Viaje al Hara

Estaban de tertulia. Todos se habían retirado de la mesa después de cenar, en cambio ellas seguían conversando agradablemente, como viejas amigas.

Acababan de conocerse, y así, como si nada se fueron poniendo al día sobre sus respectivas vidas. Ana, de 74 años, le contaba a Carmen sobre los buenos tiempos, cuando regentaba una peluquería. ¡Le encantaba su trabajo! Peluquería y belleza habían sido su mundo, y lo seguían siendo, ¡Sólo había que verla! El cabello y el rostro impecables. Y es que además no podía evitarlo, de manera casi inconsciente ya había tomado las manos de Carmen entre las suyas y aplicado crema hidratante. Le estaba dando un masaje que con sólo mirar, relajaba.

¡Qué gusto contemplar a aquellas dos mujeres! alegres, riendo, llenas de vida envueltas en una atmósfera de cariño y complicidad. Nadie hubiera sospechado que Ana está en la etapa inicial de la enfermedad de Alzheimer, ni que Carmen, a sus 90 años, acaba de superar un ictus y aunque está estupenda, a menudo se despista, se desorienta, se le olvidan las cosas. Eso sí, ambas aparentan diez años menos tanto por su aspecto físico como por sus ganas de vivir.

 Y así de felices estaban cuando Carmen, emocionada, agradeció el masaje. Ana miró con nuevos ojos aquellas manos viendo entonces las huellas del paso del tiempo, suspiró y levantando la vista le preguntó:

          – ¿Qué edad tienes querida?

          – Pues ya son 90 si no me equivoco. Tengo 90 ¿verdad?Preguntó en voz alta.

Y lo que pude presenciar en aquel preciso instante fue absolutamente maravilloso. Ana rebosaba amor, seguía mirando a Carmen, ahora con gran ternura. Dejó de masajear las manos para simplemente sostenerlas entre las suyas de manera compasiva. Debía sentirse la adolescente de la familia, ¡y con razón!

Lo siguiente fue levantarse de la silla, invitando a Carmen a hacerlo también, y cuando las dos estuvieron frente a frente espontáneamente se fundieron en uno de los abrazos más tiernos y amorosos que he visto en mi vida. El amor inundó la sala, nos traspasó a todos. Se paró el tiempo.

Al cabo de poco aún emocionadas, se despidieron deseándose felices sueños. Ana se fue a su habitación y Carmen se quedó un rato más en la sala de estar interesándose por todos los ancianos, uno a uno, como acostumbra. Os aseguro que el modo en que se dirige e interactúa con ellos es digno de la mejor formación en acompañamiento y relación de ayuda.

Lo primero que hace es acercar su silla para sentarse junto a la persona a la que se va a dirigir, justo en el ángulo perfecto que le permite estar junto a ella mirándole a los ojos. Pide permiso, y se sienta a su lado inclinando ligeramente el cuerpo hacia adelante, mostrando interés. Lo siguiente es un saludo con una sonrisa amplia y cálida, toma una mano entra las suyas y pregunta:

  • Hola querida ¿Cómo estás? ¿Necesitas algo?

Les escucha, se desvive por atenderlos, acerca un vaso de agua a quien lo pide, da conversación, un beso, o presencia y compañía con una atención y un cariño que emocionan. Y así lo hace exactamente con todos, feliz, generosa, entregada, dándose y llenándose con cada uno de ellos. Sin duda, ese debe ser su secreto para haber llegado a unos espléndidos 90.

Queridos amigos, estas dos hadas buenas nos traen este breve cuento que no por real está exento de moraleja:

  • La actitud empática, la compasión, el amor no nacen de la mente sino del corazón.
  • El amor y la compasión nos liberan de la esclavitud del ego, de sus exigencias, de sus trampas, del ensimismamiento. A través del amor y de la compasión el ego se pone a nuestro servicio para manifestar y desarrollar nuestra verdadera esencia.
  • Estar centrados, en nuestro centro,  en el Ser, no tiene que ver con la cabeza, ni con la cognición, ni con el pensamiento. Estar centrado está relacionado con lo que los japoneses denominan Hara, nuestro vientre, el lugar de donde brotan la vitalidad, la fuerza, la energía, la estabilidad, el equilibrio y la presencia.
  • Necesitamos estar centrados para ser amorosos y compasivos, lo mismo que necesitamos cultivar el amor y la compasión para estar centrados.
  • La mejor herramienta para bajar de la cabeza al vientre es la respiración. Permanecer atentos a la inhalación y a la exhalación, al vientre que expande y se contrae nos ancla, nos centra, nos reconecta. Por algo será que la vida no se gesta en la cabeza sino en el vientre.

Abrazos,

Elena Lorente Guerrero

Entrevista a CRISTINA VISIERS, Logoterapeuta. “La Logoterapia te ayuda a mirar a la persona viendo al ser humano y su potencial. Humaniza las profesiones relacionadas con la salud y la educación.”

Entrevista realizada por Elena Lorente Guerrero.

CRISTINA VISIERS WÜRTH es Licenciada en Humanidades por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, Logoterapeuta por el Instituto de Logoterapia y Análisis Existencial de Tübingen (Alemania), y Diploma Universitario en Psiquiatría Transcultural por la Universidad Paris 13.

Es colaboradora técnica en temas de transculturalidad para la Subdirección General de Drogodependencias desde 2003, colabora también en proyectos sociales con la Fundació Universitària Martí l’Humà. Cofundadora  de la Asociación Catalana de Logoterapia y Análisis Existencial (ACLAE) desde 2000 y presidenta entre 2000 y 2014.

Lleva más de quince años como docente en promoción de la salud, relación de ayuda, transculturalidad, y logoterapia. Ha fundado y dirige ALEA, Formación en logoterapia y análisis existencial.

Esta es una entrevista para leer despacio, con calma. El testimonio de Cristina es sólido y lo más parecido a una clase magistral particular llena de sentido y sensibilidad. Todo lo que Cristina nos cuenta tiene que ver con la Vida en estado puro. Nos invita a mirar adentro para vivir con plenitud y así dejar nuestra huella única en el  mundo.

Cristina Visiers– Fotografía cedida para De tots els Colors

 

  • Tu perfil es del todo humanista ¿Cuándo surgió esa inquietud vital en tí?

Pues desde muy pequeña, ya en el colegio. En la EGB tuve una profesora de ética que en los exámenes nos ponía textos, entre otros, de Ortega y Gasset, todavía guardo esos exámenes, y son textos que justamente aún sigo utilizando para la formación. Tienen que ver con la pregunta por el sentido de la vida y con cuestiones existenciales.

Ya entonces tenía esta inquietud. ¿Para qué vivo? ¿Cuál es mi tarea en la vida?  Las cosas que yo tengo que otros no tienen, ¿para qué las puedo utilizar? No sólo para mí sino para tratar de ayudar a otros que no tienen las mismas oportunidades. Todo eso me lo pregunté hace ya muchos años.

Luego estudié humanidades, también me gustaban mucho todos los temas de historia, filosofía, literatura (biología también, pero al final me pasé a letras) y esta visión del ser humano desde diferentes perspectivas me pareció muy interesante.

Ya en la carrera empecé a estudiar logoterapia porque tenía claro que más que con los libros quería trabajar con personas. No me quería limitar a trabajar sólo desde la teoría o desde la investigación académica sino que quería estar con la gente. Por eso me atrajo la logoterapia, que encajaba perfectamente con mi manera de pensar y que ponía en su sitio otras cosas que había estudiado en Humanidades.

  • ¿Cómo fue creciendo la primera toma de contacto con la logoterapia?

Empecé con la logoterapia en 1995, cuando en Barcelona casi nadie sabía lo que era. En el año 97 entré en una asociación que trabajaba en temas de prisiones, VIH, drogodependencias, y prevención, y yo aplicaba lo que aprendía en la formación en logoterapia pero nadie sabía que lo hacía, digamos que lo aplicaba de incógnito.

En el año 2000 dos psicólogos me animaron a compartir este conocimiento, empezamos a leer textos de Frankl en grupo y a partir de ahí fundamos ACLAE [Associació Catalana de Logoteràpia i Anàlisi Existencial] y empezó un camino: hacíamos seminarios introductorios, y también traíamos a gente para hacer seminarios sobre temas específicos y métodos de logoterapia. Hasta que en el 2010 empezamos una formación de dos años más estructurada, de la que ya llevamos tres promociones.

  • ¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional después del trabajo en esa primera entidad?

Después de estar trabajando en esa asociación unos años, he ido trabajando en diferentes lugares, colaborando con la Generalitat de Catalunya sobre cuestiones de transculturalidad, con la Fundació Universitària Martí l’Humà llevando proyectos sociales, también en el departamento de psiquiatría transcultural del Hospital de la Vall d’Hebrón, entre otros.

La logoterapia era una actividad que se mantuvo todos estos años de una forma paralela; en ACLAE éramos pocos y al principio tirábamos muy pocos del carro. Pero desde hace unos de años, los de la primera promoción están interviniendo más y poco a poco hay más gente implicada, por ejemplo hay gente de la primera promoción que ya participan como docentes en la formación.

En los últimos cinco años ha empezado a haber cada vez más gente que ha ido tirando del carro y yo me he centrado más en el tema de la formación. De hecho ya no soy la presidenta, han tomado el relevo después de 14 años.

  • Además estáis colaborando con la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Catalunya y Baleares.

ACLAE es miembro de la Academia, y  además hemos participado en una formación de un año y medio (“Salud y Humanismo”) para médicos, fisioterapeutas, psicólogos, psiquiatras y eso ha sido también una experiencia muy bonita. Empieza a haber cada vez más más espacios donde se da a conocer la logoterapia.

  • ¿Y para Enfermeras?

¡Si! De hecho en la primera promoción de ACLAE había 3 enfermeras. Una de las personas que colaboran en la formación es una enfermera especializada en adicciones que es buenísima, se llama Eva Sentís. Le pido que colabore porque sobre adicciones sabe mucho y tiene más de 20 años de experiencia, incluso fue al congreso internacional de Viena el año pasado y presentó su experiencia sobre la adaptación y aplicación de métodos de logoterapia a adicciones, y sobre el grupo que ha hecho desde un CAS con pacientes adictos a heroína, que es algo que no se hace en general en este contexto.

Otra enfermera ha estado también en la junta, Angelina Zurita, lo que pasa es que por temas de salud no puede seguir. Hay enfermeras muy potentes, por supuesto. Hay dos enfermeras que participaban en la formación como docentes! Me sabe muy mal que en esta edición no haya alumnas enfermeras.

  • Es una buena noticia que las Enfermeras estemos presentes y visibles en la Logoterapia.

Si, si, para mí es importantísimo. Me gustaría que hubiera muchas más.

  • ¿ALEA y ACLAE trabajáis juntos?

Seguimos siendo los mismos, todos los de ACLAE han participado en la formación que hacemos ahora desde ALEA [Formacion en Logoterapia y Analisis Existencial].

ACLAE se ocupa de la difusión, próximamente por ejemplo vamos a hacer unas jornadas en la Academia de Ciencias Médicas sobre la evidencia científica de la logoterapia porque la gente se confunde un poco y se piensa que es así como más hippy o esotérico y por eso vamos a centrarnos en los estudios que demuestran su efectividad.

Grupo formación – Fotografía cedida para De tots els Colors

Desde ALEA hacemos la formación, supervisión, y seminarios específicos. A veces nos piden formaciones específicas. Por ejemplo desde una entidad que trabajan con drogodependencias nos pidieron una formación para todo su equipo. También estamos estudiando con la Academia de Ciencias Médicas la posibilidad de una formación como la que ya hemos hecho de “Salud y Humanismo” que incluye logoterapia, prosocialidad y bioética.

Es muy importante difundirla porque el gran problema de la logoterapia es que no se conoce.

  • ¿Por qué no se conoce la logoterapia?

Justamente lo hablábamos hace poco con el presidente de ACLAE. En parte no se conoce porque no es tan sexy. Es decir, la logoterapia es también difícil de digerir. Hay métodos muy buenos e interesantes, pero lo más importante de la logoterapia es la antropología, la fundamentación teórica y eso es duro. A la gente le das una tecniquita, un metodito, una cosa así más chula, le prometes que todo va a ir bien si lo hace…

Pero nosotros decimos: tenemos métodos muy buenos pero más importante que los métodos es la teoría. Entonces hay gente que entra y que le encanta y gente que no.

Fue muy bonito en el curso en la Acadèmia de Ciències Mèdiques. Hicimos una formación con pocos métodos porque era más teórico, no tanto para psicoterapeutas (aunque había psicólogos y psiquiatras en el grupo). Dimos mucha caña teórica, y estábamos un viernes por la tarde y un sábado por la mañana hablando por ejemplo de la tríada trágica: sufrimiento, culpa y muerte, con profesionales que habían trabajado toda la semana. Y estaban ahí al pie del cañón y luego te decían que les servía en la consulta, en su día a día.

Les servía haber hablado de qué visión tienen del ser humano, de cómo se transmiten los valores, de cómo se percibe todo ello en la relación con los pacientes.

Todo eso en realidad podría parecer poco concreto y complicado pero es que las cuestiones existenciales y la pregunta por el sentido de la vida no es algo simple ni fácil. Si hablas de felicidad y de emociones positivas, eso sí que es fácil, eso vende. Pero es diferente si hablas de preguntarse por el sentido, sobre cuál es tu responsabilidad, sobre la autotrascendencia, es decir, tener en cuenta al otro, qué preguntas me plantea la vida, cómo puedo yo responderlas, o qué pasa con el sentido del sufrimiento.

Claro, no es tan sexy y yo creo que eso hay gente que le tira para atrás. “El hombre en busca de sentido”, el libro más conocido de Frankl, donde explica su experiencia en los campos de concentración, es duro por el contenido que explica pero está escrito de un modo muy sencillo, se lee en dos tardes; pero los otros son un tocho porque hay mucho contenido filosófico y técnico. Él hizo también un doctorado en filosofía y metía mucha caña filosófica, y eso ya cuesta más…

Por eso la primera toma de contacto con la logoterapia gusta, muchas personas leen este primer libro pero luego es un poco más hueso. Como decía un logoterapeuta argentino, el ser humano es complejo y no se puede explicar con dos palabras. Las cosas complejas hay que explicarlas de forma compleja, porque si no, no le estás haciendo ningún favor, estás simplificando algo que no lo es.

  • La logoterapia en si misma ya hace su propio cribaje, quien entra en ella es porque realmente quiere estar ahí.

Sí, sí. Esta enfermera que te comentaba, Eva Sentís, siempre dice una cosa muy bonita y muy verdad es que una vez has entrado, una vez tienes esa mirada logoterapéutica sobre el ser humano ya no hay marcha atrás. Y esto a veces es difícil porque es una manera de ver al ser humano que compromete mucho, ves esa dimensión noética (específicamente humana) del otro y no puedes ignorarla; a veces puede parecer más cómodo trabajar de otra manera, más reduccionista.

En cambio esta mirada es un compromiso muy fuerte con el otro. Y en este momento las cosas en el ámbito sanitario están complicadas, no lo tienen fácil los que ven así al paciente. Hay mucha gente que cuando llegan a los cursos que damos dicen ¡“Que bien! no soy una marciana, también hay otros que piensan como yo, que ven en el ser humano otra cosa”. Son profesionales que también tienen un problema con trabajar por objetivos y ver al ser humano como a una máquina que hay que reparar al menor coste. Pero digamos que el sistema tampoco te lo pone fácil.

  • ¿Y por qué más crees que la Logoterapia no es sexy?

Además de lo que te decía es que está llena de palabrejas, y eso asusta, claro.   A Frankl le encantaba hacer neologismos y términos filosóficos, que suelen sonar complicados: autotrascendencia, autodistanciamiento, antagonismo psiconoético facultativo, ontología dimensional… Y un concepto central en la logoterapia, la dimensión específicamente humana (geistige Dimension en alemán), que eso es un tema de traducción. Cuando Frankl habla de “Geist” en alemán se traduce aquí como espíritu y “Geist”  no es solamente espíritu. El mismo Frankl utiliza a veces la palabra “Nous, noético” como sinónimo de “Geist, geistig”. Por  eso yo siempre traduzco por dimensión noética, no dimensión espiritual sino dimensión noética, porque así al menos no se confunde con el espiritismo o la religión.

Lo he hablado con los del Viktor Frankl Institut de Viena y están de acuerdo en que es más correcto y evita malos entendidos, pero claro tú dices dimensión noética y nadie entiende un pimiento o entienden “no-ética” que no tiene nada que ver. Es noética de Nous, que se traduce como espíritu pero también se traduce como inteligencia, intelecto o incluso como mente, que tampoco es exacto pero digamos que es un concepto más complejo que sólo ya para explicar eso nos tiramos a lo mejor como dos o tres horas de clase y es un concepto central en la logoterapia. Pero es como Gestalt, todo el mundo sabe lo que es la Gestalt y también hubieran podido traducir la palabra que a mí me parece menos complicado que Geist, pero hasta que la gente  lo empiece a integrar, al traducirlo como espíritu la gente se arma un lío.

  • ¡La gran pregunta! ¿Qué es la logoterapia?

Hay varias definiciones, el mismo Frankl también barajaba varias. Hay una que para mí es limitada y es la psicoterapia centrada en el sentido.

Pero nosotros no manejamos la logoterapia solamente como una psicoterapia centrada en el sentido sino como una manera de entender al ser humano que sirve para profesionales de diferentes ámbitos que trabajan con personas. O sea, relación de ayuda, aunque no seas terapeuta. Es una visión antropológica centrada en el sentido y los valores de personas que trabajan con personas.

Otra posible definición es la educación en la responsabilidad. Es una escuela que te recuerda que el espacio en el cual tienes libertad, de ese espacio eres responsable, puedes decidir qué haces con él. Entonces ese espacio puede ser más grande en personas con menos condicionantes, personas sanas, con recursos  y tal o puede ser un espacio más pequeño en personas con más condicionantes. Claro cuantos más condicionantes tienes, una enfermedad, o condiciones sociales complicadas, o tu historia, tu pasado, etc… menos espacio de responsabilidad. Pero el espacio que tengas, donde tú eres libre, tienes la responsabilidad de asumirlo y decidir que haces con él. Aunque sea para decidir como dice Frankl que actitud tienes frente aquello que te pasa si no lo puedes cambiar. Lo cual tampoco es fácil, porque a veces es más fácil pues olvidarte de que tienes ese espacio y  pensar no sé qué ha pasado, no he podido hacer nada…

Gairloch

La otra cosa que ahora está muy de moda es que yo tengo derecho a ser feliz y ¿Qué hago para ser feliz? Y esto en la logoterapia no es una cuestión, no es un tema. La felicidad es un epifenómeno, viene de gratis digamos pero no es algo que buscas, sino que es algo que te encuentras. Frankl citando  a Kierkegaard dice: “La felicidad es una puerta que se abre hacia afuera”. Si tienes una vida con sentido te vas a encontrar con motivos de felicidad, pero irla a buscar como se está haciendo ahora…

  • La felicidad es una consecuencia más que una búsqueda.

Claro, si la buscas directamente cada vez vas a buscar cosas más raras porque, como dice Frankl, es un estado, una cosa efímera, y lo que necesitas son motivos para ser feliz, igual que necesitas motivos para tener una autoestima fuerte, no vas a estar esperando a que te suba la autoestima por sí sola, tienes que hacer cosas para sentirte bien contigo mismo.

Y luego esas cosas que haces que tienen que ver con tu vida, con decidir qué quieres ser en la vida, cuál es tu proyecto, pues vas a encontrar momentos de felicidad pero eso no es un objetivo primario. Y en cambio ahora te encuentras en cualquier librería 27 libros con recetas para la felicidad inmediata, lo cual en sí mismo ya es un contrasentido. Es como las dietas, si fuera verdad no habrían tantos, con uno sería suficiente. Es obvio que si hay tantos libros sobre dietas cuesta que alguno funcione. Pero claro lo de la felicidad tiene mucho marketing pero…

  • ¿Qué la distingue la Logoterapia de otras psicoterapias? ¡Vamos a ponerla sexy….!

¡Ja, ja!. Sexy ya te dije que es difícil… Normalmente se la pone con las humanistas, hay muchas cosas en común, todo el tema Rogeriano para establecer el vínculo, la Relación de Ayuda sirve como base para la Logoterapia como para cualquier otra terapia. Pero en realidad cambio estaría más en las existenciales que en las humanistas, sobre todo por el tema de que el objetivo no es la autorrealización.

Digamos que la autorrealización no es lo que buscas, lo que intentas es llevar una vida con sentido y eso siempre es en relación al mundo, a algo que no vuelvo a ser yo mismo. No es: yo estoy bien, y mi objetivo último es estar bien, sino ¿Qué puedo hacer para que mi vida tenga sentido? y tal y como dice Frankl, el ser humano está construido hacia fuera, existere tiene que ver con salir de uno mismo.

Para poder estar bien, para poder llevar una vida con sentido no tenemos suficiente con mirarnos el ombligo; cuando uno está bien consigo mismo está bien “para”, para hacer cosas fuera y en relación con los demás, con el mundo. No me refiero a que te hagas Teresa de Calcuta, pero el objetivo final no es estar bien. Si estás bien ya no piensas en estar bien. Estás bien “para”: Frankl diría:

– Para desarrollar valores de creación, o sea hacer cosas, la vocación, la profesión, lo que sea que tenga que ver con construir, con crear, con dejar huella.

– Valores vivenciales, para experimentar cosas, valores que tienen que ver con las relaciones humanas, con el amor, con el dejarse impregnar por el mundo, o por la naturaleza, por el arte, por las experiencias con los demás. 

– O los valores actitudinales que serían qué actitud tomo yo frente a eso que me está sucediendo. Pero todo esto siempre es en relación al mundo.

Frankl habla del ser en el mundo  y eso es lo fundamental. La autorrealización no es un objetivo en sí mismo. Hay bastante gente a la que le sucede: Yo estoy muy bien, lo tengo todo pero ¿qué hago con eso? Y a veces ese ombliguismo acaba siendo incluso un poco  neurótico. Mucha gente está preocupada porque “no soy feliz”,  ¿Qué me pasa?, tengo que ser feliz casi como una obligación, tengo que estar bien y tengo que sentirme bien conmigo mismo. Y es verdad lo del instrumento que para poder tocar tiene que estar bien afinado, pero no sólo hay que esforzarse en estar afinado, no es suficiente, también hay que tocar.

  • Cuanta gente consulta porque no saben qué les pasa, te dicen que todo está bien en su vida, son felices con su pareja, tienen unos hijos estupendos, una casa y un coche fantásticos, pero…. No están bien.

Lo tengo todo, pero no. Y eso sería un caso absolutamente típico para la logoterapia, es un regalo para un logoterapeuta, porque la logoterapia te plantea justamente esto.

Muchas veces solamente es hacer este cambio de: no tengo que buscar yo algo que me haga feliz, sino que la vida me plantea cosas, a veces cosas buenas y a veces cosas horrorosas y yo voy respondiendo. Lo importante es cómo respondo yo, y esa respuesta que doy actuando frente a eso que me plantea la vida, eso tiene que ver con el sentido de mi vida, no tanto con lo que yo busco fuera que a mí me llene.

La profesión es donde se junta la vocación con las necesidades del mundo. O sea, que hay algo fuera, necesidades reales, que me están llamando a mí, qué me está diciendo que yo podría hacer algo.

También recordemos que somos únicos ¿qué puedo hacer yo que no podría hacer otro? ¿Qué puedo hacer ahora que no podría dejar para otro momento? “Si no soy yo, entonces  ¿quién? Si no es ahora ¿cuándo? y si sólo es para mí ¿quién soy yo?”  Eso lo dijo Hillel, un rabino en el siglo I, pero digamos que también es la idea de la logoterapia.

  • Cuesta poner de moda la Logoterapia porque es opuesta a muchos de los valores que socialmente cotizan en bolsa, individualismo, vanidad, etc…

Claro. Y tampoco es moda cuestionarse por el sentido… que tampoco significa que todo tenga que ser un tema de sentido. No es que ahora por cualquier cosa que te pase tengas que preguntarte ¿Es este el sentido de mi vida? No tenemos que hacer noologismo, también Frankl nos previno contra eso. Normalmente no te haces estas preguntas, pero en momentos de crisis, en momentos en que te pasan cosas fuertes, o cuando sientes que algo no te cuadra en tu vida, sí.

Y no hay que patologizarlo porque tiene que ver con el ser humano. Pero la sociedad de consumo nos lleva mucho más a respuestas de otro tipo: si te preguntas por el sentido de la vida, cómprate un helado y se te pasará porque el helado te hace feliz, o te operas las tetas, o te haces lo que sea, menos cuestionar el sentido de tu existencia. Digamos esa es la parte que te digo que no es muy sexy.

Llevo muchos años que la gente me dice ¿Y qué es esto de la logoterapia? Y tengo diferentes respuestas de diferentes tamaños dependiendo del interés real que veo en la gente, pero cuando les contesto sólo que es la pregunta por el sentido de la vida mucha gente dice: “¡Uuf, nada, deja, qué fuerte, qué miedo!”

  • Has mencionado varias veces “proyecto de vida”. Hay que poner mucha consciencia para diseñar y caminar tu proyecto de vida. Hay quien vive sobre la marcha, y aunque hay muchos factores que no controlamos, lo que depende de nosotros…

Vivimos en una sociedad que piensa que somos inmortales. Porque esa es otra cosa que hace la Logoterapia, te recuerda que eres mortal.

Algunos filósofos se planteaban la mortalidad desde una perspectiva nihilista: si somos mortales ¿para qué vivir? Vivir no tiene sentido. Pero para la logoterapia es justo todo lo contrario: como somos mortales tiene sentido vivir, porque si fuéramos eternos ¿para qué vamos a hacer algo en la vida? Si lo puedes hacer ahora o dentro de mil años, da igual. Pero como somos mortales y nos vamos a morir, este tiempo que me toca a mí y del que soy yo el responsable, ¿qué hago con él? ¿Cómo lo utilizo? Y eso tampoco es muy agradable porque estamos en una sociedad construida como si fuéramos (nosotros, y los recursos naturales) eternos.

Y a la gente le sienta bien tomar conciencia de su mortalidad, aunque claro tú le cuentas a alguien que cuando hacemos grupo hemos estado hablando dos horas sobre el sufrimiento, la culpa y la muerte, y  no parece muy agradable, pero es verdad que en realidad te ayuda a vivir de otra manera. Ya las filosofías más antiguas se cuestionaban la mortalidad, si la vida tiene sentido, para ayudar a vivir mejor.

  • La narrativa del paciente está llena de alusiones a la herencia familiar, a la herencia genética y a todo lo vivido que ya no puedes cambiar.

Desde la Logoterapia siempre se tiene en cuenta eso que llamaba Frankl el destino. Para Frankl el destino no era hacia delante, no es lo que me espera en la vida, sino que son mis condicionantes: la herencia genética, la herencia familiar, la historia que ya he vivido y que ya no puedo cambiar. A eso Frankl le llama el suelo que necesitamos para  poder pisar.

Y la cuestión es tener eso en cuenta, recogerlo, entenderlo, por eso es esencial toda esa actitud rogeriana de entender al otro, escucharlo, tenerlo en cuenta y no decir “bueno, bueno, eso ya ha pasado, no es importante”. Pero luego es importante añadir: esto ha pasado, esto no lo puedes cambiar, esto ha sido incluso muy duro y ahora la cuestión es ¿Qué hago yo con eso? ¿Qué quiero hacer con eso a partir de ahora? y esa si es mi decisión sabiendo que no somos omnipotentes, que los condicionantes existen pero no nps determinan totalmente.

Se trata de descubrir que margen de libertad tengo, abrir un poquito más el horizonte de posibilidades. En eso sí que puedes ayudar a la persona, a buscar más posibilidades de las que normalmente ve porque lo que nos suele pasar es que vemos una o dos opciones como mucho, o blanco o negro, y al no ver una opción factible no hago nada. Se trata también de ayudar a la persona a ver dentro de esas posibilidades cuáles le llaman.

  • Citando a Frankl. “No se trata de lo que yo espero DE la vida sino de lo que espero EN la vida.”

No es solo que yo escojo lo que me gusta, sino que miro lo que hay fuera, qué valores están en cada situación concreta y cuál escojo yo, cuál me atrae a mí y eso es lo que me orienta en mi camino y en esas circunstancias.

De hecho hay mucha gente con historias vitales muy duras, y esto no lo puedes decir tú, esto sólo lo puede decir la persona que lo ha sufrido, que llega a decir que esas situaciones vitales le han ayudado a ser mejor persona o que gracias a eso han aprendido cosas importantes. Eso que otras escuelas existencialistas llaman “make sense”, por ejemplo Niemeyer. Nosotros  no hablamos de “make sense” sino que hablamos de encontrar sentido porque decimos que el sentido ya está en la situación, o sea que es objetivo. No es que tú te lo construyas sino que está ahí y la cuestión es ayudar a la persona a descubrir que en esa situación siempre hay una posibilidad que tenga más sentido. El sentido está ahí y te llama a tí porque eres tú el que lo descubre o no.

  • ¿Cuáles son los ejes principales de la logoterapia? El concepto de persona y su potencialidad, el inconsciente en logoterapia.

Bueno, eso lo trabajamos durante unas 300 horas, ja, ja!  Pero así, grosso modo…Algunos conceptos importantes son:

La dimensión noética que es esta dimensión específicamente humana que según Frankl no enferma. Desde la logoterapia, cuando se habla de autotrascendencia se refiere a la relación con el mundo, no es con algo divino. Y la dimensión noética tampoco tiene que ver necesariamente con algo supra-humano, no tiene que ver con si eres religioso o si crees en algo más grande que tú. Frankl habla de esos temas, pero tú puedes ser ateo e igualmente existe la dimensión noética en ti, como en todo ser humano.

Es esta dimensión que tiene que ver con la libertad que le queda al ser humano a pesar de sus condicionantes, con esa responsabilidad que tiene que asumir respecto a esa libertad. Para Frankl la dimensión noética no es estrictamente racional, habla también como de algo intuitivo. Ahora hay también investigaciones que hablan de eso, de que las decisiones importantes no se toman estrictamente desde lo racional, hay como una intuición previa.

Logoterapia

Hay varias capacidades humanas importantes para la logoterapia que radican en su dimensión noética:

El autodistanciamiento sería la capacidad de separarme de lo que me está sucediendo en el planos psicofísico y posicionarme frente a ello; es decir,  yo soy algo más que esto que me está pasando, soy algo más que mi enfermedad, que mi situación social, y este soy algo más tiene que ver con la dimensión noética.

Desde la dimensión noética podemos por tanto distanciarnos de lo que nos pasa. Es lo que Frankl llama antagonismo psiconoético facultativo, que es la capacidad de separarse de lo psicofísico desde esta otra dimensión que cualquier persona que trabaja con personas ha visto, aunque no le haya puesto ese nombre. A pesar de lo que le está pasando hay una pare de esa persona que dice: yo no me dejo determinar, estoy condicionado, pero no me dejo determinar y decido a pesar de eso tomar una actitud frente a eso que me pasa.

Otros conceptos importantes son la libertad y la responsabilidad, que en logoterapia van juntas. Frankl siempre decía que habría que poner una estatua de la responsabilidad en la costa  oeste, y de hecho hay una asociación haciendo una, es una estatua que representa dos brazos que se unen.

En el ser humano la libertad siempre va acompañada de responsabilidad. De hecho ahora todos los estudios que se están haciendo demuestran que el ser humano ha llegado donde está por ser cooperativo, cuidador, que no es tan cierto lo del darwinismo social, que sobrevive el más fuerte, sino que juntos, siendo responsables los unos con los otros, cuidando de los otros nos sentimos bien, lo necesitamos y encima ayuda en la supervivencia de la especie.

La conciencia ética es otro concepto muy importante para Frankl. Es la que te ayuda a tomar las decisiones en cada situación. Qué decisión es la que tiene más sentido, qué posibilidad es la que tiene más sentido en una situación concreta para una persona concreta, no se puede decir en general. Y no te lo dice el razonamiento elaborado sino la conciencia ética, que en buena parte es inconsciente.

  • ¿Cómo contempla Frankl  la parte inconsciente?

La logoterapia no ve solamente el inconsciente como una cueva de impulsos. Frankl reconocía totalmente el trabajo de Freud, y decía que además de eso también hay un inconsciente que tiene que ver con esta dimensión noética. Frankl ya en su tiempo decía que hubo una época donde lo reprimido era todo lo sexual y eso era muy importante trabajarlo y elaborarlo como hizo Freud, pero que “hoy en día”, decía,  todo lo relativo al sexo ya está tan reprimido como lo noético, lo existencial.

Y hoy en día yo creo que aún sería más cierto, es casi más pornográfico hablar de espiritualidad en el sentido amplio, hablar de todos estos temas está más reprimido. Lo decían los médicos en una de las formaciones, hablas con un paciente de su sexualidad y no parece tan duro como hablar con ellos de estos temas más existenciales, de la sensación de pérdida de sentido, de la espiritualidad. La sexualidad está muy presente, hipertrofiada, y sirve para vender cualquier cosa.

  • El inconsciente tal como lo plantea Jung ¿Lo contempla la Logoterapia?

¿Te refieres a los arquetipos? Frankl no habla de eso, pero hay algunos logoterapeutas que se han ocupado de Jung y Frankl. No es mi especialidad, desconozco demasiado de Jung como para atreverme a decir demasiado. Pero Frankl lo asocia mucho más (el inconsciente) con algo individual. En el concepto de persona es muy importante la unicidad, no hay ninguna otra persona que no seas tú que puede hacer lo que podrías hacer tú en este momento,  por ejemplo. La dimensión noética es única en cada persona, en cada persona nueva es una dimensión nueva, no se hereda.

  • El potencial es también único en cada persona.

Claro, y la mirada logoterapéutica. Es en lo que más insistimos en la formación. Como decía Goethe, se trata no de mirar a la persona como es sino de verla como puede llegar a ser porque eso es lo que realmente le hace justicia. Una mirada hacia su potencialidad, ver las posibilidades de la persona,… Pero las posibilidades reales ¿eh? No en plan “tú puedes ser lo que te propongas, cualquier cosa, quieras, presidente de Estados Unidos”, pues no. Pero dentro de quien eres tú, de tus capacidades y potencial real, mirar no solo lo que hay sino lo que podría llegar a ser. Eso cualquier persona que trabaje con personas lo ha visto, es muy potente.

Hay personas que cuando están mal ni siquiera se pueden llegar a imaginar todo lo que pueden llegar a conseguir, y a veces les dices al final de un proceso: “Si yo el primer día que viniste te hubiera dicho que llegarías donde estás ¿Qué me hubieras dicho?” Y te contestan: “Te hubiera dicho que estás loca porque yo nunca pensé que sería capaz de eso.”

Ver en la persona eso cuando todavía no está en acto, sino sólo en potencia tiene que ver con la mirada logoterapéutica: el deber ser, el Sollen en alemán, aquello que no es pero podría (y debería, puesto que forma parte de quien es la persona en realidad) ser.

El logoterapeuta dice: Como puedes llegar a eso tienes la responsabilidad de hacerlo. De lo que tú eres capaz también eres responsable. Como tienes unos talentos y unas capacidades también eres responsable de hacer algo con ellos.

Y este es otro de los conceptos importantes en Logoterapia.

  • Ayudar a ver su potencial puede ser la caña que rescata a personas con dependencia a drogas o en situación de exclusión social.

Hay un artículo que escribimos juntas para la revista de la Academia; Eva Sentís, la enfermera de la que te hablaba, hizo la parte de drogodependencias y lo explica muy bien: Salut i humanisme (1): qüestions existencials.

Es sobre todo el ¿Para qué?, que es la gran pregunta del logo. Para dejar una adicción no es motivo suficiente “estar bien de salud”. Porque una persona que está en una adicción obviamente es por algo, estar años en una adicción es muy duro y acabas teniendo muchos menos recursos emocionales, psicológicos, personales, sociales que otra persona sin ese problema.

Si ya nos cuesta a los que no somos adictos, ponte a hacer una dieta y a ver cuánto tardas en dejarla, y lo haces por ti, para estar mejor. A menudo no es suficiente, tiene que ser para algo más, y en drogas la pregunta fundamental es ¿para qué quiero estar yo bien? ¿Para qué vale la pena hacer todo este esfuerzo que es dejar una adicción que me lo da todo, que me da respuestas, que me da calma, que me da paz, que no me altera emocionalmente, que me anestesia, que me quita todo el dolor que tengo en mi vida? ¿Para qué?

Salir de una adicción es durísimo, si sólo es para estar bien de salud, ¡ya me dirás tú! Eso no es suficiente, tiene que haber algo fuerte que te estire y eso tiene que ver con tus valores y con el sentido de tu vida. ¿Para qué es importante que esa persona siga viviendo? Y si eso en primer lugar no lo ve el profesional, que es lo que pasa muchas veces, si ni siquiera eres tú capaz de verlo ¿cómo lo va a ver la otra persona? Pero si tú eres capaz de verlo, no digo que hagamos milagros, pero al menos que la propia persona se vea vista de otra manera, que sienta que no es un caso perdido, que hay alguien que cree que vale la pena que se ponga mejor para algo.

Y esa es la gran pregunta que tiene sentido. Cuánta gente hay apuntada al gimnasio y no va, cualquier cambio de hábito ya nos cuesta. ¿Qué le pasa a un embarazada? le cuesta muchísimo menos dejar de fumar, claro, porque hay un para qué muy claro y evidente, pues esto es algo parecido.

Tampoco significa ir con el lirio en la mano, hay que tener en cuenta las patologías y no olvidar las limitaciones, no caer en la trampa de pensar que todo es posible. Pero teniendo en cuenta la patología y siendo realista, que eso es también muy importante, se trata de ver que hay un potencial, y siempre lo hay. Depende de cómo esté la persona va a ser muy pequeño y hay algunos casos, es verdad, que te lo ponen muy difícil como profesional. Es lo que hablábamos de los condicionamientos, si hay muchos te dejan menos espacio con el que trabajar, pero si hay alguna posibilidad de sentido, hay que irla a buscar, no sentarse a esperar que dejen las drogas porque su salud sea una prioridad, es obvio que muchas veces para estas personas (y para no adictos también!) no lo es y hay que respetarlo.

  • ¿Qué sentido tienen el sufrimiento, la enfermedad, el dolor?

Ninguno en sí mismos. El sentido no es antes, es decir; no es estoy así porque por algo será, eso no es lo que dice la logoterapia. Estar enfermo, cometer un error grave, o que se muera una persona a la que queremos, morirnos nosotros, es duro. No hay que encontrarle un sentido en plan: por algo me habrá pasado. Bueno, si alguien cree en eso yo no me meto, pero de eso no habla la logoterapia. O en cualquier caso, dice que no lo podemos saber.

La logoterapia sí te dice que a pesar de eso puede tener tu vida un sentido. Pero no te dice: ¡qué bien que te ha pasado eso!  Como Álex Rovira, ¡qué bien que tengamos la crisis! ¡Oh gracias, crisis, porque tú nos das una oportunidad! No. Si hay que luchar contra las injusticias, si  hay que intentar cambiar las cosas, se intentan cambiar, pero cuando ya no se pueden cambiar, lo que sí te dice Frankl es a pesar de ese sufrimiento se puede encontrar un sentido.

Y lo que a veces las propias personas te dicen es que ese sufrimiento les ha permitido aprender, ver las cosas de otra manera. Que a pesar de eso que les ha pasado han encontrado sentido en ese momento de dolor, que han podido ayudar a otros, que han podido entender mejor a otros. O que han podido ver la vida de otra manera, que se han convertido en mejores personas, que se han sentido más cerca de los demás. Pero eso es algo que sólo pueden decir los que lo han vivido. Y es verdad que te lo dicen.

El sufrimiento inevitable, es inevitable y no se puede hacer nada por cambiarlo, y es por eso que dice Frankl que a pesar de eso, se puede encontrar un sentido. Pero el sufrimiento evitable primero hay que evitarlo, si se puede, tanto el individual como el sufrimiento social. Frankl estuvo en las juventudes socialistas, tratando de cambiar las cosas, y nos recuerda que si hay que cambiar cosas, se cambian, o se intenta, no vas a decir: vamos a desarrollar valores actitudinales si todavía es el momento de tratar de cambiar la política… Las cosas injustas hay que cambiarlas.

  • A pesar de una circunstancia concreta, a pesar del sufrimiento, la vida puede tener sentido. Encontrar nuestro margen de libertad-responsabilidad  y decidir qué hacemos con él nos aleja del victimismo tan presente en nuestra sociedad.

Sí, hay victimismo pero cada vez más mezclado con el pensamiento positivo. Sobre el pensamiento positivo escribí una cosa porque eso me tiene a mí más preocupada actualmente que el victimismo. Es verdad que aquí estamos en la cultura de la queja: me quejo, me quejo y no hago nada Eso es verdad, eso es muy cultural, también hay un tema de miedo, de  trauma transgeneracional, el miedo a lo que pueda pasar, no hago nada por si acaso, “virgencita, virgencita que me quede como estoy”, pero, eso sí, en los pasillos… me quejo.

A mí me preocupa mucho lo del pensamiento positivo simplificado, lo de que si te van mal las cosas ¡sé positivo! porque siendo positivo lo vas a cambiar todo. Y eso es peligroso y es ideológico, está totalmente relacionado con la sociedad individualista. Porque la moraleja es que si te van mal las cosas es por tu culpa, porque si tú en realidad deseas que todo te vaya bien, lo piensas mucho, le pones mucho magnetismo y le pides al Universo el millón de dólares, te lo van a dar – porque hay que ser positivo en la vida. Y si te has quedado en paro pues no es porque la empresa haya decidido prescindir de ti para dar más beneficios a sus accionistas sino que es porque has tenido pensamientos muy negativos.

Por eso hay que tener cuidado, a veces se salta del “no te hagas la víctima”, que es verdad que en algunos casos puede ayudar a la persona, decir, “con tu margen de libertad qué haces y cómo te responsabilizas”, pero a veces se cae en el otro extremo del discurso muy de Estados Unidos, este pensamiento positivo. Incluso algunos llegaron a decir barbaridades como con lo del tsunami, “será que muchos habrán tenido muchos pensamientos negativos porque por algo les habrá pasado…” Barbara Ehrenreich tiene un libro maravilloso sobre eso que se llama “Sonríe o muere”.

  • Ahí también está presente el neoliberalismo.

Exacto. Si un banco engaña a la gente, si un banco roba dinero, si los políticos roban y son corruptos, los responsables son ellos. Y si me pongo un poco pesada con esto del pensamiento positivo es porque me está llegando gente que se siente muy culpable por estar mal. O sea, que está mal y encima se siente culpable porque claro,  como te venden que si eres positivo todo te va a ir bien, así, como el libro de Álex Rovira que te dice que eso de que si eres positivo todo te va a ir bien en la vida porque a todo el mundo le llueven las mismas oportunidades, pues hay gente que está sufriendo por injusticias y encima se siente muy mal. Incluso si tienes cáncer es porque eres negativo, sin tener en cuenta que vivimos en una sociedad con cada vez más tóxicos, puede ser que eso tenga que ver con el cáncer y no sólo el pensamiento negativo, ¿no? Eso me preocupa.

  • Pasamos de la responsabilidad a la culpa.

Claro, eso no son valores actitudinales, es lucha social, hay que luchar contra las injusticias y luego está de lo que tú sí eres responsable, a lo mejor tu papel ahí es protestar, luchar, reivindicar. Y en la situación que yo tengo, con el margen que yo tengo, con lo que yo puedo hacer ¿Qué hago? Son dos cosas diferentes.

  • ¿Cómo mira la logoterapia el final de la vida y el duelo?

Frankl decía siempre que si se trata a dos pacientes diferentes de la misma manera con uno, al menos, lo habrás hecho mal. Depende de cada persona, depende de cada caso. Lo que sí que es verdad es que la perspectiva de la logoterapia sobre la vida, sobre la muerte, sobre el sentido de la vida, puede ayudar a muchas personas que han sufrido pérdidas o que están al final de su vida.

Quién soy, qué hecho con mi vida hasta ahora son preguntas que se plantean muchas personas antes de morirse. Muchas veces la gente que va a morir te lo dice, hay momentos en que me arrepiento de cosas, no he vivido, no he sido yo. Aquello que dijo aquella enfermera sobre las cinco cosas de las que la gente se arrepiente más cuando va a morir, y se convirtió en un best seller.

Desde la logoterapia lo llamaríamos no haber vivido mi proyecto existencial. Eso no significa tener éxito, ganar dinero, sino significa llegar a ser quien soy yo en realidad, y eso es vivir de acuerdo a mis valores, a mis capacidades, mi potencial, a lo que yo creo que es importante.

En gerontología, en este sentido, tenemos a tres alumnas fantásticas de la segunda promoción que están haciendo un trabajo muy bonito de aplicación de la logoterapia en gente mayor, gente demente y familiares, porque es verdad que les ayuda mucho, es una visión del ser humano que no sólo ve la juventud que has perdido.

Frankl usa una imagen muy bonita: en el calendario, puedes ver al hacerte mayor qué poquitos días te quedan ya, ver sólo lo delgadito que es el pliego de hojas del calendario que te quedan por vivir. O puedes mirar atrás y mirar con calma, serenidad y agradecimiento cada una de las hojas que has vivido, donde has ido anotando por detrás todo lo que has vivido, tal como decía Szymborska “lo ya vivido, [la muerte] no se lo puede llevar”.

Lo que se está vivido es la forma más segura del ser. La auténtica eternidad Frankl la ve también en el pasado, es una experiencia vivida que nadie te puede quitar. La perspectiva de la sociedad es que si tú a cualquier persona le dices que parece su edad o mayor es un insulto. En cambio decirle que parece un jovencito siempre es maravilloso. Los valores relacionados con la edad no se aprecian, sólo se ven los que están relacionados con la juventud: ser activo, dinámico, juvenil, incluso en gente mayor. En cambio la tranquilidad, la serenidad que tradicionalmente están unidos a la edad adulta y a la vejez no se contemplan, no se aprecian tanto, y eso la logoterapia sí que lo tiene más en cuenta.

Y también está la posibilidad de reparar cosas. La culpa  tiene muy mala fama, pero la realidad es que si cometes un error tienes la culpa. Otra cosa es la culpa neurótica, no real. Pero si haces cosas mal (y equivocarse es inherente al ser humano) es importante tener la posibilidad de reparar, eso también puede ayudar mucho a la gente.

A veces va bien desbrozar, distinguir una de otra , porque sino a veces puedes sentirte culpable de todo, y así es más difícil aprender de lo que realmente somos responsables. Y de lo que sí es culpa tuya ¿quieres hacer algo con eso? ¿Quieres repararlo? ¿Has aprendido algo para el futuro? ¿Te gustaría hacerlo de otra manera la próxima vez? No se huye de hablar de la culpa, se intenta reparar.

  • Estar en contacto diario con la vulnerabilidad del otro expone a los profesionales de la salud a un estrés mental y emocional constante implícito en el propio trabajo. Por otro lado, es como estar permanentemente frente a un espejo obligándonos a contactar con lo propio no resuelto ¿Cómo nos puede ayudar la logoterapia?

Aquí hay dos partes. En la formación hablamos bastante de autoconocimiento porque efectivamente siempre te toca donde más te duele en estos trabajos y eso tiene que ver con lo propio. Cualquier buena terapia te puede ayudar, te conoces mejor, distingues mejor qué es tuyo y qué es del otro, entiendes un poco por qué estás donde estás, por qué te dedicas a esto, qué tiene que ver con tu historia. Cuando me duele algo desproporcionadamente es que tiene que ver conmigo al menos en una parte. Aunque no siempre tiene que ver con mi historia, a veces también puede tener que ver con que no he experimentado eso antes, con que es algo nuevo que me cuesta enfrentar. Sea como sea hay una parte que nos duele y que tiene que ver con nosotros y eso es un trabajo de autoconocimiento básico que cualquier escuela seria lo tiene que hacer.

Específicamente la logoterapia creo que lo que nos puede aportar es el sentido del trabajo que hacemos y eso es importante, y no sólo lo creo yo, si no que esto también está claro en las profesiones de ayuda, y también para los cuidadores. Si lo que estoy haciendo tiene sentido para mí, mi trabajo tiene un sentido y tengo claro el para qué, me protege mucho del burn-out. Lo que más cuesta a veces es estar entre compañeros o entre gerentes que no ven así su trabajo.

Es muy protector decir: yo hago este trabajo no principalmente para que me den las gracias, no solo para que me aumenten el sueldo, no para que me den una medalla o cualquier otra finalidad, sino que lo hago y lo hago bien porque para mí tiene sentido hacerlo bien, tiene que ver con mis valores, y esto tienen que ver con mi vocación y con quien soy yo.

O aunque no sea mi vocación, y lo he acabado haciendo porque así tenía un sueldo, pero al menos para mí es importante que el hecho de hacerlo tenga un sentido, mantener a mi familia, pagarme los estudios; y que tenga sentido hacerlo bien.

Que el trabajo tenga sentido ayuda a atravesar muchas dificultades en el trabajo con el paciente mismo. Otra cosa más complicada es la gente a tu alrededor porque  a veces tú trabajas de una manera, con esa mirada centrada en el paciente y su bienestar, y la gente a tu alrededor, compañeros o gerentes, te presionan para que trabajes por objetivos (objetivos económicos, estadísticos, no relacionados con las necesidades del paciente) y  eso es complicado.

Frente a estas situaciones, por ejemplo, relacionadas con el contexto, con la presión al profesional, hay que hacer otro tipo de acciones, reivindicaciones, protestas para tratar de conseguir unas condiciones de trabajo dignas. Por tanto, distinguir en tu ámbito de trabajo, ¿cuál es tu responsabilidad con el paciente, en el equipo, a nivel institucional?

Y ¿qué puedes hacer en cada uno de esos ámbitos? Porque a veces, si siento que no puedo hacer nada en el ámbito institucional, ya también me da igual cómo trato al paciente, de esta manera se mezclan responsabilidades y objetivos, y es importante separar, distinguir ¿no?, para evitar que el paciente lo acabe pagando todo porque  los profesionales están quemados, que por otra parte tienen toda la razón para estarlo porque están siendo maltratados por las instituciones y sus responsables. Aún así, nadie decide (a parte de mí) cómo le hablo al paciente. Pueden decidir cuánto tiempo le tengo que dedicar, qué pruebas le tengo que hacer, pero cómo le hablo, cómo me relaciono, si le miro a los ojos y le sonrío, eso es mío, es mi espacio, es mi reino, del cual soy responsable, y eso lo puedo decidir.

  • Nos relacionamos con los pacientes con poca consciencia, ¿Cómo se establece la relación terapéutica auténtica?

Creo que, como hemos dicho antes, la base sigue siendo Rogers, la aceptación incondicional, la empatía no solo como opción ética, si no como instrumento de trabajo irrenunciable es fundamental por supuesto. La empatía incluso con la gente con la que tenemos problemas, que es la que más nos cuesta.

Sentir y transmitir que la persona que tengo delante me importa, y desde ahí ser auténtico, que no significa tener que explicarle mi vida al paciente, porque es siempre una autenticidad intencional;  es decir, yo soy yo, y soy auténtica en ese momento, y al mismo tiempo las intervenciones las hago en un contexto terapéutico (en sentido amplio), con una intención, va a ser algo que ayude al paciente. Lo digo porque a veces se confunde la autenticidad con la reciprocidad, con explicarle al paciente cómo nos sentimos con lo que nos cuenta. Eso se puede hacer pero siempre que tenga un sentido para la relación terapéutica, no para desahogarme o expresar mis emociones.

Recordemos que está demostrado que lo que más ayuda al éxito de una terapia son los recursos de la propia persona, y por supuesto un buen vínculo, independientemente de la escuela del profesional. Pero desde la logoterapia también nos esforzamos en ver y tener en cuenta la dimensión noética, ver que la persona tiene un espacio de libertad del cual es responsable, ver no sólo lo que hay si no lo que puede llegar a haber, ver lo que está sano en la persona, ver los recursos que tiene, lo que funciona, lo que ha logrado. Eso ayuda a dar un paso más desde la escucha activa, que por supuesto es fundamental.

A veces tratamos de ver los valores que tiene la persona, que ni siquiera ella sabe que los tiene o incluso que los ha vivido, pero esa conciencia que los tiene y son parte importante de su vida, de su concepción del mundo, da mucha fuerza, nosotros decimos que nos estiran (a diferencia de los impulsos que nos empujan). A veces ver qué valores le atraen pasa por buscar qué cosas le duelen del mundo, a su alrededor, eso también nos está hablando de valores. Algunos jóvenes en dificultades, o adultos con muchos problemas en su estructuración tienen, sin embargo, valores muy claros.

Se trata de rescatar eso de intentar descubrir en el otro cosas que a veces él no puede ver (todavía). Ser como un espejo pero no de lo que hay sino de todo el potencial posible, de  todas las posibilidades de sentido que tiene esa persona a pesar de las circunstancias.

  • ¿Cuál es el futuro de la logoterapia?

El gran futuro de la logoterapia creo que está en lo preventivo, en la promoción de la salud, en pedagogía, algunos lo llaman Logopedagogía. Hay un pedagogo buenísimo en Italia, Daniele Bruzzone, que va a venir a hacer un seminario el próximo 16 de mayo y que ya vino en un par de ocasiones anteriormente. Se está trabajando mucho también en esta línea en Viena. Hay un libro que traduje hace unos años, Aprender a vivir, de Boglarka Hadinger,  que también habla sobre el tema.

La Logoterapia tiene un gran futuro en formación de personalidad. Esto es maravilloso porque además es una forma de crecimiento personal que no se limita a la autorealización. Otras escuelas no te dan esta mirada hacia el mundo, esta autotrascendencia que encima es más sana y además es buena para el mundo, que bastante falta le hace ¿no?

Como prevención es una visión de la persona que promueve su responsabilidad. Como  dice Boglarka Hadinger no sólo es importante que los niños sean felices (de todas formas, es imposible que los sean siempre) sino que hay que ayudarles a aprender que hacer cosas por los demás es algo muy bonito y gratificante. Esta autora ha desarrollado un modelo sobre los pilares en que se basa la autoestima, pues como te decía hay que tener motivos para tener una buena autoestima.

  • Además de los beneficios de la Logoterapia partiendo de la salud ¿En qué patologías puede ser útil?

En cuanto a patología las clásicas serían las que mencionaba Frankl en la época, neurosis obsesivas, hoy hablaríamos de TOC, trastornos obsesivos-compulsivos, trastornos de ansiedad, fobias, de eso habla bastante  Frankl. Trastornos sexuales también, trabaja mucho paradójicamente y eso para temas de sexualidad (no orgánicos) va muy bien. De hecho la técnica de la intención paradójica la usan muchas escuelas y es de Frankl, la inventó él.

Y también, por supuesto,  el vacío existencial, lo que Frankl llamaba neurosis noógena, que es un vacío existencial que, unido a una vulnerabilidad psíquica o física, se convierte en una patología. Es el “no sé qué hago en el mundo, no sé para qué mi vida”.

