Me Gusta cuando Escuchas y Estás tan Presente, Gracias a Gabi Heras

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingVivimos en la prisa, la urgencia, las mil y una cosas pasando al mismo tiempo. Vivimos hiperconectados, hacia fuera y en una vorágine de aparente comunicación que no nos exime de la necesidad de ser escuchados.

En este mapa invisiblemente vinculados donde todo es vivido en tiempo real, lo que nos sigue conectando con los demás no tiene que ver ni con el nivel intelectual, ni con  los conocimientos, tampoco con el estatus, o las facilidades tecnológicas. Los seres humanos seguimos conectando de corazón a corazón.

Que alguien nos regale su tiempo se ha convertido en un intangible que muestra cuánto le importamos al otro. Que alguien dedique su tiempo a escuchar lo valoramos casi como un lujo, una rareza del corazón…

Nos hemos olvidado de que cultivar la capacidad y la actitud de escucha es una meditación activa. Parte del contacto con el propio ser, con la propia esencia. Desde ese anclaje, desde ese centro, nos abrimos y conectamos con el otro. Empieza así la danza de la vida sutil y armónica que se da entre el ser humano que habla y el ser humano que escucha, dos almas que comparten, sienten y vibran en sintonía.

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Así pues, cuando practicamos la escucha generosa y atenta además de ser un bálsamo para el otro también es curativo para nosotros. Cuando nos damos a los demás sin juicios ni prejuicios, de manera incondicional, cuando el que habla así lo siente, lo que ocurre es mágico,  trascendente.

Algunos sabéis que me encantan los guioncitos que separan las palabras para re-cor-dar y comprender la vida. Así que no he podido resistirme a hacer lo propio con E-S-C-U-C-H-A-R:

E- Entregarnos, apartarnos de nosotros, de nuestras circunstancias. Centrarnos en el momento presente donde sólo el otro existe.

S- Silencio interior. Acallar las voces, desconectar las alarmas de nuestra mente para captar la verdadera esencia de quien nos habla.

C- Consciencia, presencia, atención plena que sólo se consiguen si creamos espacios de reflexión personal. La conexión con nuestras propias emociones, comprenderlas es imprescindible para poder conectar con los demás. Nos ayuda también a estar centrados. Sólo así conseguiremos que los vientos de los demás no nos arrastren siendo al mismo tiempo, la roca donde puedan sostenerse.

U- Unir, re-unirnos con el ser único, irrepetible y precioso que tenemos delante. Aceptarlo, respetarlo y amarlo como tal.

C- Calma para saber estar. Calma para acompañar los silencios. Respetar los tiempos, saber esperar…

H- Humildad: el ser humano que habla y el ser humano que escucha, dos almas caminando juntas.

A- Autenticidad y honestidad. Escuchar de verdad, a veces sólo eso basta.

R- Recibir. Abrir el corazón para recibir, acoger y cuidar al otro que en su vulnerabilidad se abre, se entrega, confía.

Esta reflexión nace de la conversación mantenida hace pocos días con Gabi Heras en la que me comentaba que dentro de las habilidades de  humanización, aprender a escuchar, entrenar la escucha activa es fundamental, porque escuchar #humaniza.

Desde aquí, esta pequeña aportación para re-cor-dar que practicar la escucha nos ayuda a mantener el “yo” a raya, nos abre, nos libera.  Transcender la necesidad de ser escuchado para empezar a disfrutar del gozo de escuchar es una alegría inmensa que inflama el corazón y nos hace conscientes de esa gran verdad que Gabi Heras reza:

LO QUE NO SE DA, SE PIERDE

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Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

Gabriel Heras y El Cuidado de lo Invisible: La Revolución de la Emoción que #humaniza

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingQueridos Amigos:

De la misma forma directa, clara y sencilla con que nos tiene acostumbrados, Gabi Heras nos toca el corazón con “El Cuidado de lo Invisible”. Una charla impresionante, preciosa, redonda.

#Alma y corazón. Cada palabra, cada silencio de Gabi es una gota que contiene todo el océano emocional con el que todos, sin distinción, resonamos y conectamos inmediatamente.

Gabi consigue que vibremos con la emoción de todos los protagonistas de este viaje. Sentimos el miedo del paciente, el vértigo del día a día en una Unidad de Cuidados Intensivos, el sufrimiento del médico, y la Esperanza realista de que en nuestras manos, en las de todos, está la llave del cambio que #humaniza.

Este mensaje claro y contundente está pensado con H de Humano y sentido on A de Amor por un médico que no sólo es intensivista, Gabriel es un Médico del Alma.  Es por eso que el Proyecto HU-CI está muy bien diseñado para ser profudamente sentido. Enamora y moviliza a la acción desde el minuto 1 después de conocerlo.

Con todo el cariño, la alegría y la felicidad del mundo os dejo su charla humana, divina… que además de ser inspiradora para todos, es un bálsamo reconciliador y sanador para los profesionales de la salud.

Abre tu corazón, recupera el poder de los sentidos y déjate incendiar por la Revolución de la Emoción.

Difunde para que las semillas #Humaniza iluminen muchos corazones.

Gabriel Heras TEDxValladolid

¡GRACIAS! ¡GRACIAS! ¡GRACIAS!

Elena Lorente Guerrero

 

 

 

La Humanización de los Cuidados es Cosa de Todos ¿Qué Puedes Hacer Tú?

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingQueridos Amigos:

Como bién sabéis Gabriel Heras es el creador e impulsor de Proyecto HU-CI, Humanizando los Cuidados Intensivos.

Esta luz que se gestó y nació en el entorno de UCI es un incendio imparable que está abrasando el alma de muchos, y que hace ya mucho tiempo traspasó las puertas de las unidades de cuidados intensivos para sencillamente, iluminar y humanizar la vida.

Gabi Heras tiene muy claro que el Proyecto es de todos, HUMANIZAR ES COSA DE TODOS.

Desde De tots els Colors, trabajamos por el cuidado de lo invisible, lo intangible, lo esencial, así que estamos felices de sumar con Proyecto HU-CI por la humanización de los cuidados.

Sin emoción, no hay proyecto. De tu emoción nace la revolución.

¿Qué puedes hacer tú por la humanización de los cuidados?

¡Todo! Necesitamos un incendio de Almas vibrando juntas, conectando personas con personas.

  • Empodérate por la humanización de los cuidados, da a conocer la iniciativa a tu gente.  
  • Difunde todo lo que te parezca interesante en las redes sociales.
  • Contacta con Gabriel Heras si quieres aportar iniciativas de difusión. El trabajo en red es imprescindible. gabihache@hotmail.com

 

* JUNTOS SUMAMOS MÁS, JUNTOS LLEGAMOS MÁS LEJOS *

Salud, Luz y Humanización para tod@s,

Elena Lorente Guerrero

LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (VII)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad.

Capítulo siete

Y ahora llegamos al problema crucial: ¿Cómo podemos auxiliarnos?, ¿Cómo mantener a nuestra mente y nuestro cuerpo en ese estado de armonía que dificulte o imposibilite el ataque de la enfermedad?, pues es seguro que la personalidad sin conflictos es inmune a la enfermedad.

En primer lugar, consideremos la mente. Ya hemos discutido extensamente la necesidad de buscar en nuestro interior los defectos que poseemos y que nos hacen actuar contra la unidad y en desarmonía con los dictados del alma, y de eliminar esos defectos desarrollando las virtudes opuestas. Esto puede hacerse siguiendo las directrices antes indicadas, y un honesto autoexamen que nos descubrirá la naturaleza de nuestros errores. Nuestros consejeros espirituales, médicos de verdad e íntimos amigos podrán ayudarnos a conseguir un fiel retrato de nosotros mismos, pero el método perfecto de aprender es el pensamiento sereno y la meditación, y ubicarnos en un ambiente de paz y sosiego en el que las almas puedan hablarnos a través de la conciencia y la intuición, y guiarnos según sus deseos.

Sólo con que podamos un rato todos los días, perfectamente solos y en un lugar tranquilo,  si es posible libre de interrupciones y simplemente sentarnos o tumbarnos tranquilamente, con la mente en blanco o bien pensando sosegadamente en  nuestra obra en la vida, veremos después de un tiempo que esos momentos nos ayudan mucho y que en ellos se nos suministran destellos de conocimiento y consejo. Vemos que se responde infaliblemente a los difíciles problemas de la vida, y somos capaces de elegir confiadamente la senda correcta. En esos momentos tenemos que alimentar en nuestro corazón un sincero deseo de servir a la humanidad y trabajar de acuerdo a los dictados de nuestra alma.

Recordemos que cuando se descubre el defecto, el remedio no consiste en combatir con grandes dosis de voluntad y energía para suprimirlo, sino en desarrollar firmemente la virtud contraria, y así, automáticamente, se borrará de nuestra naturaleza todo rastro de lo indeseable. Éste es el verdadero método natural de progresar y de conquistar al mal, mucho más fácil y efectivo que la lucha contra un defecto en particular. Combatir un defecto hace aumentar el poder de éste al mantener la atención centrada en su presencia, y desencadena una verdadera batalla; el mayor éxito que cabe esperar en este caso es vencerlo y suprimirlo, lo cual es poco satisfactorio, ya que el enemigo permanece dentro de nosotros mismos y en un momento de debilidad puede resurgir con renovados bríos. Olvidar el error y luchar  para desarrollar la virtud que haga imposible al anterior, ésa es la verdadera victoria.

Por ejemplo, si existe crueldad en nuestra naturaleza, podemos repetirnos continuamente: <no seré cruel>, y así evitar un error en esa dirección; pero el éxito de este caso depende de la fortaleza de la mente, y si ésta se debilita por un momento, podemos olvidar nuestra resolución.  Pero deberíamos por otra parte, desarrollar una verdadera compasión por nuestros semejantes, cualidad ésta que hará a la crueldad imposible de una vez por todas, pues evitaríamos el acto cruel  con horror  gracias al compañerismo. En este caso no hay supresión, ni enemigo oculto que aparezca en cuanto bajamos la guardia, pues nuestra compasión  habrá erradicado por completo de nuestra naturaleza la posibilidad de cualquier acto que pudiera dañar a los demás.

Como hemos visto antes, la naturaleza de nuestras enfermedades físicas nos ayudará materialmente al señalar qué desarmonía mental es la causa básica de su origen; y otro gran factor de éxito es que sintamos un gusto por la vida, y consideremos a la existencia no meramente un deber que hay que cumplir con la mayor paciencia posible, sino que desarrollemos un verdadero gozo por la aventura que significa nuestro paso por este mundo.

Quizá una de las mayores tragedias del materialismo es el desarrollo del aburrimiento y la pérdida de la auténtica felicidad interior; enseña a la gente a buscar el contento y la compensación a los padecimientos en las alegrías y placeres terrenales, y éstos sólo pueden proporcionar un olvido temporal de nuestras dificultades. Una vez que empezamos a buscar compensación a  nuestras tribulaciones en las bromas de un bufón a sueldo, entramos en un círculo vicioso. La diversión, los entretenimientos, y las frivolidades son buenos para todos, pero no cuando dependemos de ellos persistentemente para olvidar nuestros problemas. Las diversiones mundanales de cualquier clase tienen que ir aumentando de intensidad  para ser eficaces,  y lo que ayer nos atraía mañana nos aburrirá. Así seguimos buscando otras y mayores excitaciones hasta que nos saciamos y ya no obtenemos alivio en esa dirección. De una forma u otra, la dependencia de las diversiones mundanales nos convierte a todos en faustos, y aunque no lo advirtamos plenamente en nuestro yo consciente, la vida se convierte en poco más que un deber paciente, y todo su auténtico gusto y alegría, que debería ser la herencia de todo niño y mantenerse a lo largo de la vida hasta la hora postrera, se nos escapa. Hoy en día se alcanza el estado extremo en los esfuerzos científicos por obtener el rejuvenecimiento, por prolongar la vida natural, (…).

El estado de aburrimiento es el responsable de que admitamos en nuestro ser una incidencia de la  enfermedad mucho mayor de la normal,  y como éste suele surgir muy pronto en la vida, las enfermedades asociadas a él tienden a aparecer a una edad cada vez más temprana. Esta circunstancia no se dará si conocemos la verdad de nuestra divinidad, nuestra misión en el mundo, y por tanto si contamos con la alegría de obtener experiencia y de ayudar a los demás.

El antídoto contra el aburrimiento es interesarse activa y vivamente por todo cuanto nos rodea, estudiar la vida durante todo el día, aprender de nuestros semejantes y de los avatares de la vida, y ver la verdad que subyace en todas las cosas, perdernos en el arte de adquirir conocimientos y experiencia, y aprovechar las oportunidades de utilizar esta experiencia a favor de un compañero de ruta.  Así cada  momento de nuestro trabajo y de nuestro ocio nos traerá el celo por aprender, un deseo de experimentar cosas reales, con aventuras reales y hechos que valgan la pena, y conforme desarrollemos esa facultad, veremos que recuperamos el poder de obtener alegría de los más pequeños incidentes, y circunstancias que hasta entonces nos parecían mediocres y de aburrida monotonía serán motivo de investigación y aventura. Son las cosas más sencillas de la vida – las cosas sencillas porque están más cerca de la gran verdad – las que nos proporcionarán un placer más real.

La renuncia, la resignación, que nos convierte simplemente en un pasajero distraído del viaje por la vida, abre la puerta a indecibles influencias adversas que nunca habrían tenido oportunidad de lograr ingresar si la existencia cotidiana se viviera con alegría y espíritu de aventura. Cualquiera que sea nuestra estación, trabajador en la ciudad, o solitario pastor en las colinas, tratemos de convertir la monotonía en interés, el aburrido deber en alegre oportunidad para experimentar, y la vida cotidiana en un intenso estudio de la humanidad y de las grandes leyes fundamentales del universo. En todo lugar hay amplias oportunidades de observar las leyes de la creación, tanto en las montañas como en los valles o entre nuestros hermanos los hombres. Primero de todo, convirtamos la vida en una aventura de absorbente interés en la que el aburrimiento ya no sea posible, y con el conocimiento así logrado busquemos armonizar nuestras alma y mente con la gran unidad de la creación de Dios.

Otra ayuda fundamental puede ser para nosotros desechar el miedo. El miedo en realidad no tiene lugar en el reino humano, puesto que nuestra divinidad interior, que es nosotros, es inconquistable e inmortal, y si sólo nos diéramos cuenta de ello, nosotros, como hijos de Dios, no tendríamos nada que temer.

En las épocas materialistas el miedo aumenta naturalmente con las posiciones terrenales (ya sea del cuerpo mismo o riquezas externas), puesto que si tales cosas son nuestro mundo, al ser pasajeras, tan difíciles de obtener y tan imposibles de conservar, excepto lo que dura un suspiro, provocan en nosotros la más absoluta ansiedad, no sea que perdamos la oportunidad de conseguirlas mientras podamos, y necesariamente hemos de vivir en un estado constante de miedo, consciente o subconsciente, puesto que en nuestro fuero interno sabemos que en cualquier momento nos pueden arrebatar esas posesiones y que sólo podemos conservarlas un breve momento en la vida.

En esta era, el miedo a la enfermedad ha aumentado hasta convertirse en un gran poder dañino, puesto que abre las puertas alas codas que tememos, y asi éstas llegan más fácilmente. Ese miedo es en realidad un interés egoísta, pues cuando estamos seriamente absortos en el bienestar de los demás, no tenemos tiempo de sentir aprensión por nuestras enfermedades personales.

El miedo desempeña hoy una importante labor en la intensificación de la enfermedad, y la ciencia moderna ha aumentado el reinado del terror al dar a conocer al público sus descubrimientos que no son más que verdades a medias. El conocimiento de las bacterias y de los distintos gérmenes asociados con la enfermedad ha causado estragos en las mentes de decenas de miles de personas y, debido al pánico que les ha provocado, les hace más susceptibles al ataque. Mientras las formas de vida inferiores, como las bacterias, pueden desempeñar un papel, o estar asociadas a la enfermedad física, no constituyen en absoluto todo el problema como se puede demostrar científicamente o con ejemplos de la vida cotidiana. Hay un factor que la ciencia es incapaz de explicar en el terreno físico, y es por que algunas personas se ven afectadas por la enfermedad mientras otras no, aunque ambas estén expuestas a la misma posibilidad de infección.

El materialismo se olvida de que  hay un factor por encima del plano físico que en el transcurso de la vida protege o expone a cualquier individuo ante la enfermedad, de cualquier naturaleza que sea. El miedo, con su efecto deprimente sobre nuestra mentalidad, que causa desarmonía en nuestros cuerpos físicos y energéticos, prepara el camino a la invasión, y si las bacterias y las causas físicas fueran las que única e indudablemente provocaran la enfermedad,  entonces, desde luego, el miedo estaría justificado.

Pero cuando nos damos cuenta de que en las peores epidemias sólo se ven atacados algunos de los que están expuestos a la infección y de que, como hemos visto, la causa real de la enfermedad se encuentra en nuestra personalidad y cae dentro de nuestro control, entonces tenemos razones para desechar el miedo, sabiendo que el remedio está en nosotros mismos,  podremos decir que el miedo a los agentes físicos como únicos causantes de la enfermedad debe desaparecer de nuestras mentes, ya que esa ansiedad nos vuelve vulnerables, y si tratamos de llevar la armonía a nuestra personalidad, no tenemos que anticipar la enfermedad lo mismo que no debemos temer que nos caiga un rayo o que nos aplaste el fragmento de un meteorito.

Ahora consideremos el cuerpo físico. No debemos olvidar en ningún momento que es la morada terrenal del alma, en la que habitamos una breve temporada para poder entrar en contacto con el mundo y así adquirir experiencia y conocimiento. Sin llegar a identificarnos demasiado con nuestro cuerpo, debemos tratarlo con respeto y cuidado para que se mantenga sano y dure más tiempo, a fin de que podamos realizar nuestra labor. En ningún momento debemos sentir excesiva preocupación o ansiedad por él, sino que tenemos que aprender a tener la menor conciencia posible de su existencia, utilizándolo como vehículo de nuestra alma y mente y como servidor de nuestra voluntad.

La limpieza interna y externa es de gran importancia. Para la limpieza externa, nosotros los occidentales utilizamos agua excesivamente caliente; ésta abre los poros y permite la admisión de suciedad. Además, la excesiva utilización del jabón vuelve pegajosa la piel. El agua fresca o tibia, en forma de ducha o baño renovado, es el método más natural y mantiene el cuerpo más sano; sólo se requiere la cantidad de jabón necesaria para quitar la suciedad evidente, y luego enjuagarlo con agua fresca.

La limpieza interna depende de la alimentación, y deberíamos elegir alimentos limpios y completos, lo más frescos posible, principalmente frutas naturales, vegetales y frutos secos.

Desde luego habría que evitar la carne animal; primero porque provoca en el cuerpo veneno  físico; segundo, porque estimula un apetito excesivo; y tercero, porque implica crueldad con el mundo animal.

Debe tomarse mucho líquido para limpiar el cuerpo, como agua y vinos naturales y productos derivados directamente del almacén de la naturaleza, evitando las bebidas destiladas, más artificiales.

El sueño no debe ser excesivo, (…). El viejo dicho inglés <Cuando llega la hora de darse la vuelta, llega la hora de levantarse>.

Las ropas deberán ser ligeras, tan ligeras como permita el calor que den; deben permitir que el aire llegue hasta el cuerpo, y siempre que sea posible hay que exponer la piel a la luz del sol y el aire fresco. Los baños de agua y sol son grandes dadores de salud y vitalidad.

En todo hay que estimular la alegría, y no debemos permitir que nos opriman la duda y la depresión, sino que debemos recordar que eso no es propio de nosotros, pues nuestras alma sólo conocen la dicha y la felicidad.

         * * *

Queridos Lectores:

Después de varios meses, retomo Las Obras completas de  Bach en este penúltimo capítulo de “Cúrese usted mismo”.

Esta vez, Bach centra el texto en cómo cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo para acercarnos a la armonía esencial que tanto anhelamos. Lejos de plantearnos grandes cambios  o acciones complejas, nos invita a tomar la responsabilidad de nuestra salud desde los principios más básicos del autocuidado. Nos remite de nuevo a la sencillez; el pilar de su obra.

En el libro “El arte de la felicidad” el Dalai Lama nos invita a meditar sobre la naturaleza de la mente y dice al respecto de la meditación:

         “Nos ayuda a detener deliberadamente los pensamientos y a permanecer gradualmente en ese estado durante un   tiempo cada vez más prolongado. Cuando se domina este ejercicio se llega a tener la sensación de que no hay nada, sólo vacío. Pero si se profundiza más, se empieza a reconocer la  naturaleza fundamental de la mente, sus cualidades de <claridad> y de <conocimiento>. Es como un vaso de cristal puro lleno de agua. Si el agua también es pura, se puede ver el fondo del vaso, aun sabiendo que el agua está ahí”.

Dedicar  una parte de nuestro tiempo, con constancia,  a estar en soledad,  quietud y silencio interior fomenta una actitud de vida consciente, conectada. 

Respecto al cuidado del cuerpo, Bach nos habla de los pilares básicos de la salud que contemplan la medicina y la enfermería naturista clásica: alimentación vegetariana,  hidroterapia, helioterapia,  actividad  física, descanso reparador, contacto con la naturaleza, relaciones personales que generen  plenitud y una actitud de vida despierta, consciente, comprometida y respetuosa.

Cuerpo y mente son Uno. De la  higiene del cuerpo depende la higiene de la mente, y viceversa;  se nutren mutuamente. El equilibrio cuerpo mente nos acerca a una vida respetuosa con nosotros mismos, coherente y en armonía con nuestro yo superior.

<Det tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (VI)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad.

Capítulo seis

(…) “No tiene sentido ocuparse de los fracasos de la moderna ciencia médica, salvo dos excepciones; la destrucción es inútil si no levanta un edificio mejor, y como en medicina ya se han establecido las bases de un edificio más nuevo, concentrémonos en agregar una o dos piedras a ese templo. Tampoco sirve hoy una crítica adversa sobre el valor actual de la profesión; es el sistema lo que está profundamente equivocado, no los hombres, pues es un sistema donde el médico, tan sólo por razones económicas, no tiene tiempo para administrar un tratamiento tranquilo y pacífico, ni dispone del tiempo necesario para meditar y pensar cómo desarrollar la herencia de quienes dedican sus vidas a atender a los enfermos. (…)

Amanece sobre nosotros un nuevo y mejor arte de la curación. Hace cien años la homeopatía de Hahnemann fue el primer resplandor de la luz matutina después de una larga noche de tieneblas, y puede que desempeñe un gran papel en la medicina del futuro.

Además, la atención que se dedica actualmente a mejorar las condiciones de vida y establecer una dieta más pura y depurada es un avance hacia la prevención de la enfermerdad; y aquellos movimientos orientados a dar a conocer a la gente tanto la conexión entre los fracasos espirituales y la enfermedad como la curación que puede obtenerse por medio del perfeccionamiento de la mente, están abriendo el camino hacia la llegada de ese brillante amanecer cuya radiante luz hará desaparecer las oscuridades de la enfermedad.

Recordemos que la enfermedad es un enemigo común, y que cada uno de nosotros que conquiste un fragmento de ella está ayudándose no sólo a sí mismo sino también a toda la humanidad. Habrá que emplear una determinada, pero definitiva cantidad de energía antes de que su derrota sea completa; todos y cada uno de nosotros debemos esforzarnos para lograr este resultado, y aquellos que sean más grandes y fuertes tendrán no sólo que realizar su tarea, sino también ayudar a sus hermanos más débiles.

Como es natural, la primera forma de evitar que se extienda y aumente la enfermedad es dejar de cometer esas acciones que le dan más poder; la segunda, eliminar de nuestra naturaleza nuestros propios defectos. Una vez liberados, seremos libres para ayudar a los demás. Y no es tan difícil como pudiera parecer a primera vista; se espera que hagamos lo posible, y sabemos que esto es posible si cada uno de nosotros escucha los dictados de su alma. La vida no nos exige grandes sacrificios impensables: nos pide que efectuemos su recorrido con alegría en el corazón, y seamos una bendición para aquellos que nos rodean, de forma que si dejamos el mundo sólo una pizca mejor de lo que era antes de nuestra visita, hayamos cumplido nuestra misión.

(…) Las tareas de la vida, en todas sus ramas, desde la más baja hasta la más exaltada, deben ser realizadas, y el divino guía de nuestros destinos sabe en qué lugar colocarnos para realizarlas mejor; todo cuanto se espera que hagamos es cumplir bien y jubilosamente con ese cometido. Hay santos en las mesas de trabajo de la fábrica. (…) A nadie en esta tierra se le pide que haga más de lo que está a su alcance hacer, y si nos esforzamos por sacar lo mejor de nuestro interior, guiados siempre por el yo superior, se nos ofrecerá la posibilidad de lograr la salud y la felicidad.

Durante la mayor parte de los dos últimos milenios la civilización occidental ha pasado por una era de intenso materialismo, y se ha perdido en gran parte la conciencia de lado espiritual de nuetra naturaleza y la existencia, en una actitud mental que ha colocado a las posesiones mundanales, a las ambiciones, deseos y placeres por encima de las cosas reales de la vida. La verdadera razón de la existencia del ser humano en la tierra ha quedado ensombrecida por su ansiedad de obtener de su encarnación sólo bienes terrenales. (…)

La verdadera naturaleza de nuestro yo superior, el conocimiento de una vida previa y otra  posterior, aparte de la actual, ha significado muy poco, en lugar de ser la guía y el estímulo de cada una de nuestras acciones. Hemos tendido a rehuir las grandes cosas e intentado hacer la vida lo más cómoda posible, retirando lo suprafísico de nuestras mentes y dependiendo de los placeres terrenales para compensar nuestros esfuerzos. Así, la posición, el rango, la riqueza y las posesiones mundanales se han convertido en la meta de estos siglos; y como todas esas cosas son transitorias y sólo pueden obtenerse y conservarse a base de ansiedad y concentración sobre las cosas materiales, la verdadera paz interna y la felicidad de las generaciones pasadas han estado infinitamente por debajo de lo que corresponde al deber de la humanidad.

La verdadera paz de la mente y el alma está con nosotros cuando progresamos espiritualmente, y eso no puede obtenerse solamente con la acumulación de riquezas, por grandes que éstas sean.

Pero los tiempos están cambiando y hay muchas indicaciones de que la civilización ha comenzado a pasar de la era del puro materialismo al deseo de las realidades y verdades del universo.

El interés general y el rápido aumento que hoy se demuestra por el conocimiento de las verdades suprafísicas, el creciente número de quienes desean información sobre la existencia antes y después de la vida, el hallazgo de métodos para vencer la enfermedad por intermedio de la fe y técnicas espirituales, y la búsqueda de las antiguas enseñanzas y la sabiduría de Oriente, son signos de que la gente de hoy hay empezado a vislumbrar la realidad de las cosas.

Así, cuando llega el tema de la curación, se comprende que también éste tenga que ponerse a la altura de los tiempos y cambiar sus métodos apartándose del materialismo grosero y tendiendo hacia una ciencia fundada en las realidades de la verdad, y gobernada por las mismas leyes divinas que rigen nuestras naturalezas.

La curación pasará del dominio de los métodos físicos de tratamiento del cuerpo físico a la curación mental y espiritual que, al restablecer la armonía entre la mente y el alma, erradicará la auténtica causa de la enfermedad, y permitirá luego la utilización de medios físicos, si éstos fueran necesarios, para completar la curación del cuerpo.

Parece totalmente posible que, a menos que la profesión médica se dé cuenta de estos hechos y avance con el crecimiento espiritual del pueblo, el arte de la curación pasará a manos de las órdenes religiosas o a manos de los legítimos sanadores que existen en toda generación, pero que hasta ahora han vivido más o menos ignorados, impidiéndoseles seguir la llamada de su naturaleza ante la actitud de los ortodoxos.

Así pues, el médico del futuro tendrá dos finalidades principales en las que orientarse:

  • La primera será ayudar al paciente a alcanzar un conocimiento de sí mismo y señalarle los errores fundamentales que puede estar cometiendo, los defectos de su caracter que tenga que remediar, los defectos de su naturaleza que tenga que erradicar y sustituir por las virtudes correspondientes.

Semejante médico tendrá que haber estudiado profundamente las leyes que rigen a la humanidad y a la propia naturaleza humana, de forma que pueda reconocer en todos los que a el acuden, los elementos que causan el conflicto entre alma y personalidad. Tiene que poder aconsejar al paciente cómo restablecer la armonía requerida, qué acciones contra la unidad tiene que suspender y qué virtudes tiene que desarrollar necesariamente para limpiar sus defectos.

Cada caso requerirá un cuidadoso estudio, y sólo quienes hayan dedicado gran parte de su vida al conocimiento de la humanidad, y en cuyos corazones arda el deseo de ayudar, podrán emprender con éxito esta gloriosa y divina labor en pro de la humanidad: abrir los ojos al que padece e iluminarle sobre la razón de su existencia, inspirarle esperanza, consuelo y confianza que le permitan conquistar su enfermedad.

  • El segundo deber del médico será administrar los remedios que ayuden al cuerpo físico a recobrar fuerzas y permitan a la mente serenarse, ampliar su punto de vista y esforzarse en pos de la perfección, trayendo paz y armonía a toda la personalidad. Tales remedios se encuentran en la naturaleza, (…) algunos de éstos son conocidos y otros muchos son buscados actualmente por los médicos en diferentes partes del mundo, especialmente en nuestra madre la India, y no hay duda de que, cuando estas investigaciones se desarrollen más, recuperaremos gran parte de los conocimientos que se tenían hace dos mil años, y el sanador del futuro tendrá a su disposición los maravillosos remedios naturales, que fueron divinamente colocados para que el ser humano aliviara sus dolencias.

De este modo, la abolición de la enfermedad dependerá de que la humanidad descubra la verdad de las leyes inalterables de nuestro universo y de que se adapte con humildad y obediencia a estas leyes, trayendo así la paz entre su alma y su ser, y recobrando la verdadera alegría y felicidad de la vida.

Y la parte correspondiente al médico consistirá en ayudar al que sufre aconocer esa verdad, en indicarle los medios por los que podrá obtener la armonía, inspirarle con la fe en su divinidad que todo lo puede, y administrar remedios físicos que le ayuden a armonizar su personalidad y curar su cuerpo.”

***

Queridos Lectores:

Poco tengo que comentar de este capítulo de “Cúrese usted mismo”. Sigue  maravillándome la gran sensibilidad y clarividencia de Edward Bach…

El texto merece una lectura detenida para apreciar  los matices de algunos conceptos aparentemente simples… pero llenos de significado…

Los mejores deseos de salud y armonía para vuestras vidas,


<Det tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Entrevista a ISABEL CRESPO, Enfermera Comunitaria. Cuida con Sabiduría, Entusiasmo y Compromiso: “Trabajarte y Trascender lo propio facilita el Acompañamiento y la Empatía”.


Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

ISABEL CRESPO MARTÍNEZ:

Que el pilar de mi trabajo sea la alimentación saludable no es casualidad, conozco muy bien lo que es luchar por sentirme bien con mi cuerpo y buscar una alimentación más sana para mí, con lo que conlleva eso de resistencias y luchas internas… Además de conocer los nutrientes y las propiedades de los alimentos, me interesa la energía de los mismos y como influye en la salud física y emocional.

– Trabajo habitualmente con sofrología, diferentes técnicas de respiración consciente, y recientemente he empezado a aplicar Flores de Bach en el cuidado de las úlceras y las heridas con buenos resultados. Deseo investigar al respecto para crear evidencia científica.

En un ámbito sanitario rígido y con gran dificultad para incorporar cambios, es muy importante sentir viva la llama de lo nuevo, de lo fresco, de lo diferente. Y aunque los obstáculos están ahí, poco a poco lo fresco se va introduciendo… sutilmente y con fuerza!

Me llamo Isabel Crespo, trabajo como Enfermera en un Centro de Atención Primaria. Tengo 41 años y me siento catalana- andaluza. Nací en Barcelona de padres andaluces; el Sur siempre va conmigo…

Me gusta ser quien soy, una persona alegre y viva. Me apasiona intuir lo que está por llegar y descubrir el maravilloso abanico de oportunidades que la vida me presenta. Me siento afortunada de crecer trabajando y trabajar creciendo en lo que me gusta, sintiéndome enfermera. MI TRABAJO ME ENRIQUECE.

  • ¿POR QUÉ ERES ENFERMERA?

Soy enfermera por vocación. Desde muy pequeña me ha gustado ayudar, saber que tu labor tiene una recompensa, que puedes ayudar a las personas enfermas a sentirse mejor, es la satisfacción más grande que se puede sentir, ningún otro trabajo te lo puede dar.

Como dice Daniel Grippo en su libro “El trabajo bien hecho”, el trabajo desde el punto de vista más positivo, es plenitud, gratificación, aprendizaje, crecimiento y recompensa. Es una manera de expresar nuestra personalidad, desarrollar nuestra energía particular y dejar así nuestra huella en el mundo. Siento que estoy dejando una huella en este mundo, por como soy y por lo que hago, eso me hace muy feliz.

Me apasiona descubrir nuevas formas de hacer las cosas, me hace sentir viva. En un ámbito sanitario rígido y con gran dificultad para incorporar cambios, es muy importante sentir viva la llama de lo nuevo, de lo fresco, de lo diferente. Y aunque los obstáculos están ahí, poco a poco lo fresco se va introduciendo sutilmente y con fuerza.

La perseverancia y la paciencia son valores intrínsecos en mí. Sé cómo me gusta trabajar, y  también sé que el Sistema me lo esta poniendo difícil; pero soy optimista, voy avanzando despacio, pero segura de lo que quiero ser y de lo que siento ser: una enfermera que integra los Conocimientos Enfermeros junto a las Terapias Naturales, sin olvidar poner conciencia en todo lo que hago. Respeto a la persona que atiendo con empatía y escucha, mucha escucha.


  • LA ALIMENTACIÓN SALUDABLE Y ARMONIOSA ES UNO DE TUS PILARES DE TRABAJO.

Las estrategias para la prevención primaria de la obesidad nos hablan de promocionar una alimentación variada, equilibrada y saludable. También de aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, y moderar el consumo de alimentos elaborados, dulces y bollería. Incluye además  promoción del ejercicio físico, etc…Y a pesar de todas estas estrategias y de toda la información disponible desde diferentes ámbitos, mis compañeras y yo nos encontramos diagnosticando cada día “Alteraciones de la nutrición por exceso”.

¿Se trata de falta de información? Creo que no. Es cuestión de falta de autocuidado que es lo que más se ve en Atención primaria y lo que más me preocupa.

Hemos pasado de una labor maternalista a una promoción del autocuidado y la autoresponsabilidad;  ese es el mensaje de nuestra dirección y es hacia donde se dirige la línea de trabajo de la Enfermera de Atención primaria.

Que el pilar de mi trabajo sea la alimentación saludable no es casualidad, conozco muy bien lo que es luchar por sentirme bien con mi cuerpo y buscar una alimentación más sana para mí, con lo que conlleva eso de resistencias y luchas internas… Y buscar y buscar hasta llegar a donde estoy ahora: feliz del camino hecho y con ganas de transmitirlo a los que como yo, buscan sentirse sanos con los alimentos que nos da la madre tierra.

En mi camino de descubrir otra forma de alimentarte de forma más saludable, me he ido formando y he aprendido mucho. Al principio me encaminé por conocer muy bien y específicamente los nutrientes y las propiedades de los alimentos. Y recientemente me interesa más “la energía de los alimentos” y cómo potenciarlos según la forma de cocinarlos, es fascinante!!!!!!. Tengamos siempre presente que somos energía y podemos comer en armonía con la naturaleza.

La calidad de nuestra alimentación está ligada a la calidad de nuestra salud y cada uno de nosotros somos responsables de nuestra salud y por tanto, es importante  la búsqueda de una alimentación más sana para conquistar la salud, ese preciado tesoro…

  • ¿CÓMO ENFOCAS LAS VISITAS RELACIONADAS CON DIETA Y ALIMENTACIÓN ?

Desde que trabajo en Atención Primaria la Educación para la Salud sobre  alimentación es una parte importante de mi trabajo diario y le doy tal valor, que este tipo de visita está separada del resto. También es una estrategia que me ayuda a conocer qué importancia le da a la alimentación el usuario. Mi enfoque de la visita de enfermería en alimentación ha ido cambiando a medida que yo me iba formando y como no! de mis propias vivencias. Puedo entender mejor las emociones que sienten las personas con sobrepeso, por que yo las he vivido.

Una de las cosas que más me sorprenden de mi trabajo diario es la falta de conciencia sobre lo que comemos. En general se come para obtener una satisfacción inmediata, nos dejamos llevar por el aspecto del alimento: el gusto, el color, el olor, etc… sin pensar qué necesita nuestro cuerpo para estar más sano y energético desde el plano emocional, sensorial o social, pero….. ¿Quién se ha parado a pensar si lo que comemos lo necesita nuestro cuerpo físico o sólo nuestra parte emocional?

Cuando una persona acude  por primera vez a la consulta para control de la alimentación, lo primero que hago es una evaluación del estado nutricional (historia clínica, encuesta dietética y examen físico) además de conocer el resultado de la analítica, que el médico ha solicitado antes de mi visita. La historia Clínica proporciona una información muy valiosa para conocer desde cuando el paciente tiene desequilibrios en la alimentación y por qué. En algunos casos el estrés, la ansiedad o la depresión son condicionantes para padecer un trastorno en la alimentación. Por tanto, toda la información que aporta el paciente me ayuda en la estrategia a seguir.

Tras la primera visita vendrán más si la persona está motivada para cambiar su alimentación y ha tomado la responsabilidad de hacerlo. El camino es laborioso y habrá resistencias, pero la experiencia me dice que si se quiere se puede, el apoyo emocional es muy importante cuando aparecen los miedos y las inseguridades y en ese momento el trabajo de enfermería se hace más y más interesante iniciando un vinculo que nos enriquece mutuamente.


  • ¿CÓMO ACOGEN LOS USUARIOS LOS PLANTEAMIENTOS QUE LES PROPONES EN CUANTO A CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA Y RESPONSABILIDAD DE LA PROPIA SALUD?

Son curiosas las reacciones que veo. Por norma general se sorprenden, no están acostumbrados a decidir ellos mismos y cuando les pregunto hasta donde están dispuestos a llegar, se producen diferentes reacciones, algunos no me contestan ni tampoco vuelven a la consulta y en cambio otros por curiosidad y también compromiso con ellos mismos, vuelven para iniciar los cambios alimenticios que su cuerpo les esta pidiendo hace tiempo.

Vivimos en la cultura del “no esfuerzo” y precisamente si quieres cambiar hábitos necesitas esfuerzo y acompañamiento. Y esto es lo que yo ofrezco.

Las personas estaban acostumbradas desde siempre a que la enfermera les dijera lo que tenían que hacer. Ahora en cambio, tras proporcionar la información necesaria sobre alimentación, ejercicio, etc…. y conocer el grado de motivación, se pacta hasta donde quieren y pueden llegar. El resultado es mejor y la satisfacción es mutua. Ha llegado el momento de que el propio usuario sea el responsable de su salud y no el Sistema Sanitario, como nos han hecho creer hasta ahora.


  • ¿ENCAJA TU PERFIL PROFESIONAL HOLÍSTICO EN EL MODELO DE ATENCIÓN PIRMARIA?

Menuda pregunta! pues en este momento no te  sabría decir si encajo o no en el modelo de Atención Primaria. Me siento en plena transición, haciéndome muchas preguntas sobre mi trabajo. Cuanto más me conozco más preguntas me hago y día a día analizo el trabajo hecho y me cuestiono si hay otra forma diferente de hacerlo. Me gusta trabajar en la Sanidad Pública, pero saber si encajo o no, todavía no lo sé…

  • ¿UTILIZAS HABITUALMENTE ALGUNA TERAPIA NATURAL Y/O COMPLEMENTARIA EN TU PRÁCTICA DIARIA?

Aunque el tiempo y la estructura de las agendas no me lo facilita, en la medida que puedo me organizo para poder aplicar alguna terapia natural y/o complementaria, es vital para mí y necesaria para las personas que atiendo. Me gustaría otra realidad, a día de hoy no es posible, pero también sé que el futuro se encamina hacía las terapias naturales y/o complementarias; solo queda esperar, en una espera activa y sin desfallecer. Lo bueno está por llegar!

La sofrología, que es el estudio de la mente en equilibrio, es muy interesante para gestionar el estrés, y en la consulta utilizo la relajación dinámica que es una técnica sofrológica; sus áreas de acción son: el cuerpo, la mente, las emociones como integración cuerpo mente y los valores y la conducta. Rápidamente se notan los efectos en personas que padecen estrés o en hipertensión arterial, consiguiendo normalizar los valores.

Las técnicas de respiración también forman parte de mi día a día, sobretodo en casos de “síndrome de bata blanca” (personas que presentan cifras de tensión arterial elevada por el hecho de acudir a un centro de salud), o cuadros de ansiedad. Las técnicas que enseño son:  respiración diafragmática (es la que más les gusta), la alterna, y la respiración energética. Lo fundamental es que sepan tomar conciencia de la respiración para aprender a llegar a un lugar donde encontrarán paz y tranquilidad, es muy gratificante para ellos.

Las Flores de Bach y las Esencias Florales de Bush las utilizo fuera de la consulta. La Terapia Floral me ha ayudado mucho en mi autoconocimiento, a vencer el miedo a contactar con mis emociones, y a aprender a través de ellas.

Recientemente he empezado a aplicar Flores de Bach en el cuidado de las úlceras y las heridas con buenos resultados. Aunque es algo muy reciente, los resultados son muy satisfactorios y mi deseo es  realizar un trabajo de investigación para crear evidencia científica.


  • ¿QUÉ ES LO MÁS GRATIFICANTE PARA TÍ?

Saber del trabajo bien hecho y expresar en él mi creatividad y mi forma de ser; me ayuda a desarrollarme y a crecer como persona.

¿Qué más puedo pedirle a la vida? descubrirme cada día superando mis propios miedos y aprender de los tiempos difíciles, dedicando tiempo a conocerme más y a reflexionar acerca de mi misma y de mi trabajo.

  • ¿DESEAS COMPARTIR ALGUNA EXPERIENCIA QUE TE HAYA CONMOVIDO ESPECIALMENTE?

Los días vividos como enfermera asistencial en Hospital de día de Oncología del Hospital  Vall d’Hebron. Antes de empezar a trabajar en el Ámbito de Atención Primaria trabajé  12 años en el Hospital Vall d’ Hebron, 6 de ellos en Hospital de día de Oncología.

Cada uno de los pacientes que conocí me enseñaron “a vivir” y aprendí muchísimo de ellos; me han dejado una huella que forma parte de quien soy ahora. Conocer que estas en los últimos momentos de tu vida te hace expresarte libremente y ellos me explicaban que sabían que iban a morir. Algunos de ellos me pidieron que les acompañara a morir. En aquellos momentos yo era una enfermera muy diferente a la que soy ahora,  y no disponía de los recursos necesarios para poder autogestionar mis emociones. Recuerdo que en algunos momentos lloraba de impotencia por las historias personales tan injustas que veía.

Con el tiempo he comprendido lo que me ayudó a nivel profesional y personal trabajar en aquella Unidad. Allí conocí la lucha, el coraje, la supervivencia y la valentía, especialmente de las mujeres que padecían cáncer, aquella experiencia me ha enriquecido muchísimo.

Nuria era una de esas mujeres coraje, dulce y alegre, con una gran sonrisa y madre de un pequeño. En sus últimos momentos, cuando se inició la perfusión de mórfico y todos sabíamos que no despertaría, su lucha finalizaba,…  , en ese momento Nuria me pidió que no la dejara sola y estuve con ella acariciándola dulcemente y diciéndole que estaba con ella y que no tuviera miedo, fue un momento mágico, ahí entendí el significado de la palabra ayuda.

Había visto morir a varios pacientes en el Hospital, pero aquel acompañamiento fue mágico para mí; comprendí  que puedes abandonar el mundo terrenal dulce y apaciblemente. Eso es lo que desea cualquier persona y lo deseo también para mí.

Desde aquí envío mi agradecimiento a tí Nuria, y a cada uno de los que cuidé y ya no están con nosotros en cuerpo, pero sí en Espíritu. GRACIAS DE CORAZÓN.


  • ¿DÓNDE TE VACÍAS?

Gracias a mi trabajo de crecimiento personal me conozco más y tengo un lugar donde vaciarme y ser libre para pensar, decir o hacer, sintiéndome quien soy y no quien pensaba que era. Una persona  libre que puede llegar donde se proponga, porqué ahora sé quien soy.

– Me vacío en contacto con la Madre tierra, ella nos sustenta, nos nutre, nos da cobijo y seguridad. Los árboles me inspiran muchísima seguridad y con ellos, se que estoy a salvo, que nada malo me puede suceder. El árbol tiene raíces fuertes y duras, arraigadas a la tierra y  ramas que soportan el frio y el calor sin desfallecer. Me parece tan fascinante y de tal belleza que hay momentos que me quedo hipnotizada mirándolos.

Desde muy pequeña siempre me he sentido acompañada por los árboles y a ellos recurro cuando tengo un momento de perturbación, para tomar contacto con la tierra y ver la realidad como es, sin dejarme arrastrar por las emociones.

Me preocupa la Naturaleza, las personas vivimos obsesionados por nuestro propio crecimiento, construyendo y produciendo cosas que en realidad no necesitamos, y no nos detenemos a pensar cuanto afecta eso al medio ambiente. La Madre Tierra debe soportar una carga muy pesada, tan pesada que ya estamos notando los efectos devastadores. Ppor eso cada uno de nosotros con su granito de arena, debe construir la Naturaleza del mañana, con mucho respeto a la tierra que nos vio nacer.

– La Meditación también me ayuda a vaciarme, el dominio de la postura, la observación, regular la respiración, la interiorización y la concentración te hace entrar poco a poco en un estado meditativo. Toda persona experimenta el estado meditativo de forma espontánea en algún momento de su vida. A veces contemplando un paisaje, escuchando música, en una relación amorosa, caminando por el bosque, …en ese momento  cesa el pensamiento y los condicionantes mentales y solo existe la esencia, lo que realmente eres.

