LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (III)

 Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad


Capítulo tres:

“Lo que conocemos como enfermedad es la etapa terminal de un desorden mucho más profundo, y para asegurarse de un éxito completo en el tratamiento, es evidente que tratando sólo el resultado final éste no será completamente efectivo hasta que la causa básica sea eliminada. Hay un error primario que puede cometer el hombre, y es actuar contra la unidad; esto se origina en el egoísmo. Por eso también podemos decir que no hay más que una aflicción primaria: el malestar o la enfermedad.

Y como una acción contra la unidad puede ser dividida en varios tipos, también puede la enfermedad -el resultado de estas acciones- ser separada en varios grupos principales que corresponden a sus causas. La naturaleza misma de la enfermedad será una guía útil para asistir al descubrimiento del tipo de acción que debe emprenderse contra la divina ley del amor y la unidad.

Si tenemos en  nuestra naturaleza suficiente amor para todas las cosas, sólo podemos no hacer el mal; porque ese amor detendrá nuestra mano en cualquier acción, nuestra mente ante algún pensamiento que pueda herir a los demás. Pero aún no hemos alcanzado ese estado de perfección; si lo hubiéramos hecho, nuestra existencia aquí no tendría sentido. Pero todos nosotros buscamos ese estado y avanzamos hacia él, y aquellos de nosotros que sufren en la mente o el cuerpo están, por estos mismos sufrimientos, siendo conducidos hacia ese estado ideal; y con sólo aprender esta lección, no sólo aceleraríamos nuestro paso hacia esa meta, sino que también nos libraremos de la enfermedad y la angustia.

En cuanto entendemos la lección y el error es eliminado, ya no hay necesidad de la corrección, porque debemos recordar que ese sufrimiento en sí mismo es beneficioso, hasta el punto que nos informa cuando hemos tomado el camino equivocado y acelera nuestra evolución hacia su gloriosa perfección.

Las primeras enfermedades reales del hombre son defectos tales como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia; y cada uno de éstos, si los consideramos por separado, se verá que son adversos a la unidad. Tales defectos, ya que éstos son la enfermedad real (utilizando la palabra en su sentido moderno), y es la continuidad y la persistencia en esos defectos después de que hayamos alcanzado este estado de desarrollo en la que nos damos cuenta de que son inadecuados, lo que precipita en el cuerpo los resultados perjudiciales que conocemos como enfermedad.

El orgullo se debe, primeramente, a la carencia de reconocimiento de la pequeñez de la personalidad y a su total dependencia del alma, y en no advertir que todos los éxitos que pueda tener no son sino bendiciones otorgadas por la divinidad interior; en segundo lugar, la pérdida de sentido de la proporción, de la insignificancia de uno frente al esquema de la creación. Como el orgulloso rehúsa invariablemente a inclinarse con humildad y resignación ante la voluntad del gran Creador, comete acciones contrarias a esa voluntad.

La crueldad es la negación de la unidad del todo y una equivocación en comprender que cualquier acción adversa a otra es una oposición al todo, y por tanto una acción contra la unidad. Ningún hombre pondría en práctica sus efectos injuriosos contra sus seres cercanos o queridos, y por la ley de la unidad tenemos que crecer hasta que podamos comprender que todos, como parte de una totalidad, han de sernos queridos y cercanos, hasta que incluso quienes nos persiguen hagan surgir en nosotros sentimientos de amor y compasión.

El odio es lo contrario del amor, el reverso de la ley de la creación. Es contrario al esquema divino en su totalidad y una negación del Creador, pues sólo conduce a desarrollar acciones y pensamientos adversos a la unidad y opuestos a los dictados del amor.

 El egoísmo es también la negación de la unidad y de las obligaciones que debemos a nuestros hermanos los  hombres, anteponiendo sus intereses al bien de la humanidad y al cuidado y protección de quienes nos son más cercanos.

