El verdadero conocimiento reside en nuestro interior. Dr. Edward Bach, 1936

“Todo verdadero conocimiento viene sólo de nuestro interior, en silenciosa comunicación con nuestra propia alma.

Las doctrinas y la civilización nos han robado el silencio, nos han robado el conocimiento de que lo sabemos todo dentro de nosotros mismos.

Hemos sido inducidos a creer que debemos ser enseñados por otros, y nuestros propios seres espirituales se han visto sumergidos.

La bellota, llevada a cientos de millas de su árbol madre, sabe sin instrucciones como ser un perfecto roble. Los peces del mar, y de los ríos depositan sus huevas y se alejan nadando. Lo mismo sucede con la rana. La serpiente deposita sus huevos en la arena, y continúa su jornada. Pero incluso dentro de la bellota, y en las huevas y huevos, está todo el conocimiento necesario para que los jóvenes se hagan tan perfectos como sus padres.

Las jóvenes golondrinas encuentran su camino hacia sus cuarteles de invierno, a cientos de millas de distancia, mientras los alados padres están ocupados con la segunda nidada.

Necesitamos tanto volver al conocimiento de que dentro de nosotros reside toda la verdad. Recordad que no necesitamos buscar consejos ni enseñanzas que no partan del interior.

Cristo nos enseñó que los lirios del campo crecen bellos, a pesar de que nadie los limpie ni escarde, ni siquiera Salomón que con toda su gloria se vistió como uno de ellos.

Y Buda nos enseñó que todos estamos en el sendero de nuestra autorrealización, una vez librados de sacerdotes y libros.”

Dr. Edward Bach, escrito el 21 de mayo de 1936.

– Obras completas del doctor Edward Bach –

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LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (VIII), último capítulo.

Obras completas del Doctor Edward Bach.

 

CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad.

Capítulo ocho

“De este modo, vemos que nuestra victoria sobre la enfermedad depende principalmente de lo siguiente:

  • Primero, tener conciencia de la divinidad que hay en nuestra naturaleza y de nuestro consiguiente poder para sobreponernos a todo lo que es erróneo.
  • Segundo, saber que la causa básica de la enfermedad obedece a la desarmonía entre la personalidad y el alma.
  • Tercero, hay que tener la voluntad y la capacidad para descubrir el defecto que causa semejante conflicto.
  • En cuarto lugar: hay que suprimir ese defecto desarrollando la virtud opuesta.

El deber del arte de la curación consistirá en ayudarnos a alcanzar el conocimiento necesario y en proporcionarnos los medios para superar nuestras enfermedades, y además, en administrarnos los remedios que fortalecerán nuestros cuerpos físicos y mentales, y nos den mayores probabilidades de éxito. Entonces sí estaremos en disposición de tratar la enfermedad en su base con esperanza de éxito.

La escuela médica del futuro no se interesará particularmente por los resultados finales y consecuencias de la enfermedad, ni les dará tanta importancia a las actuales lecciones físicas, ni se administrará drogas y productos químicos para paliar simplemente los síntomas, sino que , conocedora de la verdadera causa de la enfermedad y consciente de que los resultados físicos obvios son meramente secundarios, concentrará sus esfuerzos en aportar esa armonía entre cuerpo, mente y alma que conlleva el alivio y la curación de la enfermedad. Y en los casos en que se emprenda lo bastante pronto la corrección de la mente, se evitará la enfermedad inminente.

Entre los tipos de remedios que se utilizarán, estarán los que se obtienen de las plantas, y las plantas más hermosas que se encuentran en la botica de la naturaleza, plantas enriquecidas divinamente con cualidades curativas para el cuerpo y la mente del hombre.

Por nuestra parte, debemos practicar la paz, la armonía, la individualidad y la firmeza del propósito y desarrollar progresivamente el conocimiento de que en esencia somos de origen divino, y por tanto tenemos en nuestro interior, esperando a que los desarrollemos, como haremos con toda seguridad en tiempos venideros, el poder de alcanzar la perfección.

Y esta realidad crecerá en nosotros hasta que se convierta en el rasgo más destacado de nuestra existencia. Debemos practicar firmemente la paz, imaginando que nuestras mentes son como lagos que siempre hay que mantener mansos, sin olas, ni siquiera ondas que perturben su tranquilidad, y gradualmente desarrollar ese estado  de paz hasta que ningún avatar de la vida, ninguna circunstancia, ninguna otra personalidad pueda bajo ningún pretexto estremecer la superficie del lago o fomentar en nosotros sentimientos de irritabilidad, tristeza o duda.

Nos ayudará materialmente el aislarnos unos momentos todos los días para pensar tranquilamente en la belleza de la paz y en los beneficios de la calma, y darnos cuenta de que no será con prisa ni preocupaciones como mejor lo realizaremos, sino con calma, tranquilidad y sosiego en la acción: así seremos más eficientes en todo cuanto emprendamos.

Armonizar nuestra conducta en esta vida de acuerdo con los deseos de nuestra propia alma, y permanecer en un estado de paz tal que las tribulaciones y preocupaciones del mundo nos dejen impasibles es algo muy importante, y lograrlo nos da esa paz que trasciende la comprensión; y aunque al principio nos parezca un sueño fuera de nuestro alcance, con paciencia y perseverancia estará al alcance de todos nosotros.

No se nos pide en absoluto que seamos santos o mártires, o personas de renombre; a casi todos nosotros se nos reservan trabajos menos vistosos; pero se espera de nosotros que entendamos las alegrías y las aventuras de la vida, cumpliendo con agrado la parcela de trabajo particular que nuestra divinidad nos ha reservado.

Para todos los enfermos, la paz mental y la armonía con el alma son las mayores ayudas para la curación. La medicina y la enfermería del futuro prestarán mayor atención al desarrollo de esto en el paciente de lo que lo hacen hoy, cuando, incapaces de juzgar los progresos de un caso más que por medios científicos materialistas, piensan más en tomar la temperatura con frecuencia y en prestar otras atenciones que interrumpen, más que promueven, el descanso tranquilo y la relajación del cuerpo y la mente, que tan esenciales son para la curación.

No cabe duda de que al parecer los menores síntomas del mal, en cualquier caso, si logramos estar unas horas completamente relajados y en armonía con nuestro yo superior, se abortará la enfermedad. (…)

Nuestra visión de la vida depende de lo cerca que se entre la personalidad del alma. Cuanto más íntima sea la unión, mayor será la armonía y la paz, y más claramente brillará la luz de la verdad y la radiante felicidad que pertenece a los más elevados dominios; ambas nos mantendrán firmes y sin desmayos ante las dificultades y temores del mundo, pues tienen su fundamento en la verdad eterna de Dios.

El conocimiento de la verdad también nos da la certeza de que, por trágicos que parezcan los acontecimientos del mundo, forman una mera etapa temporal en la evolución del hombre, y que incluso la enfermedad es en sí beneficiosa y obra bajo el imperio de ciertas leyes destinadas a producir un bien final con la presión que ejercen sobre nosotros impulsándonos hacia la perfección.

Aquellos  que saben esto no pueden verse afectados, ni deprimidos, ni desconsolados por aquellos hechos que tanto pesan sobre los demás, y toda incertidumbre, miedo y desesperanza desaparecen para siempre. Con sólo que podamos estar en comunión constante con nuestra alma, el mundo será un lugar de alegría y nadie podrá ejercer sobre nosotros una influencia adversa.

No se nos permite ver la magnitud de nuestra divinidad, ni darnos cuenta del alcance de nuestro destino, ni del glorioso futuro que se abre ante nosotros; pues si así fuera, la vida no sería una prueba y no comportaría esfuerzo ni mérito. Nuestra virutd consiste en que nos olvidemos en gran medida de todas esas cosas hermosas y, sin embargo, tengamos fe y ánimo para vivir bien y enfrentarnos a las dificultades terrenales. Sin embargo, por comunión con nuestro yo superior, podemos mantener esa armonía que nos permite superar todas las oposiciones mundanales y caminar por el recto camino de nuestro destino, sin que nos desvíen de él malas influencias.

Luego debemos desarrollar la individualidad y liberarnos de todas las influencias del mundo, para que, obedeciendo únicamente los dictados de nuestra alma y sin dejarnos conmover por las circunstancias o por otras personas, nos convirtamos en nuestros propios amos gobernando el timón de nuestra barca por los encrespados mares de la vida sin abandonar la barra de la rectitud y sin dejar el timón del barco en manos ajenas. Tenemos que conquistar nuestra libertad absoluta y completamente, de forma que cuanto hagamos, todas y cada una de nuestras acciones – incluso todos y cada uno de nuestros pensamientos -, tenga su origen en nosotros mismos, permitiéndonos de ese modo vivir y darnos libremente por decisión nuestra, y sólo nuestra.

Nuestra mayor dificultad en este sentido estriba en nuestros allegados en esta época en la que el miedo a los convencionalismos y a los falsos modelos de vida y de deber se nos presentan de modo tan atractivo. Pero debemos enaltecer nuestro ánimo, que a muchos puede bastarnos para enfrentarnos con las cosas aparentemente más importantes de la vida, pero que nos fallará con las pruebas más íntimas.

Tenemos que poder determinar impersonalmente lo bueno y lo malo, y actuar sin miedo en presencia de un familiar o un amigo. ¡Cuántos de nosotros son héroes en el mundo externo y cobardes en casa! Por sutiles que sean los medios que tratan de apartarnos de cumplir nuestro destino, el pretexto del amor y el afecto, o un equivocado sentido del deber, métodos que nos esclavizan  y nos mantienen prisioneros de los deseos y exigencias de los demás, debemos rechazarlos suavemente.

La voz de nuestra alma y sólo esa voz,  habrá de indicarnos cuál es nuestro deber, sin que nos absorban los que nos rodean. Hay que desarrollar al máximo la individualidad, y tenemos que aprender a andar por la vida sin fiarnos más que de nuestra alma como consejera y auxiliadora, aprender a aferrarnos a nuestra libertad con ambas manos y sumergirnos en el mundo para adquirir todas las particularidades posibles de conocimiento y experiencia.

Al mismo tiempo, tenemos que estar en guardia para permitir que cada uno ejerza su libertad sin esperar nada de los demás sino, al contrario, estando siempre dispuestos a tender una mano para ayudarles en los momentos de necesidad y dificultad. Así, toda personalidad con la que nos encontremos en esta vida, ya sea madre, marido, hijo, desconocido o amigo, se convierte en compañero de viaje, y cualquiera de ellos puede ser más grande o más pequeño que nosotros en cuanto a desarrollo espiritual; pero todos somos miembros de una fraternidad común y parte de una gran comunidad de embarcados en el mismo viaje y con la misma meta gloriosa final. (…)

Ningún pensamiento sobre errores pasados debe deprimirnos; ya han pasado y terminaron, y el conocimiento así adquirido nos ayudará a no repetirlos. (…)

Hay que desechar el miedo; no debería existir nunca en la mente humana, y sólo es posible cuando perdemos de vista nuestra divinidad. (…) El desarrollo del amor nos lleva a darnos cuenta de la unidad, de la verdad de que todos y cada uno de nosotros pertenecemos a una gran creación.

La causa de todas nuestras tribulaciones es el egoísmo y el aislamiento, y éstos desaparecen cuando el amor y el conocimiento de la gran unidad pasan a formar parte de nuestra naturaleza. El universo  es Dios hecho objeto; al nacer el universo, renace Dios; cuando perece, Dios evoluciona aún más. Así ocurre con el ser humano; su cuerpo es él mismo externalizado, es una manifestación objetiva de su naturaleza interna; es la expresión de í mismo, la materialización de las cualidades de su conciencia. (…)

No hay atajo para la humanidad. Hay que conocer la verdad, y el ser humano debe unirse con el esquema de amor infinito de su creador. Y así llegaremos, hermanos y hermanas, al glorioso resplandor del conocimiento de nuestra divinidad y empezaremos a trabajar firme y resueltamente para cumplir el gran designio de ser felices y comunicar la felicidad. (…)”

* * *

Queridos Lectores:

Si algo caracteriza la obra de Bach es su insistencia en la sencillez; todo en la naturaleza es sencillo y por tanto, también los caminos hacia la curación deben serlo. Sin embargo,  no debemos confundir sencillez con simplicidad, o con comodidad. Sus propuestas implican un deseo sincero de crecimiento personal y espiritual.

Bach habla de hermanos mayores y hermanos menores refiriéndose a que todos somos al mismo tiempo alumnos y maestros en el gran aprendizaje del amor incondicional. Es primordial aportar luz donde hay sombra, conocimiento donde hay ignorancia, sabiduría donde hay error. El concepto de separación que impera en el mundo y que es la base del egoísmo en todas sus manifestaciones, y semilla del temor, nos lleva a actuar inconscientemente.

Edward Bach educa a través de sus palabras y a través de la luz que aportan los remedios florales. Cada vez que una persona toma el remedio o remedios florales  que en ese momento precisa, experimenta en su interior una transformación sutil, suave y poderosa, siente que algo ha cambiado para siempre. Los remedios florales aportan luz, conocimiento, son un impulso para conectar con nuestro tejido trascendente y por tanto, nos ayudan a despertar la capacidad de mejorar nuestra propia vida y en consecuencia, la de los demás.

Gracias por seguir esta serie de capítulos que he ido compartiendo con vosotros con la intención de profundizar en Edward Bach y mantener vivo su legado. En un próximo post me adentraré en la idea que tenía Bach sobre la medicina y la enfermería del futuro, sobre su concepto de “hospital” y los tratamientos que lejos de anular la enfermedad, favorecen el restablecimiento de la salud.

“Sencillez, comprensión, compasión”

 

<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero

LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (IV)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad

Capítulo cuatro:

“De este modo vemos que no hay nada accidental en la enfermedad, ni en su tipo ni en la parte del cuerpo que es afectada; tal como otros resultados de la energía siguen la ley de causa y efecto. Algunas enfermedades pueden ser causadas por medios físicos directos, como aquéllas asociadas con ciertos venenos, accidentes y heridas, y grandes excesos; pero la enfermedad, en general, es debida a algunos errores básicos en nuestra constitución, como en los ejemplos ya citados.

Y así, una curación final y completa exige, no sólo el empleo de medios físicos, eligiendo siempre los mejores métodos que se conozcan en el arte de la curación, sino también el esfuerzo de eliminar cualquier defecto de nuestra naturaleza; porque en definitiva la curación viene del interior, del alma en sí, que con su benevolencia irradia armonía a través de la personalidad, cuando se le permite hacerlo.

Dado que hay una raíz principal en toda enfermedad, a saber egoísmo, también hay un método seguro y principal de aliviar todo sufrimiento: la conversión del egoísmo en dedicación a los demás. Con sólo desarrollar suficientemente la cualidad de olvidarnos de nosotros mismos en el amor y cuidado de los que nos rodean, disfrutando de la gloriosa aventura de adquirir conocimiento y ayudar a los demás, nuestros males y dolencias personales pronto llegará a su fin. Es la gran aspiración final: la pérdida de nuestros propios intereses en servicio  de la humanidad. No importa en qué estación de la vida nos haya colocado  nuestra divinidad. Ya tengamos un negocio o una profesión, ricos o pobres, monarcas o mendigos, a todos nos es posible llevar a cabo la tarea  en nuestras respectivas vocaciones y,  no obstante, llegar a ser verdaderas bendiciones para aquellos que nos rodean, comunicándoles el divino amor fraternal.

Pero la gran mayoría de nosotros tenemos mucho camino por recorrer antes de alcanzar este estado de perfección, aunque sorprende cuán rápidamente puede avanzar cualquier individuo si se esfuerza seriamente, probando así que no se confía de su pobre personalidad, sino que tiene fe implícita, que por el ejemplo y las enseñanzas de los grandes maestros del mundo es capaz de unirse con su propia alma, con la divinidad interior, y así todas las cosas son posibles. En muchos de nosotros hay uno o más defectos adversos que impiden particularmente nuestro avance, y es ese defecto, o defectos, los que debemos especialmente descubrir en nosotros, y mientras, trabajamos por desarrollar y extender el lado amoroso de nuestra naturaleza hacia el mundo, esforzándonos al mismo tiempo por borrar cualquier defecto en particular, llenando nuestra propia naturaleza con la virtud opuesta.

Al principio esto puede resultar un poco difícil, pero sólo al principio, pues es sorprendente lo rápido que crece una virtud auténticamente buscada, junto con el conocimiento de que con la ayuda de la divinidad interior, si perseveramos, el fracaso es imposible.

En el desarrollo del amor universal interior debemos aprender a darnos cuenta cada vez más que cada ser humano es hijo del Creador, que tiene en su interior la chispa divina,y que un día, y a su debido tiempo, alcanzará la perfección que todos anhelamos.

Por otra parte, la cuestión de la verdad o el error, del bien y el mal, es puramente relativa. Lo que está bien en la evolución natural del aborigen, estaría mal para el ser más ilustrado de nuestra civilización, y lo que para nosotros puede ser incluso un virtud, puede estar fuera de lugar, y ser incluso malo, en quien ha alcanzado la estapa del discipulado. Lo que nosotros denominamos erróneo o malo es en realidad bueno en otro lugar,  y por tanto algo puramente relativo. Recordemos también que el mismo patrón de idealismo es también relativo.

Por ello  hemos de tener compasión y caridad por los demás porque nos queda por recorrer aún un largo camino para alcanzar el nivel de nuestros hermanos mayores cuya luz brilla a través del mundo en todas las épocas. (…) Cuán infinitamente más deberíamos reconocer nuestra propia fragilidad, humildemente, ante el gran Arquitecto del universo!

Si la crueldad o el odio cierran paso a nuestro progreso, recordemos que el amor es el fundamento de la creación, que en cada alma viviente hay algo bueno,  y que en los mejores de nosotros hay algo malo. Buscando lo bueno en los demás,  incluso en quienes primero nos ofendieron, aprenderemos a desarrrollar, aunque sólo sea un poco de compasión, y la esperanza de que puedan vislumbrar mejor camino; luego aparecerá el deseo de ayudarles a elevarse. La conquista final de todos se hará por medio del amor y la bondad, y cuando hayamos desarrollado suficientemente estas dos cualidades nada será capaz de asaltarnos, ya que estaremos llenos de compasión y no ofreceremos resistencia; pues, una vez más, por la misma ley de causa y efecto, la resistencia es la que nos perjudica.

Nuestro objetivo en la vida es seguir los dictados de nuestro yo superior sin dejarnos desviar por la influencia de los otros y esto sólo puede conseguirse siguiendo amablemente nuestra propia senda, pero al mismo tiempo sin interferir con la personalidad de otro o causar el menor perjuicio por cualquier método de odio o crueldad.

Debemos esforzarnos en aprender el amor por los demás, comenzando quizá con un individuo o incluso un animal, y dejar que este amor se desarrolle y extienda cada vez más, hasta que sus defectos opuestos desaparezcan automáticamente. El amor engendra amor, así como el odio engendra odio.

– La cura del egoísmo se efectúa dirigiendo a los demás el cuidado y la atención que dedicamos a nosotros mismos, aumentando así su bienestar hasta olvidarnos de nosotros mismos en el empeño. (…) no hay forma más segura de curar el egoísmo y los subsiguientes desórdenes que ese método.

– La inestabilidad puede ser erradicada desarrollando la autodeterminación, tomando decisiones y actuando con decisión en lugar de vacilar y dudar. Aunque en principio cometamos errores,  es mejor actuar que dejar perder las oportunidades por falta de decisión. La determinación no tardará en desarrollarse, el miedo a zambullirse en la vida desaparecerá, y las experiencias guiarán nuestra mente a efectuar juicios mejores.

– Para erradicar la ignorancia no debemos temer las experiencias, sino actuar con la mente despierta y los ojos y los oídos bien abiertos para captar toda partícula de conocimiento que se pueda obtener. Al mismo tiempo, debemos mantenernos flexibles de pensamiento para evitar que las ideas preconcebidas y los prejuicios formados nos priven de la oportunidad de obtener un conocimiento más amplio y más fresco. Debemos estar siempre dispuestos a expandir la mente y rechazar cualquier idea, por firmemente arraigada que esté, si una amplia experiencia nos muestra una verdad mejor.

– Al igual que el orgullo, la codicia es un gran obstáculo al progreso, y éstos deben ser eliminados sin contemplaciones. Los resultados de la codicia son bastante graves, porque conducen a interferir en el desarrollo anímico de nuestros semejantes. Debemos darnos cuenta de que cada ser está aquí para desarrollar su propia evolución de acuerdo a los dictados de su  alma, y sólo de su alma, y de que ninguno de nosotros debe hacer nada, salvo alentar a nuestro hermano en ese desarrollo. Debemos ayudarle a tener esperanza y, si está a nuestro alcance, aumentar su conocimiento y sus oportunidades de progreso en este mundo.

Así también nos gustaría que los otros nos ayudaran a ascender por el dificultuso y empinado sendero de montaña que es la vida,  así del mismo modo debemos estar siempre listos para tender una mano solidaria y brindar la experiencia de nuestros amplios conocimientos a un hermano más débil o más joven. Deberá ser una actitud similar a la del padre con el hijo, al maestro con el hombre, o del camarada al camarada, dando cuidados, amor y protección en la medida que se necesiten y sean beneficiosos, sin interferir nunca con la evolución natural de la personalidad, que sólo debe ser dictada por el alma.

Muchos de nosotros cuando éramos niños y en las primeras etapas de la vida, estábamos mucho más cerca de nuestra alma de lo que estamos años después, y tenemos entonces ideas más claras de nuestra función en la vida, de los esfuerzos que se esperan que hagamos y del carácter que debemos desarrollar. La razón para esto es que el materialismo y las circunstancias de nuestra época, y las personalidades con las que nos asociemos, nos alejan de la voz de nuestro ser superior y nos atan firmemente a los lugares comunes con su falta de ideales, todo lo cuál es evidente en esta civilización. Dejemos que los padres, el maestro, y los camaradas se afanen siempre por alentar el crecimiento del ser superior en aquellos sobre los cuales recaen el maravilloso privilegio y la oportunidad de ejercer su influencia, pero exijámosles que dejen en libertad a los demás, igual que ellos esperan recibir también esa libertad.

Así, de forma similar, busquemos los defectos de nuestra propia constitución y eliminémoslos desarrollando la virtud opuesta, suprimiendo así de nuestra naturaleza la causa del conflicto entre el alma y la personalidad, que es la primera causa básica  de la enfermedad. Esta acción, por si misma, si el paciente tiene confianza y fortaleza, brindará alivio, salud y alegría.

Tenemos que aprender a desarrollar nuestra individualidad de acuerdo a los dictados de nuestra alma sin temer a ningún ser humano y sin que nadie interfiera o nos disuada de desarrollar nuestra evolución, ni del cumplimiento de nuestras obligaciones y de suministrar ayuda a nuestros semejantes. Cuanto más avancemos, más grandes serán las bendiciones para todos aquellos que nos rodeen.

Tenemos que cuidarnos especialmente en nuestra ayuda a los demás, quienes quiera que éstos sean, de esar seguros de que el deseo de ayudarles procede de los dictados de nuestro ser interior y no de un falso sentido del deber impuesto por sugestión o por la influencia de una personalidad dominante.

Una de las tragedias que resultan de los convencionalismos modernos es de este tipo, y es imposible calcular las miles de vidas obstruidas, las muchas oportunidades  perdidas, la penas y el sufrimiento causados (…).  Pensemos en tantos hombres y mujeres a los que se ha impedido quizá hacer una gran obra en pro de la humanidad porque su personalidad fue atrapada por la influencia de un individuo del que no tuvieron valor de desapegarse; los niños que, desde edad muy temprana, sienten la llamada de una vocación y, sin embargo, por dificultades de las circunstancias, disuasión  de otros y debilidad de propósitos, se adentran en otra rama de la vida, en la que ni se sienten felices ni capaces de desarrollar su evolución como de otro modo podían haber hecho. Son sólo los dictados de nuestra cociencia los que pueden decirnos dónde está nuestro deber, con quién o con quiénes hemos de  servir; pero, en cualquier caso, hemos de obedecer sus mandatos hasta el máximo de nuestras capacidades.

Por último, no tengamos miedo de zambullirnos en la vida; estamos aquí para obtener experiencia y conocimiento, y poco aprenderemos si no enfrentamos las realidades y ponemos nuestro empeño. Esta experiencia puede obtenerse a la vuelta de cada esquina, y las verdades de la naturaleza y la humanidad pueden alcanzar la misma efectividad, o más quizá, en una casa de campo que entre el ruido y las prisas de una ciudad.”

* * *

Queridos Lectores:

Actualmente podemos encontrar flores de Bach fácilmente y en diferentes presentaciones. El hecho de que esté al alcance de todos de manera tan sencilla y accesible  favorece que  lleguen a todo el mundo, lo cual es muy positivo. Del mismo modo, es fácil caer en el error de banalizar unos remedios tan útiles y facilitadores de crecimiento interior,  y de salud.

Deseo que este acercamiento al pensamiento de Edward Bach amplie el horizonte de conocimiento más allá de los frascos y las flores…, y os acerque a la gran riqueza interior que podemos llegar a alcanzar.

Los tan mencionados ” aquí y ahora”, y el “conócete a ti mismo”, tienen sentido cuando están en relación con los demás, cuando nos ayudan a poner conciencia de nuestra libertad para decidir y por tanto, de nuestra huella y responsabilidad en el mundo, nuestro mundo más cercano, cotidiano e inmediato…


<Det tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (II)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad

 

Capítulo dos:

Para conocer la naturaleza de la enfermedad hay que conocer ciertas verdades fundamentales.

La primera de ellas es que el hombre tiene un alma que es su ser real; un ser divino y todopoderoso, del cual el cuerpo, aunque templo terrenal del alma, no es sino un minúsculo reflejo: que nuestra alma, nuestro divino ser que reside en y alrededor de nosotros, fundamentó nuestras vidas tal como deseaba que se ordenasen, y siempre y cuando lo permitamos, incluso nos guía, protege y anima, vigilante y benéfico nos conduce siempre en la mejor dirección, pues él, nuestro yo superior, es una chispa del Todopoderoso, y por tanto invencible e inmortal.


El segundo principio es que nosotros, tal y como nos conocemos en este mundo, somos personalidades colocadas aquí con el propósito de obtener todo el conomimiento y la experiencia que pueda obtenerse a través de la existencia terrenal, para desarrollar las virtudes de que carecemos y borrar todo lo erróneo de nuestro interior, avanzando así hacia la perfección de nuestra naturaleza. El alma sabe qué ambiente y qué circunstancias son las mejores para realizar esto, y por tanto nos ha colocado en esa rama de la vida más adecuada a ese propósito.

 

Tercero, debemos advertir que el corto pasaje por esta vida, que conocemos como vida, pero que es un momento en el curso de nuestra evolución, como un día escolar es a una vida, y aunque podemos hoy ver y comprender ese día, nuestra intuición nos dice que ese nacimiento estaba infinitamente lejos de nuestro principio y nuestra muerte infinitamente lejos de nuestro final. Nuestras almas, lo que en realidad somos, son inmortales, y los cuerpos de los que somos conscientes son temporales, algo así como caballos que cabalgamos en una jornada, o como instrumentos que utilizamos para hacer un trabajo determinado.

 

Luego viene todavía un cuarto principio, que en cuanto nuestra alma y personalidad estén en armonía, todo será paz y alegría, felicidad y salud. El conflicto surge cuando nuestras personalidades se apartan del sendero trazado por el alma, o bien por nuestros deseos mundanales o la persuasión de alguien. El conflicto es la raíz de la enfermedad y la infelicidad. No importa cuál es nuestro trabajo en el mundo -limpiabotas o monarca, terrateniente o campesino, rico o pobre-, todo irá bien mientras lo realicemos de acuerdo a los dictados de nuestra alma; y podemos además descansar en la seguridad de que cualquiera que sea la estación de la vida en la que estemos colocados, principesca o inferior, ésta contiene las lecciones y experiencias necesarias para ese momento de nuestra evolución, y nos proporciona las mejores ventajas para el desarrollo de nosotros mismos.

 

El siguiente gran principio es la comprensión de la unidad de todas las cosas: el Creador de todas las cosas es el Amor, y todo aquello de lo que tenemos conciencia es en su infinito número de formas una manifestación de ese Amor, ya sea un planeta o un guijarro, una estrella o una gota de rocío, un hombre o o la forma de vida más inferior. Es posible obtener un destello de esta concepción visualizando a nuestro Creador como un gran sol deslumbrante lleno de benevolencia y amor, de cuyo centro irradian un infinito número de rayos en toda dirección, y que nosotros y todos los que somos conscientes, somos partículas al final de estos rayos, enviadas para obtener experiencia y conocimiento, pero que ulteriormente retornarán al gran centro. Y aunque cada rayo nos pueda parecer separado y distinto, es en realidad parte del gran sol central. La separación es imposible, pues tan pronto como un rayo de luz se escinde de su fuente deja de existir. Así podemos comprender un poco de la imposibilidad de separación, ya que aunque cada rayo puede tener su individualidad, es no obstante parte del gran poder creativo central. Así, cualquier acción contra nosotros mismos o contra otro afecta a la totalidad, pues al causar una imperfección en una parte, ésta se refleja en el todo, y cada partícula deberá ulteriormente hacerse perfecta.

 

Así pues, vemos aquí dos grandes errores fundamentales posibles: la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad, y la crueldad o el error de los otros, pues éste es un pecado contra la unidad. Cualquiera de estas dos cosas producen un conflicto que conduce a la enfermedad. El comprender dónde estamos cometiendo el error – que con frecuencia no sabemos ver – y una decidida voluntad de corregir la falta nos conducirá, no sólo a una vida de paz y alegría, sino también a la salud.

 

La enfermedad es en sí misma benéfica, y tiene por objeto devolver la personalidad a la voluntad divina del alma, y así vemos que se puede prevenir y evitar, ya que si podemos advertir por nosotros mismos los errores que cometemos, y corregirlos por medios espirituales y mentales, no habría necesidad de las dolorosas lecciones del sufrimiento. El divino poder nos brinda todas las oportunidades de enmendar nuestras sendas antes de que, como último recurso, se apliquen el dolor y el sufrimiento. Puede que no sean los errores de esta vida, de este día escolar, los que estamos combatiendo; y aunque en nuestras mentes físicas no tengamos conciencia de la razón de nuestro sufrimiento, que nos puede parecer cruel y sin razón, sin embargo nuestras almas – que somos nosotros – conocen todo el propósito y nos guiarán hacia lo que sea mejor para nosotros. Sin embargo, la comprensión y corrección de nuestros errores acortará nuestra enfermedad y nos devolverá hacia la salud.

El conocimiento del propósito de nuestra alma y la aceptación de ese conocimiento significa el alivio de nuestras penas  y dolencias terrenales, y nos deja en libertad para desarrollar nuestra evolución en la alegría y en la felicidad.

 

Hay dos grandes errores: primero, dejar de  honrar y obedecer los dictados de nuestra alma y, segundo, actuar contra la unidad.

Respecto al primero, hay que dejar de juzgar a los demás, pues lo que es bueno para uno es malo para otro. El comerciante que trabaja para montar un gran negocio no sólo hace para beneficio suyo sino de todos aquellos a los que emplea, obteniendo así conocimiento de la eficiencia, control y desarrollo de las virtudes asociadas con cada uno, necesariamente tendrá que utilizar cualidades y virtudes diferentes de las de una enfermera, que sacrifica su vida en el cuidado del enfermo y, sin embargo ambos, obedeciendo los dictados de sus almas, aprenden adecuadamente las cualidades necesarias para su evolución. Lo que importa es obedecer los dictados de nuestra alma, de nuestro ser superior, que conocemos a través de la conciencia, el instinto y la intuición.

 

Así pues, vemos que, por sus mismos principios y en su misma esencia, la enfermedad puede ser prevenida y curada, y es labor de los sanadores espirituales y los médicos dar, además de los remedios materiales, el conocimiento de los sufrimientos provocados por los errores de sus vidas, decir a sus enfermos cómo pueden erradicarse esos errores, conduciendo así al enfermo de retorno a la salud y la alegría.”

 

Queridos Lectores:

Gracias por leer con atención el segundo capítulo de “Cúrese a usted mismo”.  Es un texto que me acompaña, que leo con frecuencia y cada vez invariablemente, me emociona y despierta el mismo sentimiento de certeza y conexión.

Mucho de lo que Bach plantea no es nuevo; no lo es actualmente y no lo es para las personas que nos sentimos afines a esta línea de pensamiento y  conocimiento. Pero no olvidemos que lo que resulta obvio para muchos de nosotros, suena extraño e imposible para otros…

Los planteamientos que propone:  <el Amor, el respeto a la Unidad y el Autoconocimiento son imprescindibles para Sanar> son un idioma desconocido para algunas personas y puede despertar diferentes sentimientos y respuestas: curiosidad e interés, negación, resistencia o indiferencia, …

Es necesario respetar todas las opiniones y posicionamientos, mostrarnos convencidos en lugar de intentar convencer…, aportar evidencias y respetar la libertad de elección del otro. En cada uno de nosotros resuenan los códigos afines a nuestro momento  y circunstancia vital. Respetar, acompañar y Amar por encima de las diferencias,  ayuda a hacer visibles las similitudes,  a convivir con respeto y armonía.

En breve, contaremos con el testimonio de Vicent Guillem, Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia. Vicent trabaja actualmente en el Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico Universitario de Valencia como investigador en la determinación de la predisposición genética al cáncer y en su tiempo libre se dedica a la práctica del reiki con fines terapéuticos, de forma gratuita y totalmente desinteresada. Es autor también del libro “Las leyes Espirituales”.

En su entrevista  nos hablará de la conexión entre emociones y enfermedad, sobre el Amor y la importancia de trascender el egoismo para poder avanzar como seres humanos, como seres espirituales, para vivir con Felicidad y Salud.

Muchas gracias por vuestra atención, y hasta pronto!

Los mejores deseos de Salud para vosotros,

<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Os recomiendo: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20101229/54095622430/las-plantas-tienen-neuronas-son-seres-inteligentes.html

 

Entrevista a MONTSERRAT GASCÓN, Enfermera, Osteópata, practica la Osteopatía Bioenergética Celular: Pericardio libre y Emociones.

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingMontserrat Gascón estudió Enfermería, trabajó durante 6 años en el servicio de urgencias del Hospital Vall d’Hebrón de Barcelona y durante 30 años en hospitales de diferentes paises del mundo. Licenciada en Morfopsicología por la Universidad de París y licenciada en Osteopatía por la Universidad de Aix en Provence en Francia.

Ha estudiado en profundidad la relación entre las emociones y el pericardio y ha desarrollado la Osteopatía Bioenergética Celular: Liberar el Pericardio.  Es autora de los libros “Viva el pericardio libre” y “El secreto del corazón”  disponibles en www.vivalavida.org


¿Quién es Montserrat Gascón?

Soy pura energía que experimenta la Vida en este cuerpo llamado Montserrat.

¿Cuál ha sido el hilo conductor de tu vida?

Querer entender  lo que es La Vida y  la Salud.

Comprender el porque de la enfermedad.

Conocer el sentido de mi presencia aquí en la Tierra.

 

  • ¿Qué es para ti la Vida?

La Vida es la energía que Anima y Crea el cuerpo, y cuando digo “cuerpo” me refiero a todos los cuerpos de todos los seres vivos, y de la materia en su globalidad.

No puede haber materia sin que la Vida la haya creado.

A la Vida se la puede llamar de muchas maneras, Chi, Qi, fuente divina, Dios, divinidad (que viene de di-vita), madre divina, padre creador, energía creadora femenina YIN,..

En realidad la Vida es el ALMA, ANIMA, Dios.

Es la madre divina que crea el cuerpo, o el Padre creador para otras religiones.

  • ¿Y la salud?

Es cuando nuestras  tres esencias , cuerpo, alma y espíritu, son respetadas, reconocidas, y  pueden manifestarse fluidamente, libremente.

El Alma crea el cuerpo.

AL L,, ÉL, IL, es la sílaba utilizada para nombrar la divinidad. Como en Allah, o en otras religiones cuando se habla de Dios se dice Él o IL.

MA es la sílaba que describe la madre, como mamá, mater, ayma, maya, mare,.. en todas las tradiciones.

Etimológicamente AL-MA significa la madre divina, es ella quien crea el cuerpo.

El cuerpo es la materia, es la manifestación del Alma y la materialización del espíritu. Todos los cuerpos están animados de la misma esencia, Alma-Vida, lo que varía es el cuerpo físico utilizado por ella, para expresarse y para experimentar la Vida a través de él. Eso me ha permitido entender la Unidad entre todos los seres vivos desde el respeto y la comunión.

El ESPÍRITU es quien da la información al Alma de qué cuerpo va a crear, así cada ser vivo es único, y cada Ser en el universo, tiene su razón de ser. El Espíritu es casi inimaginable para el cerebro humano. Es la fuerza de unión entre todo lo que ES, porque no puede haber materia que no haya sido “ideada” por el espíritu que es el Conocimiento máximo. Es la partícula más pequeña que lo contiene TODO.

Tenemos que saber que el Conocimiento no es algo ajeno y que tenemos que aprender estudiando mucho; esto son los conocimientos. En realidad es algo inherente en nosotros y en todo lo que Es, por eso se llama CO-NOCIMIENTO o CO-NACIMIENTO, CO-NAIXEMENT, CO-NAISSANCE, es decir que nacemos con Él y es nuestra esencia original, quien lleva la información de toda la Creación, de quienes somos y de lo que hemos venido a hacer a este mundo.

Es nuestra esencia espíritu-al, quien conoce TODO lo que es, lo que ha sido y lo qué será. Y Ésta, cual una semilla, la llevamos dentro de cada una de nuestras células y dentro de nuestro cuerpo que no es más que una constelación celular con un Sol central que es nuestro corazón/pericardio, guardián de nuestra célula original, de nuestra semilla.

En el Universo TODO está organizado y estructurado por fuerzas electromagnéticas liberadas por los átomos y las partículas esenciales, que con su cohesión crean y estructuran la materia. Cada elemento constituyente de este TODO lo contiene todo en si, cuerpo, alma y espíritu.

  • ¿Dónde se originan los primeros desequilibrios que desembocan en enfermedad?

Para entender lo que es la Salud y la Enfermedad, primero hay que comprender como funcionamos básicamente.

Nuestro cuerpo está formado por millones y millones de células y para entender nuestro funcionamiento global, aparentemente tan complicado, decidí ir a ver como funciona una célula, nuestra unidad de base.

Cada célula viva respira, sin tener pulmones, se mueve, se comunica y en realidad tiene vida propia. Es una unidad, una individualidad formada por cuerpo, alma y espíritu, con su propia misión bien específica.

Todas las células de los seres vivos, están regidas por tres leyes biológicas fundamentales:

MEMORIA : cada célula guarda en ella la memoria de toda la evolución de la Vida, desde el primer ser unicelular hasta la actualidad. Y también la memoria familiar, social, cultural, religiosa, sin hablar del ADN que lleva las informaciones específicas de la especie y que esta en constante adaptación y cambio con misión de proteger la perpetuidad de la especie.

CONSCIENCIA: Cada célula SABE EXACTAMENTE cuál es su función y su misión. En nuestro desarrollo embrionario, y sin que el cerebro este formado, cada célula “sabe” donde colocarse a nivel del tubo neural y que órgano va a crear. Esta consciencia es el conocimiento, del que hablaba más arriba, y que no tiene nada que ver con los conocimientos intelectuales.

LEY DE DILATACIÓN RETRACCIÓN: Todas las células de todos los seres vivos están regidas por esta ley universal, por este movimiento básico que nos permite abrirnos cuando nos sentimos en confianza, en placer; o cerrarnos cuando nos sentimos en peligro para protegernos.

Estos dos movimientos esenciales: dilatación – retracción están regidos por el sistema nervioso Neurovegetativo o Autónomo, que es quien nos mantiene en Vida dirigiendo nuestras funciones vitales o vegetativas, y no está bajo la dependencia del cerebro voluntario.

La Salud es cuando nuestra Alma se puede expresar en su grandeza y el cuerpo se pone a su servicio, bailando con Ella y respetando la dirección de su movimiento, su ritmo y su amplitud.

La dirección funcional de la energía de la Vida es la expansión, es decir, de dentro hacia fuera para abrirse, nutrirse, comunicar y crecer.

El miedo provoca una retracción celular por una acción del sistema simpático, y esta retracción  un cambio en la dirección de la energía de la Vida, entonces  aparece la enfermedad. Cuando estamos enfermos la Vida, el Alma está encerrada, prisionera, atrapada dentro de nuestros órganos y de nuestras células y su energía ya no es funcional y en este estado de Enfermedad pueden aparecer cualquier tipo de patologías, que no son más que la manifestación de una  disfunción al origen energética y emocional.

La inmensa mayoría de las patologías son llamadas funcionales, porque no presentan ningún trastorno a nivel de la estructura física pero el órgano “no funciona” bien.

  • La medicina ortodoxa da poca relevancia al pericardio, en cambio tu teoría lo sitúa como centro de las emociones. Háblanos de ello.

Si que se le da poca importancia ya que se le considera como una membrana que envuelve, protege, fija y mantiene el corazón en el mediastino. Como la medicina ortodoxa tiende a ver los órganos y los sistemas desde la separación, entonces una membrana es una membrana a diferencia de un órgano que tiene sus funciones, sus secreciones específicas.

Ha sido el estudio de la anatomía funcional global basada en la observación clínica de las personas que he tratado lo que me ha permitido descubrir esta llave esencial de nuestro funcionamiento físico, emocional y espiritual.

Sabemos la importancia del impacto  emocional en nuestra salud y de allá vienen las llamadas enfermedades psicosomáticas, sin entender realmente el mecanismo desencadenante de tantas patologías llamadas “esenciales” “idiopáticas” “funcionales” o sencillamente debidas al “estrés” o a los “nervios”. Es decir incomprensibles.

En la medicina china al meridiano del Pericardio se le llama “maestro corazón” y  dicen que el Pericardio rige directamente:

–       la consciencia

–       la memoria

–       El pensamiento

–       El sueño

–       Las emociones

–       La alegría

–       La felicidad

¿Como puede ser que un órgano tan anodino y casi desconocido como esta membrana, pueda tener repercusiones sobre las funciones principales relacionadas con nuestra salud y nuestro bienestar?

Lo más importante de este descubrimiento fue el darme cuenta que :

El pericardio a través de las asas subclavias forma una unidad anatómica con los ganglios estrellados.

El mínimo impacto emocional consciente o inconsciente, provoca una retracción del pericardio, que a su vez a través del asa subclavia excita el ganglio estrellado provocando una reacción simpática generalizada e instantánea.

Recordemos que del ganglio estrellado sale el nervio cardíaco, se anastomosa con el nervio Frénico (de la respiración) y con el nervio Vago que rige nuestro sistema parasimpático y la posibilidad de relajarnos, de abrirnos al placer a la Vida y a la confianza.

  • ¿Qué permite la osteopatía bioenergética celular?

Observar a los seres vivos en su globalidad, cuerpo, alma y espíritu. Respetar la Vida que los anima y respetar a cada uno como un ser ÚNICO.

Aunque seamos las personas más intelectualmente sabias del mundo, aunque hayamos estudiado todos los libros posibles e inimaginables de anatomía, fisiología, semiología, patología, etc etc.. Ningún libro nos ha hablado de la persona que tenemos delante nuestro “aquí y ahora”, esta persona es única y cada momento es único. Sólo su cuerpo, sus órganos, sus células, su alma nos pueden hablar de lo que esta viviendo.

Ha llegado el momento de “escuchar”  con nuestras manos, de “sentir” con nuestro corazón, para descubrir donde la Vida quedó atrapada, enferma y poderla ayudar en su liberación. Para encontrarle el “sentido”  y recuperar la Salud y la Alegría.

Este es el objetivo de la Osteopatía Bioenergética Celular: liberar la energía de la Vida sintiendo  donde se quedó atrapada, reconociendo la emoción que provocó la retracción y armonizar con nuestras manos  las tres esencias cuerpo, alma y espíritu, no solo en los seres humanos, sino en TODO lo que ES.


  • ¿Qué has aprendido de tus hijos?

Mis hijos han sido, y son, luces en mi camino que me han permitido ver mi nobleza en sus ojos, mi malestar en sus enfermedades, mi libertad en sus sonrisas, mi responsabilidad en su autonomía y mi ligereza en sus decisiones.

Con ellos he podido comprender que “mis hijos no son mis hijos”,  son hijos de su propia ALMA , de la Vida, divinos,  con un camino propio que va más allá del mío y de mis deseos, que sólo me eligieron a mi para llevar a cabo su plan de Vida.

Gracias a ellos entendí que mi madre tampoco es mi madre, es mi Alma quien ha creado mi cuerpo para experimentar LA VIDA a través de él.

Integrar estos conceptos me ha liberado del peso de la responsabilidad sobre la “familia humana”. Poder respetar el camino divino de cada cual, reconociendo la vibración de la familia de Alma, que a menudo no tiene nada que ver con los lazos de sangre, sin culpabilidad, con respeto y con Amor hacia mi y hacia los demás.

  • <El secreto del corazón> es:

Tomar consciencia de que nuestro pericardio-corazón guarda la esencia de quienes somos, esta esencia es de un poder ilimitado ya que  es DIVINA, es decir DI-VITA.

En esta Flor de Vida original, en esta semilla que llevamos dentro se encuentra el CONOCIMIENTO que nos permite conectarnos a TODO lo que ha sido, lo que es y lo que será. Cada ser vivo lleva esta misma semilla con su información específica.

Ser conscientes quiere decir darnos cuenta que somos seres creadores, ilimitados, omniscientes, omnipotentes, divinos, inmortales.

Ser conscientes es darnos cuenta de quienes somos realmente, más allá de las apariencias de nuestro cuerpo físico.

En cuanto tomaremos consciencia de nuestro poder divino dejaremos de vivir en el triángulo infernal de la víctima, el verdugo y el salvador, viejos patrones que solo conllevan  miedo, enfermedad y muerte.

Hemos venido a este mundo a RE-AL-IZAR-NOS , es decir a izar de nuevo nuestra divinidad, nuestra realeza.

  • ¿Qué opinas de las medicinas tradicionales, ancestrales?

No las conozco como para poder opinar por experiencia propia.

  • Aprender a liberar el pericardio ¿sería una buena asignatura para la educación de los niños?

¡IMPRESCINDIBLE.! Los niños están perdidos porque no encuentran el sentido de la Vida, no entienden porque tienen que  estudiar, ni que sus padres trabajen tanto, no quieren  soportar la autoridad de personas que “no tienen ni idea” de lo que ellos perciben, no aguantan tener que estarse quietos durante horas en clase escuchando discursos sin sentido, etc..

Estos niños son diagnosticados de “trastornos de atención”, hiperactivos, rasgos esquizoides e incluso me vino a la consulta un niño de 4 años diagnosticado de psicótico..! Están medicados con Ritalin u otros fármacos para que puedan ser “adiestrados” sin perturbar el orden general de la clase.

Cada vez hay mas niños especiales, con una percepción y sensibilidad muy desarrolladas, y que busca otras respuestas que las convencionales por parte de sus padres o de sus maestros. La frustración  por no sentirse entendidos los lleva a la enfermedad y al encierre en si mismos, con dificultades en la comunicación y en la sociabilidad.

Los talleres que he dado a niños para sentir la Vida, han sido un bálsamo para mi y una alegría para ellos. Facilmente sienten vibrar la vida en los árboles, en los animales y en ellos mismos. Sienten con sus manos que dentro de todos se mueve la misma vibración, y entienden esta noción de Unidad y respeto, desde su sentir.


SINTIENDO  LA  VIDA  LE  ENCUENTRAN  EL SENTIDO.

Lo primero que estudié fue Magisterio, pero sólo haciendo las prácticas ya me desanimé y no quise seguir por este camino.

Ahora les puedo enseñar el sentido de la Vida y pueden entender lo que es la Vida y lo que es la muerte, sencillamente.

Algunas maestras que se formaron conmigo instauraron en su clase la liberación del pericardio. El cambio fue espectacular. Cada día los niños se ponían por parejas, uno ponía las manos en el pericardio del otro y se lo liberaban con silencio, respeto y Amor. Esta relación cambió la energía de la clase, porque más allá de las apariencias podían sentir las manos del otro en su corazón con su vibración preciosa.

  • ¿Qué mensaje transmitirías a las madres?

Que los escuchen con atención, los respeten y les hablen desde el corazón con la mayor claridad posible. Esto hará que sus hijos también las escuchen y las respeten.

Que ellas son la mejor medicina y el mejor médico para sus hijos.

Que no den su poder a nadie. Que no pongan la Vida de sus hijos en manos de otra persona por más profesional que sea, ya que nadie conoce, o tendría que conocer a su hijo, mejor que ellas mismas.

Que cualquier decisión que tomen con respecto a sus hijos sea desde el Amor y no desde el Miedo escuchando siempre esta vocecita del corazón que “sabe”. Sin miedo a equivocarse.

– Que en cualquier caso no sea peor el remedio que la enfermedad.

Que dejen a sus hijos decidir sobre su propio cuerpo, se quedarán sorprendidas de la sabiduría de estos seres, en apariencia pequeños pero cuya Alma es igual que la nuestra y menos perturbada.

  • ¿Qué transformaciones crees necesarias en el sistema de salud?

Para que sea realmente un sistema de salud, hay que entender lo que es la Salud.
Un sistema de Salud no puede estar basado en el Miedo, ya que el miedo provoca la enfermedad. Tiene que estar basado en la comprensión de las disfunciones que vivimos, en el acompañamiento, la confianza, el respeto, la libertad y la responsabilidad de cada cual frente a su propio proceso.
La ignorancia nos da tranquilidad porque nos quita la responsabilidad.

Aprender la medicina de otra manera, no solo  desde el punto de vista del tratamiento aplicable, sino desde la comprensión de los signos y síntomas como maneras de expresión de un malestar en nuestro cuerpo y en nuestra vida.

  • ¿Qué dirías a las Enfermeras?

Lo segundo que estudié fue enfermería.

En el hospital también me desanimé porque me di cuenta que nadie entendía nada. Pinchar, cortar, curar, calmar, rayos, pruebas, análisis, números , constantes, hacer lo que te mandan sin rechistar aunque te des cuenta que es todo lo contrario del sentido común más básico.

Yo solamente les diría que se preguntaran cada día antes de ir a  su trabajo :

– ¿A quién estoy sirviendo? ¿A quién estoy ayudando?

– ¿Al paciente? ¿Al médico? ¿A la industria  farmacéutica?

– ¿Bajo que criterios estoy administrando este tratamiento?

– ¿Qué responsabilidad tengo en la aplicación de un tratamiento que yo sé que es nocivo para esta persona?

– ¿Lo que cumplo en mi trabajo esta realmente al servicio de la Salud o de la enfermedad?

– ¿Por qué hago este trabajo, por Amor a mi o por Miedo?

Son las enfermeras las que están más cerca de los pacientes, aunque cada vez más están formadas tecnológicamente, para poder utilizar mejor las máquinas que el sentido común. Agobiadas de trabajo y de técnica, cada vez se alejan más de lo que es esencial : el ser humano y ellas mismas.

Son ellas las que pueden ayudar con su atención, su escucha, su mano, sus gestos mucho más importantes que tomar la temperatura o la tensión a tal y tal  hora.

Y sobretodo con sus palabras, una palabra bien dicha es una Bendición y una palabra mal dicha es una maldición. Palabras como : imposible, incurable, degenerativo, crónico, mortal, “le quedan tres meses de vida”, irreversible, …. Son “maldiciones” que pueden influir catastróficamente en el proceso curativo del paciente.

 

  • ¿En qué proyectos estás trabajando?

El gran proyecto es transmitir la buena nueva de nuestra divinidad, liberando pericardios y transmitiendo esta medicina maravillosa que nos permite despertar nuestra verdadera esencia y encontrarle el sentido a la Vida.

Viajando e impulsando la creación de centros FLOR DE VIDA que son espacios donde experimentamos la Vida desde el corazón y desde  la responsabilidad consciente de cada uno y de nuestros actos. Donde nos reconectamos con la Alegría y la ligereza de SER.

Espacios para RE-COR-DAR quienes somos.

Recordar quiere decir : reconectar con lo que da el corazón, es decir nuestra esencia divina.

  • ¿Qué nos recomendarías para mantener nuestro pericardio libre?

Leer los libros:

“Viva el pericardio libre”: para entender como funciona la Vida y la importancia del impacto emocional en nuestro Pericardio/corazón.

Y “El secreto del corazón”: Que más que un  libro es un manual de Vida, una novela agradable y sencilla para comprender LA VIDA..

Dentro del libro hay un DVD con música y animaciones originales. También hay una meditación guiada para aprender a liberarnos el pericardio y una charla con Ima Sanchís para recalcar las cuatro preguntas esenciales :

-¿Qué es la Vida?

– ¿Cómo funciona?

– ¿Quiénes somos?

– ¿Qué hemos venido a hacer a este mundo?

  • ¿Deseas compartir algo más con nosotros?

Que la consciencia no nos haga perder la alegria, ya que la búsqueda del GRIAL no es más que el re-encuentro de la ALE-GRIAL

Gracias por vuestra atención, os mando un “pericardiazo”; es decir, un rayo de mi esencia divina.

* * *

De tots els Colors-  Bringing Colour to Nursing Muchas gracias Montserrat por compartir con nosotros tu Alegría, tu Esencia. Tu mensaje llega directo al corazón, es un impulso que anima a la apertura y a la reconexión con nuestra propia Esencia y con la Vida.

Elena Lorente Guerrero