Annie Maclean, ‘Nurse Ruadh’

En una de las esquinas más remotas del mundo y sin previo aviso, Annie Maclean (1872-1939) me miró a los ojos y me invitó a contar su historia.

El ferry partió del Norte de Uist a primera hora de la mañana. El fuerte temporal había amainado y pudimos zarpar, puntuales, rumbo a Harris. La mayoría de los asientos estaban vacíos. A mediados de octubre el turismo es  testimonial, y excepto nosotros, el resto de pasajeros eran gente de las islas.

Avistamos Harris con las primeras luces de la mañana. Ante nosotros la última de las Hébridas por explorar, la más grande de todas y nuestra isla vecina más cercana. Es imposible visitarlas todas. Situadas al oeste de Escocia,  las Hébridas suman un total de más de quinientas islas y sólo unas cien están habitadas. Se dividen en Hébridas interiores y exteriores. Esta clasificación, que atiende a motivos geográficos, resuena en el Alma adquiriendo otro significado más profundo a medida que las recorres. Sin pedir permiso, su latido te enfrenta con tu ser interior y con tu yo exterior.

La atmósfera cargada de  historia y tradición, la cotidianidad de la lengua gaélica sumadas a  la fuerza telúrica de Lewis y Harris se van colando por los poros de la piel, y cuando menos te lo esperas, esa roca indómita y llena de contrastes te ha atrapado para siempre. Harris destaca por la belleza pura y salvaje de sus playas, solitarias en esta época del año. Sin embargo, fue Lewis la que nos cautivó.

La vida allí siempre fue dura. Los avances han mejorado la calidad de vida de sus habitantes, por supuesto, pero nada allí es del todo fácil. La pesca es uno de sus principales recursos económicos junto con la cría de ganado, el turismo y la producción artesanal de tweed.

En los terrenos que se extienden a ambos lados de las carreteras se distingue la turba (peat), combustible natural que tradicionalmente calentaba los hogares y que todavía se sigue utilizando, aunque menos.  El peat se continúa extrayendo, apilando y conservando siguiendo métodos tradicionales. Los jóvenes, los adultos y los ancianos trabajan juntos garantizando así la transmisión del conocimiento, las costumbres, la cultura.

Las black houses son una auténtica joya y un vestigio de la dureza de la vida en la isla. Si bien parecen mucho más antiguas, se remontan a fines de 1800 y estuvieron habitadas hasta mediados de los 70. Las lámparas de aceite fueron reemplazadas por electricidad a partir de 1952, y en la década de los 60 la canalización del agua llegó a la aldea, aunque para el uso diario no disponían de agua corriente dentro de las casas y tenían que  ir a buscarla a la toma exterior.  Una de las últimas resistentes de la aldea rechazó todas las mejoras excepto una, el teléfono. A mediados de 1970 solo cinco residentes vívían allí.  Una de ellas se cayó fuera de casa, yendo a por agua y se fracturó la cadera. Eso la obligó a abandonar la aldea para mudarse a otra casa con mejores condiciones y facilidades.

El fuerte espíritu de comunidad fue fundamental para  la supervivencia de los habitantes de la isla. Actualmente ese espíritu sigue presente formando parte de la cultura y la vida cotidiana. La colaboración y la ayuda mutua es imprescindible para garantizar la calidad de vida  en un pedazo de tierra sujeto a una climatología que condiciona y determina el día a día.

Conforme vas conociendo la isla y su historia, da la impresión de que el paisaje  no ha cambiado demasiado en los últimos cien años. No hay superpoblación, salvo en los meses de invasión turística, y han sabido mantenerse alejados de la tentación del cemento…

Buenos accesos y carreteras bien asfaltadas, aunque la mayoría siguen siendo “single track” (carreteras estrechas donde sólo pasa un vehiculo aunque sean de doble sentido). Recorrer un corta distancia puede llevar su tiempo. Esos mismos caminos, hasta no hace tanto, se recorrían a pie.

Un descubrimiento inesperado fue el pequeño museo de Uig. Allí nos recibió Alistair Pratt, voluntario a cargo aquel día y a quien agradezco desde aquí su amabilidad. Nos hizo sentir como en casa y me dio permiso para traducir y compartir la historia de Annie.

El museo de Uig es una joya. Recrea la vida y las tradiciones de las gentes que vivieron allí a lo largo de los siglos. Desde el interior de un hogar vikingo, hasta la cocina de una black house. Fotografías, mapas antiguos, herramientas, y una sección dedicada la riqueza geológica y arqueológica de la isla.

Los archivos están a disposición de todo el mundo. Un lujo poder bucear por los documentos, las fotografías, y la genealogía. El archivo dedicado a emigración fue impactante.  Muchas familias, debido a la pobreza extrema en la que vivían, se vieron obligadas a emigrar a Canadá a principios del verano de 1851. Unas  1770 personas  abandonaron la isla.

Leímos los pocos documentos recogidos sobre educación, y como ya debéis suponer, mi gran interés era encontrar la carpeta dedicada a la sanidad y a cómo estaban organizados los cuidados en el pasado. Había poco material al respecto, pero el gran tesoro fue leer el documento sobre la vida de Annie Maclean.

Y esta es su historia:

Nurse Annie Maclean – Uig Museum

Annie Maclean nació en Crowlista (Isla de Lewis) en 1872. Era la quinta de los nueve hijos de Peter Macleanen y Janet Morrison. Hacia finales de 1890, Annie dejó su hogar para formarse como enfermera en Glasgow.

Parte de su formación práctica fue en una Institución para el cuidado de personas con enfermedad mental. En 1903 obtuvo su compentencia como enfermera de salud mental, y se cualificó para asumir funciones como “District nurse”.

En 1905 completó su certificación como matrona y aquel mismo año aceptó un puesto como District Nurse en el Oeste de Uig. (En Reino Unido es la enfermera que visita y trata a los pacientes en sus hogares. Trabaja en un area específica o en asociación con un centro de salud).

Durante nueve años trabajó en este amplio municipio cuyo censo en 1911 era de 4.462 habitantes. El Oeste de Uig se consideraba muy difícl por las malas carreteras y porque la única forma de desplazarse era a pie. En aquella época no se consideraba necesario ni asequible  proporcionar un medio de transporte que facilitase el desplazamiento. Muchas aldeas no tenían acceso por carretera lo cual aumentaba enormemente la dificultad de atender rápidamente a los necesitados. Sin embargo, la enfermera Maclean siempre estaba a punto para aliviar la enfermedad o el dolor de aquellos que la llamaban a cualquier hora del día o de la noche, y a pesar de las inclemencias del tiempo. (Annie Maclean es la enfermera con sobrecarga de trabajo que el Dr. Ross mencionó en su testimonio durante la Comisión Dewar en 1912).

Entre 1906 y 1915, Annie Maclean, mayormente conocida como Enfermera Ruadh, caminó con la ayuda de un bastón a lo largo y ancho de Uig para atender a los enfermos. Su disposición alegre para ayudar era una virtud que en muchos casos tenía más valor para los pacientes que la prescripción médica. Siempre estaba contenta y sus bromas ayudaban a los pacientes a olvidarse de su sufrimiento, por lo menos, durante un tiempo.

“Soportó muchas dificultades e inconvenientes, y el clima fecuentemente era húmedo y extremo. Las llamadas para solicitar su visita solían realizarse en las noches más oscuras y a menudo se acumulaban con el consecuente conflicto para poder atenderlas todas. … pero ella  atendía  de buena gana y con prontitud cada llamada, al máximo de su capacidad, sin escatimar nada y a menudo sacrificando su propio descanso y bienestar para  brindar ayuda y alivio a los enfermos y a los que sufrían.” Fragmento de una de las cartas que el Presidente del Comité de Enfermería del Oeste de Uig, Rev. Macnive, envió a Annie Maclean:

Durante el tiempo que fue enfemera en Uig, el médico más cercano estaba en Garynahine. La población en general era muy reacia a llamarle porque era muy caro, lo cuál significaba que la Enfermera Ruadh era a menudo la primera y la única en atender las emergencias. A juzgar por todos los elogios que acumuló tanto en su vida como en su muerte, Annie Maclean debió ser una notable y excepcional persona.

En 1915 el Rev. Macnive escribió estas palabras:

“Entraba en los hogares de enfermedad y dolor como un ángel de la misericordia, cuya presencia traía esperanza y consuelo. Era fuerte y firme, gentil y amable, luminosa y alegre”.

Ese mismo año Annie fue nombrada district nurse y matrona de Tarbert (Isla de Lewis y Harris). Los habitantes de Uig al saber que se marchaba, se entristecieron mucho. Se sentían enormemente agradecidos por todo lo que había ello por ellos.