De todas formas, la logoterapia como acompañamiento, como complemento puede servir a cualquier persona con cualquier patología. En oncología, en fases terminales también, en los momentos en que la gente se pregunta por el sentido de su vida, obviamente, y en los que un buen acompañamiento te puede ayudar a esa sensación de haber vivido (y vivir todavía) para algo y ver la propia historia desde otra perspectiva.

Aunque también han venido a la formación en la Acadèmia nefrólogos, una neumóloga, una dietóloga, médicos de familia, un cirujano y un urólogo, todos ellos interesados en cómo trabajar de una forma humana con las personas.

Pero hay que tener cuidado porque no sirve para todo si voy a aplicar la logoterapia en un sentido estricto. Los valores, el sentido, la responsabilidad, hay que hablarlos en según qué momentos, no en todo. Entonces claro, depende de lo que traiga la persona habrá que trabajar otros aspectos de su vida. Lo que sí es verdad es que es una base antropológica sobre la cual se trabaja, luego se pueden adaptar otras técnicas, pero la visión del ser humano eso sí que sirve en cualquier circunstancia.

  • La mirada logoterapéutica humaniza la medicina y las profesiones relacionadas con la salud.

Sí, esto los profesionales sanitarios en formación lo decían, que esta mirada logoterapéutica sobre el ser humano se nota en la consulta.  Y no se refieren a que se pongan a aplicar la intención paradójica. Sí a esta visión, la parte de humanizar la medicina, de recordar la dimensión humana, de no separar tanto la enfermedad de la persona, de ver a la persona como un todo.

Hemos tenido también trabajadores sociales y profesores en formación, porque esa mirada con los chavales y a la hora de hablar con los padres también les puede ayudar. Y dependiendo de cada profesión tú vas integrando lo que te encaja.

  • Eso está al alcance de todo el mundo. El modo de mirar y relacionarte con el otro puede marcar la diferencia.

Exacto. Cómo hacer una buena relación de ayuda, cómo mirar a la persona viendo al ser humano. Y para eso no necesitas más tiempo!

Hacemos un ejercicio en formación que consiste en pensar en una relación con un profesional, por ejemplo como paciente o con un funcionario de hacienda, da igual. ¿Cuándo te has sentido tratado humanamente y cuando no? ¿Qué visión tenía esa persona que te trató humanamente? ¿Cómo lo notaste? Y cada uno hace el ejercicio según como usuario y como profesional (con tus pacientes, tus alumnos, tus usuarios). ¿Qué visión crees que los demás perciben que tienes tú del ser humano y en qué lo notan? Y eso se nota en dos minutos, a veces ni eso, en segundos percibes cómo te ve el otro, su mirada… A veces  entras, te mira o no te mira y ya está, ya lo tienes clarísimo.

  • ¿Qué has aprendido tras tantos años acompañando a personas? ¿En qué te ha mejorado como persona?

He aprendido yo diría que humildad. Realmente las personas son las que consiguen muchas cosas. Esta mirada de ver el potencial en el otro se entrena, yo lo tengo bastante entrenado, veo el potencial de las personas, y aun así me siguen sorprendiendo con cosas que no me esperaba, y eso que espero muchas cosas de la gente. He aprendido realmente a confiar en este potencial de las personas y en su capacidad para llegar a cosas increíbles, a soluciones que a mí nunca se me habrían ocurrido, por supuesto, porque es la persona la que mejor puede encontrar lo que realmente es importante para ella y lo que le puede servir.

La logoterapia junto con otras corrientes de pensamiento, y otras investigaciones como la psiconeuroinmunología también me han ayudado a creer en la bondad del ser humano, sin ingenuidad, creer que si el ser humano tiene los recursos está construido para el bien, está construido para ser solidario, para ser cuidador, para querer a los demás, y eso sí que es verdad que da mucha esperanza. Mucha gente no lo puede sentir porque no ha tenido un apego seguro en la infancia o más tarde, y tienen que aprenderlo, pero como me dijo una vez mi hermano que no se dedica a nada de esto, “hacer el bien es muy chulo y sienta muy bien”.

Y he aprendido de los errores,  he cometido muchos errores, que trabajando con personas es muy duro, pero han sido  los aprendizajes más importantes también, cuando las cosas no las he hecho bien. El aprendizaje es también que cometer errores forma parte del sufrimiento inevitable, que mejor evitarlos pero una vez los has hecho y ya no hay nada que hacer, realmente se aprende mucho de ellos.

  • ¿Qué más te gustaría compartir con los lectores?

Yo trabajo mucho con historias y con poemas, Szymborska es una autora que utilizo mucho para pensar y sentir, me encanta. Hay una historia y un poema muy bonitos, que son los que ahora tengo más en la cabeza, aunque esto va cambiando mucho.

La historia es una historia clásica que recoge Jean-Claude Carrière en un libro que se llama “El círculo de los mentirosos”. Es una recopilación de cuentos maravillosa (que además no se atribuye como hacen otros autores), no tiene precio.

… Un rabino pregunta a sus estudiantes:

– ¿Cómo sabemos que la noche ha llegado a su fin y que el día amanece?

– Porque podemos distinguir a una oveja de un perro – dijo un estudiante.

– No, no es la respuesta – dijo el rabino.

– Porque – dijo otro estudiante – podemos distinguir una higuera de un olivo.

– No – dijo el rabino -. No es la respuesta.

– Entonces, ¿cómo lo sabemos?

– Cuando miramos un rostro desconocido, un extraño, y vemos que es nuestro hermano, en ese momento ha amanecido.

Y el poema no es de Szymborska, ni de José María Valverde, ni de Benedetti. Es “Piensa en los otros”, el original en árabe. El árabe es maravilloso para contar historias y jugar con las palabras. De hecho está en youtube recitado por el autor, Mahmud Darwish. Es muy bonito y habla de cosas muy importantes para las profesiones de ayuda. https://www.youtube.com/watch?v=r6pbjIzDkdc

Tú que te haces el desayuno, piensa en los otros

(No olvides alimentar a las palomas).

Tú que te enzarzas en tus batallas, piensa en los otros

(No olvides a los que piden paz)

Tú que pagas la factura del agua, piensa en los otros

(Los que maman de las nubes)

Tú que vuelves a casa, a tu casa, piensa en los otros

(No olvides al pueblo de los campamentos).

Tú que te duermes contando estrellas, piensa en los otros

(Hay quien no halla donde dormir).

Tú que te liberas con las metáforas, piensa en los otros

(Los que han perdido el derecho a la palabra).

Tú que piensas en los otros lejanos, piensa en ti

(Di: Ojalá fuese vela en la oscuridad)

Mahmud Darwish

De Como la flor del almendro o allende

(Ka-zahr al-lauz au abd, Beirut, Riad El Rayyes.

Traducción de Luz Gómez García)

Cristina Visiers – De tots els Colors – Dunrobin Castle Gardens

<DE TOTS ELS COLORS>:

Queridos lectores:

Os pido silencio para cerrar esta entrevista.

Silencio para que las ideas con las que hemos resonado sigan vibrando.

Silencio para ordenar todas las preguntas que se agolpan en nuestra mente.

Silencio para hallar las respuestas en nuestro interior.

Silencio para contactar con nuestra esencia,  sorprendernos y entusiasmarnos con el potencial que tenemos por desarrollar.

Silencio para atrevernos a dejar de ir de puntillas por la vida y empezar a dar rienda suelta a  todo lo bueno que está en nosotros y así transformar nuestros pequeños mundos.

Silencio… y ¡Gracias! Gracias Cristina por tu testimonio que es un regalo. 

Elena Lorente Guerrero

Entrevista a ANGELINA ZURITA, Enfermera Comunitaria: “La Comunicación Terapéutica es mi mejor herramienta de trabajo”.

Entrevista realizada por tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


ANGELINA ZURITA DIESTRE:

– Lo que las Enfermeras hacemos sólo se puede hacer desde el Pensamiento Enfermero.

Para trabajar con personas o con el sufrimiento humano es primordial la Relación de Ayuda.

– TRABAJO PARA Y CON EL PACIENTE.

Soy Angelina Zurita Diestre.

Soy lo que mi familia me ha enseñado a ser.

Mi familia se ha ido engrandeciendo a medida que yo he crecido como persona, aunque mis orígenes están en terreno fronterizo.

Mi madre me nació en una  Clínica de la Avda. Diagonal de Barcelona. Llegó de Aragón con sus hermanas y hermano, con mi triste abuela, huyendo.

Ángeles, mi madre, siempre dice que lo único que aguanta el mundo en pie es el amor. Yo la creo.

Mis abuelos   paternos, Amadeo y Teresa, dejaron las orillas del Ebro  a causa de la Guerra Civil. Me contaba mi abuela que una mañana vinieron- los Guardias Civiles-  a buscar a mi abuelo. Ese día estaba su hermano en casa, y como no tenía hijos, en ese mismo momento, dijo que era él, que era Amadeo; se lo llevaron.

No sabían dónde estaba. Después mi abuelo estuvo preso en Lérida, años después apareció en un libro el nombre de mi tío-abuelo: Domenech Zurita Nogales, nacido en Flix,  murió en el campo de exterminio de Gusen.

Mi abuela cargó con sus dos hijos, Llibertat y Germinal, a lo largo y ancho de kilómetros de olivos centenarios hasta llegar a esta ciudad, donde se instalaron en una pequeña casa del pasaje Independencia.

Vivieron toda la vida con el peso de quien ha perdido todas las batallas, aún así, y a pesar de todo, mi padre me enseño a leer…decía que la Ignorancia me haría esclava de mis miedos, y que la Verdad me haría Libre…Supongo que sigo buscando…tal como él me enseñó…

Y hoy aún encuentro en Whitman, Machado, Ortega o Tagore los ecos de mi propias historias de niñez…Crecí junto  a Platero en su Moguer y viajé  por la jungla con Mowgli y busqué el Santo Grial con Sir Percival…

Mirábamos el Barça en blanco y negro, y en negro escuchábamos a Louis Armstrong.

Tengo un hermano, le quiero muchísimo, es una de las personas más buenas que conozco.

Mi adolescencia fue la personificación de una inocente rebeldía en la que viajé y viajé buscando, perdiendo  y encontrando mi propia identidad.

Llegué a los 25 años queriendo estudiar Enfermería, y mi vida tomó un nuevo significado.

Hoy soy madre.


  • ¿Por qué eres Enfermera?

Para acompañar a las personas que en enfermedad o en momentos de cambio o búsquedas del significado de su enfermedad o de su percepción de la salud,  necesitan una enfermera a su lado.

Nuestra profesión ofrece la oportunidad de escuchar grandes historias,  y yo soy muy curiosa.

  • ¿Con qué grupos de población trabajas?

Actualmente tengo asignado un cupo de unos 1800 pacientes aproximadamente, la mayoría son personas de edades avanzadas.

  • ¿Cómo es el día a día en tu consulta de enfermería de atención primaria?

En una consulta de Atención Primaria cada día es diferente, pues aunque las tareas sean las mismas, cada persona es única y trabajar en Equipo es un aprendizaje continuo y muy estimulante.

Las primeras horas de mi agenda están dedicadas a la Atención Domiciliaria. Después hago visitas programadas básicamente  centradas en la Promoción de la Salud, la Prevención de la enfermedad y el seguimiento y Cuidado de las personas afectadas por una enfermedad crónica, por ejemplo hipertensión o diabetes.. También es el momento para las curas u otras técnicas propias de enfermería.

Entre estas visitas hago Atención a la Demanda Aguda.

Un día a la semana voy a un Instituto de Educación Secundaria como enfermera del  Programa <Salut i Escola >y una tarde a la semana soy conductora de un Grupo Psicoeducativo en Ansiedad.

Cuando puedo hago Investigación o Docencia,…Las tareas de la enfermera en Atención Primaria  se han ido amoldando a las necesidades de la población, aunque aún estamos aprendiendo y necesitamos mejorar mucho desde la base, desde la comprensión de lo que significan los cuidados de enfermería.

  • Háblanos de tu trabajo con el grupo de ansiedad y depresión.

Los  Grupos de Ansiedad y Depresión están estructurados en 12 sesiones de 90 minutos de duración cada uno, durante 3 meses ininterrumpidos.

Mi rol en el grupo se desarrolla como conductora, acompaño y escucho  sentimientos y emociones, doy apoyo o un pañuelo cuando hace falta, les enseño lo que sé de técnicas de relajación, de cómo se manifiesta la ansiedad. A muchas personas les ayuda saber identificar  y poder adaptarse o gestionar esos síntomas que a nivel físico y emocional les provocan sufrimiento. Para muchos, el grupo ha significado un espacio para  expresarse de manera creativa.

Sobretodo soy testigo de cómo las personas en un trabajo grupal pueden llegar a adquirir habilidades o conocimientos acerca de si mismos mediante la fuerza y vida del propio grupo.

LA ANSIEDAD ES UNA OPORTUNIDAD PARA ESCUCHAR LA VOZ DEL ALMA. Yo les ayudo a escuchar.


  • ¿Qué aportación haces en las Escuelas?

El Programa Salut i Escola tiene unos ejes a través de los cuales la participación de la enfermera puede ayudar a los adolescentes en su desarrollo: La alimentación, la afectividad y la sexualidad, el abuso de sustancias como el alcohol u otras drogas y la salud mental. Todo ello desde la confidencialidad y mediante un espacio creado para el adolescente como es la Oberta>.

La Educación para la Salud es primordial, pero no es efectiva solo mediante la información, casi todos los adolescentes saben dónde encontrar información.

Es importante crear una comunicación significativa que les brinde  la oportunidad de detenerse a reflexionar, ya desde los hogares y la escuela, pues esto, en base a lo que yo he observado, les ayuda desde su individualidad a buscar su lugar en la sociedad.

He aprendido a no dejarme guiar por las apariencias, pues muchos de los adolescentes que se agrupan en sus tribus urbanas, en la intimidad de la consulta se muestran como personas frágiles, vulnerables,  muy creativas y valientes, llenas de esperanza y visiones de futuro cargadas de responsabilidad hacia el mundo.

  • ¿Cuál es la mejor herramienta terapéutica que utilizas?

La comunicación terapéutica.

Una herramienta primordial es escuchar, escuchar la Narrativa del Paciente, preguntar y escuchar…darnos tiempo para el silencio y escuchar ese silencio.

¿Como incorpora la perdida de salud en su vida, con su familia, en su entorno social?

¿Como se ha sentido con la comunicación de un diagnostico?

¿Que hace que le cueste verbalizar sus emociones?

¿Como cree que le podemos ayudar?

¿Que quiere hacer con esto o aquello al respecto de…?

Hay preguntas, o silencios, que pueden ayudar al paciente a investigar en sus vivencias y emociones en relacion con la salud y la enfermerdad. Las enfermeras podemos ser testigos que acompañan en este y otros procesos.

Podemos, en ocasiones, pedirle al paciente que escriba o dibuje su enfermedad, lo recomiendo a todas las enfermeras, es una excelente manera de dar ese espacio que el paciente necesita, ante una pagina en blanco se siente en la libertad de indagar en su propia vida, de dejar ir la carga emocional que le supone , por ejemplo, un proceso de cronicidad. Si puede compartir con la enfermera esta experiencia íntima, si puede ser escuchado y acompañado, siente la fuerza de tomar decisiones y responsabilidad en como quiere vivir con la enfermedad, y no para la enfermerdad.

“La narrativa es un grupo de metáforas para organizar sensaciones a través de las que cada uno construye su verdad con elementos subconscientes de su historia a medio escribir. A medida que el enfermo verbaliza su narrativa (el lenguaje y los códigos de ese país que es la enfermedad), la enfermedad adquirirá un significado más claro para el paciente, y su implicación en la relación clínica podrá ser central.” NORTE DE SALUD MENTAL nº 28 • 2007 • PAG 8–15 ORIGINALES Y REVISIONES. Enfermería centrada en los significados del paciente: La importancia de la filosofía para enfermería. Clara Valverde.

  • Tu criterio profesional y líneas de actuación no se ajustan a las directrices de trabajo propuestas desde la gerencia de atención primaria. ¿Cómo lo llevan? ¿Cómo lo llevas?

¿Cómo lo llevan? No puedo responder por otros.

Yo trabajo para y con el paciente, lo llevo bien porque pienso que los pacientes no son medios para conseguir un fin.


  • ¿Cuañes son las expectativas de los pacientes que acuden a tu consulta de enfermería?

Para los que vienen a ponerse una inyección o a curarse una úlcera, que no les haga daño o  que les cure la herida.

Para los que vienen a llorar, un pañuelo, mi ayuda, mi escucha.

  • ¿Qué pueden esperar de ti?

Espero que encuentren autenticidad.

  • ¿Qué te resulta más duro?

Añoro a mi hija. Trabajo en turno de tarde. Me gustaría poder trabajar de mañana para estar con ella por las tardes, poder estar juntas para hacer multiplicaciones o redacciones…y jugar un rato.

  • ¿Qué te aporta trabajar desde el conuselling-relación de ayuda?

Empecé a entender mi profesión  cuando asistí y participé en  las Aulas de Relación de Ayuda en la EUI Sta. Madrona, impartidas por Clara Valverde y Elena Álvarez. Dos mujeres excepcionales y un claro ejemplo a seguir si queremos trabajar bien en Enfermería.

Ya no quiero trabajar de otra manera. Para trabajar con personas, o con el sufrimiento humano es primordial la Relación de Ayuda.

  • ¿Alguna experiencia que desees compartir con nosotros?

Solo se vive una vez, por tanto….A vivir!

  • ¿Dónde te vacías?

Al terminar la jornada, ya en la cama, viendo algún episodio de una antigua serie de Tv inglesa…Las aventuras  Sherlock Holmes…miro como el Dr. Watson enciende su pipa y mira por la ventana de su habitación en Baker Street, y llueve en Londres,  de repente Holmes grita AHA! Y entonces sé que todo está bien, entonces me dejo caer en los brazos de Morfeo.

  • ¿De qué te llenas?

Del amor en todas sus manifestaciones.

De la poesía, de mis amigos, de mi hija, de mis momentos de creatividad, de la música, del bosque y sus silencios…de mi propia rebeldía cuando es necesaria.

  • ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

Uf! En el proyecto de mi vida!...Como dicen en una película que vi ayer mismo “Tu destino está a cada paso del camino”.

Una manera de darle contenido a este proyecto  es estudiando, ahora estoy aprendiendo Logoterapia y Análisis Existencial con un grupo de personas que enriquecen y amplían  mi visión del mundo.

…Mis amigos me recuerdan que he de escribir… …Tengo pendiente escribir libros…y  un cuento, o dos, en colaboración con una maravillosa ilustradora, Eva Cargol.

…Me voy de la ciudad a vivir al lado del Mar, eso aportará más vitalidad y creatividad a nuestras vidas.

  • ¿Qué mejorarías de la Atención Primaria de Salud?

La calidad en los cuidados integrales. Se están haciendo muchos esfuerzos, aunque aún hay mucho que mejorar, es imprescindible que las enfermeras sepamos que lo que hacemos, cómo lo hacemos, para qué lo hacemos, es significativo e importante. Lo que las enfermeras hacemos solo se puede hacer desde el pensamiento enfermero.

Si las organizaciones no cuidan a los profesionales desde un punto de vista humano perderemos la perspectiva objetiva, pues muchos profesionales están descontentos por las condiciones laborales en las que desempeñar sus potenciales, conocimientos y experiencia.

Los pacientes han de saber que pueden confiar en el Sistema Público de Salud, y eso es nuestra Responsabilidad.

¡Por suerte queda mucho por hacer!

¿Qué mensaje transmitirías a las/los estudiantes de Enfermería?

– Les animo a que se pregunten porque han elegido  ésta y no otra profesión.


Les animo a seguir aprendiendo y pensando.


– Les animo de todo corazón a mirar a los ojos a todos sus pacientes: al “más pesado” al “más hiperfrecuentador” al “más demandante “, al que no pide nada y siempre está bien, al que dice  “No se preocupe señorita, no quiero molestar”.

– Les animo a que no giren la cara…y a que vean.


  • ¿Deseas compartir algo más?

Darte las gracias a tí por brindarme esta ocasión para la introspección, para la reflexión y felicitarte por tu trabajo con “De tots els colors”.

Angelina: http://innisfree-loscisnessalvajesdecoole.blogspot.com/

tots els Colors>: Muchas gracias Angelina, tu mirada enfermera es inspiradora y ratifica la necesidad de revisar el modo de entender, pensar y planificar los cuidados.

* Entrevista a CLARA VALVERDE, Enfermera y afectada de Síndrome de Fatiga Crónica: una enfermedad políticamente incorrecta.

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


CLARA VALVERDE GEFAELL:

Soy una susurradora de rebeldía. Intento ayudar a fomentar un pensamiento crítico y creativo, un profundo cuestionamiento de la sociedad en la que vivimos de la cual, somos todos responsables.


¿Quién es Clara Valverde?

Soy una susurradora de rebeldía. Intento, a través de mis actividades, ayudar a fomentar un pensamiento crítico y creativo, y un profundo cuestionamiento de la sociedad en la que vivimos, sociedad tan injusta, de la cual somos todos responsables.

Mi área principal de enfoque es el de la salud. Comencé como activista en los derechos de la mujer, su salud, su sexualidad y su cuerpo en la sociedad machista, a los 14 años en Canadá. Desde entonces he estado implicada en temas de salud en el Tercer Mundo, en enfermería, en psicología, he trabajado en Atención Primaria, Hospitalaria, Comunitaria y Salud Pública. Mis actividades han variado mucho en forma, pero no tanto en contenido. He trabajado y vivido con los indígenas del sub-Ártico de Canadá en proyectos de salud emocional. He trabajado con VIH/SIDA y con enfermedades crónicas. He sido profesora de enfermería en mi tema principal de enfermería: la Relación Terapéutica, o sea, la comunicación. Y mis intereses, vivencias y trabajo teórico me han llevado a temas de política y filosofía de la salud, a más activismo y a escribir.


  • ¿Por qué un modelo de enfermería basado en la narrativa del paciente? ¿Cómo nace este enfoque del cuidado de la persona?

Los modelos de enfermería existentes están centrados en las necesidades de la enfermera, sus listas de tareas y con el paciente, son conductistas. Están centrados en lo que piensa y dice la enfermera. Cuando en realidad lo qué dice el paciente y cómo lo dice es el centro del trabajo con el paciente.

  • ¿Qué significa cuidar desde los significados del paciente?

Quiere decir cuidar según las necesidades y definiciones del paciente. Si para el paciente, el ser diabético significa conflictos familiares, entonces nos enfocamos en eso, en lo que él vive. Si para un paciente el tener Artritis Reumatoide quiere decir una injusticia, entonces acompañamos su enfado, no intentamos cambiarle. Le acompañamos en su viaje, en sus cambios, en los que él o ella haga. Sin imponer.


Es él único en castellano. Está pensado para escuelas de enfermería (aunque en muchas escuelas de enfermería aún piensan que eso de la comunicación es algo innato) y también para las enfermeras que están trabajando. Es un libro lleno de ejemplos prácticos.

  • Eres enfermera experta en comunicación terapéutica y counselling-relación de ayuda y al mismo tiempo convives con una enfermedad crónica. Estar en ambos lados ha de resultar duro…

Lo único duro es estar enferma.

  • ¿Tú eres enfermera o eres psicóloga?  Es la pregunta que habitualmente reciben algunas Enfermeras…

Si a alguna enfermera le preguntan eso es una buena señal: quiere decir que esa enfermera está pensando y trabajando con todo el ser humano, con la comunicación. Soy enfermera, pero tengo mucha formación en Counselling, y psicología (sistémica, dinámica, etc).

  • Síndrome de fatiga crónica y fibromialgia ¿Son lo mismo?

No son lo mismo pero son dos enfermedades, que  junto con la Sensibilidad Química Múltiple, son los Síndromes de Sensibilidad Central. Son tres enfermedades de la misma familia y la mayoría de las personas que tienen una de estas tres enfermedades, tienen también las otras dos, con más o menos afectación.


  • ¿Qué es El síndrome de sensibilidad química múltiple? ¿Hay muchos afectados?

Las SQM son una enfermedad en la que el cuerpo no tolera los xenobióticos (los componentes químicos que son de fuera del cuerpo). El 0,75% de la población tienen SQM severas y el 15% de la población tienen SQM menos severas. Esta enfermedad es la punta del iceberg. Hay que quitar, lo más posible, los productos químicos de nuestras casas y trabajos, y luchar porque se regulen las industrias tóxicas. Esta es la enfermedad que va a acabar con el mundo desarrollado.

  • ¿Interesa investigar síndromes tan poco ortodoxos?

El 0,5% de la población tiene el Síndrome de la Fatiga Crónica, el 2,4% tiene fibromialgia, y el 0,75% al 15% tiene SQM. ¿Interesa investigar o dejamos que la gente se quede en ese Guantánamo?

  • Me asusta que las farmacéuticas y el gobierno financien una universidad para pacientes…

Tienes toda la razón para estar asustada. Esas “universidades de pacientes” no son ni universidades ni de pacientes. Son manipulaciones del PSOE-PSC y sus gobiernos para intentar hacer lo que están haciendo con el sistema sanitario:

–       mercantilizar la sanidad

–       controlar a los posibles pacientes que cuestionen

–       ganar votos

Más gente debería asustarse e indignarse. Si somos más gente indignada a lo mejor podemos frenar la mercantilización de la sanidad. En Suecia y en Nueva Zelanda los ciudadanos se han organizado contra la privatización de los servicios sanitarios y han conseguido alguna victoria. En España y en Cataluña la privatización de la sanidad pública va a un ritmo galopante. Estamos perdiendo los pocos derechos que teníamos como ciudadanos. Bueno, la gente con SFC, Fibro o SQM no, porque nunca hemos tenido servicios sanitarios públicos. Ni hemos tenido el derecho a perder.

¿Por qué políticamente incorrecta?

Esta enfermedad es, en mi opinión, “políticamente incorrecta”, porque pone en evidencia todo lo que no funciona en esta sociedad:

  1. El pensamiento médico que funciona de una manera lineal: síntoma-diagnóstico-tratamiento. Los médicos no están preparados para trabajar con lo multisistémico que es realmente lo que hay que hacer porque ninguna enfermedad afecta sólo a un órgano o a un sistema del cuerpo.
  2. Los servicios sanitarios: que no están organizados para trabajar con la persona, sino con un órgano del cuerpo (si tienes una infección de la traquea tienes que ver a un pneumólogo, pero si tienes una infección de la garganta tienes que ver a un otorrino. Suena loco pero es la realidad).
  3. Los políticos y las administraciones: que no quieren enfermedades que no sean fáciles y rentables (para la farmaindustria).
  4. Los ciudadanos que no muestran solidaridad con la gente que no tienen un diagnóstico muy conocido. A las que tenemos enfermedades nuevas (bueno, no tan nuevas: los primeros casos de SFC se publicaron antes de nacer yo!), invisibles y que tenemos “buena cara”, se nos ve como cuentistas y no como personas enfermas. Si una persona dice que tiene Lupus (que es una enfermedad muy parecida al SFC), recibe apoyo. Pero si esa misma persona dice que tiene el SFC, la miran como si “tuviera cuento” y se la mira con sospecha (“bueno, no tiene tan mala pinta, no debe ser tan grave…”).
  5. La sociedad del “éxito fácil” porque enfermamos hacia los 30 años de edad, en plena vida. En vez de “Operación Triunfo”, somos los de la “Operación No-Puedo”. Pasamos de ser gente productiva y activa a ser ciudadanos y ciudadanas echadas en la cama o en el sofá sin poder producir ni consumir. Desmontamos la idea del éxito en esta sociedad.
  6. Somos la mayoría mujeres. Hay hombres que tienen el SFC (un tercio) pero se les cree más que a nosotras. ¿Qué es en nuestra sociedad una mujer que no puede cumplir su rol como madre, esposa, cuidadora? Con el SFC, la cuidadora de la sociedad necesita que la cuiden. ¡Eso desmonta a esta sociedad machista!
  • Enfermedades invisibles y el sesgo de género en los profesionales de la salud:

Sí, si estas enfermedades afectaran más a hombres que mujeres, se tomarían más en serio. Los estudios demuestran que los profesionales de la salud no toman en serio la fatiga y menos si es en mujeres.

  • ¿Qué saben los profesionales de atención primaria de la fibromialgia, del SFC, o del síndrome de sensibilidad química múltiple? La importancia de la detección precoz.

Los profesionales de primaria no están formados en estas enfermedades. Y, en Cataluña, la formación que se está haciendo para primaria desde el Departament de Salut (Insititut d’Estudis de la Salut) es denunciable por las siguientes razones:

– la evidencia que utiliza no es evidencia o está muy desfasada

– se intenta “psicologizar” estas enfermedades orgánicas o convertirlas todas en “fibromialgia leve”

– se confunde la “fatiga crónica” con el SFC, algo muy básico

– el tema del diagnóstico se trata a la ligera, de manera poco científica y sin seguir los criterios internacionales

– se evita el tema de la valoración funcional (grados de severidad)

– se recomiendan tratamientos que hacen daño mitocondrial o inmunológico o medicaciones que están prohibidas por la Agencia Europea del Medicamento.

– no se tiene en cuenta la superposición de estas enfermedades con las Sensibilidades Químicas Múltiples

– no está al día de las investigaciones bioquímicas, inmunológicas y otras

– la etiología y los factores perpetuantes están basados en las ideas de los años 1980.

– en este material se humilla a las personas con FM o SFC y se las trata de desequilibradas mentales (“incapacitat per afrontar la ira i l’hostilitat” , “historia psiquiátrica prèvia, neuroticisme i adversitat social” ).

– los docentes no son especialistas en estas enfermedades.

Así, ¿cómo se espera que en Primaria estén formados sobre estas nuevas enfermedades?

Acabamos de publicar un manual sobre estas tres enfermedades para profesionales de primaria. Quien quiera, se lo puede bajar de aquí:

http://www.ligasfc.org/index.php?name=News&file=article&sid=315

Es crucial que se haga un diagnóstico precoz porque se puede tener cierta calidad de vida aún con un SFC Grado II, pero no con uno Grado III-IV. Con listas de espera de más de dos años, ¿cómo se va a hacer un diagnóstico precoz?

Y acaba siendo más caro. El dejar que alguien empeore sin diagnóstico, aparte del sufrimiento humano, acaba siendo un coste enorme a la sociedad porque esa persona irá de médico en médico y luego tendrá que dejar de trabajar. Las administraciones piensan que haciendo como si estas enfermedades no existieran se ahorran problemas. Es como el cambio climático: se va dejando el problema y pronto estamos con el agua al cuello.

Estas enfermedades son multisistémicas (afectan a lo sistemas neurológico, inmunológico, endocrinológico, cardiovascular, etc y a la bioquímica) y tienen que ser diagnosticadas y tratadas por especialistas formados en estas enfermedades. No se puede, como pretende la Consellera Geli, dejarlo en manos de los cabeceras. No son especialistas.


  • La unidades especializadas en fibromialgia o síndrome de fatiga crónica ¿Están trabajando desde un enfoque holístico y multidisciplinar?

No existen prácticamente. Hay dos que hace años que funcionan más o menos. La del Hospital Clinic tiene una lista de espera de 2.5 años y la del Vall Hebrón tiene una lista de espera de 1.5 años. No tienen fondos para hacer ninguna analítica relevante ni tratamientos.

La del Hospital del Mar/Esperanza sólo trata fibromialgia y dicen que todo es fibromialgia y recetan las mediaciones que empeoran estas enfermedades. Claro que el que lleva la unidad está muy bien conectado con la farmaindustria.

Las otras unidades FM-SFC son virtuales. Existen en papel y en la imaginación del Departament de Salut.

Con lo cual, los afectados de estas enfermedades tienen que acudir a la privada y las analíticas y tratamientos mínimos (para no empeorar) cuestan unos 5.000 euros al año. Y eso en gente que muchos ya no trabajan y la mayoría sin pensiones. Si tuvieran Lupus o Esclerosis Múltiple (enfermedades muy parecidas a estas) el sistema sanitario las atendería y les pagaría todo.


  • ¿Quiénes son referentes en este momento en cuanto a conocimiento, reconocimiento de las patologías, investigación y terapéutica?

Investigadores y médicos americanos, canadienses e ingleses. Hay muchos y hacen un trabajo importante. En España se intenta no saber nada de lo que pasa más allá de los Pirineos.

  • ¿Qué labor están desarrollando las Asociaciones de afectadas/os?

Mantener a los afectados vivos. Lo cual no es poco. La gente con estas enfermedades en Cataluña y en España están totalmente abandonados por las administraciones: no tienen acceso a atención sanitaria, ni pensiones en la mayoría de los casos, ni comprensión de la sociedad que les ve como cuentistas, ni apoyo. Nada. Las asociaciones ayudan a que la gente no se suicide aunque hay un alto nivel de suicidio en esta situación tan desesperada.

También hay asociaciones que luchan por los derechos de los enfermos a nivel político. Las asociaciones sólo quieren, para los afectados, lo que tiene cualquier otro enfermo en nuestro país.


  • ¿Qué acciones estáis llevando a cabo para reivindicar el reconocimiento de estas enfermedades  mal llamadas  “nuevas”?

Los que estamos luchando por nuestros derechos nos estamos dejando la vida en esto: la Iniciativa Legislativa Popular que se hizo en Cataluña hace un par de años, la Resolución 203/VIII, publicamos manuales, hacemos documentales, presentaciones, apoyo a los afectados y sus familias, fomentar la investigación, educación a la sociedad y a los profesionales,  webs, blogs, etc, etc. Todo lo que debería hacer el gobierno, lo hacen las asociaciones.

Es el primer documental en castellano sobre el SFC. Lo lanzamos el año pasado.

Son las voces de las personas con el SFC y de dos médicos.

  • ¿Cómo es tu día a día Clara?

Corto. Muy corto. Tengo una hora de energía como mucho. Casi no puedo salir de casa y tengo un trancazo permanente. Esos son mis días “buenos”. En los malos…ni te cuento: desmayos, chock tóxico, músculos paralizados, problemas para respirar, y andar, un estado medio en coma, problemas cognitivos, pulmonías, infecciones crónicas, etc. A veces me despiertan los desmayos. ¡El SFC no es una enfermedad para cobardes!

En mi “hora”, escribo, hago trabajo político por Internet y coordino actividades de formación (como la coordinación del Equipo Aquo de formación de profesionales sanitarios). Mis proyectos están dentro de cuatro líneas: teoría, educación, formación y actividad política. Ya era una persona organizada pero ahora tengo que serlo aún más para no desaprovechar el poco tiempo y energía que tengo. Y para levantarme y hacer algo (o con el portátil en la cama) requiere mucha fuerza mental.

  • ¿Qué destacarías de tantos años conviviendo con la enfermedad?

¡Que sigo aquí! Y dando caña cuando puedo… Que he aprendido a perdonar a las moléculas confundidas y que sigo maravillada por la puesta de sol, por un poema, por una sonrisa. No pierdo mi energía mental en tonterías. Muchas de las cosas que cuentan para la mayoría de la gente, ya no cuentan para mí. Mi vida ahora es otra cosa.

He perdido amigos y familiares quienes no podían aceptar que no yo mejorara, que no siguiera siendo la fuerte, la enfermera. Pero la gente que tengo en mi vida son un gran regalo. Y he conocido a otros supervivientes rebeldes, nómadas y libres mentalmente, aunque no se puedan levantar de la cama, que me inspiran. Estoy muy agradecida por la gente que conozco.

Clara nos facilita material sobre relación de ayuda que se puede descargar gratuitamente  AQUÍ.

  • ¿Por qué nos cuesta tanto creernos el dolor ajeno?

Porque nos recuerda al nuestro que no hemos elaborado.

  • Un mensaje para las personas afectadas:

¡Gracias por seguir ahí! Para ellas y ellos: todo mi respeto y apoyo.

  • Algo más que desees compartir con nosotros.

Uno de los colectivos laborales que más enferma de SFC, Fibromialgia o SQM es Enfermería (por la exposición a virus y a tóxicos). Pero es un colectivo, hasta ahora, y con algunas excepciones, muy poco solidario con los enfermos de SFC, fibro o SQM. Esto es algo sobre lo cual reflexionar.

Ejemplo: un día fui al CAP a que me sacaran sangre para una analítica rutinaria. No me encontraba bien pero como siempre, como un día “bueno” para mí. La enfermera que me iba a sacar sangre me preguntó: “¿No te encuentras bien hoy?” y yo le contesté riendo: “No, no me encuentro bien nunca!”. “¿Por qué?”, me preguntó. “Tengo el Síndrome de la Fatiga Crónica” y ella, que no me conocía de nada, me dio dos palmaditas y me dijo: “Bueno, tú también tienes que poner de tu parte”.

¿Necesito añadir algo más? Sí, que nos queda mucho por hacer.

Y gracias a ti, Elena, por esta oportunidad de compartir mis ideas.

<De tots els Colors>: Muchas gracias Clara por tu mensaje conciso, contundente y por la valiente labor que llevas a cabo.


Entrevista a BELÉN PÉREZ, Enfermera. Alma, Corazón y Vida.

De tots els Colors- Bringing Colour to NursingBelén Pérez García  es Enfermera y pionera en la incorporación de las terapias naturales y complementarias en la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital de Mallorca donde trabaja.

Posee amplia experiencia asistencial tanto a pie de cama, como en la consulta de enfermería de cuidados paliativos. También ha desarrollado labores de gestión, fue Coordinadora de Enfermería  de la  U. C. P. durante 4 años.

Profesional comprometida, el estudio y la formación han sido una constante a lo largo de su trayectoria profesional tanto a nivel generalista, como específico: pediatria, cuidados de enfermería sociosanitaria, salud comunitaria,  cuidados paliativos, comunicación terapéutica, relación de ayuda, P.N.L., duelo, enfermería y terapias naturales, …

 

...Para que los lectores te conozcan:

Mi nombre es Belén. Empecé a trabajar como enfermera hace 20 años sin tener muy claro entonces qué abarcaba esta profesión y si realmente me sentiría realizada dedicándome a ella. Hoy puedo decir que sigo trabajando con ilusión y compromiso y que si estos 20 años se borraran de pronto, volvería a ser enfermera. A lo largo de todo este tiempo he trabajado en diferentes servicios: Medicina Interna, U.C.I, Unidad de recuperación post-operatoria, Respiratorio y Cuidados Paliativos.

La Unidad de Cuidados Paliativos me atrapó hace siete años. Tras formarme específicamente en C. Paliativos solicité mi traslado a la unidad porque intuía que era un servicio en el que podría sentirme a gusto y….no me equivoqué. Enseguida comprobé que mis valores como profesional y como persona, mi forma de entender el cuidar, coincidían plenamente con el modelo de atención de los Cuidados Paliativos. Durante cuatro años ocupé el puesto de Coordinadora de Enfermería en la Unidad, después durante tres más estuve en la Consulta Enfermera de C.Paliativos y por último en hospitalización donde continúo en la actualidad.

  • ¿Qué son los Cuidados Paliativos para ti?

Para mi los C. Paliativos consisten en el cuidado integral de la persona en todas sus dimensiones: la física, la emocional la social y la espiritual, recobrando esta última una especial relevancia, porque es ante las situaciones límite de la vida -y la proximidad a la muerte es una de ellas- cuando las personas nos planteamos, quiénes somos, qué hemos conseguido, qué nos queda por hacer, qué y quienes nos importan realmente. Nos planteamos el sentido auténtico de nuestra vida. Pero ¿qué es eso del cuidado integral? Desde mi punto de vista se trata de acompañar a esa persona en su proceso, en la etapa final de vida, de una forma profesional y humanizada y de ofrecer el cuidado que necesita en cada momento, tanto ella como su familia. Unas veces será administrar analgesia, otras será ayudarla a hacer un repaso de vida, otras será acomodarla en la cama para que esté confortable, otras facilitarle pautas para que pueda conservar su autonomía a pesar de las limitaciones físicas, otras conversar sobre sus miedos respecto a la muerte, otras ayudarla a despedirse de sus seres queridos…. Se trata en definitiva de acompañarla desde el “estar presente”, desde el “compartir”, de forma que nuestras intervenciones respondan a sus necesidades y contribuyan a su adaptación al deterioro progresivo y a dar sentido al tiempo que todavía queda, respetando su dignidad.

  • ¿Cómo acoges a las personas que cuidas?

Con un profundo respeto. Lo que se despierta en mí es una gran compasión, que nada tiene que ver con la lástima. Procuro ponerme en su situación (hospital nuevo, personal desconocido, incertidumbre, miedo, cansancio…) y desde la empatía mostrarles que allí estamos para ayudarles y que son ellos los que nos darán las pautas de cómo hacerlo.

  • ¿Qué pueden esperar de ti?

De mí pueden esperar a una enfermera sencilla y afable, profesional y con criterio; dispuesta a escuchar y a establecer una relación terapéutica, a partir de la cual pueda aportar mis conocimientos y experiencia, con el fin de intentar mejorar la calidad de vida o de muerte de la persona a la que  cuido, si es ese el deseo de la misma …(premisa ésta fundamental).

Según tu experiencia, ¿Qué desean las personas cuando se saben cercanas a la muerte?

Lo que ellos transmiten que necesitan cuando son conscientes de que queda poco tiempo es:

Que se atiendan esas pequeñas demandas que para ellos son tan importantes (evitar los portazos, que funcione el mando de la TV, que pueda ver por última vez a su perro…) .

Que se comprenda su rabia y su tristeza por todo lo que día a día van perdiendo y que se les permita sentir lo que sienten. .

-Saber que no los dejaremos solos y que pondremos en marcha todos los recursos necesarios para  aliviar su sufrimiento. .

La garantía de que se respetará su dignidad hasta el final. .

Tener cerca a sus seres queridos y la certeza de que estarán bien cuando ellos ya se hayan ido. .Intimidad para poder comunicarse con ellos.

El permiso de sus seres queridos para poder irse cuando la situación se vuelva insostenible.

  • Cuando hablas del permiso de la familia para poder irse… ¿A qué te refieres?

Desde mi experiencia, lo que yo he podido observar es que cuando existe un apego importante entre la persona enferma y los familiares, la resistencia a aceptar el desenlace final es mayor. Si son éstos quienes retienen a la persona (”aunque esté tan malito, no quiero que se vaya, no quiero que me deje”), el paciente agota al límite su energía, la agonía se prolonga y causa mayor sufrimiento en ambos. La persona suele manifestar: “son ellos lo único que me retiene aquí”. Con mucha frecuencia vemos que cuando la familia asume la situación, se despide y le transmiten que en su ausencia estarán tristes, pero bien, y que puede descansar, la persona fallece tranquila y en paz.

  • La intimidad del cuidado al final de la vida…

¡Es tan fácil caer en la rutina y desvalorizar esos cuidados tan íntimos y que los pacientes y sus familias consideran tan importantes! Es el respeto de su dignidad. Cuando pierden el control de esfínteres y se ha de valorar la colocación de un pañal en una persona joven, cuando realizamos la higiene en cama, cuando movilizamos a un persona con hemiplejia, o trasladamos a una persona que ha fallecido de la cama a la camilla para ser llevado al mortuorio….Debemos manejar con tacto, con mimo, con respeto, con mucha sutileza todos estos aspectos, porque de ello depende que la persona  que recibe  esos cuidados se sienta persona o no.

 

  • Cuidados del alma, espiritualidad.

Cuando alguien enfermo, vulnerable y tremendamente frágil te abre su alma, no te deja impasible. Al hacerte partícipe de su historia, inevitablemente se produce algo que para mí es mágico: deja de ser el paciente 203 y empieza a ser Pedro y tú para él dejas de ser la enfermera rubia de la tarde y pasas a ser Belén. Se establece una relación de persona a persona, de igual a igual, de respeto, de complicidad, de empatía,…de ayuda mutua, y sí! digo mutua porque así lo siento. Cada uno de los pacientes o de los familiares a los que cuido me enseña algo. A través de sus experiencias, de sus decisiones, de sus estrategias de afrontamiento me enseñan cosas que no se aprenden en los libros de fisiopatología ni en los másters, ¡me enseñan lecciones de vida! Por eso cuando se van, cuando fallecen, ellos se llevan un trocito de mí y yo me quedo con una pequeña parte de ellos. Pasa el tiempo y se van difuminando sus caras en mi memoria, olvidando algunos nombres, algunos apellidos, pero la persona no, esa queda indemne en mi recuerdo. ¿Qué se entiende o qué entiendo yo por cuidados del alma en C.Paliativos? Averiguar cuáles son los valores importantes de la persona: la familia, su autonomía, su dignidad…y cuidarlo desde su respeto, promover la expresión de miedos y preocupaciones, el repaso de vida, reforzar los logros conseguidos, ayudar a resolver asuntos pendientes, fomentar el perdón si procede y la gratitud, promover la despedida…

  • Háblanos del cuidado de la familia.

A la familia no se trata sólo de tenerla en cuenta, no. Se trata de implicarla, de hacerla partícipe, de consensuar los objetivos con ellos. Si la familia está bien , el paciente está mejor, eso es así. Y para ello se les ha de escuchar, se les ha de entender, se les ha de explicar,  reconducir si su criterio es errado…. Forma parte de nuestro trabajo porque forman parte de la unidad a cuidar (paciente-familia).

  • ¿Qué aspectos de los  cuidados al final de la vida son los más duros para ti?

No cabe duda que hay aspectos como aspirar las secreciones de una persona traqueostomizada, realizar la cura de una lesión fistulizada o los cuidados de una boca séptica que me resultan duros, a pesar de formar parte de mi práctica habitual. A veces quedan grabados en mi memoria olores o imágenes determinadas, precisamente por lo impactantes que me resultan. He de reconocer que observar la decrepitud de la persona enferma, que de día en día se hace más evidente, es otro aspecto que también me impacta y a la vez obliga a ser consciente de la fragilidad y finitud de nuestro cuerpo.

 

  • ¿Cómo gestionas tus emociones, aquello que te conmueve especialmente?

Esa es una buena pregunta y además resulta clave. En una Unidad de C.Paliativos las emociones están a flor de piel. Cómo explicarlo…Se respira en el ambiente, se siente. Tú me dirás: es así en cualquier unidad de hospitalización, en cualquier espacio habitado por personas; la emoción es inherente al ser humano y…sí es cierto, pero en nuestra cultura hemos recibido una educación, se nos ha enseñado a reprimir las emociones, porque mostrarlas incluso lo interpretamos como políticamente incorrecto. Pues bien en C.Paliativos uno de los objetivos es crear un clima de confianza donde el paciente y su familia se sientan acogidos y acompañados, donde se promueve la expresión de emociones. Con nosotros ya no es preciso disimular ni “aguantar el tipo”.

“Así es que cuando estás cogiendo una toalla del carro para llevársela a María de la 207, Pep, el esposo de Caty, te espera para decirte que está muy preocupado porque hoy la ve peor y que intuye que el final está próximo y no sabe si podrá soportarlo.Después de dedicarle un tiempo y ofrecerle el soporte emocional que en ese momento necesita, te diriges a la habitación de María con su toalla en la mano y te encuentras con que acaba de llegar su hija Marta de ocho años y le está leyendo un cuento y… consciente de que ese es un momento precioso de intimidad, dejas la toalla sigilosamente y le indicas con un gesto, que volverás más tarde para ayudarla a realizar la higiene y piensas que les quedan tan pocos momentos para compartir, ¡qué pena!, Marta es tan pequeña y necesita tanto a su madre… Se te parte el alma! Coges aliento, respiras hondo y sales de la habitación con la mejor de tus sonrisas y te diriges al control, frente al cuál encuentras a Luisa , la hija de Xisca que te abraza mientras te explica entre sollozos que han vuelto a ingresar (se fueron hace quince días de alta) y lo desbordados que se han sentido en casa estos últimos días.” Eso es el día a día de Paliativos. Y mientras observas y te impregnas de todo lo que sienten los demás, tú también sientes, es inevitable por Dios! Los profesionales somos igual de humanos que el que yace en la cama. Esa es la realidad.¿Y que hago yo con todo eso que siento? Pena, rabia, impotencia, enfado….Es sin duda lo más difícil. Gestionar bien las emociones para implicarte sin sobreimplicarte, para poder ayudar como profesional y no convertirte en amigo (no es el rol que toca desempeñar), para que todo el sufrimiento con el que convives cada día, no afecte a tu vida personal. Primero reconocer lo que estoy sintiendo y darme permiso para ello. Si estoy trabajando salgo unos segundos a una terraza que está frente al control , desde donde se divisa un paisaje de montaña y almendros que te invita a hacer una respiración abdominal de esas que te renueva por dentro y por fuera, si necesito llorar, lloro y/o lo comparto con un compañero /a y si no dispongo de esos segundos, bebo un vaso de agua y contengo y…sigo, a sabiendas de que es un tema pendiente que ahora queda pospuesto y que cuando pueda…, habré de retomar. Segundo, intento ver con un poco de distancia esa situación que me remueve tanto y reflexionar sobre ello y tercero, asumo que hay cosas que no están en mi mano y hablo con Dios y le pido que, él que puede, llegue hasta donde yo no llego y para mí  fortaleza y equilibrio para seguir realizando este trabajo que tanto me llena, pero desgasta a la vez.

  • ¿Dónde te vacías?

Mira, hace tiempo adquirí un hábito. Cuando cojo el coche de camino a casa, al salir del trabajo, repaso la jornada. A veces me voy riendo sola (muchas veces, hay momentos muy divertidos también), otras me cae alguna lágrima, otras me reprendo por no haber sabido estar a la altura de las circunstancias. Cuando quito la llave del contacto, frente a la puerta de casa, me digo: Belén, por hoy se acabó. Ahora toca disfrutar de otra parte de tu vida: tu familia, tu casa, tus amigos…. Como primera opción es bastante efectiva. Practico deporte tres días por semana siempre que puedo y para mí resulta un complemento buenísimo para liberar tensión (física y emocional). Cuando estoy saturada busco el contacto con la naturaleza, ver el mar me calma y me ayuda a aquietar mis emociones. Busco momentos de soledad y silencio. Podría decir que meditar me es útil y así es, pero si soy sincera, todavía no he conseguido la disciplina necesaria para ser constante.

 

  • ¿De qué te llenas?

Mi casa es mi refugio. Me aporta paz y armonía Mi hijo de 11 años -mi maestro- y mi marido me brindan muchos momentos de risas (el humor es fundamental) y un cariño incondicional. Mi familia… me siento muy querida. Mis amigos que para mí son importantísimos, los de siempre y los nuevos que pasan a formar parte de mi vida. Las excusiones por la montaña y la oración sencilla y abierta.

¿Qué has aprendido de las personas a quienes has cuidado?

Ufff, tantas cosas….. !

-Que somos muchísimo más fuertes y capaces de lo que creemos.

Que el ser humano tiene una capacidad de cambio y de adaptación brutales.

-Que el amor lo puede todo.

-Que la vivencia de la muerte desde la resignación es una, desde la aceptación es otra muy diferente.

-Que morirse es un hecho natural y su proceso puede ser una tragedia o una etapa llena de vida y plenamente enriquecedora para el que se va y para los que quedan. Depende de nuestra actitud.

  • Alguna experiencia que desees compartir con nosotros…

Hace un tiempo pasó por la Unidad una persona de 49 años afectada de una patología irreversible. Se trataba de alguien con una importante proyección de futuro a nivel profesional y personal y en cuyos planes a corto plazo no encajaba en absoluto la muerte. Fue informado a petición propia de su mal pronóstico y a los pocos días tuvimos una conversación en la que me decía:

Belén, me invade una tristeza inmensa, pero no es sólo por los que dejo -sus seres queridos-, ni tan siquiera por lo que ya no viviré. Me siento inmensamente triste por lo no vivido. Desde entonces vivo mucho más intensamente el aquí y ahora. Esa lección no la olvidaré jamás. Esta persona tuvo una muerte difícil. Durante las últimas semanas a pesar de no haber una descompensación física de ninguno de sus síntomas, tenía en su rostro una expresión de sufrimiento que impactaba. Él no aceptaba su situación ni su destino. Los días previos a su muerte le costaba respirar, nos dijo que ya no podía más, que estaba demasiado cansado y que necesitaba dormir. Nos dijo que le dolía el alma y así se reflejaba en su semblante. Pactamos con él y su familia una sedación con el fin de disminuir su nivel de conciencia y de que estuviera tranquilo. La sedación no resultó fácil, su lucha interna era evidente.  . Todo el equipo trabajamos intensamente e hicimos lo que supimos por mejorar su calidad de muerte, pero a pesar de ello dentro de mi cabeza retumbaba una y otra vez la misma frase: Belén, te faltan herramientas. Seguro que algo más podías haber hecho. A partir de ese momento se hizo en mí más grande la inquietud que ya tenía por aprender. Pero aprender ¿que? Tenía formación en habilidades de comunicación, en relación de ayuda, en gestión de emociones, en técnicas de relajación, en duelo……Decidí entrar en el mundo de las terapias naturales y descubrí que efectivamente había otras herramientas que no sustituyen, pero que sí se complementan perfectamente con todo lo anterior y que son de gran ayuda.

Desde hace un año y tras el beneplácito de la Dirección del hospital donde trabajo, al cual le estoy enormemente agradecida, aplico como un cuidado más la terapia floral del Dr. Bach y el tacto terapéutico en aquellos pacientes y familiares que así lo desean.

Aunque mi experiencia aún es muy poca y  no tengo todavía suficientes datos objetivos para evaluar sus efectos, sí puedo decir que la adherencia es muy alta, que mejora notablemente la relación terapéutica y que las personas manifiestan su gratitud por la contribución de éstas a su bienestar emocional.


  • ¿Qué más te gustaría compartir?

Hay un aspecto que no me gustaría pasar por alto. En Cuidados Paliativos existe una pieza clave que hace que todo el engranaje funcione: es el equipo, el equipo interdisciplinar.. El nuestro está formado por auxiliares de enfermería, celadores, enfermeras, fisioterapeutas, trabajadora social, psicóloga, médicos, capellán y voluntariado. Somos muchos y es necesario que los valores que se comparten sean los mismos y que cada uno de los miembros del equipo  tenga totalmente integrado el modelo de atención. Así como también es fundamental que el plan terapéutico esté consensuado para que cada uno desde su disciplina, desde su rol, pueda trabajar en pro de los objetivos comunes que hayan sido marcados .De lo contrario no funciona y todo esto que desde la teoría suena tan bien, queda muy vacío si no se lleva a la práctica.

Gracias por esta oportunidad que me brindas de poder hablar de corazón a corazón.

Un abrazo,

Belén

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De tots els Colors- Bringing Colour to NursingGracias a ti Belén por tu generosidad, por compartir con el corazón abierto tu pensar, tu sentir y tu hacer diario. 

Belén se ha brindado amablemente a responder a través del blog las reflexiones y los comentarios que os apetezca escribirle  con el fin de que el feed-back nos enriquezca a todos. Del mismo modo, para aquellas/os que deseéis contactar  personalmente, nos facilita su dirección de correo electrónico:  belenpgarcia@telefonica.net

Elena Lorente Guerrero