los flexos que había en el cabecero de todas las camas por lámparas led de colores con mando a distancia y una portátil para llevar por las habitaciones. Estas lámparas led permiten utilizar luz blanca o luz de colores cuando se necesitan. Y ya dejé de andar con los papelitos y la lamparita de un lado para el otro.

  • La terapia con color, efectiva en la URPA ¿Se aplica también en planta?

Enfermería de planta no sabía muy bien lo que hacíamos en URPA o URPO que son servicios más bien cerrados. Pero mi jefa estaba entusiasmada y me preguntó si podíamos hacerlo también en las habitaciones. Empecé a aplicar cromoterapia en planta y así el resto de enfermeras se fueron enterando.

Y ya poco a poco ellas mismas lo van usando, lo van pidiendo, es un cuidado más a tener en cuenta.

  • ¿Cómo se  aplica el color?

Se utilizan las distintas frecuencias de ondas de los colores con fines terapéuticos, es decir, de acuerdo a la situación de cada persona se utilizará uno u otro color para tratar lo que necesite.

La aplicación del color puede ser a nivel local u ocular. Si se trata de una crisis de dolor, dependiendo del perfil del paciente, si no tiene ninguna dependencia utilizamos el color azul. Lo importante es que la habitación esté a oscuras y se ponga el color azul, simplemente esas dos medidas básicas ya cambian la energía y van a producir una relajación en la persona.

En la URPA también tenemos de base el color azul. Si una persona tiene un perfil de dependencia, tabaco, alcohol, o a alguna sustancia, entonces se aplica el color verde. Eso como base y regla general.

Luego con las enfermeras que trabajo habitualmente, a veces podemos aplicar algún otro color, el naranja o el rojo por ejemplo cuando el paciente está hipotenso.

  • ¿Habéis preparado algún protocolo específico para enfermería?

De momento trabajan con el azul y el verde como colores básicos, pero está contemplado para la próxima planificación hacer alguna jornada, alguna formación más específica de cromoterapia para poder incluir algunos elementos más y presentar los protocolos del Dr. Agrapart, que son en los que me estoy basando desde el principio.

También queremos enseñar nociones de kinesiología, resulta muy útil. Generalmente testo el color directamente en la persona para personalizar el tratamiento, sobre todo cuando ya están en la habitación.

  • ¿Qué resultados objetivos habéis obtenido con la cromoterapia?

Aplicamos la cromoterapia como complemento a la analgesia pautada. En aquellas personas en que utilizamos los colores, las constantes vitales se mantienen estables y se recuperan antes.

La persona se relaja mejor y la analgesia es más efectiva llegando, en algunos casos, a no ser necesaria la administración de mórficos. Disminuyen otros síntomas como las náuseas, hipotensión, incomodidad, dolores.

  • ¿Se informa previamente al paciente?

En aquellos casos en que la persona ya está totalmente o despierta, tanto si es en reanimación, como en las habitaciones, si nos puede escuchar, se lo explicamos verbalmente y lo ofrecemos como una intervención, ese algo más que podemos hacer para aliviar el dolor, la incomodidad.

Al principio los que no lo conocen se ríen, pero ya hacer brotar una risa cambia la energía, la vibración. A mí no me parece un factor negativo que se rían. Una vez comprenden en que consiste la técnica, por lo general nos dicen que todo lo que pueda ayudarles es bienvenido.

La mayoría quedan asombrados que con la aplicación de un color se logren esos beneficios y los comentarios son de agradecimiento y preguntas pidiendo más información por la curiosidad que despierta.

Y los que permanecen casi 24 horas en URPA refieren haber podido descansar mucho mejor.

Muchas veces los pacientes nos sorprenden porque ya conocen la técnica, quizás no por experiencia, pero si entienden de qué le hablamos. Algunos ya tienen experiencia previa en otras terapias complementarias como reiki o acupuntura, etc.

Pero no existe un consentimiento informado. Es un cuidado más de enfermería que ofrecemos y que además no es invasivo. Hay otros países como Estados Unidos en los que hay que pedir consentimiento para cada intervención, incluso para poner una vía.

  • ¿Cuál es el coste/beneficio de esta terapia?

El coste es muy bajo, se trata únicamente de contar con bombillas led de colores. Concretamente en nuestro caso fue aún menor ya que cada cama siempre tuvo un flexo individual, por lo tanto, sólo hubo que colocar otras bombillas, nada más.

