Naturaleza, Palabras y Música para el Alma

Esta mañana me sorprendió el otoño.  Uno de los árboles del bosque que parte muy cerca de casa y que lleva hasta el río, es el primero, cada año, en señalar el cambio de estación. Invariablemente, las mismas tres hojas se tiñen de dorado anunciando el final del verano.

Si algo nos ha llamado la atención este verano generosamente largo ha sido la práctica ausencia de abejas revoloteando por el jardín.  El romero, el tomillo, la lavanda, los geranios, las fucsias y las tomateras expusieron sus flores con alegría esperando pacientemente la visita de mariposas y abejas que nunca llegaron…

La misma impresión han tenido amigos de la costa este que también cultivan flores y hortalizas en su jardín. Reflexionando al respecto,  descubro a Marla Spivak, profesora de entomología en la Universidad de Minnesota,  que investiga junto a sus alumnos la biología y el comportamiento de las abejas para preservar a este insecto tan esencial. En su interesante charla TED explica porqué están desaparenciendo las abejas y cómo podemos ayudarlas de forma sencilla y directa.

 

Somos naturaleza. Es palpable como el contacto con el aire, con la luz del  sol, y de la luna, sentir la lluvia en la cara, pisar descalzos la hierba aún  mojada por el rocío de la  mañana, hundir los dedos en la tierra, respirar vida en definitiva, nos conecta con nuestro verdadero Ser, y nos alinea con lo trascendente. Re-cor-damos nuestra interdependencia y participación con Todo.

Esta certeza también nos la proporciona la experiencia  de la música y la palabra viva, verdadero alimento para el Alma, especialmente cuando se combinan con la exquisitez y la sensibilidad con que lo logra nuestro querido poeta y escritor Fco. Javier Expósito Lorenzo acompañado por S. Pombo y C. Leyva en este Encuentro con lo Sutil que se celebró recientemente:

 

Cuando creamos espacio, también estamos creando tiempo para vivir en la Esencia, en el Ser.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

Gestos cotidianos, gracias a Proyecto HU-CI

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingHay gestos tan sencillos y cotidianos que, casi sin darnos cuenta, acaban convirtiéndose en básicos e imprescindibles en nuestra vida.  Visitar el blog de Proyecto HU-CI y leer la publicación casi diaria, es uno de esos gestos.

Fui consciente de ello hace dos días, cuando Gabi Heras nos dijo que también casi sin darse cuenta, ya eran 500 los post publicados. Y es que cuando las cosas se hacen con los pies en la tierra, la cabeza en el cielo y el corazón en las manos, el tiempo pasa volando…

Este post que ahora escribo es el número 100, una cifra redonda que, quizás por eso mismo, tiene su magia y su encanto. También las palabras lo tienen. Gratitud es una palabra con poder y magia, encarna a la vez un valor y una actitud que nos retorna a la inocencia y nos conecta con los demás de inmediato, corazón con corazón.

Así que queridos amigos, todo casa. En este espacio en el que entre todos cuidamos de lo Invisible, lo Intangible, lo Esencial, el post número 100 sólo podía ser un pequeño gesto de agradecimiento a todas las personas que desde Proyecto HU-CI hacen posible que, día a día,  palabra a palabra, tengamos nuestra dosis de H para el Alma.

Gracias por impulsarnos a pensar alto, a sentir hondo. Gracias por sembrar semillas que bajan el cielo a la tierra, semillas de (H) Eternidad….

Con este bello poema de Miquel Martí i Pol os devuelvo un soplo de vuestro Espíritu…

PARAULES AL VENT

“Nosaltres, ben mirat, no som més que paraules,

si voleu, ordenades amb altiva arquitectura

contra el vent i la llum,

contra els cataclismes,

en fi, contra els fenòmens externs

i les internes rutes angoixoses.

 

Ens nodrim de paraules

i, algunes vegades, habitem en elles,

així en els mots elementals de la infantesa,

o en les acurades oracions

dedicades a lloar l’eterna bellesa femenina,

o, encara, en les darreres frases

del discurs de la vida.

 

Tot, si ho mireu bé, convergeix en nosaltres

perquè ho anem assimilant,

perquè ho puguem convertir en paraules

i perduri en el temps,

el temps que no és res més

que un gran bosc de paraules.

 

I nosaltres som els pobladors d’aquest bosc.

I més d’un cop ens hem reconegut

en alguna antiquíssima soca,

com la reproducció estrafeta

d’una pintura antiga,

i hem restat indecisos

com aquell que desconeix la ciutat que visita.

 

Però la nostra missió és parlar.

Donar llum de paraula

a les coses inconcretes.

Elevar-les a la llum amb els braços del’expressió viva

perquè triomfem en elles.

Tot això, és clar, sense viure massa prop de les coses.

Ningú no podrà negar que la tasca és feixuga.”

MIQUEL MARTÍ I POL (1954)

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Alma

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero