De la cultura del exceso, a la cultura de la quietud

Sal del círculo del tiempo
para entrar en el círculo del amor.

RUMI

 

Vimos sumergidos en la cultura del exceso. Exceso no sólo de estímulos y de consumo; exceso también de vida externalizada y expuesta. Exceso de trabajo, de objetivos, de metas, de prisa. Retroalimentados a golpe de adrenalina.

Vivimos bañados en el exceso del yo, fragmentados por la tensión de la exageración y la exigencia autoimpuesta. Autocontemplación  y ensimismamiento desbordante por el exceso de lo que no somos, de lo que parece ser y no es. Existencia maquillada, exigente, esclava de la mirada de (des)conocidos cotidianos.

Andamos por la vida con los puños cerrados agarrando experiencias, aferrados a la satisfacción inmediata, intensa… Puños cerrados por los que paradójicamente, se escurre la vida; la plenitud que no era…

Caminos divergentes rompen la norma para  llevarnos:

De la cultura del exceso, a la cultura de la quietud.
De la intensidad a la profundidad.
De la insatisfacción al gozo.
De la separación a la Unidad.

La verdad diáfana y clara de lo que somos
se vierte en la quietud,
Escuchando la voz anterior a la palabra:
El silencio.

 

El poeta hindú, Kabir expresa con gran belleza la verdad última:

“¿Qué puedes llevarte de aqui?
llegas al mundo con los puños cerrados
y sales de él con las palmas abiertas”.

Necesitamos abrir las manos para recibir la vida; para agradecer y cultivar los dones que nos han sido dados y para ofrecerlos a los demás; el verdadero camino hacia una experiencia espiritual encarnada, trascendente, luminosa, y auténtica.

Photo by JM Solé

Elena Lorente Guerrero

Lectura recomendada:
PERFECTA BRILLANTE QUIETUD, Más allá del yo individual. David Carse. Editorial GAIA.

 

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Emociones positivas, psicología y flores

Queridos Amigos:

Jeannette Haviland-Jones es profesora emérita del departamento de psicología de Rutgers-The State University de New Jersey y directora del laboratorio de emociones humanas.

Sus investigaciones iniciales incluyeron estudios sobre las manifestaciones emocionales en la infancia, el desarrollo de las diferencias de género en la emoción y los efectos organizadores de la emoción sobre la personalidad.

En la década de los noventa, estableció el Human Emotions Lab. donde abordan la emoción como un sistema dinámico. Influye en procesos de pensamiento complejos y en muchos tipos de comportamiento, que culminan en salud y bienestar, tanto físico como mental. Incluyeron los semioquímicos como un método de comunicación emocional no verbal. Los semioquímicos (fragancias, aromas, feromonas y olores corporales) influyen en el estado de ánimo, la actitud, la memoria, los tiempos de reacción, el comportamiento social y el bienestar general.

Actualmente, su investigación se enfoca en las influencias ambientales sobre la emoción. En un conjunto muy popular de estudios demuestran que las flores e incluso los aromas de flores promueven la felicidad en las personas. Sugieren como explicación una teoría coevolutiva en la que las flores se convirtieron en las “mascotas” del mundo vegetal.

Es un gusto compartir su artículo “An Environmental Approach to Positive Emotion: Flowers” (Un enfoque ambiental a la emoción positiva: flores) publicado en Evolutionary Psychology human-nature.com/ep – 2005. 3: 104-132 y del que comparto su resumen:

“Durante más de 5000 años las personas han cultivado flores aunque no haya recompensa conocida por este costoso comportamiento. En tres estudios diferentes, mostramos que las flores son poderosas inductoras de  emociones positivas.

El Estudio 1 trata sobre el efecto que provocó entregar flores a mujeres. Este hecho, provocó una sonrisa verdadera en ellas, e informaron sobre su mejora en el estado de ánimo, más positivo, tres días después. En el estudio 2, una flor entregada a hombres o mujeres en un ascensor provocó un comportamiento social más positivo que otros estímulos. En el Estudio 3, se entregaron flores a  participantes ancianos (más de 55 años), hecho que provocó estados de ánimo positivos y mejora de la memoria episódica.

Las flores tienen efectos inmediatos y a largo plazo en las reacciones emocionales, estados de ánimo, comportamientos sociales e incluso en la memoria tanto en hombres como en mujeres.

Existe poca teoría en todas las disciplinas que explique estos hallazgos. Sugerimos que cultivar flores es gratificante porque ellas han evolucionado para inducir rápidamente emociones positivas en los humanos, al igual que otras plantas han evolucionado para inducir respuestas conductuales variables en una amplia variedad de especies tanto para  la dispersión, como la propagación de las plantas.”

Artículo completo a vuestra disposición: An Environmental Approach to Positive Emotion Flowers.

Por otro lado, comparto con vosotros una muestra del trabajo de John Edmark, Profesor, del departamento de Ingeniería Mecánica – Diseño de la Universidad de Stanford. Se reifere a su obra del siguiente modo:

“Gran parte de mi trabajo celebra los patrones que subyacen en el espacio y el crecimiento. A través de esculturas cinéticas y objetos transformables, me esfuerzo por ofrecer a los espectadores acceso a las sorprendentes estructuras escondidas en un espacio aparentemente amorfo.

Si bien el arte a menudo es un vehículo para la fantasía, mi trabajo es una invitación a sumergirse más profundamente en nuestro propio mundo y descubrir cuán asombroso puede ser. (…)

Empleo matemáticas precisas en el diseño y la fabricación de mi trabajo. Lo hago no por el deseo de mostrar precisión per se, ni para exaltar la última tecnología, sino porque las preguntas que estoy tratando de formular y responder sobre las relaciones espaciales solo se pueden abordar con construcciones geométricamente exigentes. La precisión matemática es un aliado esencial en mi objetivo de lograr claridad.

La naturaleza es generosa e inagotable, una curiosidad gratificante con ideas sorprendentes y una abundancia de misterios cada vez más hermosos. A través de mi trabajo me esfuerzo por compartir la alegría del descubrimiento con los demás en una búsqueda continua de los patrones intemporales del cambio.”

A modo de conector entre naturaleza, flores y geometría, os presento “La geometría oculta de las flores” de Keith Critchlow, un libro que además de ofrecer una lectura fascinante, incluye unas ilustraciones preciosas.

Si el cambio es la única constante en la naturaleza,

este está escrito en el lenguaje de la geometría.”

John Edmark

Deberíamos llenar las casas y la vida de flores. Dentro del contexto sanitario, acercar la naturaleza a los hospitales, a los centros de día,  las residencias de ancianos, y a los  centros de atención primaria llenándolos de flores es agradable y positivo. Si además nos decidimos a regalar una flor a cada paciente al inicio del turno, cuando nos presentamos, cuando saludamos, o como recibimiento en la consulta ¿Qué impacto puede tener en la salud emocional, el bienestar y en el proceso curativo de las personas (pacientes)? ¿Qué impacto positivo puede tener en los profesionales de la salud? Un estudio que merece el gozo diseñar y poner en marcha.

¡Salud!

Elena Lorente Guerrero

 

 

La ruta de la Luz

“Creo que el Universo es una Evolución.
Creo que la Evolución se dirige hacia el Espíritu.
Creo que el Espíritu desemboca en lo Personal.
Creo que lo Personal supremo es el Cristo-Universal”.

– Pierre Teilhard de Chardin –

 

Queridos Amigos:

Hemos dejado atrás el día más corto y más oscuro del año con su noche más larga para, una vez más, re-nacer en la Luz. 

Pero la Luz no es un destino.  Vivir en la Luz es una elección, un punto de partida, y un camino. Una senda de consciencia y responsabilidad para desarrollar nuestro máximo potencial;  para crecer y evolucionar en sabiduría, bondad y amor.

Ser generosos, ser agradecidos y ponernos al servicio de los demás son los instrumentos que mejor nos guiarán para permanecer serenos, centrados, orientados y atentos en la ruta de la Luz.

Vivir en la luz es aprender a dar con el corazón entregado y sin condiciones. Dando sin que deje rastro en nuestra memoria, sin esperar reconocimiento, recompensa ni premio.

Vivir en la Luz es también aprender a recibir con el corazón humilde y abierto. Presto a esculpir los dones que nos son dados para así tener siempre la oportunidad de RE-COR-DAR con gratitud.

Cierto es que avanzando en la ruta de la Luz también nos asaltan las sombras, las dudas, los temores, las incertidumbres que sutil e insidiosamente llegan a sofocar y a ensordecer la comunicación con nuestra Alma.

Todo en la naturaleza tiene su forma, su geometría, su estructura y su función. Un patrón armónico que hace que todo encaje y fluya de manera precisa y perfecta.

Las Esencias florales de Bach nos aportan luz cuando nos asaltan las sombras. Son amplificadores de consciencia; actúan por resonancia empática facilitándonos el proceso de re-cor-dar lo que somos, en Esencia. De este modo, nuestra personalidad, nuestro Espíritu y nuestra Alma vuelven a vibrar en sintonía, en armonía, en la Luz…

Os dejo esta magnífica conferencia de Julian Barnard sobre la geometría oculta de las flores. Disponible AQUÍ.

