Emociones positivas, psicología y flores

Queridos Amigos:

Jeannette Haviland-Jones es profesora emérita del departamento de psicología de Rutgers-The State University de New Jersey y directora del laboratorio de emociones humanas.

Sus investigaciones iniciales incluyeron estudios sobre las manifestaciones emocionales en la infancia, el desarrollo de las diferencias de género en la emoción y los efectos organizadores de la emoción sobre la personalidad.

En la década de los noventa, estableció el Human Emotions Lab. donde abordan la emoción como un sistema dinámico. Influye en procesos de pensamiento complejos y en muchos tipos de comportamiento, que culminan en salud y bienestar, tanto físico como mental. Incluyeron los semioquímicos como un método de comunicación emocional no verbal. Los semioquímicos (fragancias, aromas, feromonas y olores corporales) influyen en el estado de ánimo, la actitud, la memoria, los tiempos de reacción, el comportamiento social y el bienestar general.

Actualmente, su investigación se enfoca en las influencias ambientales sobre la emoción. En un conjunto muy popular de estudios demuestran que las flores e incluso los aromas de flores promueven la felicidad en las personas. Sugieren como explicación una teoría coevolutiva en la que las flores se convirtieron en las “mascotas” del mundo vegetal.

Es un gusto compartir su artículo “An Environmental Approach to Positive Emotion: Flowers” (Un enfoque ambiental a la emoción positiva: flores) publicado en Evolutionary Psychology human-nature.com/ep – 2005. 3: 104-132 y del que comparto su resumen:

“Durante más de 5000 años las personas han cultivado flores aunque no haya recompensa conocida por este costoso comportamiento. En tres estudios diferentes, mostramos que las flores son poderosas inductoras de  emociones positivas.

El Estudio 1 trata sobre el efecto que provocó entregar flores a mujeres. Este hecho, provocó una sonrisa verdadera en ellas, e informaron sobre su mejora en el estado de ánimo, más positivo, tres días después. En el estudio 2, una flor entregada a hombres o mujeres en un ascensor provocó un comportamiento social más positivo que otros estímulos. En el Estudio 3, se entregaron flores a  participantes ancianos (más de 55 años), hecho que provocó estados de ánimo positivos y mejora de la memoria episódica.

Las flores tienen efectos inmediatos y a largo plazo en las reacciones emocionales, estados de ánimo, comportamientos sociales e incluso en la memoria tanto en hombres como en mujeres.

Existe poca teoría en todas las disciplinas que explique estos hallazgos. Sugerimos que cultivar flores es gratificante porque ellas han evolucionado para inducir rápidamente emociones positivas en los humanos, al igual que otras plantas han evolucionado para inducir respuestas conductuales variables en una amplia variedad de especies tanto para  la dispersión, como la propagación de las plantas.”

Artículo completo a vuestra disposición: An Environmental Approach to Positive Emotion Flowers.

Por otro lado, comparto con vosotros una muestra del trabajo de John Edmark, Profesor, del departamento de Ingeniería Mecánica – Diseño de la Universidad de Stanford. Se reifere a su obra del siguiente modo:

“Gran parte de mi trabajo celebra los patrones que subyacen en el espacio y el crecimiento. A través de esculturas cinéticas y objetos transformables, me esfuerzo por ofrecer a los espectadores acceso a las sorprendentes estructuras escondidas en un espacio aparentemente amorfo.

Si bien el arte a menudo es un vehículo para la fantasía, mi trabajo es una invitación a sumergirse más profundamente en nuestro propio mundo y descubrir cuán asombroso puede ser. (…)

Empleo matemáticas precisas en el diseño y la fabricación de mi trabajo. Lo hago no por el deseo de mostrar precisión per se, ni para exaltar la última tecnología, sino porque las preguntas que estoy tratando de formular y responder sobre las relaciones espaciales solo se pueden abordar con construcciones geométricamente exigentes. La precisión matemática es un aliado esencial en mi objetivo de lograr claridad.

La naturaleza es generosa e inagotable, una curiosidad gratificante con ideas sorprendentes y una abundancia de misterios cada vez más hermosos. A través de mi trabajo me esfuerzo por compartir la alegría del descubrimiento con los demás en una búsqueda continua de los patrones intemporales del cambio.”

A modo de conector entre naturaleza, flores y geometría, os presento “La geometría oculta de las flores” de Keith Critchlow, un libro que además de ofrecer una lectura fascinante, incluye unas ilustraciones preciosas.

Si el cambio es la única constante en la naturaleza,

este está escrito en el lenguaje de la geometría.”

John Edmark

Deberíamos llenar las casas y la vida de flores. Dentro del contexto sanitario, acercar la naturaleza a los hospitales, a los centros de día,  las residencias de ancianos, y a los  centros de atención primaria llenándolos de flores es agradable y positivo. Si además nos decidimos a regalar una flor a cada paciente al inicio del turno, cuando nos presentamos, cuando saludamos, o como recibimiento en la consulta ¿Qué impacto puede tener en la salud emocional, el bienestar y en el proceso curativo de las personas (pacientes)? ¿Qué impacto positivo puede tener en los profesionales de la salud? Un estudio que merece el gozo diseñar y poner en marcha.

¡Salud!

Elena Lorente Guerrero

 

 

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Meditación y jardinería: un camino hacia el Ser

Queridos Amigos:

Estamos a punto de publicar la nueva entrega de Enfermería y Medicina Integrativa al día y posteriormente, el día 10, la última entrevista del año que nos acercará a la dura e injusta verdad que viven los refugiados.

Esta es la última reflexión personal y tiene por objetivo conectar los últimos días del año, con  el inicio del que viene.  Lo sé…, nos empeñamos en acotar la vida cuando la verdadera comprensión no está regida ni por el espacio ni por el tiempo, sino por el continuum que es vivir; por el transitar con suavidad las horas, los días, los meses,  las estaciones…

Y es que la vida, las relaciones, son como las estaciones. Las recorremos con la única pertenencia que importa, el amor que nos une y nos sostiene, recordando que todo crece, nada muere, todo se transforma. Primavera…, Verano…, Otoño…, Invierno…, y la certeza de que volverá otra vez la Primavera.

La meditación y el arte de la jardinería de Ark Redwood, Ediciones Siruela, es un libro sencillo y ameno que trata sobre las estaciones del año, jardinería, cuidados, atención y consciencia. Un viaje que nos sumerge en el disfrute de aquietar la mente y hacer silencio para, además de observar, aprender a escuchar el lenguaje de la naturaleza.

A través del devenir de las estaciones, del cuidado de la tierra, y del cultivo de las semillas, las flores y las plantas, aprendemos el valor de relacionarnos de forma respetuosa y amorosa con todos los seres vivos y con todos los elementos de la naturaleza. Porque dedicarnos al cuidado de un huerto, de las plantas de un balcón, de una terraza, o incluso de una sola maceta, nos enseña mucho sobre nosotros mismos; revela nuestras virtudes y las aristas del ego.

Del mismo modo que las Enfermeras sabemos que los cuidados no pueden ni deben organizarse por tareas, sino que han de centrarse en la persona y en sus necesidades, así mismo ha de ser con las plantas y con las flores. Cada una necesita su propia frecuencia de riego, de abono, y el lugar exacto donde vivir para crecer feliz.

Todas, sin excepción, necesitan atención, respeto y cariño.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

 

 

Naturaleza, Palabras y Música para el Alma

Esta mañana me sorprendió el otoño.  Uno de los árboles del bosque que parte muy cerca de casa y que lleva hasta el río, es el primero, cada año, en señalar el cambio de estación. Invariablemente, las mismas tres hojas se tiñen de dorado anunciando el final del verano.

Si algo nos ha llamado la atención este verano generosamente largo ha sido la práctica ausencia de abejas revoloteando por el jardín.  El romero, el tomillo, la lavanda, los geranios, las fucsias y las tomateras expusieron sus flores con alegría esperando pacientemente la visita de mariposas y abejas que nunca llegaron…

La misma impresión han tenido amigos de la costa este que también cultivan flores y hortalizas en su jardín. Reflexionando al respecto,  descubro a Marla Spivak, profesora de entomología en la Universidad de Minnesota,  que investiga junto a sus alumnos la biología y el comportamiento de las abejas para preservar a este insecto tan esencial. En su interesante charla TED explica porqué están desaparenciendo las abejas y cómo podemos ayudarlas de forma sencilla y directa.

 

Somos naturaleza. Es palpable como el contacto con el aire, con la luz del  sol, y de la luna, sentir la lluvia en la cara, pisar descalzos la hierba aún  mojada por el rocío de la  mañana, hundir los dedos en la tierra, respirar vida en definitiva, nos conecta con nuestro verdadero Ser, y nos alinea con lo trascendente. Re-cor-damos nuestra interdependencia y participación con Todo.

Esta certeza también nos la proporciona la experiencia  de la música y la palabra viva, verdadero alimento para el Alma, especialmente cuando se combinan con la exquisitez y la sensibilidad con que lo logra nuestro querido poeta y escritor Fco. Javier Expósito Lorenzo acompañado por S. Pombo y C. Leyva en este Encuentro con lo Sutil que se celebró recientemente:

 

Cuando creamos espacio, también estamos creando tiempo para vivir en la Esencia, en el Ser.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

El Tejido de la Vida: Gratitud, Conexión, Unidad, Amor

De tots els Colors- Bringing Colour to Nursing¡Feliz año nuevo amigos!        

Con este primer post del año nos adentramos en el segundo septenio del blog. Gracias de corazón a todos los que a lo largo de los pasados siete años nos habéis acompañado e inspirado con vuestros testimonios, entrevistas, y comentarios; y a los lectores, por mantener viva la llama.

Dedicaremos un post mensual a la naturaleza y concretamente a nuestro vínculo con ella. Los ciclos y los ritmos biológicos, los hábitos de vida que promueven la salud y estimulan la capacidad curativa del organismo y las flores de Bach serán algunos de los protagonistas.

Y por supuesto, los aspectos invisibles e intangibles del cuidado nos continuarán acompañando en forma de relatos, reflexiones, colaboraciones y post en los que seguiremos compartiendo como hasta ahora, videos y ponencias que van directos al corazón.

Todo ello para que 2017 sea un año en el que vivamos atentos y despiertos al cuidado de lo esencial. Doce meses por delante para reconciliar nuestra personalidad con el verdadero Ser que somos y así desarrollar las cualidades del alma, nuestro máximo potencial.

Pongamos el corazón para que los próximos 359 días tengan sentido, intención y propósito. Que tengamos el coraje (de corazón) de tocar con amor y compasión el alma de las personas que se crucen en nuestro camino, y la valentía (de valor) de mejorar nuestro entorno aportando la magia personal que nos distingue y nos hace únicos.

Si la vida fuera un gran tejido de patchwork, cada uno de nosotros seríamos una pequeña pieza cosida a otras tantas. Todas únicas, irrepetibles, indispensables. Que el hilo que nos une sea el  único que todo lo ata, el amor. ¿Verdad, Eva Gausachs? …

Abrazos y los mejores deseos. Paz y bien para vuestra vida,

Elena Lorente Guerrero

 

La mañana interior

“Así como el ayer y las épocas históricas son parte del pasado, así como el trabajo de hoy es presente, ciertas visiones fugaces y experiencias parciales de la vida que hay en la naturaleza, en el viento y la lluvia que nuncan mueren, son verdaderamente futuras, o mejor dicho atemporales, perennes, jóvenes, sagradas.

Los hombres respetables,

¿Dónde viven?

Susurran entre los robles,,

Y suspiran en el heno;

Verano e invierno, noche y día,

Fuera, en las praderas, ahí viven.

Nunca mueren

Ni gimotean, ni lloran,

Ni nos piden compasión

Con ojos húmedos.

De buena gana abonan las tierras

De todo aquel que se lo pida:

Al océano la riqueza,

A la pradera la salud,

Al Tiempo su duración,

A las rocas la fuerza,

A las estrellas la luz,

A los agotados la noche

A los atareados el día,

A los ociosos el juego;

Y así su buen ánimo nunca cesa,

Pues todos son sus deudores, y todos sus amigos”.

Musketaquid.  Henry David Thoreau

* * *

…Tiempo de silencio, queridos amigos.

Felices días de descanso y renovación para todos.

 ¡Hasta pronto!

Agradecida,

Elena Lorente Guerrero

Entrevista a JAVIER EXPÓSITO, Periodista, Escritor y Poeta.”Cuando nos habla el corazón debemos expresar nuestros sentimientos a aquellos que amamos porque somos como apóstoles que llevamos luz en las palabras”

Javier Expósito Lorenzo es periodista, escritor y poeta. Autor de Más alto que el aire, Breviario para el alma y Pájaros en los bolsillos.

Compagina la escritura con sus labores como responsable de comunicación y literario en Fundación Banco Santander.

Dirige también la Colección Obra Fundamental y de sus Cuadernos que recupera a escritores nacidos entre finales del XIX y principios del XX que fueron olvidados o textos inéditos que aporten una vertiente humanística a la figura de esos escritores relegados por la marcha de la historia.

Javier Expósito ha antologado y prologado con gran belleza los inéditos del poeta León Felipe en Castillo interior.

Queridos Amigos:

La verdadera presentación de Javier Expósito viene a continuación cuando en comunión con sus palabras, algo se abra en tu interior resonando en una espiral de sabiduría, esperanza y sobre todo, Amor.

Javier va directo al corazón. Te lo cuenta todo al oído, es para ti, sólo para ti… y la grandeza de tu Ser.

Fotografía cedida por Javier Expósito

 

  • Escribes desde niño ¿Cuál ha sido tu búsqueda vital?

La pregunta ya tiene de por sí una paradoja en su interior…creo que no hay búsqueda vital, puesto que la vida ya la tenemos y nos ha sido dada para vivirla con consciencia y alegría…sí hay quizá deseos de ser lo que uno ha venido a ser, de encontrar ese tesoro que se esconde dentro de nosotros, y para ello, nos animamos desde que empezamos a tener consciencia a buscar esas herramientas que nos ayuden a acercarnos a ese ser que aguarda ahí dentro para celebrarse.

Pero si hubiera una búsqueda vital esa sería la vuelta a la unidad, puesto que a lo largo de nuestra vida, desde nada mas nacer nos vamos fragmentando, ycualquier posterior búsqueda interior o exterior es una derivada de ésta hastavolver a unir los trozos en que nos habíamos roto.

Relacionado con la escritura, que es lo que me preguntas, comencé a escribir con ocho o nueve años por lo que recuerdo, pero antes de eso ya devoraba libros de historia, paleontología, novelas ilustradas o enciclopedias que me caían en las manos o que estaban en el primer anaquel de la librería a la que llegaba alzando los brazos. Había aprendido a leer pronto y manejar vocabularios y pensamientos, aunque siempre tuve la sensación de que leer era más abrir una corriente interiorque daba sentido a todo lo que le llegaba a través de la palabra, y que no hacíafalta casi esforzarse en comprender, pues sin saberlo, un día, la semilla en la que no había reparado, surgía cuando menos esperaba en el momento adecuado…no hubiera sentido nunca la necesidad de escribir sin leer antes…llevaba eso al juego, y emulaba al Quijote, daba nombres de personajes históricos a mis soldaditos…de alguna manera leía para disfrutar de mi soledad, mejor dicho, para hallar esa soledad que me conectaba quizá al silencio primigenio en el útero materno, o más aún, de huir de las emociones de ruptura (otra vez la unidad) que había en mi casa con la separación de mis padres…leía para hallar otros mundos…

Muy de pequeño llegó también el cine, otra de mis pasiones de niño, a aquellos programas de sesión doble de los años setenta y ochenta, a los que acudíamos todos los fines de semana que mi padre tenía nuestra custodia…de ahí viene mi escritura visual en la mayoría de relatos o historias que compongo …

El afán creativo que impulsaba la escritura, en su fondo, era quizá el intento de crear un mundo más feliz y escapar a él el mayor tiempo posible; un mundo que no me defraudara tanto y que ya intuía dentro de mí, en el silencio de la lectura o la escritura, a solas en una especie de meditación conmigo mismo.

  •  ¿Cuáles fueron las corazas que mantuvieron prisionero a tu niño interior? ¿Cómo te liberaste de ellas?

Empezaré por la segunda pregunta. Mi niño interior aún no se ha liberado del todo de sus corazas. Te confesaré que, hace unos meses, saqué una foto de cuando tenía año y medio más o menos y que tenía mi abuela en su casa. La colgué en la pared del estudio donde escribo, porque quería recordar el niño que había sido, la paz y la profundidad que había en sus ojos, la seriedad pero a la vez la compasión y el buen humor que esbozaba en su expresión, el ansia de saber, la alegría, todo aquello que yo veía en los ojos de aquel niño que fui y que colgaba ahora de la pared, quería recordarlo yo para traerlo de vuelta a casa…y en eso estoy desde hace unos meses, y eso hice en “Más alto que el aire”, o en estos “Pájaros en los bolsillos”, sacar a ese niño interior para que se divirtiera de una vez, sacarlo del sótano donde había estado oscurecido y sometido a su propia ansia de víctima.

El niño es un creador sin tiempo, es un apóstol de la inocencia, es un devorador de oscuridad porque abre su pecho y el amor desde él se hace onda que todo lo arrasa. Traer de regreso al niño que fue héroe ya al venir, a aquel niño que perdí por el camino en mi infancia y que desterré a las mazmorras de los dragones en mi adolescencia, es un deber, una responsabilidad y un merecimiento.

A mi niño interior lo ensombreció el miedo inoculado como un veneno, que corrompe la confianza interior, genera falta de autoestima y ausencia de amor, a través del sentimiento de que la figura central de su existencia, la mujer con la que había estado unido de alguna manera desde su nacimiento y en cuyo útero se había formado, era su “pinche tirano” como diría Carlos Castaneda, ese personaje que toma en esta vida el papel de opositor esencial, y a la vez de más grande maestro, si uno sabe decir sí a la oportunidad inmensa de trabajo espiritual que esto representa.

  •  ¿Qué lugares, qué vivencias te han conectado con lo divino?

Lo divino está dentro de nosotros en cuanto que somos seres con alma, y aunque los debates sobre la separación de cuerpo y alma vienen desde casi los tiempos remotos, creo que estos vienen a ser tan estériles como dudar de la unión entre la Naturaleza y el hombre. Si somos hacedores de que el cielo venga a la tierra y que la tierra venga al cielo, creo que estamos diciendo algo semejante a que el cuerpo sea del alma como el alma del cuerpo. Y esta quizá es la mejor época para que este hacer tome forma consciente.

Parece que me desvío de la pregunta, pero creo que no, cualquier lugar y cualquier vivencia pueden conectarte con lo divino, ahora mucho más que antes, porque la espiritualidad está más democratizada que nunca y como el anillo único en “El señor de los anillos” busca a su dueño, sólo que ahora puede serlo cualquiera, no como antes cuando el conocimiento espiritual se ocultaba y daba a unos pocos…

Pero decía que Naturaleza y hombre van unidos, como cuerpo y alma mientras aquél existe, o cielo y tierra porque todo es una unidad y está conectado, no lo olvidemos. Y en ese sentido, la mayoría de mis experiencias de integración con lo que me rodea, cuando me he sentido en paz y lleno de serenidad, y por lo tanto de amor, han sido en la contemplación de la naturaleza, en las montañas del Caball Verd en Alicante, en Las Batuecas de Salamanca, en un acantilado de la Isla de Pascua asombrado ante la línea del Ecuador en el horizonte, o tumbado sobre una piedra en El Escorial viendo pasar estrellas fugaces una noche de agosto, o echado sobre la hierba mirando el cielo de pequeño…han sido tantos y tantos momentos pasados en la Naturaleza en los que me he sentido parte de un todo que no tenía nombre porque no necesitaba ser nombrado, y que se hallaba tan dentro como tan fuera de mí, que a veces iban del objeto al sujeto, como mirar una cascada, o acaso saborear tras una caminata de horas un higo para entender el milagro que significa todo esto…

Creo que nuestras auras están relacionadas con nuestro adn, que son como una especie de banda magnética que se pone en comunicación con las otras bandas magnéticas de los seres vivientes con los que nos vamos cruzando: otras personas, animales, montañas, minerales, etc. Si no cómo entender que en un avión al pasar justo por los Andes mientras meditaba tuviera una de estas increíbles experiencias de kundalini. Ahí se juntó el aura de la montaña con mi aura y ambos intercambiaron información que andaba en los adns de cada uno, para mí necesaria en mi crecimiento justo en ese momento y que contenía la banda magnética (por llamarla así) o aura de la propia montaña.

También estas experiencias de lo absoluto, como las llamaba un profesor mío de periodismo, José Carlos Fajardo, que han tenido muchos personajes conocidos y personas anónimas a lo largo de la historia, puedan sucederte en una iglesia, de manera que la vivencia divina tenga lugar desde la creencia al sujeto, como me pasó cerca de mi primera comunión en la capilla de mi colegio, solo con el silencio y la inmensidad… Hay tantas formas de contacto divino como almas existen en el Universo… y algunas de lo mas sencillo, sin grandes alharacas.

  •  Tu espiritualidad es un mapa cruzado por diferentes carreteras ¿Qué tienen encomún todas ellas?

Creo que como buen periodista, soy aprendiz de todo y maestro de nada. He probado el Diseño Humano, la Astrología, las constelaciones familiares, estuve en reuniones de Testigos de Jehová, he leído a cabalistas, budistas, Papas, sabios cristianos, sufíes, protestantes, y cada uno de ellos tiene un trocito de la Verdad, porque cada uno de nosotros tenemos un trocito de la Verdad dentro de nosotros.

Nadie tiene la razón, porque la razón no se atiene a nadie. Vaga como una entelequia, un sueño que un día anida en una cabeza y otro día anida en otra.

Cuando hay Verdad, creo que se revela por sí misma, como sucede con el ejemplo del Maestro Jesús, de Confucio, de Buda o los avatares, o incluso cuando seres tan increíbles como San Francisco de Asís dejan todo y tras pasar su época de prueba y búsqueda, o Agustín de Hipona, dedican toda su energía al ejemplo.

ScotlandCreo que todas las carreteras o caminos espirituales si llevan verdad, conducen al mismo sitio. Y antes o después, llegarás allí si no te sales por exceso de velocidad (que sería el ego) o por pereza (falta de voluntad y consciencia).

  •  ¿Cómo has ido evolucionando espiritualmente?

La espiritualidad la tuve desde siempre dentro. De eso no me cabe duda a estas alturas. Creo que todo ha sido un ir de dentro hacia afuera y de fuera hacia dentro…como diría…todo estaba en mí al principio, y de repente se me olvidó, como si con cada herida que la vida me iba abriendo, una parte de esa espiritualidad se fuera apagando o retrayendo poco a poco, aunque siempre sintiera como si un hilo con un globo de gas estuviera atado a mi cintura para no olvidarme, un hilo que tiraba de mí hacia las alturas cuando más me apretaba la gravedad al suelo.

Entonces fue como si una vez abiertas las heridas, todo lo que me pasara después a partir de los treinta y dos o treinta tres, fuera un despertarse de aquello que había estado olvidado, y aquel único globo que se había mantenido fueran entonces tres, cuatro o cinco que poco a poco iban elevando más mi espíritu hacia las alturas según iba dándome cuenta de que las heridas estaban ahí para ser curadas, y que sanarlas significaba reconocer y recordar muchas cosas, trabajarse y evolucionar en la consciencia. Por eso digo que fue todo como un ir de dentro hacia afuera para volver hacia dentro, y en ésas estoy ahora.

  •  Vivir es un proceso continuo de transformación, morimos y renacemos viviendo muchas vidas en una sola ¿Por qué duele tanto crecer?

No sólo vivimos muchas vidas en ésta, sino que algunas de las vidas que tuvimos (asumo la reencarnación del alma) tienen su efecto en ésta, igual que las circunstancias históricas de los acontecimientos pasados tienen sus consecuencias en nuestros momentos actuales. La ley del karma funciona tanto para lo pequeño como para lo grande, o lo que es arriba es abajo, que decía Hermes Trimegisto en el Kybalion.

Aceptar la transformación continua es labor de héroes, por eso cuando nos resistimos a salir de nuestros espacios de comodidad, de confort, sea en lo que sea, no estamos aceptando esa fuerza descomunal de la revolución interior que viene con la transformación y que tiene mucho de aventura y de probarse para llegar a ser el que uno es.

Este juego de ensayo y error que de alguna manera la ciencia toma desde la hipótesis a la prueba empírica y que nosotros llevamos de la creación a la proyección de esa creación en nuestra vida diaria. Cuando nosotros empezamos a controlar ese proceso de pensamiento creativo que sacude nuestra realidad externa, comenzamos a ser magos de la realización y entonces es cuando la vida como proceso de transformación se convierte en un juego de disfrute, puesto que tontos seríamos si nos dedicáramos a crear cosas que nos hacen sufrir.

Por eso creo que los que se dedican con sus pensamientos no a transformar su realidad para divertirse más, sino a seguir proyectando sufrimientos en su vida y algunas veces en la de los demás, lo que hacen es no aceptar el juego de que aquí no se pierde ni se gana, sino que sólo se juega y que fallar, perder o mejor dicho, equivocarse es un sinónimo de ganancia y divertimento. Quien sigue en ese círculo de sabotearse y desconfiar, no ha aceptado que todo es causa y efecto y que eso conlleva transformación continua.

  •  Estuviste al borde del precipicio, miraste al abismo, y en un ejercicio de confianza absoluta, decidiste saltar al vacío y volar más alto que el aire…

A los que nos consideramos artistas nos ha gustado siempre eso de “la atracción del abismo” una especie de síndrome que se da en muchos creadores de que desde la sombra continua y la infelicidad se puede crear mucho mejor que desde la felicidad. No creo que sea así, lo que sí creo es que cuando se ha alcanzado el estado de paz y serenidad total no se necesita escribir ni aportar esa experiencia a los demás, porque basta el estado de presencia para hacer que otros se sientan mejor, porque la presencia sola modifica ya a los otros y el ambiente alrededor…en ese estado no se necesita purgar nada, ni hacerse terapia con el arte, porque no hay nada de lo que hacer terapia. Fíjate en Jesús, Sócrates, Buda o iluminados como Francisco de Asís, o Ramana Maharsi en sus últimos años, que no necesitaban escribir nada. La sola presencia de estos seres bastaba para ayudar a otros.

En ese sentido, la noche oscura del alma a la que te refieres, y que no está presente ya en estos seres, sigue presente en mí, y enlazándola con la pregunta anterior, es parte de esa transformación, y parte de la vía purgativa que transmitían Dionisio Aeropagita, Proclo, Marsilio Ficino, Giordano Bruno o el propio Juan de la Cruz, o muchos otros y que habla de esa mirada al abismo y la caída hacia los infiernos para ascender con la luz ganada y la sombra aceptada en un estado de iluminación mucho más pleno. Esa noche oscura suele venir a través de una pérdida, y esa pérdida en mi caso fue el abandono de una pareja, algo que tocó en mi herida más profunda, ese abandono (de afecto materno por ejemplo en mi infancia o de mi padre cuando se marchó de casa) del amor primero en mi vida y así de no sentirse elegido de algún modo. A todo esto, se le sumó el recuerdo de una relación, la más importante de mi vida hasta ahora, en la que había quedado mucha culpa destiñendo de algún modo el amor verdadero que había entre dos almas, ese que sólo desea la felicidad del ser amado y que no sabe de celos ni de pequeñeces. O sea que fue un momento catártico que, desde la ausencia me hizo conectar con el amor que había dentro de mí.

El clic fue darse cuenta de que tenía que acabarse el seguir mendigando amor cuando el amor estaba dentro de mí. Buscar fuera llevaba siempre al deseo insatisfecho, a la decepción profunda. Por eso, mi ser se liberó de alguna manera, hizo terapia y se elevó en aquel libro que mi personalidad no escribió de ninguna manera, “Más alto que el aire. Breviario para el alma, sino que fue mi daimon, ese dios ignorado que llevamos dentro, esa voz que representa al anima cósmica el que de alguna manera me utilizó como escriba para que diera fe de cosas que a todos nos duelen y nos ensalzan o de que el amor es la energía más potente del Universo, y que llevamos un Sol de amor dentro que es fuente inagotable de combustible. Cuánto sentido tiene ese mensaje de Jesús de que nos amemos a nosotros mismos como al prójimo.

  • Y le diste no sólo sentido sino valor compartiéndolo en tu precioso breviario para el alma que, como dices en el  prefacio, es un ejercicio de entrega y rendición.

Dhttps://i2.wp.com/image.casadellibro.com/a/l/t0/23/9788494170423.jpge alguna manera “Más alto que el aire, Breviario para el alma” fue un sucederse de sensaciones y conexiones que, a través de la palabra, me  elevaron en una corriente que no podía controlar, y eso era lo maravilloso, que  con cada texto daba cabezazos, me sonreía o me caían lagrimones y el corazón casi me estallaba…eso no me había pasado nunca escribiendo porque lo hacía con la cabeza, y ahora estaba en el corazón, y poco después, cuando aquella canalización digamos que se consolidó de algún modo en la creación de textos, fluía en eso que llama James Hillman, el pensamiento del corazón o el corazón de léon que llamaban los maestros árabes a esa combinación de mente y corazón que da el punto exacto a la comprensión futura de esas palabras. En ese libro me había entregado por primera vez, y lo mejor de todo es que no pensé en que fuera un libro o en que lo leyera la gente, es decir, que lo desposeí de ego durante su realización, de modo que luego, cuando lo terminé, me di cuenta que si me había sanado a mí, y que no me reconocía al leerlo desde el Javier de personalidad que era, podría hacer lo propio con los demás, y que les ayudara a reconocerse en lo que precisamente no eran en su personalidad.

 

  • En tus textos humanidad y espiritualidad convergen, lo que nos ata y lo que nos  sublima ¿Qué nos hace a la vez tan humanos y tan deseosos al mismo tiempo de experimentar a Dios?

La historia de la humanidad es un remedo de lo que fuimos, una imagen lejana de lo que fue antes de la caída y el olvido de lo que somos. Desde esa marcha del Paraíso (no marcha externa, sino que creo que destierro de nuestro propio interior), nos hemos comportado como funambulistas que hacen equilibrios sobre el alambre (una imagen que el propio poeta León Felipe para describirse ponía en sus cartas para hablar de su lucha entre la luz y la sombra) que es esta Tierra a punto de caer hacia ese infierno en el que seguimos creyendo o ese cielo que nos salvará.

Por eso inventamos la religión, para buscar la salvación que pensábamos no tener dentro de nosotros mismos, y ahora nos estamos dando cuenta que la salvación está dentro de cada uno, como nos enseñó Jesús, como nos enseñan aquellos que cambian y que ven como su vida, y las de los de alrededor cambian. De manera no cómoda, es cierto, con mucho sufrimiento también, es verdad, porque no hay ataduras rotas que no cuesten lucha, y esfuerzo, y también algo de sufrimiento, pero un sufrimiento con dirección, una sombra que esconde en su interior un tesoro, una sublimación, un despertar inaudito a la luz que todo ser humano guarda. En realidad, somos dioses de algún modo, y lo que deseamos experimentar es la grandeza de nuestra propia naturaleza sin cortapisas, sin engaños, y por eso mismo, cuando nos estamos acercando a dios nos estamos acercando a nosotros mismos, porque siempre ha sido así y siempre será.

  • Tu mensaje no habla de negar o trascender lo humano para alcanzar lo divino, sino de sumergirnos en lo humano, en la sombra, vivirla, aceptarla y amarla para descubrir la luz.

Cómo vamos a trascender lo humano para llegar a lo divino, cuando lo divino es uno con nosotros y nos habita. Nos negaríamos entonces. Cuando en el libro de Job Dios encarga a uno de los ángeles que está junto a él que tiente y ponga a prueba a su bien amado siervo Job, y Lucifer se ofrece como voluntario, ya nos está diciendo el autor de algún modo que dentro de Dios (o sea, dentro de nosotros porque somos dios) ya está implícita la oposición o la sombra como la llama Jung, y que ésta forma parte de nuestra naturaleza.

De algún modo Lucifer, o el diablo está dentro de nosotros, pero no hemos de verlo como algo fuera de la Unidad, del amor, sino como una parte también con su función dentro de nosotros mismos, que nos hace de oposición, de fustigador para que saquemos nuestra fuerza, nuestro mayor potencia, y sigamos hacia delante…sólo quien encuentra en ello un reto, una manera de crecer, de a partir de esos sucesos tristes, sombríos o malos pensamientos entrever la luz que hay detrás aguardando como un tesoro encendido, puede integrar los dos. Y no hay otra manera de aceptarse. Somos nuestros defectos y nuestras virtudes, pero si nuestros defectos constituyen lo que llamamos nuestra oscuridad, nuestra sombra o escombros, cuando los aceptamos, cuando los integramos, esa sombra que portan se transforma en energía que estará a nuestra disposición para cualquier cosa que afrontemos. Es entonces cuando nos convertimos en dioses, cuando somos uno con la Unidad y nos hemos compadecido en la com-pasión de nuestra oscuridad y la hemos bendecido dándole la condición de nueva luz.

  • Como es arriba es abajo ¿Somos todos puentes de luz?

Estamos ahora precisamente en ese momento en que todos sacamos nuestra sombra para convertirla en luz, porque ese es el paso previo a la integración, y la apertura del corazón…Lo estamos viendo en las instituciones políticas, en la Iglesia, en las empresas, en los gobiernos, y en nuestros amigos, o en la misma mujer como género, y eso conlleva sacar todo el sufrimiento acumulado, pero nos toca darle sentido para que se haga luz. Por eso, como decía Trimegisto, a quien se identifica con Thoht, el maestro y deidad egipcia, “como es a lo pequeño es a lo grande…como es arriba es abajo”, como es a la sombra es a la luz, como es a lo femenino es a lo masculino, como es al cielo es a la tierra, todo tiene su correspondencia, pero todo está en la misma línea, no hay un núcleo distinto, todo forma parte del mismo núcleo.

  • Lo primero fue el verbo. Háblanos del poder de las palabras…

Jesús les dice a sus discípulos, “lo que yo os diga en la oscuridad, decidlo a la luz  lo que os digo al oído, predicadlo sobre la tierra”, que no es más que una explicación de que cuando nos habla el corazón debemos expresar nuestros sentimientos a aquellos que amamos, porque cuando nos oímos, somos como apóstoles que llevamos luz en las palabras porque éstas tienen la energía del corazón. Y sabemos, por los cabalistas, por los grandes predicadores, profetas y maestros espirituales, que la palabra siempre ha sido un vehículo del espíritu bien utilizada, y un vehículo de la sombra llevada por el odio, como nos demostró Hitler en la Alemania nazi con sus aplastantes y enfervorecidos discursos o nos han demostrado otros grandes líderes a través de la historia.

La oración, como se ha comprobado incluso de manera científica, tiene poder para sanar, y mejorar la condición de la gente. Aún recuerdo ese documental de la BBC hace años sobre el efecto de la oración y el nombre en esa oración de gente enferma de cáncer y cómo sucedían mejorías en la gente a la que se nombraba en la oración. La confesión desde lo negativo siempre ha liberado de un pecado, pero si la eximimos de culpa judeocristiana y la convertimos en una manera de compartir, se convierte en sanación.

 ¿No es acaso la escritura de un libro espiritual relatando la propia experiencia una confesión? Y si es desde el corazón, al ser compartida, no se convierte en sanación? En las palabras anida el amor como energía, y la voz del hombre es el instrumento que proporciona esa onda que se transmite como una ola llena de sentimiento, y cuanto más esté afinada en lo espiritual, más poder tendrá su onda y su reverberación en los otros. Escrita y hablada. Y si no, sólo hace falta ver el poder que dan no sólo Jesús al Padrenuestro o la oración, sino Mahoma, Buda o el budismo a los mantras u otras religiones a la palabra repetida y su energía.

 

  • Has prologado “Castillo Interior” de León Felipe ¿Por qué es una obra fundamental?

Bueno, Castillo Interior forma parte de una colección que dirijo para Fundación Banco Santander, Obra Fundamental, en la que recuperamos escritores y humanistas que fueron olvidados por muchas causas, nacidos entre finales del XIX y principios del XX.  León Felipe, el poeta que recuperamos en “Castillo interior” tiene mucho de mí, o más bien yo tengo mucho de él. Recogemos cosas inéditas suyas y unas cartas espirituales y emocionales fantásticas, sin parangón en la literatura del momento y del exilio, que tiene con Juan Larrea, uno de los grandes maestros espirituales de la poesía española en pleno siglo XX.

Como cartas son un tesoro de amistad y de sabiduría. Ha sido un placer y un honor prologar y compilar este libro e investigarlo junto al catedrático Gonzalo Santonja. Un tipo que escribe un libro como “Ganarás la luz” en 1942, y que habla del poeta prometeico, como aquel que ha de convertirse en héroe, o del poeta próximo que llegará con el viento, por encima del aire, y que hablará de una nueva tierra y de un nuevo cielo…sin duda León Felipe doraba su alma, y escribía con el corazón. Intentó que su vida y su obra fueran lo mismo. Salvaba a los pobres y a los ricos porque como él decía, de lo que se trata aquí es del hombre, de todos los hombres. Un tipo así es fundamental.

  • Nos atrae todo lo que viene de oriente y su filosofía, pero tenemos olvidados a grandes místicos como Santa Teresa y sus “Moradas” o San Juan de la Cruz cuando nos habla de  “La noche oscura del Alma”.

No creo que los tengamos olvidados, sino que se les malinterpreta normalmente. Si uno lee las Moradas de Santa Teresa puede hacer un recorrido por los siete chakras y si lees cosas de Juan de la Cruz te puedes ir al Bhagavad Gita sin ningún problema porque tienen mucho que ver, tanto en los personajes como en las noches oscuras del alma que plantean y en la visión de lo divino. De hecho hay estudios sobre el tema.

 Es cierto que siempre nos ha atraído Oriente pero fue en Egipto donde comenzó todo y de ahí fue extendiéndose para volver de nuevo desde el budismo el confucionismo, y después con el primer cristianismo, que no deja de ser oriental. En esa era axial de doctrinas espirituales muy profundas quedó marcada mucho la historia espiritual de la Humanidad. Sin embargo, en Europa hay grandes místicos desde siempre, el Maestro Eckhart en el siglo XII, Hildegarda von Binden, toda la corriente italiana del Renacimiento, o Agustín de Hipona y su magisterio, pero nos fijamos más en Oriente. Pero como decías antes, todos son carreteras que llevan al mismo destino.

  • Pájaros en los Bolsillos es tu segunda publicación pero tus pájaros llevaban mucho tiempo esperando volar…

Llevaban más de diez años esperando, y en realidad el proceso de aprendizaje de este libro me ha llevado a entender que cuando más obsesionado estás con algo, y esperas desde el ego la realización de algo, más trabas te va poniendo la vida, hasta que te olvidas, y si realmente aquello te pertenece de algún modo, irá hacia ti, como así ha sido, después de editoriales perdidas, de segundos premios, para llegar al mejor editor posible, La Huerta Grande, con unos seres amorosos y solícitos que son Phil y Joaquín. Es la parábola del sembrador de Jesús de algún modo.