Entonces el beneficio supera ampliamente el coste, porque la analgesia es más efectiva, es suficiente en menor dosis y el alivio y satisfacción del usuario es mucho mayor.

  • Si alguien está pensando en aplicarlo en casa ¿Puede utilizar cualquier bombilla?

Según mi experiencia sirve incluso con los papeles de colores, como el utilicé en el primer momento, el papel celofán común y corriente porque no tenía otra cosa, luego ya pasé a los filtros gel de colores que se utilizan en la fotografía artística, los encontré en un libro de u profesor de Bilbao que los utiliza, el profesor Martínez Villastrigo, J.A. “El poder de la cromoterapia” .Natural Ediciones. Madrid, 2010.

Él hace referencia a este tipo de papeles, los busqué y los fui utilizando. En la bibliografía decían que la luz led es la más parecida a los rayos naturales. Por eso tuve interés en utilizarlas. Si son led blancas, con estos papeles puedes convertirlas en lámparas de color. O se pueden comprar las lámparas que ya vienen con luces de varios colores que se utilizan con el mando.

  • En cuanto al color ¿Sirve cualquier azul y verde o ha de ser de una tonalidad específica?

La tonalidad del verde o del azul viene por la discriminación más o menos rica que tenga el mando a distancia. Aunque por ejemplo en el Hospital del niño Jesús de Madrid se ha hecho una parte nueva para los niños ingresados por trasplante medular donde han incorporado cromoterapia. Lo han hecho con el asesoramiento de la Fundación Aladina donde trabaja una arquitecta especializada en el medioambiente hospitalario. Allí pusieron una rueda de con 364 colores. Lo utilizan de otra manera, la discriminación de color es muy amplia.

Pero la que usamos en el Hospital Asepeyo es muy básica, el azul y el verde son siempre los mismos. El azul puro y el verde puro. Y es la frecuencia de onda de esos colores la que queremos enviar al organismo, no es nada más que eso.

  • ¿Qué te parece el uso de la cromoterapia en el paciente crítico, en el oncológico, y en cuidados paliativos?

Que sería de gran beneficio en todos los casos. En estas situaciones extremas una sesión de cromoterapia aportaría beneficios anímicos y físicos, y puede realizarse como complemento de su terapia sin ningún perjuicio.

  • ¿Trabajáis con alguna otra terapia complementaria en el hospital?

En forma habitual como la cromoterapia aún no, pero si se requiere, de forma puntual y como complemento, usamos el Test muscular de Kinesiología Aplicada, masajes simples de relajación, técnicas de masaje infantil, aromaterapia, etc.

Yo particularmente, sigo teniendo presente mi andadura en pediatría, no pude desprenderme de mis bebés fácilmente. Y en estos años hice masaje infantil en la Asociación de masaje infantil española, que tiene la sede en Barcelona. El masaje infantil tiene que ver con el tacto terapéutico y con el contacto nutritivo.

Y echo mano de esos recursos que se pueden adaptar perfectamente. También utilizo mucho la respiración guiada sobre todo en los pacientes que ya están en la habitación.

  • Dentro de las actividades de la Escuela del Cuidador habéis celebrado recientemente las jornadas de terapias naturales. Cuéntanos ¿Cómo fue la experiencia?

En el hospital tenemos desde hace más de 4 años la escuela del cuidador, porque en Asepeyo tenemos también grandes dependientes, parapléjicos, tetrapléjicos, traumatismos craneoencefálicos graves y como es una mutua de accidentes laborales, la relación con el paciente no se pierde ya nunca más, sigue para toda la vida. Aunque sean pacientes de hace 25 o 30 años continúan viniendo a sus revisiones.

En la mayoría de los casos ¿Y quién se hace cargo de estas personas? Pues su familia. Y en la escuela del cuidador donde tenemos encuentros, jornadas con ellos de distintos tipos. Unas son de cuidados meramente físicos, el cuidado de las escaras, nutrición, la movilización del paciente. Y luego ya hay otros tipos de cuidados que ya los damos a los matrimonios, tratamos el tema de sexología con el urólogo, también la parte de psicología, que hemos tratado de implicar al equipo de psicólogos, y este año hemos tenido las jornadas de terapias naturales.