Tal como afirma J.Barnard, para poder ver necesitamos desarrollar una nueva forma de mirar…

* * * 

Que viváis un 2018 luminoso y pleno,

Elena Lorente Guerrero

 

Meditación y jardinería: un camino hacia el Ser

Queridos Amigos:

Estamos a punto de publicar la nueva entrega de Enfermería y Medicina Integrativa al día y posteriormente, el día 10, la última entrevista del año que nos acercará a la dura e injusta verdad que viven los refugiados.

Esta es la última reflexión personal y tiene por objetivo conectar los últimos días del año, con  el inicio del que viene.  Lo sé…, nos empeñamos en acotar la vida cuando la verdadera comprensión no está regida ni por el espacio ni por el tiempo, sino por el continuum que es vivir; por el transitar con suavidad las horas, los días, los meses,  las estaciones…

Y es que la vida, las relaciones, son como las estaciones. Las recorremos con la única pertenencia que importa, el amor que nos une y nos sostiene, recordando que todo crece, nada muere, todo se transforma. Primavera…, Verano…, Otoño…, Invierno…, y la certeza de que volverá otra vez la Primavera.

La meditación y el arte de la jardinería de Ark Redwood, Ediciones Siruela, es un libro sencillo y ameno que trata sobre las estaciones del año, jardinería, cuidados, atención y consciencia. Un viaje que nos sumerge en el disfrute de aquietar la mente y hacer silencio para, además de observar, aprender a escuchar el lenguaje de la naturaleza.

A través del devenir de las estaciones, del cuidado de la tierra, y del cultivo de las semillas, las flores y las plantas, aprendemos el valor de relacionarnos de forma respetuosa y amorosa con todos los seres vivos y con todos los elementos de la naturaleza. Porque dedicarnos al cuidado de un huerto, de las plantas de un balcón, de una terraza, o incluso de una sola maceta, nos enseña mucho sobre nosotros mismos; revela nuestras virtudes y las aristas del ego.

Del mismo modo que las Enfermeras sabemos que los cuidados no pueden ni deben organizarse por tareas, sino que han de centrarse en la persona y en sus necesidades, así mismo ha de ser con las plantas y con las flores. Cada una necesita su propia frecuencia de riego, de abono, y el lugar exacto donde vivir para crecer feliz.

Todas, sin excepción, necesitan atención, respeto y cariño.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

 

 

Ojos ciegos, despensas llenas

Queridos amigos:

Mañana, 16 de octubre, se celebra el día mundial de la alimentación y justo al día siguiente, el 17, se conmemora el día internacional para la erradicación de la pobreza. Nos esperan dos días llenos de actos, actividades en todo el mundo y hashtags que moverán las redes sociales con la intención de generar conciencia y promover cambios.

Corremos el riesgo de que a partir del día 18 todo quede en buenas intenciones y.. ¡A otra cosa!… A otra cosa, claro está, mientras tengamos las neveras y las despensas llenas. Pero llenas ¿De qué?…

Tristram Stuart publicó en 2011 DESPILFARRO: EL ESCANDALO GLOBAL DE LA COMIDA. Un libro que sigue siendo de tremenda actualidad en el que Stuart plantea que mientras los países ricos desechan  hasta la mitad de sus recursos alimentarios, en los países en desarrollo las pérdidas se deben a la carencia de infraestructuras básicas. El problema entonces no es la falta de alimentos, sino su despilfarro.

Para hacernos una primera idea sobre el tema y conocer el impacto que tiene el despilfarro de comida en el mundo, aquí os dejo su impecable charla TED con un mensaje claro, urgente y del todo imprescindible para abrirnos los ojos a una realidad escondida: las toneladas de alimentos que pudiendo ser consumidos, se tiran.

Explica también como todos, sin ser conscientes, contribuimos al hambre y a la pobreza en el mundo.  Afortunadamente, Stuart nos da la clave para que cada uno de nosotros podamos  frenar el desperdicio mundial de comida.

Para ahondar un poco más en el tema, rescato la entrevista a la Enfermera y Doctora en Antropología Social, Alicia Guidonet en la que reflexiona sobre las crisis alimentarias en  contextos de abundancia con un mensaje de esperanza. Puedes leerla AQUÍ.

Os acerco también dos artículos que tratan sobre alimentación vegetariana y su relación no sólo con la salud y la prevención de la enfermerdad,  sino también como una opción respetuosa con el medio ambiente y sostenible a nivel económico y social.

Y ya para finalizar, os propongo esta lectura que nos invita a pensar en lo que comemos y  a tomar decisiones conscientes:

SOMOS LO QUE COMEMOS. La importancia de los alimentos que decidimos consumir. Peter Singer y Jim Mason. Paidós Ibérica.

 

* * *

 

– PIENSA GLOBALMENTE, ACTÚA LOCALMENTE –

 

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

 

 

 

 

La ternura que sostiene el cielo

Tens poc temps,

flor menuda,

de la naixença a l’esplendor

i al marciment.

Curt és el teu viatge terrenal.

Tens un nom?

Potser sí.

Jo prefereixo creure

que la botànica t’ignora.

Ets la flor.

Ets la flor innominada,

filla de l’atzar i de la terra,

tendresa que sosté el cel.

Agustí Bartra

 

 – A la Teresa Turmo i la Natàlia Araujo, Infermeres, amb Amor –

Cada verano vienen a visitarnos nuestros tres sobrinos. Irrumpen en nuestras vidas como un torbellino de energía, de alegría, de ilusión y de risas. Sin obligaciones, sin tiempo, jugamos, disfrutamos, y aprendemos juntos contemplando por nuestra parte, maravillados y agradecidos, la luz blanca de su Alma.

Una noche, después de la cena, en lugar de sacar los juegos de mesa, de forma espontánea empezamos a hablar sobre la muerte y el morir. Un tema que les interesa y sobre el que tienen numerosas preguntas. Acurrucados alrededor de su tío, se partían de risa con sus historias sobre cómo quisiera él morir y el funeral que quería.

¡Y claro que se reían! Las imágenes que iban surgiendo no eran para menos. Sin embargo, de vez en cuando él les recordaba que, por mucho que rieran, todo lo que les estaba contando iba muy en serio.

Tras las risas, les preguntamos sobre sus inquietudes sobre la muerte, y sobre qué pensaban ellos qué sucedía al morir. Sin titubeos, nos contestaron que esto no se acaba aquí, que la vida continúa.

Y llegó la hora de irse a dormir. Como cada noche escogimos un cuento breve, de los que hacen pensar. Esa noche leímos la fábula “Ninfas y libélulas: explicando la muerte a los niños”, de Doris Stickney.  Conforme el cuento avanzaba, sus rostros se iban iluminando, reafirmando que la muerte forma parte de la vida, y que morir, como proceso transformador, tiene sentido.

Entre risas y reflexiones, mantuvimos una de las conversaciones más importantes, profundas y hermosas, de las que recordaremos toda la vida y que estos días además, me acompaña y me conforta. La apertura, la capacidad de asombro y de conexión con el presente de los niños son enseñanzas que nos ayudan a encajar las pérdidas.

Hace pocas semanas, Teresa y Natàlia desplegaron las alas y con su vuelo de libélula, ya forman parte de la ternura que sostiene el cielo.

Seguiremos adelante, viviendo encarnados, como ninfas, agradecidos por todo lo que nos enseñasteis, y manteniendo vivo vuestro recuerdo hasta que llegue para nosotros, el momento de la transformación y el reencuentro.

Con gratitud,

Elena Lorente Guerrero

 

Naturaleza, Palabras y Música para el Alma

Esta mañana me sorprendió el otoño.  Uno de los árboles del bosque que parte muy cerca de casa y que lleva hasta el río, es el primero, cada año, en señalar el cambio de estación. Invariablemente, las mismas tres hojas se tiñen de dorado anunciando el final del verano.

Si algo nos ha llamado la atención este verano generosamente largo ha sido la práctica ausencia de abejas revoloteando por el jardín.  El romero, el tomillo, la lavanda, los geranios, las fucsias y las tomateras expusieron sus flores con alegría esperando pacientemente la visita de mariposas y abejas que nunca llegaron…

La misma impresión han tenido amigos de la costa este que también cultivan flores y hortalizas en su jardín. Reflexionando al respecto,  descubro a Marla Spivak, profesora de entomología en la Universidad de Minnesota,  que investiga junto a sus alumnos la biología y el comportamiento de las abejas para preservar a este insecto tan esencial. En su interesante charla TED explica porqué están desaparenciendo las abejas y cómo podemos ayudarlas de forma sencilla y directa.

 

Somos naturaleza. Es palpable como el contacto con el aire, con la luz del  sol, y de la luna, sentir la lluvia en la cara, pisar descalzos la hierba aún  mojada por el rocío de la  mañana, hundir los dedos en la tierra, respirar vida en definitiva, nos conecta con nuestro verdadero Ser, y nos alinea con lo trascendente. Re-cor-damos nuestra interdependencia y participación con Todo.

Esta certeza también nos la proporciona la experiencia  de la música y la palabra viva, verdadero alimento para el Alma, especialmente cuando se combinan con la exquisitez y la sensibilidad con que lo logra nuestro querido poeta y escritor Fco. Javier Expósito Lorenzo acompañado por S. Pombo y C. Leyva en este Encuentro con lo Sutil que se celebró recientemente:

 

Cuando creamos espacio, también estamos creando tiempo para vivir en la Esencia, en el Ser.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero