Viaje al Hara

Estaban de tertulia. Todos se habían retirado de la mesa después de cenar, en cambio ellas seguían conversando agradablemente, como viejas amigas.

Acababan de conocerse, y así, como si nada se fueron poniendo al día sobre sus respectivas vidas. Ana, de 74 años, le contaba a Carmen sobre los buenos tiempos, cuando regentaba una peluquería. ¡Le encantaba su trabajo! Peluquería y belleza habían sido su mundo, y lo seguían siendo, ¡Sólo había que verla! El cabello y el rostro impecables. Y es que además no podía evitarlo, de manera casi inconsciente ya había tomado las manos de Carmen entre las suyas y aplicado crema hidratante. Le estaba dando un masaje que con sólo mirar, relajaba.

¡Qué gusto contemplar a aquellas dos mujeres! alegres, riendo, llenas de vida envueltas en una atmósfera de cariño y complicidad. Nadie hubiera sospechado que Ana está en la etapa inicial de la enfermedad de Alzheimer, ni que Carmen, a sus 90 años, acaba de superar un ictus y aunque está estupenda, a menudo se despista, se desorienta, se le olvidan las cosas. Eso sí, ambas aparentan diez años menos tanto por su aspecto físico como por sus ganas de vivir.

 Y así de felices estaban cuando Carmen, emocionada, agradeció el masaje. Ana miró con nuevos ojos aquellas manos viendo entonces las huellas del paso del tiempo, suspiró y levantando la vista le preguntó:

          – ¿Qué edad tienes querida?

          – Pues ya son 90 si no me equivoco. Tengo 90 ¿verdad?Preguntó en voz alta.

Y lo que pude presenciar en aquel preciso instante fue absolutamente maravilloso. Ana rebosaba amor, seguía mirando a Carmen, ahora con gran ternura. Dejó de masajear las manos para simplemente sostenerlas entre las suyas de manera compasiva. Debía sentirse la adolescente de la familia, ¡y con razón!

Lo siguiente fue levantarse de la silla, invitando a Carmen a hacerlo también, y cuando las dos estuvieron frente a frente espontáneamente se fundieron en uno de los abrazos más tiernos y amorosos que he visto en mi vida. El amor inundó la sala, nos traspasó a todos. Se paró el tiempo.

Al cabo de poco aún emocionadas, se despidieron deseándose felices sueños. Ana se fue a su habitación y Carmen se quedó un rato más en la sala de estar interesándose por todos los ancianos, uno a uno, como acostumbra. Os aseguro que el modo en que se dirige e interactúa con ellos es digno de la mejor formación en acompañamiento y relación de ayuda.

Lo primero que hace es acercar su silla para sentarse junto a la persona a la que se va a dirigir, justo en el ángulo perfecto que le permite estar junto a ella mirándole a los ojos. Pide permiso, y se sienta a su lado inclinando ligeramente el cuerpo hacia adelante, mostrando interés. Lo siguiente es un saludo con una sonrisa amplia y cálida, toma una mano entra las suyas y pregunta:

  • Hola querida ¿Cómo estás? ¿Necesitas algo?

Les escucha, se desvive por atenderlos, acerca un vaso de agua a quien lo pide, da conversación, un beso, o presencia y compañía con una atención y un cariño que emocionan. Y así lo hace exactamente con todos, feliz, generosa, entregada, dándose y llenándose con cada uno de ellos. Sin duda, ese debe ser su secreto para haber llegado a unos espléndidos 90.

Queridos amigos, estas dos hadas buenas nos traen este breve cuento que no por real está exento de moraleja:

  • La actitud empática, la compasión, el amor no nacen de la mente sino del corazón.
  • El amor y la compasión nos liberan de la esclavitud del ego, de sus exigencias, de sus trampas, del ensimismamiento. A través del amor y de la compasión el ego se pone a nuestro servicio para manifestar y desarrollar nuestra verdadera esencia.
  • Estar centrados, en nuestro centro,  en el Ser, no tiene que ver con la cabeza, ni con la cognición, ni con el pensamiento. Estar centrado está relacionado con lo que los japoneses denominan Hara, nuestro vientre, el lugar de donde brotan la vitalidad, la fuerza, la energía, la estabilidad, el equilibrio y la presencia.
  • Necesitamos estar centrados para ser amorosos y compasivos, lo mismo que necesitamos cultivar el amor y la compasión para estar centrados.
  • La mejor herramienta para bajar de la cabeza al vientre es la respiración. Permanecer atentos a la inhalación y a la exhalación, al vientre que expande y se contrae nos ancla, nos centra, nos reconecta. Por algo será que la vida no se gesta en la cabeza sino en el vientre.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

Entrevista a ELEANOR OYSTON, Fundadora del programa de formación en masaje oncológico en Australia: “Las manos y el corazón son uno. El tacto es vital para la sanación y la paz”

Queridos amigos:

Es un placer presentaros a Eleanor Oyston, una mujer magnífica que lleva toda su vida investigando, comprendiendo el cáncer y  poniendo el corazón y el alma en lo que hace.

Un buen día, tras 30 años detrás de un microscopio observando y estudiando el comportamiento de las células cancerosas, decidió dejar atrás el laboratorio y empezar a trabajar con personas usando el mejor instrumento que tenía a su disposición, las manos.

Desde entonces, lleva 17 dedicada a la mejora del bienestar y de la calidad de vida de las personas con cáncer, formando a terapeutas de masaje oncológico y llevando esta terapia complementaria a los hospitales.

Os dejo con Eleanor y su fascinante historia. ¡Disfrutad!

  • Viajamos a los inicios de tu trabajo en el laboratorio, el lugar donde se fraguó toda una vida dedicada a  las personas con cáncer.

Empecé en hematología en 1967 cuando todavía hacíamos el recuento de células blancas en placas de cristal con una cuadrícula, un hemocitómetro. Se nos asignó la tarea de crear la primera máquina de recuento de células blancas en nuestro hospital, y me las arreglé para expulsar el fluido de compensación de masas de mercurio en el suelo. Mi jefe acudió de inmediato para ayudarme a recoger las bolas de mercurio y me advirtió que protegiera mi anillo nuevo de compromiso ya que habíamos reunido el mercurio y devuelto al tubo de equilibrio de la máquina de recuento de células blancas con las manos.

Muchos aspectos del trabajo en un laboratorio médico eran muy diferentes en aquel entonces de los procedimientos  establecidos hoy en día que cumplen los requisitos de salud y seguridad laboral. Además, la comprensión del examen microscópico de frotis de sangre estaba en sus inicios.

Para comprender el funcionamiento de la médula ósea aprendí toda la gama de células, inmaduras y maduras, utilizando un microscopio de luz. Las imágenes del Microscopio Electrónico estaban a años de distancia. Aprendí utilizando un microscopio de múltiples cabezas. Como técnico de laboratorio realizaba la preparación en fresco de la muestra de médula ósea y me sentaba con el patólogo mientras él o ella daba sentido a ese mar de células antes que ellas. Lo que aprendí fue que era muy difícil estandarizar la interpretación de las células y lo que las diferencias perceptibles podrían significar.

Aprendí mucho más de lo que observaba a través del microscopio. Preparaba al paciente para la extracción de muestra de médula osea, era testigo del sufrimiento y el miedo al procedimiento, y trabajaba con la muestra a través de los procesos de laboratorio. Después me sentaba con el patólogo mientras concluía el diagnóstico definitivo o el diagnóstico y tratamiento más probable. Toda mi formación en hematología, histología y citología fue así. Hice un aprendizaje muy completo.

Una Noche Buena, siendo la técnico de laboratorio de guardia, me encontré realizando todas las pruebas de laboratorio que me pidieron para un paciente a sabiendas de que el frotis de sangre era urgente, así que llamé al hematólogo y nos sentamos juntos para observar una población de células que representaba una leucemia mieloide aguda. El paciente tenía 12 años. En aquel momento me di cuenta de que yo había sido la primera en ver “las células que cambiarían la vida” y la que escribió un informe que sería aceptado y firmado por el patólogo, y cambiaría la vida de toda una familia, una escuela y un barrio, para siempre. Tenía 19 años.

  • Debió de ser una experiencia muy impactante para ti y una gran responsabilidad también. ¿Qué pasó después?

Creo que floté en esa confusión ya que no tenía lenguaje para expresarme y la cultura de laboratorio no nos alentaba a ‘sentir’. Éramos estoicos y profesionales. Me tomó otros 20 años encontrar profesores que hubieran escrito sobre la filosofía de la salud y las actitudes culturales hacia la curación en mi cultura occidental.

Tener mis propios hijos se convirtió en una fuerza imparable dentro de mi.  Con 25 años era madre de dos niñas. Mis hijas me llevaron a un nuevo nivel de “estar ocupada” que me dio el propósito y un sentimiento de ser y de hacer las “cosas correctas en el momento adecuado”.

Cuando mis hijas estaban en preescolar (1976) quise volver al trabajo, y la cultura australiana era muy anti madres trabajadoras. Mis compañeros me consideraban una madre negligente y los profesores del colegio no me avisaban cuando mis hijas recibían premios porque estaban convencidos de que no me interesaba. Era una madre trabajadora.

Me formé en la especialidad de diagnóstico citológico con el primer profesor de citología en Australia.  El Profesor Barter era un líder inspirador en este campo y todos absorbimos su sabiduría y experiencia. La citología fue desarrollada en la década de 1950 con base en el estudio de las células exfoliadas desarrollado por un médico griego, Georgios Papanikolaou. En 1976 empecé a estudiar citología, un nuevo campo de conocimientos.

Trabajaba en el laboratorio durante el curso escolar con la visión de futuro de un empresario y durante las vacaciones escolares un servicio de mensajería dejaba caer en mi casa diapositivas de citologías que proyectaba cuando mis hijos ya estaban en la cama. Las diapositivas estaban a punto para ser recogidas a primera hora del día siguiente. Las células me enseñaron mucho acerca de las personas, pero yo no lo sabía en aquel momento. Mucho más tarde empecé a “unir los puntos”, a encajar las piezas.

  • ¿Qué aprendiste tras años observando el comportamiento de las células cancerosas?

Las células se caracterizan por su función y por su ubicación. Las células escamosas constituyen nuestra piel, por lo tanto se diferencian y maduran para ser anucleadas (sin núcleo) y desprendidas permitiendo que las células emergentes asuman el rol protector, equilibrando la hidratación y la creación de la sensibilidad a nuestro entorno.

Las células glandulares son células floridas, abiertas, con vacuolas llenas de líquido jugoso, listas para secretar, lubricar y nutrir. Las células cancerosas, para mí, se presentaron como “niños traviesos”, capaces de obtener más ración de su parte asignada de comida y atención. Células caprichosas que deliberadamente se niegan a obedecer las reglas de convivencia.

Las células cancerosas exfoliadas que he visto más a menudo a través del microscopio están rodeadas de células normales, a menudo histiocitos y macrófagos haciendo todo lo posible por contener las células cancerosas o limpiar la apoptosis de cicatrización y reparación.
 
Lo que he aprendido de la observación del cáncer es que no le tengo miedo al cáncer, tengo curiosidad. No se trata de ¿Por qué a mi?  sino ¿Por qué no a mi? Y si es a mi, ¿Por qué ahora? ¿Qué está pasando en mi vida para poner a mi sistema inmune a dormir durante el tiempo suficiente para que estas células crezcan y prosperen sin ser detectadas haciéndome parar en seco?
 
En mi trabajo ejecutando programas de retiro para las personas con cáncer y sus parejas me di cuenta de tipos de personalidad que coinciden con características de las células. Me vienen a la mente dos ejemplos maravillosos  :
 
  • El carcinoma de células pequeñas (CCP) de pulmón se ve como pequeños grupos de células pequeñas muy oscuras, difíciles de distinguir de los histiocitos y muy difíciles de identificar con precisión hasta que la enfermedad está bien establecida. TODAS las personas que conocí con CCP tenían personalidades que podría describir de la misma manera… impenetrables, difíciles de conocer y entender hasta que estaban muy enfermas.
  • Las células del cáncer de ovario son grandes y abiertas, floridas. Generosamente jugosas y llenas de vida. Si conoces a mujeres con cáncer de ovario piensa en mi descripción de las células y observa si eso forma parte de esa mujer que conoces.
Mis percepciones son amplias generalizaciones y sé que las células nos dirán mucho más si podemos abrirnos a la curiosidad de abarcar la totalidad de cada persona que es, además, única.

Momento a momento secretamos un mar de química en concordancia con nuestro pensamiento y sentimientos. Eso es ciencia. Las moléculas de la emoción que secretamos influyen. “The issues in our tissues” (Los problemas se expresan en los tejidos).
 
  • Tiene sentido, la biografía se convierte en biología. Nos gustaría saber como sigue tu historia personal y cómo la epigenética ha cambiado la forma de entender el cáncer.

Después de dos años como bioquímica y hematóloga en el Laboratorio Central de Veterinaria en eleanor-in-labPort Moresby, Papua Nueva Guinea, me mudé a Canberra, ACT, y rápidamente conseguí un trabajo en el laboratorio de citología del hospital local. En una cena informal me preguntaron que había hecho para ganarme la vida y me oí a mi misma diciendo “diagnostico el cáncer mientras hago crecer el mío”. En cuestión de semanas estaba trabajando como gerente técnico de un laboratorio de desarrollo de las neurociencias en la Universidad Nacional de Australia. Cuando realmente te escuchas a ti mismo, ya no hay vuelta atrás.

Estaba trabajando en citología, haciendo biopsias por aspiración con aguja, y era testigo, a diario, de este procedimiento tan doloroso. Con demasiada frecuencia los pacientes sufrieron más de 10 pases a través del ‘bulto’, cada pase más doloroso que el anterior. Si el bulto estaba saliendo, como siempre ocurría, entonces ¿por qué biopsiar? La prueba de histología en la muestra de la biopsia es incorrecta en más del 30%. Los patólogos todavía hacen esto hoy en día, casi 30 años después. Yo estaba trabajando en un ambiente tóxico para mi sistema de creencias y me sentía como si estuviera haciendo crecer en algún lugar mi propio cáncer.

Durante mi tiempo en la Escuela de Investigación Médica John Curtain tuve una afición, organizaba unos retiros llamados “El Paseo de Emaús” para la Iglesia Unida. Este programa de retiros duraba tres días  y estaba conducido por laicos. El programa fue diseñado para apoyar a personas que pasaban una crisis de fe. Aquí fue cuando realmente empezó mi experiencia con las personas, observando a la gente.

Sé como es cada célula del cuerpo humano vista bajo un microscopio, cómo funciona cuando está sana y cuando no. Empecé a observar el impacto que tiene nuestro sistema de creencias en nuestro comportamiento y en nuestra salud. La epigenética cobró vida y yo no tenía un lenguaje para explicarlo hasta que empecé un grado de Educación para la Salud que exploraba la filosofía de la salud y la curación. El profesor Chris Higginson de la Universidad de Canberra desarrolló una formación pionera que estudia la sociología, la economía y la psicología de los sistemas de salud occidentales. Con cosciencia podemos recuperar un sentido de control sobre la vida. La epigenética es la ciencia que explica este concepto.

El Dr. Bruce Lipton “escribió mi libro”sobre epigenética y lo llamó La biología de la creencia.

Después de 10 años trabajando en la investigación médica, aprendiendo acerca de las personas a través del programa de Emaús y  de cursar estudios superiores llegó el momento de seguir lo que me dictaba el corazón. El año en que cumplí los 50 fui a una escuela de masaje.
 
En la escuela de masaje sentí que no sabía nada! De repente sentí la energía con mis propias manos. Entonces fue cuando la ciencia cobró vida, la epigenética floreció como concepto y la realidad que  llamamos “remisión espontánea.
 
-TRABAJANDO CON LAS MANOS, EL CORAZÓN Y EL ALMA
 
En la escuela de masaje, en 1999, me enseñaron que las personas con cáncer no podían recibir masaje. Me sorprendió y pronto entendí porqué la comunidad de masajstas había creado leprosos  de los tiempos modernos, por temor a los litigios y por falta de comprensión de los procesos patológicos en el cuerpo. No hay ninguna razón médica o científica por la que el toque / tacto suave no pueda ser ofrecido a cualquier persona que lo solicite.
 
La profesión de masaje moderno surgió a partir del masaje deportivo músculo-esquelético. A la vuelta del siglo pasado el grado de masaje era ofrecido por  la universidad y los masajistas fueron a la primera guerra mundial. El éxito del masaje en la rehabilitación de los soldados heridos vio a masajistas puestos en servicio en las fuerzas armadas australianas y más tarde, en la segunda guerra mundial, la fisioterapia fue desarrollada a partir de la profesión de masaje con la incorporación de la nueva tecnología electrónica.
 
El masaje fue relegado al sector del placer  y de “las luces rojas” y cayó rápidamente en desgracia. Los fisioterapeutas hicieron muchísimo masaje hace más de sesenta años y no fue hasta finales del siglo pasado cuando las asociaciones de terapeutas complementarios comenzaron a desarrollarse en Australia.
 
No se enseñaba patología en la formación como masajista en 1999, así que una semana después de terminar la formación y obtener mi diploma como masajista, fui profesora del primer curso de patología para masajistas en Australia. Fue en el 2000.
 
  • Llegó la oportunidad de trabajar con personas con cáncer.
Me preguntaron si iría a dar masaje a personas con cáncer que estaban en un programa de retiro en la Fundación Quest for Life (QFL) y dije “SÍ”. Aquí estaba mi oportunidad de trabajar con los desafíos táctiles de la patología compleja y de trabajar en un ambiente de apoyo y de consolidación, uno que cuida de mí como terapeuta de igual modo que cuida de las personas con cáncer y sus familiares.
 
La líder del equipo en QFL era Petrea King, quien tiene amplia experiencia dando masaje a personas con cáncer y VIH – SIDA. Petrea King desarrolló un programa de enseñanza basado en la búsqueda de la paz en medio del caos. Se convirtió en una autora reconocida internacionalmente, con repercusión en los medios de comunicación y una querida amiga. Con su apoyo masajeé con confianza y seguridad a las personas con cuerpos complejos, cicatrices enormes, varios dispositivos médicos, linfedema…, sólo algunas de mis oportunidades de aprendizaje.
 
  •  ¿Qué sentiste dando masaje a personas con cáncer, rompiendo el tabú?
Masajear a las personas con cáncer fue una aventura increíble que ha cambiado mi vida profundamente. He aprendido cómo el cuerpo humano maneja la adversidad y la enfermedad, responde a la relajación y a la liberación, y cuánto puede ser sentido y cambiado por las manos expertas.
 
  • Tocar es otra forma más profunda y sensible de ver, escuchar y comunicar. ¿En qué consiste el masaje oncológico?

El masaje se considera un tipo de terapia complementaria. Las terapias complementarias tienen como objetivo tratar a la persona de manera integral, no sólo los síntomas de la enfermedad. Las terapias complementarias no se utilizan en lugar de los tratamientos contra el cáncer como quimioterapia, radioterapia, cirugía u otras formas de terapia con medicamentos. Se utilizan junto con la medicina alopática.

Las técnicas de masaje oncológico (MO) no son complicadas. Las técnicas que aprendí en la escuela de masajes son la base del masaje oncológico, lo que hago es enseñar una adaptación y refinamiento de estas técnicas basadas en una comprensión profunda del cáncer, su tratamiento y las emociones que las personas experimentan cuando viven con un diagnóstico que limita la vida. Cuando empecé a masajear a las personas con cáncer podía sentir diferencias sutiles, me iba  adaptando y ajustando los patrones táctiles.

Llamé a mis nuevas técnicas de masaje OM (Oncology Massage) porque Gayle MacDonald ya había escrito Medicine Hands y estaba desarrollando la Sociedad para el Masaje Oncológico.

Yo tenía también excelentes credenciales científicas en citología diagnóstica. y había desarrollado un programa de formación residencial de tres días para terapeutas de masaje cualificados llamado “Masaje, Cáncer y Más” (MC & M) y lo había estado organizando desde 2002 en la Fundación Quest for Life. En esta fundación fue donde trabajé para facilitar programas de cáncer para Petrea King. Medicine Hands fue el libro de texto para mi programa junto con un libro de texto de patología básica.

Como he mencionado anteriormente, en el año 2000, cuando me formé en masaje, no se enseñaba patología,  y una semana después de graduarme en la escuela de masaje, fui profesora del primer curso de patología para estudiantes de masaje en Australia. Fue un curso básico de 10 semanas ayudando a los estudiantes de masaje a comprender los diversos procesos patológicos que podrían encontrar en sus clínicas de masaje. MC & M fue una extensión de este programa básico con un enfoque en la etiología del cáncer, el tratamiento y los desafíos del final de la vida.
  • El masaje oncológico es un tratamiento holístico y adecuado a todas las fases de la enfermedad. ¿Qué aporta a las personas con cáncer?

Además de mejorar los síntomas físicos, algunas personas con cáncer dicen que recibir masaje:

  • hace que se sientan enteras nuevamente• les ayuda a relajarse
  • les ayuda a compartir sus sentimientos en un ambiente informal
  • hace que se sientan más positivas sobre su cuerpo
  • reconstruye la esperanza.

La investigación muestra que el masaje de músculo y tejido blando no propaga las células cancerosas.

Los estudios científicos han estudiado los efectos de diversas prácticas basadas en el cuerpo en personas que siguen tratamientos para el cáncer como quimioterapia y cirugía. Dichos estudios han demostrado que el masaje puede reducir:

  • El dolor
  • La fatiga
  • Náuseas
  • Ansiedad y depresión.
 Las personas que han recibido masaje durante tratamientos contra el cáncer han reportado una serie de resultados positivos, tales como mejoras en:
  •  Sueño y descanso
  •  La calidad del tejido cicatricial
  •  Calidad de vida
  • Claridad mental y estado de alerta
  • El rango de movimiento.
 
Si hubiera un medicamento en el mercado para todo hacer esto saldría en la página principal de la prensa y en las noticias. Sin embargo, hay poco dinero a obtener de las manos y del corazón de los terapeutas compasivos de masaje oncológico. La información sobre los beneficios del  masaje oncológico probados científicamente ha sido publicada en revistas médicas, incluída en el material producido por organizaciones de apoyo al cáncer aprobadas por el gobierno y utilizada globalmente para ayudar a pacientes con cáncer durante más de 12 años. Australia está muy por detrás. ¿POR QUÉ?
  • Los beneficios del masaje oncológico son enormes; parece ser una terapia complementaria adecuada no sólo para las personas con cáncer, también para el paciente frágil.

Sí, todos los procesos de la enfermedad se benefician de un masaje suave y consciente, especialmente las personas afectadas por trastornos neurodegenerativos.

 
  • ¿Cómo conectas el masaje con las células cancerosas?

eleanor-oyston-masaje-oncologicoEl masaje suave y la liberación de la fascia, la producción de hormonas de relajación y la “hormona de la felicidad” apoyan al sistema inmunológico. Este es un gran tema para ser desarrollado en detalle.

La investigación médica reciente sobre los beneficios del ejercicio diario para las personas con cáncer apoya la investigación en masaje oncológico. Este tipo de masaje y el ejercicio crean un movimiento del tejido similar además de la producción de endorfinas, especialmente la oxitocina.

  • Es admirable cómo supiste ver más allá y trasladar a tus manos todo el conomiento y experiencia acumulados en el laboratorio.

De buen grado abracé el trabajo con personas con cáncer porque sé cómo es cada célula del eleanor-baby-massagecuerpo, cómo funciona en salud y puedo imaginar cómo la enfermedad cambia el proceso.


Todo el mundo necesita y anhela el tacto humano. Los bebés no pueden vivir sin el tacto y ese  hecho por sí solo debe decirle al mundo médico que el tacto prudente, seguro, es vital para la sanación y la paz.

Yo quería masajear a las personas con cáncer porque necesitan un toque seguro y consciente más que cualquier otra persona. Cualquier diagnóstico de una enfermedad que limite la vida por cirugía, quimioterapia o radiación; que incluya tratamientos y procedimientos de diagnóstico invasivos, aterradores y dolorosos crea miedo, ansiedad y aislamiento.

El lado positivo de haber diagnosticado el cáncer durante más de 20 años es que no le temo a la palabra. Respeto la enfermedad y sé que el manejo del cáncer es complicado. En el fondo creo que ¿Cómo no vamos a contraer cáncer? Vivimos en un planeta tóxico. 100.000 productos químicos no estaban en el planeta tierra hace 30 años. ¿Cómo puede nuestra especie adaptarse en tan poco tiempo?

No todos los químicos son carcinógenos, pero cada producto químico cambia nuestro entorno y los procesos sinérgicos, cuando hay tantas opciones disponibles, es totalmente impredecible. Algunos de nosotros somos como el “canario en la mina de carbón”, el primero en desarrollar la enfermedad y “caer de la percha”. Otros son biológicamente más fuertes y los cambios en nuestro ambiente químico no muestran efectos nocivos. La epigenética y la genética son filtros emocionantes a través de los cuales explorar este tema.
  • Seguimos con tu historia Eleanor. Háblanos de la evolución de tu trabajo como terapeuta de masaje oncológico tanto en el area asistencial como en investigación y docencia.

En 2004 fui a la reunión inaugural de la Sociedad de Oncología Integrativa (SIO), un cuerpo médico con base en los EE.UU. y dirigido por Pro Barrie Caselith. El Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSKCC) de Nueva York acaba de publicar el documento científico sobre los beneficios del masaje oncológico (este documento sigue siendo la investigación clave hoy en 2016: 1290 pacientes, más de 3 años, el dolor y la ansiedad reducidos en más del 50% ).

Pues bien, en sus jornadas incluían un taller para terapeutas de masaje oncológico. Yo estaba dotada de fondos para asistir a esta reunión en Nueva York. El beneficio del masaje oncológico no fue debatido, todos los aceptaron. Lo que se debatió fue cómo estandarizar las técnicas y contratar a terapeutas en masaje oncológico.

En 2006 asistí a la reunión de SIO en Boston, EE.UU., y me encontré con Gayle MacDonald por primera vez. Hubo un panel de 9 profesores de masaje oncológico (MO) que tenían programas de capacitación viables y cada uno ofreció orientación sobre cómo desarrollar técnicas de MO, capacitación e integración en servicios médicos. Cuando se debatía sobre un tema, TODOS delegaban en  Gayle la solución del mismo. Gayle era la única que yo quería que viniese a Australia a ayudarme. Le pregunté ese día y ella dijo que sí. Nuestra amistad nos ha llevado a un viaje muy especial.
 
The NSW Cancer Council nos dio $ 30,000 para recibir la visita de Gayle y ella vino por un mes.
Gayle dio conferencias en la costa este de Australia y enseñó su programa a 48 terapeutas. Nuestras técnicas y el contenido del curso estaban muy estrechamente alineados y cada uno de nosotros aprendíamos unos de otros. Yo ya estaba escribiendo artículos sobre epigenética y Gayle estaba capturando
ese concepto; y yo estaba capturando el trabajo energético  y Gayle era una experta en este campo. Pasamos un gran mes juntas. Mi técnica de masaje abdominal fue mi especialidad, os dejo una pequeña historia sobre cómo se produjo:
eleanor-oyston-abdominal-massage
 
Es complicado hablar de masaje oncológico e investigación ya que para mí comenzó hace 16 años en una noche oscura y tempestuosa en Quest for Life, a las 2 am de la mañana, 2001.

Como facilitadora del programa de cáncer  parte de mi responsabilidad era cuidar a los participantes durante la noche, así que cuando mi teléfono sonó a las 2 am la persona que me ayudaba y nos dirigimos a la habitación de los huéspedes.
Una mujer de mi edad, a principios de los 50, con cáncer cervical avanzado estaba en dolor abdominal severo. Ella había tomado la medicación que tenía y se había puesto bolsas de calor alrededor de la espalda y el abdomen. Esta pareja, con toda una vida de experiencia, parecían aterrados y dijeron ‘por favor no nos hagan ir al hospital, solo queremos estar juntos este fin de semana.
 
Realmente no sé por qué lo hice, me imagino que para darme tiempo para evaluar la situación. Me arrodillé al lado de la cama y deslice mi mano bajo el edredón y la puse sobre su abdomen duro como una piedra. Entonces esperé, sólo esperé y la tensión en la habitación disminuyó lentamente. No recuerdo cuánto tiempo tuve mis manos suavemente sobre su barriga, me una eternidad, y  su abdomen comenzó a ablandarse y todos empezamos a sentirnos mucho más relajados. Le masajeé el abdomen suavemente y se quedó dormida. Los arropé y apagé la luz.

A la mañana siguiente fuimos a la farmacia a buscar su receta y ella me preguntó ¿Qué hiciste para calmar el dolor? No sé exactamente lo que hice, no había un proyecto de investigación a doble ciego para aconsejarme. Traje “el potencial humano” y la compasión a ese momento concreto.

Esta es una de las muchas historias que me guiaron para escribir un programa de formación en masaje oncológico en 2001.
 
  • Háblanos de tu programa de formación en masaje oncológico.

eleanor-oyston-omA medida que mis habilidades y experiencia fueron creciendo, organizaba más y más programas de MC & M en las ciudades capitales de Australia. Desarrollé una base de datos de terapeutas que habían hecho mi curso y lo ofrecí a los grupos de apoyo para el cáncer. Las habilidades en masaje oncológico se fueron conociendo poco a poco en los círculos de masaje y MC & M se convirtió en Oncology Massage Training (OMT), programas no residenciales de dos-tres días. Pasar a un formato no residencial era más fácil de manejar y comencé a formar a otros terapeutas para que enseñaran mi programa y así comenzó un fervoroso período de expansión .

Un domingo por la noche, ya tarde, estaba apurada con el trabajo de oficina, gestionando matrículas, y la sede y le pedí a mi hija que me ayudara. Me ofreció a pagar a Kylie un precio por hora y le pedí que ¡anotara sus horas de trabajo! Me llamó al cabo de una hora y me dijo que tardó 19 minutos en hacer lo que a mí me hubiera llevado tres días. La contraté y las habilidades administrativas de Kylie, durante los siguientes 7 años han construido la exitosa organización que tenemos hoy.

OMT se convirtió en Oncology Massage Limited en 2011, una organización sin ánimo de lucro  y juntas, Kylie y yo resistimos muchas tormentas con éxito. El marido de Kylie es un abogado de patentes y mi esposo (el padre de Kylie) es un oficial de la Marina, así que estuvimos bien apoyadas en muchos sentidos.

Nuestra familia entera se involucró y la mayor parte del trabajo no se retribuyó. Todos los ingresos se destinaron a pagar a los nuevos profesores y los costes administrativos. Kylie se las arregló para conseguir un pequeño salario a tiempo.

  • Colaboráis con la Western Sydney University (WSU) y el Distrito de Salud Local de South Weston Sydney para apoyar la investigación del uso de terapias complementarias.

Sí. Como líderes en nuestro campo en Australia recaudamos fondos para apoyar la investigación de la universidad en el uso de terapias complementarias para los pacientes diagnosticados de cáncer. Esto está en curso y los resultados deberían aparecer hacia finales de 2016.

La asociación con WSU es un impulso para la moral y es costoso para una organización benéfica muy pequeña. Sabemos que el masaje en los hospitales oncológicos da un beneficio compasivo para los pacientes y para el personal sanitario.

Un ejemplo es que los oncólogos radioterapeutas se han acercado a OML para desarrollar un proyecto de investigación centrado en los pacientes con tumores cerebrales para ver los beneficios del MO antes, durante y después de haber instalado su “máscara” de radiación. Este proceso es tan perturbador para el personal técnico que tienen que solucionarlo. Se espera que los terapeutas de MO puedan ayudar que el paciente se relaje para que pueda aceptar el procedimiento con menos ansiedad. Tristemente la financiación ha detenido este programa.

 

  • The Olivia Newton John Cancer and Wellness Centre en el Austin Hospital, Melbourne ofrece masaje oncológico a las personas con cáncer. ¿Hay más hospitales siguiendo esta iniciativa?

The Olivia Newton John Cancer and Wellness Centre in the Austin Hospital, Melbourne fue el primero en Australia en contacto conmigo pidiéndome que les ayudara a desarrollar un centro de bienestar que ofrecería masaje oncológico.

Durante dos años, con la participación del comité de ética del hospital, la directora del Centro de Bienestar, Christine Scott, quien recibió una beca global Churchill, establecimos un servicio apoyado por el gobierno. Cinco terapeutas de MO están empleados y ofrecen MO en el Centro de Bienestar, las unidades de infusión/tratamiento, las salas de espera para de radiación y las plantas de cuidados de agudos. Es un modelo muy exitoso.

Un número creciente de hospitales están ofreciendo masajes en los principales centros de cáncer de Australia y este es el foco de la investigación de la Universidad de Western Sydney. Aproximadamente 250 hospitales oncológicos están dispuestos a ser incluidos en el estudio, 109 han completado el cuestionario en este momento y los resultados se espera que estén terminado en noviembre de 2016.

Los principales hospitales oncológicos como el Kinghorn Center en el Hospital St Vincent y el Chris O’Brien Life-House en el Royal Prince Alfred Hospital en Sydney están liderando el camino mediante el desarrollo de posiciones permanentes a tiempo parcial para varios terapeutas MO.

Haber completado el programa de formación de OML es la cualificación esencial para ser considerado para este puesto. Los proveedores de tratamientos contra el cáncer están interesados en crear el servicio Oncology Massage, así como en buscar financiar la capacitación de más terapeutas de masaje oncológico. Actualmente los terapeutas MO pagan por ser formados.

Siendo cmo somos una organización benéfica sin ánimo de lucro nuestros cursos se realizan de la manera más rentable como nos es posible, pero aún costoso para un terapeuta de masaje profesional.

  • ¿Qué tipo de formación se requiere para ser terapeuta de masaje de oncológico?

Esto varía de un país a otro. Australia está muy bien regulada y todo el campo del masaje está sujeto a la Australian Quality Skills Authority. Por favor, visita nuestro sitio web en www.oncologymassagetraining.com.au para obtener más información.


  • ¿Qué opinan las personas con cáncer que reciben masaje oncológico?

Algunas historias de nuestro sitio web:

  •  “Muy profesional, cuidadoso, atento y amable. ¡Las mejores técnicas de masaje!” Maurice, QLD, noviembre 2014

elenaor-oyston-oncology-massage

 

  • “Elsie es una terapeuta muy encantadora y me sentí muy cómoda desde el principio, siempre me preguntó por mi comodidad y sus manos eran muy suaves, era una presión perfecta y muy calmante y relajante”. Narella, QLD, noviembre 2014
  • “Excelente experiencia, no tenía ni idea de que esto podría ser tan relajante. Leanne fue muy profesional y excelente. Sin duda quiero recibir más masajes.” Anónimo, QLD, noviembre 2014
  • Lo disfruté mucho, fue muy relajante, me quedé dormida unas cuantas veces, no me preocupé por nada, no tuve pensamientos, sólo fue relajante, muy bonito y creo que fue muy bueno para mis piernas. Después no sentí ninguna presión en la parte superior de mis piernas.  Gracias!” Marina, QLD, noviembre 2014
  • “Fue verdaderamente agradable y confortable para mi cuello y cicatrices, me sentó bien recibir un masaje suave, realmente aprecio que me pidan participar, gran experiencia!” Ellen, VIC, noviembre 2014
  •  “Maravilloso, muy relajante. Aprecié la atención y la dedicación que prestó a hacer mi historia clínica. No tengo experiencia con el masaje, excepto el de tejido profundo. Fuue una excelente experiencia. Sandra, ACT, noviembre 2014
  • “Me encantó, fue muy relajante. Richard me hizo sentir muy cómodo/a, fue muy delicado. Podría recibir un masaje de este tipo cada semana”. Anonymous, VIC, noviembre 2014

– CERRANDO EL CÍRCULO –

  • ¿Cuál es la grandeza que percibes con tus manos, la que ninguna tecnología, incluso la más avanzada y precisa podría lograr jamás?

Expresar la compasión conectando físicamente con el dolor y el sufrimiento del otro con habilidad y sabiduría, sin juicio o mala intención. Ofrecer un espacio donde la paz pueda crecer y el contacto humano pueda consolar.

  • ¿Qué te han enseñado tus manos sobre el cáncer imposible de aprender en el laboratorio?
Cómo la compasión cambia el cuerpo. El toque experto, nacido de la experiencia y el conocimiento, me permite sentir mucho más de lo que las palabras pueden expresar y nuestra literatura basada en la ciencia, doble ciego, revisada por pares demuestra. El mundo médico no alienta ni tolera opiniones como las mías. Todo mi ‘saber’ se basa en la investigación observacional y la experiencia de un investigador, ME.
  • ¿Qué has aprendido de los seres humanos a través de tus manos?

Las manos y el corazón son uno. Si sólo trabajara con las manos sentiría la anatomía y la fisiología. Cuando estoy verdaderamente presente con el otro, siento compasión, energía y esperanza. La esperanza de que yo, o ellos, no serán abandonados a su sufrimiento por el miedo al cáncer. Quizás mi sensación de paz permitirá que el otro explore por si mismo la posibilidad de una paz que sobrepasa todo entendimiento.

  • El pasado mes de octubre se celebró la Conferencia Internacional OML ¿Cuáles son los nuevos retos?
La conferencia fue un éxito impresionante. Los oradores internacionales felicitaron a OML por los altos estándares establecidos para los servicios OM en Australia.
 
Organizamos un taller sobre el tacto, el cuidado y el cáncer, tacto seguro para los cuidadores, Instituto Nacional del Cáncer, EE.UU., programa desarrollado por William Collinge.
 
– El manejo de la cicatriz, tras el tratamiento para el cáncer y otros desafíos similares de supervivencia fueron trabajados y el  profesor principal en investigación sobre el linfedema nos dió a todos un documento completo sobre los conocimientos más recientes respecto al manejo del linfedema.
 
– La fabulosa presentación del responsable de Cuidados Paliativos Australia afirmó nuestro compromiso de trabajar en este area del Masaje Oncológico y los servicios de masaje establecidos en el hospital fueron celebrados.
 
  • Estoy segura de que a estas alturas de la entrevista, los profesionales de la salud que trabajan con personas con cáncer tanto a nivel hospitalario como comunitario ya están interesados en aprender más sobre masaje oncológico.

La presencia de un terapeuta MO en una planta de oncología, en hospital de día de oncología donde se administra la quimioterapia o en la sala de espera de radioterapia tiene un efecto positivo para el personal médico y de enfermería.

En el escenario más sencillo, en una planta de oncología, el fisioterapeuta mueve al paciente, el terapeuta MO lo masajea para que duerman y la enfermera tiene tiempo para tratar con otros pacientes. En una unidad de infusión diaria se le pide al terapeuta MO que masajee los pies mientras se inserta la cánula, especialmente cuando la primera ronda de quimioterapia está a punto, y en radioterapia la liberación suave del hombro o una secuencia de masaje de pierna calma antes o después del aislamiento del traje de radiación.

Todo el mundo gana.

En la conversación inicial con los hospitales siempre sugiero que se considere un area ambulatoria y se ponga a disposición del personal a un precio reducido. Hasta ahora, a mi entender, esta idea no se ha llevado a cabo. Considero un servicio de masaje para el personal es una idea muy viable para sufragar algunos de los costes de una casa bien administrada y apoyar al personal médico y de enfermería.

  • Pensando en la importancia del autocuidado ¿En qué puede beneficiar el masaje oncológico a los profesionales de la salud?

Los terapeutas de masaje oncológico tienen que tener una formación básica como terapeutas de masaje reparador habiéndose especializado en masaje oncológico. Mi experiencia de más de 17 años dando masaje sólo a  clientes con cáncer me dice que no es sostenible en el tiempo. Recomiendo que los terapeutas Aboutde masaje tengan una práctica de trabajo y experiencia ecléctica con variedad de clientes. Muchos clientes con cáncer volverán a la salud, sin embargo, nosotros como terapeutas MO somos conscientes de los signos y síntomas que preceden a la reaparación del cáncer y esto puede ser un estresor para el terapeuta.

Si los profesionales de la salud forman más del 50% de su base de clientes, los terapeutas MO trabajarán con problemas físicos músculo-esqueléticos tratables. Un equilibrio saludable para un masaje profesional y excelente para  el auto-cuidado los profesionales de la salud.

He masajeado a muchos profesionales de la salud y apoyado con éxito su trabajo mediante el uso de las técnicas de relajación del masaje oncológico.

Otro ganar-ganar.

  • ¿Te gustaría compartir algo más con nosotros?

¿Financias un servicio de masaje en tu hospital?

Desde el inicio de mi relación con hospitales y consultas médicas me han dicho que la financiación de un servicio de masaje es el principal obstáculo. En Australia, el gobierno provee cuidado de salud gratuitamente… y nosotros lo pagamos con nuestros impuestos. En consecuencia, los pacientes esperan que los servicios médicos sean gratuitos. Esta actitud parece poner el masaje en contra de los presupuestos para enfermería. La financiación del masaje con el dinero que se utiliza para proporcionar personal de enfermería provoca divisiones y no es posible. Sin embargo, financiar la terapia de masaje desde los fondos para  “la calidad de vida” n es sostenible. El dinero utilizado para colgar cuadros en salas, y vestir de piel vestíbulos y salones y cosas similares.

Los terapeutas de masaje oncológico pagan lo mismo por su formación que los Terapeutas Ocupacionales (en Australia) sin ningún tipo de ayuda económica que el gobierno otorga a los terapeutas ocupaciones y las enfermeras. Nos merecemos ganarse la vida con nuestras habilidades y la formación profesional, con la formación que está regulada por la Australian Quality Skills Authority.

Y por último, las habilidades de masaje oncológico son perfectas para el manejo de pacientes con Alzheimer, demencia y en la atención de ancianos. Para asegurar la seguridad física y emocional de los terapeutas necesitan una formación especializada para trabajar sin peligro con este grupo de altas necesidades. Pregunta a las enfermeras que cuidan ancianos y te dirán que los ‘proveedores de cuidados’ en este sector del cuidado de ancianos pueden ser físicamente y emocionalmente peligrosos!

eleanor-oyston-masaje-oncologico

* * *

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingGracias de corazón por compartir con nosotros tu fascinante y preciosa historia tan llena de pasión y sabiduría.

Gracias también a Gabi Heras por acercarnos y conectarnos. Fue hermoso y emotivo conocerte Eleanor, y un auténtico placer escucharte sintiendo en la piel lo convencida que estás de que ciencia, amor y compasión necesitan caminar de la mano.

Hay una luz, una alegría serena en tu mirada, el gozo de quien ha acompañado a muchas personas en su proceso de enfermedad con respeto, humildad, aceptación incondicional, y comprensión.

Tocar es un acto sagrado. Incluso algo tan sencillo y cotidiano como es tomar la mano de otra persona debería hacerse con consciencia, y presencia. Las personas enfermas no siempre necesitan la mejor tecnología para ser cuidadas, pero siempre necesitan unas manos que transmitan paz, cariño y esperanza.

Querida Eleanor, estoy convencida de que tu testimonio va a ser de gran ayuda para las personas afectadas de cáncer, y para las que conviven con alguna enfermedad progresiva y limitante. Ya estoy pensando en cómo el masaje puede beneficiar también a sus familiares y en los muchos profesionales de la salud que, independientemente del area donde trabajen, se van a interesar por el masaje oncológico.

¡Muchas gracias! tu historia de vida es potente, humana, inspira y moviliza a la acción. Te deseamos todo lo mejor. Sigue llevando vida a través de tus manos, manos que curan.

Elena Lorente Guerrero

 

 

Gabi Heras y el lenguaje del corazón: La Revolución de la Emoción

Queridos Amigos:

El Foro Premios Albert Jovell 2016 fue el evento donde el pasado mes de Junio Gabi Heras nos emocionó de nuevo con su maravillosa ponencia LA REVOLUCIÓN DE LA EMOCIÓN. Ahora que ya está disponible y además con subtítulos en inglés, es un honor compartirla con vosotros.

Ya sabés que no hay secreto en Gabi, ni trampa ni cartón, tampoco trucos de ilusionista. Su magia reside en algo tan simple, tan humano, y  tan valiente como es abrir el corazón y desnudar el Alma para hablar de lo que nos une a todos.

Hace un tiempo, conversando con él, le dije que sea cual sea el lugar o las personas a las que se dirija, todos conectamos de inmediato con su mensaje porque Gabi tiene el don de hablar con el único y verdadero idioma universal que existe.

“El Lenguaje del Corazón”, me dijo.

Simplemente hermoso ¿Verdad? Disfrutad de esta profunda reflexión sobre la vida y la muerte, sobre el Amor y la Compasión, sobre el  Cuidado de lo Invisible

Seguimos aprendiendo  de ti tu hermoso mantra para la vida:

LO QUE NO SE DA, SE PIERDE –

gabi-heras-la-revolucion-de-la-emocion

¡Gracias Gabi!

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

 

La memoria del corazón

Una gaviota de las muchas que visitan el pueblo pesquero decidió construir su nido en lo alto de un árbol del jardín que rodea el centro para mayores; justamente la parcela frente a la habitación de Sam, ¡mejor elección imposible!

Sam es un amante de la naturaleza, su habitación está llena de libros de pájaros, de animales, de paisajes. Hasta no hace demasiado solía disfrutar de sus caminatas por la montaña, del piragüismo, y de cualquier actividad que implicara estar al aire libre.

Sam fue fotógrafo, escritor y artesano de la madera, entre otras cosas. Un hombre polifacético, enamorado de la vida, y un gran observador. Y lo sigue siendo; puede pasarse horas con sus prismáticos disfrutando de los detalles de la colina que se alza más allá del jardín. Últimamente sigue con devoción el ir y venir de la madre gaviota y su cría olvidándose por completo del resto del mundo.

Le encanta regar las plantas, y lo hace con gran cuidado y respeto. Desde hace dos semanas tiene un invernadero en el rinconcito del jardín que da a su sala de estar particular. Allí está haciendo crecer unas tomateras muy prometedoras. Hace poco me contó que cuando era joven solía cuidar de un huerto y cultivaba patatas. Después de mucho buscar consiguió encontrar una antigua fotografía en blanco y negro en la que un joven Sam posaba orgulloso en medio de un inmenso campo de patatas.

Sam pasa muchas horas entre sus libros y sus cajas de fotografías. Lo mismo sonríe por minutos contemplando unas crías de leopardo jugando con su madre que disfrutando de los recuerdos de juventud que le traen de vuelta las fotografías. Recuerdos a los que cada día le cuesta más poner nombre y fecha pero que siguen intactos en la memoria del corazón, la que perdura para siempre.

Se nota que es cuidadoso y cuidador, se conmueve con facilidad. Los pocos ratos que pasa en la sala de estar, aunque con un ojo pueda estar leyendo, mirando la tele o conversando con alguien, el otro lo tiene puesto en las dos residentes más vulnerables y en cuanto ve algo que le inquieta se levanta y nos busca por el edificio para avisarnos: “Estoy preocupado por aquella señora”.

Su virtud cuidadora también nos ayuda a incentivarlo cuando notamos que pasa demasiado tiempo aislado en su habitación ya que significa también que se habrá olvidado de tocar la comida. Suele pasarle cuando está más confundido de lo habitual o cuando se da cuenta de que la mente le está jugando una mala pasada. Sam solía participar activamente ayudando a recaudar fondos para la investigación de la demencia, y hay momentos en los que él mismo es consciente de lo que le pasa…

Una de las maneras más efectivas y amorosas de acompañar a Sam en esta fase de la enfermedad es recordándole cuánto le queremos y le necesitamos. Todos necesitamos sentirnos válidos, útiles, reconocidos, necesarios. Así que en cuanto le pedimos:

– Sam ¿Te importaría estar pendiente del teléfono y contestar si llaman? ¿Nos avisarás?

Si quisieras comer en la misma mesa que la señora R nos harías un favor, cuando le haces compañía está más animada y deja el plato limpio.

-¿Te importaría darle conversación a M? hoy está un poco apagada y seguro que con dos frases tuyas ya la tenemos riendo. Y sabe que es verdad porque todavía conserva sus dotes de conquistador.

Estas invitaciones bastan para que Sam de un salto de la butaca y nos pregunte:

¿Estoy presentable? ¿Sí? Pues si me acompañas voy para allá ahora mismo.

Y mientras le acompañamos siempre tiene una palabra, un cumplido de agradecimiento: – ¡Vosotras sois maravillosas!,  suele decir.

Lo verdaderamente maravilloso es ser testigo de cómo el amor incondicional y la compasión son más fuertes que la demencia. Será porque están escritos en el alma de Sam, porque le nacen del corazón libres de las interferencias de la mente.

Me siento profundamente agradecida a Sam que, sin saberlo, es mi maestro. Me ayuda a re-cor-dar:

  • Que la calidad emocional y espiritual de la última etapa de la vida no se improvisa, se cultiva con micro-dosis dosis diarias de satisfacción, felicidad y sentido.
  • Que mejor me pongo ya a liberar del móvil y la cámara los instantes de felicidad para que queden impresos para siempre. Que anote cuándo, dónde y principalmente con quien, porque algún día se convertirán en mis tesoros, alimento para el alma.
  • Que los gestos más sencillos son los que hablan de quienes somos, así que no hay tiempo que perder, ahora mismo es el mejor momento para cultivar el amor, la compasión, la generosidad y la gratitud.
  • Que entrene la capacidad de asombro, de ilusionarme y entusiasmarme con todo lo que sea generador de vida y que está aquí mismo, a mi alrededor.
  • Que vivimos interconectados y en comunión con la naturaleza y que vivir tiene sentido cuando es hacia fuera, al servicio de los demás.
  • Y finalmente, que la memoria del corazón es la más importante de todas porque nunca se pierde.

GRACIAS DE CORAZÓN!

 

Highand

Luz y Amor,

Elena Lorente Guerrero

 

Entrevista a Enric Benito, Coordinador del Programa de Cuidados Paliativos del Servicio de Salud de las Islas Baleares: “El cultivo de la presencia es lo que te permite estar junto al paciente de manera sabia y compasiva.”

Presentar a Enric Benito Oliver es como abrir la compuerta de una presa e intentar contener litros y más litros de conocimiento, sabiduría y experiencia en un recipiente.
 
Enric lleva muchos años en el mundo de la medicina. Se doctoró y especializó en Oncología, la ejerció durante la primera mitad de su vida llegando a ser un oncólogo destacado y reputado. Trabajó a pie de cama, investigó sobre el cáncer y publicó numerosos artículos en revistas científicas de alto impacto. En el ecuador de su vida algo en su interior se rompió, no era feliz.
 
Se adentró en la sombra por un tiempo e inició el viaje más importante de su vida, el viaje interior. Esa aventura le ayudó a comprender que durante años había estado sofocando el fuego que ardía en su corazón. Se reconcilió con ello y tuvo el coraje de reorientar su carrera, su vida. Abandonó la oncología y se sumergió de lleno en los cuidados paliativos.
 
Desde entonces, Enric ha ejercido como paliativista durante más de veinte años cuidando a pie de cama, investigando, publicando, llegando a ser de nuevo reconocido, reputado, un referente. Y por encima de todo, feliz.
  • ¿Qué distingue a los profesionales que mejor saben acompañar al ser humano que sufre?

Los profesionales que estando junto al enfermo disfrutan de su trabajo suelen estar bien conectados con ellos mismos.

Los profesionales que tienen un nivel elevado de conciencia pueden al mismo tiempo que se conmueven con el sufrimiento del que tienen delante, mantener una estabilidad personal y buscar formas de ayudar al que sufre. El cultivo de la presencia es lo que te permite estar junto al paciente de manera sabia y compasiva.

Las emociones se contagian; tú eres humano y sensible y percibes el malestar del paciente. Pero al mismo tiempo, si quieres ayudar debes ser capaz de mantener la ecuanimidad y la actitud compasiva buscando la manera de ayudarle. Y eso lo puedes hacer si estás muy bien anclado en lo que tú eres, en tu propia presencia y al mismo tiempo eres consciente de tus límites.

El cultivo de la presencia, ecuanimidad y compasión hoy sabemos que es posible a través la meditación, el silencio, la oración contemplativa.

  • Cuidarnos para poder cuidar bien es imprescindible.

Los médicos, las enfermeras, los psicólogos ya lo intuíamos, pero no habíamos puesto palabras para compartirlo. Ayudar a los demás te permite aprender mucho sobre la vida, aprenderás lo que no te puede enseñar ningún libro ni ningún profesor, aprenderás a un nivel personal, vivencial, experiencial y lo que aprendas te transformará. Los enfermos te abrirán su corazón y tu actitud respetuosa y compasiva te permitirá acercarte y ser espectador privilegiado de la intimidad de su vida, en un momento en que ante la realidad del sufrimiento se caen las mentiras y todo es verdad.

Cada persona a la que ayudes te dejará una huella y poco a poco ampliarás tu conciencia e iras madurando como persona. La relación de ayuda es uno de los caminos de crecimiento espiritual mas sólidos.

El reto es llevar estas vivencias al ámbito académico. Que esta realidad que compartimos los sanitarios que nos arriesgamos a acompañar el sufrimiento se reconozca en el medio “científico”. Algunos pioneros como Michael Kearney, formado en S. Christopher Hospice en Londres, actualmente en California ha publicado algunos artículos fundamentales sobre espiritualidad, sufrimiento, y relación de ayuda.

Poniendo énfasis en los factores que permiten a los profesionales que trabajamos con el sufrimiento aprovechar esta relación de ayuda para aprender, crecer y madurar, en lugar de agobiarnos o quemarnos.

Kearney propone un modelo según el cual, el nivel de autoconciencia del profesional (awareness) determina su satisfacción profesional y le previene de la fatiga de compasión y del burn out. Según este modelo el profesional con elevado nivel de conciencia es capaz de establecer una relación empática que denomina “exquisita” (integración de la compasión y la sabiduría) de modo que consigue una relación “sanadora” de la que ambos, el paciente y el profesional salen transformados.

  • Aprender a ser empáticos sigue siendo la gran asignatura pendiente.

Bueno, si alguien trata de ser empático por haber hecho un curso y aplica una empatía de libro, no sentida, y no tiene un nivel de conciencia que le permita gestionar las emociones que surgen de la relación de ayuda, las que se generan en el entorno del sufrimiento, si no es capaz de discernir entre la emociones del paciente y las propias, se contagia y tiene un sufrimiento “vicario”, de forma que acaba quemándose.

Cuando conocí el trabajo de Kearney, que coincidía con mi intuición, pensé: “¡Si hoy en día tenemos cantidad de herramientas para evaluar esta propuesta! vamos a ver si es verdad esta hipótesis que él plantea, hasta ahora no tenemos evidencia”.