El ministro de la iglesia, Alan Mackenzie (Baile na cille), le entregó una bicicleta bonita y de buena calidad. El pago de la bicicleta fue gracias a una donación anónima.

Al acto de despedida asistieron Lady Belper de la casa de Uig, sus dos hijas, Mrs Macrae y Miss Dorothy, Master Kenneth Macrae, Mrs Macleod de la Casa Ardroil, Mrs and Miss Macrae de la granja de Timsgarry, Mr and Mrs Macleod de la escuela de Crowlista, Mrs Mackinnon y miembros de la parroquia de Uig.

El ministro agradeció públicamente sus nueve años de servicio en el municipio. Parece ser que Annie se sintió tan abrumada que no pudo articular palabra, y pidió al ministro que hablara por ella.

Él se dirigió a los asistentes y dijo que Annie se sentia profundamente conmovida por la amabilidad mostrada y que a pesar de haber sido llamada a trabajar en otra area, ella nunca abandonaría el municipio de Uig. Annie también quiso que supieran que nunca contraería matrimonio para poder tener la libertad, sin trabas, de dedicar su tiempo a su trabajo.

Todo el mundió aplaudió. El ministro sugirió que su decisión tal vez seria difícil de mantener, y se apresuró a asegurarle que “podría llevar su bicicleta, como propiedad privada, a un estado de felicidad conyugal, si esto sucediera”.

Durante los siguientes 25 años Annie Macleanen fue la enfermera y la matrona de los habitantes de Tarbert.

Las dificultades geográficas a las que se enfrentó en Tarbert fueron mayores si cabe, que las de Uig. ¡La “bicicleta Uig” fue muy útil en Harris! Aquí, de nuevo, gracias a sus inusuales cualidades y a su disposcición para ayudar, se ganó el cariño de los habitantes de la zona.

Disfrutó de su trabajo. Los años fueron pasando, pero la Enfermera Ruadh siguió activa e incansable. Trabajó junto al Dr. Ross durante el largo período de treinta y tres años. Annie fue fiel a su palabra y nunca se casó. Dedicó toda su vida a cuidar de los enfermos.

La enfermería que ejerció en Tabert debió ser  de la misma excepcional calidad y  nivel que en Uig porque después de su muerte, el 25 de Diciembre de 1939, las gentes de Tarbert mostraron su tristeza y gratitud por su devoto servicio proporcionando una lápida inscrita para su tumba en el cementerio de Ardroil.

Su muerte, aribuída a una mala caída a principios de Septiembre, fue llorada por un amplio círculo de amigos en Uig, Harris, y en todas partes. Todos se sintieron un poco más pobres por su pérdida. El cariño de los habitantes de Uig y Harris por Annie, su enfermera, acompañó tras su muerte a sus hermanos y hermana.

 * * *

Uig, Photo by JM Solé

El museo de Uig trabaja en la recopilación de información sobre las enfermeras de Uig. Un lujo que honren la memoria de Annie Maclean, Nurse Ruadh, su enfermera.

Huellas de luz….

Elena Lorente Guerrero

 

 

 

 

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XVI Congreso Nacional, XI Internacional de Historia de la Enfermería: Poder e Influencia de las Enfermeras en la Historia, Mallorca del 29 al 31 de Octubre 2018

Queridos Amigos, Queridas Enfermeras:

Los próximos 29 al 31 de Octubre se celebrará en Palma de Mallorca el XVI Congreso Nacional, XI Internacional de Historia de la Enfermería. Un encuentro de especial interés para todas las enfemeras, porque si algo tenemos todas en común, además de nuestra historia, es la inquietud y el entusiasmo por seguir construyendo el presente y el futuro de la profesión.

Una de las grandes referentes de la enfermería actual y experta en Historia de la Enfermería, nuestra querida Gloria Gallego Caminero, nos hace llegar su invitación:

“La Historia está presente en los planes de estudios del curriculum de las enfermeras en todos los países, con mayor o menor intensidad, por lo que las enfermeras la conocen y se sienten atraídas al evocarla en una exposición, una novela, una película o una serie de televisión. Cualquier medio para difundir la ficción histórica además de entretener aporta Conocimiento si se sustenta en trabajos de investigación rigurosos que permitan conocer no solo los acontecimientos del pasado, sino también cómo y por qué, las  enfermeras hemos llegado hasta aquí. De ahí el interés en participar en los congresos sobre la Historia de las enfermeras donde se debaten y actualizan los conocimientos sobre la Historia de la Enfermería.” Gloria Gallego Caminero.

En este enlace http://www.congresohistoriaenfermeria.com/ encontraréis toda la información y facilidades para asistir al Congreso.

La calidad tanto profesional como humana de las ponentes, y las áreas temáticas tan bien escogidas avalan de antemano el que es sin duda, uno de los encuentros más importantes del año para las Enfermeras.

Bajo el lema “Poder e influencia de las enfermeras en la historia”,  estas son las temáticas que se tratarán para analizar la aportación única y específica de las Enfermeras ante los deasafíos sociales y sanitarios tanto del pasado como del presente y futuro más inmediato:

El valor de la Investigación Histórica en la consolidación de la Profesión enfermera.

Poder e influencia profesional de las enfermeras en la Historia.

Relaciones de la enfermería con otras disciplinas desde la perspectiva histórica.

Influencia de las enfermeras en el ámbito sanitario.

Las enfermeras en los conflictos bélicos y las catástrofes.

Los escenarios del cuidado: arquitectura y patrimonio material e inmaterial

Hay tres formas de participación científica y de asistencia; oral, virtual o póster.

El día 15 de septiembre acaba el plazo de inscripción reducida.

Hay posibilidades de alojamiento para todos los niveles económicos y la tarifa para estudiantes matriculados de grado de enfermería (acreditado con certificación) es muy reducida.

#CHE2018Palma,  ¡OS ESPERAMOS A TODAS! 

#VisibilidadEnfermera, #EnfermeríaVisible,  #NursingNow2020

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

Huellas de Luz: Identidad, Disciplina y Memoria Enfermera

Dedicado a Gloria Gallego Caminero, Enfermera.
Con cariño y gratitud.

 

Queridos Amigos:

El proceso de preparar las entrevistas del blog es estimulante y gratificante. Una búsqueda y un encuentro constantes que descubre aspectos de la persona y de su trabajo en los que profundizar.

En eso andaba hace unas semanas poniendo además un cariño especial, porque la persona a entrevistar era la Dra. Gloria Gallego Caminero, experta en Historia de la Enfermería, y una de las referentes españolas que debemos aprovechar al máximo, porque Gloria disfruta enseñando y transmite el conocimiento como nadie.

Escucharla es tan apasionante como sumergirte en la lectura de un buen libro, te atrapa sintiéndote parte de la historia al instante. Gloria tiene ese don. Así que si tenéis oportunidad de coincidir con ella, ¡aprovechad y preguntad!. Ella estará encantada de contestar a vuestras preguntas porque conocer nuestra historia enfermera, y sentirnos parte viva de ella, es fundamental para seguir construyendo día a día la disciplina y para consolidar nuestra imagen como profesión.

Como os decía, volviendo a la entrevista a Gloria, una vez finalizada la fase preliminar y con las preguntas definitivas decididas, fui consciente de tdodo el material publicado en el blog sentido, pensado, vivido y compartido por Enfermeras: entrevistas, artículos, reflexiones. Todo ese material estaba agrupado en diferentes categorías pero no existía ninguna específica que lo reuniera. ¡Ya era hora de crear una!

Por otro lado, y sin apartarme del tema, en alguna ocasión, como AQUÍ, he defendido que para conseguir que la Enfermería sea Visible el primer paso es hacerla visible para las propias Enfermeras y para el resto de profesionales con los que compartimos equipo. Las campañas centradas en hacerla visible para la sociedad siguen siendo necesarias, pero lo son casi más, entre las propias profesionales, porque parece que no nos acabamos de creer que lo que hacemos, CUIDAR, es complejo, es difícil, es único, y es sagrado.

Recientemente se ha puesto en marcha la campaña internacional #NursingNow, a todas luces la necesidad de hacer visible nuestra disciplina es común en todo el mundo, lo cuál me lleva a la siguiente pregunta: #NursingNow (Enfermería Ahora) ¿Seguro? ¿Es eso lo que realmente necesitamos?

Pienso que el eslogan de la campaña podría afinarse mucho más, llegar al detalle más importante y desapercibido por evidente, al núcleo:

#NursesNow (Enfermeras Ahora)

Porque SOMOS las Enfermeras, LAS PERSONAS,  las que contribuimos con nuestro trabajo diario a construir la imagen, la profesión, la disciplina y la ciencia que es Enfermería. Somos las Enfermeras las que debemos hacernos visibles para que consecuentemente, lo sea la Enfermería.

Y las Enfermeras somos TODAS, tanto las referentes, tan necesarias como ejemplo en el que inspirarnos, como las anónimas. Tanto las conocidas y seguidas en las redes sociales, como las que lo son únicamente en su entorno laboral inmediato. Todas somos Enfermeras, y todas somos importantes y necesarias. Utilizo conscientemente el género femenino como el plural genérico para enfermeras y enfermeros. El sesgo de género ha marcado nuestra historia, y así sigue siendo a día de hoy. Lo muestra muy bien Isidro Manrique Ortiz (@uciero) en su post Hoy ya no es el día de la Mujer.

Es muy positivo que sean los propios compañeros de profesión los que abanderen el femenino plural para hacer referencia a su identidad profesional y al colectivo generando así consciencia y cambio. Aunque tampoco es algo nuevo, si bien actualmente está tomando relevancia, afortunadamente. Como ejemplo conocido y cercano, destaco al infatigable José Manuel García Mena (@cuidadosSM), profesor de bioética de la UIB que lleva trabajando en ello pacientemente toda su vida. Alto, robusto y con barba generosa, se presenta como Enfermera a las alumnas de primero de Enfermería dejando claro a los chicos del aula (que suelen contarse con los dedos de una mano) que a partir de ya, desde ese primer día, son Enfermeras, y que por lo tanto, TODOS SOMOS ENFERMERAS.

Así pues, y retomando el hilo incial del post, en la nueva sección HUELLAS DE LUZ: IDENTIDAD, DISCIPLINA Y MEMORIA ENFERMERA, que tan oportunamente ha inspirado mi querida Gloria, encontraréis agrupado un pedacito de Historia Enfermera que iremos alimentando entre todas con nuevos artículos y entrevistas. Sirva como pequeña contribución para dar voz, y visibilidad a las Enfermeras, a las conocidas, a las reconocidas y también a las anónimas, que no olvidemos, son las verdaderas protagonistas.

Nombradlas a todas por su nombre y apellidos;  ambos, que no desaparezca la madre por el camino… Que dejen de ser anónimas, que no sean una “Ana, Marta o un Sergio” más…

Ellas son las que cuidan, las que enseñan, las que gestionan, las que investigan. Ellas son, junto a la primera Enfermera de nuestra vida (la madre), LUZ y uno de los pilares que sostiene el mundo.

Photo by JM Solé

* * *

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

ENFERMERÍA Y MEDICINA INTEGRATIVA AL DÍA. Número 8, Marzo 2018. Con la colaboración de ESPERANÇA PONSELL, Dra. en Enfermería y Experta en Dolor Infantil: “El dolor infantil, un largo camino por recorrer”

La contaminación en el embarazo se asocia con menor capacidad cognitiva en los hijos. Ppublicado en Biological Psychiatry. “Un estudio muestra por primera vez una relación entre la exposición a la contaminación del aire durante los meses de gestación y alteraciones en el cerebro y menor capacidad cognitiva en niños y niñas”. Sigue leyendo AQUÍ.

Autoeficacia y resultados relacionados con el autocuidado siguiendo las lecciones de la Técnica Alexander para personas con dolor crónico de cuello en el ensayo controlado aleatorizado ATLAS. Publicado en European Journal of Integrative MedicineVolume 17, Enero 2018, Páginas 64-71. “ATLAS fue un un ensayo pragmático controlado aleatorizado (proporción 1: 1: 1) de pacientes con dolor crónico de cuello (N = 517).  Sigue leyendo AQUÍ.

“No es solo una teoría”. La relación entre el entrenamiento en Jin Shin Jyutsu® Auto-Cuidado para enfermeras y el estrés, la salud física, la salud emocional y la eficacia de los cuidados. Donna Lamke, Anita Catlin, DNSc, FNP, FAAN, Michelle Mason-Chadd, RN, CDE.  Publicado en Journal of Holistic Nursing. Primera publicación 25 de abril 2014. “ El objetivo de este estudio fue evaluar el efecto de capacitar a las enfermeras en los métodos de autocuidado de Jin Shin Jyutsu® y correlacionar la capacitación con la medición del estrés personal y organizacional de las enfermeras y sus percepciones sobre su eficacia asistencial con los pacientes.
El estudio mostró un
aumento significativo en la gratitud, motivación, calma y comunicación efectiva así como también, disminuciones significativas en enojo, resentimiento, depresión, síntomas de estrés. Disminución de los dolores musculares, insomnio y cefalea en las enfermeras y un aumento estadísticamente significativo de la eficacia del cuidado de las enfermeras en su relación con los pacientes, individualización de la atención del paciente, capacidad para disminuir situaciones estresantes, atención culturalmente congruente, planificación de las múltiples necesidades y creatividad en la atención. Sigue leyendo AQUÍ.

Para los que no hayáis tenido ocasión de leerla todavía, incluímos la clase magistral que nos regaló recientemente María Jesús BlázquezBióloga, Cofundadora de la Asociación “Vía Láctea” y del Colectivo ”Otra Biología”. Un documento imprescindible para comprender el enfoque integrativo de la salud y de la vida. Disponible AQUÍ.

En cuanto a los próximos eventos para compartir conocimiento, destacamos:

    • El XI Congreso de Fitoterapia Ciudad de Oviedo – Jornada de SEFIT.  “Panorama actual de la fitoterapia” tendrá lugar en Oviedo, 13-15 de abril de 2018. Información, formulario de inscripción y normas para las comunicaciones libres disponible AQUÍ.
  • El V Congreso internacional de Medicina Naturopática que se celebrará en Londres los próximos 6 al 8 julio y que girará en torno al Cuidado Global del Paciente – Restaurando la Salud Naturalmente“. Información y programa disponibles AQUÍ.

Finalizamos  esta entrega rescatando un documento que nos interesa recordar…

  • LA INCORPORACIÓN DE TERAPIAS NATURALES EN LOS SERVICIOS DE SALUD. Autoras: Elisabeth González y Ana Isabel Quindós. 2010. Trabajo dirigido por los profesores: Montserrat Teixidor i Freix y Esteve Pont Barceló. EUI Santa Madrona. Disponible AQUÍ.
Y para despedirnos hemos escogido esta bella animación para disfrutar con los más pequeños, en familia:

La historia de las flores. Dirigida por Azuma Makoto

¡Salud!

Elena Lorente Guerrero

Las enfermeras del NO ͠ DO, por Margalida Miró Bonet, Dra. en Enfermería. Universitat de les Illes Balears. Grupo de Investigación Crítica en Salud

Reportaje para prensa, elaborado en el Curso de Divulgación Científica. Opening SCIENCE, Palma de Mallorca, 2013. Proyecto Con-Ciencia Pública.Tutora: Elena Soto

El análisis de los manuales de formación de la época muestra que fueron herramientas políticas y sociales y que muchos de los estereotipos que todavía perviven en la sociedad sobre esta profesión son el resultado de las ideas que durante tres décadas se vertieron en sus páginas.

Por Margalida Miró. Universitat de les Illes Balears.
Grupo de Investigación Crítica en Salud (GICS-IUNICS)

“La vocación de la enfermera no depende en absoluto de la voluntad humana; viene del cielo y el Señor la concede a los que él elige”. “El médico es el superior de la enfermera. El médico es representante de Dios; y la enfermera es subordinado suyo”, estas dos citas extraídas de los manuales de texto usados en la asignatura de Moral profesional, -una de las más importantes en el currículum formativo de las enfermeras españolas entre 1956 y 1976 – evidencia como muchos de los estereotipos, algunos todavía vigentes, arrancan de una época en la que la formación política, religiosa y moral se consideraba fundamental para el cumplimiento de esta profesión.

¿Es casual que perdure el tópico de que la enfermera tiene que ser servicial, abnegada o discreta? y ¿es casual que se relacione esta profesión con las mujeres? Citas como “Mucho más fundamental para la enfermera es estar adornada de cualidades morales, auténticas virtudes de caridad y amor al prójimo” o “La enfermera ha de tener cuidado especial en no arreglarseintencionadamente con miras poco dignas de agradar”, indican que no, y son excelentes ejemplos para ilustrar algunos clichés que todavía se mantienen en la actualidad.

Cuando se realiza una mirada crítica a las representaciones sociales más arraigadas sobre las enfermeras y la enfermería española que perviven hoy en día, nos damos cuenta hasta que punto las ideas vertidas en estos manuales han contribuido a normalizar ciertas narrativas sociales, marginando otras y proporcionando, en definitiva, la
base de lo que consideramos como natural o verdadero de esta profesión.

El análisis de estos manuales muestra que fueron herramientas no sólo culturales, sino también políticas y sociales, que sirvieron para transmitir significados y sentidos relacionados con los modos de ser, pensar, concebir el mundo y de relacionarse de las
enfermeras según un modelo ideal que marcaba cómo debían ser.

Recuperando la memoria histórica

Unidad de nidos. Hospital Son Dureta, Palma. 1963. Foto cedida por Natividad

Para muchas mujeres, y para la Sección Femenina de la Falange, la enfermería fue un proyecto de realización social y profesional durante la dictadura franquista, ya que se trataba de un trabajo acorde a su ‘naturaleza’, una prolongación de las tareas denominadas ‘propias de su sexo’, como podía ser el cuidado de los demás, que ya realizaban habitualmente en el hogar.

Probablemente si nos situamos en el contexto sociopolítico de la época –el tardofranquismo- podríamos comprender algunas de las características de la formación que recibieron las enfermeras españolas, pero la mayoría de ellas como la dureza, el sacrificio, la disciplina y la docilidad social y política fueron especialmente evidentes en su formación en comparación con la de otros profesionales.

En esta época los requisitos exigidos para el acceso a la formación eran tener 17 años cumplidos y el título de Bachillerato elemental o laboral, presentar una carta de recomendación de dos personas de reconocida solvencia moral, superar una prueba de
aptitud de ingreso para acceder al centro y una entrevista personal para comprobar las cualidades vocacionales de la aspirante, presentar un certificado de buena salud, y superar un examen de reválida al finalizar los estudios de tres años académicos. No obstante, la candidata al finalizar tres meses de prueba podía ser admitida definitivamente o expulsada de los estudios.

Los contenidos del plan de estudios de enfermería en España eran en un 70% prácticos y el resto teóricos. La mayoría de asignaturas se denominaban “Nociones de…” porque se daba una parte reducida de los temas que se impartían en las Facultades de Medicina. Y entre las materias se incluían la educación física, formación política, religión y moral  profesional, consideradas fundamentales para el cumplimiento de la profesión, ya que se
pensaba que su práctica diaria acentuaba las condiciones morales de las alumnas y exaltaba su vocación.

En 1955 se publicaron dos órdenes, abolidas años después, que prohibían la coeducación de los/as alumnos/as de ambos sexos en las Escuelas de enfermeras y obligaban a las alumnas a cursar los estudios en régimen de internado, mientras que los estudiantes varones cursaban la carrera por libre (Orden de 4 de Julio de 1955, BOE de 2 de Agosto de 1955). El internado no estaba destinado a cubrir problemas de residencia, sino a asegurar la vida ordenada y casi clerical de las estudiantes. Mientras los hombres cursaban la asignatura de Autopsia médico legal, las mujeres realizaban en su lugar Enseñanzas del hogar.

Representaciones sociales que aún permanecen

A pesar del notable desarrollo académico y profesional de la enfermería española que ha llevado a que, en la actualidad, las enfermeras ejerzan numerosas competencias en el ámbito docente universitario, investigador, clínico, gestor y político, la ciudadanía sigue considerando a esta profesión como propia de mujeres vocacionales, sacrificadas y con especiales virtudes morales, de abnegación y emotividad.

Se sigue pensando que para ser enfermera lo más importante es ser una persona sensible, empática, simpática y con cierta habilidad, sin considerar otro tipo de competencias técnicas o intelectuales. Citas como “No encontrará la enfermera un consejero mejor que la caridad para el ejercicio de su profesión, ella hará que sea servicial, dulce y amable con el enfermo y sus familiares” son un ejemplo de que las actitudes y virtudes de generosidad, caridad, benevolencia, sensibilidad, compasión, paciencia, dignidad, discreción o amor al deber se consideraban fundamentales para que
las enfermeras pudieran cumplir con un buen ejercicio de la profesión.

Unidad de neonatos. Casa de Salud Valdecilla, Santander. 1960. Foto cedida por la Escuela Universitaria de Enfermería. Universidad de Santander.

Otro aspecto afectado por los estereotipos es el de la investigación. Hoy en día, difícilmente se vincula a la enfermería con la ciencia; se la sitúa más cerca de la esfera de lo intuitivo, lo emocional, lo doméstico, lo sentimental o lo moral.

Durante estos veinte años se formó a las enfermeras para exhibir su modestia personal e intelectual, ocultar su conocimiento y capacidad de acción, asegurándose de que no deseaban usurpar los puestos y las funciones de los médicos.

El resultado es que, en la actualidad, todavía se sigue considerando a la enfermería más como una práctica que requiere implicación y compromiso personal que como una profesión que requiere competencia, capacitación, formación, especialización y actualización.

En citas como “Hay que eliminar el individualismo, por inadmisible e ineficaz, la enfermera no buscará el relieve de la personalidad propia; abandonará toda mira absolutista y colaborará modesta y eficazmente el propósito común, con la dirección señalada y la subordinación debida” se pone en evidencia como para las enfermeras los propósitos comunes o colectivos debían prevalecer sobre los méritos o intereses personales. Se las instruía en la colaboración modesta y leal al propósito ajeno, lo que las conducía aún más a su anonimato.

Hospital Son Dureta. 1961. Foto cedida por Natividad Mir

En la actualidad, difícilmente se vincula a la enfermería con la ciencia como profesionales, y a un papel de subordinada del médico. Sigue vigente la idea de la enfermera como ‘la ayudante’ y ‘la mano ejecutora’ del médico; es decir, como la profesional que obedece órdenes, sin criterio, autoridad, ni capacidad o responsabilidad en la toma de decisiones sobre los procesos de salud de los pacientes.

Citas como “El médico es superior a la enfermera por dignidad y por ciencia, y por ambos motivos debe respetarle y manifestarse reconociendo su dignidad y responsabilidad” atestiguan como se las formaba como ejecutoras inteligentes de los designios terapéuticos del médico y como la finalidad de su trabajo era garantizar la aplicación exacta de los métodos de éste o, bien, recoger y comunicar los datos que a éste le hubieran podido pasar inadvertidos.

Aunque ha pasado medio siglo, las relaciones interprofesionales entre médicos y enfermeras arrastran todavía muchos estereotipos transmitidos en estos manuales de formación. “La enfermera debe obedecer al médico con sumisión perfecta. De ejecución y de juicio. El médico lleva la dirección de la cura y asume la responsabilidad. De ordinario, el médico por su ciencia y capacidad es obedecido ciegamente; pues el que asume la responsabilidad última es el médico” En este párrafo queda claro que las relaciones igualitarias y equitativas entre ambos no eran las esperadas, se imponía el principio de jerarquía.

En el siglo XXI la enfermería todavía se concibe como una profesión fundamentalmente manual o técnica que requiere de poca formación especializada para llevarla a cabo ¿De dónde arranca esta idea?

Entre los años 50 y 70 lo más importante en la formación de las enfermeras era practicar y ejercitarse bajo supervisión médica.

Frases como “Estar dispuesta siempre a recibir consejo y avisos antes de actuar. El consejo se debe pedir y recibir de personas competentes.

La enfermera no debe fiarse de su propio parecer en casos dudosos. Mucho menos anteponer su opinión a la de personas competentes. Menos aún a la del médico, superior suyo” ó “La enfermera deberá poseer cierta destreza manual para ejecutar el trabajo encomendado, obedecer los mandatos de las facultades racionales y llevarlo a cabo con rapidez, limpieza y exactitud” ilustran que esta profesión se consideraba un saber complementario y auxiliar de la medicina, en el que la enfermera solo era una “hábil e inteligente ayudante” o un “médico imperfecto” que debía pedir consejo al médico antes de actuar y no debía fiarse de su propio parecer.

Durante este periodo a las enfermeras se las formó sobre todo como agentes morales, sujetos pasivos y sirvientes a la medicina, lo que en la práctica limitaba su capacitación como profesionales autónomos.

“La enfermera debe obedecer al médico con sumisión perfecta.
De ejecución y de juicio”

¿Hasta qué punto estas ideas heredadas del pasado siguen vigentes en la actualidad?

Este reportaje permite reflexionar sobre cómo a través de los manuales publicados entre 1956 y 1976 se transmitieron determinados discursos que han contribuido a perpetuar algunos estereotipos, que la ciudadanía, o incluso algunas enfermeras y otros profesionales de la salud aceptan sin crítica, ni reflexión sobre ellas y la enfermería española.

Es importante recordar que el dominio de ciertos estereotipos sobre las enfermeras puede limitar otras formas de pensamiento sobre estas profesionales y la enfermería poniendo así límites a las posibilidades del conocimiento acerca de esta profesión.

Margalida Miró

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Trabajos relacionados de la misma autora:

Miró M, Gastaldo D, Nelson S, Gallego G. 2012 Spanish nursing under Franco: reinvention, modernization and repression (1956–1976). Nursing Inquiry 19: 270–280.

Miró M, Gastaldo D, Gallego G. 2008 ¿Por qué somos como somos? Discursos y relaciones de poder en la constitución de la identidad profesional de las enfermeras en España. Enfermería Clínica 18 (1):26-34.

Miró M. 2008. ¿Por qué somos como somos? Continuidades y transformaciones de los discursos y las relaciones de poder en la constitución de la identidad profesional de las enfermeras en España (1956–1976). Tesis doctoral. Universitat de les Illes Balears. España.

#12Visibles12M, Enfermeras: fuerza y motor del cambio en la sociedad

Queridos amigos:

Hoy tengo el gusto de presentaros a dos compañeros enfermeros, Fernando Campaña editor de Nuestraenfermería.es e Isidro Manrique autor de elenfermerodelpendiente. Ambos, desde sus respectivos blogs y con su presencia diaria en las redes sociales, aportan conocimiento y visibilidad a la enfermería contribuyendo así a construir la profesión.

Hoy además,  no es un día cualquiera;  hoy es el día internacional de la enfermería, y para celebrarlo Nuestraenfermería repite la iniciativa del año pasado publicando 12 posts en 12 horas. Este año las publicaciones se repartirán entre ambos blogs, Nuestraenfermeria.es y Elenfermerodelpendiente.com, 6 en cada uno de ellos, de manera alterna. Una maravillosa forma de trabajar en red y de crear lazos entre compañeros.

Con el hashtag #12Visibles12M y bajo el lema  “12 de mayo, una mirada a la enfermería” todos los participantes explican  su relación con la enfermería y su aportación a la profesión.

Me siento muy honrada de colaborar en esta fantástica iniciativa, y desde aquí agradezco de corazón a Fernando e Isidro que me hayan invitado a participar. Feliz de sumar por una #EnfermeríaVisible.

Hoy amigos, tenemos un gran día por delante para disfrutar de la lectura e inmersión en las  reflexiones personales de compañeros enfermeros comprometidos con esta profesión tan preciosa que si algo tiene es corazón y alma. Ya sabéis, cada hora, puntualmente, tendremos a punto una dosis de mirada enfermera.

Comparto con vosotros el post que he preparado, y que publica Nuestraenfermería y el increíble sol de verano que hoy ilumina y calienta las tierras altas escocesas para celebrar el día de la enfermería, la fiesta de todos.

Abrazos y ¡Feliz día!

Enfermeras: fuerza y motor del cambio en la sociedad

Soy así porque soy enfermera, soy enfermera porque soy así. Con esta contundencia se expresa Cristina Francisco en su libro “Memorias de una Enfermera”.

No podría estar más de acuerdo con ella. Para mi ser enfermera es algo más que ejercer una profesión, es una manera de ser y de estar en el mundo, una responsabilidad y un compromiso social.  

Las enfermeras somos fuerza y motor del cambio en la sociedad, es cierto, pero nos hace falta creérnoslo. Hasta ahora hemos centrado gran parte de nuestra energía hacia afuera, trabajando para hacer visible nuestra aportación a la sociedad, buscando el reconocimiento de las personas. Creo que lo estamos consiguiendo; prueba de ello es que prácticamente cada semana se publica en la prensa un artículo reconociendo el trabajo de las Enfermeras.

Sin embargo, ¿Somos nosotras, las propias Enfermeras conscientes de nuestra grandeza? ¿Le damos valor? ¿La potenciamos?

Creo que necesitamos redirigir la energía hacia dentro, hacia el propio colectivo. Hace falta generar consciencia de nuestro valor y capacidad transformadora entre las propias enfermeras, y traducirlo en acciones concretas generadoras de cambio. Esta es sin duda una de las funciones de los blogs y de la participación de las Enfermeras en las redes sociales, un camino para hacer visible la profesión.

Por eso es fundamental que estemos presentes y participemos en los espacios de reflexión e intercambio de ideas. Es fundamental que la mirada enfermera, nuestros valores, nuestra experiencia y conocimiento contribuyan a la mejora de la sociedad a todos los niveles, no sólo respecto a la salud, bienestar y calidad de vida; también en educación, política, economía, medio ambiente porque nuestra visión y aportación a la sociedad es única y específica.

Piénsalo por un momento, las Enfermeras acompañamos a las personas en todas las etapas de la vida, estamos presentes en todos los acontecimientos vitales. Eso es muy potente y muy grande. El día en que todas y cada una de las enfermeras del mundo despertemos, le demos valor y nos impliquemos activamente, algo cambiará en la sociedad.

Todo eso fue lo que me que me motivó a crear -De tots els Colors- hace ya casi siete años. Debo confesar que me siento más instrumento que autora, ya que el blog se ha ido construyendo y adquiriendo carácter propio gracias a la participación de todas las personas que han abierto su corazón y nos han ido regalado sus experiencias, su sabiduría, su propia historia.

Mi trabajo en el blog es para mí una forma de compartir lo que me fascina, lo que me enamora, y por encima de todo, una forma más de cuidar. Por un lado, contribuyendo a generar consciencia y visibilizar los aspectos de nuestro trabajo que tocan las capas más sutiles, y nos revelan lo único, irrepetible y singular de cada persona a la que cuidamos. Me parece imprescindible mostrar como el cuidado de los aspectos invisibles, intangibles y esenciales del ser humano tienen repercusión y resultados muy visibles en la salud.

Por otro lado, trabajo para aportar rigor, conocimiento y visibilidad a la Enfermería y la Medicina Integrativa. Creo sinceramente que la salud y la enfermedad son tan complejas, como lo es el ser humano. Creo también que es momento de ampliar la mirada y contemplar a las personas desde todos los ángulos y perspectivas posibles tanto en la salud como en procesos de enfermedad. Es momento ya de construir, de sumar lo mejor de todos los enfoques disponibles para poder ofrecer así los mejores cuidados.

Esta es mi aportación, y mi granito de arena. La enfermería la construimos no sólo los profesionales, todas las personas, la sociedad entera. Hoy, día internacional de la enfermería es sin duda, ¡la fiesta de todos!

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

Entrevista a JOE TAYLOR, Enfermero Psiquiátrico Comunitario en Wester-Ross, Escocia: “Tenemos que conectar estrechamente con las personas. Estar ahí para ellas. Esa es la Esencia de la Enfermería “.

Es un reto para mi presentaros a Joe Taylor, Enfermero Psiquiátrico Comunitario con un amplísimo bagaje. Joe es el tipo de Enfermero con el que a todos nos gustaría trabajar para aprender de él cada día. Conocimientos, habilidades, experiencia, delicadeza y sentido común, ¡Casi nada!

Joe trabaja en las Comunidades de las Tierras Altas escocesas acompañando a personas con demencia y a sus familiares, ayudándoles a hacer frente a los desafíos del día a día.

Es un placer darle voz para conocer su trabajo con personas con demencia. Al mismo tiempo, nos brinda la oportunidad de conocer una realidad diferente a la nuestra, y el rol fundamental de las Enfermeras especializadas en Salud Mental.

Nos habla también de los cambios en los servicios de salud mental a lo largo de los años, de cómo han ido evolucionado acercándose a la gente,  a la atención comunitaria, que es donde transcurre la vida real.

Disfrutad de Joe y de su naturalidad para hablar toda una vida dedicada al cuidado de los demás, una carrera gratificante, una vida con sentido.

Soy Enfermero Psiquiátrico Comunitario. Incialmente el trabajo en Wester Ross estaba orientado a cualquier persona mayor de 65 años que tuviera un problema de salud mental. Pero esto cambió hace poco  y he pasado  trabajar con personas con demencia o sospecha de demencia. Cubro la totalidad de Wester Ross en Escocia.
 
Mi trabajo consiste en valorar a la persona que siente que tiene un problema, o si su familia nota que puede haber un problema y decide consultar. Generalmente visitan a su médico de familia que se pondrá en contacto con nosotros. Hago una valoración  y dependiendo de lo que encuentro, se inicia el proceso de diagnóstico. Christine McCallum, Trabajadora de Enlace en Demencia, participa tan pronto como puede, muy a menudo antes del diagnóstico, por lo que tenemos preparado el paquete completo de cuidados tan pronto como nos es posible.
 
  • ¿Qué ocurre después de que un persona es diagnosticada de Demencia?
 Ser diagnosticado de demencia es un gran problema, un enorme problema para las personas, hay muchas cosas en las que pueden necesitar ayuda. Puede ser que necesiten apoyo emocional, mucha comprensión y mucho que aprender tanto la persona con demencia, como la familia, marido, esposa, hijos que van a cuidar de su ser querido. Apoyo, asesoramiento en torno a las finanzas, las cosas legales, tratamiento, pronóstico. La gente suele preguntar: “¿Cuánto tiempo voy a vivir?Hay tantas cosas que la gente puede necesitar.
  • Acompañar y tranquilizar es fundamental.
 En cierto modo es un trabajo difícil de explicar porque aunque puedas idear en tu cabeza lo que vas a hacer, obviamente, trabajando con personas hay cosas surgen de la nada, te piden ayuda con cosas que no anticipaste, a veces hay que ayudarles a afrontar graves crisis.
 
  • ¿Qué desean los familiares de personas con demencia?

Las familias quieren cuidar a la persona con demencia durante el mayor tiempo posible, quieren que se queden en casa tanto como posible y hacer todo lo que esté en su mano para cuidarlos. Así, una gran parte de nuestro trabajo consiste en ayudar a que lo hagan, pero la naturaleza de la demencia hace que los cambios sean a veces dramáticos y los requisitos de cuidado de la persona cambia muy rápidamente. Las familias siguen haciendo todo lo posible para manejar la situación, pero puede hacerse evidente que ha dejado de ser una opción realista.

Así que a veces lo adecuado es negociar con la familia acerca de cuáles son los cuidados más adecuados para su familiar y probablemente el consejo que damos es el consejo que en realidad no quieren oír. “Debo decirle que la atención que necesita su ser querido está más allá de sus posibilidades en este momento, sé que quiere continuar cuidándole pero usted se está agotando, la cantidad de tiempo que le exige actualmente ya no corresponde a una perspectiva realista.” Eso es muy difícil de decir porque no quieren  escucharlo.

 
De todos modos, me he dado cuenta de que la gente quiere saber la verdad, la realidad de lo que está pasando. Quieren saber a que se enfrentan, cuáles sonn los desafíos, no con crueldad por supuesto, pero sí con amabilidad y de tal forma que lo puedan entender. Intento ayudar a la gente a afrontar la realidad de su situación.
 
Hace años Enfermería tendía a ser más paternalista, como si nosotros supiéramos más, tratando de proteger a la gente, y ese tipo de cosas. Pero ya no actualmente, se trata de ayudar a la gente a hacer frente a lo que está ocurriendo.
 
Por otro lado, a veces los cuidadores se sienten  bastante aliviados cuando les decimos que las cosas deberían cambiar. Sienten que tienen permiso para dejar de estar pendientes las 24 horas del día.
 
  • Nos cuentas que son muchos los retos a los que se enfrenan las personas con demencia y sus familiares, y probablemente de vez en cuando tendrás que darles malas noticas ¿Cuáles son tus fortalezas, tus habilidades para hacerlo?

Se me da bien comprender la situación desde el primer momento, tengo mucha experiencia, he hecho este trabajo durante muchos años y eso ayuda. Probablemente comprendo a las personas que están pasando por este tipo de situación.

Me importa lo que hago y creo que los demás se dan cuenta de ello, lo cual  realmente ayuda porque cuando hablo con ellos están más predispuestos tanto a escuchar como a hablar ya que notan que me intereso sinceramente.

Soy muy bueno escuchando a las personas e interpretando lo que intentan decir cuando a veces les cuesta hacerlo. Naturalmente, poner  en palabras los pensamientos y los sentimientos sobre la situación que están viviendo puede ser difícil para ellos, y es mi trabajo ayudarles a hacerlo.

Christine Mccallum: “Jose se pone a trabajar en el caso tan pronto como alguien manifiesta un problema, o si hay una crisis. Jose es muy honesto y cuidador.”

Intento tratar a las personas como los seres únicos que son y no como alguien con una etiqueta relacionada con salud mental. No intento de rescatar a nadie con el objetivo de mejorar las cosas, porque no se trata de eso. Tienes que desarrollar una forma de pensar para poder seguir adelante con tu trabajo, pero es muy gratificante.

  • Cuidados centrados en la persona y en la familia.

, se trata de tratar a las personas como personas. Si se trata a las personas como seres humanos con sentimientos, con opiniones, la relación es más constructiva.

Creo que lo hacemos bien. Christine y yo nunca tratamos a la persona con demencia de forma aislada, trabajamos con la familia siempre que podemos. Los familiares no nos dicen: “No sabemos lo que está pasando, nadie nos lo ha explicado”. Siempre les mantenemos informados y participan en las decisiones.

Ciertamente estamos atentos a la salud mental de la familia. Sabemos que los cuidadores son muy propensos a los problemas de salud mental debido a la tensión mantenida a la que están sometidos.

Les aconsejamos, nos aseguramos de que los cuidadores hagan descansos, aunque sean cortos, de tan sólo una hora, y obviamente alargándolos más a medida que pasa el tiempo. A menudo, darse esos descansos es muy difícil para los cuidadores  porque sienten que deben ser ellos los que cuiden todo el tiempo de su familiar, nadie lo hará tan bien como ellos, lo cuál es probablemente bastante cierto, pero si los cuidadores no descansan de vez en cuando, se agotarán y entonces si que puede derrumbarse todo.

Les ayudamos a manejar su propia ansiedad, comprobamos si las personas están deprimidas, ese tipo de cosas. Afortunadamente aquí, Andre du Plessis y Helen Robertson, nuestros trabajadores sociales, son extremadamente serviciales y muy comprensivos con las necesidades de las personas. Esto hace que el trabajo sea mucho más fácil ya que tienden a involucrarse desde el principio, y eso es bueno.

Una de las ventajas de trabajar en comunidades tan pequeñas es justamente el tamaño de la población. No estamos tratando con miles y miles de personas, grandes comunidades donde la gente puede desaparecer. Trabajamos con un número de comunidades rurales, aldeas, o incluso comunidades más pequeñas que una aldea, donde nadie es anónimo, oímos hablar de la gente, la gente sabe de nosotros, no suele perderse nadie en el olvido.
 
  • Vivir en una comunidad pequeña tiene las ventajas que mencionas. Sin embargo, al mismo tiempo, puede ser difícil en términos de estigma para las personas que no llevan bien todo lo relacionado con la demencia, o cuando en algún momento, no pudiendo ocultar más la situación, necesitan ingresar en una residencia. ¿Cómo enfocas esos aspectos?

Hablamos con cualquier miembro de la familia que quiera hablar y escuchar, los niños de la familia, por ejemplo. Cuanta más gente entienda lo que está pasando, mejor será para la persona con demencia.

Es difícil de predecir, ¿verdad? Algunas personas cuando van a una residencia mejoran enormemente debido a que reciben apoyo continuamente, el aspecto social de los cuidados también ayuda, siguen adelante con su vida.  Sin embargo, las personas que han vivido solas o sólo con otra persona durante toda su vida, de repente se encuentran en una situación comunitaria lo cual supone mucho trabaajo de adaptación.

  • Cuando llega el momento y la persona con demencia necesita 24 horas de cuidados en una residencia. ¿Seguís acompañando y cuidando a los familiares?

Sí. Tratamos de mantener el apoyo durante el tiempo que lo necesiten y mientras podemos. Una vez más, tener a Christine en el equipo hace que todo esto sea mucho más factible.

Nosotros no vamos con una especie de paquete de aprendizaje estándar para las personas, no creo que esa se la mejor manera de hacerlo. La gente ya posee de antemano sus propias habilidades. Creo que tiene que ver más con ayudar y apoyar a las personas para que puedan encarar los problemas a medida que se presentan.

Podemos tratar de prepararles para lo que pueda venir, pero las cosas surgen de la nada, de no sabes dónde, y la gente se asombra, se sorprende, y ese es un buen momento para enseñarles cómo hacer frente a esas circunstancias particulares.
 
Una vez más, una de los aspectos que siempre emergen en la atención a la demencia es que todo el mundo tiene que adaptarse constantemente porque no es una condición que se mantenga estable, cambia continuamente, por lo que la atención y los retos para las personas con demencia también cambia todo el tiempo.
Por lo tanto, el cuidador nunca puede anticiparse para hacer frente a cada problema que pueda surgir, es imposible. Esa es otra razón por la que necesitamos estar en contacto, para mantener canales de comunicación abiertos y poder apoyarlos cuando lo necesiten, bien sea por un problema de incontinencia, un aspecto particular de la conducta o de comunicación.
  • En ocasiones las personas pueden olvidarse de sus fortalezas, de como solían hacer frente a los problemas.
A veces es fácil que los cuidadores se puedan sentir abrumados por una sucesión de problemas. Podemos ayudar a las personas a concentrarse en áreas concretas sobre las que puedan tener alguna influencia.
 