La ignorancia es el fracaso del aprendizaje, rehusar a ver la verdad cuando se nos ofrece la oportunidad, y conduce a muchos actos erróneos, como sólo pueden existir en la oscuridad y no son posibles cuando la luz de la verdad y el conocimiento nos rodea.

La inestabilidad, la indecisión y la debilidad aparecen cuando la personalidad rehúsa a dejarse regir por el ser superior, y nos lleva a traicionar a los demás por culpa de nuestra debilidad. Estas condiciones no serían posibles si tueviéramos en nosotros el conocimiento de la divinidad inconquistable e invencible que es nuestra realidad última.

La codicia lleva al deseo del poder. Es una negación de la libertad y la individualidad de cada alma. En lugar de reconocer que cada uno de nosotros está aquí para desarrollarse libremente en su propia línea, de acuerdo sólo a los dictados de su alma, para incrementar su individualidad, y para trabajar libremente y sin trabas, la personalidad codiciosa desea dictar, moldear y mandar, usurpando los poderes del Creador.

Estos son los ejemplos de la enfermedad real, el origen y las bases de todos nuestros sufrimientos y angustias. Cada uno de estos defectos, si persiste en ellos, contrariando la voz del yo superior, producirá un conflicto que necesariamente se reflejará en el cuerpo físico, produciendo sus propios y específicos tipos de enfermedad.

Ahora podemos ver cómo cualquier tipo de enfermedad que podamos sufrir nos llevará a descubrir el defecto que yace bajo nuestra aflicción

– Por ejemplo, el orgullo, que es arrogancia y rigidez de mente, dará lugar a esas enfermedades que producen la rigidez y el endurecimiento del cuerpo.  

– El dolor es el resultado de la crueldad, ya que el paciente aprende por medio de su sufrimiento personal a no infligirlo en los demás, desde un punto de vista físico y mental.

Las penalidades del odio son la soledad, las cóleras violentas e incontrolables, los tormentos nerviosos y las condiciones de la histeria.

Las enfermedades de la introspección -neurosis, y condiciones similares-, que privan a nuestra vida de tantas alegrías, están provocadas por un excesivo egoísmo.

La ignorancia y la falta de sabiduría traen sus dificultades propias a la vida cotidiana, y además, si se produce una persistencia a negarse a ver la verdad cuando se nos brinda la oportunidad, la consecuencia es la miopía y el desgaste de la vista y el oído.  

La inestabilidad de la mente conduce al cuerpo a la misma cualidad, con todos los distintos desórdenes que afectan al movimiento y la coordinación.

– El resultado de la codicia y el dominio de los demás son esas enfermedades que harán de quien las padece un esclavo de su propio cuerpo, con deseos y ambiciones frenados por la enfermedad.

Por otra parte, la propia parte del cuerpo afectada no es acciental, sino que concuerda con la ley de causa y efecto, y una vez más será una guía que nos ayudará:

Por ejemplo, el corazón, la fuente de la vida y por tanto de amor, se ve atacado cuando especialmente el lado amoroso de la naturaleza frente a la humanidad no se ha desarrollado o se ha utilizado erróneamente; una mano afectada denota una acción fallida o errónea; si está afectado el cerebro, que es el centro de control, esto indica falta de control personal. En cuanto se establece la ley, todo se acomoda a ésta.

Todos estamos dispuestos a admitir los muchos resultados que siguen a un estallido de violencia, al shock producido por una súbita mala noticia. Si asuntos tan triviales pueden afectar así al cuerpo, cuánto más graves y profundamente arraigados más prolongado será el conflicto entre el alma y el cuerpo,

¿cómo asombrarnos cuando el resultado produce padecimientos tan graves como las enfermedades que hoy nos afligen?


Sin embargo, no hay motivos para deprimirse. La prevención y cura de la enfermedad surge del descubrimiento de nuestros fallos interiores, y erradicando este defecto con el recto desarrollo de la virtud que tendrá que destruir; no combatiendo el mal, sino aportando un flujo tal de la virtud opuesta que quedará barrida de nuestras naturalezas.”


* * *


Queridos Lectores:

Dentro de las causas multifactoriales de la enfermedad, las emociones suelen estar relegadas a un segundo plano o incluso ni siquiera llegan a contemplarse como un factor determinante y/o detonante de la enfermedad o desequilibrio físico.

La psiconeuroendocrinoinmunología  es la ciencia que estudia la interconexión y la comunicación del sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmunológico. Cada emoción  tiene su propia  bioquímica, y la toxicidad de algunas emociones como el miedo, la rabia, la tristeza pueden favorecer el desequilibrio y finalmente, la enfermedad.

Del mismo modo, prestar atención a la simbología y al sentido de la enfermedad es imprescindible para avanzar en el proceso de curación. Lejos de vivirlo como un castigo o como una realidad limitante, comprender el “por qué” y el “para qué” de la enfermedad aporta luz, conocimiento y por tanto libertad.

Bach nos invita a prestar atención, a tomar conciencia de  la responsabilidad personal hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Nos invita también a desarrollar las cualidades opuestas  a las manifestaciones del egoísmo para favorecer el bienestar, el equilibrio interior y poner en marcha los mecanismos propios de autocuración.

Deseo subrayar especialmente el último párrafo del capítulo ya que conecta con un enfoque de  la enfermedad  no basado en “luchar y combatir” sino en aportar las ayudas necesarias para que el organismo ponga en marcha mecanismos de depuración, desintoxicación y regeneración.  Cooperar vs combatir…

Un abrazo y los mejores deseos de Salud para vosotros,


<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


Os recomiendo: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20101229/54095622430/las-plantas-tienen-neuronas-son-seres-inteligentes.html



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* Sinergia, Salud y Vida: Un acercamiento a Edward Bach.

Queridas/os lectoras/es:

Me  apetece estrenar  “Sinergia, Salud y Vida” reflexionando en torno a un capítulo de las Obras Completas de Edward Bach.

En este espacio presentaré diferentes textos, terapias y enfoques de la salud y el cuidado  que promueven el conocimiento interior y el desarrollo de las propias capacidades de equilibrio y curación que todos poseemos.

Espero os resulte interesante y que a través de vuestras reflexiones y comentarios, cada post se vaya enriqueciendo.

¡Muchas gracias!


A continuación, comparto una  carta escrita por Edward Bach en 1933 y que podéis encontrar en sus Obras Completas:


CARTAS Y MISCELÁNEA

(1933-1936)

Marlow, 1933

En lo relativo al principio básico, la falta sobre la tierra es el deseo de cosas mundanales: un gran peligro en el cielo es la codicia y un deseo excesivo por las cosas espirituales.  Y así como en la tierra la codicia puede ser un obstáculo para la elevación del alma, se encontrará el mismo fenómeno en la vida espiritual, donde la completa humildad y el servicio son más necesarios que el deseo de perfección.

El deseo de ser bueno, el deseo de ser Dios, puede ser un gran impedimento en la vida espiritual, así como el deseo de poder o posesiones es una experiencia terrenal. Cuanto más evolucionamos, lo  más elevado debe ser la humildad, la paciencia y el deseo de servir.

En el viejo sendero se combatía la codicia por el oro (el oro es el emblema del poder terrenal); en el nuevo mundo, extraño como parezca, se combate la codicia por el bien.

El obstáculo al avance espiritual es el deseo de progreso.

En este Reino, el <<ser>> es no aspirar: el <<ser>> conlleva su propia recompensa. Esto se refiere no sólo a esta vida, sino más bien a aquellos que buscan el mundo espiritual. No debe haber deseo de ser bueno, ni deseo de rápidos progresos o perfección, sólo es necesaria la humilde satisfacción de esperar a ser llamados a lo más alto.

En este dominio no progresamos por nuestro propio esfuerzo, sino que simplemente esperamos a ser considerados dignos.

Sobre la tierra, esfuerzo: en el cielo, lo inverso.

Esto significa que incluso hacer grandes sacrificios por el deseo de obtener grandeza espiritual es erróneo.

El único camino es el servicio hecho de forma impersonal, ni siquiera para la promoción espiritual, sino sólo por el deseo de servir.

Debemos acostumbrarnos a pensar que nuestros cuerpos no cuentan, que el yo no debe existir; luego debemos comprender que nuestras almas no deben contar. Para ello, muchísimas personas deberán ser capaces de trascender su naturaleza física y realizar su espiritualidad.

Obras completas del Doctor Edward Bach.


REFLEXIÓN PERSONAL:

Las Obras Completas de Bach son una fuente inagotable de conocimiento y sabiduría. Unos textos de gran belleza que, al margen del interés que pueda despertar en cada uno de nosotros el conocimiento de los remedios florales,  hablan de auto-conocimiento, de sentido de vida y de profunda comprensión del ser humano. Hablan también del significado de salud y enfermedad, de “la medicina del futuro”, de auto-cuidado, del “oficio” de ser padres y madres, de Amor, Unidad y Conexión.

Para acercarnos a su obra debemos situarnos en los años 30. Edward Bach (1886-1936) fue un  médico de gran prestigio y reconocimiento por parte de sus colegas de Londres. Pionero en investigación médica, era creyente y masón. En ese contexto personal y profesional, deja una vida acomodada para seguir los dictados de su alma y encontrar unos remedios naturales que favorecieran la capacidad de curación del ser humano.

Este texto, como el resto de su obra, resulta increiblemente actual, responde a preguntas y planteamientos que a día de  hoy, nos seguimos cuestionando. A pesar de un lenguaje en ocasiones algo críptico o simbólico, su mensaje  es claro.

De esta carta en concreto, me llama la atención como habla de lo que actualmente llamaríamos fluir en armonía con nuestro entorno; vivir con humildad y coherencia, ser útiles a los demás respetando sus deseos y necesidades, cultivar el desapego y acoger y aceptar todo aquello que nos ofrece la vida.

Por duro e incomprensible que resulte en ocasiones, todo lo que ocurre tiene una razón de ser, un aprendizaje implícito, forma parte de un gran puzle o  mandala en el que cada pieza  es imprescindible, cada pieza encaja.  Una vez completado,  adquiere significado y sentido.

Cada puzle, cada mandala, cada estructura energética personal en definitiva, está  ligada al puzle de vida de cada ser vivo con el que nos relacionamos creando una sinergia, un resultado que es mucho más que la suma de las partes. En la medida en que cada pieza se coloca adecuadamente, todas las estructuras relacionadas se modifican.

De ahí la importancia de ser conscientes de nuestra responsabilidad, desarrollarla y ejercerla. Todo está en Todo, todo influye en la Unidad.

En ese vivir, fluir y servir…,  nos hacemos merecedores de la sabiduría y la plenitud espiritual, no como búsqueda o respuesta a una necesidad, sino como la consecuencia natural de una forma coherente, armónica y responsable de vivir la vida.

< De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Entrevista a MIRIAM SUBIRANA, Artista, Escritora y Coach: “Me preocupa la ignorancia que invade el planeta. Quiero crear espacios de conversaciones generadoras de esperanza y plenitud”.

Queridos Amigos:

Os presento a Miriam Subirana, Doctora en Bellas Artes por la UB. Actualmente coordina  Yesouisi, un espacio de creatividad, espiritualidad y coaching. Imparte además, seminarios en los que combina la sabiduría del pensamiento oriental con la práctica de la inteligencia emocional, las habilidades de liderazgo y el Appreciative Inquiry, el uso de la creatividad y técnicas de coaching y meditación para fomentar el auto-descubrimiento.

Desde 1983 hasta 2008 se dedicó al servicio a través de  la Universidad Espiritual Brahma Kumaris, donde  ha coordinado diversos proyectos. Desde 1986 hasta abril de 2008 fue  presidenta de la Asociación Espiritual Mundial Brahma Kumaris en España.

Autora de los libros “Vivir en Libertad”, “¿Quién manda en tu vida?”, “Atreverse a Vivir”,  y “Creatividad para reinventar tu vida”. Acaba de publicar “Cómplices”.

* * *

 

¿Quién es Míriam Subirana?

Amante de la vida, el arte, la belleza y la creatividad. Desde pequeña me he preocupado por las injusticias sociales y he participado en proyectos de ayuda a la humanidad.

  • ¿Dónde reside tu fuerza?

En el arte: mi experiencia como pintora me ha llevado a exponer en más de 15 países en tres continentes en los últimos 20 años.

He dirigido la creación de dos galerías de arte en Mount Abu y Agra (la India).

En la escritura: he publicado varios libros,  y diversos artículos.

En la experiencia impartiendo conferencias y seminarios en diferentes ciudades de España, Europa, América, Asia y Australia.

Y en mi trabajo personal a través del silencio, la meditación, el estudio y la reflexión.

  • ¿Qué tienen en común el arte, el crecimiento personal, la espiritualidad y el desarrollo del pensamiento positivo?

El arte es la expresión sublime del ser humano. El arte conecta nuestros sentimientos y vivencias con el mundo espiritual, con el otro y con lo divino.

El arte combina muchos lenguajes para expresarnos.

El arte nos ayuda a conocernos y comprender lo que subyace en nuestro interior. Por esto la creatividad y el arte nos ayudan a crecer.

De ahí el boom que ha habido en la última década de terapias basadas en lenguajes artísticos. (arteterapia, musicoterapia, danzaterapia, teatroterapia, etc.).

La creación artística surge del silencio interior, entre nota y nota hay silencio. En ese silencio escuchamos nuestros pensamientos y podemos redirigirlos hacia lo positivo.

En definitiva somos creadores de nuestros pensamientos y ¿Para qué vamos a crear pensamientos dañinos para nosotros y para los demás? Lo que pensamos acaba saliendo a través de nuestras actitudes, palabras y acciones.

  • Algunas personas tienden a dinámicas de pensamiento circular, recurrente y negativo; también a la hiperpreocupación causándoles mucho sufrimiento. ¿Qué les propondrías para romper esa inercia?

–  Bañarse de una ducha de pensamientos positivos.

– Crear distancia sana con lo que les causa esos pensamientos, distancia sana con las personas o situaciones. Desde la distancia podemos observar y ver. Por eso viajar o salir de la realidad cotidiana nos ayuda a ver lo atrapados que estamos en ella.

– Meditar para conseguir esta distancia.

– Leer libros que tengan contenidos que nos lleven a la reflexión y al pensamiento positivo.

– Conversar con amigos sobre otros temas. Cuanto más repetimos lo que pensamos más lo reforzamos. Hemos de salir de esa repetición.

– Crear conversaciones que tengan sentido.

– Participar de seminarios y talleres que nos abran la mirada a otros horizontes.

  • ¿Cómo podemos incorporar la creación y la práctica del pensamiento positivo en nuestra vida?

Para crear y practicar el pensamiento positivo necesitamos:

-Voluntad.

-Determinación.

-Escuchar y ver desde otra perspectiva.

-Cuestionar nuestras creencias.

-Ejercitar la mente: gimnasia mental positiva.

  • El culto al ego y el miedo son en ocasiones, las dos caras de la misma moneda. ¿Desde dónse se trabaja la toma de conciencia y el desapego?

Meditar, meditar, meditar.

Despertar, ser consciente, estar atento, estar presente, alerta y consciente.

  • ¿Qué es para ti la Libertad?

Ejercitar la capacidad de elección. Ser íntegro con nuestras elecciones y decidir según nuestra consciencia.

  • En la sociedad actual conviven diferentes modelos familiares ¿Hacia dónde debería evolucionar la educación de los niños? ¿Quiénes están implicados?

Educar en la libertad.

La comunidad educativa está implicada.

  • ¿Qué temas te preocupan epecialmente?

La ignorancia que invade el planeta.

Quiero crear espacios de conversaciones generadoras de esperanza y plenitud.