  • Los cuentos atraen a niños y también a adultos. En los tuyos hay humor, hay sátira, crudeza, también inocencia. ¿Los cuentos como espejo de la vida?

Estos cuentos son ventanas abiertas en una crisis de identidad. Los comencé a escribir hará doce o trece años, y como digo, en una crisis de identidad uno (en mi caso) busca abrir ventanas por las que entre el aire, y el niño interior que reposaba en este caso languidecido, oscurecido en el sótano, tenía tantas ganas de jugar que no sólo lo hizo en la vida normal, dejando la casa manga por hombro, sino que en la escritura se puso a inventar mundos y universos dejándolos como mundos en los que el lector se sumerja un rato. Y claro, por ahí pasan todo tipo de sentimientos y emociones en perpetua locura surrealista, desde la ira a la extrañeza, lo mágico y lo cotidiano unidos, el humor, la tristeza, y sobre todo también el amor y la ausencia de este. En el libro hay mucha transformación y también niños extraños que son mirados de forma distinta por los que les rodean.

No concibo el día a día sin el milagro, y estos cuentos quizá ya hace años eran una manera primera de decirlo.

 

  • Los pájaros de tus cuentos despliegan del todo sus alas cuando, como tú mismo dices, acompañado por la música los haces volar de tu voz.

Bueno, no entiendo una presentación de un libro sin hacer algo distinto para el espectador o el lector. Creo que la música, combinada con la palabra, provoca en el espectador una doble atención, porque puedes llegar por el oído con la música que abre la puerta del alma y la palabra aprovecha para introducirse como un pegador de carteles que nos deja toda la estancia llena de mensajes que luego nuestro inconsciente leerá con calma. O tal vez al revés, la palabra hace de cuña y la música luego limpia todo como si fuera una corriente de agua…todo depende de qué se nos estimula antes y si somos auditivos o kinestésicos, nuestro proceso es distinto. Música y palabra, desde luego combinan y mi voz no es sino un vehículo que aportará la energía que quieran los de arriba…hasta que me dejen afónico…ja, ja, ja…

Para “Más alto que el aire” conté con Suria Pombo y Jorge Cebrián, dos grandes músicos y amigos que crearon música para los textos del libro y fuimos a ciudades como Zamora, Soria, Valladolid, Madrid, León y otros lugares con un ramillete de quince textos con quince composiciones.

Con “Pájaros en los bolsillos”, hicimos lo mismo con los cuentos, y además le pedí a un extraordinario compositor y cantautor que, además dibuja como los ángeles y es astrólogo y muchas más cosas Guillermo Hernandez-Coronado, que me hiciera una canción que se llamó “Pájaros en los bolsillos”.

 

  • “Juegos de empeño y rendición” es el título de tu próxima publicación, tu primera novela. ¿A dónde nos invitarás a viajar?

En realidad creo que te refieres a “Cuaderno de Pascua”, mi eterna primera novela que es un diario que no es novela, que es cuadernos de viajes, que es ensayo, y que al final, ya no sé ni lo que es…y que está a medias…pero que tras mi próximo viaje a Perú, al Titicaca, y a Tiguanaco, posiblemente tendrá su fin. Sólo puedo adelantar que estos sitios están relacionados con la Isla de Pascua y gran parte de la cultura precolombina, pero muy pre…

“Juegos de empeños y rendición” es un libro que surgió de una voz interior mientras dormía, que gritó con fuerza…!Juegos de empeño y rendición!, y luego me dictó las tres primeras frases:

“¿Por qué te empeñas?

Porque soy yo…

Pues deja de ser tú…”

Así comienza este libro. A partir de una voz que me habla en sueños. Lo terminé en cosa de mes y medio y tiene que ver en su manera de crearse con “Más alto que el aire”. Es un libro con poco más de ciento veinte páginas que habla de que la vida es un juego o una sucesión de juegos en la que nos empeñamos muchas veces en ser humanos para después rendirnos y ser sublimes, un poco como decías tú antes….va a ser un libro más intenso quizá que “Más alto que el aire” con más zonas oscuras y quizá también más mensaje.

  • Además de dedicado a la literatura ¿En qué otros proyectos estás trabajando actualmente?

Trabajo en la Fundación del Banco Santander, como he dicho..hace cosa de un año decidí recortarme el salario y trabajar menos horas para dedicarme a las cosas que más amo y vivir mi sueño de la escritura y otros sueños. Por ejemplo llevar un espectáculo de música y palabras para el alma, como lo llamamos con Suria Pombo y Jorge Cebrián.

Ahora quizá hagamos algo como conmemoración final a Santa Teresa en los teatros del Canal, un maridaje de música y palabras, pero no está cerrado. Además de eso, pronto llegará un proyecto sobre la Sombra, pero no quiero hablar de cosas que aún no se han dado. Hay que bajar la energía a la tierra y fructificarla. De momento, vamos presente a presente.

  • Como poeta ¿Cuál es para ti la función de la poesía?

La poesía quizá es como un destornillador del alma. Decía Walt Whitman, como pongo en la cita inicial de “Más alto que el aire”, que un escritor “no puede hacer nada más satisfactorio para los hombres, que revelarles las infinitas posibilidades de sus almas”, y eso es lo que hace la poesía como género, creo yo. Revelar espacios y dimensiones desconocidas de las palabras y del alma humana.

Decodificar el misterio del silencio a través de la palabra para que ésta cree, a su vez, de manera milagrosa, dentro de cada uno, más silencio en cuanto que se acalle el pensamiento y sólo se comprenda todo como un ámbito completo, y nos sintamos parte de la propia existencia, descubridores de un milagro. Juan de la Cruz, Rilke, Whitman, Vicente Gallego, ahora son algunos ejemplos…

  • ¿Dónde te vacías? ¿De qué te llenas?

A veces creo que vaciarme es seguir en el ansia de la búsqueda, pero luego entiendo que cuando me vacío de verdad, no hay búsqueda. Es como si vaciara una habitación y la dejara sin muebles. Si la vacío poco a poco, y al final dejo un par de cosas, una repisa, un par de libros, una estantería, echaré de menos muchas otras cosas e iré a por más objetos que la llenen; pero si la dejo completamente vacía, no echo de menos nada, y estoy conforme, porque nada hay que me mueva a ir más allá. Y entonces sólo se trata de estar. Ahí acaba la búsqueda. No hay más deseos de objeto, no hay más hambre de cosas. Supongo que de eso me gustaría llenarme, como me lleno cuando estoy delante de una cascada y oigo su caer, y me da igual estar desnudo o estar vestido y me quedo absorto contemplándola, porque de alguna manera me hago cascada, y no necesito nada, nada, sólo ser cascada.

  • ¿Deseas compartir algo más con nosotros?

Que no me deis mucha bola porque un día me daré cuenta, cuando sea más viejito, si me dejan, que todo lo que decía no eran más que tonterías, porque al final lo que importaba de verdad era abrazar a tus sobrinos o tus hijos una tarde, besar a tu chica con el corazón en la mano, abrazar a tu madre cuando te lo pidió de corazón o dar presencia a los que no la tenían cuando te la rogaron con los ojos. Hacer acción del espíritu, eso es llevar el cielo a la tierra. Que si cada uno nos hacemos a nosotros mismos, los primeros, la vida más cómoda y la vivimos con más alegría, lo estaremos haciendo de alguna manera, para los otros sin darnos cuenta.

Javier Expósito Lorenzo

Javier Expósito Lorenzo

 

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingQueridos lectores:

Javier Expósito posee la magia del ilusionista, la destreza del prestidigitador, y el don del alquimista. Lanza las palabras al aire como si fueran naipes, para recogerlas después con las manos abiertas hilvanándolas con una armonía y una belleza que verdaderamente tocan el alma.

Estas páginas, que bien podrían ser un libro, son un auténtico regalo, especialmente este año, que es el año internacional de la luz.

Su testimonio es una joya para imprimir, leer y releer. Un mapa del tesoro espiritual para tener en la mesilla de noche, bien cerca, velando el sueño, atento al momento en que el espíritu se libera de la atadura del cuerpo físico para viajar a otros planos.

Qué buena guía para inspirar ese viaje de ida al mundo verdadero que, aunque abandonamos sólo momentáneamente, tanto añoramos. Y de igual modo, una luz que acaricia, acompaña y orienta el camino de vuelta a nuestro hogar temporal.

Querido Javier, infinitas gracias por darte a nosotros con corazón y alma, por inspirarnos, por ser un puente de luz.

Desde aquí te deseamos todo lo mejor. Gracias de corazón por tu generosidad y por brillar con luz propia de forma tan potente, tan clara y en la justa medida, sin cegar.

Elena Lorente Guerrero

LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (VII)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad.

Capítulo siete

Y ahora llegamos al problema crucial: ¿Cómo podemos auxiliarnos?, ¿Cómo mantener a nuestra mente y nuestro cuerpo en ese estado de armonía que dificulte o imposibilite el ataque de la enfermedad?, pues es seguro que la personalidad sin conflictos es inmune a la enfermedad.

En primer lugar, consideremos la mente. Ya hemos discutido extensamente la necesidad de buscar en nuestro interior los defectos que poseemos y que nos hacen actuar contra la unidad y en desarmonía con los dictados del alma, y de eliminar esos defectos desarrollando las virtudes opuestas. Esto puede hacerse siguiendo las directrices antes indicadas, y un honesto autoexamen que nos descubrirá la naturaleza de nuestros errores. Nuestros consejeros espirituales, médicos de verdad e íntimos amigos podrán ayudarnos a conseguir un fiel retrato de nosotros mismos, pero el método perfecto de aprender es el pensamiento sereno y la meditación, y ubicarnos en un ambiente de paz y sosiego en el que las almas puedan hablarnos a través de la conciencia y la intuición, y guiarnos según sus deseos.

Sólo con que podamos un rato todos los días, perfectamente solos y en un lugar tranquilo,  si es posible libre de interrupciones y simplemente sentarnos o tumbarnos tranquilamente, con la mente en blanco o bien pensando sosegadamente en  nuestra obra en la vida, veremos después de un tiempo que esos momentos nos ayudan mucho y que en ellos se nos suministran destellos de conocimiento y consejo. Vemos que se responde infaliblemente a los difíciles problemas de la vida, y somos capaces de elegir confiadamente la senda correcta. En esos momentos tenemos que alimentar en nuestro corazón un sincero deseo de servir a la humanidad y trabajar de acuerdo a los dictados de nuestra alma.

Recordemos que cuando se descubre el defecto, el remedio no consiste en combatir con grandes dosis de voluntad y energía para suprimirlo, sino en desarrollar firmemente la virtud contraria, y así, automáticamente, se borrará de nuestra naturaleza todo rastro de lo indeseable. Éste es el verdadero método natural de progresar y de conquistar al mal, mucho más fácil y efectivo que la lucha contra un defecto en particular. Combatir un defecto hace aumentar el poder de éste al mantener la atención centrada en su presencia, y desencadena una verdadera batalla; el mayor éxito que cabe esperar en este caso es vencerlo y suprimirlo, lo cual es poco satisfactorio, ya que el enemigo permanece dentro de nosotros mismos y en un momento de debilidad puede resurgir con renovados bríos. Olvidar el error y luchar  para desarrollar la virtud que haga imposible al anterior, ésa es la verdadera victoria.

Por ejemplo, si existe crueldad en nuestra naturaleza, podemos repetirnos continuamente: <no seré cruel>, y así evitar un error en esa dirección; pero el éxito de este caso depende de la fortaleza de la mente, y si ésta se debilita por un momento, podemos olvidar nuestra resolución.  Pero deberíamos por otra parte, desarrollar una verdadera compasión por nuestros semejantes, cualidad ésta que hará a la crueldad imposible de una vez por todas, pues evitaríamos el acto cruel  con horror  gracias al compañerismo. En este caso no hay supresión, ni enemigo oculto que aparezca en cuanto bajamos la guardia, pues nuestra compasión  habrá erradicado por completo de nuestra naturaleza la posibilidad de cualquier acto que pudiera dañar a los demás.

Como hemos visto antes, la naturaleza de nuestras enfermedades físicas nos ayudará materialmente al señalar qué desarmonía mental es la causa básica de su origen; y otro gran factor de éxito es que sintamos un gusto por la vida, y consideremos a la existencia no meramente un deber que hay que cumplir con la mayor paciencia posible, sino que desarrollemos un verdadero gozo por la aventura que significa nuestro paso por este mundo.

Quizá una de las mayores tragedias del materialismo es el desarrollo del aburrimiento y la pérdida de la auténtica felicidad interior; enseña a la gente a buscar el contento y la compensación a los padecimientos en las alegrías y placeres terrenales, y éstos sólo pueden proporcionar un olvido temporal de nuestras dificultades. Una vez que empezamos a buscar compensación a  nuestras tribulaciones en las bromas de un bufón a sueldo, entramos en un círculo vicioso. La diversión, los entretenimientos, y las frivolidades son buenos para todos, pero no cuando dependemos de ellos persistentemente para olvidar nuestros problemas. Las diversiones mundanales de cualquier clase tienen que ir aumentando de intensidad  para ser eficaces,  y lo que ayer nos atraía mañana nos aburrirá. Así seguimos buscando otras y mayores excitaciones hasta que nos saciamos y ya no obtenemos alivio en esa dirección. De una forma u otra, la dependencia de las diversiones mundanales nos convierte a todos en faustos, y aunque no lo advirtamos plenamente en nuestro yo consciente, la vida se convierte en poco más que un deber paciente, y todo su auténtico gusto y alegría, que debería ser la herencia de todo niño y mantenerse a lo largo de la vida hasta la hora postrera, se nos escapa. Hoy en día se alcanza el estado extremo en los esfuerzos científicos por obtener el rejuvenecimiento, por prolongar la vida natural, (…).

El estado de aburrimiento es el responsable de que admitamos en nuestro ser una incidencia de la  enfermedad mucho mayor de la normal,  y como éste suele surgir muy pronto en la vida, las enfermedades asociadas a él tienden a aparecer a una edad cada vez más temprana. Esta circunstancia no se dará si conocemos la verdad de nuestra divinidad, nuestra misión en el mundo, y por tanto si contamos con la alegría de obtener experiencia y de ayudar a los demás.

El antídoto contra el aburrimiento es interesarse activa y vivamente por todo cuanto nos rodea, estudiar la vida durante todo el día, aprender de nuestros semejantes y de los avatares de la vida, y ver la verdad que subyace en todas las cosas, perdernos en el arte de adquirir conocimientos y experiencia, y aprovechar las oportunidades de utilizar esta experiencia a favor de un compañero de ruta.  Así cada  momento de nuestro trabajo y de nuestro ocio nos traerá el celo por aprender, un deseo de experimentar cosas reales, con aventuras reales y hechos que valgan la pena, y conforme desarrollemos esa facultad, veremos que recuperamos el poder de obtener alegría de los más pequeños incidentes, y circunstancias que hasta entonces nos parecían mediocres y de aburrida monotonía serán motivo de investigación y aventura. Son las cosas más sencillas de la vida – las cosas sencillas porque están más cerca de la gran verdad – las que nos proporcionarán un placer más real.

La renuncia, la resignación, que nos convierte simplemente en un pasajero distraído del viaje por la vida, abre la puerta a indecibles influencias adversas que nunca habrían tenido oportunidad de lograr ingresar si la existencia cotidiana se viviera con alegría y espíritu de aventura. Cualquiera que sea nuestra estación, trabajador en la ciudad, o solitario pastor en las colinas, tratemos de convertir la monotonía en interés, el aburrido deber en alegre oportunidad para experimentar, y la vida cotidiana en un intenso estudio de la humanidad y de las grandes leyes fundamentales del universo. En todo lugar hay amplias oportunidades de observar las leyes de la creación, tanto en las montañas como en los valles o entre nuestros hermanos los hombres. Primero de todo, convirtamos la vida en una aventura de absorbente interés en la que el aburrimiento ya no sea posible, y con el conocimiento así logrado busquemos armonizar nuestras alma y mente con la gran unidad de la creación de Dios.