– El circulo de mujeres es otra herramienta que tengo para poder vaciarme y sentirme libre, cada una de nosotras explica como se siente en ese momento y el resto escuchan sin intervenir, sin juzgar, con una escucha activa y respetuosa. Es muy poderoso.

– Y el MLC -método de liberación de corazas- que practico una vez por semana, me conecta con mi cuerpo y me ayuda a liberar las corazas que oprimen mi cuerpo y a vaciarme para volverme  a llenar de plenitud.

  • ¿DE QUÉ TE LLENAS?

Cuando conecto con la energía del Sur bailando flamenco, mi Alma se llena a rebosar y me siento llena de felicidad. Además del flamenco, que me encanta, cualquier baile me llena muchísimo.

Un paseo por la montaña y ver los diferentes colores del bosque o escuchar el murmullo de un  riachuelo, incluso ver los animales danzar, es todo un espectáculo.

El sentido del humor es otra buena forma de llenarme. Herencia de mi madre, mis risas son espectaculares y nadie queda libre de su efecto! ji,ji.


¡Doy fe de tu risa y de su poder transformador…!


  • ¿QUÉ HAS APRENDIDO DE LAS PERSONAS A LAS QUE CUIDAS?

Desde que inicié mis primeros días como enfermera no he parado de aprender acerca de las personas que cuido. Ellos confían en mi y me ayudan a crecer como persona y como profesional de enfermería, y con ellos continuo adelante  mi camino de descubrir lo mejor que les puedo ofrecer, para que puedan restablecer su salud lo antes posible. Y en este feedback enfermera- paciente es donde me enriquezco más. Los pacientes me ayudan a superar mis miedos y límites y me ayudan a ser cada día mejor persona y mayor profesional. Tengo mucho que agradecerles y desde aquí les envió un saludo muy afectuoso a cada uno de ellos: a los que estuvieron, y a los que están conmigo MUCHISIMAS GRACIAS.

A día de hoy continúo formándome para aprender a llegar a ellos desde diferentes áreas, especialmente desde las Terapias Naturales.


  • ¿EN QUÉ PROYECTOS ESTÁS TRABAJANDO ACTUALMENTE?

Desde hace unos meses  estoy trabajando en la cura de heridas, úlceras vasculares y quistes sacros aplicando Flores de Bach con un asombroso resultado: cicatrizan rápidamente; especialmente en el quiste sacro, la evolución en la cicatrización es muy rápida, con un tejido de granulación especialmente vivo, y limpio que jamás había visto en otras heridas curadas con los apósitos convencionales.

Es muy satisfactorio para mi ver como aplicando suero fisiológico impregnado en Flores de Bach el tejido desvitalizado, lleno de esfacelos, se convierte poco a poco y a medida que pasan los días en un tejido vivo y con ganas de cicatrizar.

Durante mi desarrollo en este tipo de práctica me he encontrado con todo tipo de dificultades, y he ido aprendiendo de ellas hasta llegar a donde estoy ahora: el patrón transpersonal es mi guía a la hora de preparar el tratamiento adecuado. Los patrones transpersonales son todas las aplicaciones florales que no vienen descritas por caracteristicas de la personalidad. En este caso no se interpreta el por qué de lo que ocurre, sinó la forma en la que ello se manifiesta, traduciéndose esta manifestación al lenguaje floral.

Es muy interesante conocer en qué momento apareció la herida y realizar una anamnesis lo más completa posible para orientar correctamente el tratamiento floral a seguir. A veces no resulta fácil, en una primera visita todavía no se ha establecido la confianza suficiente para que el paciente te explique lo que le ocurre. Pero a medida que pasan los días vas obteniendo la información necesaria para poder realizar el preparado floral más adecuado para la persona. Aunque en Atención Primaria sólo se dispone de 10 minutos por visita y me es complicado realizar este tipo de tratamiento de las heridas, eso no me detiene en mi objetivo, al contrario, viendo los resultados me motiva mucho más cada día.

  • ¿QUÉ CONSIDERAS OBSOLETO EN LA ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD? ¿QUÉ PROPONDRÍAS?

La Atención primaria no funciona, y no lo digo yo, lo dicen los directivos que no dejan de estudiar como cambiar la forma de trabajar para evitar el colapso que estamos padeciendo. La sociedad está cambiando muy deprisa y nos pide una demanda para la que no estamos preparados: los trastornos adaptativos, emocionales, las ingestas compulsivas de alimentación, las adicciones al tabaco, al alcohol y otras drogas, los malos tratos, todas estas situaciones forman parte del día a día de una enfermera de Atención Primaria. Además, no olvidemos el seguimiento del paciente crónico.

Cada vez más formadas y con gran motivación, las enfermeras de Atención Primaria hacemos lo que podemos en un sistema obsoleto que no nos deja respirar y desarrollar nuestra creatividad. Poco a poco las cosas van cambiando, pero queda mucho por recorrer y no hay tiempo que perder.

  • ¿QUÉ MENSAJE TE GUSTARÍA TRANSMITIR A LOS ESTUDIANTES DE ENFERMERÍA?

Que disfruten y desarrollen su creatividad lo máximo que puedan, que cultiven la escucha y la empatía, y el resto… vendrá rodado!


  • ¿DESEAS COMPARTIR ALGO MÁS CON NOSOTROS?

Envio un saludo muy afectuoso a mis amigos, por como son y lo que me aportan;  el amor de cada uno de ellos es mi gran tesoro. GRACIAS!

Un recuerdo especial para Ana María Flores por su profesionalidad y su gran ayuda, con ella he aprendido a conocerme.

Y finalmente y no menos importante, darte las gracias a Elena por ser como eres y haber creado este blog que nos permite sentirnos unidas, y dar a conocer la gran labor que se está haciendo desde el campo de las Terapias naturales. Muchísimas gracias.

<De tots els Colors>: Querida Isabel, muchas gracias por abrir tu corazón. Subyace en tu testimonio el gran trabajo personal que has llevado a cabo de autoconocimiento y reconciliación. Desprendes la Alegría de quien ha sido capaz de dejar atrás los temores para vivir con plenitud.  Atreverte a descubir ese poder personal como Mujer y como Enfermera es pura valentía y potencial transformador…

LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (III)

 Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad


Capítulo tres:

“Lo que conocemos como enfermedad es la etapa terminal de un desorden mucho más profundo, y para asegurarse de un éxito completo en el tratamiento, es evidente que tratando sólo el resultado final éste no será completamente efectivo hasta que la causa básica sea eliminada. Hay un error primario que puede cometer el hombre, y es actuar contra la unidad; esto se origina en el egoísmo. Por eso también podemos decir que no hay más que una aflicción primaria: el malestar o la enfermedad.

Y como una acción contra la unidad puede ser dividida en varios tipos, también puede la enfermedad -el resultado de estas acciones- ser separada en varios grupos principales que corresponden a sus causas. La naturaleza misma de la enfermedad será una guía útil para asistir al descubrimiento del tipo de acción que debe emprenderse contra la divina ley del amor y la unidad.

Si tenemos en  nuestra naturaleza suficiente amor para todas las cosas, sólo podemos no hacer el mal; porque ese amor detendrá nuestra mano en cualquier acción, nuestra mente ante algún pensamiento que pueda herir a los demás. Pero aún no hemos alcanzado ese estado de perfección; si lo hubiéramos hecho, nuestra existencia aquí no tendría sentido. Pero todos nosotros buscamos ese estado y avanzamos hacia él, y aquellos de nosotros que sufren en la mente o el cuerpo están, por estos mismos sufrimientos, siendo conducidos hacia ese estado ideal; y con sólo aprender esta lección, no sólo aceleraríamos nuestro paso hacia esa meta, sino que también nos libraremos de la enfermedad y la angustia.

En cuanto entendemos la lección y el error es eliminado, ya no hay necesidad de la corrección, porque debemos recordar que ese sufrimiento en sí mismo es beneficioso, hasta el punto que nos informa cuando hemos tomado el camino equivocado y acelera nuestra evolución hacia su gloriosa perfección.

Las primeras enfermedades reales del hombre son defectos tales como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia; y cada uno de éstos, si los consideramos por separado, se verá que son adversos a la unidad. Tales defectos, ya que éstos son la enfermedad real (utilizando la palabra en su sentido moderno), y es la continuidad y la persistencia en esos defectos después de que hayamos alcanzado este estado de desarrollo en la que nos damos cuenta de que son inadecuados, lo que precipita en el cuerpo los resultados perjudiciales que conocemos como enfermedad.

El orgullo se debe, primeramente, a la carencia de reconocimiento de la pequeñez de la personalidad y a su total dependencia del alma, y en no advertir que todos los éxitos que pueda tener no son sino bendiciones otorgadas por la divinidad interior; en segundo lugar, la pérdida de sentido de la proporción, de la insignificancia de uno frente al esquema de la creación. Como el orgulloso rehúsa invariablemente a inclinarse con humildad y resignación ante la voluntad del gran Creador, comete acciones contrarias a esa voluntad.

La crueldad es la negación de la unidad del todo y una equivocación en comprender que cualquier acción adversa a otra es una oposición al todo, y por tanto una acción contra la unidad. Ningún hombre pondría en práctica sus efectos injuriosos contra sus seres cercanos o queridos, y por la ley de la unidad tenemos que crecer hasta que podamos comprender que todos, como parte de una totalidad, han de sernos queridos y cercanos, hasta que incluso quienes nos persiguen hagan surgir en nosotros sentimientos de amor y compasión.

El odio es lo contrario del amor, el reverso de la ley de la creación. Es contrario al esquema divino en su totalidad y una negación del Creador, pues sólo conduce a desarrollar acciones y pensamientos adversos a la unidad y opuestos a los dictados del amor.

 El egoísmo es también la negación de la unidad y de las obligaciones que debemos a nuestros hermanos los  hombres, anteponiendo sus intereses al bien de la humanidad y al cuidado y protección de quienes nos son más cercanos.

La ignorancia es el fracaso del aprendizaje, rehusar a ver la verdad cuando se nos ofrece la oportunidad, y conduce a muchos actos erróneos, como sólo pueden existir en la oscuridad y no son posibles cuando la luz de la verdad y el conocimiento nos rodea.

La inestabilidad, la indecisión y la debilidad aparecen cuando la personalidad rehúsa a dejarse regir por el ser superior, y nos lleva a traicionar a los demás por culpa de nuestra debilidad. Estas condiciones no serían posibles si tueviéramos en nosotros el conocimiento de la divinidad inconquistable e invencible que es nuestra realidad última.

La codicia lleva al deseo del poder. Es una negación de la libertad y la individualidad de cada alma. En lugar de reconocer que cada uno de nosotros está aquí para desarrollarse libremente en su propia línea, de acuerdo sólo a los dictados de su alma, para incrementar su individualidad, y para trabajar libremente y sin trabas, la personalidad codiciosa desea dictar, moldear y mandar, usurpando los poderes del Creador.

Estos son los ejemplos de la enfermedad real, el origen y las bases de todos nuestros sufrimientos y angustias. Cada uno de estos defectos, si persiste en ellos, contrariando la voz del yo superior, producirá un conflicto que necesariamente se reflejará en el cuerpo físico, produciendo sus propios y específicos tipos de enfermedad.

Ahora podemos ver cómo cualquier tipo de enfermedad que podamos sufrir nos llevará a descubrir el defecto que yace bajo nuestra aflicción

– Por ejemplo, el orgullo, que es arrogancia y rigidez de mente, dará lugar a esas enfermedades que producen la rigidez y el endurecimiento del cuerpo.  

– El dolor es el resultado de la crueldad, ya que el paciente aprende por medio de su sufrimiento personal a no infligirlo en los demás, desde un punto de vista físico y mental.

Las penalidades del odio son la soledad, las cóleras violentas e incontrolables, los tormentos nerviosos y las condiciones de la histeria.

Las enfermedades de la introspección -neurosis, y condiciones similares-, que privan a nuestra vida de tantas alegrías, están provocadas por un excesivo egoísmo.

La ignorancia y la falta de sabiduría traen sus dificultades propias a la vida cotidiana, y además, si se produce una persistencia a negarse a ver la verdad cuando se nos brinda la oportunidad, la consecuencia es la miopía y el desgaste de la vista y el oído.  

La inestabilidad de la mente conduce al cuerpo a la misma cualidad, con todos los distintos desórdenes que afectan al movimiento y la coordinación.

– El resultado de la codicia y el dominio de los demás son esas enfermedades que harán de quien las padece un esclavo de su propio cuerpo, con deseos y ambiciones frenados por la enfermedad.

Por otra parte, la propia parte del cuerpo afectada no es acciental, sino que concuerda con la ley de causa y efecto, y una vez más será una guía que nos ayudará:

Por ejemplo, el corazón, la fuente de la vida y por tanto de amor, se ve atacado cuando especialmente el lado amoroso de la naturaleza frente a la humanidad no se ha desarrollado o se ha utilizado erróneamente; una mano afectada denota una acción fallida o errónea; si está afectado el cerebro, que es el centro de control, esto indica falta de control personal. En cuanto se establece la ley, todo se acomoda a ésta.

Todos estamos dispuestos a admitir los muchos resultados que siguen a un estallido de violencia, al shock producido por una súbita mala noticia. Si asuntos tan triviales pueden afectar así al cuerpo, cuánto más graves y profundamente arraigados más prolongado será el conflicto entre el alma y el cuerpo,

¿cómo asombrarnos cuando el resultado produce padecimientos tan graves como las enfermedades que hoy nos afligen?


Sin embargo, no hay motivos para deprimirse. La prevención y cura de la enfermedad surge del descubrimiento de nuestros fallos interiores, y erradicando este defecto con el recto desarrollo de la virtud que tendrá que destruir; no combatiendo el mal, sino aportando un flujo tal de la virtud opuesta que quedará barrida de nuestras naturalezas.”


* * *


Queridos Lectores:

Dentro de las causas multifactoriales de la enfermedad, las emociones suelen estar relegadas a un segundo plano o incluso ni siquiera llegan a contemplarse como un factor determinante y/o detonante de la enfermedad o desequilibrio físico.

La psiconeuroendocrinoinmunología  es la ciencia que estudia la interconexión y la comunicación del sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmunológico. Cada emoción  tiene su propia  bioquímica, y la toxicidad de algunas emociones como el miedo, la rabia, la tristeza pueden favorecer el desequilibrio y finalmente, la enfermedad.

Del mismo modo, prestar atención a la simbología y al sentido de la enfermedad es imprescindible para avanzar en el proceso de curación. Lejos de vivirlo como un castigo o como una realidad limitante, comprender el “por qué” y el “para qué” de la enfermedad aporta luz, conocimiento y por tanto libertad.

Bach nos invita a prestar atención, a tomar conciencia de  la responsabilidad personal hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Nos invita también a desarrollar las cualidades opuestas  a las manifestaciones del egoísmo para favorecer el bienestar, el equilibrio interior y poner en marcha los mecanismos propios de autocuración.

Deseo subrayar especialmente el último párrafo del capítulo ya que conecta con un enfoque de  la enfermedad  no basado en “luchar y combatir” sino en aportar las ayudas necesarias para que el organismo ponga en marcha mecanismos de depuración, desintoxicación y regeneración.  Cooperar vs combatir…

Un abrazo y los mejores deseos de Salud para vosotros,


<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


Os recomiendo: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20101229/54095622430/las-plantas-tienen-neuronas-son-seres-inteligentes.html