Así el grupo de Espiritualidad de la SECPAL con algunos expertos de la Universidad de Valencia diseñamos un estudio para verificar esta hipótesis. Pedimos a unos 1500 profesionales de la SECPAL que contestasen un cuestionario detallado, y obtuvimos un 37% de respuestas de profesionales, médicos, enfermeras y psicólogos.

Analizamos los resultados y.. ¿Sabes cuál es la variable más potente, la que determina que los profesionales estén contentos o quemados en el trabajo? Pues la más importante es el nivel de autoconciencia, (awareness), algo que tú puedes cultivar, a través de la oración contemplativa, la meditación, la práctica del mindfulness.

Este trabajo se ha publicado en el Journal of Pain & Symptom Management el mes de agosto de 2015 y en una tesis doctoral de una compañera, enfermera de mi equipo y docente en la Universidad de les Illes Balears.

  • El grado de consciencia es modificable. Depende de la disposición de cada uno.

Hay variables del profesional que tú no puedes cambiar, edad, género, pero hay cosas que sí que se pueden modificar, aportar formación e información. De forma resumida diríamos:  si usted quiere trabajar en cuidados paliativos lo más importante es que usted cultive su propia espiritualidad.

Porque, en definitiva, tú eres la herramienta de cuidado, y cuando entras en la habitación del paciente llevas contigo todo lo que eres. Si tienes miedo llevas miedo, si tienes coraje, confianza, … llevas esto, lo que tú eres. Desde esta perspectiva, si quieres cuidar de manera eficiente y sin sufrir, es un imperativo ético que cultives tu propia dimensión espiritual.

Otros autores corroboran esta aproximación, así, Joan Halifax una maestra Zen del Centro Upaya, o el Centro del Cultivo de la compasión de la Universidad de Stanford.

Son iniciativas que unen las tradiciones de sabiduría oriental, con la neurociencia moderna, explicando cómo funciona el cerebro en relación a la compasión, y la experiencia clínica para ofrecer formación a los profesionales en este ámbito.

Nuestro equipo ha aportado evidencia en este sentido a través de este artículo sobre “la vida interior de los profesionales que trabajan con el sufrimiento”. Disponible en:

http://www.jpsmjournal.com/article/S0885-3924%2815%2900086-X/abstract

  • Anatomía del Espíritu…

Desde el año 2004 desde el Grupo de trabajo sobre Espiritualidad de la SECPAL hemos buscado entender y compartir el significado del sufrimiento , la espiritualidad y la sanación para incorporar este conocimiento al cuidado de nuestros pacientes. Como resumen destilado de este trabajo (publicado en la monografía SECPAL nº 6 ESPIRITUALIDAD EN CLINICA: Una propuesta de evaluación y acompañamiento espiritual en cuidados paliativos)  accesible en:

http://www.secpal.com//Documentos/Blog/Monografia%20secpal.pdf

 podríamos decir que:

– Una persona básicamente es consciencia en evolución con un anhelo inagotable de plenitud, todos anhelamos desarrollar el máximo potencial de nosotros mismos. Y esta dimensión interna se estructura a través de estar en contacto con nosotros mismos, con los demás y con lo demás, (lo trascendente).

– La persona es consciencia con anhelo de plenitud en relación con uno mismo, con los demás, y con lo demás. Estos son los tres ejes para trabajar recursos espirituales: intra-inter-trans personales.

  • Háblanos de la dimensión Intra.

Todos tenemos necesidad de sentido, y de coherencia. Todos necesitamos  ser coherentes con nosotros mismos, con nuestros valores, y también que nuestra vida tenga sentido. A la hora de dejar esta vida, no es lo mismo tener esta dimensión bien llena, he hecho lo que he venido a hacer y ahora he de partir, que no saber porque estoy aquí.

Desde la perspectiva de cómo podemos ayudar al paciente a través de la comprensión de nuestro mundo interior, intentamos estructurar esta dimensión intrapersonal,   reconociendo dos aspectos básicos, el sentido, pero también coherencia personal es decir la armonía entre lo que pienso, lo que siento, lo que digo, y lo que hago.

Cuando nos enfrentamos a nosotros mismos, que es lo que hacemos cuando se acaba nuestra biografía, el sentido dado a nuestra vida y la coherencia con nuestros valores pueden suponer una fortaleza o una necesidad, según hayamos vivido.

El sentido y la coherencia son necesidades espirituales universales, da igual si soy budista, cristiano, musulmán  o agnóstico.

  • Sobre la dimensión Interpersonal.

Llegamos a este mundo sin manual de instrucciones y cuando nos enteramos un poco de cómo funciona todos  hemos cometido algunos errores.

Todos tenemos necesidad de perdón, de reconciliación. Cuando tu exploras la dimensión espiritual de alguien, te das cuenta de que el perdón es una necesidad universal; necesitamos estar en armonía con las relaciones que consideramos importantes para nosotros independientemente de las creencias que tengamos.

  • La dimensión Trans.

La relación con lo demás, aquello que no soy yo, ni los demás, lo que quedara de mi cuando ya no este, lo trascendente. En nuestro modelo antropológico intentamos ofrecer una perspectiva transconfesional, más allá de la religión.

Pensamos que la trascendencia puede estar basada en dos aspectos:

En el sentido de pertenencia, si durante mi vida he descubierto que yo no me he dado la vida a mí mismo, yo he venido aquí pero alguna cosa me ha traído. Este yo que se llama Enric no lo ha hecho.  Esto que me ha traído y me sostiene y hace que respire, que esté despierto, que tenga conciencia es lo que me sostiene. Yo pertenezco a algo más grande que este personaje que estás leyendo ahora y creo que esto que me sostiene lo ha hecho siempre y lo seguirá haciendo incluso cuando este cuerpo desaparezca.

Esta es la trascendencia en el sentido de esperanza, de que esto puede ser que siga. La esperanza puede ser de muchas maneras, puedo creer que existe el cielo, o que veré a mis antepasados. Sea cual sea nuestra creencia, todos tenemos  necesidad de pertenencia y de trascendencia.

También pensamos que hay gente que no ha descubierto esto y además está bastante en contra de cualquier cosa que le pueda oler a religión, pero que también tiene esta necesidad de trascendencia y tenemos la oportunidad de explorarla y acompañar a esa persona, trabajando el legado, la herencia.

Algún paciente puede decirte “Mire yo no creo en nada pero ahí fuera hay un árbol que planté, y tres hijos que no estaban cuando yo llegué y ahora están”. O sea hay algo que en este mundo ha cambiado porque la huella que yo dejo cuando me marche aquí está, no creo que haya nada más, pero por lo menos esta necesidad está cubierta porque creo que he dejado una huella en este mundo.

  • ¿Cómo abordáis estas cuestiones vitales con el paciente?

En el grupo de Espiritualidad de la SECPAL elaboramos un cuestionario con estos ejes, para estructurar la manera en que nos acercábamos  al enfermo. En la práctica nunca utilizo un cuestionario, pero en este mundo académico, necesitamos validar las herramientas y por ello hicimos este cuestionario. La intención era dar pistas a los clínicos para que tuvieran una estructura a la hora de hacer el acompañamiento espiritual no confesional, desde una perspectiva humanista y universal.

Finalmente decidimos aplicarlo a una serie de pacientes en doce equipos diferentes en toda España desde geriátricos, hospitales, unidades de paliativos, atención domiciliaria. Recogimos como 120 pacientes para ver la consistencia interna del constructo. Desde el punto de vista de la metodología, no puedes sacar un cuestionario si no sabes que mide cada ítem.

Se publicó en 2014 en una revista americana de impacto, y este es la herramienta de la SECPAL que se conoce como cuestionario GES (de Grupo de Espiritualidad SECPAL).

¿Qué pasa en la práctica?  que cuando te acercas a un enfermo, a la persona que se va, puedes acompañarla sin paternalismo, desde la simetría moral como seres humanos.

Vamos a verlo desde la perspectiva de su relación consigo mismo, su coherencia con sus valores, como le quiere la gente que está a tu alrededor, como se ha relacionado con los demás, si ha llegado a experimentar en algún momento en su vida que es parte de algo más grande que si mismo, si ha dejado alguna huella en alguno de los que quedan. Esta exploración si se hace desde el respeto y el interés genuino por el otro puede aflorar los recursos y necesidades espirituales que hemos comentado y permitir apoyarse en las fortalezas y aceptar las necesidades de modo que a aceptación del cierre de la propia biografía sea armónico y sereno.

  • ¿Qué ocurre con los temas pendientes que tan a menudo mantienen prisionero al enfermo?

La manera de acompañar está basada en las fortalezas, pero si en un momento dado hay alguna carencia, por ejemplo me llevo mal con mi hermana, pues ahora es el momento de solucionarlo, etc.. como una guía para poder hacer el acompañamiento con herramientas y metodología, no religioso ni místico, sino muy práctico.

  • ¿En qué proyectos estás implicado actualmente?

Enric Benito OliverEn 2009, cumplí 60 años y me di cuenta que en cuidados paliativos ya lo había hecho todo y lo único que me quedaba por hacer era ir de usuario, cosa que ocurrirá un día de estos y este día debería hacerlo bien, después de tantos años explicando como hay que hacer par morirse bien, no podría defraudar a mis alumnos. Decidí entonces que debía prepararme y después de ver a tantos irse, sabía que los que se van bien, son los que han vivido bien, es decir que han hecho aquello que les ha llenado, lo que habían venido a hacer.

Este año para irme preparando me regalé una jubilación parcial, 70% de jubilación y un 30% de trabajo, desde entonces dirijo investigación, doy cursos, conferencias, publico, escribo. Y sobretodo tengo tiempo para mi para hacer lo que me gusta, estar con mi familia, pintar, salir en bici o en piragua..

En 2011 me encargaron Coordinar la Estrategia de Cuidados Paliativos de las Islas Baleares cuyo objetivo es que cualquier persona de esta comunidad con necesidades de cuidados paliativos tenga acceso a una atención profesional humanizada de calidad al nivel que sea, domicilio, hospital, residencia. Llevamos ahora 4 años y hemos podido ampliar recursos, formar profesionales y compartir un modelo integral de atención que esta tratando de cambiar el viejo paradigma por una visión mas humana de la persona enferma y de la profesión sanitaria.

  • El enfoque paliativo a tiempo ahorraría mucho sufrimiento. Los cuidados paliativos no son exclusivos del final de la biografía.

Hace falta generar evidencia de la eficiencia de los cuidados paliativos como modelo de atención que ahorra mucho sufrimiento y al mismo tiempo mucho dinero: Los hospitales de agudos están llenos de enfermos crónicos, que son tratados como si fueran a ser curados, salvados de algo que no es una enfermedad, simplemente el proceso de morir a un coste inhumano y económicamente insostenible.

Estamos tratando de evaluar los tratamientos, y exploraciones que se han hecho a las personas que han fallecido en los hospitales, en su ultimo mes de vida, queremos conocer para mejorar la calidad y la eficiencia de lo que les hacemos.

Se necesita un cambio de paradigma en el que volvamos a poner a la persona enferma en el centro de la atención y el sistema a su servicio para aliviar su sufrimiento.

  • Fuiste oncólogo durante muchos años y más tarde decidiste reorientar tu carrera dedicándote en exclusiva a los cuidados paliativos ¿Qué te llevó a dar ese giro?

Mis orígenes son humildes, un chico de pueblo, con un hermano discapacitado que acaparaba toda la atención en casa. La única forma de que se fijaran en mi era sacando buenas notas, así que gracias a mi hermano me puse a estudiar la carrera de médico, que me pagué con becas.

Cuando tengo 45 años teóricamente he triunfado en la oncología, estoy haciendo investigación, tengo un ego inflamado, imagínate un chico de pueblo que llega alto, pero que estaba cada vez más triste por dentro, y  la crisis culminó en una depresión.

Fui al psiquiatra y me recetaron Prozac. Yo miraba al psiquiatra a los ojos porque no  entendía lo que me pasa y me daba cuenta de que él tampoco. Y me pregunto ¿Cómo puede ser que esté tan triste si he triunfado? Tengo todo lo que deseaba y sin embargo no soy feliz. Decidí buscar la respuesta, busqué desesperadamente, y descubrí que la respuesta no era biológica ni química, era una crisis de sentido, y empecé una búsqueda de un par de años a través del yoga, fui a India y busque en mi interior hasta encontrar después de un largo y doloroso proceso, las respuestas.

  • Esa vivencia tan profunda marcó tu destino.

Sí. Durante los seis meses de baja y búsqueda, finalmente me di cuenta de que tenía una herida en el corazón, procedente de mi infancia, a raíz de la muerte dolorosa de mi abuelo. Soy un sanador herido, y descubrí que al mismo tiempo a través de esta herida podía acercarme a los que sufren en el momento de la muerte y ayudarles. Es un  don que me permite acercarme con ecuanimidad y compasión.

Cuando me acerco a los enfermos lo hago de forma exquisita, los miro y rápidamente siento la capacidad de conectar y lo que ocurre en esa interacción es algo natural para mi y que el enfermo nota y se siente reconocido y siento que mi presencia puede ser de ayuda.

Esta practica repetida me ha llevado a aprender mucho de esta etapa de la vida. Y es lo que después he tratado de compartir a través de mis publicaciones.

  • Reconciliación y coherencia.

Cuando salí de mi proceso de descubrimiento al que me llevó lo que llamaban depresión, volví al servicio decidido a dejar la oncología y dedicarme a los cuidados paliativos. Mis compañeros oncólogos decían, pobre Benito ahora le ha dado por los cuidados paliativos, señal de que sigue deprimido. Yo sabía que había encontrado un filón en mi interior y que debía seguir mi intuición. ¡Estoy mejor que nunca!. Esta fue una de las decisiones mas importantes de mi vida.

A mis 49 años regresé al ICO, hice el master en cuidados paliativos, y a partir de ahí dejé la oncología completamente por coherencia. Desde entones la vida me ha llevado en volandas  y sigo disfrutando de hacer lo que siento que he venido a hacer.

  • ¿Cómo te sientes en este momento de tu vida?

Estoy contento, hago lo que me gusta, y soy propietario de lo mas importante, de mi tiempo y mi agenda, personalmente siento que he cubierto la parte mas importante de lo que da sentido a mi vida y creo que lo ahora me queda por hacer es profundizar en la comprensión de la relación de ayuda y tratar de enseñar lo que he aprendido de los enfermos a otros profesionales.

Sigo practicando diariamente la meditación y tratando de cultivar una conciencia lucida y mi dimensión espiritual. Suelo hacer varios retiros en silencio al año. Y me alegra ver como hay un despertar de la conciencia y al mismo tiempo que la humanidad se enfrenta a retos aparentemente peligrosos hay  un desarrollo muy esperanzador de la relación entre ciencia y espiritualidad, así como serios intentos de entender la naturaleza de la conciencia. Una nueva aproximación a la realidad que puede trascender la visión limitada de la ciencia actual y de nuestra comprensión de la realidad y como consecuencia de nuestra relación con ella.

  • Para terminar ¿Qué te gustaría compartir con los profesionales de la salud?

Me gustaría que recordaran el día que tomaron la decisión de elegir su profesión, de dedicarse a cuidar a los demás y que trataran de reconocer que esta decisión fue un momento importante, una respuesta a una llamada. Una llamada que surgió de su interior. Ser fiel a este compromiso supone cultivar el corazón compasivo que aquel día les movió a esta profesión.

También recordarles que a través de la relación de ayuda con los enfermos que les va trayendo la vida, se nos ofrece una oportunidad única, la de aprender de si mismos, de los demás y de lo importante, de la maravilla que nos construye por dentro. Y finalmente descubrir que el amor es mas fuerte que la muerte.

Como comento en una de las charlas, dice el filósofo del diálogo Martin Buber: “A Dios nadie le ha visto, pero cuando alguien sufre y otro se acerca para ayudarle, surge una presencia entre los dos que los transforma a ambos”. Esta es la experiencia a la que puedes acceder desde una actitud compasiva genuina, sin esperar nada, aproximándote desde tu interés auténtico en ayudar al otro, en su fragilidad y vulnerabilidad.

Esto nos da miedo porque cuando la relación se establece, no desde el paternalismo sino desde la simetría moral, nos pone en contacto con nuestra propia vulnerabilidad. Sin embargo cuando eres capaz de pasar por encima de tu propio miedo para ayudar al otro, cuando tu compasión supera a tu miedo se crea la oportunidad para la conexión intima y para la sanación. La experiencia es transformadora para ambos, la persona que sufre y la que acompaña salen transformados. El ejercicio repetido de la compasión ante el sufrimiento acaba convirtiéndose en un camino de despertar espiritual.

En resumen, el ejercicio en profundidad de nuestra vocación, desplegando la compasión por el sufrimiento de las personas que cuidamos, nos puede llevar a un despertar espiritual, que nos conduzca al desarrollo del máximo potencial de nosotros mismos. En la medida que hemos sido llamados al cultivo de la compasión en el entorno del sufrimiento, este camino nos pertenece y los profesionales sanitarios no deberíamos conformarnos con menos.

Inverewe Gardens Poolewe

*  * *

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingQueridos Lectores:

Enric Benito es un hombre fuerte, apasionado, hecho a si mismo, un líder nato. Esa es la impresión que me causó cuando hablamos.

Belén Pérez, enfermera que ha trabajado con él codo con codo, ya me había hablado de Enric; pero fue Gabi Heras quien nos conectó. Gracias a los dos por ponerme en la pista.

Enric contagia su entusiasmo y su certeza con tanta intensidad que, después de escucharle durante casi dos horas durante nuestro encuentro por skype, sentí que sólo acabábamos de empezar.

De esa larga conversación ha surgido esta gran entrevista, que es más bien una clase magistral,  y un “espabila y despierta” para los profesionales de la salud independientemente del ámbito donde ejerzamos.

Querido Enric, gracias de corazón por recordarnos lo urgente e imprescindible que es cuidar el universo emocional y espiritual de las personas. Sin duda, quien no se suba a este carro está obsoleto.

¡Bienvenido a De tots els Colors! Es un honor que formes parte de esta familia de almas grandes y comprometidas con el cuidado de lo invisible, lo intangible, lo esencial. Abrazos y los mejores deseos para que sigas sacudiendo almas, generando consciencia.

Elena Lorente Guerrero

 

El poder de la vulnerabilidad

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingQueridos Amigos:

Estrenamos 2016. Muchos son los que hacen revisión del año que acabamos de dejar atrás y la lista de intenciones para los próximos 365 días. Aunque tal vez todo se reduce a conocer y aceptar QUE SOY para trascencerlo y elevarlo a ¿QUIÉN QUIERO SER?

Para ello hay que poner ciertas cualidades sobre la mesa, ser honestos y reconocernos  vulnerables. Quien sabe mucho al respecto es  la investigadora cualitativa Brené Brown quien lleva más de diez años estudiando la vulnerabilidad, la conexión humana, nuestra capacidad de empatía, de pertenencia, de amar.

Buceando en las historias de los demás en busca de datos e información medible, controlable, predecible, Brown se topó con la horma de su zapato. Le tocó abrir el corazón para enfrentarse a su propia y escondida vulnerabilidad. Eso, en plena labor investigadora, desembocó en una crisis nerviosa en toda regla, si bien su terapeuta le aseguró que sólo se trataba de su despertar espiritual.

Esta investigadora cualitativa comparte en su charla TEDxHouston todo lo aprendido tras escuchar tantas historias ajenas y  tras, inesperadamente, conocerse a si misma. Os dejo algunas de las ideas principales:

Sobre la conexión:

  • La conexión es lo que da sentido y finalidad a nuestras vidas.
  • Para que exista conexión debemos mostrarnos, y mostranos nos hace vulnerables.
  • Sentir vergüenza es universal, todos la sentimos. Es el miedo a la desconexión.
  • El sentimiento “no soy lo suficiente…bueno, etc…” y de no merecimiento de amor y pertenencia refuerza la vergüenza.
  • Las personas que tienen un mayor sentido de amor y pertenencia son las que se sienten dignas de ello.

La vulnerabilidad:

  • Es el nucleo de la vergüenza.
  • Pero también es donde nace la conexión, la dicha, la creatividad, la pertenencia y el amor.
  • Es la ruta de acceso a la dignidad.

Sobre el merecimiento:

  • Cuando creemos “soy suficiente…” dejamos de gritar y empezamos a escuchar.
  • Sentirnos dignos, merecedores nos ayuda a ser más amables con nosotros mismos y con los demás.

Las cuatro “C” de las personas genuinas:

  • Tienen el CORAJE de ser imperfectas.
  • Son COMPASIVAS, amables con ellas mismas primero, con los demás después.
  • Están CONECTADAS. Como resultado de su autenticidad pueden renunciar a ser quienes creían ser para ser lo que son.
  • CONFÍAN. Aceptan la vulnerabilidad en su vida, la consideran necesaria.

Concluye que la vulnerabilidad y la ternura son importantes ya que sentirse vulnerable es sentirse vivo. Que hay que amar con todo el corazón aunque no haya garantías y ejercer la gratitud y la dicha.

Vulnerabilidad, conexión, coraje, compasión, confianza, entrega, autenticidad, gratitud, amor. Sin duda, todo un reto para el nuevo año.

¡Feliz 2016!

Elena Lorente Guerrero

LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (IV)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad

Capítulo cuatro:

“De este modo vemos que no hay nada accidental en la enfermedad, ni en su tipo ni en la parte del cuerpo que es afectada; tal como otros resultados de la energía siguen la ley de causa y efecto. Algunas enfermedades pueden ser causadas por medios físicos directos, como aquéllas asociadas con ciertos venenos, accidentes y heridas, y grandes excesos; pero la enfermedad, en general, es debida a algunos errores básicos en nuestra constitución, como en los ejemplos ya citados.

Y así, una curación final y completa exige, no sólo el empleo de medios físicos, eligiendo siempre los mejores métodos que se conozcan en el arte de la curación, sino también el esfuerzo de eliminar cualquier defecto de nuestra naturaleza; porque en definitiva la curación viene del interior, del alma en sí, que con su benevolencia irradia armonía a través de la personalidad, cuando se le permite hacerlo.

Dado que hay una raíz principal en toda enfermedad, a saber egoísmo, también hay un método seguro y principal de aliviar todo sufrimiento: la conversión del egoísmo en dedicación a los demás. Con sólo desarrollar suficientemente la cualidad de olvidarnos de nosotros mismos en el amor y cuidado de los que nos rodean, disfrutando de la gloriosa aventura de adquirir conocimiento y ayudar a los demás, nuestros males y dolencias personales pronto llegará a su fin. Es la gran aspiración final: la pérdida de nuestros propios intereses en servicio  de la humanidad. No importa en qué estación de la vida nos haya colocado  nuestra divinidad. Ya tengamos un negocio o una profesión, ricos o pobres, monarcas o mendigos, a todos nos es posible llevar a cabo la tarea  en nuestras respectivas vocaciones y,  no obstante, llegar a ser verdaderas bendiciones para aquellos que nos rodean, comunicándoles el divino amor fraternal.

Pero la gran mayoría de nosotros tenemos mucho camino por recorrer antes de alcanzar este estado de perfección, aunque sorprende cuán rápidamente puede avanzar cualquier individuo si se esfuerza seriamente, probando así que no se confía de su pobre personalidad, sino que tiene fe implícita, que por el ejemplo y las enseñanzas de los grandes maestros del mundo es capaz de unirse con su propia alma, con la divinidad interior, y así todas las cosas son posibles. En muchos de nosotros hay uno o más defectos adversos que impiden particularmente nuestro avance, y es ese defecto, o defectos, los que debemos especialmente descubrir en nosotros, y mientras, trabajamos por desarrollar y extender el lado amoroso de nuestra naturaleza hacia el mundo, esforzándonos al mismo tiempo por borrar cualquier defecto en particular, llenando nuestra propia naturaleza con la virtud opuesta.

Al principio esto puede resultar un poco difícil, pero sólo al principio, pues es sorprendente lo rápido que crece una virtud auténticamente buscada, junto con el conocimiento de que con la ayuda de la divinidad interior, si perseveramos, el fracaso es imposible.

En el desarrollo del amor universal interior debemos aprender a darnos cuenta cada vez más que cada ser humano es hijo del Creador, que tiene en su interior la chispa divina,y que un día, y a su debido tiempo, alcanzará la perfección que todos anhelamos.

Por otra parte, la cuestión de la verdad o el error, del bien y el mal, es puramente relativa. Lo que está bien en la evolución natural del aborigen, estaría mal para el ser más ilustrado de nuestra civilización, y lo que para nosotros puede ser incluso un virtud, puede estar fuera de lugar, y ser incluso malo, en quien ha alcanzado la estapa del discipulado. Lo que nosotros denominamos erróneo o malo es en realidad bueno en otro lugar,  y por tanto algo puramente relativo. Recordemos también que el mismo patrón de idealismo es también relativo.

Por ello  hemos de tener compasión y caridad por los demás porque nos queda por recorrer aún un largo camino para alcanzar el nivel de nuestros hermanos mayores cuya luz brilla a través del mundo en todas las épocas. (…) Cuán infinitamente más deberíamos reconocer nuestra propia fragilidad, humildemente, ante el gran Arquitecto del universo!

Si la crueldad o el odio cierran paso a nuestro progreso, recordemos que el amor es el fundamento de la creación, que en cada alma viviente hay algo bueno,  y que en los mejores de nosotros hay algo malo. Buscando lo bueno en los demás,  incluso en quienes primero nos ofendieron, aprenderemos a desarrrollar, aunque sólo sea un poco de compasión, y la esperanza de que puedan vislumbrar mejor camino; luego aparecerá el deseo de ayudarles a elevarse. La conquista final de todos se hará por medio del amor y la bondad, y cuando hayamos desarrollado suficientemente estas dos cualidades nada será capaz de asaltarnos, ya que estaremos llenos de compasión y no ofreceremos resistencia; pues, una vez más, por la misma ley de causa y efecto, la resistencia es la que nos perjudica.

Nuestro objetivo en la vida es seguir los dictados de nuestro yo superior sin dejarnos desviar por la influencia de los otros y esto sólo puede conseguirse siguiendo amablemente nuestra propia senda, pero al mismo tiempo sin interferir con la personalidad de otro o causar el menor perjuicio por cualquier método de odio o crueldad.

Debemos esforzarnos en aprender el amor por los demás, comenzando quizá con un individuo o incluso un animal, y dejar que este amor se desarrolle y extienda cada vez más, hasta que sus defectos opuestos desaparezcan automáticamente. El amor engendra amor, así como el odio engendra odio.

– La cura del egoísmo se efectúa dirigiendo a los demás el cuidado y la atención que dedicamos a nosotros mismos, aumentando así su bienestar hasta olvidarnos de nosotros mismos en el empeño. (…) no hay forma más segura de curar el egoísmo y los subsiguientes desórdenes que ese método.

– La inestabilidad puede ser erradicada desarrollando la autodeterminación, tomando decisiones y actuando con decisión en lugar de vacilar y dudar. Aunque en principio cometamos errores,  es mejor actuar que dejar perder las oportunidades por falta de decisión. La determinación no tardará en desarrollarse, el miedo a zambullirse en la vida desaparecerá, y las experiencias guiarán nuestra mente a efectuar juicios mejores.

– Para erradicar la ignorancia no debemos temer las experiencias, sino actuar con la mente despierta y los ojos y los oídos bien abiertos para captar toda partícula de conocimiento que se pueda obtener. Al mismo tiempo, debemos mantenernos flexibles de pensamiento para evitar que las ideas preconcebidas y los prejuicios formados nos priven de la oportunidad de obtener un conocimiento más amplio y más fresco. Debemos estar siempre dispuestos a expandir la mente y rechazar cualquier idea, por firmemente arraigada que esté, si una amplia experiencia nos muestra una verdad mejor.

– Al igual que el orgullo, la codicia es un gran obstáculo al progreso, y éstos deben ser eliminados sin contemplaciones. Los resultados de la codicia son bastante graves, porque conducen a interferir en el desarrollo anímico de nuestros semejantes. Debemos darnos cuenta de que cada ser está aquí para desarrollar su propia evolución de acuerdo a los dictados de su  alma, y sólo de su alma, y de que ninguno de nosotros debe hacer nada, salvo alentar a nuestro hermano en ese desarrollo. Debemos ayudarle a tener esperanza y, si está a nuestro alcance, aumentar su conocimiento y sus oportunidades de progreso en este mundo.

Así también nos gustaría que los otros nos ayudaran a ascender por el dificultuso y empinado sendero de montaña que es la vida,  así del mismo modo debemos estar siempre listos para tender una mano solidaria y brindar la experiencia de nuestros amplios conocimientos a un hermano más débil o más joven. Deberá ser una actitud similar a la del padre con el hijo, al maestro con el hombre, o del camarada al camarada, dando cuidados, amor y protección en la medida que se necesiten y sean beneficiosos, sin interferir nunca con la evolución natural de la personalidad, que sólo debe ser dictada por el alma.

Muchos de nosotros cuando éramos niños y en las primeras etapas de la vida, estábamos mucho más cerca de nuestra alma de lo que estamos años después, y tenemos entonces ideas más claras de nuestra función en la vida, de los esfuerzos que se esperan que hagamos y del carácter que debemos desarrollar. La razón para esto es que el materialismo y las circunstancias de nuestra época, y las personalidades con las que nos asociemos, nos alejan de la voz de nuestro ser superior y nos atan firmemente a los lugares comunes con su falta de ideales, todo lo cuál es evidente en esta civilización. Dejemos que los padres, el maestro, y los camaradas se afanen siempre por alentar el crecimiento del ser superior en aquellos sobre los cuales recaen el maravilloso privilegio y la oportunidad de ejercer su influencia, pero exijámosles que dejen en libertad a los demás, igual que ellos esperan recibir también esa libertad.

Así, de forma similar, busquemos los defectos de nuestra propia constitución y eliminémoslos desarrollando la virtud opuesta, suprimiendo así de nuestra naturaleza la causa del conflicto entre el alma y la personalidad, que es la primera causa básica  de la enfermedad. Esta acción, por si misma, si el paciente tiene confianza y fortaleza, brindará alivio, salud y alegría.

Tenemos que aprender a desarrollar nuestra individualidad de acuerdo a los dictados de nuestra alma sin temer a ningún ser humano y sin que nadie interfiera o nos disuada de desarrollar nuestra evolución, ni del cumplimiento de nuestras obligaciones y de suministrar ayuda a nuestros semejantes. Cuanto más avancemos, más grandes serán las bendiciones para todos aquellos que nos rodeen.

Tenemos que cuidarnos especialmente en nuestra ayuda a los demás, quienes quiera que éstos sean, de esar seguros de que el deseo de ayudarles procede de los dictados de nuestro ser interior y no de un falso sentido del deber impuesto por sugestión o por la influencia de una personalidad dominante.

Una de las tragedias que resultan de los convencionalismos modernos es de este tipo, y es imposible calcular las miles de vidas obstruidas, las muchas oportunidades  perdidas, la penas y el sufrimiento causados (…).  Pensemos en tantos hombres y mujeres a los que se ha impedido quizá hacer una gran obra en pro de la humanidad porque su personalidad fue atrapada por la influencia de un individuo del que no tuvieron valor de desapegarse; los niños que, desde edad muy temprana, sienten la llamada de una vocación y, sin embargo, por dificultades de las circunstancias, disuasión  de otros y debilidad de propósitos, se adentran en otra rama de la vida, en la que ni se sienten felices ni capaces de desarrollar su evolución como de otro modo podían haber hecho. Son sólo los dictados de nuestra cociencia los que pueden decirnos dónde está nuestro deber, con quién o con quiénes hemos de  servir; pero, en cualquier caso, hemos de obedecer sus mandatos hasta el máximo de nuestras capacidades.

Por último, no tengamos miedo de zambullirnos en la vida; estamos aquí para obtener experiencia y conocimiento, y poco aprenderemos si no enfrentamos las realidades y ponemos nuestro empeño. Esta experiencia puede obtenerse a la vuelta de cada esquina, y las verdades de la naturaleza y la humanidad pueden alcanzar la misma efectividad, o más quizá, en una casa de campo que entre el ruido y las prisas de una ciudad.”

* * *

Queridos Lectores:

Actualmente podemos encontrar flores de Bach fácilmente y en diferentes presentaciones. El hecho de que esté al alcance de todos de manera tan sencilla y accesible  favorece que  lleguen a todo el mundo, lo cual es muy positivo. Del mismo modo, es fácil caer en el error de banalizar unos remedios tan útiles y facilitadores de crecimiento interior,  y de salud.

Deseo que este acercamiento al pensamiento de Edward Bach amplie el horizonte de conocimiento más allá de los frascos y las flores…, y os acerque a la gran riqueza interior que podemos llegar a alcanzar.

Los tan mencionados ” aquí y ahora”, y el “conócete a ti mismo”, tienen sentido cuando están en relación con los demás, cuando nos ayudan a poner conciencia de nuestra libertad para decidir y por tanto, de nuestra huella y responsabilidad en el mundo, nuestro mundo más cercano, cotidiano e inmediato…


<Det tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.