Otra ayuda fundamental puede ser para nosotros desechar el miedo. El miedo en realidad no tiene lugar en el reino humano, puesto que nuestra divinidad interior, que es nosotros, es inconquistable e inmortal, y si sólo nos diéramos cuenta de ello, nosotros, como hijos de Dios, no tendríamos nada que temer.

En las épocas materialistas el miedo aumenta naturalmente con las posiciones terrenales (ya sea del cuerpo mismo o riquezas externas), puesto que si tales cosas son nuestro mundo, al ser pasajeras, tan difíciles de obtener y tan imposibles de conservar, excepto lo que dura un suspiro, provocan en nosotros la más absoluta ansiedad, no sea que perdamos la oportunidad de conseguirlas mientras podamos, y necesariamente hemos de vivir en un estado constante de miedo, consciente o subconsciente, puesto que en nuestro fuero interno sabemos que en cualquier momento nos pueden arrebatar esas posesiones y que sólo podemos conservarlas un breve momento en la vida.

En esta era, el miedo a la enfermedad ha aumentado hasta convertirse en un gran poder dañino, puesto que abre las puertas alas codas que tememos, y asi éstas llegan más fácilmente. Ese miedo es en realidad un interés egoísta, pues cuando estamos seriamente absortos en el bienestar de los demás, no tenemos tiempo de sentir aprensión por nuestras enfermedades personales.

El miedo desempeña hoy una importante labor en la intensificación de la enfermedad, y la ciencia moderna ha aumentado el reinado del terror al dar a conocer al público sus descubrimientos que no son más que verdades a medias. El conocimiento de las bacterias y de los distintos gérmenes asociados con la enfermedad ha causado estragos en las mentes de decenas de miles de personas y, debido al pánico que les ha provocado, les hace más susceptibles al ataque. Mientras las formas de vida inferiores, como las bacterias, pueden desempeñar un papel, o estar asociadas a la enfermedad física, no constituyen en absoluto todo el problema como se puede demostrar científicamente o con ejemplos de la vida cotidiana. Hay un factor que la ciencia es incapaz de explicar en el terreno físico, y es por que algunas personas se ven afectadas por la enfermedad mientras otras no, aunque ambas estén expuestas a la misma posibilidad de infección.

El materialismo se olvida de que  hay un factor por encima del plano físico que en el transcurso de la vida protege o expone a cualquier individuo ante la enfermedad, de cualquier naturaleza que sea. El miedo, con su efecto deprimente sobre nuestra mentalidad, que causa desarmonía en nuestros cuerpos físicos y energéticos, prepara el camino a la invasión, y si las bacterias y las causas físicas fueran las que única e indudablemente provocaran la enfermedad,  entonces, desde luego, el miedo estaría justificado.

Pero cuando nos damos cuenta de que en las peores epidemias sólo se ven atacados algunos de los que están expuestos a la infección y de que, como hemos visto, la causa real de la enfermedad se encuentra en nuestra personalidad y cae dentro de nuestro control, entonces tenemos razones para desechar el miedo, sabiendo que el remedio está en nosotros mismos,  podremos decir que el miedo a los agentes físicos como únicos causantes de la enfermedad debe desaparecer de nuestras mentes, ya que esa ansiedad nos vuelve vulnerables, y si tratamos de llevar la armonía a nuestra personalidad, no tenemos que anticipar la enfermedad lo mismo que no debemos temer que nos caiga un rayo o que nos aplaste el fragmento de un meteorito.

Ahora consideremos el cuerpo físico. No debemos olvidar en ningún momento que es la morada terrenal del alma, en la que habitamos una breve temporada para poder entrar en contacto con el mundo y así adquirir experiencia y conocimiento. Sin llegar a identificarnos demasiado con nuestro cuerpo, debemos tratarlo con respeto y cuidado para que se mantenga sano y dure más tiempo, a fin de que podamos realizar nuestra labor. En ningún momento debemos sentir excesiva preocupación o ansiedad por él, sino que tenemos que aprender a tener la menor conciencia posible de su existencia, utilizándolo como vehículo de nuestra alma y mente y como servidor de nuestra voluntad.

La limpieza interna y externa es de gran importancia. Para la limpieza externa, nosotros los occidentales utilizamos agua excesivamente caliente; ésta abre los poros y permite la admisión de suciedad. Además, la excesiva utilización del jabón vuelve pegajosa la piel. El agua fresca o tibia, en forma de ducha o baño renovado, es el método más natural y mantiene el cuerpo más sano; sólo se requiere la cantidad de jabón necesaria para quitar la suciedad evidente, y luego enjuagarlo con agua fresca.

La limpieza interna depende de la alimentación, y deberíamos elegir alimentos limpios y completos, lo más frescos posible, principalmente frutas naturales, vegetales y frutos secos.

Desde luego habría que evitar la carne animal; primero porque provoca en el cuerpo veneno  físico; segundo, porque estimula un apetito excesivo; y tercero, porque implica crueldad con el mundo animal.

Debe tomarse mucho líquido para limpiar el cuerpo, como agua y vinos naturales y productos derivados directamente del almacén de la naturaleza, evitando las bebidas destiladas, más artificiales.

El sueño no debe ser excesivo, (…). El viejo dicho inglés <Cuando llega la hora de darse la vuelta, llega la hora de levantarse>.

Las ropas deberán ser ligeras, tan ligeras como permita el calor que den; deben permitir que el aire llegue hasta el cuerpo, y siempre que sea posible hay que exponer la piel a la luz del sol y el aire fresco. Los baños de agua y sol son grandes dadores de salud y vitalidad.

En todo hay que estimular la alegría, y no debemos permitir que nos opriman la duda y la depresión, sino que debemos recordar que eso no es propio de nosotros, pues nuestras alma sólo conocen la dicha y la felicidad.

         * * *

Queridos Lectores:

Después de varios meses, retomo Las Obras completas de  Bach en este penúltimo capítulo de “Cúrese usted mismo”.

Esta vez, Bach centra el texto en cómo cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo para acercarnos a la armonía esencial que tanto anhelamos. Lejos de plantearnos grandes cambios  o acciones complejas, nos invita a tomar la responsabilidad de nuestra salud desde los principios más básicos del autocuidado. Nos remite de nuevo a la sencillez; el pilar de su obra.

En el libro “El arte de la felicidad” el Dalai Lama nos invita a meditar sobre la naturaleza de la mente y dice al respecto de la meditación:

         “Nos ayuda a detener deliberadamente los pensamientos y a permanecer gradualmente en ese estado durante un   tiempo cada vez más prolongado. Cuando se domina este ejercicio se llega a tener la sensación de que no hay nada, sólo vacío. Pero si se profundiza más, se empieza a reconocer la  naturaleza fundamental de la mente, sus cualidades de <claridad> y de <conocimiento>. Es como un vaso de cristal puro lleno de agua. Si el agua también es pura, se puede ver el fondo del vaso, aun sabiendo que el agua está ahí”.

Dedicar  una parte de nuestro tiempo, con constancia,  a estar en soledad,  quietud y silencio interior fomenta una actitud de vida consciente, conectada. 

Respecto al cuidado del cuerpo, Bach nos habla de los pilares básicos de la salud que contemplan la medicina y la enfermería naturista clásica: alimentación vegetariana,  hidroterapia, helioterapia,  actividad  física, descanso reparador, contacto con la naturaleza, relaciones personales que generen  plenitud y una actitud de vida despierta, consciente, comprometida y respetuosa.

Cuerpo y mente son Uno. De la  higiene del cuerpo depende la higiene de la mente, y viceversa;  se nutren mutuamente. El equilibrio cuerpo mente nos acerca a una vida respetuosa con nosotros mismos, coherente y en armonía con nuestro yo superior.

<Det tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.