Una de las cuestiones sobre demencia es que a veces no existe una solución, no hay un modo eficaz de encarar  un problema concreto de comportamiento, eso es algo difícil de aceptar para la gente. Por ejemplo, muy a menudo voy a hogares de ancianos y residencias para aconsejar sobre aspectos particulares de comportamiento. Revisamos todo lo que han estado intentando y a veces, no hay una solución, y la gente tiene que seguir haciendo lo que puede. No es culpa suya.
 
  • Háblanos de tu trayectoria profesional. ¿Por qué quisiste ser  enfermero? ¿Por qué te has dedicado a la salud mental?

Nací y crecí en el Gloucestershire rural, el quinto de cinco hijos. Mi madre y mi padre no tenían demasiados estudios y nos animaron mucho a que nosotros lo hiciéramos mejor. No fui un gran estudiante en la escuela, tenía capacidad pero no demasiado interés en nada en particular a parte de la literatura y el futbol, me hice fan del Chelsea y 50 años después, lo sigo siendo.

 
Cuando dejé la escuela no tenía una idea clara sobre mi futuro. Me formé como un maestro, ya que me pareció buena idea, y me gustó mucho, pero nunca encontré un trabajo fijo. Trabajé durante unos años en los tribunales de justicia en Inglaterra, pero sabía que eso no era lo mío. Me gustó no estudiar por un tiempo, pero al cabo de unos tres años pensé en que me gustaría formarme como Enfermero especializado en salud mental. No sé realmente porqué, sonaba interesante y quería una construir una trayectoria profesional. Como profesor aprendía a poner las ideas en palabras y se me daba bien escuchar, así que tal vez podía ser una buena opción para mi.
 
Tenía 26 años, me formé en Hereford, Inglaterra. En aquellos días la escuela de enfermeríaJoe formaba parte de los grandes hospitales, así que la formación estaba conectada al hospital. Pasé por muchos servicios,  la mayoría en el hospital. Tuve mi primera experiencia en Enfermería Comunitaria en el segundo año y me gustó, esto es lo que quiero hacer.
 

Quería trabajar como Enfermero Psiquiátrico Comunitario (EPC) tan pronto como pudiera y después de trabajar en planta durante 6 meses, lo solicité. Me quedé en ese trabajo durante 18 meses. Pude promocionar profesionalmente y acepté un trabajo en el este de Cumbria, Kirkby Stephen, una pequeña ciudad del tamaño aproximado de Ullapool, donde nunca había habido un EPC antes. Esto fue hace más de 30 años, cuando la idea de que hubiera servicios de salud mental comunitarios justo empezaba.

Cuidé a personas con todo tipo de enfermedad mental, problemas con drogas y alcohol, demencia, todo. Fue una experiencia fantástica, teniendo en cuenta que trabajé por mi cuenta, sin ayuda, durante nueve años. Para entonces, otros servicios llegaron a la zona y el servicio de salud mental evolucionó.
 
Me dediqué a la gestión durante algunos años dirección de equipos y gestión de unidades de salud mental. Estaba muy contento de volver a la enfermería clínica, en la costa oeste de Cumbria, en un lugar llamado Millom. Estuve allí durante 4 años, construí un nuevo equipo, pero finalmente sentí que quería un cambio.
 
Para entonces mis hijos ya eran mayores, yo tenía 50 años, podría retirarme a los 55 y siempre había querido trabajar en las Highlands. Surgió una oportunidad de trabajo como asesor para aconsejar a un equipo de dirección y a los equipos comunitarios pero no resultó ser un buen trabajo. La gente era muy hospitalaria y amable, pero los gestores, algunos de los altos directivos por lo menos, pensaban que sabían más que yo sobre salud mental y mi consejo era la mayoría de las veces ignorado.
 
Los gerentes locales fueron mucho más receptivos e hicimos buenas cosas juntos. No había disfrute ni satisfacción en el trabajo así que tan pronto como pude me fui a trabajar con el equipo de Salud Mental Comunitaria en Skye y Lochalsh, y más tarde en Wester Ross también. Volví a  donde pertenecía.
 
Con 55 años, después de 30 años de servicio, me jubilé, pero regresé a tiempo parcial como asesor contratado por un año. A los 6 meses me dijeron que no habría más fondos al final del año, pero afortunadamente para mí, mi trabajo actual quedó vacante en Wester Ross y tuve la suerte de empezar a trabajar aquí en octubre de 2010.
 
Joe tienes una imagen completa de como ha ido evolucionando la atención a la salud mental de las personas y lo necesario que es seguir invirtiendo en investigación y mejorar en recursos y apoyo.
  • ¿Qué desafíos nos plantea la demencia?
Históricamente en el Reino Unido los servicios de salud mental han recibido pocos recursos, ha sido siempre la Cenicienta de los servicios. La mayor parte de nuestro dinero todavía se gasta en hospitales, mientras que prácticamente todos los problemas de salud mental están en la comunidad. Necesitamos camas de hospital, por supuesto, pero una buena atención y recursos suficientes en la comunidad mantienen a la gente fuera del hospital.
 

Hay cosas muy importantes que han mejorado mucho. Cuando vuelvo la vista atrás, al inicio de mi carrera comparándolo con ahora, las cosas han cambiado enormemente. Cuando empecé teníamos salas de hospital llenas de personas con demencia, esas unidades ya no existen. Existe un mayor entendimiento de la demencia, pero todavía dependen de tener suficientes recursos tanto económicos como humanos para hacer el trabajo.

 
La función del médico de cabecera es importante. Nuestro trabajo, nuestro día a día está en estrecha colaboración con los médicos y con las familias. Muy a menudo nuestro trabajo es estar justo en el hueco que existe entre el punto de vista del médico y el de los familiares de la persona con demencia. Interpretamos ambos puntos de vista para asegurarnos de que todo el mundo comprende lo que está pasando.
 
Hasta hace muy poco tiempo formábamos parte del equipo de salud mental comunitario en la atención a adultos junto con la parte de adicciones, drogas y alcohol. Históricamente ha sido así porque la demencia no estaba en la agenda de nadie. Sin embargo, la estrategia sobre demencia en Escocia deja claro que la demencia es cosa de todos, no sólo los servicios de salud mental.
 
Como profesionales especializados en demencia nos daba la impresión de estar demasiado aislados dentro del equipo de salud mental. Para ser más eficaces lo verdaderamente necesario es integrarnos mucho más estrechamente con los trabajadores sociales, las enfermeras comunitarias, los médicos y el sector de la beneficencia. Ahí es donde las personas que se ocupan de la demencia y sus familias pasan más tiempo, así que tenemos que estar allí también. Nuestra relación con los colegas siempre fue buena, pero ahora es mucho mejor.
 
Por lo tanto, ahí es donde estamos ahora, mucho más cerca de la comunidad, de las personas,  en lugar de estar dentro del Equipo de Salud Mental Comunitario, un gran cambio. Lo es especialmente para mi por mi larga experiencia, 30 años trabajando en Equipos de Salud Mental Comunitaria empleando mucho tiempo y energía en la construcción y el desarrollo de los mismos. No obstante, las cosas cambian rápidamente, de modo que tenemos que asegurarnos de adaptarnos para no quedarnos atrás.
 
  • ¿Qué aconsejarías a las Enfermeras noveles ahora que justo empiezan su carrera profesional?

Que sean pacientes con ellas mismas. Es un trabajo difícil, en realidad no empiezas a aprender hasta que estás trabajando, cometiendo errores y haciendo cosas bien. Así que tengan pacienci. Que no se dejen deslumbras por las últimas teorías maravillosas, que pueden funcionar por un tiempo, puedes aprender algo útil de ellas, pero lo esencial del trabajo no cambia.

 
Nuestro éxito como enfermeras tiene que ver con que las personas sepan que nos importa lo que les pasa, de ahí nace el verdadero beneficio que obtienen de la enfermería. La gente sabe No estoy sólo afrontando este enorme problema, alguien me entiende y está haciendo todo lo posible para ayudarme. A veces hay mucho que podamos hacer mucho por ellos, pero la gente lo comprende y lo acepta.
 
Y también, las enfermeras que empiezan no deberían sentirse culpables por cometer errores. Siempre se cometen errores, no pasa nada, siempre que aprendamos de ellos. Cuando trabajé como director nunca fui duro con las personas cuando cometían un error, lo era si no se esforzaban, si no intentaban mejorar o si eran vagos.
 
Como parte de mi trabajo como consejero de salud mental tuve que investigar las muertes inesperadas o incidentes, así que tuve que entrevistar a enfermeras y revisar los registros de Enfermería y pude comprobar que las personas hacían todo el tipo de cosas que se suponía que tenían que hacer e, invariablemente, la gente lo había hecho todo lo mejor que estaba en su mano. Jamás encontré ninguna actuación negligente. En ocasiones las enfermeras podrían haber hecho mejor las cosas, pero nunca negligencia.
 
Cuando tratas a adultos con enfermedad mental se dan suicidios e intentos de suicidio, eso causa un gran impacto emocional en las enfermeras que están involucradas en el cuidado de esa persona. A menudo se sienten muy culpables, incluso a veces hasta el punto de llegar a pensar que si hubieran hecho algo diferente, ese suicidio se habría evitado. Esto puede ser así o no, pero mientras la enfermera haya cumplido con su deber correctamente, no debería haber reproches o  ser criticadas. Enfermería puede ser un trabajo muy duro, y las enfermeras somos nuestros peores jueces.
 
  • ¿Qué les dirías a las personas que cuidan de un ser querido con demencia?
No trates de asumir todo el cuidado por tu cuenta. Es un trabajo enormemente difícil para la familia. Acepta un poco de ayuda, las enfermeras, los médicos y los trabajadores sociales quieren ayudar, no tomar el relevo.

Trata de no ser demasiado duro contigo mismo. Eres un ser humano, y te equivocarás algunas veces. Es natural, es normal. No te olvides de que estás bajo  una gran presión, sé amable contigo mismo.

La persona a la que estás cuidando morirá antes que tú probablemente, de modo que todo esto terminará en algún momento,  pero tu vida no termina con la demencia, hay un después.
 
  • Una recomendación en una frase para alguien que acaba de ser diagnosticado de demencia.

Siempre les digo: ahora tienes un diagnóstico, pero disfruta de tu vida, haz todo lo que puedas durante el tiempo que puedas. No pierdas tu tiempo, ve de vacaciones, gasta tu dinero, ¡haz lo que quieras!

  • Joe, estás a punto de jubilarte ¿Cuáles son sus planes?

Voy a jubilarme en marzo. Estoy deseando que llegue, he sido enfermero durante tanto tiempo, 36 años es mucho tiempo. Simplemente se convierte en parte de tu identidad, no sólo eres persona, eres enfermero también. No ejerceré la enfermería después de que mi colegiación finalice a finales de marzo, pero no voy a estar “fuera de la foto, colaboraré como asesor en demencia para Alzheimer Escocia,  sólo cuatro días al mes.Tengo muchos intereses fuera del trabajo, correr,  la fotografía, el fútbol, la lectura. Estoy deseando ver más a mis hijos, están todos en Inglaterra.

  • ¿Qué ha aprendido después de toda una vida cuidando a los demás?

He aprendido que, aunque puede ser un trabajo difícil, no debería ser complicado. Las personas son personas, tienen necesidades muy similares donde quiera que se encuentren.

He aprendido que la gente tiene el poder de sorprenderme y enseñarme humildad constantemente con su coraje y su fortaleza, con su altruismo y su honestidad. No todo el mundo saca lo mejor de si mismo en los momentos difíciles, pero la mayoría lo hacen.

He aprendido a centrame en las cosas importantes, en cómo se sienten las personas en lugar de desviar mis energías en tareas que hagan que parezca que estoy ocupado.

He aprendido que está bien no saberlo todo, la gente no espera eso. Esperan ser escuchados, ser tratados como un igual.

He aprendido que nunca he dejado de aprender, y es por eso que he durado tanto tiempo, porque me he mantenido interesado.

  • ¿Qué es para ti la Enfermería?

Se trata de estar con las personas, presencialmente. El contacto cara a cara es enormemente beneficioso, es lo que la gente quiere y a lo que responden. Eso es lo que trato de ofrecer y es la esencia de la enfermería.

, las habilidades y los conocimientos son necesarios, pero tenemos que estar con las personas tan cerca como sea posible, por supuesto debes seguir siendo profesional, pero aún así conectar tan estrechamente como sea posible. De eso trata la Enfermería. Si no puedes hacer eso, diría que es mejor que se escoja otro trabajo.

  • ¿Qué nos recomendarías para mantenernos mentalmente sanos?

Nada ingenioso, me temo.

Todo con moderación, pero vuélvete loco de vez en cuando.

Afronta las cosas, no las pospongas, es una pérdida de tiempo.

Si se presenta una oportunidad y no hay ninguna buena razón para no hacerlo, hazlo. La vida gira en torno a cambios y oportunidades.

Ayuda a los demás, pero no olvides ayudarte a tí mismo.

  • ¿Te gustaría compartir algo más con nosotros?

Sí. Estoy al final de mi carrera y, naturalmente, estoy reflexionando sobre las muchas personas que he conocido con las que he trabajado.

A tantos valientes pacientes y a sus familias que, sencillamente, lo hicieron lo mejor que pudieron, tenéis todo mi respeto.

Profesional y personalmente he estado influenciado por algunos colegas maravillosos a lo largo de los años. Una de las alegrías de esta carrera es que siempre he trabajado con algunos colegas excepcionales, algunas personas siempre han destacado para mí. Podría nombrar a personas de todas las disciplinas, pero voy a nombrar a Enfermería,  personas que  me han influenciado mucho.

La responsable de planta en mi primer trabajo en Hereford fue Barbara Maddy. Ella fue dura e inflexible, sólo se podía hacer lo mejor por sus pacientes y  defendía sus intereses hasta el final ante los altos cargos directivos, los espcialistas, no le importaba. Sólo selecciona el mejor personal disponible para su planta, y cualquier persona que no estuvviera a la altura era trasladada rápidamente a algún lugar menos exigente. El resultado final fue una unidad bien organizada, donde la gente se mejora rápidamente. Mi personalidad es diferente a la de Barbara, pero ella fue una influencia importante en mi desarrollo, y lo sigue siendo hoy en día.

Colin Abbott, Enfermero Psiquiátrico Comunitario (EPC), fuimos colegas en Humberside, solamente trabajamos juntos durante un año más o menos, pero lo aprendí todo acerca de ser un EPC de él. Él era muy profesional y también profundamente compasivo. Era lúcido, a veces personalmente vulnerable, pero siempre afrontaba los retos directamente, sin eludirlos. Mi año con Colin me preparó para asumir el reto de mi trabajo en solitario en Cumbria. Nos mantuvimos en contacto hasta su muerte repentina de un par de años después. Él era un hombre excepcionalmente modesto, y tenías que trabajar con él para darte cuenta del fantástico Enfermero que era.

 
Una de las alegrías de ser un Enfermero Psiquiátrico en la Comunidad es trabajar con un compañero. Eso no ocurre mucho en las Highlands, donde los equipos suelen ser pequeños y multitarea. Colin Abbott destaca, al igual que Tony Hill, un enfermero a quien recluté y enseñé, y que finalmente tomó mi trabajo en Cumbria cuando me trasladé. Éramos como agua y aceite, pero hicimos una gran alianza. La gente hablaba conn él cuando no podían hablar conmigo y viceversa. Tony falleció hace un par de años y le echo de menos.
 
Por último, Christine McCallum ha sido mi compañera durante los últimos tres años, recordándome con éxito, diariamete, que dos cabezas piensan mejor que una.
Hay tantos otros, pasados y presentes, que no tengo tiempo de mencionar, pero ha sido un  privilegio trabajar con ellos.
 
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De tots els Colors- Bringing Colour to NursingQueridos amigos:
 
Joe contestó con un si directo a mi invitación para entrevistarlo. Quiso que lo hiciéramos de la manera más sencilla y natural posible, y así fue. Nos reunimos en casa y Christine vino también. Pasamos la mañana escucándole y bebiendo te. Fue muy gratificante, un placer.
 
Joe es el tipo de persona totalmente despreocupada en demostrar lo bueno que es en lo que hace,  y tampoco le va aparentar. Así que Christine y yo  tuvimos que empujarle suavemente para que hablara de sí mismo, de cómo los demás confían en él y se sienten seguros con su asesoramiento profesional y sus cuidados.

I
ntenta estar físicamente presente para sus pacientes cuando surge un problema en el que puede ayudar. Eso marca una gran diferencia para las personas con demencia y sus familiares, especialmente en esta tierra tan hermosa donde las aldeas están muy alejadas unas de otras, y algunas prácticamente aisladas. Una verdadera tranquilidad en este camino frágil e incierto que es la demencia.

Muchas Gracias Joe, y también a ti, Christine. Estoy encantada. Es un placer que ambos forméis parte de la familia del blog.

Querido Joe, te deseo todo lo mejor. Que disfrutes de una feliz jubilación, aunque nos aseguraremos de seguir aprendiendo de ti. Abrazos,
 
 
Elena Lorente Guerrero