* Entrevista a PILAR SÁNCHEZ-CUENCA, Enfermera y Defensora de los Usuarios del Sistema Sanitario Público de las Illes Balears.

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


PILAR SÁNCHEZ-CUENCA:

– Me siento emocionada y orgullosa. Soy la única mujer y la única enfermera entre los defensores de pacientes/usuarios de España y espero en los cinco años que dura el mandato mejorar el funcionamiento de los servicios asistenciales de nuestra comunidad autónoma y de manera especial la atención a los colectivos más vulnerables.

– Es importante que los nuevos graduados reconozcan que no han acabado de estudiar, que deben investigar y que ese conocimiento nuevo lo deben transferir a la práctica. Las nuevas generaciones son las que tienen que construir un mundo mejor, más solidario y más justo.


Me llamo Pilar Sánchez-Cuenca, soy enfermera. Estudié ATS en la Escuela de ATS de San Francisco en Madrid (1968-1971) y posteriormente  convalidé el título por Diplomada Universitaria de Enfermería por la UNED en 1985.

Aunque he nacido en Madrid 1948, vivo en Palma de Mallorca desde 1988, ciudad que considero “mi casa”. Vine para incorporarme al proyecto de gestión del Hospital Son Dureta y me sentí atrapada desde el primer momento. La intensidad del proyecto, la calidad de vida de Mallorca y la calidez de las personas con las que compartí trabajo y amistad, hicieron que tanto mis hijos como yo decidiéramos quedarnos aquí.

Desde marzo de 2010 ejerzo el cargo de Defensora dels Usuaris del Sistema Sanitari Públic de les Illes Balears, y anteriormente fui Directora de la Escuela de Enfermería y Fisioterapia de la Universitat de les Illes Balears (UIB), desde 2007 hasta  marzo de 2010.

De 2000 hasta 2007 fui Directora del Departamento de Enfermería y Fisioterapia de la UIB.

He ejercido la docencia comoProfesora Titular de Escuela Universitaria en las asignaturas de Enfermería Médico Quirúrgica, Administración de Servicios de Enfermería y Cuidados Paliativos de la carrera de Enfermería en la Escuela de Enfermería y Fisioterapia de la UIB. También fui Profesora colaboradora, entre otros, en el Curso de Postgrado de Gestión de Servicios Sanitarios  y  en el de Cooperación al Desarrollo, que se han desarrollado a lo largo de diferentes cursos en la UIB.

He trabajado como enfermera asistencial en hospitalización de medicina interna en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid (1971-1972) y como enfermera en hospitalización de pacientes adultos oncológicos en el Hospital Son Dureta de Palma (1992-1993, 1994-2000). Este tiempo aunque corto, ha sido vital para no olvidar la esencia de ser enfermera durante las etapas de gestión.

La trayectoria más larga ha  sido en  diferentes puestos de gestión:

– Directora de Organización y Sistemas, Complejo Hospitalario de Santiago de Compostela, España (1994).

– Directora de Enfermería, Hospital de Verín, Ourense (1993-1994).

-Coordinadora del equipo de trabajo del Ministerio de Sanidad para la definición y medida de la producción enfermera en el ámbito hospitalario, Proyecto Signo II-Enfermería (1989-1993).

-Directora de Enfermería,  Hospital Son Dureta, Palma de Mallorca (1988-1992).

-Subdirectora del Hospital 12 de Octubre, Madrid (1986-1987), Supervisora de Dietética, Hospital Puerta de Hierro, Madrid (1985-1986), Supervisora de Hospitalización, Hospital Puerta de Hierro (1972-1973; 1976-1985).

Compaginando mi trabajo he intentado dar salida a otras inquietudes personales. Desde el año 2000 he venido colaborando en organizaciones comprometidas con la defensa de los servicios públicos. Primero en el OCSP (observatorio para la calidad de los servicios públicos), siendo evaluadora principal del Premio Ciudadanía a la calidad de los servicios públicos en tres ediciones y después presidiendo  la Fundación Internacional para los Compromisos de Calidad hasta el mes de febrero de 2010. Desde abril de 2008 hasta mi nombramiento como Defensora dels Usuaris del Sistema Públic de Salut he formado parte del Consejo Económico y Social de Baleares en representación del Consell de Mallorca.


  • ¿QUÉ DESTACARÍAS DE TUS INICIOS COMO ENFERMERA?

Inicié mis pasos como enfermera en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid –entonces se llamaba Clínica Puerta de hierro- al acabar mis estudios de ATS en el año 1971. En esa época se estaban abriendo los grandes centros hospitalarios de todas las capitales de provincia y la oferta de trabajo superaba ampliamente el número de tituladas que salían de las escuelas. Empezar mi trabajo profesional en un hospital como Puerta de Hierro me influyó profundamente por el estilo de gestión del centro, por la organización y sobre todo por la cultura enfermera. Los valores que me supieron transmitir no se me olvidaron nunca. Dos personas del equipo directivo de enfermería me marcaron de manera importante, María Caballero, Mari Paz Mompart y sobre todo, Milagros Segura. Nunca le agradeceré bastante a Milagros su ejemplo y su generosidad para compartir su conocimiento y experiencia.

Me acuerdo que cuando me incorporé de enfermera y veía con admiración a las supervisoras –se distinguían en el uniforme por llevar un cinturón ancho azul marino- pensaba que nunca llegaría a ser como ellas…

  • ¿QUÉ HA CARACTERIZADO TU TRAYECTORIA PROFESIONAL?

Mi trayectoria profesional ha sido bastante atípica, ya que al año de trabajar como enfermera me  inicié en la gestión como supervisora de hospitalización. Esto fue debido a que en Puerta de Hierro existía una idea clara de la importancia de tener otro estilo de supervisión para liderar la profesionalización de los cuidados y se puso en marcha un proceso de selección de personas para ser formadas en uno de los primeros cursos de supervisión en enfermería.

Tuve la suerte de estar en el sitio adecuado en el momento oportuno y fui seleccionada. Enseguida comprendí la importancia de tener un liderazgo sobre las propias enfermeras; lo normal era que las enfermeras considerasen a los médicos como los jefes naturales y que la supervisora sólo sirviese para organizar los turnos y hacer los pedidos de la unidad. Cambiar eso fue un reto apasionante desde el primer momento.

  • RESPECTO A TU EXPERIENCIA COMO ENFERMERA ONCOLÓGICA ¿QUÉ ASPECTOS DEL CUIDADO TENÍAN ESPECIAL RELEVANCIA PARA TI?

Cuando dejé la dirección de enfermería tuve claro que quería recuperar mis raíces enfermeras y que esta recuperación sería más completa si lo hacía como enfermera “a turno rodado” en una unidad de hospitalización.  La elección de la unidad fue debida a la pasión por el liderazgo de los cuidados y al compromiso con los pacientes que me supo transmitir la supervisora, Ascensión Maya.

Cuando llegué a la unidad desconocía todo, había dejado la práctica asistencial usando jeringas de cristal que se reutilizaban y cuando volví ¡tenía que usar abbocats  portacats, bombas de infusión, quimioterapia  etc! Eso en cuanto a la técnica, pero además los pacientes oncológicos requerían una atención personalizada, integral, tanto de los riesgos del tratamiento y control de las complicaciones de la evolución de la enfermedad como de las necesidades emocionales y psicológicas que supone enfrentarse a una enfermedad que provoca, en quien la padece y en sus allegados, un efecto emocional devastador.

Tuve que aprenderlo todo nuevamente y, hasta que me sentí segura, sufrí bastante pero al mismo tiempo  notaba una gran energía interior. Tuve que sacar lo mejor de mí misma. Fue muy gratificante encontrar el reconocimiento inmediato que hace el paciente y la familia cuando siente que son bien atendidos. Es una gratitud inmensa, sobre todo cuando les ayudas en el trance de la muerte y el duelo. Tuve la suerte de compartir una equipo profesional excelente que me enseñó a ser enfermera “de verdad”.

Entre los aspectos del cuidado  que tenían mayor relevancia era transmitir  seguridad en el manejo de tratamientos complejos, el respeto al sufrimiento, y sobre todo, el esfuerzo por mantener la dignidad del paciente ante el deterioro físico que provoca el avance de la enfermedad oncológica. Aprendí a manejar la información acercándola al paciente para hacerla soportable, a manejar las emociones y a mantener un entorno terapéutico en todo momento. Lo que más me costaba era a cuidar a los chicos jóvenes y adolescentes con leucemias u otro tipo de cáncer. Verlos enfrentarse a la enfermedad y al tratamiento cuando estaban empezando vivir …rompía el corazón.


  • ¿CUÁNDO SURGE TU INQUIETUD POR LA GESTIÓN -DIRECCIÓN ?

En el año 1986 se publica el Decreto de organización y funcionamiento de los hospitales  del recientemente creado Sistema Nacional de Salud y pidieron mi colaboración para formar parte del primer equipo de gestión según la nueva orientación. Yo había pasado la selección para ocupar puestos de gestión que realizó el Ministerio de Sanidad. Me nombraron subdirectora de enfermería del Hospital Doce de Octubre de Madrid –entonces se llamaba 2 de Octubre, fecha que conmemoraba el nombramiento de Franco como Jefe del Estado-.

Fue el primer hospital que tenía un gerente que no era médico y que la dirección de enfermería estaba al mismo nivel que la dirección médica y la de los servicios generales. Este hecho puso en pie de guerra al sindicato médico y a la organización médica colegial y fue el detonante de una huelga a nivel nacional que duró más de seis meses y supuso la alteración del funcionamiento de prácticamente todos los hospitales españoles.

Enseguida me di cuenta de la capacidad de cambio que tiene la gestión y la oportunidad de tomar decisiones que aportan valor enfermero.

  • HÁBLANOS DE LOS DIFERENTES CARGOS QUE HAS OCUPADO Y OCUPAS COMO GESTORA: COYUNTURA, DIFICULTADES, …

He ocupado diferentes cargos de gestión, cada uno tiene aspectos diferentes según el lugar y el ámbito de actuación, pero todos tiene en común la posición estratégica, es decir la capacidad de mirar la totalidad de la organización y de imaginarse el futuro.

Tengo un recuerdo muy especial de la etapa de coordinación del Proyecto SIGNO II-Enfermería para la definición del producto enfermero y la imputación de sus costes en el conjunto del proceso asistencial. Estamos hablando del año 1991-1992 y algunas de las avanzadas propuestas que se hicieron siguen de actualidad. Otras han sido superadas o transformadas, pero supusieron un potente embrión de cambio.

Recuerdo la vez que presenté el proyecto ante un auditorio eminentemente masculino y eminentemente médico en la Fundación Jiménez Díaz. Me sentí potente y orgullosa de representar a la profesión enfermera. Ante el tono paternalista de algunas preguntas tuve que responder de tal manera que después un gerente me pidió disculpas. Eran tiempos difíciles.

  • ¿CÓMO HA SIDO LA RELACIÓN CON EL RESTO DE GESTORES?

Cuando empecé era un mundo muy masculino, había pocas gerentes o directoras y sólo se veía la enfermería como un elemento instrumental para la verdadera atención que era la que daban los médicos. Cambiar la posición fue difícil pero se avanzó bastante rápido al principio aunque con mucho desgaste personal mío y del resto del equipo de enfermería. Mi relación ha estado más condicionada a las personas que a los cargos.

A los directivos de enfermería se nos pedían informes detallados de todo, justificar cualquier aspecto, fundamentar cualquier solicitud. Nada de lo cual era necesario para el director médico o el de gestión,  que con su palabra era suficiente para iniciar un planteamiento determinado. La necesidad de superación sirvió para aprender muy por delante de los demás.


  • ¿QUÉ DISTINGUE LA GESTIÓN  DESDE LA MIRADA ENFERMERA DE LA GESTIÓN QUE REALIZAN OTROS PROFESIONALES DE LA SALUD?

Desde mi punto de vista la visión de la realidad que aportan los gestores enfermeros es única. Además tienen un conocimiento global y en detalle de cómo funciona la organización. El estar en contacto con los pacientes a lo largo de todos los procesos, durante todo el día y durante todos los días del año aporta una visión y un conocimiento únicos. Creo que en esto reside la fuerza y también es la causa del recelo que sienten los otros gestores.


  • SEGÚN TU EXPERIENCIA ¿CÓMO SE CONSIGUE ORGANIZAR BIEN PERSONAS, RECUROS, SITUACIONES CRÍTICAS…?

Bueno, conseguir esto es muy difícil cuando te enfrentas a una organización que ya está en marcha, con una cultura que se arrastra desde atrás con muchas inercias para el cambio, sin poder seleccionar el personal de nueva incorporación, con diferentes visiones de lo que hay que hacer. Es más fácil cuando se abre un centro nuevo.

De todas maneras, aunque existe una metodología para la elaboración de un plan estratégico, el éxito al final depende tu capacidad para la negociación y el entendimiento con los otros. Sin olvidar la capacidad de ilusionar con un proyecto.


  • ¿CÓMO LLEGAS A LA DOCENCIA?

La docencia me ha acompañado en cada etapa profesional, pero dar el paso a la universidad fue una oportunidad que no hubiera podido realizar sin el apoyo de compañeros de otras etapas que ya eran profesores. Mi recuerdo y gratitud especial para Joan de Pedro y Carmen Alorda, sin su apoyo creo que no me hubiera atrevido a dar el paso, primero como profesora asociada y luego como profesora titular.

  • ¿QUÉ TE HA APORTADO?

Muchísimo. Tuve que volver a empezar una actividad nueva con cincuenta años. Tuve que reconocer lo que no sabía, fundamentar el conocimiento adquirido, profundizar en el marco conceptual enfermero para no desvirtuar el enfoque de la enfermería médico quirúrgica y aprender técnicas pedagógicas.

Ser profesora universitaria me ha permitido entrar en contacto con otras áreas de conocimiento y sobre todo, estar contacto con los estudiantes. Cada curso tú tienes un año más y los estudiantes nuevos siguen teniendo los mismos años. Esto supone un gran reto.

Al poco de llegar, algunos compañeros me pidieron que optase a la dirección del Departamento de Enfermería y Fisioterapia y esto me permitió ampliar el horizonte dentro de la universidad. Tuve que desarrollar otras estrategias para poder tomar decisiones en un entorno académico muy clasista, donde el valor reside en ser catedrático o doctor no en tus resultados ni en el valor social de tu conocimiento. Después de siete años como directora del Departamento fui elegida  Directora de la Escuela de Enfermería y Fisioterapia en el momento crucial del cambio de los planes de estudio para adaptarlos al llamado Proceso de Bolonia

Además de dirigir la puesta en marcha de los planes de estudios adaptados al marco Europeo de Educación Superior  para las carreras de Enfermería y de Fisioterapia, he formado parte del Consejo de Gobierno, del Claustro Universitario y de diferentes comisiones académicas. También he dirigido el proyecto de cooperación entre la UIB y la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho de Tarija, Bolivia.

  • ¿TRABAJAS EN ALGUNA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN?

Este es mi punto más débil porque la gestión ocupa mucho tiempo y absorbe mucha de la energía que se necesita para la investigación. Aún así he participado en numerosos congresos y reuniones científicas como conferenciante y como miembro de los comités científico y organizador.

De la producción científica quiero destacar mi participación en el Proyecto Signo, en el Plan de Salud de las Islas Baleares, la elaboración del material docente de la asignatura Enfermería Médico Quirúrgica I y mi colaboración en diferentes proyectos de investigación como el dirigido por Concepción Zaforteza sobre la relación de las enfermeras de las unidades cuidados intensivos con los familiares de los pacientes críticos.


  • ¿CUÁLES SON LOS RETOS DE FUTURO PARA LAS ENFERMERAS EN CUANTO A ASISTENCIA Y GESTIÓN?

Desde mi experiencia,  las nuevas enfermeras se tienen que enfrentar a varios retos, uno de ellos es que no pierdan la visión y los valores enfermeros que les hemos impregnado en la Escuela cuando se incorporan al sistema sanitario. Otro reto es que continúen formándose como parte de ese compromiso personal para dar la mejor atención posible en cada momento. Este conocimiento debe estar fundamentado científicamente, aportar evidencia, disminuir la variabilidad de la práctica y aumentar la seguridad de los pacientes.

Es importante que los nuevos graduados reconozcan que no han acabado de estudiar, que deben investigar y que ese conocimiento nuevo lo deben transferir a la práctica. Las nuevas generaciones son las que tiene que construir un mundo mejor, más solidario y más justo.


  • ¿QUÉ ES LO QUE TE SIGUE APASIONANDO?

Me sigue apasionando descubrir que hay cosas por hacer,  mucho por aprender. Me sigue doliendo descubrir las injusticias y la dificultad para corregirlas.


Me siento emocionada y orgullosa. Soy la única mujer y la única enfermera entre los defensores de pacientes/usuarios de España y espero en los cinco años que dura el mandato mejorar el funcionamiento de los servicios asistenciales de nuestra comunidad autónoma y de manera especial la atención a los colectivos más vulnerables.

  • ¿DESEAS COMPARTIR ALGO MÁS CON NOSOTROS?

Sólo me queda dar las gracias a Elena Lorente por haberme dado esta oportunidad para participar en el blog. Estaré encantada de seguir en contacto.


<De tots els Colors>: Muchas gracias Pilar por compartir con nosotros tu sabiduría y experiencia. ¡Felicidades! y los mejores deseos en tu andadura como Defensora de los Usuarios. Es un honor tenerte en el blog.

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Entrevista a MONTSERRAT BAYEGO, Enfermera comprometida con la Vida, con la Esencia del Ser Humano: “Sería un gran logro que las Terapias Naturales y/o Complementarias llegaran a ser apreciadas y respetadas por todos los profesionales de la salud.”

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Montserrat Bayego i Salvador es Enfermera, Matrona, Especialista en Enfermería Pediátrica, Fisioterapeuta, Licenciada en Antropología social y cultural, Bach Practitioner y Experta en Terapias Naturales y Complementarias.

Docente colaboradora en diversas instituciones, entre ellas el Col.legi Oficial d’Infermeria de Barcelona (COIB), impartiendo formación para Enfermeras sobre Terapia Floral de Bach, Masaje Infantil, Tacto Terapéutico y Reflexoterapia Podal. Participa también en proyectos de educación para la comunidad centrados en el ámbito familiar.

Fue docente de  Terapia Floral de Bach en el Postgrado de Enfermería y Terapias Naturales de la recientemente desaparecida E.U.I. Santa Madrona de Barcelona.

Autora de contenidos en la web del COIB “La Infermera Virtual.

Desde 1991 ejerce la Enfermería de forma autónoma en el espacio compartido CENTRE D’ASSESSORAMENT desde la perspectiva de las Terapias Naturales y/o Complementarias.

MONTSERRAT BAYEGO I SALVADOR:

“LA ESPERANZA es llegar a ver como van de la mano la Enfermería y la Medicina convencional con las Terapias Naturales y Complementarias dentro de la estructura sanitaria. Que puedan llegar a todos/as y que sea una opción libre.”

“FELICIDAD ES: sentir que se está donde se debe estar, haciendo lo conveniente, compartiendo la vida con personas queridas, que nada sobra ni falta y con motivación para seguir creando y disfrutando de todo ello. ¿Sería esto un patrón vibratorio favorable? Si lo fuera, sería felicidad y seguramente, salud.”

 


¿CUÁL HA SIDO TU TRAYECTORIA PROFESIONAL?

Todo empezó estudiando enfermería. Estaba entre biología o medicina. Y después de pasar la selectividad para la segunda, en el último momento, decidí Enfermería. Fue una “no casualidad especial”. Una compañera de estudios previos me habló de la Enfermería, concretamente de Santa Madrona y, en aquel momento, ya a punto de matricularme, tomé una alternativa. Ahora no la cambiaría, pero no sé si entonces fue reflexionada o no, fue como un impulso. Hubo momentos de crisis en la carrera pero con la claridad de estar donde tenía que estar y con la idea que era para después poder ser matrona. Las criaturas son lo más perfecto y su nacimiento lo más extraordinario. Después sentí que, para poder ejercer mejor, los conocimientos de Fisioterapia me ayudarían y completarían como profesional, así como  también la especialidad de Pediatría.

Aunque todos estos estudios fueran desde el academicismo más convencional, mi experiencia más intima y personal siempre había estado acompañada del mundo natural, ya desde una vivencia en el ámbito familiar. Cuando entré al mundo laboral ponía  en práctica todo lo que había aprendido, pero no podía evitar estar constantemente intentando encontrar otros remedios y otra forma de cuidar a las personas. Los estudios de Enfermería, en aquellos años finales de los 70s., no me podían aportar  la visión que  necesitaba. Fue cuando tuve que buscar en la Naturopatía, era lo más parecido.

Tengo que agradecer a una persona, Esther Menoyo, la misma compañera que en su día me hablo de la Enfermería. Apareció otra vez en mi vida y me mostró un nuevo camino a recorrer: la reflexoterapia podal; también por una “no casualidad” y también en el “momento especial”. Acababa de nacer mi segundo hijo y se avecinaban grandes cambios para mí hacia una orientación definitiva. Procuré formarme en todas las terapias que me fue posible quedando sobretodo fuertemente impresionada por la terapia floral del Dr. Bach, a la cual le debo mucho personal y profesionalmente. Y, finalmente, para entender todavía más al ser humano, volví a la universidad para estudiar Antropología social y cultural. Y, nunca se sabe, quizás …

Si te parece bien, primero explicaré el paso por el sistema sanitario oficial. Hacia el 1982, más o menos, conseguí una plaza en propiedad de asistencia primaria en la seguridad social. Una plaza muy cómoda, cerca de casa, ideal. Pero donde no podía tener iniciativas ni trabajar en coherencia con mis ideas de salud/enfermedad/persona. Hacia el 1985, quizás tomando como excusa el nacimiento del segundo hijo y para poder ocuparme mejor de los dos tomé excedencia. Así también podría aprovechar para estudiar todo lo relacionado con las terapias complementarias mencionado anteriormente.

Hacía poco tiempo había empezado a colaborar como comadrona en las sesiones de preparación maternal en una clínica, donde conocí a la que seria la compañera de proyecto del Centre d’Assessorament.

Antes de trabajar en el ambulatorio, y desde que acabé Enfermería el 1977, había estado haciendo muy variadas suplencias en muchos centros hospitalarios sobretodo como matrona. Y antes de abrir el centro también estuve en la consulta de medicina biológica a la que debo y tengo que agradecer experiencia, sobretodo en reflexoterapia podal; un nombre muy muy querido: Dra. Montserrat Noguera.

Llegó el momento oportuno y después de trabajar las ideas sobre el papel durante más de un año con Neus Calleja, mi compañera, “nació” el Centre d’Assessorament que está a punto de cumplir 20 años. Ella es psicóloga, acababa de tener a su primera hija y no sé bien como fue, nos encontramos hablando de todo lo que se podría llegar a hacer con los/as pequeños/as, y preguntándonos porqué no se estaba haciendo.

Las dos estábamos “buscando” nuestro camino. Fue así como decidimos caminar juntas ofreciendo a la población aquello que encontrábamos en falta: estimulación infantil y asesoramiento para promover la salud integral en el ámbito familiar. Convirtiéndose el Centre d’Assessorament, también, en el espacio óptimo para desarrollar una Enfermería diferente, sin abandonar todo lo aprendido de forma convencional pero aplicándolo desde otras perspectivas y completándolo con otras técnicas.


  • ¿CUÁL FUE LA RESPUESTA DE LA POBLACIÓN ANTE UNA CONSULTA PRIVADA DE ENFERMERÍA VEINTE AÑOS ATRÁS ?

No fue fácil. No era habitual una enfermera en consulta autónoma si no era para practicar curas, tomar la tensión arterial y poner inyecciones. En aquel momento, por lo que recuerdo,  la gente no sabía muy bien que era una enfermera, que podía hacer, cuales eran las funciones propias que podíamos desempeñar.  Aún nos veían como el/la ATS.

Una enfermera que, autónomamente, pretendiese atender a las personas aconsejando sobre formas de vida saludable para promover la salud, como cuidarse para prevenir la enfermedad, así como remedios que podían contribuir a curarse de su estado mórbido, era una cosa impensable.

Así que quizás no te podías presentar como enfermera aunque siempre quedaba implícito. Trabajaba aportando otras maneras de cuidar desde las Terapias naturales y Complementarias aunque los/as usuarios/as no estaban acostumbrados a que fuera una enfermera fuera del sistema la que hiciera éste trabajo. Nunca colgué títulos en las paredes, tampoco uso bata sanitaria. Si alguien pregunta le explico quién soy, que he estudiado y porqué trabajo de esta manera.

Pienso que los títulos solo quieren decir que se ha tenido la posibilidad y el privilegio de aprender, pero no necesariamente asegura que se ha aprendido lo suficiente. En realidad, siempre nos estamos formando y la mejor escuela es la vida, nuestros propios hijos como espejos y, como no, las personas que acuden a la consulta a quienes (unos y otros) quiero aquí agradecer públicamente su confianza. Fue para comprender y conocer más al ser humano en el mundo que finalmente me licencié en Antropología Social y Cultural.

Cuando empecé a trabajar de forma liberal en el Centre d’Assessorament, no sabía donde llegaría pero supongo que en el fondo lo que deseaba era lo que ha acabado pasando. Poder hablarlo abiertamente,  que  reconozcan tu trabajo como enfermera los/las clientes pero también el colegio profesional, y, finalmente, poderlo transmitir a través de acciones docentes diversas.

Me siento feliz, y es muy importante para mí poder hablar de terapias naturales y Complementarias como instrumentos a utilizar en las funciones propias de la Enfermería. Es como un regalo, conseguido con mucho esfuerzo pero un regalo. Y un privilegio y agradecimiento llegar a ver que tareas que quizás escondías o por las que casi eras perseguida en aquella época, ahora son apreciadas y reconocidas.


¿TE SENTISTE EN ALGÚN MOMENTO PERSEGUIDA O SEÑALADA CUANDO EMPEZASTE A TRABAJAR CON TERAPIAS COMPLEMENTARIAS?

Hace muchos años sí cuando, en calidad de matrona, intentaba que los partos fueran de otra manera, distinto de cómo se estaban asistiendo en los centros hospitalarios.

Después, al salir del sistema sanitario convencional y trabajar como profesional liberal fue muy diferente. Cada uno en su casa o en su Centro propio de trabajo hace las cosas como cree oportuno. Y si las personas que acuden lo hacen libremente, y normalmente son personas que ya tienen claro estas otras formas de proceder en el terreno de la salud y la enfermedad, entonces todo es fácil, espontáneo, una gozada y un privilegio.

Recuerdo, con enorme agradecimiento, la vez que en la Escuela Universitaria de Enfermería,tristemente desaparecida, Santa Madronala enfermera y profesora Dolores Martínez, que había sido mi tutora cuando estudié en dicha escuela, se enteró de cómo estaba trabajando de forma autónoma. Me ofreció poder ir un día a explicarlo a los alumnos de tercero de enfermería. Y otra enfermera y profesora, Marta Torroja, me ofreció un tiempo de sus clases para que lo pudiera hacer. Fue un honor que también le agradezco.

No sabía bien que explicar, hice unas transparencias y conté cómo había surgido la idea de montar el centro, como había derivado hacia una asistencia diferente para promover la salud utilizando las terapias complementarias.

Fue la primera vez que mencioné las flores de Bach, dándoles una relevancia en mi ejercicio profesional. Para  mí son una pasión, no lo puedo disimular. Me acuerdo que estaban todos los alumnos y en la última fila estaba mi tutora, y cuando acabamos dijo: “podrías hacer un proyecto y presentarlo porque quizá pueda interesar esto”.

La semana siguiente ya tenían un proyecto sobre la mesa. El cual fue valorado con mucho cariño por la Directora de la Escuela, Montserrat Teixidor, y así empezó la asignatura optativa de terapia floral del postgrado que en aquellos días se impartía en dicha escuela.

¡Tengo que agradecer tanto!, que nunca agradeceré lo suficiente. Para mi fue un salto de lo subterráneo a la meseta, con el sol brillante; fue un salto enorme, de una forma inesperada.

Pienso que he tenido la gran suerte de encontrar personas en mi camino que me han dado la posibilidad de visibilizar lo que estaba haciendo y compartirlo. En otra ocasión y de una manera semejante pude llevar las flores de Bach al colegio oficial de enfermería de Barcelona de la mano de Núria Rossell. La ocasión no la puedes dejar perder.  Muchas gracias también al colegio por haber confiado en estos contenidos y haberlos valorado como adecuados a la práctica enfermera.

 

  • ¿QUÉ OFRECES ACTUALMENTE EN TU CONSULTA?

Ofrezco diversas formas de atención que integran una única manera de acompañar, de cuidar, desde el conocimiento enfermero y las terapias nombradas, para preservar la salud o para encontrar remedios cuando se está enfermo.

Hago propuestas y cada persona se acoge a aquellos consejos y/o tratamientos que en aquel momento consideran que les pueden ser de utilidad. Para mi es de gran trascendencia la autonomía del/la cliente/a. Cada persona ha de decidir y ser responsable de su salud.

Acuden personas de todas las edades, familias enteras. Para estar mejor de salud y para recuperarla cuando enferman.


 

  • ¿CON QUÉ TERAPIAS ACOSTUMBRAS A TRABAJAR?

Todo lo aprendido en Naturopatía ha sido de mucha utilidad: fitoterapia, dietoterapia, homeopatía, oligoterapia, algún tipo de masaje, conceptos generales del higienismo, de cuidar de ti mismo de la manera más natural posible, no alejarte de la naturaleza, la hidroterapia, …todo lo que normalmente abarca la Naturopatía.

Así como “leí” distinto la enfermería que había aprendido, lo mismo hice con la fisioterapia. Nunca he utilizado aparatos, sólo  las manos. Practico terapias reflejas y energéticas, y busco la rehabilitación de la persona desde el conocimiento del propio cuerpo, con una buena higiene postural y teniendo muy en cuenta como las emociones se “fijan” en los músculos trastornando todo el organismo.

Muy especialmente trabajo con la terapia floral del Dr. Bach. Considero que es de gran utilidad para prevenir la enfermedad si consideramos su origen emocional. Es de gran ayuda para las personas en cualquier etapa y condición vital.

  • ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE ENERGÍA-SALUD Y ENFERMEDAD?

Pienso que no habría vida si no hubiese energía, entiendo que la concreción de la vida, de esta energía, es el cuerpo material que tenemos, y, considero,  que salud y enfermedad son dos expresiones diferentes de esta vida, de esta energía que se concreta en un cuerpo.

Entonces, siempre que hay un desequilibrio en esta energía, que es lo que realmente da la vida al cuerpo que le es vehículo, cuando está disarmónica, la forma de manifestarse la desarmonía son las alteraciones que vemos en dicho cuerpo, lo que llamamos enfermedad, los síntomas que se manifiestan.

Vivimos en un continuum salud-enfermedad. Todos, a lo largo de nuestra vida terrenal, en tanto que seres imperfectos que nos desequilibramos constantemente y nos reequilibramos, vamos pasando por diferentes momentos de salud y enfermedad.

Pero hace falta diferenciar la enfermedad que solo es todavía disfunción, y que sería un fluctuación de la salud ligera y relativamente fácil de reequilibrar, de la que ya no es disfunción sino que es degeneración, lo que llamamos cronicidad. En éste segundo supuesto, puede ser que podamos conseguir un cierto reequilibrio pero no una curación completa en el sentido físico. Sí una curación en el sentido energético.

Quisiera aclarar, antes de seguir adelante, que el hecho de hablar de energía no obvia la existencia de gérmenes potencialmente infectivos, de tóxicos de diversas procedencias, de alimentos no convenientes, etc, como elementos generadores de enfermedad.

Si una persona está viviendo demasiado tiempo con un desequilibrio energético importante, puede llegar el momento en que el daño hace mella en el cuerpo físico. Éste se deteriora y empieza a degenerar, aparece una lesión orgánica, a veces sistémica, y puede, con el tiempo, llegar a un punto de no retorno por lo que hace a la lesión tisular.

Dicho de otra forma, a pesar de que el cuerpo humano tiene una gran capacidad de regeneración, puede llegar al agotamiento de dicha capacidad. Pero la energía siempre es reequilibrable mientras no llegamos al final de la vida. Puede haber curación energética aunque el cuerpo ya no se pueda curar y sobrevenga la muerte del organismo.  Gracias a la armonización de la misma podrá morir en paz.


 

  • ¿Y  ES VISIBLE A LOS OJOS?

Yo pienso que muy visible a los ojos, pero más visible en el bienestar de la persona. Aquella persona a quien has visto sufrir mucho, que ha padecido una enfermedad grave, llega a a la fase final de vida y  va  reconciliándose consigo mismo/a y con todo lo que le rodea.

Dicho de otra forma, va reequilibrando sus emociones, su energía. Pronto morirá porque el cuerpo físico ya está muy deteriorado. Aún así,  puede morir en paz, feliz, con serenidad. Podríamos quizás decir “curado” espiritualmente hablando.

  • ¿ES LO MISMO ENFERMEDAD DISFUNCIONAL QUE ENFERMEDAD SUBCLÍNICA?

No necesariamente; si entendemos por subclínico que la persona no presenta síntomas objetivables. Más bien se parecen si consideramos subclínico que no hay pruebas, por ejemplo una analítica en la que puedas demostrar que allí ocurre algo, pero disfuncionalmente  hay síntomas perfectamente observables. No es tan fácil ni exacto el límite.

Hay muchas personas que, por ejemplo, tienen muchas molestias en su aparato digestivo. Si no podemos objetivar al explorar según diferentes técnicas, quizás no se podrá etiquetar una patología médicamente hablando.

Pero la persona se siente muy mal, puede presentar importante flatulencia, vomitar, tener malas digestiones, puede presentar muchas molestias reales observables. Esto es una disfunción, y a cualquier nivel del organismo puede haber una disfunción. Y si persiste puede acabar siendo una lesión en los tejidos, de más difícil recuperación.

Podemos considerar la disfunción como la fase en la que el cuerpo “se queja” a nivel energético y lo exterioriza en forma de síntoma. Los tejidos no están dañados por eso la medicina convencional puede no ver nada radiológicamente,  ni haciendo analíticas, ni haciendo ecografías. Pero energéticamente está disfuncional y  la persona tiene los síntomas. Y esto es lo que es curable, porque si la energía se reequilibra, como la parte orgánica del cuerpo no está dañada, la persona se puede volver a encontrar bien, perfectamente.

La medicina, a veces,  empieza a actuar cuando tiene datos objetivos para entender ese síntoma y puede ser demasiado tarde para curar. Por suerte, cada vez más está trabajando de forma preventiva aconsejando modos de vida saludable.

Algunas veces, se puede estar tratando el síntoma de tal manera que lo que se hace es “taparlo, disimularlo, anularlo” pero no se está actuando en la causa. Quizás la disfunción aparentemente mejora, pero se manifestará disfuncional por otro lado. El cuerpo es uno, todas sus partes se relacionan y están interconectadas.

Podemos hacer una metáfora: una olla a presión con cuatro o cinco válvulas de escape. Si tapamos una (un síntoma),  el vapor saldrá por  otra válvula (otro síntoma) y si las tapásemos todas, llegado a un punto explotaría.

Quizás no guste esta comparación. Pero es una realidad que el cuerpo necesita bajar la tensión que le produce un exceso de tóxicos acumulados,  o de energía que no circula, en forma de síntomas. El organismo humano siempre se esfuerza para sacar hacia fuera como sea lo que le está entorpeciendo. Y lo hará hasta el agotamiento: la enfermedad incurable.
DESDE LA PESPECTIVA QUE TE DA AÑOS DE EXPERIENCIA Y FORMACIÓN ¿PIENSAS QUE EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD SERÍA UN PATRÓN VIBRATORIO DISTORSIONADO?

Considero que cualquier fenómeno siempre es multifactorial, siempre hay más de una causa. El origen de la enfermedad también. Pero lo que no podemos obviar es este  nivel mas intimo y esencial de la persona que es el energético. Si el cuerpo energético no está bien ¿como podrá estar bien todo lo demás?.

Es la sensación que podemos obtener al observar una persona que se alimenta muy bien, está muy bien cuidada y acompañada, tiene todos los recursos humanos considerados necesarios, puede dormir todas las horas recomendables, no pasa nunca frío, respira aire limpio, etc… pero, si no es feliz ¿estará sana?  ¿Qué es ser feliz?, ¿como se siente o está una persona feliz?

Es difícil de explicar y existen muchas maneras de hacerlo desde el sentir de cada uno/a. Una muy sencilla:  sentir que se está donde se debe estar, haciendo lo conveniente, compartiendo la vida con personas queridas, que nada sobra ni falta y con motivación para seguir creando y disfrutando de todo ello. ¿Seria esto un patrón vibratorio correcto? Si lo fuera, sería felicidad y seguramente, salud.


 

  • HABLANDO DE LAS CAUSAS MULTIFACTORIALES DE LA ENFERMEDAD ¿ESTAR EN ARMONÍA PERMITE SER MENOS VULNERABLE A LOS FACTORES EXTERNOS?

Estar en armonía de alguna forma puede ser un escudo protector si hablamos de energía. Lo mismo que si habláramos de personas seguras de sí mismas, pensaríamos que tendrían mayor facilidad para afrontar situaciones difíciles.

Un buen equilibrio también puede facilitar  encontrar y escoger el recurso adecuado, y que éste resulte útil para la resolución del problema de salud.

Y fijémonos, ya no hablamos de enfermedad, sino de problema de salud. La salud de determinada persona ahora tiene un  problema. No necesariamente la persona está o se siente enferma.

El concepto “estar enfermo” a veces es un poco duro porque es como “instalarse” en un estado. No tiene tanto esa connotación de continuum salud-enfermedad según la cual la persona podría decir: mi salud ahora está deficitaria pero la puedo mejorar. Es decir: Esperanza y responsabilidad.


 

  • ¿CÓMO PODEMOS PROTEGERNOS DESDE LA PREVENCIÓN FRENTE A TRANSGÉNICOS, CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA, RADIACIONES, …?

Primero no angustiándonos excesivamente pues es una realidad que no podemos obviar fácilmente, nos ha tocado vivir esta época.

¿Y por qué no angustiarse excesivamente? pues porqué el sufrimiento que nos produce angustiarnos pensando que no lo podemos evitar también es contraproducente y perjudicial.

Es bueno que confiemos en el ser humano y en su capacidad para adaptarse al medio. Pero, por supuesto, sería bueno evitar todo  lo que podamos aquello que nos puede perjudicar.

Desde la perspectiva que estamos presentando hay que considerar que el cuerpo siempre intentará deshacerse de lo que le molesta y esto es lo que llamamos enfermedad. Cuantas más sustancias le pongamos que le sean ajenas, más síntomas hará, más se quejará, más enfermedad tendremos.

Si queremos prevención lo primero es no ensuciar el terreno. Estaríamos hablando de evitar un exceso de aditivos, alimentos modificados,…y lo que queramos considerar como tóxico. La idea sería mantener el cuerpo lo más limpio posible en todos los aspectos, sobretodo por dentro.

Y cuando decimos el cuerpo, también decimos la mente. Determinados pensamientos también generan toxinas capaces de enfermarnos: la rabia, la envidia, el miedo,…


 

  • ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE TERAPIAS NATURALES Y TERAPIAS COMPLEMENTARIAS ?

Desde mi punto de vista, quizá no podemos decir que haya terapias naturales, o diríamos que las que lo eran ya no lo son. Antes  íbamos a un herbolario, o  algunas personas iban a la montaña y cogían las plantas y se las tomaban. Había un diálogo más directo con la naturaleza. Un uso aprendido por transmisión oral o  por empirismo puro y duro: lo utilizo y me va bien. Quizás así podríamos hablar de terapias naturales.

Después todo se ha transformado, se ha tecnificado tanto, que cuando tomas una pastilla de alcachofera, por ejemplo, ¿es una terapia natural?, para mí no.

El término Complementarias viene a dar una explicación: que no son alternativas. Decir de algo que es  alternativo puede tener una connotación  excluyente: “hago lo uno o lo otro”, tengo que escoger, pero no las dos cosas a la vez.

La medicina convencional, en parte,  las ha considerado alternativas porqué no las ha reconocido como útiles. No las ha integrado, las ha separado y lo que es peor, normalmente las ha desacreditado por desconocimiento.

La idea de complementariedad es precisamente considerar que no es una alternativa. Podemos hacer una cosa y la otra, ir de la mano, pueden ir juntas. Pero tenemos que hacerlo bien hecho, y si hay alguna contraindicación, alguna interferencia,  hemos de procurar no caer en un error que podría perjudicar al usuario/a.


 

  • ADEMÁS LAS CLASIFICAMOS EN TERAPIAS NATURALES, MANUALES, ENERGÉTICAS, …

Si, es muy difícil clasificarlas a mi modo de ver. Pero los humanos necesitamos clasificar para entender y por tanto, si es así, bienvenida sea cualquier clasificación que sirva para comprender y enumerar todas las que sea posible para darlas a conocer.

 

  • EN MUCHAS OCASIONES LAS PERSONAS LLEGAN A LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS COMO ÚLTIMA ALTERNATIVA ¿QUÉ OPINAS AL RESPECTO?

Que es una realidad y que sería bueno que no fuera así. Considero que en nuestro trabajo como enfermeras educadoras para la salud, seria interesante que lo fuéramos transmitiendo a la población, y en voz bien alta: cuando más efectivas son estas terapias es como preventivo o como promotoras de salud.

También es comprensible y normal que si durante una época, desde el desconocimiento, se han visto algunas prácticas como cosas de brujería,  un poco oscuras, extrañas,…. y no se les ha dado confianza, validación y oficialidad. Se entiende entonces que muchas personas lleguen a ellas como último recurso.

Otras, en cambio, quizás por su historia y usos familiares ya las tienen incorporadas de manera natural cuando enferman. Esta forma de cuidarse y cuidar forma parte de su tradición familiar ancestral.

Considero que cualquier tratamiento útil para el ser humano, nunca es tarde cuando llega. Las TNyC siempre tienen recursos a aplicar y beneficios a ofrecer.

Pero en mi modesta opinión, tanto en la medicina convencional como en la natural, y por ende en la enfermería, siempre hemos de ir a priorizar la prevención y la promoción de la salud por muchos motivos:

– uno porque si podemos llegar a sufrir menos mejor.

–  otro porque cuidarse es algo bueno que puede llegar incluso a dar satisfacción.

– Y otra razón más material y que tendrían que entender los gobiernos: porque sería mucho más barato. Nos ahorraríamos mucho dinero y muchas tareas.


  • PARTE DE LA POBLACIÓN ESTÁ ACOSTUMBRADA A TOMAR UN FÁRMACO CUANDO APARECE EL PRIMER SÍNTOMA, POR EJEMPLO UN RESFRIADO. VIVEN LA ENFERMEDAD COMO ALGO AJENO A SOLUCIONAR INMEDIATAMENTE. SIN EMBARGO, CUANDO EMPIEZAN A TRATARSE DESDE EL ENFOQUE DE LAS TERAPIAS NATURALES DESCUBREN QUE SON PROTAGONISTAS DE SU PROCESO DE SALUD-ENFERMEDAD Y DESARROLAN UN TRABAJO PERSONAL DE AUTOCONOCIMIENTO. ¿QUÉ OPINAS AL RESPECTO?

No todas las personas están dispuestas a aceptar que encontrarse mal puede no ser negativo.

Todavía hay muchas personas que no admiten o no consideran oportuno tener dolor ni un rato, ni un poquito, o tener mocos ni un día ni  medio día, o tener tos ni dos ni tres días, o tener mucha fiebre durante 12 horas.

Quizás esto es así porque se les ha explicado o han entendido que estas dolencias pueden esconder un peligro. Y el ser humano tiende e intenta evitar o neutralizar rápidamente cualquier amenaza.

Y, por otro lado el mensaje que nos han transmitido es  ¿para qué sufrir? Quizás el concepto sufrir no lo tenemos entendido como información, sino solamente como padecimiento e incomodidad.

Cuando una persona tiene síntomas, por ejemplo fiebre, ésta le está avisando de que algo pasa y, además, es uno de los mecanismos que puede poner bajo control la infección que puede haber. La inflamación también es un estado resolutivo si se la acompaña convenientemente hasta que el organismo vuelve a su estado normal. En ningún momento se está afirmando que se deba evitar una consulta médica y quizás algún tratamiento.

Solamente se trata de estar informado de cómo funcionan las capacidades del cuerpo humano para estar alerta, escucharlo y obrar en consecuencia.

Esto permitiría comprender que a menudo,  los vómitos o las diarreas son una manera de expulsar algo que entorpece el buen funcionamiento del organismo y no se debe cortar. Por poner otro ejemplo, cuando presentamos alguna alteración en la piel: picor, enrojecimiento, aunque el diagnóstico sea banal, tendemos a buscar soluciones supresivas inmediatas porqué esta apertura del cuerpo para expulsar nos resulta molesta  y no tenemos la paciencia de dejar que acabe de vaciar, de limpiar.

Esta sería una diferencia muy clara entre un cuerpo de conocimientos y el otro. Uno ayuda al cuerpo a que expulse hacia fuera lo que haga falta durante el tiempo que haga falta y lo acompaña, y el otro no, el otro considera que aquello no ha de ser así y lo para.

En general, las personas que adquieren este conocimiento se van sintiendo cada vez más seguras, tienen menos miedo, son más responsables y trabajan para su salud en colaboración con los profesionales sanitarios.


 

  • ¿PUEDE CAUSAR ENFERMEDAD LA SUPRESIÓN CONTINUA DE SÍNTOMAS?

Desde la perspectiva de la medicina natural y de cómo funcionan las  TNyC sí. Alguien que lo explica muy bien es Hans-Heinrich Reckeweg.

Se podría decir que “enfermedad suprimida se convierte en enfermedad diferida”. Como la metáfora de la olla a presión antes mencionada y las válvulas de escape. Tapamos un síntoma por un lado y la tensión orgánica sigue existiendo; y si el cuerpo aun es potente acaba saliendo por algún otro sitio en forma de otros síntomas. Si está agotado, ya no podrá. Aquel cuerpo estará quizás llegando  a fases degenerativas…, esto nos lo explica Reckeweg con sus 6 fases en un continuum salud/enfermedad.


 

  • ¿EN QUÉ ÉPOCA?

Reckeweg y el planteamiento que el llama homotoxicología, si mal no recuerdo, lo plantea en el año 1955,  ya ves, hace tiempo.

  • DESDE TU PARADIGMA ¿QUÉ  FACTORES CONSIDERAS QUE INFLUYEN EN LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES?

No es mi paradigma… es el conjunto de muchos contenidos que aprendes, que observas, o que consideras que pueden ser de una determinada manera y producir unos efectos.

Si consideramos que somos energía, todo aquello que desequilibre esa energía nos puede enfermar y desorganizar a nivel inmunitario.

Una forma de  evidenciarlo puede ser observando como las emociones son “recogidas” por el Sistema Nervioso Central a nivel del hipotálamo en el cerebro medio. Y como, en función de la calidad de las emociones, se producirán regulaciones distintas a nivel hormonal, sistema inmunitario, circulatorio, etc.

Más allá de que estemos programados, de que tengamos sistemas supuestamente autónomos que hacen que funcionemos, no estamos aislados del exterior. Entonces, todo lo que vivenciamos y experimentamos, lo que captamos con nuestros sistemas sensoriales va a decidir de alguna manera nuestra salud.

Aferencias desequilibradoras que persistan pueden, seguramente, contribuir a estas enfermedades autoinmunes.  Pero, obviamente, no podemos considerar causas únicas. Todo es multifactorial, como ya se ha comentado anteriormente.

  • ALGUNAS PERSONAS HABLAN CONTINUAMENTE DE SUS ENFERMEDADES…

Sería una lástima como bien dices,  que pueda haber personas que han llegado a  un punto en que su vida es la enfermedad; en lugar de ser la enfermedad solamente una circunstancia de su vida.

Todos podemos estar enfermos, pero no por estar enfermos hemos de dejar de vivir. Y podemos estar  muy enfermos y aún así ser felices. Nos puede doler alguna parte de nuestro cuerpo o todo en conjunto, pero quizás estar bien porque hay otras cosas más interesantes en ese momento.

Quizás habrá quien esté leyendo y dirá: si claro, no es un dolor de muelas en lo que yo estoy pensando, es en un cáncer, en una enfermedad degenerativa; pero todos sabemos que  hay personas con cáncer que no están mal emocionalmente hablando. Están muy enfermas pero en paz. Y otras personas con padecimientos menos graves que se encuentran muy tristes, espiritualmente perdidas, no encuentran su lugar, su camino en la vida, con o sin enfermedad.

Para sentir la enfermedad como lo que es se ha de comprender por qué se  enferma. También me parece importante tener en cuenta el derecho que uno/a tiene de estar enfermo y de protegerse de la manera que  siente que es la mejor en aquel momento.

La productividad nos lleva a disimular la enfermedad y es un problema importante que tenemos como sociedad: “me tomaré esto, esto y lo otro”. Además en la televisión así lo promueven.

La primera vez que vi anuncios de medicamentos en TV me asusté mucho porque no sabía si eran conscientes de lo que estaban haciendo, están diciendo a la población: “si tengo dolor de cabeza lo paro con tal fármaco”,  y a trabajar como si no pasara nada. Tenemos fiebre, mocos, tos, y lo mismo.

A veces desde los medios de comunicación se transmite el siguiente mensaje: no pares, no pienses, no te escuches, no te responsabilices de tu salud. En un momento dado estos medicamentos son útiles, pero sistemáticamente, ¿ no podemos permitirnos el lujo de ponernos enfermos? …que miedo…

Para dar espacio al auto cuidado, o cuidado de los demás desde un enfoque más higienista, la sociedad debería permitir que una persona pudiera estar dos días en casa si está resfriado/a y cuidarlo desde el reposo.

Y, por otro lado, éste seria un buen ejemplo para nuestros/as niños/as para que sean responsables de su salud en un futuro;  la valoren como un bien tan preciado del que tal vez, no todos podrán disfrutar de igual manera.


 

INFANCIA-FAMILIA Y SALUD ES UNO DE TUS EJES PRINCIPALES DE TRABAJO, HÁBLANOS DE ELLO.

Tal como hemos hablado al principio, el Centre d’Assessorament se creó a partir de la idea de ofrecer a la población servicios que encontrábamos a faltar,  dirigidos a la infancia y la familia.

Pienso que todo se puede mejorar siempre, todo es cambiable, todo es trascendible, pero las criaturas todavía son “limpias”, nuevas, y hay que preservarlas de todo aquello que pueda resultarles nocivo. Son el futuro.

Promocionar su salud a todos los niveles del ser  es importantísimo. Hacer una buena prevención es nuestro deber y nuestra responsabilidad, así como enseñarles a ejercer la suya, a medida que van creciendo.

¿Cómo se les alimenta? ¿ Cómo se les “respeta” la enfermad? ¿Con que sería mejor que no entrara en contacto su organismo…?

Trabajar por el futuro de la humanidad es trabajar con y para las criaturas para conseguir que crezcan lo más sanas posible. Lo que ya está hecho con los mayores hecho está, pero lo que estamos proyectando que sea lo mejor que esté en nuestras manos.


 

¿CÓMO ACEPTAN LAS CRIATURAS LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLENTARIAS?

Las criaturas bien, en general. Si  rechazan algo pienso que es porque no les conviene pues son muy inteligentes e intuitivas.

En cualquier caso  me gusta ser siempre muy sencilla con ellas. Tienen una fuerza interna de curación extraordinaria y cuanto menos intervengamos mejor.

Considero importante trabajar para que padres y madres comprendan que muchos de los supuestos problemas que tienen sus hijos/as son, en realidad, derivaciones de sus propios problemas e inseguridades.

Si presentan síntomas primero es conveniente tener un dictamen pediátrico. Después podemos tratar de solucionar dichos síntomas con remedios lo  más naturales y sencillos posible los cuales, facilitarán y dejarán que ellos/as mismos/as se curen. Normalmente es así,  sin obviar  la existencia de enfermedades importantes y graves en la infancia.

La mayor parte de las veces las enfermedades banales, benignas, y propias de la infancia resultan un paso madurativo. Las madres y padres lo cuentan: <después de la fiebre hizo un estirón>. Y no es sólo un crecimiento en talla, sino que hacen un salto evolutivo en todas sus dimensiones.

Muchas veces hablamos con las familias sobre como cuidar a los niños/as enfermos/as. Procuramos que padres y madres pierdan el miedo a la enfermedad. Que sepan como cuidarlos/as cuando tienen fiebre, como hidratarlos y alimentarlos de forma conveniente y, muy importante, hacerlo creando un ambiente muy agradable.

Pienso que hay que organizar un ambiente muy lúdico alrededor de la criatura enferma, muy especial, mucho juego, mucha seguridad, que la criatura se sienta muy bien, muy querida, muy cuidada y se curan mucho mas rápido y mucho mejor. Este ambiente puede resultar el mejor y más potente fármaco.


 

  • QUIZÁS ALGUNOS NIÑOS/AS  QUERRÁN ESTAR ENFERMOS  PARA PASÁRSELO BIEN

¿Y quien dice que no sea así …y que no sea algo bueno que así pase?

Pensemos, ¿porque se pone enferma una criatura?  pues porque quizás está pasando un mal momento, una etapa difícil,… igual que los adultos.

Puede que alguien considere que los pequeños/as no tienen problemas pero los tienen igual, a su medida.

Los mayores acostumbramos a enfermar cuando ya llevamos una temporada  muy cansados, o muy estresados, o hemos tenido un disgusto, o… y entonces el sistema inmunitario hace un bajón y…aparecen síntomas, sobreviene el estado de enfermedad.

Las criaturas igual, llegan a un punto en que emocionalmente necesitan un reposo,  una restauración.  En este momento sería bueno que pudieran quedarse en casa unos días. Quizás no haría falta ningún tratamiento la mayoría de veces si se les pudiera proporcionar una parada, un quedarse en casa en un ambiente bien relajado y bien lúdico; pienso que serviría muy mucho, sería una buena inversión de futuro para su salud a todos niveles.


 

  • EN CUANTO A EDUCACIÓN EN LA COMUNIDAD. ¿EN QUÉ PROYECTOS ESTÁS TRABAJANDO ACTUALMENTE?

Estoy colaborando con el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs que está trabajando en un proyecto educativo y que está procurando información a padres y madres para que se impliquen mucho en el cuidado de sus hijos/as y en su educación.

Gracias a la propuesta de Cristina Santacreu, me ocupo de impartir las sesiones para los padres y madres, y a veces abuelos/as, del grupo 0-6 años. También están los grupos 6-12 y 12-18. Supongo que buscaron una enfermera porque en el grupo 0-6 siempre hay muchas dudas sobre alimentación, sobre enfermedades infantiles, sobre muchos temas relacionadas con la salud.

En la “Escola de famílies”, intentamos abarcar  todas aquellas temáticas en las que padres y madres puedan tener inquietudes y dificultades.

Nadie nos enseña a ser padres y madres ¿verdad? y no es fácil. Afortunadamente, hay muchos padres y madres que se lo cuestionan y que agradecen tener un espacio donde compartir y reflexionar estos temas.

No son conferencias, son encuentros donde exponer ideas y encontrar soluciones que favorecerán a las criaturas y a la familia en general. Normalmente, como se ha dicho,  hablamos de alimentación, de lactancia materna, cómo cuidar a niños/as cuando están enfermos, temas de hábitos y límites, hablamos del juego y los juguetes, de estimulación del desarrollo y masaje infantil, del inicio de la escolarización, del manejo emocional de celos y rabietas, etc…


 

  • ¡QUÉ INTERESANTE!

Sí, y muy agradable, porque los padres y madres son muy agradecidos y muy colaboradores. Aportan mucho, hablan de su día a día con las criaturas, traen ejemplos que pueden ser solución para otros. Como profesional intentas solamente aportar otras ideas, enfoques. En definitiva,  moderar, modular y religarlo todo.

El objetivo principal es que los padres y madres no sólo sean responsables, sino que también disfruten con sus pequeños/as durante la crianza.


 

  • ¿QUÉ TE APORTA LA DOCENCIA?

No es la parte más importante de mis tareas profesionales aunque no me importaría que lo fuera. He de decir que me lo paso muy bien compartiendo conocimiento con los/las colegas.

No considero que yo sepa grandes cosas, pero  me gusta compartirlas. Disfruto mucho realmente y soy consciente que yo aprendo más que los/as alumnos/as. Aprendo muchísimo cuando me dedico a la docencia.

Hay que invertir mucho tiempo de preparación, pero es muy gratificante. Y considero que es un lujo poder hablar de temas que nunca hubiera pensado poder presentar en los ambientes académicos oficiales.

Y, finalmente, para mi es importante y gratificante ver el interés y agradecimiento de las personas que asisten a las clases. Su implicación, cómo lo ponen en práctica  con convencimiento y obteniendo buenos resultados. En definitiva, poniendo de manifiesto que otras formas de cuidar están llegando a muchas personas. Todo esto para mi es emocionante, de verdad.


 

  • DESDE TUS INICIOS HASTA AHORA ¿CÓMO HAN IDO EVOLUCIONANDO LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS A NIVEL DE INTEGRACIÓN EN LA SOCIEDAD Y EN EL SISTEMA SANITARIO?

No lo explicaré de una manera cuantitativa, pues desconozco números  estadísticos en los que ampararme, sino de una forma cualitativa desde la observación de las personas a quién tengo la gran suerte de atender. O también se puede explicar desde la observación de cómo  la gente habla o de cómo se expresa la prensa al respecto,  o por el posicionamiento de los colegios profesionales sanitarios en un momento dado.

Pienso que ha sido un “hacer visible” algo que ya existía de forma discreta, a veces un poco escondida y poco en manos de las enfermeras.

Antes, hablar de terapias naturales y/o Complementarias era pensar en otro tipo de profesionales no sanitarios. Esta manera de cuidar a las personas o de preservar su salud por fin ha entrado en el mundo sanitario. Solamente falta que entre en el sistema hegemónico, oficial. Pienso que falta muy poco, de hecho están en marcha diversas pruebas piloto para implementar este tipo de técnicas en hospitales y centros de asistencia primaria de la sanidad pública.

La esperanza es llegar a ver como van de la mano la enfermería y la medicina convencional con dichas terapias y dentro de la estructura sanitaria. Que pueda llegar a todos/as y que pueda ser una opción libre.

Hace un tiempo para las personas que desconocían el tema podía parecer algo mágico, etéreo.  Ahora son practicas dignas  ejercidas en un contexto profesional. Avaladas en nuestro caso por el colegio de Enfermería  de Barcelona que nos respalda plenamente, dándoles categoría de conocimiento científico.

Finalmente, se observa que también es una necesidad, la gente es muy inteligente, en el fondo sabe lo que quiere a pesar de que no siempre ejerza sus derechos y su responsabilidad para con su salud.

Cada vez vemos más personas que piden otras formas de tratamiento y de cuidados, sobre todo, si no han obtenido resultados, o a veces, desgraciadamente, después de alguna experiencia no deseada.

En cualquier situación de la vida, si una cosa no me va bien, no me funciona ¿Qué haré? Buscaré respuestas, soluciones, en otro lugar.  Considero que estamos en este momento, la gente busca otras ayudas, y en este buscar  está encontrando todo este mundo que no es nuevo, es el más antiguo de todos.

Pienso que tarde o temprano la medicina más ortodoxa tendrá que hacer una apertura. La enfermería ya ha recorrido gran parte de este camino porque las Enfermeras estamos siempre muy cerca del ser humano observando sus necesidades, mirando desde sus ojos, y empatizando con sus emociones. No miramos solamente desde el protocolo, desde el dogma, desde el academicismo, sino que tratamos de dar las respuestas más adecuadas y humanizadas, desde nuestra profesionalidad,  a las necesidades de cada persona, en cada momento, en su continuum salud/enfermedad.

  • NOS ADENTRAMOS EN UN TEMA QUE TE APASIONA: LA TERAPIA FLORAL DE BACH: ¿QUÉ SON Y QUÉ NO SON LAS FLORES DE BACH?

¿Te refieres a qué son y qué no son desde el punto de vista de cómo actúan o qué nos pueden aportar?

En este momento, aunque se habla mucho de ellas, todavía hay mucha confusión en general sobre qué son los remedios florales , para qué sirven, hay publicidad a veces un poco confusa…No es un fármaco tal como se entienden los considerados como tales. Sus efectos no son de orden químico.

Puede tener un formato aparentemente convencional pero estamos trabajando con un producto, con un remedio que actúa a unos niveles muy diferentes, no cuantitativos sino cualitativos,  más vibracionales, explicables desde las leyes físicas.

Actúa tanto en la esencia y profundidad de la persona, que necesariamente ha de haber la implicación de la misma. Su voluntad y  conciencia de lo que está haciendo y para que le servirá.

Esto es lo que no siempre es entendido y no siempre se está utilizando de esta forma, sino que quizá se usa demasiado sintomatológicamente.

Por ejemplo, una persona nos cuenta que tiene miedo y le damos un remedio supuestamente para el miedo. Pero,

– ¿cuál es su miedo?,  ¿ desde cuándo tiene miedo?,  ¿por qué cree que tiene miedo?,  ¿qué le impide hacer este miedo?,  ¿cómo le hace sentir o reaccionar el hecho de sentir miedo?,  ¿qué le representa en su vida, en si mismo/misma o en las relaciones con las otras personas?, ¿o con lo que hace o deja de hacer porque tiene este miedo?

Todo esto quiere decir que la persona pasa por un proceso de introspección y  junto con el terapeuta reflexiona acerca de su miedo. Este modo de proceder lleva  más lejos que escoger un remedio de una forma rápida y, a veces, más superficial.

Dicho de otro modo, lo que podemos llamar miedo, para diferentes personas puede significar diversidad de sentimientos  y, por tanto,  se tratarán con diferentes remedios y/o combinaciones de los mismos. Incluso con algunas flores no clasificadas o identificadas como remedios para el miedo. Lo que sí estaremos haciendo, de este modo, es trabajar específicamente el miedo de aquella persona en cuestión.

En mi opinión es terapia floral cuando obramos de esta manera, desde la explicación muy clara de los significados emocionales, el diálogo, el consenso con quién tomará las flores, que se implique, sepa qué se está haciendo, quiera hacerlo, sea su momento.

Considero que no sería terapia floral utilizar los remedios como si de un fármaco convencional se tratara, identificandolos de una forma rápida y estandarizada.

Algún terapeuta tal vez  no “explique” a su cliente los remedios escogidos. Aquel usuario/a toma flores pero no sabe qué está tomando o para qué. ¿Le harán efecto? Sí. Pero hay una parte de la terapia, que es el aprendizaje que hace a partir de lo que sentirá y experimentará con las flores, que puede quedar obviada. Es decir, la persona puede no identificar las sensaciones que experimenta, no toma consciencia. Por tanto, quizás no las podrá incorporar como herramientas emocionales útiles para un futuro.


 

  • ¿CÓMO ACTÚAN EN LOS BEBES, LOS NIÑOS, LOS ANIMALES?

Quizás alguien puede pensar: con ellos no podemos hablar, no van a tomar consciencia.

¿Y quién dice que ellos no tomen consciencia? Puede que no podamos dialogar como con una persona adulta, pro con las criaturas se puede hablar aunque ellas  no hablen, puedes ver los cambios en su cuerpo, en su mirada, en su tono muscular, respiración y todo esto dice mucho de ellas, de su sentir y de su estado emocional.

Con un animal también nos podemos comunicar, al tocarlo también podemos tener percepción de cómo se manifiesta a partir de lo que le administras.

La diferencia con el animal humano  es aquella tercera capa de cerebro más externa, el neo-córtex, la cual nos permite que aquello que sentimos, lo razonemos y lo expliquemos. Si tenemos este plus, ¿por qué no aprovecharlo?

Mas allá de lo que sentiremos y del efecto que nos harán las flores, si lo podemos razonar y “hablar” seremos capaces de realizar un aprendizaje, crear un nuevo patrón de comportamiento, de respuesta  útil y adaptativa a nuestras circunstancias, incluso podremos sentir distinto.

Por tanto, no sólo nos harán efecto cuando las estemos tomando y un poco más en diferido al terminar la fórmula, sino que podemos conseguir  un mecanismo emocional “automático” favorable. Esto se puede adquirir a partir del dialogo entre uno mismo y el efecto que nos produce tomar el remedio.

 

  • ¿QUIERES DECIR QUE PUEDE LLEGAR UN MOMENTO EN QUE SIN TOMAR EL REMEDIO FLORAL SE CONSIGA REALIZAR UN CAMBIO DE ACTITUD?

Sí, si lo  has aprendido. El remedio floral es un facilitador, amplia la consciencia en este sentido. Si además se pone en marcha tu “acto volitivo”, tu razonamiento, todavía es más fácil, más potente, más profundo y permanece más en el tiempo, y queda como una herramienta que tu ya tendrás para usar en un futuro desequilibrio.

No es que las flores te  aporten dicha herramienta,  ya tenías esta capacidad pero quizás no la usabas o lo hacías de una forma desfavorable para tu persona. El remedio floral te la recuerda y te la despierta, la pone en marcha, a punto, para que siempre esté allí para utilizarla.

Hay muchas capacidades que pueden estar “dormidas”, no es que no estén; siempre se ha dicho que del cerebro solo utilizamos una parte muy pequeña. Por ejemplo, la intuición la hemos dejado dormir mucho pero todos/as la tenemos.

Así pues, trabajando de forma adecuada y el tiempo suficiente con los remedios florales específicos para cada persona en un momento concreto, y siguiendo su proceso vital, podemos conseguir grandes progresos en cada ser.

  • CUANDO DICES QUE LA ESENCIA FLORAL DESPIERTA LA CONSCIENCIA ¿TE REFIERES A NIVEL DE SISTEMA NERVIOSO, DE ENERGÍA? ¿CÓMO SE TRADUCE ESA INFORMACIÓN?

Imaginemos que tú estas vibrando de una forma un poco disfuncional y decides tomar un remedio floral. Entonces se solapa la vibración de la flor a las vibraciones que representan tu padecimiento. No es que la incorpores sino que se solapan. Cuando pones las ondas vibratorias unas al lado de las otras,  se produce la influencia de una sobre la otra, y le cambia la forma de la onda, la frecuencia vibratoria.

¿Qué pasa si estás vibrando disfuncionalmente y le pones al lado el recuerdo, el patrón de cómo sería la forma funcional, armónica de vibrar? Lo que acaba ocurriendo es que te va “llevando” hacia la frecuencia vibratoria “saludable” como por mimetismo.

Y entonces ¿que percibes? lo sientes desde la emoción y lo explicas desde la razón, desde el neo-córtex. Tienes una percepción, una sensación que en tanto que eres ser humano y tienes capacidad de razonamiento, además, “te la explicas”. Y, por tanto,  puedes memorizar la “textura emocional” experimentada,  utilizarla de una manera  apropiada y, además,  eres capaz de reproducirla y de reutilizarla en posteriores experiencias vitales.

En niños muy pequeños que han tomado flores podemos observar que han percibido el efecto y su utilidad. Aunque no puedan explicar verbalmente lo que han sentido, queda claro que el beneficio lo han experimentado porque al cabo de un tiempo de no tomar flores, y en un momento en que no se sienten bien, deben relacionar su estado con la experiencia anterior y suelen recordar y reconocen el frasco de los remedios florales. Entiendo, por tanto, que han tenido conciencia del beneficio y además aprendizaje de para qué les sirve. Y esto es una evidencia.

 

  • ¿CUÁL ES LA HERRAMIENTA DE DIGANÓSTICO DEL TERAPEUTA FLORAL?

No podemos concretar así de fácil, porque cada terapeuta floral o cada estilo de terapeuta floral tiene su herramienta.

¿Como lo hacía el Dr. Bach?,  a partir de una entrevista.  Como cuando lo llevamos a cabo en una consulta de enfermería o como la puede hacer otra profesional de la salud hablando con la persona. La herramienta en estos casos es pues, la entrevista.

Pero el material que se recoge mediante  dicha “entrevista floral” la manera en que se reflexiona para llegar a un diagnóstico  es desde la “perspectiva floral”.

Por ejemplo, no interesa a tal edad operaron a aquella persona de tal cosa, sino si en aquel momento previamente pasó por alguna experiencia especial. O si el hecho de que la operasen le supuso un “corte” en un momento de su vida que le provocó dejar de hacer determinadas cosas. O si hubo un antes y un después,  si desde que le operaron de aquello ya  nunca más…, o ya siempre… o que tipo de emoción  le molesta ahora. Lo que interesa es esta “textura emocional” explicativa alrededor del suceso.

Podemos encontrar terapeutas florales que llegan a los remedios que la persona tomará de otras formas muy diversas. Por ejemplo,  ofreciendo a la persona que consulta que ella misma intuitivamente escoja unas botellas, las que le llamen la atención.  No soy nadie para opinar o juzgar las diversas prácticas. Pero, en calidad de profesional de la salud, de Enfermera, me quedo con el método  tal como la explica Bach: la entrevista floral.


 

  • ¿CREES QUE HAY UN USO DEMASIADO SUPERFLUO DEL REMEDIO DE RESCATE, DEL RESCUE REMEDY?

Es cierto que muchas personas “entran” en el conocimiento de los remedios florales desde el remedio de rescate, “Rescue remedy”. También es cierto que el uso actual no es exactamente el que dictó Bach, pero es una forma de empezar a conocer las flores.

¿Qué sea superficial o no? Pienso que aún estamos en un “boom” de las flores, se utilizan de muchas formas, cada cual sabrá encontrar su manera y después ya nos permitiremos ser más puristas. Serlo demasiado de entrada,  podría ser un obstáculo para que haya esta apertura. Pero esto es solo una opinión.

  • ¿ESTÁN INTENTANDO ALOPATIZAR LAS FLORES DE BACH LOS LABORATORIOS FARMACÉUTICOS?

Diría que todos aquellos productos o remedios que, en un principio, se  consideraron naturales, han acabado bastante alopatizados.

Pero, en cualquier caso es el usuario/a que lo utiliza, y el terapeuta o el profesional que lo aconseja,  los que le pueden dar un uso más o menos alopático o no.

Antes podíamos acudir a los herbolarios, donde había grandes conocedores de las plantas medicinales, y podíamos comprar a granel una  mezcla para un determinado problema. Ahora vamos a una tienda donde  encontramos las mismas plantas en 50 formatos y mezclas o más.  Y ya todo son marcas.

Pienso que este proceder es alopatizar aquello que en principio era más natural. Vivimos en un mundo que funciona así. Seria bueno reflexionar acerca de tanta producción, tanto gasto y el consiguiente desmesurado consumo.

Comparto contigo la pasión por la Terapia Floral de Bach, un  modo de acercarnos y comprender la complejidad del ser humano, de favorecer el desarrollo y el crecimiento interior tal como Bach proponía: con Humildad, Sencillez y Compasión. Me encantaría que preparáramos juntas un monográfico en torno la Terapia Floral de Bach. ¿Te apetece?

¡Seguro que lo haremos!


 

  • CUANDO ENTRAS EN UNA FARMACIA DA LA IMPRESIÓN DE QUE TODOS ESTAMOS PRE-ENFERMOS…

Pues sí, una anécdota: Una señora, alrededor de 65-70 años,  me explicó que había ido al médico. Entre todas las preguntas que le formuló le dijo, ¿y usted qué toma para dormir?. La señora, después de quedarse perpleja, le respondió al médico: “un libro”. Y el médico aún se quedó más perplejo, pues presuponía y daba `por cierto a priori, que una señora de aquella edad tenía que estar usando algún fármaco para poder dormir.

Quizás lo primero seria preguntarle cómo duerme. Y si explicara que tenía algún problema, intentar encontrar la causa y, por supuesto, no dar como única salida un fármaco.

No sé si tu pregunta iba un poco por ahí al decir que parece que estemos todos pre-enfermos. Según el ejemplo, parecería que porque tiene esta edad, y se supone que las personas de esta edad ya no duermen bien,  ¿todas tienen que estar tomando un fármaco para dormir? no sé… diría que somos esencialmente sanos, que a menudo nos desequilibramos y enfermamos,  no quiero pensar lo contrario, no pienso que seamos esencialmente enfermos.

 

  • ¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE EL USO DE LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS COMO ELEMENTO EN LAS INTERVENCIONES AUTÓNOMAS DE ENFERMERÍA?

Tanta como cualquier otra herramienta técnica enfermera. Pero más relevancia tendrán cuando el sistema sanitario hegemónico las reconozca y las preste como un derecho más de las personas para gestionar su salud.

Las enfermeras ahora ya las reconocen, o almenos así se percibe cuando se ofrece la posibilidad de hacer unos estudios en estos campos y no faltan personas que se apunten. Se pone de manifiesto un interés enorme en adquirir estos conocimientos. El Colegio Oficial de Enfermería de Barcelona incluso acredita a los profesionales titulados y con experiencia.(D.A.C.)

Ahora bien, donde chocamos siempre es en el momento de ponerlo en práctica dentro del sistema sanitario oficial. Hoy, como intervención autónoma y en el ejercicio libre de la profesión, ya no tenemos demasiadas dificultades. Pero cuando una enfermera está trabajando en cualquier establecimiento público, si lo considera oportuno, también debiera poder ejercer de forma autónoma ofreciendo estas terapias a quién las desee.


 

  • ¿HACIA DÓNDE AVANZAN LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS?

¿Hacia dónde avanzan?  Hacia ser universales, en el sentido de que puedan llegar a todo el mundo. Esto es lo que  supongo que acabará pasando.

Se está intentando que sean conocidas y aprovechadas desde la prevención y la promoción de la salud,  no como último recurso. Para que así  puedan encontrar su lugar dentro del sistema hegemónico. Pienso que sería muy interesante que así sucediera.

Y avanzan para llegar a ser complementarias de verdad, es decir, que  puedan ir de la mano de las otras, que se las valore, que se hable de ellas, que se dignifiquen en el sentido de considerar que son valiosas y efectivas. Que sean una opción en el sistema público. Una opción respetada por todos los profesionales de la salud.


 

  • ¿DESEAS COMPARTIR ALGO MÁS CON NOSOTROS?

Considero que seríaa útil que todas estas terapias ayudaran a las personas a comprender que ellas son las responsables de su salud. “Alopatizar” los remedios considerados naturales nos aleja de esta idea.

Pienso  que no deberíamos caer en esta trampa, las terapias en cuestión se usan de forma coherente cuando  ayudan a la persona a que tome consciencia de si misma, de cómo funciona su cuerpo, de las capacidades de autocuración de su organismo.

Cuando estamos enfermos aprovechamos los conocimientos y prácticas de todos los profesionales que nos pueden ayudar, pero cada uno es responsable de sí mismo, no se han de delegar responsabilidades ni decisiones. Decidir de qué forma nos dejamos ayudar o por quién es muy importante. Tener responsabilidad por la propia salud y darle la importancia que merece. Y no sólo la del cuerpo, sino también la de la mente, el espíritu, las emociones,… si las emociones no son armónicas podemos llegar a enfermar.


 

  • HABLAS DE LA IMPORTANCIA DE TOMAR CONSCIENCIA DE UNO MISMO, DE ENSEÑAR A TENER CRITERIO, A PENSAR, A DECIDIR…

Y creer en la persona, confiar en sus capacidades. ¿Qué pasa a menudo con el paradigma más hegemónico? es paternalista, es jerárquico, no cree en la persona, le dice cómo tiene que hacer las cosas sin preguntarle su opinión sobre lo que le puede convenir. Si está de acuerdo o no, si tendrá las posibilidades de ponerlo en práctica o le será imposible llevarlo a cabo… No negocia, no pregunta, no pide la opinión.

Es muy importante, y es una oportunidad para cada persona aprovechar el momento en que está enferma para aprender de sí misma. Y es una tarea importante para Enfermería  la aplicación de estas terapias  de forma que eduquen a la población para la salud. Una salud consciente y responsable. Contribuir a que el usuario/a se autogestione.

Lo considero primordial, mucho más que entrar en discusión sobre si una terapia es mejor o más eficaz que otra. Si es mejor fitoterapia, o flores de Bach o oligoelementos o  cualquier otra.

Para cada persona, en un momento dado será mejor una terapia u otra ,o quizás ninguna. Algunas veces será suficiente sólo seguir una alimentación saludable, o esperar a que pase el síntoma y confiar en que su cuerpo podrá reequilibrarse de nuevo. Y si el organismo está ya muy enfermo ¿qué nos queda? ¿no hacer nada? Almenos que esté lo más confortable y se reconcilie consigo mismo y con el mundo.

Por último,  remarcar que no hay que esperar a usar las Terapias Naturales y/o Complementarias cuando ya lo hemos probado todo y parece que ya no hay nada más que hacer. Los contenidos de conocimiento en los que se basan dichas terapias  pueden incluso definir una manera de vivir. No es solamente un remedio para cuando tengo un problema, sino que es  una manera  de cuidar de mi mismo. No debieran ser  un lujo, ni un último recurso a probar, sirven para promocionar la salud y prevenir la enfermedad. Ayudan a crecer como ser humano. Y pueden ser placenteras pues, al recibir un tratamiento de este tipo, uno/a se siente cuidado/a, se siente a sí mismo como ser, y esto es muy importante.

Desde aquí animo a Enfermería, a los compañeros y compañeras, a pensar nuevos proyectos para llegar al máximo de usuarios/as posible, a llevar a cabo investigación adecuada a este tipo de terapias, a poner empeño en su estudio y, cómo no, ahondar en su filosofía.


<De tots els Colors>: “Muchas gracias Montserrat, admiro profundamente tu comprensión del ser humano y tu compromiso con la Enfermería y la Sociedad. Comparto tu pensamiento: El sistema sanitario necesita humanizarse, contemplar a la persona de forma global.

La separación cuerpo-mente y espíritu y la hiperfragmentación de cada parte  nos alejan de la perspectiva del Todo.

Recojo tu invitación y tu llamada para que las Enfermeras lideremos el cambio,  porque el futuro, la evolución de los cuidados y del enfoque terapéutico por parte de todos los profesionales de la salud será holístico, o no será…”

Os facilito los enlaces a materiales de Montserrat Bayego publicados en la web “La Enfermera Virtual” del COIB.

 

* Entrevista a ALÍCIA GUIDONET, Enfermera y Doctora en Antropología Social: Crisis alimentarias en contextos de abundancia.

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


Alícia Guidonet Riera es Enfermera por la E.U.I. Santa Madrona y doctora en Antropología social por la Universitat de Barcelona. Su trabajo en la actualidad se desarrolla en el campo de la docencia y la investigación de los fenómenos asociados a la alimentación contemporánea y la comprensión de la salud en nuestras sociedades.

Acaba de publicar ¿MIEDO A COMER? CRISIS ALIMENTARIAS EN CONTEXTOS DE ABUNDANCIA. Icaria Editorial.

ALÍCIA GUIDONET RIERA:

La alimentación es una expresión más de nuestra sociedad fragmentada. Hay una ruptura con nuestro deseo más interno: realizarnos, abrirnos al mundo y amar. Pero el mensaje es de esperanza.


¿Cómo surgió tu interés por la enfermería?

Yo creo que mi interés por la enfermería estuvo muy relacionado con una vocación por curar a los demás. Eso  era de lo que era más consciente en principio, pero inconscientemente yo creo que también para humanizar, y este segundo interés fue el que posteriormente me hizo alejar de la enfermería o al menos de la enfermería hospitalaria.

Cuando hice la carrera de enfermería yo era muy joven, tenía 17-18 años. Yo era una persona muy, muy sensible y muy joven, con lo cual esta sensibilidad tan fuerte me hizo sufrir bastante durante los estudios, en el sentido de que exponerme al sufrimiento humano en aquel momento, me desbordaba.

Cuando acabé la carrera y me puse en contacto con el ambiente hospitalario vi que no podía humanizar. En aquel momento no era consciente, hasta tiempo después que lo he podido ir racionalizando. Esas ganas de curar y  humanizar me resultaban muy difíciles en el ambiente hospitalario, porque era un ambiente muy tecnificado, en el que tenía muy poco tiempo para dedicarle a la persona, muy medicalizado, en el que todo se convertía en un cuidado muy técnico y en algunos casos, muy frío. Te convertías prácticamente en una máquina que dispensaba medicamentos, o alimentos, y claro, todo junto: mi juventud, mi sensibilidad y mi incapacidad para aceptar en aquel momento aquello, me hicieron pensar que la enfermería no era lo mío.

  • ¿Qué ocurrió entonces?

Me fui alejando, alejando… fui buscando alternativas, en principio la alternativa más fácil podía ser dedicarte a la enfermería comunitaria, un trabajo en el que sí podías tener más contacto con la persona, pero no me acababa de satisfacer tampoco,  porque yo tenía muchas ganas de estudiar, de formarme, de continuar abriéndome campos y, como la alimentación siempre me ha interesado mucho, intenté hacer la carrera de dietética. En aquel momento había muy pocas escuelas y yo de la carrera de enfermería tenía una nota muy discreta. No puede entrar en el CESNID, la Escuela de Santa Coloma, cosa de la que luego me he alegrado mucho.

Aquellas cosas de la vida, una puerta se te cierra, pero se te ha de  cerrar porque se te abre otra y es por aquí por donde tienes que tirar. Fue cuando casualmente me enteré que existía una materia que se llamaba Antropología, que yo hasta ese momento desconocía. Descubrí que era un segundo ciclo y que podía acceder con mi carrera de enfermería.

Primero me fijé en <antropología de la alimentación>, porque buscaba cursos relacionados con la alimentación, había hecho un curso de dietética, etc.  pero cuando descubrí la ciencia antropológica me apasionó, ya que empecé a tocar aspectos relacionados con lo cultural, lo social y lo histórico.


  • ¿Qué significó el descubrimiento de la Antropología en tu vida?

Fue como un estallido, porque descubrí todo este mundo. Cuando hice la asignatura <antropología de la salud>, y >antropología aplicada a la salud> entendí porqué no me llenaba la enfermería, entendí que la enfermería que estábamos haciendo hasta aquel momento era muy biologicista y muy reductora, nos estábamos dedicando casi exclusivamente a tratar enfermedades, órganos, y con unos aspectos curativos muy reductores, o al menos era lo que yo había sido capaz de percibir hasta el momento.

La antropología de la salud me enseño que existen factores sociales, culturales e históricos que inciden en la comprensión y desarrollo de la enfermedad, en el proceso enfermedad-salud, en el proceso de curación. Esto me abrió un campo y me reconcilió conmigo misma, con la profesión y con mi vida casi! porque entendí: <por eso no me gustaba! Era eso!>

Además tuve la suerte de tener una profesora muy buena, fantástica!, que se llama Cristina Larrea que ha estado durante mucho tiempo en América Latina haciendo trabajo de campo, era una profesora que, explicaba las cosas con mucha pasión, fue  muy impactante.


  • Seguiste estudiando y te doctoraste.

Continuaba muy interesada en la alimentación y en el estudio y acabé haciendo mi tesis doctoral sobre alimentación pero teniendo en cuenta aspectos de salud, la hice sobre la percepción del caso de las vacas locas. Ahora acaba de salir publicada, lo cual me llena mucho por todo aquel trabajo… estuve cuatro años con una beca pre-doctoral. Aquella fue una etapa fantástica de mi vida, fueron cuatro años en los que me dediqué exclusivamente a la investigación.

Entré en la universidad, en un grupo de investigación, con todo lo que supone…el mundo universitario es muy duro, sobre todo cuando eres becario. Se te exige mucho trabajo y se te ofrece una situación laboral precaria… pero lo cierto es que disfruté mucho, pude estudiar, leer muchísimo, pude hacer muchas entrevistas, hablar con mucha gente, y llegar a comprender el hecho alimentario contemporáneo. Toqué además muchos temas relacionados con salud, porque mi hipótesis de trabajo era precisamente que este caso estalló porque había una preocupación social relacionada con la industrialización y la mundialización de la alimentación, pero que desde instancias políticas (gubernamentales, cuerpo médico…) este fenómeno social se había intentado reducir y trasladar al ámbito estrictamente sanitario. Lo que en principio era una percepción de riesgo muy elevada se acabó convirtiendo en una apreciación, por parte de instancias públicas, de un riesgo absolutamente despreciable.. era casi imposible contagiarse…pero el fondo, del problema no era este, era otro:  una crítica social muy fuerte hacia los procesos alimentarios contemporáneos que tenemos.

Tuve la oportunidad de ir cuatro meses a la Universidad de Glasgow a estudiar con un grupo que analiza la construcción de la noticia y sus efectos, el Mass Media Glasgow Group…  porque en el caso de las “vacas locas”, los medios de comunicación jugaron un papel muy importante. Y luego, tuve la oportunidad de trasladarme seis meses en París, y trabajar con con el grupo de estudios de alimentación que dirige el sociólogo francés Claude Fischler, en el CNRS.

Eso fue muy importante para mí, me abrió mucho las perspectivas, me permitió ponerme en contacto con el mundo cultural e intelectual del momento.

  • Inicias una nueva etapa…

Acabó esta etapa y encontré trabajo en la Universidad de Vic, que es donde me encuentro actualmente. Tenía la posibilidad de trabajar en la Rovira i Virgili, o bien aceptar una beca postdoctoral y marcharme dos años a París. Pero estas vías no me acabaron de interesar, porque, además de una situación personal en aquel momento que me aconsejaba ir a Vic, estas dos propuestas suponían continuar como becaria, de lujo, pero becaria.

Por el contrario, la Universitat de Vic me ofrecía una plaza como profesora titular, una estabilidad que en aquel momento yo necesitaba. Entrar en la Escuela de Ciencias de la Salud me ha permitido reencontrarme con la antropología de la salud, que es un campo que ahora me está interesando bastante, además de la alimentación.


  • Estás a punto de irte a Méjico…

Ahora he pedido una beca de movilidad para irme a México cuatro meses.

El proyecto inicial era trabajar temas de alimentación, concretamente, con productos ecológicos. Recoger experiencias de productores de productos ecológicos… Me interesa contrastar cómo el consumo de productos ecológicos  en una ciudad como la nuestra, en una parte del mundo en el que predomina el bienestar,  impacta en países de América Latina. México es un país productor de productos ecológicos que  exporta principalmente a EEUU… En estos países, una de las motivaciones para consumir ecológicos es  lograr un plus de salud, y este consumo crea un impacto en países como México, donde la agricultura y la vida de las comunidades locales ha estado determinada durante siglos por las demandas de la parte más rica del planeta…

Trabajaré con un grupo especializado en antropología médica, en el CIESAS (Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social),  que precisamente trabaja de una manera bastante crítica el concepto de salud que existe hoy en día: la incidencia o el impacto del modelo médico hegemónico, que es el “occidental”, en países en los que predominan otros modelos, como los de América Latina. Se trata de analizar la estructura de poder que está detrás del modelo médico hegemónico.

Últimamente, mis intereses personales están dirigiéndose hacia el estudio, por un lado, del fenómeno de la salud desde un punto de vista holístico, no solamente biológico, y por otro lado, hacia el acompañamiento de personas, no ya como enfermera, sino como enfermera y antropóloga, y como persona que profundiza en su vida espiritual. Me interesa introducir este aspecto en la comprensión de la salud.


  • ¿Desde dónde cultivas tu espiritualidad?

Desde el cristianismo, estoy haciendo unos ejercicios espirituales en la vida cotidiana. Son unos ejercicios Ignacianos, de S. Ignacio de Loyola. El año que viene quiero hacer un post-grado en acompañamiento espiritual que hacen jesuitas conjuntamente con Blanquerna y la Fundación Vidal y Barraquer que es una fundación que trabaja básicamente aspectos de psicología y psiquiatría.

Estoy pensando en ir dirigiendo mi trayectoria profesional hacia el acompañamiento espiritual en hospitales, que no estaría ni mucho menos reducida al cristiano, sino que también al acercamiento hacia otras comprensiones de Dios, o simplemente, al acompañamiento a  personas que pueden no creer en Dios, pero que como seres humanos que son, tienen esa dimensión espiritual.

Todavía no tengo ningún espacio para hacerlo, es un deseo… cerraría un ciclo: primero ir al hospital, salir del hospital con esa sensación de “yo no puedo humanizar, no puedo curar a estas personas porque lo que me rodea me lo impide”, toda la trayectoria en antropología de la salud…y ahora…es lo que me gustaría desarrollar después de todo este viaje, que es como un viaje de vuelta al principio… y como cuando vuelves de un viaje ya no eres la misma… pienso que ahora podría volver al hospital con este conocimiento más global del ser humano. Estoy en este momento de deseo, pero sin querer abandonar el mundo académico, sino trabajar más lo empírico, para después revertirlo en el mundo académico.


  • La docencia es también tu gran vocación.

Soy docente en la Escuela de Ciencias de la Salud de la Unviersitat de Vic y doy clase de materias que tratan aspectos relacionados con la sociedad, la cultura y la salud.

Me gusta mucho la docencia, es también una gran vocación. Me llena mucho el hecho de saber que tienes personas delante y que tu puedes hacer que estas personas crezcan, se desarrollen, confíen más en ellas mismas, sean más creativas, sobre todo, que sean más críticas…

Falta concienciación en nuestra sociedad tan consumista e individualista, y seductora… en la que es muy fácil caer en esta espiral de ir haciendo, ir consumiendo, e irte perdiendo, perdiendo por el camino, y de repente despertarte y pensar ¿pero qué estoy haciendo?

Los contenidos, adquirir conocimientos es un valor relativo, puedes tener menos conocimiento, pero profundizarlo más. Vivimos en la sociedad de la hipercomunciación e hiperinformación, y esto también es una trampa, porque nos confunde mucho.

En mis clases, más que transmitir conocimientos, lo que pretendo es ayudar a los jóvenes a ser autónomos y críticos…pero veo que les cuesta, para ellos es un gran salto.


  • ¿Qué opinas de la sociedad actual?

Por un lado somos una sociedad que cuida muy poco sus aspectos espirituales. Lo que estamos haciendo  hoy en día también es caer en el consumismo espiritual, en el self-service espiritual, hacemos como con la alimentación, siempre lo comparo con la alimentación que es el ámbito donde más he profundizado: El lunes comemos sushi, el martes pizza y el miércoles pan con tomate y butifarra de Vic. A nivel espiritual pienso que también estamos entrando en esta especie de self-service: un poco de budismo, un poco de sufismo, un poco de cristianismo, hacemos un cóctel y a ver qué sale. Pienso que de lo que se trata es de conectar con tu interior teniendo unas raíces claras.

También pienso que somos una sociedad bastante acomplejada de nuestras raíces culturales, en el sentido que vamos a buscar en el budismo muchas veces lo que ya tenemos en nuestra propia religión, en nuestra propia cultura religiosa… lamentablemente, en ocasiones la parte más oscura de nuestras prácticas religiosas pesa más que la parte más  positiva. Todo esto me preocupa bastante, porque en general pienso que estamos en una cultura del self-service y de montarnos nuestra identidad  en base a crear esta especie de  puzzle extraño, ya sea alimentario, religioso, espiritual, laboral, sentimental, o de relaciones familiares, y pienso que estas prácticas afectan a nuestro bienestar: nos están fragmentando, somos una sociedad muy fragmentada, somos personas con identidades muy fragmentadas. Pienso que nos está haciendo mucho daño, y esto, unido a los valores que predominan en la sociedad: la productividad, la mercantilización de todo, el trabajo como máxima que  otorga identidad, el deseo de poder, dinero, posesiones materiales o personales…

En relación a la salud, nuestra sociedad le está dando la espalda a la enfermedad, que forma parte de nosotros como seres humanos… todo lo que sea envejecimiento, enfermedad, fragilidad, son aspectos que se dejan de lado. Estar sanos implica conseguir un ideal de salud, belleza, delgadez, juventud, productividad… Esto paradójicamente nos está enfermando.


  • ¿Qué propones para conseguir la coherencia entre alimentación, salud, cultura y espiritualidad?

Salud, cultura y espiritualidad… creo que hay una esperanza que está muy unida al hecho de que somos una sociedad envejecida y pienso que esto nos puede, a largo plazo, ayudar… porque el incremento de las personas mayores nos puede aportar otros valores: la gente mayor es menos competitiva, menos productiva, tiene una experiencia de la vida que le hace relativizarlo todo. Quizá no se apunta a esta cultura de la inmediatez en la que estamos sumergidos, está más acostumbrada al esfuerzo, a saber que a lo mejor ha de esperar diez años para cumplir un deseo. Esto puede ser un signo de esperanza.

La alimentación es una expresión más de la fragmentación social, porque tenemos abundancia alimentaria, disponibilidad económica, una constante seducción vía publicidad, medios de comunicación… la gente joven lo está sufriendo, porque los contextos familiares han cambiado mucho respecto a los que pudimos vivir nosotros. Entonces existían responsables de las tareas alimentarias, generalmente mujeres, y hoy en día la gente joven se encuentra, por un lado, sola en cuanto a referentes sobre cultura alimentaria, y al mismo tiempo, con una nevera rebosante de comida y una televisión donde constantemente se envían mensajes sobre qué comer y qué cuerpo tener.

Hay una ruptura con nuestro deseo más interno. El deseo del ser humano es realizarse, desplegarse, poder abrirse al mundo, y sobre todo amar…yo creo que hemos venido al mundo a amar, y todo esto es como si lo estuviésemos escondiendo con toda esta seducción materialista y de satisfacción de deseos inmediatos, productos de consumo,  bien sea comida, sexo.., Todo esto nos aleja de nuestro ser más profundo como humanos.

Hay esperanza gracias a todas las personas que trabajan acompañando, educando, promoviendo valores…ciertamente, lo escabroso, lo negativo, siempre es más visible. Una vez le oí decir a una persona… me resultó muy curioso… que el ser humano está llamado a realizar la bondad, y que por eso precisamente nos llama tanto la atención la maldad, porque estamos llamados hacia lo contrario.

Ecología- Cultura-Conciencia y Poder. ¿Qué opinas al respecto?

El consumidor de productos ecológicos es muy diverso y en determinados ámbitos este consumo puede representar una práctica de prestigio. Recuerdo a alguien que decía que para él o ella ir a comprar un producto ecológico era un acto exótico, como ir a comer a un restaurante japonés…

Hay quien come productos ecológicos para preservar el medio ambiente, la salud, o porque supone un consumo contrario al sistema alimentario industrial… pero hay personas que sufren porque producir esto les puede suponer una desestructuración a nivel de comunidad, o el tener que estar produciendo en un sistema de monocultivo (como por ejemplo, el caso del café o chocolate…). En definitiva, analizar el mundo de la alimentación ecológica es una tarea muy compleja, porque muchas veces hay personas que consumen estos productos ecológicos y pueden no ser conscientes de muchos factores que se les pueden estar escapando, como por ejemplo, de dónde vienen (si son locales o no…) y el posible impacto medioambiental de su distribución…

Determinadas tiendas venden productos como ecológicos, pero resulta que  proceden de países lejanos, como Chile, con lo cual, pueden ser son biológicos, es decir, no están tratados con pesticidas. Pero, desde mi punto de vista, no son tan ecológicos, porque si vienen de Chile, hay un impacto medioambiental importante… no son manzanas de Lleida, son manzanas de Chile… pero la gente las compra, quizá también por esta inconsciencia.

Y esto caracteriza nuestra sociedad, la inconsciencia, precisamente por eso, porque es una sociedad muy compleja, hay muchas redes de poder y realmente creo que no llegamos a todo, a no ser que estés muy concienciado porque has trabajado mucho un tema,  o porque has tenido acceso a mucha información… hay personas que compran ecológicos, y piensan que “lo hacen bien”, pero cuando vas hacia atrás, y ves todas la cadena, a lo mejor resulta que no es un acto tan positivo, por ejemplo, para el medio ambiente o para determinados productores…

Y después está el hecho cultural, hay prácticas, como tomar café, que forman parte de tu cultura, estás acostumbrado y culturalmente es difícil de romper, pero detrás de este consumo hay todo un mundo muy complejo…hoy en día vivimos en una sociedad tan compleja, que tomar una decisión muchas veces se convierte en todo un acto intelectual y de dilema moral.

  • Hay grupos de poder no político, pero con gran impacto social, que lanzan mensajes del tipo: “no compres productos procedentes de “x” país o que venden en “x” establecimientos porque fomentas la explotación” … ¿Las familias mileuristas tienen que gestionar su dinero, sus recursos para poder realizar compras responsables, justas y además conseguir llegar a fin de mes…? Doble moral y traslado de la responsabilidad.

Estas situaciones forman parte del hecho de vivir en una sociedad tan compleja como la nuestra. Hace cuarenta años esta posibilidad de elección tan grande no existía, porque no existía una sociedad globalizada como la nuestra, y las familias con menos recursos compraban donde podían. Todo y con eso, creo que el poder es inherente al ser humano y en toda sociedad existe: si nos vamos a una tribu de la Amazonia probablemente también encontraremos redes de poder, aunque se manifestarán de una forma diferente. Por otro lado, nuestra sociedad hace unas décadas se caracterizaba por una estructura mayor…entonces, la incoherencia no es tan visible, las personas cumplen sus trayectorias vitales con una homogeneidad mayor…Nuestra sociedad parece que promueve la libertad, y es cierto que no hay tantas presiones sociales… Hemos ganado en autonomía, pero también hemos ganado individualismo, fragmentación e incoherencia…


  • ¿Qué opinas sobre la Globalización?

La globalización, tal como se está desarrollando, supone una nueva forma de colonialismo. Se imponen modelos de salud, de cultura…modelos hegemónicos, y esto nos daña a todos. El fondo es siempre el mismo: poder, dinero, prestigio…

  • Alguna otra reflexión que desees compartir con nosotros…

Hago un análisis de una sociedad enferma como consecuencia del desarrollo de todos estos valores tan poco humanos, pero por otro lado, el mensaje es de esperanza, el deseo de trabajar y luchar para que esto se pueda contrarrestar con otras actitudes.


<De tots els Colors>: Muchas gracias Alícia por ayudarnos a reflexionar sobre temas tan cotidianos y actuales.  ¡Feliz viaje  y hasta la vuelta!



* Entrevista a MARGALIDA MIRÓ, Doctora en Enfermería y Salud Internacional: ¿Por qué somos como somos?

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


MARGALIDA MIRÓ BONET:

“Tenemos que seguir trabajando para difundir la importancia que las investigaciones lideradas por Enfermeras/os tienen para la mejora de los resultados de salud de la población.”



Me llamo Margalida Miró Bonet. Finalicé mis estudios de Enfermería en el año 1995 y en ese mismo año inicié los estudios de Psicología, que finalicé en el año 2001. Durante esos años compaginé mi formación en Psicología, con mi actividad profesional como enfermera en una unidad de cuidados intensivos y con mi actividad docente como profesora asociada con el Departamento de Enfermería y Fisioterapia de la Universitat de les Illes Balears (UIB).

Cursé la licenciatura de Psicología con la intención de poder acceder a un programa de doctorado que me diese la posibilidad de desarrollar una tesis doctoral. Finalmente, en el año 2003 empecé a trabajar en el proyecto de investigación que en Diciembre de 2008 defendí para la obtención del título de doctora.

Actualmente, soy profesora del Departamento de Enfermería y Fisioterapia de la UIB y miembro del equipo de investigación de Determinantes Sociales de la Salud de la UIB. Mis principales intereses de investigación son explorar los procesos de construcción de las identidades profesionales, y de las prácticas y políticas en el sistema de salud.

Esta línea de investigación la desarrollo principalmente con metodologías cualitativas y desde teorías postestructuralistas y de crítica social. En estos momentos, soy la investigadora principal de un proyecto financiado por el Fondo de Investigación Sanitaria del Ministerio de Sanidad titulado “Cómo se construyen las relaciones interprofesionales en los equipos de salud. Impacto para la práctica clínica y el desarrollo profesional”.

  • Hasta la llegada del reciente nuevo plan de estudios ¿Qué debía hacer una enfermera para poder investigar u ocupar altos cargos de dirección?

El nuevo plan de estudios supone la consecuencia de una reivindicación histórica de la Enfermería en nuestro país, y un hito muy importante para el desarrollo y el futuro de la profesión. Obviamente, en estos nuevos planes de estudios los estudiantes de enfermería podrán adquirir más competencias relativas a la gestión y liderazgo de los recursos para promover cambios sociales, la adquisición de conocimientos científicos y tecnológicos para abordar las nuevas exigencias sociales en materia de salud, y la capacitación para desarrollar y adquirir los conocimientos necesarios sobre metodología de la investigación para el desarrollo de nuevos conocimientos.

Pero a pesar de estos avances en materia educativa, me atrevería a apuntar que el acceso y la ocupación de cargos de alta dirección por parte de las/os enfermeras/os depende de otros muchos factores, no sólo profesionales, sino políticos y sociales. Aunque cada vez hay más casos, creo que aún necesitamos algunos años para empezar a  ver como las/os enfermeras/os ocupan cargos de alta dirección como gerencias de hospitales, rectorados en universidades, Consellerías en comunidades autónomas, direcciones generales, etc.

Respecto a la investigación, el tema no es lo que deban o no hacer las/os enfermeras/os, porque creo que muchas/os profesionales tienen las competencias para ello. Desde mi punto de vista, uno de los problemas fundamentales es que el sistema sanitario en nuestro país, de momento, no contempla la investigación, la innovación y el desarrollo como parte de la actividad clínica de los profesionales de la salud.

  • Años de estudio y dedicación para llegar al principio del camino… y empezar a investigar. ¡Qué duro para tantas enfermeras!  ¿A quiénes preocupa que las enfermeras investiguen?

En nuestro país el interés o la preocupación sobre la investigación en enfermería se circunscribe de momento dentro del espacio profesional. Aunque, por supuesto ha habido avances muy importantes, como la creación de la Unidad de coordinación y desarrollo de la Investigación en Enfermería (Investén-isciii), que forma parte del Instituto Carlos III, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación. Investén viene desarrollando estrategias a nivel estatal para fomentar y coordinar la investigación traslacional y multidisciplinar en cuidados, y potenciando su integración en la práctica clínica diaria.

Desde mi punto de vista, tenemos que seguir trabajando para difundir la importancia que las investigaciones lideradas por enfermeras/os tienen para la mejora de los resultados de salud de la población. No debemos olvidar que la investigación es una poderosa estrategia para responder a preguntas y hallar modos mejores de promover la salud, prevenir la enfermedad y dispensar cuidados y servicios de rehabilitación a las personas de todas las edades y de distintos contextos.


  • ¿De dónde surge tu interés por ahondar en identidad y profesión?

Una de las primeras circunstancias que me llevaron a investigar un tema como este se remonta al primer año de carrera cuando descubrí la esencia de una profesión que hasta el momento conocía muy poco. En aquel primer año de carrera, ya me pareció que cuidar es una función primordial, y que a su vez la envuelve una gran complejidad. Pero por otra parte, también fui descubriendo como la enfermería y sus profesionales son en muchas ocasiones silenciados/as y poco reconocidos/as en el sistema de salud y en la sociedad. A lo largo de mi carrera profesional he podido constatar como muchos/as enfermeros/as sumergidos/as en dinámicas profesionales y sociales reproducen, en ocasiones de forma inconsciente, discursos y relaciones de poder históricos convirtiéndose en agentes de esta silenciación profesional.

Con mis investigaciones trato de aportar mayor conocimiento sobre los procesos de constitución de la profesión. De algún modo, trato de responder a la pregunta de ¿Porqué somos como somos? Creo que, alcanzar una mayor conciencia crítica sobre cómo construimos nuestra identidad, nos permite entender que nos es posible construir nuevas identidades y nuevas subjetividades.


  • ¿Por qué ese momento histórico en particular? ¿Cuál era el contexto social, político, religioso?

Centré la investigación en el período entre 1956 y 1976 porque en esta segunda mitad del siglo XX se sucedieron modificaciones importantes que afectaron al desarrollo de la profesión. En este período se sucedieron cambios en el sistema sanitario y educativo de gran importancia para el proceso de consolidación de la profesión en nuestro país.

En cuanto a los cambios en materia educativa, hubo dos hitos importantes. El primero fue la publicación del Decreto de 4 de Diciembre de 1953 que unificó los estudios de practicante, matrona y enfermera -que anteriormente corrían paralelos- en una sola titulación, a la de Ayudante Técnico Sanitario (ATS), y el segundo cambio fue en 1977, cuando las Escuelas de ATS se integraron en la Universidad, convirtiéndose en Escuelas Universitarias de Enfermería.

Respecto al contexto social y político de la época, se sitúa en plena dictadura franquista. Un sistema jerárquico, represivo y autoritario, donde imperaba el inmovilismo y el conservadurismo. El régimen tuvo enormes repercusiones, pero las principales fueron las que supusieron en política sanitaria, educativa y en los derechos de la mujer española, conseguidos durante la Segunda República. En cuanto a la sanidad, la  dictadura franquista enterró los planes republicanos de crear un sistema de seguridad social descentralizado y con pautas democráticas. En relación a la educación, fue reveladora de los valores de autoridad, jerarquía, orden, disciplina, aristocratismo, que caracterizaban la naturaleza del régimen. Y en relación a los derechos de las mujeres, fundamentalmente, en el primer franquismo el rol predominante de la mujer española fue básicamente el de madre. La actividad de la mujer era preferentemente doméstica, su marco era la casa, y su vocación, ser la esposa y madre.


  • ¿Qué metodología utilizaste en tu investigación?

Desde una metodología cualitativa y a partir de los referenciales postestructuralistas planteé un estudio de análisis de discurso de carácter genealógico de dos fuentes. Por un lado, analicé los manuales de moral profesional usados durante la formación de los ATS en nuestro país y, por otro entrevisté a profesionales que durante esta época fueron estudiantes o profesoras en alguna escuela de ATS en nuestro país, y a profesionales que ocuparon cargos o lideraron proyectos significativos en cualquier ámbito de ejercicio de la Enfermería durante esta época.


  • ¿Qué te impresionó más de los testimonios de la época?

Me impresionó la hegemonía de ciertos discursos y relaciones de poder, transmitidos en la formalidad de los manuales y en la narrativa de las personas entrevistadas. Por ejemplo, el dominio de discursos de género, o de relaciones de poder de carácter disciplinar, como la subyugación, la sumisión y la fiscalización ejercidas hacia las enfermeras en aquella época.

Me emocionó ver como en las narrativas de las entrevistadas donde describían su cotidianidad y la realidad de sus prácticas, aunque influidas por los discursos y las relaciones de poder dominantes de ese momento histórico, trataban de transgredir y resistirse a dicho dominio y buscar otras posibilidades de actuar y concebir la profesión, otras posibilidades de estar presentes.

De algún modo, podríamos decir que este fue un período en el que fundamentalmente los/as enfermeros/as se cuestionaron quienes eran, y qué hacían de diferente de otros profesionales, fundamentalmente de los médicos. Esto contribuyó a posteriores transformaciones y cambios profesionales, fundamentalmente generados a finales de los setenta y principios de los ochenta en nuestro país.

¿Cómo era la formación de esas enfermeras? ¿Qué se priorizaba?

Durante estos veinte años la formación de las enfermeras estuvo dominada fundamentalmente por discursos de género, técnico y biológico o biomédico, y de relaciones de poder de carácter disciplinar y pastoral. Todo ello, contribuyó a legitimar prácticas profesionales y a establecer lo “verdadero” y lo “auténtico” respecto a la profesión.

Los hallazgos de la investigación, permiten señalar que nos hemos constituído histórica, social y culturalmente a través de prácticas, algunas de las cuales se siguen reproduciendo en la actualidad en nuestro país.

  • ¿Cuál era el rol a desempeñar?

Durante este período, a las enfermeras se las orientó para dar relevancia al cuerpo, a la vestimenta, a la cultura del espíritu, a los elementos afectivos, empáticos, emotivos y a su corazón más que a su intelecto. Es decir, durante estos veinte años se siguió poniendo énfasis en la conducta de las enfermeras en detrimento de su conocimiento. Este discurso fue tan interiorizado, que las propias enfermeras asumieron que para el cuidado se requerían actitudes “femeninas”, y que en general los enfermeros tenían mayores dificultades para ejercer la profesión, fundamentalmente por su visión más técnica y no tan holística del cuidado.

En general, a las/os enfermeras/os, se les formó a parte de en conocimientos de moral profesional, en un adiestramiento técnico y en conocimientos básicos y superficiales de medicina. Este tipo de formación contribuyó a formar hábiles y diestros/as profesionales en la ejecución de técnicas realizadas sin mucha fundamentación y siempre bajo dependencia médica. Es decir, se volvía a enfatizar el “estar” y el “hacer”, en detrimento del “pensar”. Otro rasgo característico que conformaría su rol profesional era que los/as enfermeros/as constituían sus prácticas alrededor de la monitorización de enfermedades, la administración y el control de las reacciones a la medicación, y la instauración y mantenimiento de técnicas, todo ello bajo la supervisión médica.

  • ¿Cómo lo vivían?

Por un lado, los/as enfermeros/as interiorizaron e incorporaron en sus propias prácticas, de forma natural e inconsciente, los discursos y las estrategias de poder dominantes durante la época. Los profesionales interiorizaron que la técnica y la tecnología tenían mayor valor y prestigio que el cuidado orientado a las necesidades básicas de las personas, asumido principalmente por ellas en las unidades de hospitalización.

Pero por otro lado, y muy particular a finales de los años sesenta, y sobretodo en los años setenta, los profesionales empezaron a generar en nuestro país discursos de concienciación, y cuestionamiento o lucha como resistencias a los discursos dominantes durante la época. Estos discursos tratan de cuestionar la profesión y plantearla de otra forma. Fueron el germen para que años después, la enfermería buscara nuevos espacios de expresión, de autonomía y de igualdad, y cuestionaran las relaciones de poder que habían sido ejercidas históricamente sobre la profesión.


  • En la actualidad ¿Todavía persisten esos esquemas?  ¿En que afectan a la profesión enfermera?  Relaciones de poder en el sistema sanitario.

Sí, efectivamente. Actualmente seguimos reproduciendo muchos de estos discursos, que siguen perpetuando ciertas prácticas en la profesión, en el sistema sanitario y en el imaginario social. Por ejemplo, las históricas relaciones de poder disciplinario de sometimiento, subyugación y fiscalización que ejerció la medicina durante al menos estos veinte años, permite entender algunas de las prácticas que los/as enfermeros/as ejercen actualmente en España como resistencia y liberación del dominio médico. Una de estas prácticas es la reproducción de discursos humanistas y holísticos frente a los discursos técnicos o patológicos.

En España, de forma particular, los/as enfermeros/as siguen tratando de diferenciar, especificar y clarificar su contribución frente a la práctica médica, y establecer un cuerpo de conocimientos y una base científica propia que les permita articular su contribución profesional dentro del sistema de salud.

Otro ejemplo, es que se sigue vinculando a la enfermera a su humanidad y a sus virtudes, en lugar de a su conocimiento y expertía. De algún modo, la profesión sigue siendo vista como una actividad trivial e intuitiva, que puede ser realizada con un poco de práctica e “intuición femenina”.

Mujer- Enfermera- Conocimiento y Poder.  Resuenan patrones arquetípicos del inconsciente colectivo…

Supongo que a cada uno le (re)sonará de forma diferente. A mí me resuena a un conjunto de acontecimientos vinculados por una cierta forma de entender el presente, y por un cierto proyecto de futuro. Como apuntaba Foucault, saber, poder y verdad es todo uno.

  • La Enfermería ¿Es una disciplina? ¿Es una ciencia? ¿Una profesión?

Yo diría que las tres cosas. Ya que para ejercer la enfermería se requiere de un conocimiento especializado y generado de forma sistemática, una capacitación educativa de alto nivel, control sobre el contenido del trabajo, organización propia, autorregulación, altruismo, espíritu de servicio a la comunidad y elevadas normas éticas.


  • ¿Por qué es necesaria la investigación cualitativa?

 

La metodología cualitativa es un abordaje analítico que permite abordar el análisis de los fenómenos con mayor riqueza, profundidad y particularidad, ya que permite una mayor comprensión de los aspectos que están en el mundo subjetivo de las personas. La investigación cualitativa abre un espacio en el análisis de los problemas de salud desde una perspectiva social y cultural. La investigación cualitativa, tiene un enfoque interpretativo y naturalista, y se caracteriza porque de un modo u otro da voz a los participantes.


  • ¿Se trasladan los resultados de las investigaciones,  los conocimientos a la formación básica y a la asistencia?

Una de las prioridades de la investigación en salud es la transferencia o la traslación de los resultados de la investigación a la práctica. La traslación de la investigación generada en ciencias de la salud está siendo una línea prioritaria en nuestro país ya que es un elemento clave para continuar avanzando en la producción científica y en salud para los ciudadanos.

  • Todo lo que nos explicas forma parte de nuestra historia enfermera y social ¿Lo trasladarás a la sociedad en general?

De momento estoy terminando la difusión de los resultados entre la comunidad científica. He publicado varios artículos en revistas nacionales e internacionales, y tengo previsto publicar un libro, pero creo que irá dirigido a los estudiantes de grado y posgrado de enfermería. Y desde luego, en cuanto tengo la oportunidad, difundo y comparto mi experiencia y los resultados del estudio, en el marco de alguna conferencia, ponencia o taller.

 

Investigaciones como la tuya contribuyen de manera muy positiva al empoderamiento de las personas-pacientes. ¿Es hacia donde avanzamos?

Estoy convencida de ello. Creo que los enfoques participativos, que tuvieron su origen con los trabajos de Paulo Freire, han (re)surgido en salud en los últimos años. El empoderamiento es una estrategia que propicia que las personas incrementen su poder. Es decir, fortalezcan sus capacidades, confianza, visión y protagonismo en las situaciones que viven, y en los cambios sociales que acontecen.

Para ello, desde la enfermería debemos contribuir a que las personas tomen conciencia de sus propios derechos, capacidades e intereses, para que puedan participar desde una posición más sólida en la toma de decisiones.

  • ¿Qué países tienen una Enfermería pionera y referente?

 

Creo que dependiendo del área de estudio habrá unos países más pioneros e innovadores que otros. Pero en general, debido a su historia particular, hay países en los que la profesión lleva más años de desarrollo profesional y disciplinar que España. Por ejemplo, en Europa, los países de Europa Nor-occidental, como Suecia, Noruega o Bélgica. En América del Norte, Estados Unidos, pero yo diría que fundamentalmente Canadá. Y por supuesto, en América del Sur, países como Brasil o Méjico.

  • Finalizas tu tesis hablando de (In) conclusiones. Todavía queda mucho por hacer. ¿Cómo sigue avanzando tu línea de trabajo?

Sí, efectivamente, creo que en ciencia, nunca podemos afirmar que hemos concluido nada. El conocimiento sigue avanzando y transformando. Cuando finalicé la tesis se abrieron ante mí dos líneas en las que me apetecía mucho seguir trabajando. Finalmente, supongo que por la confluencia de varios factores, decidí orientar mi línea posdoctoral a continuar investigando sobre las relaciones interprofesionales en los equipos de salud, de forma concreta sobre las relaciones de poder entre médicas/os, enfermeras/os y auxiliares de enfermería, y su impacto sobre sus prácticas clínicas y la atención de los pacientes.


  • Todos estos años de investigación ¿Qué te han aportado como persona?

Bueno, en realidad desde que empecé a trabajar en el departamento, y luego el propio doctorado y posdoctorado han sido como procesos de transformación profesional, y también personal. Ha sido un camino en el que conocido y he podido trabajar con personas de diversa índole, y que todas ellas me han enriquecido de formas diferentes. Personalmente, han supuesto unos años de apertura y crecimiento. Empecé a trabajar con clínicos, docentes e investigadores de universidades europeas y canadienses con los que he podido compartir y descubrir diferentes perspectivas de estudio, diferentes formas de mirar, y distintos contextos y realidades.

<De tots els Colors>: Muchas gracias Margalida por compartir tu conocimiento con pasión y rigor. Sin  lugar a dudas, tu trabajo plantea un reto ambicioso para las Enfermeras/os de este país, y contribuye a la visibilidad de la Profesión en la Sociedad.