  • ¿Qué transformaciones consideras imprescindibles en la sociedad actual?

Despertar la consciencia espiritual en las personas y aplicarla en la vida diaria: en las relaciones interpersonales, entre comunidades y países; en la política, la educación, la empresa, la universidad, las religiones.

  • ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

Coordino el espacio Yesouisi, espacio de creatividad, espiritualidad y coaching.

Ofrezco acompañamiento espiritual a las personas y doy cursos, seminarios y conferencias sobre la inteligencia espiritual, liderazgo y armonización en las relaciones.

  • ¿Qué nos recomendarías para vivir de manera coherente y respetuosa con la Vida?

– Practicar silencio.

– Hablar menos.

– Reflexionar.

– Ser coherente en cómo ganas y usas el dinero.

– Practicar la NO-violencia activa.

  • ¿Qué es meditar?

La meditación es el viaje hacia el interior de tu ser, aunque de hecho no hay viaje, ya que tu centro interior está a un segundo y a ninguna distancia de ti. Por tanto, puedes acceder a él cuando quieras y en donde estés.

Con la práctica aprendes a vivir en ese espacio y desde tu corazón espiritual. Al relacionarte con el mundo, aprendes a no desconectar de tu centro. Permaneces conectado con lo esencial.

La meditación te da la fuerza necesaria para superar los obstáculos y para levantarte después de una caída. Te ayuda a mantener la distancia sana para no perder la visión “de águila” y así conservar el desapego necesario.

En la meditación accedes a todo tu potencial de ternura y no temes abrirte a dar y recibir. Sabes que nadie puede quitarte lo que eres ni puede herir tu corazón espiritual.

La meditación es un estado del ser, no sólo algo que hacemos. Es el puente que te ayuda a ir de la teoría a la práctica. Te aporta la claridad, la energía y el discernimiento para realizar tu sueño y tu ideal.

Te ayuda a que no pienses demasiado, sino lo justo y necesario. Cuando piensas demasiado, las pequeñas cosas se agrandan y se convierten en problemas.

Con la meditación aprendes a mantener la perspectiva de las cosas, de manera que te estabilizas. Tu pensamiento se llena del poder de la energía pura, de la confianza y la determinación. Así superas las preocupaciones.

  • ¿Nos regalas una meditación sencilla y asequible para todos?

Meditación: El observador desapegado

Soy consciente del momento presente y del tiempo… El mundo entero está allí fuera… Me desentiendo por un momento de lo que está sucediendo a mi alrededor… Es como si el mundo continuase girando, pero me he parado unos minutos y me he convertido en un observador… Mentalmente, doy un paso atrás… miro a mi alrededor como si estuviera en el interior de una habitación… la habitación de mi mente… En este lugar, puedo estar conmigo mismo… en paz… calmado… libre… Aquí no tengo presiones, ni preocupaciones, ni miedos… Nada ni nadie puede influirme… Puedo pensar… ver las cosas como realmente son…

Estoy sentado como un observador, viendo a través de dos ventanas… Estas ventanas son mis ojos… No soy los ojos… Soy consciente de quién está observando a través de estos ojos… Soy distinto de todo lo que estoy viendo…

Percibo esa separación entre el observador y lo observado… Observo las cosas que me rodean sin juzgar, sin analizar… Simplemente observo permaneciendo en paz conmigo mismo…

Veo este mundo como un escenario de una gran obra de teatro ilimitado… cada ser humano es un actor interpretando su propio papel… yo simplemente observo desde mi habitación interior… las cosas vienen y se van… nada es permanente… No necesito preocuparme por nada ni por nadie… dejo que las cosas sean… fluyan… estoy en paz… calmado… comparto esta vibración de paz con todo lo que me rodea.

* * *

Estimada Miriam:

Es un honor darte la Bienvenida a la familia del blog. 

Muchas gracias por acercarnos tu sabiduría y recordarnos la importancia de cultivar el silencio, la meditación, y la reflexión en el día a día.

Un abrazo enorme,

Elena Lorente Guerrero