Entrevista a ISABEL CRESPO, Enfermera Comunitaria. Cuida con Sabiduría, Entusiasmo y Compromiso: “Trabajarte y Trascender lo propio facilita el Acompañamiento y la Empatía”.


Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

ISABEL CRESPO MARTÍNEZ:

Que el pilar de mi trabajo sea la alimentación saludable no es casualidad, conozco muy bien lo que es luchar por sentirme bien con mi cuerpo y buscar una alimentación más sana para mí, con lo que conlleva eso de resistencias y luchas internas… Además de conocer los nutrientes y las propiedades de los alimentos, me interesa la energía de los mismos y como influye en la salud física y emocional.

– Trabajo habitualmente con sofrología, diferentes técnicas de respiración consciente, y recientemente he empezado a aplicar Flores de Bach en el cuidado de las úlceras y las heridas con buenos resultados. Deseo investigar al respecto para crear evidencia científica.

En un ámbito sanitario rígido y con gran dificultad para incorporar cambios, es muy importante sentir viva la llama de lo nuevo, de lo fresco, de lo diferente. Y aunque los obstáculos están ahí, poco a poco lo fresco se va introduciendo… sutilmente y con fuerza!

Me llamo Isabel Crespo, trabajo como Enfermera en un Centro de Atención Primaria. Tengo 41 años y me siento catalana- andaluza. Nací en Barcelona de padres andaluces; el Sur siempre va conmigo…

Me gusta ser quien soy, una persona alegre y viva. Me apasiona intuir lo que está por llegar y descubrir el maravilloso abanico de oportunidades que la vida me presenta. Me siento afortunada de crecer trabajando y trabajar creciendo en lo que me gusta, sintiéndome enfermera. MI TRABAJO ME ENRIQUECE.

  • ¿POR QUÉ ERES ENFERMERA?

Soy enfermera por vocación. Desde muy pequeña me ha gustado ayudar, saber que tu labor tiene una recompensa, que puedes ayudar a las personas enfermas a sentirse mejor, es la satisfacción más grande que se puede sentir, ningún otro trabajo te lo puede dar.

Como dice Daniel Grippo en su libro “El trabajo bien hecho”, el trabajo desde el punto de vista más positivo, es plenitud, gratificación, aprendizaje, crecimiento y recompensa. Es una manera de expresar nuestra personalidad, desarrollar nuestra energía particular y dejar así nuestra huella en el mundo. Siento que estoy dejando una huella en este mundo, por como soy y por lo que hago, eso me hace muy feliz.

Me apasiona descubrir nuevas formas de hacer las cosas, me hace sentir viva. En un ámbito sanitario rígido y con gran dificultad para incorporar cambios, es muy importante sentir viva la llama de lo nuevo, de lo fresco, de lo diferente. Y aunque los obstáculos están ahí, poco a poco lo fresco se va introduciendo sutilmente y con fuerza.

La perseverancia y la paciencia son valores intrínsecos en mí. Sé cómo me gusta trabajar, y  también sé que el Sistema me lo esta poniendo difícil; pero soy optimista, voy avanzando despacio, pero segura de lo que quiero ser y de lo que siento ser: una enfermera que integra los Conocimientos Enfermeros junto a las Terapias Naturales, sin olvidar poner conciencia en todo lo que hago. Respeto a la persona que atiendo con empatía y escucha, mucha escucha.


  • LA ALIMENTACIÓN SALUDABLE Y ARMONIOSA ES UNO DE TUS PILARES DE TRABAJO.

Las estrategias para la prevención primaria de la obesidad nos hablan de promocionar una alimentación variada, equilibrada y saludable. También de aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, y moderar el consumo de alimentos elaborados, dulces y bollería. Incluye además  promoción del ejercicio físico, etc…Y a pesar de todas estas estrategias y de toda la información disponible desde diferentes ámbitos, mis compañeras y yo nos encontramos diagnosticando cada día “Alteraciones de la nutrición por exceso”.

¿Se trata de falta de información? Creo que no. Es cuestión de falta de autocuidado que es lo que más se ve en Atención primaria y lo que más me preocupa.

Hemos pasado de una labor maternalista a una promoción del autocuidado y la autoresponsabilidad;  ese es el mensaje de nuestra dirección y es hacia donde se dirige la línea de trabajo de la Enfermera de Atención primaria.

Que el pilar de mi trabajo sea la alimentación saludable no es casualidad, conozco muy bien lo que es luchar por sentirme bien con mi cuerpo y buscar una alimentación más sana para mí, con lo que conlleva eso de resistencias y luchas internas… Y buscar y buscar hasta llegar a donde estoy ahora: feliz del camino hecho y con ganas de transmitirlo a los que como yo, buscan sentirse sanos con los alimentos que nos da la madre tierra.

En mi camino de descubrir otra forma de alimentarte de forma más saludable, me he ido formando y he aprendido mucho. Al principio me encaminé por conocer muy bien y específicamente los nutrientes y las propiedades de los alimentos. Y recientemente me interesa más “la energía de los alimentos” y cómo potenciarlos según la forma de cocinarlos, es fascinante!!!!!!. Tengamos siempre presente que somos energía y podemos comer en armonía con la naturaleza.

La calidad de nuestra alimentación está ligada a la calidad de nuestra salud y cada uno de nosotros somos responsables de nuestra salud y por tanto, es importante  la búsqueda de una alimentación más sana para conquistar la salud, ese preciado tesoro…

  • ¿CÓMO ENFOCAS LAS VISITAS RELACIONADAS CON DIETA Y ALIMENTACIÓN ?

Desde que trabajo en Atención Primaria la Educación para la Salud sobre  alimentación es una parte importante de mi trabajo diario y le doy tal valor, que este tipo de visita está separada del resto. También es una estrategia que me ayuda a conocer qué importancia le da a la alimentación el usuario. Mi enfoque de la visita de enfermería en alimentación ha ido cambiando a medida que yo me iba formando y como no! de mis propias vivencias. Puedo entender mejor las emociones que sienten las personas con sobrepeso, por que yo las he vivido.

Una de las cosas que más me sorprenden de mi trabajo diario es la falta de conciencia sobre lo que comemos. En general se come para obtener una satisfacción inmediata, nos dejamos llevar por el aspecto del alimento: el gusto, el color, el olor, etc… sin pensar qué necesita nuestro cuerpo para estar más sano y energético desde el plano emocional, sensorial o social, pero….. ¿Quién se ha parado a pensar si lo que comemos lo necesita nuestro cuerpo físico o sólo nuestra parte emocional?

Cuando una persona acude  por primera vez a la consulta para control de la alimentación, lo primero que hago es una evaluación del estado nutricional (historia clínica, encuesta dietética y examen físico) además de conocer el resultado de la analítica, que el médico ha solicitado antes de mi visita. La historia Clínica proporciona una información muy valiosa para conocer desde cuando el paciente tiene desequilibrios en la alimentación y por qué. En algunos casos el estrés, la ansiedad o la depresión son condicionantes para padecer un trastorno en la alimentación. Por tanto, toda la información que aporta el paciente me ayuda en la estrategia a seguir.

Tras la primera visita vendrán más si la persona está motivada para cambiar su alimentación y ha tomado la responsabilidad de hacerlo. El camino es laborioso y habrá resistencias, pero la experiencia me dice que si se quiere se puede, el apoyo emocional es muy importante cuando aparecen los miedos y las inseguridades y en ese momento el trabajo de enfermería se hace más y más interesante iniciando un vinculo que nos enriquece mutuamente.


  • ¿CÓMO ACOGEN LOS USUARIOS LOS PLANTEAMIENTOS QUE LES PROPONES EN CUANTO A CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA Y RESPONSABILIDAD DE LA PROPIA SALUD?

Son curiosas las reacciones que veo. Por norma general se sorprenden, no están acostumbrados a decidir ellos mismos y cuando les pregunto hasta donde están dispuestos a llegar, se producen diferentes reacciones, algunos no me contestan ni tampoco vuelven a la consulta y en cambio otros por curiosidad y también compromiso con ellos mismos, vuelven para iniciar los cambios alimenticios que su cuerpo les esta pidiendo hace tiempo.

Vivimos en la cultura del “no esfuerzo” y precisamente si quieres cambiar hábitos necesitas esfuerzo y acompañamiento. Y esto es lo que yo ofrezco.

Las personas estaban acostumbradas desde siempre a que la enfermera les dijera lo que tenían que hacer. Ahora en cambio, tras proporcionar la información necesaria sobre alimentación, ejercicio, etc…. y conocer el grado de motivación, se pacta hasta donde quieren y pueden llegar. El resultado es mejor y la satisfacción es mutua. Ha llegado el momento de que el propio usuario sea el responsable de su salud y no el Sistema Sanitario, como nos han hecho creer hasta ahora.


  • ¿ENCAJA TU PERFIL PROFESIONAL HOLÍSTICO EN EL MODELO DE ATENCIÓN PIRMARIA?

Menuda pregunta! pues en este momento no te  sabría decir si encajo o no en el modelo de Atención Primaria. Me siento en plena transición, haciéndome muchas preguntas sobre mi trabajo. Cuanto más me conozco más preguntas me hago y día a día analizo el trabajo hecho y me cuestiono si hay otra forma diferente de hacerlo. Me gusta trabajar en la Sanidad Pública, pero saber si encajo o no, todavía no lo sé…

  • ¿UTILIZAS HABITUALMENTE ALGUNA TERAPIA NATURAL Y/O COMPLEMENTARIA EN TU PRÁCTICA DIARIA?

Aunque el tiempo y la estructura de las agendas no me lo facilita, en la medida que puedo me organizo para poder aplicar alguna terapia natural y/o complementaria, es vital para mí y necesaria para las personas que atiendo. Me gustaría otra realidad, a día de hoy no es posible, pero también sé que el futuro se encamina hacía las terapias naturales y/o complementarias; solo queda esperar, en una espera activa y sin desfallecer. Lo bueno está por llegar!

La sofrología, que es el estudio de la mente en equilibrio, es muy interesante para gestionar el estrés, y en la consulta utilizo la relajación dinámica que es una técnica sofrológica; sus áreas de acción son: el cuerpo, la mente, las emociones como integración cuerpo mente y los valores y la conducta. Rápidamente se notan los efectos en personas que padecen estrés o en hipertensión arterial, consiguiendo normalizar los valores.

Las técnicas de respiración también forman parte de mi día a día, sobretodo en casos de “síndrome de bata blanca” (personas que presentan cifras de tensión arterial elevada por el hecho de acudir a un centro de salud), o cuadros de ansiedad. Las técnicas que enseño son:  respiración diafragmática (es la que más les gusta), la alterna, y la respiración energética. Lo fundamental es que sepan tomar conciencia de la respiración para aprender a llegar a un lugar donde encontrarán paz y tranquilidad, es muy gratificante para ellos.

Las Flores de Bach y las Esencias Florales de Bush las utilizo fuera de la consulta. La Terapia Floral me ha ayudado mucho en mi autoconocimiento, a vencer el miedo a contactar con mis emociones, y a aprender a través de ellas.

Recientemente he empezado a aplicar Flores de Bach en el cuidado de las úlceras y las heridas con buenos resultados. Aunque es algo muy reciente, los resultados son muy satisfactorios y mi deseo es  realizar un trabajo de investigación para crear evidencia científica.


  • ¿QUÉ ES LO MÁS GRATIFICANTE PARA TÍ?

Saber del trabajo bien hecho y expresar en él mi creatividad y mi forma de ser; me ayuda a desarrollarme y a crecer como persona.

¿Qué más puedo pedirle a la vida? descubrirme cada día superando mis propios miedos y aprender de los tiempos difíciles, dedicando tiempo a conocerme más y a reflexionar acerca de mi misma y de mi trabajo.

  • ¿DESEAS COMPARTIR ALGUNA EXPERIENCIA QUE TE HAYA CONMOVIDO ESPECIALMENTE?

Los días vividos como enfermera asistencial en Hospital de día de Oncología del Hospital  Vall d’Hebron. Antes de empezar a trabajar en el Ámbito de Atención Primaria trabajé  12 años en el Hospital Vall d’ Hebron, 6 de ellos en Hospital de día de Oncología.

Cada uno de los pacientes que conocí me enseñaron “a vivir” y aprendí muchísimo de ellos; me han dejado una huella que forma parte de quien soy ahora. Conocer que estas en los últimos momentos de tu vida te hace expresarte libremente y ellos me explicaban que sabían que iban a morir. Algunos de ellos me pidieron que les acompañara a morir. En aquellos momentos yo era una enfermera muy diferente a la que soy ahora,  y no disponía de los recursos necesarios para poder autogestionar mis emociones. Recuerdo que en algunos momentos lloraba de impotencia por las historias personales tan injustas que veía.

Con el tiempo he comprendido lo que me ayudó a nivel profesional y personal trabajar en aquella Unidad. Allí conocí la lucha, el coraje, la supervivencia y la valentía, especialmente de las mujeres que padecían cáncer, aquella experiencia me ha enriquecido muchísimo.

Nuria era una de esas mujeres coraje, dulce y alegre, con una gran sonrisa y madre de un pequeño. En sus últimos momentos, cuando se inició la perfusión de mórfico y todos sabíamos que no despertaría, su lucha finalizaba,…  , en ese momento Nuria me pidió que no la dejara sola y estuve con ella acariciándola dulcemente y diciéndole que estaba con ella y que no tuviera miedo, fue un momento mágico, ahí entendí el significado de la palabra ayuda.

Había visto morir a varios pacientes en el Hospital, pero aquel acompañamiento fue mágico para mí; comprendí  que puedes abandonar el mundo terrenal dulce y apaciblemente. Eso es lo que desea cualquier persona y lo deseo también para mí.

Desde aquí envío mi agradecimiento a tí Nuria, y a cada uno de los que cuidé y ya no están con nosotros en cuerpo, pero sí en Espíritu. GRACIAS DE CORAZÓN.


  • ¿DÓNDE TE VACÍAS?

Gracias a mi trabajo de crecimiento personal me conozco más y tengo un lugar donde vaciarme y ser libre para pensar, decir o hacer, sintiéndome quien soy y no quien pensaba que era. Una persona  libre que puede llegar donde se proponga, porqué ahora sé quien soy.

– Me vacío en contacto con la Madre tierra, ella nos sustenta, nos nutre, nos da cobijo y seguridad. Los árboles me inspiran muchísima seguridad y con ellos, se que estoy a salvo, que nada malo me puede suceder. El árbol tiene raíces fuertes y duras, arraigadas a la tierra y  ramas que soportan el frio y el calor sin desfallecer. Me parece tan fascinante y de tal belleza que hay momentos que me quedo hipnotizada mirándolos.

Desde muy pequeña siempre me he sentido acompañada por los árboles y a ellos recurro cuando tengo un momento de perturbación, para tomar contacto con la tierra y ver la realidad como es, sin dejarme arrastrar por las emociones.

Me preocupa la Naturaleza, las personas vivimos obsesionados por nuestro propio crecimiento, construyendo y produciendo cosas que en realidad no necesitamos, y no nos detenemos a pensar cuanto afecta eso al medio ambiente. La Madre Tierra debe soportar una carga muy pesada, tan pesada que ya estamos notando los efectos devastadores. Ppor eso cada uno de nosotros con su granito de arena, debe construir la Naturaleza del mañana, con mucho respeto a la tierra que nos vio nacer.

– La Meditación también me ayuda a vaciarme, el dominio de la postura, la observación, regular la respiración, la interiorización y la concentración te hace entrar poco a poco en un estado meditativo. Toda persona experimenta el estado meditativo de forma espontánea en algún momento de su vida. A veces contemplando un paisaje, escuchando música, en una relación amorosa, caminando por el bosque, …en ese momento  cesa el pensamiento y los condicionantes mentales y solo existe la esencia, lo que realmente eres.

– El circulo de mujeres es otra herramienta que tengo para poder vaciarme y sentirme libre, cada una de nosotras explica como se siente en ese momento y el resto escuchan sin intervenir, sin juzgar, con una escucha activa y respetuosa. Es muy poderoso.

– Y el MLC -método de liberación de corazas- que practico una vez por semana, me conecta con mi cuerpo y me ayuda a liberar las corazas que oprimen mi cuerpo y a vaciarme para volverme  a llenar de plenitud.

  • ¿DE QUÉ TE LLENAS?

Cuando conecto con la energía del Sur bailando flamenco, mi Alma se llena a rebosar y me siento llena de felicidad. Además del flamenco, que me encanta, cualquier baile me llena muchísimo.

Un paseo por la montaña y ver los diferentes colores del bosque o escuchar el murmullo de un  riachuelo, incluso ver los animales danzar, es todo un espectáculo.

El sentido del humor es otra buena forma de llenarme. Herencia de mi madre, mis risas son espectaculares y nadie queda libre de su efecto! ji,ji.


¡Doy fe de tu risa y de su poder transformador…!


  • ¿QUÉ HAS APRENDIDO DE LAS PERSONAS A LAS QUE CUIDAS?

Desde que inicié mis primeros días como enfermera no he parado de aprender acerca de las personas que cuido. Ellos confían en mi y me ayudan a crecer como persona y como profesional de enfermería, y con ellos continuo adelante  mi camino de descubrir lo mejor que les puedo ofrecer, para que puedan restablecer su salud lo antes posible. Y en este feedback enfermera- paciente es donde me enriquezco más. Los pacientes me ayudan a superar mis miedos y límites y me ayudan a ser cada día mejor persona y mayor profesional. Tengo mucho que agradecerles y desde aquí les envió un saludo muy afectuoso a cada uno de ellos: a los que estuvieron, y a los que están conmigo MUCHISIMAS GRACIAS.

A día de hoy continúo formándome para aprender a llegar a ellos desde diferentes áreas, especialmente desde las Terapias Naturales.


  • ¿EN QUÉ PROYECTOS ESTÁS TRABAJANDO ACTUALMENTE?

Desde hace unos meses  estoy trabajando en la cura de heridas, úlceras vasculares y quistes sacros aplicando Flores de Bach con un asombroso resultado: cicatrizan rápidamente; especialmente en el quiste sacro, la evolución en la cicatrización es muy rápida, con un tejido de granulación especialmente vivo, y limpio que jamás había visto en otras heridas curadas con los apósitos convencionales.

Es muy satisfactorio para mi ver como aplicando suero fisiológico impregnado en Flores de Bach el tejido desvitalizado, lleno de esfacelos, se convierte poco a poco y a medida que pasan los días en un tejido vivo y con ganas de cicatrizar.

Durante mi desarrollo en este tipo de práctica me he encontrado con todo tipo de dificultades, y he ido aprendiendo de ellas hasta llegar a donde estoy ahora: el patrón transpersonal es mi guía a la hora de preparar el tratamiento adecuado. Los patrones transpersonales son todas las aplicaciones florales que no vienen descritas por caracteristicas de la personalidad. En este caso no se interpreta el por qué de lo que ocurre, sinó la forma en la que ello se manifiesta, traduciéndose esta manifestación al lenguaje floral.

Es muy interesante conocer en qué momento apareció la herida y realizar una anamnesis lo más completa posible para orientar correctamente el tratamiento floral a seguir. A veces no resulta fácil, en una primera visita todavía no se ha establecido la confianza suficiente para que el paciente te explique lo que le ocurre. Pero a medida que pasan los días vas obteniendo la información necesaria para poder realizar el preparado floral más adecuado para la persona. Aunque en Atención Primaria sólo se dispone de 10 minutos por visita y me es complicado realizar este tipo de tratamiento de las heridas, eso no me detiene en mi objetivo, al contrario, viendo los resultados me motiva mucho más cada día.

  • ¿QUÉ CONSIDERAS OBSOLETO EN LA ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD? ¿QUÉ PROPONDRÍAS?

La Atención primaria no funciona, y no lo digo yo, lo dicen los directivos que no dejan de estudiar como cambiar la forma de trabajar para evitar el colapso que estamos padeciendo. La sociedad está cambiando muy deprisa y nos pide una demanda para la que no estamos preparados: los trastornos adaptativos, emocionales, las ingestas compulsivas de alimentación, las adicciones al tabaco, al alcohol y otras drogas, los malos tratos, todas estas situaciones forman parte del día a día de una enfermera de Atención Primaria. Además, no olvidemos el seguimiento del paciente crónico.

Cada vez más formadas y con gran motivación, las enfermeras de Atención Primaria hacemos lo que podemos en un sistema obsoleto que no nos deja respirar y desarrollar nuestra creatividad. Poco a poco las cosas van cambiando, pero queda mucho por recorrer y no hay tiempo que perder.

  • ¿QUÉ MENSAJE TE GUSTARÍA TRANSMITIR A LOS ESTUDIANTES DE ENFERMERÍA?

Que disfruten y desarrollen su creatividad lo máximo que puedan, que cultiven la escucha y la empatía, y el resto… vendrá rodado!


  • ¿DESEAS COMPARTIR ALGO MÁS CON NOSOTROS?

Envio un saludo muy afectuoso a mis amigos, por como son y lo que me aportan;  el amor de cada uno de ellos es mi gran tesoro. GRACIAS!

Un recuerdo especial para Ana María Flores por su profesionalidad y su gran ayuda, con ella he aprendido a conocerme.

Y finalmente y no menos importante, darte las gracias a Elena por ser como eres y haber creado este blog que nos permite sentirnos unidas, y dar a conocer la gran labor que se está haciendo desde el campo de las Terapias naturales. Muchísimas gracias.

<De tots els Colors>: Querida Isabel, muchas gracias por abrir tu corazón. Subyace en tu testimonio el gran trabajo personal que has llevado a cabo de autoconocimiento y reconciliación. Desprendes la Alegría de quien ha sido capaz de dejar atrás los temores para vivir con plenitud.  Atreverte a descubir ese poder personal como Mujer y como Enfermera es pura valentía y potencial transformador…

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LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (III)

 Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad


Capítulo tres:

“Lo que conocemos como enfermedad es la etapa terminal de un desorden mucho más profundo, y para asegurarse de un éxito completo en el tratamiento, es evidente que tratando sólo el resultado final éste no será completamente efectivo hasta que la causa básica sea eliminada. Hay un error primario que puede cometer el hombre, y es actuar contra la unidad; esto se origina en el egoísmo. Por eso también podemos decir que no hay más que una aflicción primaria: el malestar o la enfermedad.

Y como una acción contra la unidad puede ser dividida en varios tipos, también puede la enfermedad -el resultado de estas acciones- ser separada en varios grupos principales que corresponden a sus causas. La naturaleza misma de la enfermedad será una guía útil para asistir al descubrimiento del tipo de acción que debe emprenderse contra la divina ley del amor y la unidad.

Si tenemos en  nuestra naturaleza suficiente amor para todas las cosas, sólo podemos no hacer el mal; porque ese amor detendrá nuestra mano en cualquier acción, nuestra mente ante algún pensamiento que pueda herir a los demás. Pero aún no hemos alcanzado ese estado de perfección; si lo hubiéramos hecho, nuestra existencia aquí no tendría sentido. Pero todos nosotros buscamos ese estado y avanzamos hacia él, y aquellos de nosotros que sufren en la mente o el cuerpo están, por estos mismos sufrimientos, siendo conducidos hacia ese estado ideal; y con sólo aprender esta lección, no sólo aceleraríamos nuestro paso hacia esa meta, sino que también nos libraremos de la enfermedad y la angustia.

En cuanto entendemos la lección y el error es eliminado, ya no hay necesidad de la corrección, porque debemos recordar que ese sufrimiento en sí mismo es beneficioso, hasta el punto que nos informa cuando hemos tomado el camino equivocado y acelera nuestra evolución hacia su gloriosa perfección.

Las primeras enfermedades reales del hombre son defectos tales como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia; y cada uno de éstos, si los consideramos por separado, se verá que son adversos a la unidad. Tales defectos, ya que éstos son la enfermedad real (utilizando la palabra en su sentido moderno), y es la continuidad y la persistencia en esos defectos después de que hayamos alcanzado este estado de desarrollo en la que nos damos cuenta de que son inadecuados, lo que precipita en el cuerpo los resultados perjudiciales que conocemos como enfermedad.

El orgullo se debe, primeramente, a la carencia de reconocimiento de la pequeñez de la personalidad y a su total dependencia del alma, y en no advertir que todos los éxitos que pueda tener no son sino bendiciones otorgadas por la divinidad interior; en segundo lugar, la pérdida de sentido de la proporción, de la insignificancia de uno frente al esquema de la creación. Como el orgulloso rehúsa invariablemente a inclinarse con humildad y resignación ante la voluntad del gran Creador, comete acciones contrarias a esa voluntad.

La crueldad es la negación de la unidad del todo y una equivocación en comprender que cualquier acción adversa a otra es una oposición al todo, y por tanto una acción contra la unidad. Ningún hombre pondría en práctica sus efectos injuriosos contra sus seres cercanos o queridos, y por la ley de la unidad tenemos que crecer hasta que podamos comprender que todos, como parte de una totalidad, han de sernos queridos y cercanos, hasta que incluso quienes nos persiguen hagan surgir en nosotros sentimientos de amor y compasión.

El odio es lo contrario del amor, el reverso de la ley de la creación. Es contrario al esquema divino en su totalidad y una negación del Creador, pues sólo conduce a desarrollar acciones y pensamientos adversos a la unidad y opuestos a los dictados del amor.

 El egoísmo es también la negación de la unidad y de las obligaciones que debemos a nuestros hermanos los  hombres, anteponiendo sus intereses al bien de la humanidad y al cuidado y protección de quienes nos son más cercanos.

La ignorancia es el fracaso del aprendizaje, rehusar a ver la verdad cuando se nos ofrece la oportunidad, y conduce a muchos actos erróneos, como sólo pueden existir en la oscuridad y no son posibles cuando la luz de la verdad y el conocimiento nos rodea.

La inestabilidad, la indecisión y la debilidad aparecen cuando la personalidad rehúsa a dejarse regir por el ser superior, y nos lleva a traicionar a los demás por culpa de nuestra debilidad. Estas condiciones no serían posibles si tueviéramos en nosotros el conocimiento de la divinidad inconquistable e invencible que es nuestra realidad última.

La codicia lleva al deseo del poder. Es una negación de la libertad y la individualidad de cada alma. En lugar de reconocer que cada uno de nosotros está aquí para desarrollarse libremente en su propia línea, de acuerdo sólo a los dictados de su alma, para incrementar su individualidad, y para trabajar libremente y sin trabas, la personalidad codiciosa desea dictar, moldear y mandar, usurpando los poderes del Creador.

Estos son los ejemplos de la enfermedad real, el origen y las bases de todos nuestros sufrimientos y angustias. Cada uno de estos defectos, si persiste en ellos, contrariando la voz del yo superior, producirá un conflicto que necesariamente se reflejará en el cuerpo físico, produciendo sus propios y específicos tipos de enfermedad.

Ahora podemos ver cómo cualquier tipo de enfermedad que podamos sufrir nos llevará a descubrir el defecto que yace bajo nuestra aflicción

– Por ejemplo, el orgullo, que es arrogancia y rigidez de mente, dará lugar a esas enfermedades que producen la rigidez y el endurecimiento del cuerpo.  

– El dolor es el resultado de la crueldad, ya que el paciente aprende por medio de su sufrimiento personal a no infligirlo en los demás, desde un punto de vista físico y mental.

Las penalidades del odio son la soledad, las cóleras violentas e incontrolables, los tormentos nerviosos y las condiciones de la histeria.

Las enfermedades de la introspección -neurosis, y condiciones similares-, que privan a nuestra vida de tantas alegrías, están provocadas por un excesivo egoísmo.

La ignorancia y la falta de sabiduría traen sus dificultades propias a la vida cotidiana, y además, si se produce una persistencia a negarse a ver la verdad cuando se nos brinda la oportunidad, la consecuencia es la miopía y el desgaste de la vista y el oído.  

La inestabilidad de la mente conduce al cuerpo a la misma cualidad, con todos los distintos desórdenes que afectan al movimiento y la coordinación.

– El resultado de la codicia y el dominio de los demás son esas enfermedades que harán de quien las padece un esclavo de su propio cuerpo, con deseos y ambiciones frenados por la enfermedad.

Por otra parte, la propia parte del cuerpo afectada no es acciental, sino que concuerda con la ley de causa y efecto, y una vez más será una guía que nos ayudará:

Por ejemplo, el corazón, la fuente de la vida y por tanto de amor, se ve atacado cuando especialmente el lado amoroso de la naturaleza frente a la humanidad no se ha desarrollado o se ha utilizado erróneamente; una mano afectada denota una acción fallida o errónea; si está afectado el cerebro, que es el centro de control, esto indica falta de control personal. En cuanto se establece la ley, todo se acomoda a ésta.

Todos estamos dispuestos a admitir los muchos resultados que siguen a un estallido de violencia, al shock producido por una súbita mala noticia. Si asuntos tan triviales pueden afectar así al cuerpo, cuánto más graves y profundamente arraigados más prolongado será el conflicto entre el alma y el cuerpo,

¿cómo asombrarnos cuando el resultado produce padecimientos tan graves como las enfermedades que hoy nos afligen?


Sin embargo, no hay motivos para deprimirse. La prevención y cura de la enfermedad surge del descubrimiento de nuestros fallos interiores, y erradicando este defecto con el recto desarrollo de la virtud que tendrá que destruir; no combatiendo el mal, sino aportando un flujo tal de la virtud opuesta que quedará barrida de nuestras naturalezas.”


* * *


Queridos Lectores:

Dentro de las causas multifactoriales de la enfermedad, las emociones suelen estar relegadas a un segundo plano o incluso ni siquiera llegan a contemplarse como un factor determinante y/o detonante de la enfermedad o desequilibrio físico.

La psiconeuroendocrinoinmunología  es la ciencia que estudia la interconexión y la comunicación del sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmunológico. Cada emoción  tiene su propia  bioquímica, y la toxicidad de algunas emociones como el miedo, la rabia, la tristeza pueden favorecer el desequilibrio y finalmente, la enfermedad.

Del mismo modo, prestar atención a la simbología y al sentido de la enfermedad es imprescindible para avanzar en el proceso de curación. Lejos de vivirlo como un castigo o como una realidad limitante, comprender el “por qué” y el “para qué” de la enfermedad aporta luz, conocimiento y por tanto libertad.

Bach nos invita a prestar atención, a tomar conciencia de  la responsabilidad personal hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Nos invita también a desarrollar las cualidades opuestas  a las manifestaciones del egoísmo para favorecer el bienestar, el equilibrio interior y poner en marcha los mecanismos propios de autocuración.

Deseo subrayar especialmente el último párrafo del capítulo ya que conecta con un enfoque de  la enfermedad  no basado en “luchar y combatir” sino en aportar las ayudas necesarias para que el organismo ponga en marcha mecanismos de depuración, desintoxicación y regeneración.  Cooperar vs combatir…

Un abrazo y los mejores deseos de Salud para vosotros,


<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


Os recomiendo: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20101229/54095622430/las-plantas-tienen-neuronas-son-seres-inteligentes.html



LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (II)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad

 

Capítulo dos:

Para conocer la naturaleza de la enfermedad hay que conocer ciertas verdades fundamentales.

La primera de ellas es que el hombre tiene un alma que es su ser real; un ser divino y todopoderoso, del cual el cuerpo, aunque templo terrenal del alma, no es sino un minúsculo reflejo: que nuestra alma, nuestro divino ser que reside en y alrededor de nosotros, fundamentó nuestras vidas tal como deseaba que se ordenasen, y siempre y cuando lo permitamos, incluso nos guía, protege y anima, vigilante y benéfico nos conduce siempre en la mejor dirección, pues él, nuestro yo superior, es una chispa del Todopoderoso, y por tanto invencible e inmortal.


El segundo principio es que nosotros, tal y como nos conocemos en este mundo, somos personalidades colocadas aquí con el propósito de obtener todo el conomimiento y la experiencia que pueda obtenerse a través de la existencia terrenal, para desarrollar las virtudes de que carecemos y borrar todo lo erróneo de nuestro interior, avanzando así hacia la perfección de nuestra naturaleza. El alma sabe qué ambiente y qué circunstancias son las mejores para realizar esto, y por tanto nos ha colocado en esa rama de la vida más adecuada a ese propósito.

 

Tercero, debemos advertir que el corto pasaje por esta vida, que conocemos como vida, pero que es un momento en el curso de nuestra evolución, como un día escolar es a una vida, y aunque podemos hoy ver y comprender ese día, nuestra intuición nos dice que ese nacimiento estaba infinitamente lejos de nuestro principio y nuestra muerte infinitamente lejos de nuestro final. Nuestras almas, lo que en realidad somos, son inmortales, y los cuerpos de los que somos conscientes son temporales, algo así como caballos que cabalgamos en una jornada, o como instrumentos que utilizamos para hacer un trabajo determinado.

 

Luego viene todavía un cuarto principio, que en cuanto nuestra alma y personalidad estén en armonía, todo será paz y alegría, felicidad y salud. El conflicto surge cuando nuestras personalidades se apartan del sendero trazado por el alma, o bien por nuestros deseos mundanales o la persuasión de alguien. El conflicto es la raíz de la enfermedad y la infelicidad. No importa cuál es nuestro trabajo en el mundo -limpiabotas o monarca, terrateniente o campesino, rico o pobre-, todo irá bien mientras lo realicemos de acuerdo a los dictados de nuestra alma; y podemos además descansar en la seguridad de que cualquiera que sea la estación de la vida en la que estemos colocados, principesca o inferior, ésta contiene las lecciones y experiencias necesarias para ese momento de nuestra evolución, y nos proporciona las mejores ventajas para el desarrollo de nosotros mismos.

 

El siguiente gran principio es la comprensión de la unidad de todas las cosas: el Creador de todas las cosas es el Amor, y todo aquello de lo que tenemos conciencia es en su infinito número de formas una manifestación de ese Amor, ya sea un planeta o un guijarro, una estrella o una gota de rocío, un hombre o o la forma de vida más inferior. Es posible obtener un destello de esta concepción visualizando a nuestro Creador como un gran sol deslumbrante lleno de benevolencia y amor, de cuyo centro irradian un infinito número de rayos en toda dirección, y que nosotros y todos los que somos conscientes, somos partículas al final de estos rayos, enviadas para obtener experiencia y conocimiento, pero que ulteriormente retornarán al gran centro. Y aunque cada rayo nos pueda parecer separado y distinto, es en realidad parte del gran sol central. La separación es imposible, pues tan pronto como un rayo de luz se escinde de su fuente deja de existir. Así podemos comprender un poco de la imposibilidad de separación, ya que aunque cada rayo puede tener su individualidad, es no obstante parte del gran poder creativo central. Así, cualquier acción contra nosotros mismos o contra otro afecta a la totalidad, pues al causar una imperfección en una parte, ésta se refleja en el todo, y cada partícula deberá ulteriormente hacerse perfecta.

 

Así pues, vemos aquí dos grandes errores fundamentales posibles: la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad, y la crueldad o el error de los otros, pues éste es un pecado contra la unidad. Cualquiera de estas dos cosas producen un conflicto que conduce a la enfermedad. El comprender dónde estamos cometiendo el error – que con frecuencia no sabemos ver – y una decidida voluntad de corregir la falta nos conducirá, no sólo a una vida de paz y alegría, sino también a la salud.

 

La enfermedad es en sí misma benéfica, y tiene por objeto devolver la personalidad a la voluntad divina del alma, y así vemos que se puede prevenir y evitar, ya que si podemos advertir por nosotros mismos los errores que cometemos, y corregirlos por medios espirituales y mentales, no habría necesidad de las dolorosas lecciones del sufrimiento. El divino poder nos brinda todas las oportunidades de enmendar nuestras sendas antes de que, como último recurso, se apliquen el dolor y el sufrimiento. Puede que no sean los errores de esta vida, de este día escolar, los que estamos combatiendo; y aunque en nuestras mentes físicas no tengamos conciencia de la razón de nuestro sufrimiento, que nos puede parecer cruel y sin razón, sin embargo nuestras almas – que somos nosotros – conocen todo el propósito y nos guiarán hacia lo que sea mejor para nosotros. Sin embargo, la comprensión y corrección de nuestros errores acortará nuestra enfermedad y nos devolverá hacia la salud.

El conocimiento del propósito de nuestra alma y la aceptación de ese conocimiento significa el alivio de nuestras penas  y dolencias terrenales, y nos deja en libertad para desarrollar nuestra evolución en la alegría y en la felicidad.

 

Hay dos grandes errores: primero, dejar de  honrar y obedecer los dictados de nuestra alma y, segundo, actuar contra la unidad.

Respecto al primero, hay que dejar de juzgar a los demás, pues lo que es bueno para uno es malo para otro. El comerciante que trabaja para montar un gran negocio no sólo hace para beneficio suyo sino de todos aquellos a los que emplea, obteniendo así conocimiento de la eficiencia, control y desarrollo de las virtudes asociadas con cada uno, necesariamente tendrá que utilizar cualidades y virtudes diferentes de las de una enfermera, que sacrifica su vida en el cuidado del enfermo y, sin embargo ambos, obedeciendo los dictados de sus almas, aprenden adecuadamente las cualidades necesarias para su evolución. Lo que importa es obedecer los dictados de nuestra alma, de nuestro ser superior, que conocemos a través de la conciencia, el instinto y la intuición.

 

Así pues, vemos que, por sus mismos principios y en su misma esencia, la enfermedad puede ser prevenida y curada, y es labor de los sanadores espirituales y los médicos dar, además de los remedios materiales, el conocimiento de los sufrimientos provocados por los errores de sus vidas, decir a sus enfermos cómo pueden erradicarse esos errores, conduciendo así al enfermo de retorno a la salud y la alegría.”

 

Queridos Lectores:

Gracias por leer con atención el segundo capítulo de “Cúrese a usted mismo”.  Es un texto que me acompaña, que leo con frecuencia y cada vez invariablemente, me emociona y despierta el mismo sentimiento de certeza y conexión.

Mucho de lo que Bach plantea no es nuevo; no lo es actualmente y no lo es para las personas que nos sentimos afines a esta línea de pensamiento y  conocimiento. Pero no olvidemos que lo que resulta obvio para muchos de nosotros, suena extraño e imposible para otros…

Los planteamientos que propone:  <el Amor, el respeto a la Unidad y el Autoconocimiento son imprescindibles para Sanar> son un idioma desconocido para algunas personas y puede despertar diferentes sentimientos y respuestas: curiosidad e interés, negación, resistencia o indiferencia, …

Es necesario respetar todas las opiniones y posicionamientos, mostrarnos convencidos en lugar de intentar convencer…, aportar evidencias y respetar la libertad de elección del otro. En cada uno de nosotros resuenan los códigos afines a nuestro momento  y circunstancia vital. Respetar, acompañar y Amar por encima de las diferencias,  ayuda a hacer visibles las similitudes,  a convivir con respeto y armonía.

En breve, contaremos con el testimonio de Vicent Guillem, Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia. Vicent trabaja actualmente en el Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico Universitario de Valencia como investigador en la determinación de la predisposición genética al cáncer y en su tiempo libre se dedica a la práctica del reiki con fines terapéuticos, de forma gratuita y totalmente desinteresada. Es autor también del libro “Las leyes Espirituales”.

En su entrevista  nos hablará de la conexión entre emociones y enfermedad, sobre el Amor y la importancia de trascender el egoismo para poder avanzar como seres humanos, como seres espirituales, para vivir con Felicidad y Salud.

Muchas gracias por vuestra atención, y hasta pronto!

Los mejores deseos de Salud para vosotros,

<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Os recomiendo: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20101229/54095622430/las-plantas-tienen-neuronas-son-seres-inteligentes.html

 

* Sinergia, Salud y Vida: Un acercamiento a Edward Bach.

Queridas/os lectoras/es:

Me  apetece estrenar  “Sinergia, Salud y Vida” reflexionando en torno a un capítulo de las Obras Completas de Edward Bach.

En este espacio presentaré diferentes textos, terapias y enfoques de la salud y el cuidado  que promueven el conocimiento interior y el desarrollo de las propias capacidades de equilibrio y curación que todos poseemos.

Espero os resulte interesante y que a través de vuestras reflexiones y comentarios, cada post se vaya enriqueciendo.

¡Muchas gracias!


A continuación, comparto una  carta escrita por Edward Bach en 1933 y que podéis encontrar en sus Obras Completas:


CARTAS Y MISCELÁNEA

(1933-1936)

Marlow, 1933

En lo relativo al principio básico, la falta sobre la tierra es el deseo de cosas mundanales: un gran peligro en el cielo es la codicia y un deseo excesivo por las cosas espirituales.  Y así como en la tierra la codicia puede ser un obstáculo para la elevación del alma, se encontrará el mismo fenómeno en la vida espiritual, donde la completa humildad y el servicio son más necesarios que el deseo de perfección.

El deseo de ser bueno, el deseo de ser Dios, puede ser un gran impedimento en la vida espiritual, así como el deseo de poder o posesiones es una experiencia terrenal. Cuanto más evolucionamos, lo  más elevado debe ser la humildad, la paciencia y el deseo de servir.

En el viejo sendero se combatía la codicia por el oro (el oro es el emblema del poder terrenal); en el nuevo mundo, extraño como parezca, se combate la codicia por el bien.

El obstáculo al avance espiritual es el deseo de progreso.

En este Reino, el <<ser>> es no aspirar: el <<ser>> conlleva su propia recompensa. Esto se refiere no sólo a esta vida, sino más bien a aquellos que buscan el mundo espiritual. No debe haber deseo de ser bueno, ni deseo de rápidos progresos o perfección, sólo es necesaria la humilde satisfacción de esperar a ser llamados a lo más alto.

En este dominio no progresamos por nuestro propio esfuerzo, sino que simplemente esperamos a ser considerados dignos.

Sobre la tierra, esfuerzo: en el cielo, lo inverso.

Esto significa que incluso hacer grandes sacrificios por el deseo de obtener grandeza espiritual es erróneo.

El único camino es el servicio hecho de forma impersonal, ni siquiera para la promoción espiritual, sino sólo por el deseo de servir.

Debemos acostumbrarnos a pensar que nuestros cuerpos no cuentan, que el yo no debe existir; luego debemos comprender que nuestras almas no deben contar. Para ello, muchísimas personas deberán ser capaces de trascender su naturaleza física y realizar su espiritualidad.

Obras completas del Doctor Edward Bach.


REFLEXIÓN PERSONAL:

Las Obras Completas de Bach son una fuente inagotable de conocimiento y sabiduría. Unos textos de gran belleza que, al margen del interés que pueda despertar en cada uno de nosotros el conocimiento de los remedios florales,  hablan de auto-conocimiento, de sentido de vida y de profunda comprensión del ser humano. Hablan también del significado de salud y enfermedad, de “la medicina del futuro”, de auto-cuidado, del “oficio” de ser padres y madres, de Amor, Unidad y Conexión.

Para acercarnos a su obra debemos situarnos en los años 30. Edward Bach (1886-1936) fue un  médico de gran prestigio y reconocimiento por parte de sus colegas de Londres. Pionero en investigación médica, era creyente y masón. En ese contexto personal y profesional, deja una vida acomodada para seguir los dictados de su alma y encontrar unos remedios naturales que favorecieran la capacidad de curación del ser humano.

Este texto, como el resto de su obra, resulta increiblemente actual, responde a preguntas y planteamientos que a día de  hoy, nos seguimos cuestionando. A pesar de un lenguaje en ocasiones algo críptico o simbólico, su mensaje  es claro.

De esta carta en concreto, me llama la atención como habla de lo que actualmente llamaríamos fluir en armonía con nuestro entorno; vivir con humildad y coherencia, ser útiles a los demás respetando sus deseos y necesidades, cultivar el desapego y acoger y aceptar todo aquello que nos ofrece la vida.

Por duro e incomprensible que resulte en ocasiones, todo lo que ocurre tiene una razón de ser, un aprendizaje implícito, forma parte de un gran puzle o  mandala en el que cada pieza  es imprescindible, cada pieza encaja.  Una vez completado,  adquiere significado y sentido.

Cada puzle, cada mandala, cada estructura energética personal en definitiva, está  ligada al puzle de vida de cada ser vivo con el que nos relacionamos creando una sinergia, un resultado que es mucho más que la suma de las partes. En la medida en que cada pieza se coloca adecuadamente, todas las estructuras relacionadas se modifican.

De ahí la importancia de ser conscientes de nuestra responsabilidad, desarrollarla y ejercerla. Todo está en Todo, todo influye en la Unidad.

En ese vivir, fluir y servir…,  nos hacemos merecedores de la sabiduría y la plenitud espiritual, no como búsqueda o respuesta a una necesidad, sino como la consecuencia natural de una forma coherente, armónica y responsable de vivir la vida.

< De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Entrevista a MANUELA GUERRERO: Una historia personal de superación del cáncer desde el autoconocimiento y la autonomía.

Me llamo Manuela Guerrero y tengo 65 años. Mi vida ha sido una vida sencilla: ocuparme de casa, cuidar de mi hija, pero… siempre con inquietudes. No me he conformado con ser la clásica mujer de casa, siempre he tenido inquietud por aprender, por el conocimiento del cuerpo, de la persona. Para mí la salud es muy importante porque no me gusta depender de nadie. Busco información sobre  temas relacionados con la salud para ayudarme, para estar preparada, y para poder decidir. Es muy importante porque quiero vivir bien, con tranquilidad y no pasivamente. Me gusta disfrutar, voy buscando soluciones.

La salud es muy importante porque reflejas también un optimismo, unas ganas de vivir. Si siempre estás enferma siempre tienes una apatía, una tristeza, y el que está a tu lado… aburres, ¿eh? Te lo digo de verdad.  No me gusta ser una carga para nadie.

  • Fuiste una adelantada a tu tiempo iniciándote en temas relacionados con el cuidado integral.

Si, empecé a hacer yoga antes de los 30 años. Tengo una buena amiga, Montse, pensamos parecido, hablamos mucho, compartimos opiniones… Ella encontró un libro sobre  yoga, lo leímos y estuvimos comentándolo. Ella es una chica tímida y  yo también pero me dijo: “¿por qué no nos apuntamos a un sitio que hagan yoga? así sabremos más lo que es porque estamos leyendo pero la gente cuando hablas de yoga te mira raro”. Y empezamos a hacer yoga con una chica que hacía las clases en  su casa . Enseñaba lo que aprendía pero no era profesora y llegó un momento en que aquello nos pareció poco.

Entonces fuimos a un centro que había en la calle Entenza. Hacíamos yoga, íbamos a conferencias, nos explicaban lo que servía para el cuerpo, para la mente, la importancia de la respiración para que la sangre circule bien… y sentimos como nos iba beneficiando físicamente. Tengo una buena elasticidad y  reflejos después de tantos años practicando; más que cuando era joven!  y los huesos los tenía muy bien hasta el tratamiento con quimioterapia… Yo sólo decía que hacía ejercicio, no decía qué tipo porque era joven y no me atrevía, pero luego de mayor perdí la vergüenza y me he atrevido a decirlo.

Y ahora es algo normal, todo el mundo hace yoga pero igualmente a veces hay que especificar: es un yoga de ejercicio físico, de respiración, no es un yoga espiritual. Si les hablas de yoga espiritual se asustan, como si fueras a una secta y eso no es así, el yoga te ayuda a potenciar la capacidad de relajación.

  • ¿Cómo lo llevaba tu marido?

Bueno,  como yo le explicaba lo que hacía y me veía que estaba bien, pues a Paco no le importaba, pero nunca le había hablado de la parte espiritual porque sabía que no lo iba a entender mucho y pensaba que ya llegaría  el momento en que se lo puediera decir, y llegó. Ha visto el resultado  y lo ha aceptado. Él no hace yoga, pero me escucha y apoya.

  • Además de la práctica de yoga ¿Fuiste incorporando en tu vida las terapias naturales y/o complementarias?

Siempre me ha interesado el mundo de las plantas, las hierbas. Ya desde pequeñita estuvieron presentes en casa, mi padre y parte de su familia utilizaban las plantas. Mi abuela hacía cataplasmas de hierbas para los dolores. Recuerdo que mi padre le pedía a mi madre infusiones de tomillo para depurarse porque tenía los ojos  rojizos y  no se le curaban y cuando hacía tomas continuas de tomillo y lavados tópicos mejoraba. Se lavaba con agua y sal para despejar la nariz y respirar mejor. Todas esas cosas las he vivido en casa. Y más tarde, con mi amiga Montse, descubrimos un herbolario en Barcelona en el que pedía consejo cuando necesitaba algún remedio.

Conforme fue pasando el tiempo fui conociendo la homeopatía. Yo soy  mujer de radio más que de televisión, a nuestra edad somos hijas de radio, para mí es más inmediata que la tv en muchas cosas, y escuchaba programas que hablaban de terapias naturales y me gustaban.

Soy una mujer muy autodidacta porque no tengo estudios, tengo lo básico, he aprendido mucho escuchando a médicos, a gente que no creía y que contrastaba en las tertulias y a partir de lo que escuchaba y de lo que había experimentado en mi misma y comprobado que funcionaba, fui construyendo mi opinión y mi criterio.

Empecé a utilizar homeopatía ya con 50 años coincidiendo con el climaterio y la menopausia. No quería tomar hormonas ni nada parecido porque creo que te benefician momentáneamente pero te traen otros problemas, y junto con Montse nos informamos, nos movimos y encontramos a una médico que nos habló ya entonces de la soja y de la homeopatía y me fue muy bien. El padre de esta médico había sido un terapeuta autodidacta, sus hijas  estudiaron y siguieron su camino y decidimos que nos trataran ellas porque eran médicos y nos convencían más.

  • Este camino de crecimiento con Montse, tu compañera de viaje… ¿Te ayudó cuando llegó el diagnóstico de cáncer de colon?

Si, me ayudó mucho. Y creo que me he puesto bien por la confianza que he tenido en muchas cosas: en que iba a salir adelante, y que estos tratamientos complementarios en los que mucha gente no cree pero yo sí, me iban a solucionar muchas cosas.

  • ¿Cuándo empezaste a notar que algo no iba bien?

Llevaba un par de años que no me encontraba bien, tenía malestar, diarreas, la doctora decía que tenía gastritis. Al cabo de 1 año estuve una semana muy enferma, no podía ni andar hasta el CAP y volvieron a diagnosticarme gastritis. Me tomé el tratamiento que me recetó, me fue bien, pero yo me levantaba por la mañana y no me encontraba bien, estaba como extraña, tenía malestar, decaimiento… y un día fui a ver a mi médico, la Dra. González Moreno, que por cierto le tengo que dar las gracias porque estoy aquí gracias a ella, por su insistencia en querer hacerme pruebas.

Ella también creía que era una gastritis pero quería que me hiciera pruebas para asegurarse y ajustar el tratamiento pero yo no quería porque pensaba que no me sedarían. Me explicó que sí y me hicieron una fibrogastroscopia. Confirmaron gastritis y me trató. Mejoré pero al cabo de un tiempo seguía sin encontrarme bien, siempre tenía pequeñas infecciones de orina, y me propuso hacer una colonoscopia y salió bien. Pero seguía igual, y al cabo de medio año, como  no mejoraba volví a su consulta y recomendó una segunda colonoscopia y también salió bien. Me hizo una analítica al año de empezar con molestias y salieron los resultados alterados, y solicitó una tercera colonoscopia. Seguía cansada, malhumorada. Ahí me encontraron el tumor, noviembre de 2006.

Yo le dije al médico que me hizo la colonoscopia: “oiga: ¿en un año me puede salir esto? “Y él se puso un poco rojo y me dijo que no me podía responder muy claramente. Le dije que me habían hecho dos el año anterior! y él fue sincero y me dijo que “era tan pequeño que igual el año pasado no lo ví y este año ha crecido un poco y lo he visto, pero es que he tenido que estar buscando, buscando, porque la doctora ha insistido tanto!” Y le agradecí la sinceridad. Él me vio muy convencida.

  • ¿Cuál fue tu reacción cuando te confirmaron que era cáncer?

Cuando me dijeron que era cáncer me quedé impactada, no supe qué decir. He tenido suerte porque los médicos han sido delicados a la hora de informarme, desenfadados, y eso me ha ayudado mucho. Cuando me operaron por laparoscopia, me dijeron que había ido todo muy bien, pero cuando me dieron el alta  el cirujano Dr. Díez Caballero, me dijo que tenía que ir al oncólogo y me lo tomé muy mal, ¿Por qué si todo había quedado limpio? Era por prevención. El cirujano  estaba convencido de que yo me curaría. Me dijo así mismo: los oncólogos quieren asegurarse y te voy a decir una cosa, nosotros enviamos a los enfermos bien y ellos nos los mandan mal, claro la quimio perjudica mucho.

Yo confié mucho en él porque lo vi tan convencido de que me curaría y eso te da fuerza.

Cuando me visitó el oncólogo y me dijo que necesitaba quimioterapia se me juntó el cielo con la tierra, no entendía nada:  ¿estoy bien pero he de hacer quimioterapia?, y me explicó sobre las células, la prevención, has tenido 2 ganglios afectados sinó no habría hecho falta.

  • ¿Cómo afrontaste el tratamiento con quimioterapia?

En aquel momento no era muy consciente de lo que estaba pasando,  hice una especie de muro, de negación, dije: yo tengo que salir adelante, voy a buscar mis soluciones y me voy a curar. Me crecí y me sentí con una fuerza que yo no conocía,  lo había escuchado en otras mujeres y me costaba creerlo, pero eso a mí me pasó y ahora me lo creo.

Yo luché para estar bien, pensé en mi interior: he tenido estos ganglios pero no voy a tener más. Voy a buscar mis remedios, yo me voy a curar. Entre lo que me dijo el cirujano el Dr. Díez Caballero y lo que yo quería que fuese, creo que me ayudó.

A veces los médicos me preguntan, porque les he dado muchos problemas: “¿Y usted cómo se lo tomó?”

Pues yo creo que no era demasiado consciente de lo que me estaba pasando, me cerré en una idea propia e hice lo que yo quería. Ellos me daban medicación para el estómago, para hacer bien la digestión, para el hígado,¡ yo que sé cuántas pastillas! Y en unas horas concretas, parecía un sonajero con tanta pastilla y yo pensaba: “cuando llegue a casa dejaré tantas pastillas” y efectivamente cuando llegué a casa fui eliminando pastillas y mi hija Mireia me decía: “¡Mamá no hagas eso!” Y le contestaba: “tú déjame”… Las que veía importantes no ¿pero la medicación para que me siente bien la comida? ya me haré una infusión!

El Dr. Carles, el oncólogo,  me dijo que era la primera enferma que a él, no para su equipo, había tenido problemas con la quimio, que la rechazase y me parecía que a él esto en el fondo le sabía mal. Pero también le fue bien porque conmigo pudo ver que tipos de quimio iban mejor. Se reunían oncólogos, el digestólogo, mejoraron la quimioterapia pero seguía sentándome mal, con muchas secuelas.

Un día en casa me encontraba fatal, vio mi amiga Montse y me vio tan mal que esperó que llegara mi marido y mi hija y llamaron a la oncóloga y me llevó a la Deixeus. Sólo mirarme me dijo que me iba a ingresar. Me tuvieron una semana sin quimio con sueros para recuperarme. Al cabo de 15 días volvieron con la quimioterapia. Me ingresaban de martes a viernes para que me pusieran la quimio super controlada, pero ya las últimas veces me sentía fatal, toda la comida me sentaba mal,  ni siquiera mejoró escogiéndola con el dietista.

Una de los días me sentía super hinchada y al cabo de dos días me dijeron que iban a interrumpir la quimioterapia definitivamente “porque tu cuerpo la está rechazando y no lo podemos forzar más, tenía el hígado muy mal”. No acabé el tratamiento completo que ellos habían propuesto.

  • Antes de ese momento ¿Te habías planteado dejar la quimioterapia ?

Siii, si, veía que me sentaba tan mal, a mi me habían dicho que estaba curada y que me ponían aquello por si acaso, le decía a Mireia “lo voy a dejar”,  ella me decía ” no la dejes. ¿Quieres que busque una alternativa?”  No puedo decir que la quimio no me haya ayudado porque no lo sé. Lo que sé es que me ponía malísima, yo veía que estaba controlada, pero otras personas  a pesar de algunas molestias podían irse a su casa y hacer una vida un poquito normal, pero yo no.

Continuamente me planteaba “¿Mme va bien, me va mal?” y los médicos me decían que se tenía que poner. Yo más que nada tenía miedo de que  hubiera alguna célula por ahí perdida. Por eso admití ponérmela. Si yo hubiera tenido más conocimientos de tratamientos nuevos como ahora sé lo hubiera dejado, pero como no era así me quedé con la quimioterapia. Luego si me he enterado de muchas mas cosas…

  • ¿Además de los médicos  recuerdas algún otro profesional de la salud que te haya ayudado especialmente?

Las enfermeras, a mi me trataban muy bien. Estuve ingresada en diferentes plantas, nunca estaba en la misma, las recorrí todas, ya me conocían todas. Yo he sido una buena enferma, no he molestado…

  • ¡¿Buena enferma?! cuando una persona se siente mal hace lo que puede…

Yo creo que las enfermeras te agradecen que tú también sepas cuidarte un poquito. Yo nunca estaba en la cama, estaba sentada o paseando, es una cosa que tengo en mente.

Cuando estoy enferma no quiero estar en la cama, la cama me da la sensación de que estoy mucho más enferma de lo que estoy. Atenciones recibí muchas, se preocupaban de que la dieta fuera la mejor para mi, que tuviera compota de manzana natural, no podía tomar ningún lácteo. Todas me han tratado siempre  muy bien, con mucho cariño y siempre gente joven.

  • ¿Algún profesional de la salud se ocupó de acompañarte a nivel emocional?

No. Posiblemente si que hubiese necesitado un poco ese tipo de cuidado, pero no. Hay un aspecto de mi que es positivo y negativo al mismo tiempo. Doy  la imagen de ser muy fuerte, yo creo… y la gente no se preocupa tanto de ti, al contrario, posiblemente como me veían habladora… me veían bien. Luego cuando se iban y me quedaba sola…

  • ¿Qué tratamientos naturales / complementarios compaginaste con la quimioterapia?

Cuando me operaron yo me encontraba bien, es después que te ponen enferma los oncólogos con la quimio. Yo sabía lo que era una quimio pero de saberlo a vivirlo cambia, no tiene nada que ver! Los conocimientos no vividos son distintos. Cuando el oncólogo me explicó los efectos secundarios de la quimioterapia yo pensé: “yo me quiero ayudar, no tengo bastante con lo que me vas a dar con la quimio” y busqué soluciones complementarias.

Como no tengo ordenador, se lo dije a mi hija Mireia y me ayudó. Dio la casualidad que una compañera suya cuyo padre había pasado un cáncer de colon  tomó litros de aloe vera y eso le fue de maravilla para aliviar las molestias gástricas. Mireia lo comentó  con la persona de confianza a la que suelo consultar en la tienda donde acostumbro a comprar, y lo ratificó, y le recomendó también unas pastillas de hongos Reishi, también leche de almendras. ¡Llegó Mireia cargada de cosas!

He bebido litros y litros de aloe vera y lo dejé por iniciativa propia cuando consideré que ya había tomado suficiente y no quería que el cuerpo se acostumbrara. Tengo varios lugares de confianza donde compro, en cada sitio hay personas más preparadas en unos temas u otros.

Me recomendaron unas pastillas para la toxididad hepática porque notaba que mi hígado se intoxicaba con tanta quimio, y siempre me controlaban la función hepática en las analíticas. Se lo expliqué directamente a la oncóloga para prevenir interferencias en los tratamientos y me preguntó qué estaba tomando.

Le expliqué que tomaba aloe vera y me preguntó qué era, se lo expliqué, también la dosis, y me dijo que de acuerdo y que me aconsejaba que de momento no tomase un hongo que no recordaba como se llamaba porque habían comprobado que con la quimio no es muy compatible. Eso me asustó un poco y decidí no tomar de momento el hongo Reishi. Supe de este hongo a a través de Discovery Dsalud, una revista completa en la que hay información alternativa sobre cáncer. No están bien mirados los oncólogos que proponen otro tipo de tratamientos, les cuesta entrar, pero son un grupo, han hecho congresos en  Valencia…

Cuando se acabó la quimio inicié el tratamiento con el hongo Reishi y la persona de la tienda dietética me dijo: ” La Dra. X del Hospital Clínico de Barcelona la Dra. X ha venido aquí, se ha informado y se lo está recetando a los pacientes y les va bien”. Y yo lo comprobé en mi misma: las analíticas ya no salían tan mal, los marcadores tumorales bajaron. Hay que saber la dosis terapéutica, etc.. y se lo dije a la oncóloga y me preguntó como me notaba, le dije que mejor y ella corroboró que las analíticas salían mejor y le dije:

-“Mire yo creo en estas cosas y me van bien, si no me funcionara no me lo tomaría. Lo que yo no quiero es engañarme ni engañar”.

-Me dijo: ” ¿tu te conoces tu cuerpo?”

-Y le contesté: “Pues bastante”.

-Me contestó: “Bueno, Manuela  pues tú misma….”

Creo que la gente a veces se enferma porque no conoce su cuerpo, hay que saber lo que te sienta bien cuando comes, como reaccionas  ante según que medicación, …si le prestas atención a tu cuerpo, te ayudas más.

Si es un dolor intenso y puedes decir con esta pastilla tengo suficiente, pero si es un pequeño dolor y lo puedo aguntar, para qué voy a tomarlas, vivo con ello, no me medico enseguida para no tener moletias ni dolor.

  • Cuando has explicado a los oncólogos, a los médicos que han intervenido en tu proceso que estabas utilizando paralelamente tratamientos naturales ¿Han tenido interés en conocerlos, en investigar, o se ha quedado el tema encima de la mesa?

Se ha quedado encima de la mesa. Ellos me miraban, me escuchaban, no me decían que no lo tomara, lo respetaban… sobretodo los médicos jóvenes. Los médicos más mayores no me decían nada porque me veían segura, convencida. Me miraban  un poquito así como diciendo “bueno, haz lo que quieras”.

  • ¿Tampoco les preocupaba que puedieran interferir o potenciar la quimioterapia?

No, no, no me preguntaban. Les decía que me habían funcionado, que me iba bien. Me visitaban, me veían mejor, la analítica estaba mejor, pues se callaban.

Al digestólogo le dije que me estaba tomando aloe vera y me preguntó qué era eso y se lo expliqué. Se me quedó mirando y le dije:

-“mire doctor, ya sé que ponen aloe vera al jabón, a los limpiadores del hogar, pero no tiene nada que ver una cosa con la otra. Una cosa es el márketing y otra cosa es el aloe vera medicinal, aunque el primero desprestigie al uso medicinal”. Me hizo un gesto: bueno, vale.

Pero como vió que estaba bien a nivel digestivo y hepático la segunda vez me preguntó qué dosis tomaba -3 tomas al día antes de las comidas-, si era líquido. Le  expliqué dónde lo vendían, las diferentes calidades, “ya sé que en el supermercado también lo venden como tantas otras cosas naturales”…

No sé si en lo sucesivo lo probará o recomendará a sus pacientes. Muchas personas lo pasan muy mal. Yo había tomado muchas pastillas para facilitar la digestión, para el hígado, para proteger la mucosa, he tomado tantas medicaciones! El jarabe para proteger la mucosa me iba bien al principio pero un rato después de tomarlo me encontraba mal.

Fue el único que mostró interés por el aloe vera, no es muy mayor, debe tener unos 49 años.

  • ¿Quién fue tu apoyo a lo largo de todo el proceso?

Mi hija Mireia, es a quien tengo que agradecerle mucho, ¡pero mucho!

Mireia, aunque sea hija única, es muy independiente, es suya sin embargo la encuentras cuando la necesitas. Ella con respecto a la familia sabe que la tiene y la quiere pero no forma parte de su vida. Sin embargo ante un problema grave yo me la he encontrado al cien por cien, turnándose con su padre, hablando con los médicos, incluso llamándole yo la atención a veces cuando ella manifestaba su desacuerdo con algunas decisiones.

Tenía detalles que me ayudaban, por ejemplo me traía un bocadillito de jamón que luego me sentaba fatal pero me apetecía en aquel momento, se quedaba muchas noches haciéndome compañía, me explicaba cosas, nos reíamos, me distraía.

El Dr. Carles, el oncólogo, me dijo una vez:

-“Es usted una enferma muy pesada que siempre se queja”- y me hizo un gesto señalándome a Mireia.

“Pega caña su hija”… y ella le contestó:

-“No, yo no pego caña, es que yo quiero saber el por qué de las cosas”.-  Mireia  no paraba de preguntar.

Con Paco, mi marido también, pero era distinto. Mi hija me ayudó a nivel emocional, nunca le pedía nada, con su apoyo moral tenía bastante. Mi marido me ayudó en casa.

  • ¿Tener criterio es ser pesada?

Igual si. A veces solucionaba muchas cosas con las enfermeras especialistas en oncología, otras veces con el médico. Igualmente veía que trataban a mi hija con mucho cariño y agrado. Las enfermeras reconocieron que: “la mayoría de las personas vienen aquí, aceptan lo que se les dice, lo que hay, es por falta de conocimientos” Pero Mireia no, ella  se informaba, preguntaba, rebatía.

Actualmente me encuentro bien, superando las pequeñas secuelas que aún quedan. La Dra. Marta Suárez es quien está realizando el seguimiento, los controles y me siento arropada por ella. Agradezco su buena disposición yla alegría que me transmite cuando una prueba sale bien, se alegra conmigo, no por mí.

  • ¿Has cambiado a partir de la experiencia de cáncer?

A ver,  el 100% no cambias yo por lo menos. Hay gente que dice que si, igual tiene fuerzas para eso,  yo tanto no, y menos cuando eres mayor. Pero si que cambias en la forma de vivir, me ha ayudado a hacer las cosas más en consonancia con lo que yo soy.

A  mi la vida cotidiana, la monotonía me ha agobiado siempre, había pasado etapas de tristeza por ese motivo, las superaba ,pero las he tenido. Una vida tan lineal no va conmigo, yo elegí una vida así, luego de mayor me di cuenta, y fui buscando soluciones.

Antes del cáncer estaba más aburrida, más triste, y ahora me encuentro más contenta, por la mañana estoy más optimista, si tengo que hacer cosas que no me gustan las hago de otra manera, he asumido cosas que antes me costaban. Hay pequeñas cosas que antes no me distraían y ahora me distraen, le estoy sacando más partido a la vida.

Solucioné además un tema pendiente. Una de mis hermanas y yo estábamos distanciadas, mis padres hacía años que habían fallecido, yo quería mucho a mis padres, y cuando enfermé pensé mucho en ellos y más en mi madre, la encontraba a faltar.

En aquel momento necesitaba a mi madre, la necesitas porque es la que realmente te da todo por nada y pensé que esta situación  no les gustaría nada ni a mi madre ni a mi padre. Además no sabía si iba a vivir o   no… ¡pues ahora es el momento! llamé a mi hermana y me limpié el sentimiento de que lo tenía que haber hecho  antes, no quería seguir así. Puse en orden temas que estaban pendientes.

  • ¿Deseas compartir algo más con nosotros?

No sólo me dirijo a las personas que tienen o han tenido cáncer,  sino a cualquier persona que vea que puede solucionarse sus pequeñas cosas:  ¡que lo haga!, se sentirá bien.

Que luchen, que no tiren la toalla, que tienes épocas buenas y épocas malas. Creo que siempre hay que buscar alternativas para todas las cosas  y más en medicina, que hay muchas. Hay que tomar ejemplo de Alemania y Suiza que hace muchos años que han incorporado en la sanidad pública la homeopatía y las terapias naturales.

Es importante tener una autonomía propia, no sólo a nivel económico, sino ser tú misma y trabajar el propio conocimiento del cuerpo y de la persona.

Quiero agradecer también los cuidados recibidos por los médicos, enfermeras y profesionales sanitarios que me han atendido durante el proceso de enfermedad. Me he sentido cuidada y acompañada.

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Muchas gracias Manuela por compartir tu experiencia. Admiro tu confianza, tu determinación y tu coraje en momentos de tanta fragilidad. Tu testimonio es un faro de luz que nos ilumina a todos.

Al mismo tiempo, tus vivencias nos obligan a reflexionar sobre quién o qué es el centro de atención de nuestro sistema sanitario y sobre cómo estamos cuidando.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero