LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (II)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad

 

Capítulo dos:

Para conocer la naturaleza de la enfermedad hay que conocer ciertas verdades fundamentales.

La primera de ellas es que el hombre tiene un alma que es su ser real; un ser divino y todopoderoso, del cual el cuerpo, aunque templo terrenal del alma, no es sino un minúsculo reflejo: que nuestra alma, nuestro divino ser que reside en y alrededor de nosotros, fundamentó nuestras vidas tal como deseaba que se ordenasen, y siempre y cuando lo permitamos, incluso nos guía, protege y anima, vigilante y benéfico nos conduce siempre en la mejor dirección, pues él, nuestro yo superior, es una chispa del Todopoderoso, y por tanto invencible e inmortal.


El segundo principio es que nosotros, tal y como nos conocemos en este mundo, somos personalidades colocadas aquí con el propósito de obtener todo el conomimiento y la experiencia que pueda obtenerse a través de la existencia terrenal, para desarrollar las virtudes de que carecemos y borrar todo lo erróneo de nuestro interior, avanzando así hacia la perfección de nuestra naturaleza. El alma sabe qué ambiente y qué circunstancias son las mejores para realizar esto, y por tanto nos ha colocado en esa rama de la vida más adecuada a ese propósito.

 

Tercero, debemos advertir que el corto pasaje por esta vida, que conocemos como vida, pero que es un momento en el curso de nuestra evolución, como un día escolar es a una vida, y aunque podemos hoy ver y comprender ese día, nuestra intuición nos dice que ese nacimiento estaba infinitamente lejos de nuestro principio y nuestra muerte infinitamente lejos de nuestro final. Nuestras almas, lo que en realidad somos, son inmortales, y los cuerpos de los que somos conscientes son temporales, algo así como caballos que cabalgamos en una jornada, o como instrumentos que utilizamos para hacer un trabajo determinado.

 

Luego viene todavía un cuarto principio, que en cuanto nuestra alma y personalidad estén en armonía, todo será paz y alegría, felicidad y salud. El conflicto surge cuando nuestras personalidades se apartan del sendero trazado por el alma, o bien por nuestros deseos mundanales o la persuasión de alguien. El conflicto es la raíz de la enfermedad y la infelicidad. No importa cuál es nuestro trabajo en el mundo -limpiabotas o monarca, terrateniente o campesino, rico o pobre-, todo irá bien mientras lo realicemos de acuerdo a los dictados de nuestra alma; y podemos además descansar en la seguridad de que cualquiera que sea la estación de la vida en la que estemos colocados, principesca o inferior, ésta contiene las lecciones y experiencias necesarias para ese momento de nuestra evolución, y nos proporciona las mejores ventajas para el desarrollo de nosotros mismos.

 

El siguiente gran principio es la comprensión de la unidad de todas las cosas: el Creador de todas las cosas es el Amor, y todo aquello de lo que tenemos conciencia es en su infinito número de formas una manifestación de ese Amor, ya sea un planeta o un guijarro, una estrella o una gota de rocío, un hombre o o la forma de vida más inferior. Es posible obtener un destello de esta concepción visualizando a nuestro Creador como un gran sol deslumbrante lleno de benevolencia y amor, de cuyo centro irradian un infinito número de rayos en toda dirección, y que nosotros y todos los que somos conscientes, somos partículas al final de estos rayos, enviadas para obtener experiencia y conocimiento, pero que ulteriormente retornarán al gran centro. Y aunque cada rayo nos pueda parecer separado y distinto, es en realidad parte del gran sol central. La separación es imposible, pues tan pronto como un rayo de luz se escinde de su fuente deja de existir. Así podemos comprender un poco de la imposibilidad de separación, ya que aunque cada rayo puede tener su individualidad, es no obstante parte del gran poder creativo central. Así, cualquier acción contra nosotros mismos o contra otro afecta a la totalidad, pues al causar una imperfección en una parte, ésta se refleja en el todo, y cada partícula deberá ulteriormente hacerse perfecta.

 

Así pues, vemos aquí dos grandes errores fundamentales posibles: la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad, y la crueldad o el error de los otros, pues éste es un pecado contra la unidad. Cualquiera de estas dos cosas producen un conflicto que conduce a la enfermedad. El comprender dónde estamos cometiendo el error – que con frecuencia no sabemos ver – y una decidida voluntad de corregir la falta nos conducirá, no sólo a una vida de paz y alegría, sino también a la salud.

 

La enfermedad es en sí misma benéfica, y tiene por objeto devolver la personalidad a la voluntad divina del alma, y así vemos que se puede prevenir y evitar, ya que si podemos advertir por nosotros mismos los errores que cometemos, y corregirlos por medios espirituales y mentales, no habría necesidad de las dolorosas lecciones del sufrimiento. El divino poder nos brinda todas las oportunidades de enmendar nuestras sendas antes de que, como último recurso, se apliquen el dolor y el sufrimiento. Puede que no sean los errores de esta vida, de este día escolar, los que estamos combatiendo; y aunque en nuestras mentes físicas no tengamos conciencia de la razón de nuestro sufrimiento, que nos puede parecer cruel y sin razón, sin embargo nuestras almas – que somos nosotros – conocen todo el propósito y nos guiarán hacia lo que sea mejor para nosotros. Sin embargo, la comprensión y corrección de nuestros errores acortará nuestra enfermedad y nos devolverá hacia la salud.

El conocimiento del propósito de nuestra alma y la aceptación de ese conocimiento significa el alivio de nuestras penas  y dolencias terrenales, y nos deja en libertad para desarrollar nuestra evolución en la alegría y en la felicidad.

 

Hay dos grandes errores: primero, dejar de  honrar y obedecer los dictados de nuestra alma y, segundo, actuar contra la unidad.

Respecto al primero, hay que dejar de juzgar a los demás, pues lo que es bueno para uno es malo para otro. El comerciante que trabaja para montar un gran negocio no sólo hace para beneficio suyo sino de todos aquellos a los que emplea, obteniendo así conocimiento de la eficiencia, control y desarrollo de las virtudes asociadas con cada uno, necesariamente tendrá que utilizar cualidades y virtudes diferentes de las de una enfermera, que sacrifica su vida en el cuidado del enfermo y, sin embargo ambos, obedeciendo los dictados de sus almas, aprenden adecuadamente las cualidades necesarias para su evolución. Lo que importa es obedecer los dictados de nuestra alma, de nuestro ser superior, que conocemos a través de la conciencia, el instinto y la intuición.

 

Así pues, vemos que, por sus mismos principios y en su misma esencia, la enfermedad puede ser prevenida y curada, y es labor de los sanadores espirituales y los médicos dar, además de los remedios materiales, el conocimiento de los sufrimientos provocados por los errores de sus vidas, decir a sus enfermos cómo pueden erradicarse esos errores, conduciendo así al enfermo de retorno a la salud y la alegría.”

 

Queridos Lectores:

Gracias por leer con atención el segundo capítulo de “Cúrese a usted mismo”.  Es un texto que me acompaña, que leo con frecuencia y cada vez invariablemente, me emociona y despierta el mismo sentimiento de certeza y conexión.

Mucho de lo que Bach plantea no es nuevo; no lo es actualmente y no lo es para las personas que nos sentimos afines a esta línea de pensamiento y  conocimiento. Pero no olvidemos que lo que resulta obvio para muchos de nosotros, suena extraño e imposible para otros…

Los planteamientos que propone:  <el Amor, el respeto a la Unidad y el Autoconocimiento son imprescindibles para Sanar> son un idioma desconocido para algunas personas y puede despertar diferentes sentimientos y respuestas: curiosidad e interés, negación, resistencia o indiferencia, …

Es necesario respetar todas las opiniones y posicionamientos, mostrarnos convencidos en lugar de intentar convencer…, aportar evidencias y respetar la libertad de elección del otro. En cada uno de nosotros resuenan los códigos afines a nuestro momento  y circunstancia vital. Respetar, acompañar y Amar por encima de las diferencias,  ayuda a hacer visibles las similitudes,  a convivir con respeto y armonía.

En breve, contaremos con el testimonio de Vicent Guillem, Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia. Vicent trabaja actualmente en el Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico Universitario de Valencia como investigador en la determinación de la predisposición genética al cáncer y en su tiempo libre se dedica a la práctica del reiki con fines terapéuticos, de forma gratuita y totalmente desinteresada. Es autor también del libro “Las leyes Espirituales”.

En su entrevista  nos hablará de la conexión entre emociones y enfermedad, sobre el Amor y la importancia de trascender el egoismo para poder avanzar como seres humanos, como seres espirituales, para vivir con Felicidad y Salud.

Muchas gracias por vuestra atención, y hasta pronto!

Los mejores deseos de Salud para vosotros,

<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Os recomiendo: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20101229/54095622430/las-plantas-tienen-neuronas-son-seres-inteligentes.html

 

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* Entrevista a ASSUMPCIÓ SUBIRATS: Mujer, Madre, Maestra y afectada de Miastenia gravis.

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


ASSUMPCIÓ SUBIRATS:

– He aprendido a tener paciencia conmigo misma y a saber posponer las cosas; a escuchar mi cuerpo.

– Intento absorber todo lo bueno y agradable que  hay a mi alrededor. Me considero afortunada.


¿Hay un antes y un  después en tu vida Assumpció?

Por supuesto.

Antes de la enfermedad mi vitalidad sólo se veía limitada por el reloj. No es que nunca sintiera cansancio pero podía desarrollar sin mayor problema mi vida atendiendo a mi familia, a mi trabajo y a mi casa..

En el año 1998 empecé a notar los síntomas de la miastenia, pero no podía imaginar que era lo que me pasaba. Me diagnosticaron en 1999.

Durante la primera fase de la enfermedad- unos dos años- mis objetivos cambiaron radicalmente. En las peores épocas me sentía satisfecha si lograba atender mi cuidado personal: ducharme y vestirme sola y tomarme la medicación sin atragantarme. Más adelante, me acostumbré a preparar cada uno de mis movimientos de antemano. Pensaba lo que quería hacer y procuraba no realizar ningún movimiento de más. Por ejemplo, si me tenía que agachar para ponerme un calcetín aprovechaba este mismo movimiento para ponerme el zapato. Parece una tontería pero con unas fuerzas tan limitadas no era cuestión de desperdiciar ni una pizca de energía. Esto se ha convertido en un hábito y la verdad es que así me cunde mucho el tiempo en que estoy en activo. Aprovecho el tiempo de reposo para pensar en como haré lo que tengo que hacer, con el mínimo esfuerzo.

Ahora ya ni me acuerdo de lo que es sentirme totalmente bien, así que voy siguiendo mi línea de vida pero procuro no enfadarme si no llego hasta donde me había propuesto. (No siempre lo consigo).


  • ¿Qué es la Miastenia gravis?

La miastenia gravis es una enfermedad autoinmune. El propio cuerpo produce unos anticuerpos “antiacetil-colina” que bloquean la función de los neurotransmisores. Afecta a la musculatura , pero no, a la de los órganos vitales. Se manifiesta como una gran debilidad muscular que dificulta pudiendo llegar a imposibilitar actos como hablar, deglutir, fijar la vista, respirar(afecta a la musculatura intercostal y al diafragma), utilizar bien las piernas, brazos y manos, erguir la

  • ¿Existen tratamientos efectivos para esta enfermedad?

En mi caso el tratamiento ha sido a base de fármacos : Mestinón, Imurel y corticoides.

De vez en cuando, he hecho tratamientos de inmunoglobulinas.

También necesito reposo.

Al cabo de los años, he sentido efectos secundarios como el “síndrome de la cara de luna llena” (una hinchazón anormal especialmente de la cara ) provocado por los corticoides, diabetes, rampas en las piernas, dolores articulares, gastritis, etc.

Para aliviar los efectos secundarios también tomo la medicación oportuna. Procuro hacer ejercicio suave y he asistido a sesiones de rehabilitación para las articulaciones.


  • ¿Es una enfermedad conocida, reconocida?

No es una enfermedad demasiado conocida. Las personas que no son del ámbito de la medicina no han oído hablar de miastenia gravis a menos que tengan un conocido que esté afectado.

La mayoría de profesionales de la medicina con los que he tratado durante estos años (un montón), si que conocían la enfermedad, sus síntomas y tratamiento. Aún así, siempre he preguntado si los fármacos que me prescribían eran compatibles con la miastenia gravis, por si acaso…

  • <De tots els Colors>:¿CÓMO ERA TU VIDA ANTES DE ENFERMAR?

Cuando me levantaba (a partir de las cinco de la mañana, podía ser a cualquier hora) enchufaba la cafetera, la plancha y el ordenador. Antes de salir hacia la escuela, sobre las ocho y media, dejaba la casa arreglada, la comida preparada y el trabajo de la escuela revisado. Tenía tiempo para cuidar el jardín, para leer, hacer labores y atender a mis hijas por las tardes. Eso sí, durante el fin de semana hacía una siesta extra casi siempre.

Empecé a ejercer de maestra en el año 1979 y cada vez me gustaba más mi trabajo. El trato con los niños te absorbe por completo y me resultaba muy gratificante.


  • ¿Cómo es en la actualidad?

Ahora divido mi tiempo de cada día en actividad y descanso.

También madrugo mucho pero ahora me preparo un té bien calentito y me instalo en el sofá (mi segundo hogar!). Enciendo la tele, veo las noticias y/o algún otro programa (bricolaje, cocina, música, documentales o series policíacas) y sigo descansando. Depende de cómo me siento, hago punto de media.

Si estoy animada, paso así media hora o una hora, sino, unas dos horas.

Sobre las ocho, recojo un poco la casa, organizo la comida y la ropa, me ducho y me visto. Almuerzo y tomo la medicación.

Durante la mañana, dependiendo del día, hago alguna cosa como salir a hacer recados, ocuparme de la casa, costura, ordenador, estar en el patio,…  Siempre alternando la actividad con el descanso.

Antes me programaba al minuto. Al tiempo, no paraba de programarme y desprogramarme . Ahora tengo unos objetivos muy generales pero no me pongo límite de tiempo. Nunca sé si tendré un día bueno o no, es más, no puedo prever ni como me encontraré al cabo de una hora o menos. Esto es una parte muy fastidiosa de la miastenia, no solo te influye el cansancio, también el tiempo meteorológico, el calor y el estrés.

Como prontito, a la una y otra vez al sofá!

Duermo un rato y sigo descansando: cosiendo, haciendo punto, etc. hasta las seis aproximadamente. A esa hora me tomo la pastilla de Mestinón y salgo a pasear un ratito con el perro. Cuando vuelvo, suelo sentirme activa hasta las ocho, más o menos. Descanso un poquito más, ceno y vuelvo al sofá.

Aunque parezca imposible, me duermo enseguida y aunque a las doce intentan despertarme para que me tome la última pastilla y me vaya a la cama, la mayoría de las noches me cuesta horrores, el cuerpo no me responde y me quedo en el sofá hasta las tantas.

Desde luego que estoy muchísimo mejor que al comienzo de mi enfermedad.

Puedo valerme perfectamente dentro de mis limitaciones.

Puedo decir que los tratamientos que he seguido han sido efectivos. Lástima de los efectos secundarios.

  • ¿Cuentas con algún tipo de apoyo emocional?

Sí, tengo mucho apoyo en mi marido y mis hijas. También tengo el apoyo de mis amigos, que siempre están ahí.

De todas maneras, cuando realmente fui consciente de que no podía seguir yendo a la escuela, para mí fue la parte peor, emocionalmente.

Después de la primera fase de mi enfermedad, luché mucho para recuperar algo de movilidad, haciendo gimnasia en la piscina, y procurando no perder reflejos. Me esforcé mucho en volver a tener una vida “normal” (en apariencia). Luché con la administración para volver a mi vida laboral (cuando oía la palabra “jubilación”, daba un respingo) en tareas de gestión. Empecé a organizar la biblioteca del centro. Al tiempo, pude volver a ser tutora , sin dejar la biblioteca.

Pero el precio fueron los efectos secundarios de la medicación. Mi neurólogo me empezó a bajar la medicación y enseguida me di cuenta de que no podía seguir el ritmo: volvía a tener problemas para articular las palabras y sentía un cansancio muy grande del que tardaba mucho en recuperarme.

Entonces me hundí. Ya no tenía energías. Los médicos me recomendaron psicoterapia. Me fue muy bien. Pude tomar distancias y aceptar mi enfermedad-aunque creo que nunca se acepta del todo-.


  • ¿Qué personas han sido determinantes para tí?

Todas las que me rodean. Siempre hay alguien y de vez en cuando, aparece alguien que no te esperas. Por ejemplo, en pleno proceso de jubilación definitiva volví a contactar con algunos de mis ex – alumnos , personas de las que no sabía nada desde hacía más de veinte años. Me dio muchísima alegría y me di cuenta de que para algo había servido.


¿Qué has aprendido a partir de la enfermedad?

Deseo haber aprendido a tener paciencia conmigo misma y a saber posponer las cosas, a escuchar mi cuerpo.

Cuando volví a la escuela, y empecé a catalogar libros con un programa informático no tenía fuerza para manejar el “ratón” usaba las teclas cogiéndome una mano con la otra. Había días que catalogaba diez u once libros. Pero no me desanimaba. Cuando dejé la biblioteca había catalogado más de seis mil ejemplares.  Aprendí que se llega más lejos pasito a pasito que no haciendo nada.

Mis objetivos nunca son a largo plazo ni mis proyectos muy grandes, pero procuro buscar objetivos y proyectos pequeñitos y llevarlos adelante.


  • ¿Qué temas te preocupan?

Respecto a mi misma pocos. No me gustaría ser una carga para nadie.

Respecto a las personas que me rodean, especialmente mis hijas, me preocupa su futuro pero no como resultado de mi enfermedad, a todas las madres nos pasa lo mismo.

  • ¿Dónde te vacías?

Procuro mantenerme a raya, controlar el nivel. Para eso me va de maravilla mi té de primera hora de la mañana y mi paseo de la tarde.

Cuando me veo superada, procuro distraerme. La música me descarga muchísimo. También algunos juegos como el “tetris” en la game-boy o los sudokus. De todas maneras procuro no perder el control: hubo un momento crítico en que resolvía docenas de sudokus cada día hasta que dije “basta”. Ahora resuelvo los tres que hay en la “La vanguardia”, como máximo. Está bien evadirse, pero controlando nuestros propios límites.

  • ¿De qué te llenas?

De todo lo que puedo. Intento absorber todo lo bueno y agradable que hay a mi alrededor.


  • ¿Qué te apasiona?

Muchísimas cosas. Soy capaz de entusiasmarme con las cosas más simples y, desde luego, disfruto con la la cocina: http://culleresiforquilles.blogspot.com/, la lectura, la música, mis proyectos de costura: http://lamaquinadecosir.blogspot.com/, reportajes de viajes, los paseos, las plantas, las sensaciones de la naturaleza.

Me considero afortunada.


  • ¿Qué aspectos del Sistema Sanitario urge cambiar según tu experiencia?

He tenido la suerte de topar con unas instituciones y un personal sanitario, tanto médicos, como enfermeras, como auxiliares estupendos.

Mi experiencia ha sido buena, de todas las maneras, hay un tema que no sé si tiene arreglo: se trata de las esperas. Cuando te encuentras medio bien y vas al médico te puedes llevar un libro y esperar tranquilamente pero, cuando te encuentras mal, la espera se convierte en una agonía y cuando te llaman, ya no sabes ni quien eres.


  • ¿Te gustaría transmitir algún mensaje a la sociedad?

Que cada persona disfrute de lo más esencial de su vida, que intente “separar el grano de la paja” y dar valor a lo que realmente lo tiene sin perder tiempo en estar molesto o enfadado por tonterías.

En la vida hay dos tipos de problemas: los que tienen solución y los que no. Luchar por los primeros y sobrellevar los segundos.

Vivir cada momento como si fuera una oportunidad única y aprovecharlo.


  • ¿Deseas compartir algo más con nosotros?

¡Ánimo! Y aquí estoy si me necesitan.

<De tots els Colors>: Muchas gracias Assumpció por compartir con nosotros tus vivencias,   y ayudarnos a tomar conciencia de la importancia de vivir plenamente el Presente.