Teníamos toda la esperanza de que las jornadas de terapias naturales iban a ir bien porque ya lo veíamos venir, pero es que fue todavía mucho mejor de lo que esperábamos. El resultado de las encuestas fue del 100% de satisfacción. Superó todo lo que habíamos pensado.

Me parece que haber invitado a Tomás Fernández fue muy buen idea porque es una persona que tiene muchísima experiencia, él lo aplica continuamente, y además está muy comprometido, dio un enfoque maravilloso.

  • La terapia y actividades asistidas con animales y la musicoterapia también estuvieron presentes.

La terapeuta que vino con los perros hizo una intervención hermosa. A mí nunca se me hubiera ocurrido preguntarles a los pacientes que animales tienen en casa y sin embargo todos empezaron a contar las experiencias que tenían con sus perros y la terapeuta les dio muchas ideas sobre que más podían hacer con ellos.

La terapeuta que vino a hablarnos de musicoterapia nos emocionó, nos hizo llorar a todos, y después de su intervención, en el descanso para el desayuno, lo que hicieron las señoras porque había solamente un hombre en el grupo fue conectar los teléfonos móviles a unos altavoces que teníamos conectados en el ordenador y se pusieron a bailar con sus maridos en total libertad. La mayoría de ellos estaban en sillas de ruedas, o usaban bastones, pero todos bailaban en un clima de tanta familiaridad… la gente cuando entraba se quedaba perpleja. Fue una experiencia muy linda.

  •  Qué experiencia tan hermosa para esas parejas y para vosotros, los cuidadores. Una forma de cuidado humanizado en el que estás además, muy implicada.

A través de la andadura de recorrer distintos medios hospitalarios me he dado cuenta del peso y la responsabilidad que tenemos las enfermeras en la humanización de los hospitales. Necesitan nuestra presencia para humanizar, para saber que ahí estamos como personas atendiendo a personas. Que la institución no es simplemente un estamento jerárquico, sino que son personas.

Siempre me llamó la atención el enjambre de cosas que es un hospital. Y es algo que trato también en la primera parte del libro, para transmitirlo gráficamente. Porque incluso desde el punto de vista sociológico, un hospital es una institución q tiene características muy especiales y que va a ir transformándose.

A mí me parece que está en un momento de mucha transformación y me parece muy importante integrar las terapias naturales, la medicina integrativa, añadir un enfoque distinto a la medicina alopática.

  • Reivindicas la participación de los familiares en el cuidado de sus seres queridos como factor humanizador.

Tenemos que encontrar su sitio a las familias. Porque en este tipo de lesionados ya tenemos de entrada muy claro cuál va a ser el rol de los familiares. Pero con los pacientes que se operan de una artroscopia o de un ligamento de rodilla, que apenas pasamos tiempo con ellos, que están dos días en el hospital y se van de alta a casa ¿Cómo se considera al familiar? Pues un estorbo porque es la persona que está dando vueltas, y que te dice, tiene dolor, le falta el hielo, etc.

Los familiares son los que están revoloteando siempre alrededor de su ser querido que está en una situación de dependencia, tratando de recabar todo aquello que a lo mejor nosotros no suplimos. Tendríamos que empezar a ver de qué manera el equipo de enfermería se siente también un equipo con los familiares de los pacientes. Es momento de integrarlos los cuidados.

  • “Cuidando Vidas” es fruto de tu reflexión personal como Enfermera y de la necesidad de hacer las cosas de una forma diferente.

El libro nació como inquietud por dar respuesta a tantos interrogantes que van surgiendo diariamente, a ese diálogo interno: “ esto me gustaría hacerlo de otra manera, y esto porque no se deciden de una vez por todas a que no lo hagamos, y aquello yo lo plantearía de otra manera”. Incluso las compañeras: “si la jefa quisiera, si nos dejaran”.

Y entonces claro digo ¿Qué hacer con todo esto? Porque uno no puede seguir en esa zozobra diaria, algo hay que hacer. Y a medida que iba tratando de encontrar respuestas a todas esas cosas, pensé que en momentos de crisis hay que volver a las raíces, así que volví a leer a Florence Nightingale. Y ella dice que si cada una de las mujeres que están cuidando a otra persona se dedicaran a escribir, que gran acopio de sabiduría y experiencias todas reunidas. Y pensé: “esta es una invitación, es una respuesta” y dije pues empiezo a escribir, a ver qué pasa.

  • Enfermería es una profesión humanista y holística. Personas que cuidan a personas.

Justamente en el último curso que hice que fue sobre grupos focales, fue donde salió el grupo focal sobre humanización hospitalaria y uno de los comentarios de los integrantes fue: no tenemos que olvidarnos que trabajamos con personas y eso tenemos que recordando todos los días. Eso se convertía a la vez en un interrogante:

¿Qué podemos hacer para que en nuestra vida diaria no nos olvidemos que trabajamos con personas?

Y es algo que trato también de plasmar en el libro. Nadie puede tratar a otro como persona si no ha descubierto su propio origen como persona. Es muy importante no olvidarse que uno mismo es persona y respetarse como tal, y luego empezar a tratar a los demás de la misma forma. Eso también es una filosofía.

Existe mucha filosofía de la medicina. Los primeros griegos y romanos que trabajaban con la medicina realmente eran filósofos y de ahí empezaron a desarrollar muchas cosas.

Cuando hice la revisión de las teorías de enfermería me di cuenta y en el libro lo quise dejar patente, que las que han descrito modelos de enfermería han sido siempre mujeres. Si bien lo que trasciende de ellas es el modelo de enfermería, es decir, las enfermeras organizadas de tal o cual manera, en el fondo no trasciende la filosofía que las sustenta porque es todo un enfoque de vida lo que hay ahí detrás. Y todo el enfoque transcultural y transpersonal. Me parece que no trasciende la filosofía, es toda una postura vital de la autora para llegar a esas conclusiones. No sale de la nada o de iluminaciones periódicas que hayan tenido, eso sale de experiencias vitales reflexionadas. Eso es lo que intento transmitir, y es donde intento apoyarme.

  • ¿Cómo te cuidas tú?

Sobretodo tratando de no dejar la meditación. Para mí la meditación es una herramienta importante, me vuelve a centrar en lo que soy, y hacia dónde o como vivir. La meditación y la reflexión son pilares muy importantes para mí.

En la primera parte del libro hablo de la enfermera relacional. Implica una relación con ella misma como persona y a partir de ahí la relación que tiene que establecer con todo el medio hospitalario continuamente.

En la era que nos ha tocado desarrollar nuestra profesión, en la era de la comunicación instantánea, en la era de los cables por todos lados, estamos siempre de cara afuera, a ver cuántos cables echamos de cara adentro, que sino no tiene mucho sentido todo lo demás.

  • ¿Qué te gustaría añadir para despedirte?

Cuando estudié Enfermería, el profesor de filosofía nos decía en clase: “ahora les voy a desvelar una gran mentira, porque empecé todo esto con una gran mentira”. Y es el modo en que finalizo mis charlas:

Ahora les voy a decir las mentiras que dijeron al principio, cuando me presentaron. Dijeron que yo soy Mari Cruz, y yo no soy Mari Cruz, ese es mi nombre. Yo soy mucho más que mi nombre. Y no soy enfermera, yo trabajo como enfermera, pero yo soy mucho más que mi trabajo.

Esa es una mentira que todos decimos de nosotros mismos, porque nosotros somos mucho más que nuestro nombre, mucho más que nuestro trabajo y mucho más que nuestras circunstancias. Podemos estar con más o con menos salud, pero nosotros verdaderamente somos seres únicos, irrepetibles y originales. Y ¡cuidado! desconfíen de todo aquel que les haga creer otra cosa.

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De tots els Colors- Bringing Colour to NursingQueridos lectores y amigos:

Deseo que hayaís disfrutado de la entrevista tanto como yo cuando conversé con Maricruz. Es una mujer dulce, sencilla, de trato amable que transmite una gran determinación y convicción en lo que hace.

Se emociona cada vez que menciona a sus niños de El Chaco, también cuando me explica sobre las jornadas de terapias naturales y como esos matrimonios consiguieron, a través de la música y el baile, conectar y disfrutar de la vida dejando a un lado los límites.

Deseo que su experiencia abra el camino y que muchos más hospitales se llenen de color para aliviar el dolor de sus pacientes.

Desde aquí mi agradecimiento a Tomás Fernández por enlazarnos. Bienvenida a la familia del blog Maricruz,  ¡Es un lujazo tenerte! Tu trabajo contribuye a la presencia de la #Enfermeríaymedicinaintegrativa en el sistema sanitario y es al mismo tiempo, una gran aportación para una #EnfermeríaVisible.

Un abrazo enorme y muchas gracias por inspirarnos.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero