LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (VI)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad.

Capítulo seis

(…) “No tiene sentido ocuparse de los fracasos de la moderna ciencia médica, salvo dos excepciones; la destrucción es inútil si no levanta un edificio mejor, y como en medicina ya se han establecido las bases de un edificio más nuevo, concentrémonos en agregar una o dos piedras a ese templo. Tampoco sirve hoy una crítica adversa sobre el valor actual de la profesión; es el sistema lo que está profundamente equivocado, no los hombres, pues es un sistema donde el médico, tan sólo por razones económicas, no tiene tiempo para administrar un tratamiento tranquilo y pacífico, ni dispone del tiempo necesario para meditar y pensar cómo desarrollar la herencia de quienes dedican sus vidas a atender a los enfermos. (…)

Amanece sobre nosotros un nuevo y mejor arte de la curación. Hace cien años la homeopatía de Hahnemann fue el primer resplandor de la luz matutina después de una larga noche de tieneblas, y puede que desempeñe un gran papel en la medicina del futuro.

Además, la atención que se dedica actualmente a mejorar las condiciones de vida y establecer una dieta más pura y depurada es un avance hacia la prevención de la enfermerdad; y aquellos movimientos orientados a dar a conocer a la gente tanto la conexión entre los fracasos espirituales y la enfermedad como la curación que puede obtenerse por medio del perfeccionamiento de la mente, están abriendo el camino hacia la llegada de ese brillante amanecer cuya radiante luz hará desaparecer las oscuridades de la enfermedad.

Recordemos que la enfermedad es un enemigo común, y que cada uno de nosotros que conquiste un fragmento de ella está ayudándose no sólo a sí mismo sino también a toda la humanidad. Habrá que emplear una determinada, pero definitiva cantidad de energía antes de que su derrota sea completa; todos y cada uno de nosotros debemos esforzarnos para lograr este resultado, y aquellos que sean más grandes y fuertes tendrán no sólo que realizar su tarea, sino también ayudar a sus hermanos más débiles.

Como es natural, la primera forma de evitar que se extienda y aumente la enfermedad es dejar de cometer esas acciones que le dan más poder; la segunda, eliminar de nuestra naturaleza nuestros propios defectos. Una vez liberados, seremos libres para ayudar a los demás. Y no es tan difícil como pudiera parecer a primera vista; se espera que hagamos lo posible, y sabemos que esto es posible si cada uno de nosotros escucha los dictados de su alma. La vida no nos exige grandes sacrificios impensables: nos pide que efectuemos su recorrido con alegría en el corazón, y seamos una bendición para aquellos que nos rodean, de forma que si dejamos el mundo sólo una pizca mejor de lo que era antes de nuestra visita, hayamos cumplido nuestra misión.

(…) Las tareas de la vida, en todas sus ramas, desde la más baja hasta la más exaltada, deben ser realizadas, y el divino guía de nuestros destinos sabe en qué lugar colocarnos para realizarlas mejor; todo cuanto se espera que hagamos es cumplir bien y jubilosamente con ese cometido. Hay santos en las mesas de trabajo de la fábrica. (…) A nadie en esta tierra se le pide que haga más de lo que está a su alcance hacer, y si nos esforzamos por sacar lo mejor de nuestro interior, guiados siempre por el yo superior, se nos ofrecerá la posibilidad de lograr la salud y la felicidad.

Durante la mayor parte de los dos últimos milenios la civilización occidental ha pasado por una era de intenso materialismo, y se ha perdido en gran parte la conciencia de lado espiritual de nuetra naturaleza y la existencia, en una actitud mental que ha colocado a las posesiones mundanales, a las ambiciones, deseos y placeres por encima de las cosas reales de la vida. La verdadera razón de la existencia del ser humano en la tierra ha quedado ensombrecida por su ansiedad de obtener de su encarnación sólo bienes terrenales. (…)

La verdadera naturaleza de nuestro yo superior, el conocimiento de una vida previa y otra  posterior, aparte de la actual, ha significado muy poco, en lugar de ser la guía y el estímulo de cada una de nuestras acciones. Hemos tendido a rehuir las grandes cosas e intentado hacer la vida lo más cómoda posible, retirando lo suprafísico de nuestras mentes y dependiendo de los placeres terrenales para compensar nuestros esfuerzos. Así, la posición, el rango, la riqueza y las posesiones mundanales se han convertido en la meta de estos siglos; y como todas esas cosas son transitorias y sólo pueden obtenerse y conservarse a base de ansiedad y concentración sobre las cosas materiales, la verdadera paz interna y la felicidad de las generaciones pasadas han estado infinitamente por debajo de lo que corresponde al deber de la humanidad.

La verdadera paz de la mente y el alma está con nosotros cuando progresamos espiritualmente, y eso no puede obtenerse solamente con la acumulación de riquezas, por grandes que éstas sean.

Pero los tiempos están cambiando y hay muchas indicaciones de que la civilización ha comenzado a pasar de la era del puro materialismo al deseo de las realidades y verdades del universo.

El interés general y el rápido aumento que hoy se demuestra por el conocimiento de las verdades suprafísicas, el creciente número de quienes desean información sobre la existencia antes y después de la vida, el hallazgo de métodos para vencer la enfermedad por intermedio de la fe y técnicas espirituales, y la búsqueda de las antiguas enseñanzas y la sabiduría de Oriente, son signos de que la gente de hoy hay empezado a vislumbrar la realidad de las cosas.

Así, cuando llega el tema de la curación, se comprende que también éste tenga que ponerse a la altura de los tiempos y cambiar sus métodos apartándose del materialismo grosero y tendiendo hacia una ciencia fundada en las realidades de la verdad, y gobernada por las mismas leyes divinas que rigen nuestras naturalezas.

La curación pasará del dominio de los métodos físicos de tratamiento del cuerpo físico a la curación mental y espiritual que, al restablecer la armonía entre la mente y el alma, erradicará la auténtica causa de la enfermedad, y permitirá luego la utilización de medios físicos, si éstos fueran necesarios, para completar la curación del cuerpo.

Parece totalmente posible que, a menos que la profesión médica se dé cuenta de estos hechos y avance con el crecimiento espiritual del pueblo, el arte de la curación pasará a manos de las órdenes religiosas o a manos de los legítimos sanadores que existen en toda generación, pero que hasta ahora han vivido más o menos ignorados, impidiéndoseles seguir la llamada de su naturaleza ante la actitud de los ortodoxos.

Así pues, el médico del futuro tendrá dos finalidades principales en las que orientarse:

  • La primera será ayudar al paciente a alcanzar un conocimiento de sí mismo y señalarle los errores fundamentales que puede estar cometiendo, los defectos de su caracter que tenga que remediar, los defectos de su naturaleza que tenga que erradicar y sustituir por las virtudes correspondientes.

Semejante médico tendrá que haber estudiado profundamente las leyes que rigen a la humanidad y a la propia naturaleza humana, de forma que pueda reconocer en todos los que a el acuden, los elementos que causan el conflicto entre alma y personalidad. Tiene que poder aconsejar al paciente cómo restablecer la armonía requerida, qué acciones contra la unidad tiene que suspender y qué virtudes tiene que desarrollar necesariamente para limpiar sus defectos.

Cada caso requerirá un cuidadoso estudio, y sólo quienes hayan dedicado gran parte de su vida al conocimiento de la humanidad, y en cuyos corazones arda el deseo de ayudar, podrán emprender con éxito esta gloriosa y divina labor en pro de la humanidad: abrir los ojos al que padece e iluminarle sobre la razón de su existencia, inspirarle esperanza, consuelo y confianza que le permitan conquistar su enfermedad.

  • El segundo deber del médico será administrar los remedios que ayuden al cuerpo físico a recobrar fuerzas y permitan a la mente serenarse, ampliar su punto de vista y esforzarse en pos de la perfección, trayendo paz y armonía a toda la personalidad. Tales remedios se encuentran en la naturaleza, (…) algunos de éstos son conocidos y otros muchos son buscados actualmente por los médicos en diferentes partes del mundo, especialmente en nuestra madre la India, y no hay duda de que, cuando estas investigaciones se desarrollen más, recuperaremos gran parte de los conocimientos que se tenían hace dos mil años, y el sanador del futuro tendrá a su disposición los maravillosos remedios naturales, que fueron divinamente colocados para que el ser humano aliviara sus dolencias.

De este modo, la abolición de la enfermedad dependerá de que la humanidad descubra la verdad de las leyes inalterables de nuestro universo y de que se adapte con humildad y obediencia a estas leyes, trayendo así la paz entre su alma y su ser, y recobrando la verdadera alegría y felicidad de la vida.

Y la parte correspondiente al médico consistirá en ayudar al que sufre aconocer esa verdad, en indicarle los medios por los que podrá obtener la armonía, inspirarle con la fe en su divinidad que todo lo puede, y administrar remedios físicos que le ayuden a armonizar su personalidad y curar su cuerpo.”

***

Queridos Lectores:

Poco tengo que comentar de este capítulo de “Cúrese usted mismo”. Sigue  maravillándome la gran sensibilidad y clarividencia de Edward Bach…

El texto merece una lectura detenida para apreciar  los matices de algunos conceptos aparentemente simples… pero llenos de significado…

Los mejores deseos de salud y armonía para vuestras vidas,


<Det tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (IV)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad

Capítulo cuatro:

“De este modo vemos que no hay nada accidental en la enfermedad, ni en su tipo ni en la parte del cuerpo que es afectada; tal como otros resultados de la energía siguen la ley de causa y efecto. Algunas enfermedades pueden ser causadas por medios físicos directos, como aquéllas asociadas con ciertos venenos, accidentes y heridas, y grandes excesos; pero la enfermedad, en general, es debida a algunos errores básicos en nuestra constitución, como en los ejemplos ya citados.

Y así, una curación final y completa exige, no sólo el empleo de medios físicos, eligiendo siempre los mejores métodos que se conozcan en el arte de la curación, sino también el esfuerzo de eliminar cualquier defecto de nuestra naturaleza; porque en definitiva la curación viene del interior, del alma en sí, que con su benevolencia irradia armonía a través de la personalidad, cuando se le permite hacerlo.

Dado que hay una raíz principal en toda enfermedad, a saber egoísmo, también hay un método seguro y principal de aliviar todo sufrimiento: la conversión del egoísmo en dedicación a los demás. Con sólo desarrollar suficientemente la cualidad de olvidarnos de nosotros mismos en el amor y cuidado de los que nos rodean, disfrutando de la gloriosa aventura de adquirir conocimiento y ayudar a los demás, nuestros males y dolencias personales pronto llegará a su fin. Es la gran aspiración final: la pérdida de nuestros propios intereses en servicio  de la humanidad. No importa en qué estación de la vida nos haya colocado  nuestra divinidad. Ya tengamos un negocio o una profesión, ricos o pobres, monarcas o mendigos, a todos nos es posible llevar a cabo la tarea  en nuestras respectivas vocaciones y,  no obstante, llegar a ser verdaderas bendiciones para aquellos que nos rodean, comunicándoles el divino amor fraternal.

Pero la gran mayoría de nosotros tenemos mucho camino por recorrer antes de alcanzar este estado de perfección, aunque sorprende cuán rápidamente puede avanzar cualquier individuo si se esfuerza seriamente, probando así que no se confía de su pobre personalidad, sino que tiene fe implícita, que por el ejemplo y las enseñanzas de los grandes maestros del mundo es capaz de unirse con su propia alma, con la divinidad interior, y así todas las cosas son posibles. En muchos de nosotros hay uno o más defectos adversos que impiden particularmente nuestro avance, y es ese defecto, o defectos, los que debemos especialmente descubrir en nosotros, y mientras, trabajamos por desarrollar y extender el lado amoroso de nuestra naturaleza hacia el mundo, esforzándonos al mismo tiempo por borrar cualquier defecto en particular, llenando nuestra propia naturaleza con la virtud opuesta.

Al principio esto puede resultar un poco difícil, pero sólo al principio, pues es sorprendente lo rápido que crece una virtud auténticamente buscada, junto con el conocimiento de que con la ayuda de la divinidad interior, si perseveramos, el fracaso es imposible.

En el desarrollo del amor universal interior debemos aprender a darnos cuenta cada vez más que cada ser humano es hijo del Creador, que tiene en su interior la chispa divina,y que un día, y a su debido tiempo, alcanzará la perfección que todos anhelamos.

Por otra parte, la cuestión de la verdad o el error, del bien y el mal, es puramente relativa. Lo que está bien en la evolución natural del aborigen, estaría mal para el ser más ilustrado de nuestra civilización, y lo que para nosotros puede ser incluso un virtud, puede estar fuera de lugar, y ser incluso malo, en quien ha alcanzado la estapa del discipulado. Lo que nosotros denominamos erróneo o malo es en realidad bueno en otro lugar,  y por tanto algo puramente relativo. Recordemos también que el mismo patrón de idealismo es también relativo.

Por ello  hemos de tener compasión y caridad por los demás porque nos queda por recorrer aún un largo camino para alcanzar el nivel de nuestros hermanos mayores cuya luz brilla a través del mundo en todas las épocas. (…) Cuán infinitamente más deberíamos reconocer nuestra propia fragilidad, humildemente, ante el gran Arquitecto del universo!

Si la crueldad o el odio cierran paso a nuestro progreso, recordemos que el amor es el fundamento de la creación, que en cada alma viviente hay algo bueno,  y que en los mejores de nosotros hay algo malo. Buscando lo bueno en los demás,  incluso en quienes primero nos ofendieron, aprenderemos a desarrrollar, aunque sólo sea un poco de compasión, y la esperanza de que puedan vislumbrar mejor camino; luego aparecerá el deseo de ayudarles a elevarse. La conquista final de todos se hará por medio del amor y la bondad, y cuando hayamos desarrollado suficientemente estas dos cualidades nada será capaz de asaltarnos, ya que estaremos llenos de compasión y no ofreceremos resistencia; pues, una vez más, por la misma ley de causa y efecto, la resistencia es la que nos perjudica.

Nuestro objetivo en la vida es seguir los dictados de nuestro yo superior sin dejarnos desviar por la influencia de los otros y esto sólo puede conseguirse siguiendo amablemente nuestra propia senda, pero al mismo tiempo sin interferir con la personalidad de otro o causar el menor perjuicio por cualquier método de odio o crueldad.

Debemos esforzarnos en aprender el amor por los demás, comenzando quizá con un individuo o incluso un animal, y dejar que este amor se desarrolle y extienda cada vez más, hasta que sus defectos opuestos desaparezcan automáticamente. El amor engendra amor, así como el odio engendra odio.

– La cura del egoísmo se efectúa dirigiendo a los demás el cuidado y la atención que dedicamos a nosotros mismos, aumentando así su bienestar hasta olvidarnos de nosotros mismos en el empeño. (…) no hay forma más segura de curar el egoísmo y los subsiguientes desórdenes que ese método.

– La inestabilidad puede ser erradicada desarrollando la autodeterminación, tomando decisiones y actuando con decisión en lugar de vacilar y dudar. Aunque en principio cometamos errores,  es mejor actuar que dejar perder las oportunidades por falta de decisión. La determinación no tardará en desarrollarse, el miedo a zambullirse en la vida desaparecerá, y las experiencias guiarán nuestra mente a efectuar juicios mejores.

– Para erradicar la ignorancia no debemos temer las experiencias, sino actuar con la mente despierta y los ojos y los oídos bien abiertos para captar toda partícula de conocimiento que se pueda obtener. Al mismo tiempo, debemos mantenernos flexibles de pensamiento para evitar que las ideas preconcebidas y los prejuicios formados nos priven de la oportunidad de obtener un conocimiento más amplio y más fresco. Debemos estar siempre dispuestos a expandir la mente y rechazar cualquier idea, por firmemente arraigada que esté, si una amplia experiencia nos muestra una verdad mejor.

– Al igual que el orgullo, la codicia es un gran obstáculo al progreso, y éstos deben ser eliminados sin contemplaciones. Los resultados de la codicia son bastante graves, porque conducen a interferir en el desarrollo anímico de nuestros semejantes. Debemos darnos cuenta de que cada ser está aquí para desarrollar su propia evolución de acuerdo a los dictados de su  alma, y sólo de su alma, y de que ninguno de nosotros debe hacer nada, salvo alentar a nuestro hermano en ese desarrollo. Debemos ayudarle a tener esperanza y, si está a nuestro alcance, aumentar su conocimiento y sus oportunidades de progreso en este mundo.

Así también nos gustaría que los otros nos ayudaran a ascender por el dificultuso y empinado sendero de montaña que es la vida,  así del mismo modo debemos estar siempre listos para tender una mano solidaria y brindar la experiencia de nuestros amplios conocimientos a un hermano más débil o más joven. Deberá ser una actitud similar a la del padre con el hijo, al maestro con el hombre, o del camarada al camarada, dando cuidados, amor y protección en la medida que se necesiten y sean beneficiosos, sin interferir nunca con la evolución natural de la personalidad, que sólo debe ser dictada por el alma.

Muchos de nosotros cuando éramos niños y en las primeras etapas de la vida, estábamos mucho más cerca de nuestra alma de lo que estamos años después, y tenemos entonces ideas más claras de nuestra función en la vida, de los esfuerzos que se esperan que hagamos y del carácter que debemos desarrollar. La razón para esto es que el materialismo y las circunstancias de nuestra época, y las personalidades con las que nos asociemos, nos alejan de la voz de nuestro ser superior y nos atan firmemente a los lugares comunes con su falta de ideales, todo lo cuál es evidente en esta civilización. Dejemos que los padres, el maestro, y los camaradas se afanen siempre por alentar el crecimiento del ser superior en aquellos sobre los cuales recaen el maravilloso privilegio y la oportunidad de ejercer su influencia, pero exijámosles que dejen en libertad a los demás, igual que ellos esperan recibir también esa libertad.

Así, de forma similar, busquemos los defectos de nuestra propia constitución y eliminémoslos desarrollando la virtud opuesta, suprimiendo así de nuestra naturaleza la causa del conflicto entre el alma y la personalidad, que es la primera causa básica  de la enfermedad. Esta acción, por si misma, si el paciente tiene confianza y fortaleza, brindará alivio, salud y alegría.

Tenemos que aprender a desarrollar nuestra individualidad de acuerdo a los dictados de nuestra alma sin temer a ningún ser humano y sin que nadie interfiera o nos disuada de desarrollar nuestra evolución, ni del cumplimiento de nuestras obligaciones y de suministrar ayuda a nuestros semejantes. Cuanto más avancemos, más grandes serán las bendiciones para todos aquellos que nos rodeen.

Tenemos que cuidarnos especialmente en nuestra ayuda a los demás, quienes quiera que éstos sean, de esar seguros de que el deseo de ayudarles procede de los dictados de nuestro ser interior y no de un falso sentido del deber impuesto por sugestión o por la influencia de una personalidad dominante.

Una de las tragedias que resultan de los convencionalismos modernos es de este tipo, y es imposible calcular las miles de vidas obstruidas, las muchas oportunidades  perdidas, la penas y el sufrimiento causados (…).  Pensemos en tantos hombres y mujeres a los que se ha impedido quizá hacer una gran obra en pro de la humanidad porque su personalidad fue atrapada por la influencia de un individuo del que no tuvieron valor de desapegarse; los niños que, desde edad muy temprana, sienten la llamada de una vocación y, sin embargo, por dificultades de las circunstancias, disuasión  de otros y debilidad de propósitos, se adentran en otra rama de la vida, en la que ni se sienten felices ni capaces de desarrollar su evolución como de otro modo podían haber hecho. Son sólo los dictados de nuestra cociencia los que pueden decirnos dónde está nuestro deber, con quién o con quiénes hemos de  servir; pero, en cualquier caso, hemos de obedecer sus mandatos hasta el máximo de nuestras capacidades.

Por último, no tengamos miedo de zambullirnos en la vida; estamos aquí para obtener experiencia y conocimiento, y poco aprenderemos si no enfrentamos las realidades y ponemos nuestro empeño. Esta experiencia puede obtenerse a la vuelta de cada esquina, y las verdades de la naturaleza y la humanidad pueden alcanzar la misma efectividad, o más quizá, en una casa de campo que entre el ruido y las prisas de una ciudad.”

* * *

Queridos Lectores:

Actualmente podemos encontrar flores de Bach fácilmente y en diferentes presentaciones. El hecho de que esté al alcance de todos de manera tan sencilla y accesible  favorece que  lleguen a todo el mundo, lo cual es muy positivo. Del mismo modo, es fácil caer en el error de banalizar unos remedios tan útiles y facilitadores de crecimiento interior,  y de salud.

Deseo que este acercamiento al pensamiento de Edward Bach amplie el horizonte de conocimiento más allá de los frascos y las flores…, y os acerque a la gran riqueza interior que podemos llegar a alcanzar.

Los tan mencionados ” aquí y ahora”, y el “conócete a ti mismo”, tienen sentido cuando están en relación con los demás, cuando nos ayudan a poner conciencia de nuestra libertad para decidir y por tanto, de nuestra huella y responsabilidad en el mundo, nuestro mundo más cercano, cotidiano e inmediato…


<Det tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (III)

 Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad


Capítulo tres:

“Lo que conocemos como enfermedad es la etapa terminal de un desorden mucho más profundo, y para asegurarse de un éxito completo en el tratamiento, es evidente que tratando sólo el resultado final éste no será completamente efectivo hasta que la causa básica sea eliminada. Hay un error primario que puede cometer el hombre, y es actuar contra la unidad; esto se origina en el egoísmo. Por eso también podemos decir que no hay más que una aflicción primaria: el malestar o la enfermedad.

Y como una acción contra la unidad puede ser dividida en varios tipos, también puede la enfermedad -el resultado de estas acciones- ser separada en varios grupos principales que corresponden a sus causas. La naturaleza misma de la enfermedad será una guía útil para asistir al descubrimiento del tipo de acción que debe emprenderse contra la divina ley del amor y la unidad.

Si tenemos en  nuestra naturaleza suficiente amor para todas las cosas, sólo podemos no hacer el mal; porque ese amor detendrá nuestra mano en cualquier acción, nuestra mente ante algún pensamiento que pueda herir a los demás. Pero aún no hemos alcanzado ese estado de perfección; si lo hubiéramos hecho, nuestra existencia aquí no tendría sentido. Pero todos nosotros buscamos ese estado y avanzamos hacia él, y aquellos de nosotros que sufren en la mente o el cuerpo están, por estos mismos sufrimientos, siendo conducidos hacia ese estado ideal; y con sólo aprender esta lección, no sólo aceleraríamos nuestro paso hacia esa meta, sino que también nos libraremos de la enfermedad y la angustia.

En cuanto entendemos la lección y el error es eliminado, ya no hay necesidad de la corrección, porque debemos recordar que ese sufrimiento en sí mismo es beneficioso, hasta el punto que nos informa cuando hemos tomado el camino equivocado y acelera nuestra evolución hacia su gloriosa perfección.

Las primeras enfermedades reales del hombre son defectos tales como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia; y cada uno de éstos, si los consideramos por separado, se verá que son adversos a la unidad. Tales defectos, ya que éstos son la enfermedad real (utilizando la palabra en su sentido moderno), y es la continuidad y la persistencia en esos defectos después de que hayamos alcanzado este estado de desarrollo en la que nos damos cuenta de que son inadecuados, lo que precipita en el cuerpo los resultados perjudiciales que conocemos como enfermedad.

El orgullo se debe, primeramente, a la carencia de reconocimiento de la pequeñez de la personalidad y a su total dependencia del alma, y en no advertir que todos los éxitos que pueda tener no son sino bendiciones otorgadas por la divinidad interior; en segundo lugar, la pérdida de sentido de la proporción, de la insignificancia de uno frente al esquema de la creación. Como el orgulloso rehúsa invariablemente a inclinarse con humildad y resignación ante la voluntad del gran Creador, comete acciones contrarias a esa voluntad.

La crueldad es la negación de la unidad del todo y una equivocación en comprender que cualquier acción adversa a otra es una oposición al todo, y por tanto una acción contra la unidad. Ningún hombre pondría en práctica sus efectos injuriosos contra sus seres cercanos o queridos, y por la ley de la unidad tenemos que crecer hasta que podamos comprender que todos, como parte de una totalidad, han de sernos queridos y cercanos, hasta que incluso quienes nos persiguen hagan surgir en nosotros sentimientos de amor y compasión.

El odio es lo contrario del amor, el reverso de la ley de la creación. Es contrario al esquema divino en su totalidad y una negación del Creador, pues sólo conduce a desarrollar acciones y pensamientos adversos a la unidad y opuestos a los dictados del amor.

 El egoísmo es también la negación de la unidad y de las obligaciones que debemos a nuestros hermanos los  hombres, anteponiendo sus intereses al bien de la humanidad y al cuidado y protección de quienes nos son más cercanos.

La ignorancia es el fracaso del aprendizaje, rehusar a ver la verdad cuando se nos ofrece la oportunidad, y conduce a muchos actos erróneos, como sólo pueden existir en la oscuridad y no son posibles cuando la luz de la verdad y el conocimiento nos rodea.

La inestabilidad, la indecisión y la debilidad aparecen cuando la personalidad rehúsa a dejarse regir por el ser superior, y nos lleva a traicionar a los demás por culpa de nuestra debilidad. Estas condiciones no serían posibles si tueviéramos en nosotros el conocimiento de la divinidad inconquistable e invencible que es nuestra realidad última.

La codicia lleva al deseo del poder. Es una negación de la libertad y la individualidad de cada alma. En lugar de reconocer que cada uno de nosotros está aquí para desarrollarse libremente en su propia línea, de acuerdo sólo a los dictados de su alma, para incrementar su individualidad, y para trabajar libremente y sin trabas, la personalidad codiciosa desea dictar, moldear y mandar, usurpando los poderes del Creador.

Estos son los ejemplos de la enfermedad real, el origen y las bases de todos nuestros sufrimientos y angustias. Cada uno de estos defectos, si persiste en ellos, contrariando la voz del yo superior, producirá un conflicto que necesariamente se reflejará en el cuerpo físico, produciendo sus propios y específicos tipos de enfermedad.

Ahora podemos ver cómo cualquier tipo de enfermedad que podamos sufrir nos llevará a descubrir el defecto que yace bajo nuestra aflicción

– Por ejemplo, el orgullo, que es arrogancia y rigidez de mente, dará lugar a esas enfermedades que producen la rigidez y el endurecimiento del cuerpo.  

– El dolor es el resultado de la crueldad, ya que el paciente aprende por medio de su sufrimiento personal a no infligirlo en los demás, desde un punto de vista físico y mental.

Las penalidades del odio son la soledad, las cóleras violentas e incontrolables, los tormentos nerviosos y las condiciones de la histeria.

Las enfermedades de la introspección -neurosis, y condiciones similares-, que privan a nuestra vida de tantas alegrías, están provocadas por un excesivo egoísmo.

La ignorancia y la falta de sabiduría traen sus dificultades propias a la vida cotidiana, y además, si se produce una persistencia a negarse a ver la verdad cuando se nos brinda la oportunidad, la consecuencia es la miopía y el desgaste de la vista y el oído.  

La inestabilidad de la mente conduce al cuerpo a la misma cualidad, con todos los distintos desórdenes que afectan al movimiento y la coordinación.

– El resultado de la codicia y el dominio de los demás son esas enfermedades que harán de quien las padece un esclavo de su propio cuerpo, con deseos y ambiciones frenados por la enfermedad.

Por otra parte, la propia parte del cuerpo afectada no es acciental, sino que concuerda con la ley de causa y efecto, y una vez más será una guía que nos ayudará:

Por ejemplo, el corazón, la fuente de la vida y por tanto de amor, se ve atacado cuando especialmente el lado amoroso de la naturaleza frente a la humanidad no se ha desarrollado o se ha utilizado erróneamente; una mano afectada denota una acción fallida o errónea; si está afectado el cerebro, que es el centro de control, esto indica falta de control personal. En cuanto se establece la ley, todo se acomoda a ésta.

Todos estamos dispuestos a admitir los muchos resultados que siguen a un estallido de violencia, al shock producido por una súbita mala noticia. Si asuntos tan triviales pueden afectar así al cuerpo, cuánto más graves y profundamente arraigados más prolongado será el conflicto entre el alma y el cuerpo,

¿cómo asombrarnos cuando el resultado produce padecimientos tan graves como las enfermedades que hoy nos afligen?


Sin embargo, no hay motivos para deprimirse. La prevención y cura de la enfermedad surge del descubrimiento de nuestros fallos interiores, y erradicando este defecto con el recto desarrollo de la virtud que tendrá que destruir; no combatiendo el mal, sino aportando un flujo tal de la virtud opuesta que quedará barrida de nuestras naturalezas.”


* * *


Queridos Lectores:

Dentro de las causas multifactoriales de la enfermedad, las emociones suelen estar relegadas a un segundo plano o incluso ni siquiera llegan a contemplarse como un factor determinante y/o detonante de la enfermedad o desequilibrio físico.

La psiconeuroendocrinoinmunología  es la ciencia que estudia la interconexión y la comunicación del sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmunológico. Cada emoción  tiene su propia  bioquímica, y la toxicidad de algunas emociones como el miedo, la rabia, la tristeza pueden favorecer el desequilibrio y finalmente, la enfermedad.

Del mismo modo, prestar atención a la simbología y al sentido de la enfermedad es imprescindible para avanzar en el proceso de curación. Lejos de vivirlo como un castigo o como una realidad limitante, comprender el “por qué” y el “para qué” de la enfermedad aporta luz, conocimiento y por tanto libertad.

Bach nos invita a prestar atención, a tomar conciencia de  la responsabilidad personal hacia nosotros mismos y hacia los demás.

Nos invita también a desarrollar las cualidades opuestas  a las manifestaciones del egoísmo para favorecer el bienestar, el equilibrio interior y poner en marcha los mecanismos propios de autocuración.

Deseo subrayar especialmente el último párrafo del capítulo ya que conecta con un enfoque de  la enfermedad  no basado en “luchar y combatir” sino en aportar las ayudas necesarias para que el organismo ponga en marcha mecanismos de depuración, desintoxicación y regeneración.  Cooperar vs combatir…

Un abrazo y los mejores deseos de Salud para vosotros,


<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


Os recomiendo: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20101229/54095622430/las-plantas-tienen-neuronas-son-seres-inteligentes.html



LA CURACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE EDWARD BACH. (II)

Obras completas del Doctor Edward Bach.


CÚRESE USTED MISMO

(Publicado por C.W.Daniel Co., 1931)

Una explicación de la causa real y de la curación de la enfermedad

 

Capítulo dos:

Para conocer la naturaleza de la enfermedad hay que conocer ciertas verdades fundamentales.

La primera de ellas es que el hombre tiene un alma que es su ser real; un ser divino y todopoderoso, del cual el cuerpo, aunque templo terrenal del alma, no es sino un minúsculo reflejo: que nuestra alma, nuestro divino ser que reside en y alrededor de nosotros, fundamentó nuestras vidas tal como deseaba que se ordenasen, y siempre y cuando lo permitamos, incluso nos guía, protege y anima, vigilante y benéfico nos conduce siempre en la mejor dirección, pues él, nuestro yo superior, es una chispa del Todopoderoso, y por tanto invencible e inmortal.


El segundo principio es que nosotros, tal y como nos conocemos en este mundo, somos personalidades colocadas aquí con el propósito de obtener todo el conomimiento y la experiencia que pueda obtenerse a través de la existencia terrenal, para desarrollar las virtudes de que carecemos y borrar todo lo erróneo de nuestro interior, avanzando así hacia la perfección de nuestra naturaleza. El alma sabe qué ambiente y qué circunstancias son las mejores para realizar esto, y por tanto nos ha colocado en esa rama de la vida más adecuada a ese propósito.

 

Tercero, debemos advertir que el corto pasaje por esta vida, que conocemos como vida, pero que es un momento en el curso de nuestra evolución, como un día escolar es a una vida, y aunque podemos hoy ver y comprender ese día, nuestra intuición nos dice que ese nacimiento estaba infinitamente lejos de nuestro principio y nuestra muerte infinitamente lejos de nuestro final. Nuestras almas, lo que en realidad somos, son inmortales, y los cuerpos de los que somos conscientes son temporales, algo así como caballos que cabalgamos en una jornada, o como instrumentos que utilizamos para hacer un trabajo determinado.

 

Luego viene todavía un cuarto principio, que en cuanto nuestra alma y personalidad estén en armonía, todo será paz y alegría, felicidad y salud. El conflicto surge cuando nuestras personalidades se apartan del sendero trazado por el alma, o bien por nuestros deseos mundanales o la persuasión de alguien. El conflicto es la raíz de la enfermedad y la infelicidad. No importa cuál es nuestro trabajo en el mundo -limpiabotas o monarca, terrateniente o campesino, rico o pobre-, todo irá bien mientras lo realicemos de acuerdo a los dictados de nuestra alma; y podemos además descansar en la seguridad de que cualquiera que sea la estación de la vida en la que estemos colocados, principesca o inferior, ésta contiene las lecciones y experiencias necesarias para ese momento de nuestra evolución, y nos proporciona las mejores ventajas para el desarrollo de nosotros mismos.

 

El siguiente gran principio es la comprensión de la unidad de todas las cosas: el Creador de todas las cosas es el Amor, y todo aquello de lo que tenemos conciencia es en su infinito número de formas una manifestación de ese Amor, ya sea un planeta o un guijarro, una estrella o una gota de rocío, un hombre o o la forma de vida más inferior. Es posible obtener un destello de esta concepción visualizando a nuestro Creador como un gran sol deslumbrante lleno de benevolencia y amor, de cuyo centro irradian un infinito número de rayos en toda dirección, y que nosotros y todos los que somos conscientes, somos partículas al final de estos rayos, enviadas para obtener experiencia y conocimiento, pero que ulteriormente retornarán al gran centro. Y aunque cada rayo nos pueda parecer separado y distinto, es en realidad parte del gran sol central. La separación es imposible, pues tan pronto como un rayo de luz se escinde de su fuente deja de existir. Así podemos comprender un poco de la imposibilidad de separación, ya que aunque cada rayo puede tener su individualidad, es no obstante parte del gran poder creativo central. Así, cualquier acción contra nosotros mismos o contra otro afecta a la totalidad, pues al causar una imperfección en una parte, ésta se refleja en el todo, y cada partícula deberá ulteriormente hacerse perfecta.

 

Así pues, vemos aquí dos grandes errores fundamentales posibles: la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad, y la crueldad o el error de los otros, pues éste es un pecado contra la unidad. Cualquiera de estas dos cosas producen un conflicto que conduce a la enfermedad. El comprender dónde estamos cometiendo el error – que con frecuencia no sabemos ver – y una decidida voluntad de corregir la falta nos conducirá, no sólo a una vida de paz y alegría, sino también a la salud.

 

La enfermedad es en sí misma benéfica, y tiene por objeto devolver la personalidad a la voluntad divina del alma, y así vemos que se puede prevenir y evitar, ya que si podemos advertir por nosotros mismos los errores que cometemos, y corregirlos por medios espirituales y mentales, no habría necesidad de las dolorosas lecciones del sufrimiento. El divino poder nos brinda todas las oportunidades de enmendar nuestras sendas antes de que, como último recurso, se apliquen el dolor y el sufrimiento. Puede que no sean los errores de esta vida, de este día escolar, los que estamos combatiendo; y aunque en nuestras mentes físicas no tengamos conciencia de la razón de nuestro sufrimiento, que nos puede parecer cruel y sin razón, sin embargo nuestras almas – que somos nosotros – conocen todo el propósito y nos guiarán hacia lo que sea mejor para nosotros. Sin embargo, la comprensión y corrección de nuestros errores acortará nuestra enfermedad y nos devolverá hacia la salud.

El conocimiento del propósito de nuestra alma y la aceptación de ese conocimiento significa el alivio de nuestras penas  y dolencias terrenales, y nos deja en libertad para desarrollar nuestra evolución en la alegría y en la felicidad.

 

Hay dos grandes errores: primero, dejar de  honrar y obedecer los dictados de nuestra alma y, segundo, actuar contra la unidad.

Respecto al primero, hay que dejar de juzgar a los demás, pues lo que es bueno para uno es malo para otro. El comerciante que trabaja para montar un gran negocio no sólo hace para beneficio suyo sino de todos aquellos a los que emplea, obteniendo así conocimiento de la eficiencia, control y desarrollo de las virtudes asociadas con cada uno, necesariamente tendrá que utilizar cualidades y virtudes diferentes de las de una enfermera, que sacrifica su vida en el cuidado del enfermo y, sin embargo ambos, obedeciendo los dictados de sus almas, aprenden adecuadamente las cualidades necesarias para su evolución. Lo que importa es obedecer los dictados de nuestra alma, de nuestro ser superior, que conocemos a través de la conciencia, el instinto y la intuición.

 

Así pues, vemos que, por sus mismos principios y en su misma esencia, la enfermedad puede ser prevenida y curada, y es labor de los sanadores espirituales y los médicos dar, además de los remedios materiales, el conocimiento de los sufrimientos provocados por los errores de sus vidas, decir a sus enfermos cómo pueden erradicarse esos errores, conduciendo así al enfermo de retorno a la salud y la alegría.”

 

Queridos Lectores:

Gracias por leer con atención el segundo capítulo de “Cúrese a usted mismo”.  Es un texto que me acompaña, que leo con frecuencia y cada vez invariablemente, me emociona y despierta el mismo sentimiento de certeza y conexión.

Mucho de lo que Bach plantea no es nuevo; no lo es actualmente y no lo es para las personas que nos sentimos afines a esta línea de pensamiento y  conocimiento. Pero no olvidemos que lo que resulta obvio para muchos de nosotros, suena extraño e imposible para otros…

Los planteamientos que propone:  <el Amor, el respeto a la Unidad y el Autoconocimiento son imprescindibles para Sanar> son un idioma desconocido para algunas personas y puede despertar diferentes sentimientos y respuestas: curiosidad e interés, negación, resistencia o indiferencia, …

Es necesario respetar todas las opiniones y posicionamientos, mostrarnos convencidos en lugar de intentar convencer…, aportar evidencias y respetar la libertad de elección del otro. En cada uno de nosotros resuenan los códigos afines a nuestro momento  y circunstancia vital. Respetar, acompañar y Amar por encima de las diferencias,  ayuda a hacer visibles las similitudes,  a convivir con respeto y armonía.

En breve, contaremos con el testimonio de Vicent Guillem, Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia. Vicent trabaja actualmente en el Servicio de Hematología y Oncología del Hospital Clínico Universitario de Valencia como investigador en la determinación de la predisposición genética al cáncer y en su tiempo libre se dedica a la práctica del reiki con fines terapéuticos, de forma gratuita y totalmente desinteresada. Es autor también del libro “Las leyes Espirituales”.

En su entrevista  nos hablará de la conexión entre emociones y enfermedad, sobre el Amor y la importancia de trascender el egoismo para poder avanzar como seres humanos, como seres espirituales, para vivir con Felicidad y Salud.

Muchas gracias por vuestra atención, y hasta pronto!

Los mejores deseos de Salud para vosotros,

<De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Os recomiendo: http://www.lavanguardia.es/lacontra/20101229/54095622430/las-plantas-tienen-neuronas-son-seres-inteligentes.html

 

Entrevista a MONTSERRAT BAYEGO, Enfermera comprometida con la Vida, con la Esencia del Ser Humano: “Sería un gran logro que las Terapias Naturales y/o Complementarias llegaran a ser apreciadas y respetadas por todos los profesionales de la salud.”

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.

Montserrat Bayego i Salvador es Enfermera, Matrona, Especialista en Enfermería Pediátrica, Fisioterapeuta, Licenciada en Antropología social y cultural, Bach Practitioner y Experta en Terapias Naturales y Complementarias.

Docente colaboradora en diversas instituciones, entre ellas el Col.legi Oficial d’Infermeria de Barcelona (COIB), impartiendo formación para Enfermeras sobre Terapia Floral de Bach, Masaje Infantil, Tacto Terapéutico y Reflexoterapia Podal. Participa también en proyectos de educación para la comunidad centrados en el ámbito familiar.

Fue docente de  Terapia Floral de Bach en el Postgrado de Enfermería y Terapias Naturales de la recientemente desaparecida E.U.I. Santa Madrona de Barcelona.

Autora de contenidos en la web del COIB “La Infermera Virtual.

Desde 1991 ejerce la Enfermería de forma autónoma en el espacio compartido CENTRE D’ASSESSORAMENT desde la perspectiva de las Terapias Naturales y/o Complementarias.

MONTSERRAT BAYEGO I SALVADOR:

“LA ESPERANZA es llegar a ver como van de la mano la Enfermería y la Medicina convencional con las Terapias Naturales y Complementarias dentro de la estructura sanitaria. Que puedan llegar a todos/as y que sea una opción libre.”

“FELICIDAD ES: sentir que se está donde se debe estar, haciendo lo conveniente, compartiendo la vida con personas queridas, que nada sobra ni falta y con motivación para seguir creando y disfrutando de todo ello. ¿Sería esto un patrón vibratorio favorable? Si lo fuera, sería felicidad y seguramente, salud.”

 


¿CUÁL HA SIDO TU TRAYECTORIA PROFESIONAL?

Todo empezó estudiando enfermería. Estaba entre biología o medicina. Y después de pasar la selectividad para la segunda, en el último momento, decidí Enfermería. Fue una “no casualidad especial”. Una compañera de estudios previos me habló de la Enfermería, concretamente de Santa Madrona y, en aquel momento, ya a punto de matricularme, tomé una alternativa. Ahora no la cambiaría, pero no sé si entonces fue reflexionada o no, fue como un impulso. Hubo momentos de crisis en la carrera pero con la claridad de estar donde tenía que estar y con la idea que era para después poder ser matrona. Las criaturas son lo más perfecto y su nacimiento lo más extraordinario. Después sentí que, para poder ejercer mejor, los conocimientos de Fisioterapia me ayudarían y completarían como profesional, así como  también la especialidad de Pediatría.

Aunque todos estos estudios fueran desde el academicismo más convencional, mi experiencia más intima y personal siempre había estado acompañada del mundo natural, ya desde una vivencia en el ámbito familiar. Cuando entré al mundo laboral ponía  en práctica todo lo que había aprendido, pero no podía evitar estar constantemente intentando encontrar otros remedios y otra forma de cuidar a las personas. Los estudios de Enfermería, en aquellos años finales de los 70s., no me podían aportar  la visión que  necesitaba. Fue cuando tuve que buscar en la Naturopatía, era lo más parecido.

Tengo que agradecer a una persona, Esther Menoyo, la misma compañera que en su día me hablo de la Enfermería. Apareció otra vez en mi vida y me mostró un nuevo camino a recorrer: la reflexoterapia podal; también por una “no casualidad” y también en el “momento especial”. Acababa de nacer mi segundo hijo y se avecinaban grandes cambios para mí hacia una orientación definitiva. Procuré formarme en todas las terapias que me fue posible quedando sobretodo fuertemente impresionada por la terapia floral del Dr. Bach, a la cual le debo mucho personal y profesionalmente. Y, finalmente, para entender todavía más al ser humano, volví a la universidad para estudiar Antropología social y cultural. Y, nunca se sabe, quizás …

Si te parece bien, primero explicaré el paso por el sistema sanitario oficial. Hacia el 1982, más o menos, conseguí una plaza en propiedad de asistencia primaria en la seguridad social. Una plaza muy cómoda, cerca de casa, ideal. Pero donde no podía tener iniciativas ni trabajar en coherencia con mis ideas de salud/enfermedad/persona. Hacia el 1985, quizás tomando como excusa el nacimiento del segundo hijo y para poder ocuparme mejor de los dos tomé excedencia. Así también podría aprovechar para estudiar todo lo relacionado con las terapias complementarias mencionado anteriormente.

Hacía poco tiempo había empezado a colaborar como comadrona en las sesiones de preparación maternal en una clínica, donde conocí a la que seria la compañera de proyecto del Centre d’Assessorament.

Antes de trabajar en el ambulatorio, y desde que acabé Enfermería el 1977, había estado haciendo muy variadas suplencias en muchos centros hospitalarios sobretodo como matrona. Y antes de abrir el centro también estuve en la consulta de medicina biológica a la que debo y tengo que agradecer experiencia, sobretodo en reflexoterapia podal; un nombre muy muy querido: Dra. Montserrat Noguera.

Llegó el momento oportuno y después de trabajar las ideas sobre el papel durante más de un año con Neus Calleja, mi compañera, “nació” el Centre d’Assessorament que está a punto de cumplir 20 años. Ella es psicóloga, acababa de tener a su primera hija y no sé bien como fue, nos encontramos hablando de todo lo que se podría llegar a hacer con los/as pequeños/as, y preguntándonos porqué no se estaba haciendo.

Las dos estábamos “buscando” nuestro camino. Fue así como decidimos caminar juntas ofreciendo a la población aquello que encontrábamos en falta: estimulación infantil y asesoramiento para promover la salud integral en el ámbito familiar. Convirtiéndose el Centre d’Assessorament, también, en el espacio óptimo para desarrollar una Enfermería diferente, sin abandonar todo lo aprendido de forma convencional pero aplicándolo desde otras perspectivas y completándolo con otras técnicas.


  • ¿CUÁL FUE LA RESPUESTA DE LA POBLACIÓN ANTE UNA CONSULTA PRIVADA DE ENFERMERÍA VEINTE AÑOS ATRÁS ?

No fue fácil. No era habitual una enfermera en consulta autónoma si no era para practicar curas, tomar la tensión arterial y poner inyecciones. En aquel momento, por lo que recuerdo,  la gente no sabía muy bien que era una enfermera, que podía hacer, cuales eran las funciones propias que podíamos desempeñar.  Aún nos veían como el/la ATS.

Una enfermera que, autónomamente, pretendiese atender a las personas aconsejando sobre formas de vida saludable para promover la salud, como cuidarse para prevenir la enfermedad, así como remedios que podían contribuir a curarse de su estado mórbido, era una cosa impensable.

Así que quizás no te podías presentar como enfermera aunque siempre quedaba implícito. Trabajaba aportando otras maneras de cuidar desde las Terapias naturales y Complementarias aunque los/as usuarios/as no estaban acostumbrados a que fuera una enfermera fuera del sistema la que hiciera éste trabajo. Nunca colgué títulos en las paredes, tampoco uso bata sanitaria. Si alguien pregunta le explico quién soy, que he estudiado y porqué trabajo de esta manera.

Pienso que los títulos solo quieren decir que se ha tenido la posibilidad y el privilegio de aprender, pero no necesariamente asegura que se ha aprendido lo suficiente. En realidad, siempre nos estamos formando y la mejor escuela es la vida, nuestros propios hijos como espejos y, como no, las personas que acuden a la consulta a quienes (unos y otros) quiero aquí agradecer públicamente su confianza. Fue para comprender y conocer más al ser humano en el mundo que finalmente me licencié en Antropología Social y Cultural.

Cuando empecé a trabajar de forma liberal en el Centre d’Assessorament, no sabía donde llegaría pero supongo que en el fondo lo que deseaba era lo que ha acabado pasando. Poder hablarlo abiertamente,  que  reconozcan tu trabajo como enfermera los/las clientes pero también el colegio profesional, y, finalmente, poderlo transmitir a través de acciones docentes diversas.

Me siento feliz, y es muy importante para mí poder hablar de terapias naturales y Complementarias como instrumentos a utilizar en las funciones propias de la Enfermería. Es como un regalo, conseguido con mucho esfuerzo pero un regalo. Y un privilegio y agradecimiento llegar a ver que tareas que quizás escondías o por las que casi eras perseguida en aquella época, ahora son apreciadas y reconocidas.


¿TE SENTISTE EN ALGÚN MOMENTO PERSEGUIDA O SEÑALADA CUANDO EMPEZASTE A TRABAJAR CON TERAPIAS COMPLEMENTARIAS?

Hace muchos años sí cuando, en calidad de matrona, intentaba que los partos fueran de otra manera, distinto de cómo se estaban asistiendo en los centros hospitalarios.

Después, al salir del sistema sanitario convencional y trabajar como profesional liberal fue muy diferente. Cada uno en su casa o en su Centro propio de trabajo hace las cosas como cree oportuno. Y si las personas que acuden lo hacen libremente, y normalmente son personas que ya tienen claro estas otras formas de proceder en el terreno de la salud y la enfermedad, entonces todo es fácil, espontáneo, una gozada y un privilegio.

Recuerdo, con enorme agradecimiento, la vez que en la Escuela Universitaria de Enfermería,tristemente desaparecida, Santa Madronala enfermera y profesora Dolores Martínez, que había sido mi tutora cuando estudié en dicha escuela, se enteró de cómo estaba trabajando de forma autónoma. Me ofreció poder ir un día a explicarlo a los alumnos de tercero de enfermería. Y otra enfermera y profesora, Marta Torroja, me ofreció un tiempo de sus clases para que lo pudiera hacer. Fue un honor que también le agradezco.

No sabía bien que explicar, hice unas transparencias y conté cómo había surgido la idea de montar el centro, como había derivado hacia una asistencia diferente para promover la salud utilizando las terapias complementarias.

Fue la primera vez que mencioné las flores de Bach, dándoles una relevancia en mi ejercicio profesional. Para  mí son una pasión, no lo puedo disimular. Me acuerdo que estaban todos los alumnos y en la última fila estaba mi tutora, y cuando acabamos dijo: “podrías hacer un proyecto y presentarlo porque quizá pueda interesar esto”.

La semana siguiente ya tenían un proyecto sobre la mesa. El cual fue valorado con mucho cariño por la Directora de la Escuela, Montserrat Teixidor, y así empezó la asignatura optativa de terapia floral del postgrado que en aquellos días se impartía en dicha escuela.

¡Tengo que agradecer tanto!, que nunca agradeceré lo suficiente. Para mi fue un salto de lo subterráneo a la meseta, con el sol brillante; fue un salto enorme, de una forma inesperada.

Pienso que he tenido la gran suerte de encontrar personas en mi camino que me han dado la posibilidad de visibilizar lo que estaba haciendo y compartirlo. En otra ocasión y de una manera semejante pude llevar las flores de Bach al colegio oficial de enfermería de Barcelona de la mano de Núria Rossell. La ocasión no la puedes dejar perder.  Muchas gracias también al colegio por haber confiado en estos contenidos y haberlos valorado como adecuados a la práctica enfermera.

 

  • ¿QUÉ OFRECES ACTUALMENTE EN TU CONSULTA?

Ofrezco diversas formas de atención que integran una única manera de acompañar, de cuidar, desde el conocimiento enfermero y las terapias nombradas, para preservar la salud o para encontrar remedios cuando se está enfermo.

Hago propuestas y cada persona se acoge a aquellos consejos y/o tratamientos que en aquel momento consideran que les pueden ser de utilidad. Para mi es de gran trascendencia la autonomía del/la cliente/a. Cada persona ha de decidir y ser responsable de su salud.

Acuden personas de todas las edades, familias enteras. Para estar mejor de salud y para recuperarla cuando enferman.


 

  • ¿CON QUÉ TERAPIAS ACOSTUMBRAS A TRABAJAR?

Todo lo aprendido en Naturopatía ha sido de mucha utilidad: fitoterapia, dietoterapia, homeopatía, oligoterapia, algún tipo de masaje, conceptos generales del higienismo, de cuidar de ti mismo de la manera más natural posible, no alejarte de la naturaleza, la hidroterapia, …todo lo que normalmente abarca la Naturopatía.

Así como “leí” distinto la enfermería que había aprendido, lo mismo hice con la fisioterapia. Nunca he utilizado aparatos, sólo  las manos. Practico terapias reflejas y energéticas, y busco la rehabilitación de la persona desde el conocimiento del propio cuerpo, con una buena higiene postural y teniendo muy en cuenta como las emociones se “fijan” en los músculos trastornando todo el organismo.

Muy especialmente trabajo con la terapia floral del Dr. Bach. Considero que es de gran utilidad para prevenir la enfermedad si consideramos su origen emocional. Es de gran ayuda para las personas en cualquier etapa y condición vital.

  • ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE ENERGÍA-SALUD Y ENFERMEDAD?

Pienso que no habría vida si no hubiese energía, entiendo que la concreción de la vida, de esta energía, es el cuerpo material que tenemos, y, considero,  que salud y enfermedad son dos expresiones diferentes de esta vida, de esta energía que se concreta en un cuerpo.

Entonces, siempre que hay un desequilibrio en esta energía, que es lo que realmente da la vida al cuerpo que le es vehículo, cuando está disarmónica, la forma de manifestarse la desarmonía son las alteraciones que vemos en dicho cuerpo, lo que llamamos enfermedad, los síntomas que se manifiestan.

Vivimos en un continuum salud-enfermedad. Todos, a lo largo de nuestra vida terrenal, en tanto que seres imperfectos que nos desequilibramos constantemente y nos reequilibramos, vamos pasando por diferentes momentos de salud y enfermedad.

Pero hace falta diferenciar la enfermedad que solo es todavía disfunción, y que sería un fluctuación de la salud ligera y relativamente fácil de reequilibrar, de la que ya no es disfunción sino que es degeneración, lo que llamamos cronicidad. En éste segundo supuesto, puede ser que podamos conseguir un cierto reequilibrio pero no una curación completa en el sentido físico. Sí una curación en el sentido energético.

Quisiera aclarar, antes de seguir adelante, que el hecho de hablar de energía no obvia la existencia de gérmenes potencialmente infectivos, de tóxicos de diversas procedencias, de alimentos no convenientes, etc, como elementos generadores de enfermedad.

Si una persona está viviendo demasiado tiempo con un desequilibrio energético importante, puede llegar el momento en que el daño hace mella en el cuerpo físico. Éste se deteriora y empieza a degenerar, aparece una lesión orgánica, a veces sistémica, y puede, con el tiempo, llegar a un punto de no retorno por lo que hace a la lesión tisular.

Dicho de otra forma, a pesar de que el cuerpo humano tiene una gran capacidad de regeneración, puede llegar al agotamiento de dicha capacidad. Pero la energía siempre es reequilibrable mientras no llegamos al final de la vida. Puede haber curación energética aunque el cuerpo ya no se pueda curar y sobrevenga la muerte del organismo.  Gracias a la armonización de la misma podrá morir en paz.


 

  • ¿Y  ES VISIBLE A LOS OJOS?

Yo pienso que muy visible a los ojos, pero más visible en el bienestar de la persona. Aquella persona a quien has visto sufrir mucho, que ha padecido una enfermedad grave, llega a a la fase final de vida y  va  reconciliándose consigo mismo/a y con todo lo que le rodea.

Dicho de otra forma, va reequilibrando sus emociones, su energía. Pronto morirá porque el cuerpo físico ya está muy deteriorado. Aún así,  puede morir en paz, feliz, con serenidad. Podríamos quizás decir “curado” espiritualmente hablando.

  • ¿ES LO MISMO ENFERMEDAD DISFUNCIONAL QUE ENFERMEDAD SUBCLÍNICA?

No necesariamente; si entendemos por subclínico que la persona no presenta síntomas objetivables. Más bien se parecen si consideramos subclínico que no hay pruebas, por ejemplo una analítica en la que puedas demostrar que allí ocurre algo, pero disfuncionalmente  hay síntomas perfectamente observables. No es tan fácil ni exacto el límite.

Hay muchas personas que, por ejemplo, tienen muchas molestias en su aparato digestivo. Si no podemos objetivar al explorar según diferentes técnicas, quizás no se podrá etiquetar una patología médicamente hablando.

Pero la persona se siente muy mal, puede presentar importante flatulencia, vomitar, tener malas digestiones, puede presentar muchas molestias reales observables. Esto es una disfunción, y a cualquier nivel del organismo puede haber una disfunción. Y si persiste puede acabar siendo una lesión en los tejidos, de más difícil recuperación.

Podemos considerar la disfunción como la fase en la que el cuerpo “se queja” a nivel energético y lo exterioriza en forma de síntoma. Los tejidos no están dañados por eso la medicina convencional puede no ver nada radiológicamente,  ni haciendo analíticas, ni haciendo ecografías. Pero energéticamente está disfuncional y  la persona tiene los síntomas. Y esto es lo que es curable, porque si la energía se reequilibra, como la parte orgánica del cuerpo no está dañada, la persona se puede volver a encontrar bien, perfectamente.

La medicina, a veces,  empieza a actuar cuando tiene datos objetivos para entender ese síntoma y puede ser demasiado tarde para curar. Por suerte, cada vez más está trabajando de forma preventiva aconsejando modos de vida saludable.

Algunas veces, se puede estar tratando el síntoma de tal manera que lo que se hace es “taparlo, disimularlo, anularlo” pero no se está actuando en la causa. Quizás la disfunción aparentemente mejora, pero se manifestará disfuncional por otro lado. El cuerpo es uno, todas sus partes se relacionan y están interconectadas.

Podemos hacer una metáfora: una olla a presión con cuatro o cinco válvulas de escape. Si tapamos una (un síntoma),  el vapor saldrá por  otra válvula (otro síntoma) y si las tapásemos todas, llegado a un punto explotaría.

Quizás no guste esta comparación. Pero es una realidad que el cuerpo necesita bajar la tensión que le produce un exceso de tóxicos acumulados,  o de energía que no circula, en forma de síntomas. El organismo humano siempre se esfuerza para sacar hacia fuera como sea lo que le está entorpeciendo. Y lo hará hasta el agotamiento: la enfermedad incurable.
DESDE LA PESPECTIVA QUE TE DA AÑOS DE EXPERIENCIA Y FORMACIÓN ¿PIENSAS QUE EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD SERÍA UN PATRÓN VIBRATORIO DISTORSIONADO?

Considero que cualquier fenómeno siempre es multifactorial, siempre hay más de una causa. El origen de la enfermedad también. Pero lo que no podemos obviar es este  nivel mas intimo y esencial de la persona que es el energético. Si el cuerpo energético no está bien ¿como podrá estar bien todo lo demás?.

Es la sensación que podemos obtener al observar una persona que se alimenta muy bien, está muy bien cuidada y acompañada, tiene todos los recursos humanos considerados necesarios, puede dormir todas las horas recomendables, no pasa nunca frío, respira aire limpio, etc… pero, si no es feliz ¿estará sana?  ¿Qué es ser feliz?, ¿como se siente o está una persona feliz?

Es difícil de explicar y existen muchas maneras de hacerlo desde el sentir de cada uno/a. Una muy sencilla:  sentir que se está donde se debe estar, haciendo lo conveniente, compartiendo la vida con personas queridas, que nada sobra ni falta y con motivación para seguir creando y disfrutando de todo ello. ¿Seria esto un patrón vibratorio correcto? Si lo fuera, sería felicidad y seguramente, salud.


 

  • HABLANDO DE LAS CAUSAS MULTIFACTORIALES DE LA ENFERMEDAD ¿ESTAR EN ARMONÍA PERMITE SER MENOS VULNERABLE A LOS FACTORES EXTERNOS?

Estar en armonía de alguna forma puede ser un escudo protector si hablamos de energía. Lo mismo que si habláramos de personas seguras de sí mismas, pensaríamos que tendrían mayor facilidad para afrontar situaciones difíciles.

Un buen equilibrio también puede facilitar  encontrar y escoger el recurso adecuado, y que éste resulte útil para la resolución del problema de salud.

Y fijémonos, ya no hablamos de enfermedad, sino de problema de salud. La salud de determinada persona ahora tiene un  problema. No necesariamente la persona está o se siente enferma.

El concepto “estar enfermo” a veces es un poco duro porque es como “instalarse” en un estado. No tiene tanto esa connotación de continuum salud-enfermedad según la cual la persona podría decir: mi salud ahora está deficitaria pero la puedo mejorar. Es decir: Esperanza y responsabilidad.


 

  • ¿CÓMO PODEMOS PROTEGERNOS DESDE LA PREVENCIÓN FRENTE A TRANSGÉNICOS, CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA, RADIACIONES, …?

Primero no angustiándonos excesivamente pues es una realidad que no podemos obviar fácilmente, nos ha tocado vivir esta época.

¿Y por qué no angustiarse excesivamente? pues porqué el sufrimiento que nos produce angustiarnos pensando que no lo podemos evitar también es contraproducente y perjudicial.

Es bueno que confiemos en el ser humano y en su capacidad para adaptarse al medio. Pero, por supuesto, sería bueno evitar todo  lo que podamos aquello que nos puede perjudicar.

Desde la perspectiva que estamos presentando hay que considerar que el cuerpo siempre intentará deshacerse de lo que le molesta y esto es lo que llamamos enfermedad. Cuantas más sustancias le pongamos que le sean ajenas, más síntomas hará, más se quejará, más enfermedad tendremos.

Si queremos prevención lo primero es no ensuciar el terreno. Estaríamos hablando de evitar un exceso de aditivos, alimentos modificados,…y lo que queramos considerar como tóxico. La idea sería mantener el cuerpo lo más limpio posible en todos los aspectos, sobretodo por dentro.

Y cuando decimos el cuerpo, también decimos la mente. Determinados pensamientos también generan toxinas capaces de enfermarnos: la rabia, la envidia, el miedo,…


 

  • ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE TERAPIAS NATURALES Y TERAPIAS COMPLEMENTARIAS ?

Desde mi punto de vista, quizá no podemos decir que haya terapias naturales, o diríamos que las que lo eran ya no lo son. Antes  íbamos a un herbolario, o  algunas personas iban a la montaña y cogían las plantas y se las tomaban. Había un diálogo más directo con la naturaleza. Un uso aprendido por transmisión oral o  por empirismo puro y duro: lo utilizo y me va bien. Quizás así podríamos hablar de terapias naturales.

Después todo se ha transformado, se ha tecnificado tanto, que cuando tomas una pastilla de alcachofera, por ejemplo, ¿es una terapia natural?, para mí no.

El término Complementarias viene a dar una explicación: que no son alternativas. Decir de algo que es  alternativo puede tener una connotación  excluyente: “hago lo uno o lo otro”, tengo que escoger, pero no las dos cosas a la vez.

La medicina convencional, en parte,  las ha considerado alternativas porqué no las ha reconocido como útiles. No las ha integrado, las ha separado y lo que es peor, normalmente las ha desacreditado por desconocimiento.

La idea de complementariedad es precisamente considerar que no es una alternativa. Podemos hacer una cosa y la otra, ir de la mano, pueden ir juntas. Pero tenemos que hacerlo bien hecho, y si hay alguna contraindicación, alguna interferencia,  hemos de procurar no caer en un error que podría perjudicar al usuario/a.


 

  • ADEMÁS LAS CLASIFICAMOS EN TERAPIAS NATURALES, MANUALES, ENERGÉTICAS, …

Si, es muy difícil clasificarlas a mi modo de ver. Pero los humanos necesitamos clasificar para entender y por tanto, si es así, bienvenida sea cualquier clasificación que sirva para comprender y enumerar todas las que sea posible para darlas a conocer.

 

  • EN MUCHAS OCASIONES LAS PERSONAS LLEGAN A LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS COMO ÚLTIMA ALTERNATIVA ¿QUÉ OPINAS AL RESPECTO?

Que es una realidad y que sería bueno que no fuera así. Considero que en nuestro trabajo como enfermeras educadoras para la salud, seria interesante que lo fuéramos transmitiendo a la población, y en voz bien alta: cuando más efectivas son estas terapias es como preventivo o como promotoras de salud.

También es comprensible y normal que si durante una época, desde el desconocimiento, se han visto algunas prácticas como cosas de brujería,  un poco oscuras, extrañas,…. y no se les ha dado confianza, validación y oficialidad. Se entiende entonces que muchas personas lleguen a ellas como último recurso.

Otras, en cambio, quizás por su historia y usos familiares ya las tienen incorporadas de manera natural cuando enferman. Esta forma de cuidarse y cuidar forma parte de su tradición familiar ancestral.

Considero que cualquier tratamiento útil para el ser humano, nunca es tarde cuando llega. Las TNyC siempre tienen recursos a aplicar y beneficios a ofrecer.

Pero en mi modesta opinión, tanto en la medicina convencional como en la natural, y por ende en la enfermería, siempre hemos de ir a priorizar la prevención y la promoción de la salud por muchos motivos:

– uno porque si podemos llegar a sufrir menos mejor.

–  otro porque cuidarse es algo bueno que puede llegar incluso a dar satisfacción.

– Y otra razón más material y que tendrían que entender los gobiernos: porque sería mucho más barato. Nos ahorraríamos mucho dinero y muchas tareas.


  • PARTE DE LA POBLACIÓN ESTÁ ACOSTUMBRADA A TOMAR UN FÁRMACO CUANDO APARECE EL PRIMER SÍNTOMA, POR EJEMPLO UN RESFRIADO. VIVEN LA ENFERMEDAD COMO ALGO AJENO A SOLUCIONAR INMEDIATAMENTE. SIN EMBARGO, CUANDO EMPIEZAN A TRATARSE DESDE EL ENFOQUE DE LAS TERAPIAS NATURALES DESCUBREN QUE SON PROTAGONISTAS DE SU PROCESO DE SALUD-ENFERMEDAD Y DESARROLAN UN TRABAJO PERSONAL DE AUTOCONOCIMIENTO. ¿QUÉ OPINAS AL RESPECTO?

No todas las personas están dispuestas a aceptar que encontrarse mal puede no ser negativo.

Todavía hay muchas personas que no admiten o no consideran oportuno tener dolor ni un rato, ni un poquito, o tener mocos ni un día ni  medio día, o tener tos ni dos ni tres días, o tener mucha fiebre durante 12 horas.

Quizás esto es así porque se les ha explicado o han entendido que estas dolencias pueden esconder un peligro. Y el ser humano tiende e intenta evitar o neutralizar rápidamente cualquier amenaza.

Y, por otro lado el mensaje que nos han transmitido es  ¿para qué sufrir? Quizás el concepto sufrir no lo tenemos entendido como información, sino solamente como padecimiento e incomodidad.

Cuando una persona tiene síntomas, por ejemplo fiebre, ésta le está avisando de que algo pasa y, además, es uno de los mecanismos que puede poner bajo control la infección que puede haber. La inflamación también es un estado resolutivo si se la acompaña convenientemente hasta que el organismo vuelve a su estado normal. En ningún momento se está afirmando que se deba evitar una consulta médica y quizás algún tratamiento.

Solamente se trata de estar informado de cómo funcionan las capacidades del cuerpo humano para estar alerta, escucharlo y obrar en consecuencia.

Esto permitiría comprender que a menudo,  los vómitos o las diarreas son una manera de expulsar algo que entorpece el buen funcionamiento del organismo y no se debe cortar. Por poner otro ejemplo, cuando presentamos alguna alteración en la piel: picor, enrojecimiento, aunque el diagnóstico sea banal, tendemos a buscar soluciones supresivas inmediatas porqué esta apertura del cuerpo para expulsar nos resulta molesta  y no tenemos la paciencia de dejar que acabe de vaciar, de limpiar.

Esta sería una diferencia muy clara entre un cuerpo de conocimientos y el otro. Uno ayuda al cuerpo a que expulse hacia fuera lo que haga falta durante el tiempo que haga falta y lo acompaña, y el otro no, el otro considera que aquello no ha de ser así y lo para.

En general, las personas que adquieren este conocimiento se van sintiendo cada vez más seguras, tienen menos miedo, son más responsables y trabajan para su salud en colaboración con los profesionales sanitarios.


 

  • ¿PUEDE CAUSAR ENFERMEDAD LA SUPRESIÓN CONTINUA DE SÍNTOMAS?

Desde la perspectiva de la medicina natural y de cómo funcionan las  TNyC sí. Alguien que lo explica muy bien es Hans-Heinrich Reckeweg.

Se podría decir que “enfermedad suprimida se convierte en enfermedad diferida”. Como la metáfora de la olla a presión antes mencionada y las válvulas de escape. Tapamos un síntoma por un lado y la tensión orgánica sigue existiendo; y si el cuerpo aun es potente acaba saliendo por algún otro sitio en forma de otros síntomas. Si está agotado, ya no podrá. Aquel cuerpo estará quizás llegando  a fases degenerativas…, esto nos lo explica Reckeweg con sus 6 fases en un continuum salud/enfermedad.


 

  • ¿EN QUÉ ÉPOCA?

Reckeweg y el planteamiento que el llama homotoxicología, si mal no recuerdo, lo plantea en el año 1955,  ya ves, hace tiempo.

  • DESDE TU PARADIGMA ¿QUÉ  FACTORES CONSIDERAS QUE INFLUYEN EN LAS ENFERMEDADES AUTOINMUNES?

No es mi paradigma… es el conjunto de muchos contenidos que aprendes, que observas, o que consideras que pueden ser de una determinada manera y producir unos efectos.

Si consideramos que somos energía, todo aquello que desequilibre esa energía nos puede enfermar y desorganizar a nivel inmunitario.

Una forma de  evidenciarlo puede ser observando como las emociones son “recogidas” por el Sistema Nervioso Central a nivel del hipotálamo en el cerebro medio. Y como, en función de la calidad de las emociones, se producirán regulaciones distintas a nivel hormonal, sistema inmunitario, circulatorio, etc.

Más allá de que estemos programados, de que tengamos sistemas supuestamente autónomos que hacen que funcionemos, no estamos aislados del exterior. Entonces, todo lo que vivenciamos y experimentamos, lo que captamos con nuestros sistemas sensoriales va a decidir de alguna manera nuestra salud.

Aferencias desequilibradoras que persistan pueden, seguramente, contribuir a estas enfermedades autoinmunes.  Pero, obviamente, no podemos considerar causas únicas. Todo es multifactorial, como ya se ha comentado anteriormente.

  • ALGUNAS PERSONAS HABLAN CONTINUAMENTE DE SUS ENFERMEDADES…

Sería una lástima como bien dices,  que pueda haber personas que han llegado a  un punto en que su vida es la enfermedad; en lugar de ser la enfermedad solamente una circunstancia de su vida.

Todos podemos estar enfermos, pero no por estar enfermos hemos de dejar de vivir. Y podemos estar  muy enfermos y aún así ser felices. Nos puede doler alguna parte de nuestro cuerpo o todo en conjunto, pero quizás estar bien porque hay otras cosas más interesantes en ese momento.

Quizás habrá quien esté leyendo y dirá: si claro, no es un dolor de muelas en lo que yo estoy pensando, es en un cáncer, en una enfermedad degenerativa; pero todos sabemos que  hay personas con cáncer que no están mal emocionalmente hablando. Están muy enfermas pero en paz. Y otras personas con padecimientos menos graves que se encuentran muy tristes, espiritualmente perdidas, no encuentran su lugar, su camino en la vida, con o sin enfermedad.

Para sentir la enfermedad como lo que es se ha de comprender por qué se  enferma. También me parece importante tener en cuenta el derecho que uno/a tiene de estar enfermo y de protegerse de la manera que  siente que es la mejor en aquel momento.

La productividad nos lleva a disimular la enfermedad y es un problema importante que tenemos como sociedad: “me tomaré esto, esto y lo otro”. Además en la televisión así lo promueven.

La primera vez que vi anuncios de medicamentos en TV me asusté mucho porque no sabía si eran conscientes de lo que estaban haciendo, están diciendo a la población: “si tengo dolor de cabeza lo paro con tal fármaco”,  y a trabajar como si no pasara nada. Tenemos fiebre, mocos, tos, y lo mismo.

A veces desde los medios de comunicación se transmite el siguiente mensaje: no pares, no pienses, no te escuches, no te responsabilices de tu salud. En un momento dado estos medicamentos son útiles, pero sistemáticamente, ¿ no podemos permitirnos el lujo de ponernos enfermos? …que miedo…

Para dar espacio al auto cuidado, o cuidado de los demás desde un enfoque más higienista, la sociedad debería permitir que una persona pudiera estar dos días en casa si está resfriado/a y cuidarlo desde el reposo.

Y, por otro lado, éste seria un buen ejemplo para nuestros/as niños/as para que sean responsables de su salud en un futuro;  la valoren como un bien tan preciado del que tal vez, no todos podrán disfrutar de igual manera.


 

INFANCIA-FAMILIA Y SALUD ES UNO DE TUS EJES PRINCIPALES DE TRABAJO, HÁBLANOS DE ELLO.

Tal como hemos hablado al principio, el Centre d’Assessorament se creó a partir de la idea de ofrecer a la población servicios que encontrábamos a faltar,  dirigidos a la infancia y la familia.

Pienso que todo se puede mejorar siempre, todo es cambiable, todo es trascendible, pero las criaturas todavía son “limpias”, nuevas, y hay que preservarlas de todo aquello que pueda resultarles nocivo. Son el futuro.

Promocionar su salud a todos los niveles del ser  es importantísimo. Hacer una buena prevención es nuestro deber y nuestra responsabilidad, así como enseñarles a ejercer la suya, a medida que van creciendo.

¿Cómo se les alimenta? ¿ Cómo se les “respeta” la enfermad? ¿Con que sería mejor que no entrara en contacto su organismo…?

Trabajar por el futuro de la humanidad es trabajar con y para las criaturas para conseguir que crezcan lo más sanas posible. Lo que ya está hecho con los mayores hecho está, pero lo que estamos proyectando que sea lo mejor que esté en nuestras manos.


 

¿CÓMO ACEPTAN LAS CRIATURAS LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLENTARIAS?

Las criaturas bien, en general. Si  rechazan algo pienso que es porque no les conviene pues son muy inteligentes e intuitivas.

En cualquier caso  me gusta ser siempre muy sencilla con ellas. Tienen una fuerza interna de curación extraordinaria y cuanto menos intervengamos mejor.

Considero importante trabajar para que padres y madres comprendan que muchos de los supuestos problemas que tienen sus hijos/as son, en realidad, derivaciones de sus propios problemas e inseguridades.

Si presentan síntomas primero es conveniente tener un dictamen pediátrico. Después podemos tratar de solucionar dichos síntomas con remedios lo  más naturales y sencillos posible los cuales, facilitarán y dejarán que ellos/as mismos/as se curen. Normalmente es así,  sin obviar  la existencia de enfermedades importantes y graves en la infancia.

La mayor parte de las veces las enfermedades banales, benignas, y propias de la infancia resultan un paso madurativo. Las madres y padres lo cuentan: <después de la fiebre hizo un estirón>. Y no es sólo un crecimiento en talla, sino que hacen un salto evolutivo en todas sus dimensiones.

Muchas veces hablamos con las familias sobre como cuidar a los niños/as enfermos/as. Procuramos que padres y madres pierdan el miedo a la enfermedad. Que sepan como cuidarlos/as cuando tienen fiebre, como hidratarlos y alimentarlos de forma conveniente y, muy importante, hacerlo creando un ambiente muy agradable.

Pienso que hay que organizar un ambiente muy lúdico alrededor de la criatura enferma, muy especial, mucho juego, mucha seguridad, que la criatura se sienta muy bien, muy querida, muy cuidada y se curan mucho mas rápido y mucho mejor. Este ambiente puede resultar el mejor y más potente fármaco.


 

  • QUIZÁS ALGUNOS NIÑOS/AS  QUERRÁN ESTAR ENFERMOS  PARA PASÁRSELO BIEN

¿Y quien dice que no sea así …y que no sea algo bueno que así pase?

Pensemos, ¿porque se pone enferma una criatura?  pues porque quizás está pasando un mal momento, una etapa difícil,… igual que los adultos.

Puede que alguien considere que los pequeños/as no tienen problemas pero los tienen igual, a su medida.

Los mayores acostumbramos a enfermar cuando ya llevamos una temporada  muy cansados, o muy estresados, o hemos tenido un disgusto, o… y entonces el sistema inmunitario hace un bajón y…aparecen síntomas, sobreviene el estado de enfermedad.

Las criaturas igual, llegan a un punto en que emocionalmente necesitan un reposo,  una restauración.  En este momento sería bueno que pudieran quedarse en casa unos días. Quizás no haría falta ningún tratamiento la mayoría de veces si se les pudiera proporcionar una parada, un quedarse en casa en un ambiente bien relajado y bien lúdico; pienso que serviría muy mucho, sería una buena inversión de futuro para su salud a todos niveles.


 

  • EN CUANTO A EDUCACIÓN EN LA COMUNIDAD. ¿EN QUÉ PROYECTOS ESTÁS TRABAJANDO ACTUALMENTE?

Estoy colaborando con el Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs que está trabajando en un proyecto educativo y que está procurando información a padres y madres para que se impliquen mucho en el cuidado de sus hijos/as y en su educación.

Gracias a la propuesta de Cristina Santacreu, me ocupo de impartir las sesiones para los padres y madres, y a veces abuelos/as, del grupo 0-6 años. También están los grupos 6-12 y 12-18. Supongo que buscaron una enfermera porque en el grupo 0-6 siempre hay muchas dudas sobre alimentación, sobre enfermedades infantiles, sobre muchos temas relacionadas con la salud.

En la “Escola de famílies”, intentamos abarcar  todas aquellas temáticas en las que padres y madres puedan tener inquietudes y dificultades.

Nadie nos enseña a ser padres y madres ¿verdad? y no es fácil. Afortunadamente, hay muchos padres y madres que se lo cuestionan y que agradecen tener un espacio donde compartir y reflexionar estos temas.

No son conferencias, son encuentros donde exponer ideas y encontrar soluciones que favorecerán a las criaturas y a la familia en general. Normalmente, como se ha dicho,  hablamos de alimentación, de lactancia materna, cómo cuidar a niños/as cuando están enfermos, temas de hábitos y límites, hablamos del juego y los juguetes, de estimulación del desarrollo y masaje infantil, del inicio de la escolarización, del manejo emocional de celos y rabietas, etc…


 

  • ¡QUÉ INTERESANTE!

Sí, y muy agradable, porque los padres y madres son muy agradecidos y muy colaboradores. Aportan mucho, hablan de su día a día con las criaturas, traen ejemplos que pueden ser solución para otros. Como profesional intentas solamente aportar otras ideas, enfoques. En definitiva,  moderar, modular y religarlo todo.

El objetivo principal es que los padres y madres no sólo sean responsables, sino que también disfruten con sus pequeños/as durante la crianza.


 

  • ¿QUÉ TE APORTA LA DOCENCIA?

No es la parte más importante de mis tareas profesionales aunque no me importaría que lo fuera. He de decir que me lo paso muy bien compartiendo conocimiento con los/las colegas.

No considero que yo sepa grandes cosas, pero  me gusta compartirlas. Disfruto mucho realmente y soy consciente que yo aprendo más que los/as alumnos/as. Aprendo muchísimo cuando me dedico a la docencia.

Hay que invertir mucho tiempo de preparación, pero es muy gratificante. Y considero que es un lujo poder hablar de temas que nunca hubiera pensado poder presentar en los ambientes académicos oficiales.

Y, finalmente, para mi es importante y gratificante ver el interés y agradecimiento de las personas que asisten a las clases. Su implicación, cómo lo ponen en práctica  con convencimiento y obteniendo buenos resultados. En definitiva, poniendo de manifiesto que otras formas de cuidar están llegando a muchas personas. Todo esto para mi es emocionante, de verdad.


 

  • DESDE TUS INICIOS HASTA AHORA ¿CÓMO HAN IDO EVOLUCIONANDO LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS A NIVEL DE INTEGRACIÓN EN LA SOCIEDAD Y EN EL SISTEMA SANITARIO?

No lo explicaré de una manera cuantitativa, pues desconozco números  estadísticos en los que ampararme, sino de una forma cualitativa desde la observación de las personas a quién tengo la gran suerte de atender. O también se puede explicar desde la observación de cómo  la gente habla o de cómo se expresa la prensa al respecto,  o por el posicionamiento de los colegios profesionales sanitarios en un momento dado.

Pienso que ha sido un “hacer visible” algo que ya existía de forma discreta, a veces un poco escondida y poco en manos de las enfermeras.

Antes, hablar de terapias naturales y/o Complementarias era pensar en otro tipo de profesionales no sanitarios. Esta manera de cuidar a las personas o de preservar su salud por fin ha entrado en el mundo sanitario. Solamente falta que entre en el sistema hegemónico, oficial. Pienso que falta muy poco, de hecho están en marcha diversas pruebas piloto para implementar este tipo de técnicas en hospitales y centros de asistencia primaria de la sanidad pública.

La esperanza es llegar a ver como van de la mano la enfermería y la medicina convencional con dichas terapias y dentro de la estructura sanitaria. Que pueda llegar a todos/as y que pueda ser una opción libre.

Hace un tiempo para las personas que desconocían el tema podía parecer algo mágico, etéreo.  Ahora son practicas dignas  ejercidas en un contexto profesional. Avaladas en nuestro caso por el colegio de Enfermería  de Barcelona que nos respalda plenamente, dándoles categoría de conocimiento científico.

Finalmente, se observa que también es una necesidad, la gente es muy inteligente, en el fondo sabe lo que quiere a pesar de que no siempre ejerza sus derechos y su responsabilidad para con su salud.

Cada vez vemos más personas que piden otras formas de tratamiento y de cuidados, sobre todo, si no han obtenido resultados, o a veces, desgraciadamente, después de alguna experiencia no deseada.

En cualquier situación de la vida, si una cosa no me va bien, no me funciona ¿Qué haré? Buscaré respuestas, soluciones, en otro lugar.  Considero que estamos en este momento, la gente busca otras ayudas, y en este buscar  está encontrando todo este mundo que no es nuevo, es el más antiguo de todos.

Pienso que tarde o temprano la medicina más ortodoxa tendrá que hacer una apertura. La enfermería ya ha recorrido gran parte de este camino porque las Enfermeras estamos siempre muy cerca del ser humano observando sus necesidades, mirando desde sus ojos, y empatizando con sus emociones. No miramos solamente desde el protocolo, desde el dogma, desde el academicismo, sino que tratamos de dar las respuestas más adecuadas y humanizadas, desde nuestra profesionalidad,  a las necesidades de cada persona, en cada momento, en su continuum salud/enfermedad.

  • NOS ADENTRAMOS EN UN TEMA QUE TE APASIONA: LA TERAPIA FLORAL DE BACH: ¿QUÉ SON Y QUÉ NO SON LAS FLORES DE BACH?

¿Te refieres a qué son y qué no son desde el punto de vista de cómo actúan o qué nos pueden aportar?

En este momento, aunque se habla mucho de ellas, todavía hay mucha confusión en general sobre qué son los remedios florales , para qué sirven, hay publicidad a veces un poco confusa…No es un fármaco tal como se entienden los considerados como tales. Sus efectos no son de orden químico.

Puede tener un formato aparentemente convencional pero estamos trabajando con un producto, con un remedio que actúa a unos niveles muy diferentes, no cuantitativos sino cualitativos,  más vibracionales, explicables desde las leyes físicas.

Actúa tanto en la esencia y profundidad de la persona, que necesariamente ha de haber la implicación de la misma. Su voluntad y  conciencia de lo que está haciendo y para que le servirá.

Esto es lo que no siempre es entendido y no siempre se está utilizando de esta forma, sino que quizá se usa demasiado sintomatológicamente.

Por ejemplo, una persona nos cuenta que tiene miedo y le damos un remedio supuestamente para el miedo. Pero,

– ¿cuál es su miedo?,  ¿ desde cuándo tiene miedo?,  ¿por qué cree que tiene miedo?,  ¿qué le impide hacer este miedo?,  ¿cómo le hace sentir o reaccionar el hecho de sentir miedo?,  ¿qué le representa en su vida, en si mismo/misma o en las relaciones con las otras personas?, ¿o con lo que hace o deja de hacer porque tiene este miedo?

Todo esto quiere decir que la persona pasa por un proceso de introspección y  junto con el terapeuta reflexiona acerca de su miedo. Este modo de proceder lleva  más lejos que escoger un remedio de una forma rápida y, a veces, más superficial.

Dicho de otro modo, lo que podemos llamar miedo, para diferentes personas puede significar diversidad de sentimientos  y, por tanto,  se tratarán con diferentes remedios y/o combinaciones de los mismos. Incluso con algunas flores no clasificadas o identificadas como remedios para el miedo. Lo que sí estaremos haciendo, de este modo, es trabajar específicamente el miedo de aquella persona en cuestión.

En mi opinión es terapia floral cuando obramos de esta manera, desde la explicación muy clara de los significados emocionales, el diálogo, el consenso con quién tomará las flores, que se implique, sepa qué se está haciendo, quiera hacerlo, sea su momento.

Considero que no sería terapia floral utilizar los remedios como si de un fármaco convencional se tratara, identificandolos de una forma rápida y estandarizada.

Algún terapeuta tal vez  no “explique” a su cliente los remedios escogidos. Aquel usuario/a toma flores pero no sabe qué está tomando o para qué. ¿Le harán efecto? Sí. Pero hay una parte de la terapia, que es el aprendizaje que hace a partir de lo que sentirá y experimentará con las flores, que puede quedar obviada. Es decir, la persona puede no identificar las sensaciones que experimenta, no toma consciencia. Por tanto, quizás no las podrá incorporar como herramientas emocionales útiles para un futuro.


 

  • ¿CÓMO ACTÚAN EN LOS BEBES, LOS NIÑOS, LOS ANIMALES?

Quizás alguien puede pensar: con ellos no podemos hablar, no van a tomar consciencia.

¿Y quién dice que ellos no tomen consciencia? Puede que no podamos dialogar como con una persona adulta, pro con las criaturas se puede hablar aunque ellas  no hablen, puedes ver los cambios en su cuerpo, en su mirada, en su tono muscular, respiración y todo esto dice mucho de ellas, de su sentir y de su estado emocional.

Con un animal también nos podemos comunicar, al tocarlo también podemos tener percepción de cómo se manifiesta a partir de lo que le administras.

La diferencia con el animal humano  es aquella tercera capa de cerebro más externa, el neo-córtex, la cual nos permite que aquello que sentimos, lo razonemos y lo expliquemos. Si tenemos este plus, ¿por qué no aprovecharlo?

Mas allá de lo que sentiremos y del efecto que nos harán las flores, si lo podemos razonar y “hablar” seremos capaces de realizar un aprendizaje, crear un nuevo patrón de comportamiento, de respuesta  útil y adaptativa a nuestras circunstancias, incluso podremos sentir distinto.

Por tanto, no sólo nos harán efecto cuando las estemos tomando y un poco más en diferido al terminar la fórmula, sino que podemos conseguir  un mecanismo emocional “automático” favorable. Esto se puede adquirir a partir del dialogo entre uno mismo y el efecto que nos produce tomar el remedio.

 

  • ¿QUIERES DECIR QUE PUEDE LLEGAR UN MOMENTO EN QUE SIN TOMAR EL REMEDIO FLORAL SE CONSIGA REALIZAR UN CAMBIO DE ACTITUD?

Sí, si lo  has aprendido. El remedio floral es un facilitador, amplia la consciencia en este sentido. Si además se pone en marcha tu “acto volitivo”, tu razonamiento, todavía es más fácil, más potente, más profundo y permanece más en el tiempo, y queda como una herramienta que tu ya tendrás para usar en un futuro desequilibrio.

No es que las flores te  aporten dicha herramienta,  ya tenías esta capacidad pero quizás no la usabas o lo hacías de una forma desfavorable para tu persona. El remedio floral te la recuerda y te la despierta, la pone en marcha, a punto, para que siempre esté allí para utilizarla.

Hay muchas capacidades que pueden estar “dormidas”, no es que no estén; siempre se ha dicho que del cerebro solo utilizamos una parte muy pequeña. Por ejemplo, la intuición la hemos dejado dormir mucho pero todos/as la tenemos.

Así pues, trabajando de forma adecuada y el tiempo suficiente con los remedios florales específicos para cada persona en un momento concreto, y siguiendo su proceso vital, podemos conseguir grandes progresos en cada ser.

  • CUANDO DICES QUE LA ESENCIA FLORAL DESPIERTA LA CONSCIENCIA ¿TE REFIERES A NIVEL DE SISTEMA NERVIOSO, DE ENERGÍA? ¿CÓMO SE TRADUCE ESA INFORMACIÓN?

Imaginemos que tú estas vibrando de una forma un poco disfuncional y decides tomar un remedio floral. Entonces se solapa la vibración de la flor a las vibraciones que representan tu padecimiento. No es que la incorpores sino que se solapan. Cuando pones las ondas vibratorias unas al lado de las otras,  se produce la influencia de una sobre la otra, y le cambia la forma de la onda, la frecuencia vibratoria.

¿Qué pasa si estás vibrando disfuncionalmente y le pones al lado el recuerdo, el patrón de cómo sería la forma funcional, armónica de vibrar? Lo que acaba ocurriendo es que te va “llevando” hacia la frecuencia vibratoria “saludable” como por mimetismo.

Y entonces ¿que percibes? lo sientes desde la emoción y lo explicas desde la razón, desde el neo-córtex. Tienes una percepción, una sensación que en tanto que eres ser humano y tienes capacidad de razonamiento, además, “te la explicas”. Y, por tanto,  puedes memorizar la “textura emocional” experimentada,  utilizarla de una manera  apropiada y, además,  eres capaz de reproducirla y de reutilizarla en posteriores experiencias vitales.

En niños muy pequeños que han tomado flores podemos observar que han percibido el efecto y su utilidad. Aunque no puedan explicar verbalmente lo que han sentido, queda claro que el beneficio lo han experimentado porque al cabo de un tiempo de no tomar flores, y en un momento en que no se sienten bien, deben relacionar su estado con la experiencia anterior y suelen recordar y reconocen el frasco de los remedios florales. Entiendo, por tanto, que han tenido conciencia del beneficio y además aprendizaje de para qué les sirve. Y esto es una evidencia.

 

  • ¿CUÁL ES LA HERRAMIENTA DE DIGANÓSTICO DEL TERAPEUTA FLORAL?

No podemos concretar así de fácil, porque cada terapeuta floral o cada estilo de terapeuta floral tiene su herramienta.

¿Como lo hacía el Dr. Bach?,  a partir de una entrevista.  Como cuando lo llevamos a cabo en una consulta de enfermería o como la puede hacer otra profesional de la salud hablando con la persona. La herramienta en estos casos es pues, la entrevista.

Pero el material que se recoge mediante  dicha “entrevista floral” la manera en que se reflexiona para llegar a un diagnóstico  es desde la “perspectiva floral”.

Por ejemplo, no interesa a tal edad operaron a aquella persona de tal cosa, sino si en aquel momento previamente pasó por alguna experiencia especial. O si el hecho de que la operasen le supuso un “corte” en un momento de su vida que le provocó dejar de hacer determinadas cosas. O si hubo un antes y un después,  si desde que le operaron de aquello ya  nunca más…, o ya siempre… o que tipo de emoción  le molesta ahora. Lo que interesa es esta “textura emocional” explicativa alrededor del suceso.

Podemos encontrar terapeutas florales que llegan a los remedios que la persona tomará de otras formas muy diversas. Por ejemplo,  ofreciendo a la persona que consulta que ella misma intuitivamente escoja unas botellas, las que le llamen la atención.  No soy nadie para opinar o juzgar las diversas prácticas. Pero, en calidad de profesional de la salud, de Enfermera, me quedo con el método  tal como la explica Bach: la entrevista floral.


 

  • ¿CREES QUE HAY UN USO DEMASIADO SUPERFLUO DEL REMEDIO DE RESCATE, DEL RESCUE REMEDY?

Es cierto que muchas personas “entran” en el conocimiento de los remedios florales desde el remedio de rescate, “Rescue remedy”. También es cierto que el uso actual no es exactamente el que dictó Bach, pero es una forma de empezar a conocer las flores.

¿Qué sea superficial o no? Pienso que aún estamos en un “boom” de las flores, se utilizan de muchas formas, cada cual sabrá encontrar su manera y después ya nos permitiremos ser más puristas. Serlo demasiado de entrada,  podría ser un obstáculo para que haya esta apertura. Pero esto es solo una opinión.

  • ¿ESTÁN INTENTANDO ALOPATIZAR LAS FLORES DE BACH LOS LABORATORIOS FARMACÉUTICOS?

Diría que todos aquellos productos o remedios que, en un principio, se  consideraron naturales, han acabado bastante alopatizados.

Pero, en cualquier caso es el usuario/a que lo utiliza, y el terapeuta o el profesional que lo aconseja,  los que le pueden dar un uso más o menos alopático o no.

Antes podíamos acudir a los herbolarios, donde había grandes conocedores de las plantas medicinales, y podíamos comprar a granel una  mezcla para un determinado problema. Ahora vamos a una tienda donde  encontramos las mismas plantas en 50 formatos y mezclas o más.  Y ya todo son marcas.

Pienso que este proceder es alopatizar aquello que en principio era más natural. Vivimos en un mundo que funciona así. Seria bueno reflexionar acerca de tanta producción, tanto gasto y el consiguiente desmesurado consumo.

Comparto contigo la pasión por la Terapia Floral de Bach, un  modo de acercarnos y comprender la complejidad del ser humano, de favorecer el desarrollo y el crecimiento interior tal como Bach proponía: con Humildad, Sencillez y Compasión. Me encantaría que preparáramos juntas un monográfico en torno la Terapia Floral de Bach. ¿Te apetece?

¡Seguro que lo haremos!


 

  • CUANDO ENTRAS EN UNA FARMACIA DA LA IMPRESIÓN DE QUE TODOS ESTAMOS PRE-ENFERMOS…

Pues sí, una anécdota: Una señora, alrededor de 65-70 años,  me explicó que había ido al médico. Entre todas las preguntas que le formuló le dijo, ¿y usted qué toma para dormir?. La señora, después de quedarse perpleja, le respondió al médico: “un libro”. Y el médico aún se quedó más perplejo, pues presuponía y daba `por cierto a priori, que una señora de aquella edad tenía que estar usando algún fármaco para poder dormir.

Quizás lo primero seria preguntarle cómo duerme. Y si explicara que tenía algún problema, intentar encontrar la causa y, por supuesto, no dar como única salida un fármaco.

No sé si tu pregunta iba un poco por ahí al decir que parece que estemos todos pre-enfermos. Según el ejemplo, parecería que porque tiene esta edad, y se supone que las personas de esta edad ya no duermen bien,  ¿todas tienen que estar tomando un fármaco para dormir? no sé… diría que somos esencialmente sanos, que a menudo nos desequilibramos y enfermamos,  no quiero pensar lo contrario, no pienso que seamos esencialmente enfermos.

 

  • ¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE EL USO DE LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS COMO ELEMENTO EN LAS INTERVENCIONES AUTÓNOMAS DE ENFERMERÍA?

Tanta como cualquier otra herramienta técnica enfermera. Pero más relevancia tendrán cuando el sistema sanitario hegemónico las reconozca y las preste como un derecho más de las personas para gestionar su salud.

Las enfermeras ahora ya las reconocen, o almenos así se percibe cuando se ofrece la posibilidad de hacer unos estudios en estos campos y no faltan personas que se apunten. Se pone de manifiesto un interés enorme en adquirir estos conocimientos. El Colegio Oficial de Enfermería de Barcelona incluso acredita a los profesionales titulados y con experiencia.(D.A.C.)

Ahora bien, donde chocamos siempre es en el momento de ponerlo en práctica dentro del sistema sanitario oficial. Hoy, como intervención autónoma y en el ejercicio libre de la profesión, ya no tenemos demasiadas dificultades. Pero cuando una enfermera está trabajando en cualquier establecimiento público, si lo considera oportuno, también debiera poder ejercer de forma autónoma ofreciendo estas terapias a quién las desee.


 

  • ¿HACIA DÓNDE AVANZAN LAS TERAPIAS NATURALES Y/O COMPLEMENTARIAS?

¿Hacia dónde avanzan?  Hacia ser universales, en el sentido de que puedan llegar a todo el mundo. Esto es lo que  supongo que acabará pasando.

Se está intentando que sean conocidas y aprovechadas desde la prevención y la promoción de la salud,  no como último recurso. Para que así  puedan encontrar su lugar dentro del sistema hegemónico. Pienso que sería muy interesante que así sucediera.

Y avanzan para llegar a ser complementarias de verdad, es decir, que  puedan ir de la mano de las otras, que se las valore, que se hable de ellas, que se dignifiquen en el sentido de considerar que son valiosas y efectivas. Que sean una opción en el sistema público. Una opción respetada por todos los profesionales de la salud.


 

  • ¿DESEAS COMPARTIR ALGO MÁS CON NOSOTROS?

Considero que seríaa útil que todas estas terapias ayudaran a las personas a comprender que ellas son las responsables de su salud. “Alopatizar” los remedios considerados naturales nos aleja de esta idea.

Pienso  que no deberíamos caer en esta trampa, las terapias en cuestión se usan de forma coherente cuando  ayudan a la persona a que tome consciencia de si misma, de cómo funciona su cuerpo, de las capacidades de autocuración de su organismo.

Cuando estamos enfermos aprovechamos los conocimientos y prácticas de todos los profesionales que nos pueden ayudar, pero cada uno es responsable de sí mismo, no se han de delegar responsabilidades ni decisiones. Decidir de qué forma nos dejamos ayudar o por quién es muy importante. Tener responsabilidad por la propia salud y darle la importancia que merece. Y no sólo la del cuerpo, sino también la de la mente, el espíritu, las emociones,… si las emociones no son armónicas podemos llegar a enfermar.


 

  • HABLAS DE LA IMPORTANCIA DE TOMAR CONSCIENCIA DE UNO MISMO, DE ENSEÑAR A TENER CRITERIO, A PENSAR, A DECIDIR…

Y creer en la persona, confiar en sus capacidades. ¿Qué pasa a menudo con el paradigma más hegemónico? es paternalista, es jerárquico, no cree en la persona, le dice cómo tiene que hacer las cosas sin preguntarle su opinión sobre lo que le puede convenir. Si está de acuerdo o no, si tendrá las posibilidades de ponerlo en práctica o le será imposible llevarlo a cabo… No negocia, no pregunta, no pide la opinión.

Es muy importante, y es una oportunidad para cada persona aprovechar el momento en que está enferma para aprender de sí misma. Y es una tarea importante para Enfermería  la aplicación de estas terapias  de forma que eduquen a la población para la salud. Una salud consciente y responsable. Contribuir a que el usuario/a se autogestione.

Lo considero primordial, mucho más que entrar en discusión sobre si una terapia es mejor o más eficaz que otra. Si es mejor fitoterapia, o flores de Bach o oligoelementos o  cualquier otra.

Para cada persona, en un momento dado será mejor una terapia u otra ,o quizás ninguna. Algunas veces será suficiente sólo seguir una alimentación saludable, o esperar a que pase el síntoma y confiar en que su cuerpo podrá reequilibrarse de nuevo. Y si el organismo está ya muy enfermo ¿qué nos queda? ¿no hacer nada? Almenos que esté lo más confortable y se reconcilie consigo mismo y con el mundo.

Por último,  remarcar que no hay que esperar a usar las Terapias Naturales y/o Complementarias cuando ya lo hemos probado todo y parece que ya no hay nada más que hacer. Los contenidos de conocimiento en los que se basan dichas terapias  pueden incluso definir una manera de vivir. No es solamente un remedio para cuando tengo un problema, sino que es  una manera  de cuidar de mi mismo. No debieran ser  un lujo, ni un último recurso a probar, sirven para promocionar la salud y prevenir la enfermedad. Ayudan a crecer como ser humano. Y pueden ser placenteras pues, al recibir un tratamiento de este tipo, uno/a se siente cuidado/a, se siente a sí mismo como ser, y esto es muy importante.

Desde aquí animo a Enfermería, a los compañeros y compañeras, a pensar nuevos proyectos para llegar al máximo de usuarios/as posible, a llevar a cabo investigación adecuada a este tipo de terapias, a poner empeño en su estudio y, cómo no, ahondar en su filosofía.


<De tots els Colors>: “Muchas gracias Montserrat, admiro profundamente tu comprensión del ser humano y tu compromiso con la Enfermería y la Sociedad. Comparto tu pensamiento: El sistema sanitario necesita humanizarse, contemplar a la persona de forma global.

La separación cuerpo-mente y espíritu y la hiperfragmentación de cada parte  nos alejan de la perspectiva del Todo.

Recojo tu invitación y tu llamada para que las Enfermeras lideremos el cambio,  porque el futuro, la evolución de los cuidados y del enfoque terapéutico por parte de todos los profesionales de la salud será holístico, o no será…”

Os facilito los enlaces a materiales de Montserrat Bayego publicados en la web “La Enfermera Virtual” del COIB.

 

* Entrevista a BELÉN PÉREZ, Enfermera. Alma, Corazón y Vida…

Entrevista realizada por <De tots els Colors>: Elena Lorente Guerrero.


Belén Pérez García  es Enfermera y pionera en la incorporación de las terapias naturales y complementarias en la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital de Mallorca donde trabaja.

Posee amplia experiencia asistencial tanto a pie de cama, como en la consulta de enfermería de cuidados paliativos. También ha desarrollado labores de gestión, fue Coordinadora de Enfermería  de la  U. C. P. durante 4 años.

Profesional comprometida, el estudio y la formación han sido una constante a lo largo de su trayectoria profesional tanto a nivel generalista, como específico: pediatria, cuidados de enfermería sociosanitaria, salud comunitaria,  cuidados paliativos, comunicación terapéutica, relación de ayuda, P.N.L., duelo, enfermería y terapias naturales, …

–  BELÉN ES ALMA, CORAZÓN Y VIDA ! –


...Para que los lectores te conozcan:

Mi nombre es Belén. Empecé a trabajar como enfermera hace 20 años sin tener muy claro entonces qué abarcaba esta profesión y si realmente me sentiría realizada dedicándome a ella. Hoy puedo decir que sigo trabajando con ilusión y compromiso y que si estos 20 años se borraran de pronto, volvería a ser enfermera. A lo largo de todo este tiempo he trabajado en diferentes servicios: Medicina Interna, U.C.I, Unidad de recuperación post-operatoria, Respiratorio y Cuidados Paliativos.

La Unidad de Cuidados Paliativos me atrapó hace siete años. Tras formarme específicamente en C. Paliativos solicité mi traslado a la unidad porque intuía que era un servicio en el que podría sentirme a gusto y….no me equivoqué. Enseguida comprobé que mis valores como profesional y como persona, mi forma de entender el cuidar, coincidían plenamente con el modelo de atención de los Cuidados Paliativos. Durante cuatro años ocupé el puesto de Coordinadora de Enfermería en la Unidad, después durante tres más estuve en la Consulta Enfermera de C.Paliativos y por último en hospitalización donde continúo en la actualidad.

  • ¿Qué son los Cuidados Paliativos para ti?

Para mi los C. Paliativos consisten en el cuidado integral de la persona en todas sus dimensiones: la física, la emocional la social y la espiritual, recobrando esta última una especial relevancia, porque es ante las situaciones límite de la vida -y la proximidad a la muerte es una de ellas- cuando las personas nos planteamos, quiénes somos, qué hemos conseguido, qué nos queda por hacer, qué y quienes nos importan realmente. Nos planteamos el sentido auténtico de nuestra vida. Pero ¿qué es eso del cuidado integral? Desde mi punto de vista se trata de acompañar a esa persona en su proceso, en la etapa final de vida, de una forma profesional y humanizada y de ofrecer el cuidado que necesita en cada momento, tanto ella como su familia. Unas veces será administrar analgesia, otras será ayudarla a hacer un repaso de vida, otras será acomodarla en la cama para que esté confortable, otras facilitarle pautas para que pueda conservar su autonomía a pesar de las limitaciones físicas, otras conversar sobre sus miedos respecto a la muerte, otras ayudarla a despedirse de sus seres queridos…. Se trata en definitiva de acompañarla desde el “estar presente”, desde el “compartir”, de forma que nuestras intervenciones respondan a sus necesidades y contribuyan a su adaptación al deterioro progresivo y a dar sentido al tiempo que todavía queda, respetando su dignidad.

  • ¿Cómo acoges a las personas que cuidas?

Con un profundo respeto. Lo que se despierta en mí es una gran compasión, que nada tiene que ver con la lástima. Procuro ponerme en su situación (hospital nuevo, personal desconocido, incertidumbre, miedo, cansancio…) y desde la empatía mostrarles que allí estamos para ayudarles y que son ellos los que nos darán las pautas de cómo hacerlo.


  • ¿Qué pueden esperar de tí?

De mí pueden esperar a una enfermera sencilla y afable, profesional y con criterio; dispuesta a escuchar y a establecer una relación terapéutica, a partir de la cual pueda aportar mis conocimientos y experiencia, con el fin de intentar mejorar la calidad de vida o de muerte de la persona a la que  cuido, si es ese el deseo de la misma …(premisa ésta fundamental).

Según tu experiencia, ¿Qué desean las personas cuando se saben cercanas a la muerte?

Lo que ellos transmiten que necesitan cuando son conscientes de que queda poco tiempo es:

Que se atiendan esas pequeñas demandas que para ellos son tan importantes (evitar los portazos, que funcione el mando de la TV, que pueda ver por última vez a su perro…) .

Que se comprenda su rabia y su tristeza por todo lo que día a día van perdiendo y que se les permita sentir lo que sienten. .

-Saber que no los dejaremos solos y que pondremos en marcha todos los recursos necesarios para  aliviar su sufrimiento. .

La garantía de que se respetará su dignidad hasta el final. .

Tener cerca a sus seres queridos y la certeza de que estarán bien cuando ellos ya se hayan ido. .Intimidad para poder comunicarse con ellos.

El permiso de sus seres queridos para poder irse cuando la situación se vuelva insostenible.


  • Cuando hablas del permiso de la familia para poder irse… ¿A qué te refieres?

Desde mi experiencia, lo que yo he podido observar es que cuando existe un apego importante entre la persona enferma y los familiares, la resistencia a aceptar el desenlace final es mayor. Si son éstos quienes retienen a la persona (”aunque esté tan malito, no quiero que se vaya, no quiero que me deje”), el paciente agota al límite su energía, la agonía se prolonga y causa mayor sufrimiento en ambos. La persona suele manifestar: “son ellos lo único que me retiene aquí”. Con mucha frecuencia vemos que cuando la familia asume la situación, se despide y le transmiten que en su ausencia estarán tristes, pero bien, y que puede descansar, la persona fallece tranquila y en paz.

  • La intimidad del cuidado al final de la vida…

¡Es tan fácil caer en la rutina y desvalorizar esos cuidados tan íntimos y que los pacientes y sus familias consideran tan importantes! Es el respeto de su dignidad. Cuando pierden el control de esfínteres y se ha de valorar la colocación de un pañal en una persona joven, cuando realizamos la higiene en cama, cuando movilizamos a un persona con hemiplejia, o trasladamos a una persona que ha fallecido de la cama a la camilla para ser llevado al mortuorio….Debemos manejar con tacto, con mimo, con respeto, con mucha sutileza todos estos aspectos, porque de ello depende que la persona  que recibe  esos cuidados se sienta persona o no.


  • Cuidados del alma, espiritualidad.

Cuando alguien enfermo, vulnerable y tremendamente frágil te abre su alma, no te deja impasible. Al hacerte partícipe de su historia, inevitablemente se produce algo que para mí es mágico: deja de ser el paciente 203 y empieza a ser Pedro y tú para él dejas de ser la enfermera rubia de la tarde y pasas a ser Belén. Se establece una relación de persona a persona, de igual a igual, de respeto, de complicidad, de empatía,…de ayuda mutua, y sí! digo mutua porque así lo siento. Cada uno de los pacientes o de los familiares a los que cuido me enseña algo. A través de sus experiencias, de sus decisiones, de sus estrategias de afrontamiento me enseñan cosas que no se aprenden en los libros de fisiopatología ni en los másters, ¡me enseñan lecciones de vida! Por eso cuando se van, cuando fallecen, ellos se llevan un trocito de mí y yo me quedo con una pequeña parte de ellos. Pasa el tiempo y se van difuminando sus caras en mi memoria, olvidando algunos nombres, algunos apellidos, pero la persona no, esa queda indemne en mi recuerdo. ¿Qué se entiende o qué entiendo yo por cuidados del alma en C.Paliativos? Averiguar cuáles son los valores importantes de la persona: la familia, su autonomía, su dignidad…y cuidarlo desde su respeto, promover la expresión de miedos y preocupaciones, el repaso de vida, reforzar los logros conseguidos, ayudar a resolver asuntos pendientes, fomentar el perdón si procede y la gratitud, promover la despedida…


  • Háblanos del cuidado de la familia.

A la familia no se trata sólo de tenerla en cuenta, no. Se trata de implicarla, de hacerla partícipe, de consensuar los objetivos con ellos. Si la familia está bien , el paciente está mejor, eso es así. Y para ello se les ha de escuchar, se les ha de entender, se les ha de explicar,  reconducir si su criterio es errado…. Forma parte de nuestro trabajo porque forman parte de la unidad a cuidar (paciente-familia).

  • ¿Qué aspectos de los  cuidados al final de la vida son los más duros para ti?

No cabe duda que hay aspectos como aspirar las secreciones de una persona traqueostomizada, realizar la cura de una lesión fistulizada o los cuidados de una boca séptica que me resultan duros, a pesar de formar parte de mi práctica habitual. A veces quedan grabados en mi memoria olores o imágenes determinadas, precisamente por lo impactantes que me resultan. He de reconocer que observar la decrepitud de la persona enferma, que de día en día se hace más evidente, es otro aspecto que también me impacta y a la vez obliga a ser consciente de la fragilidad y finitud de nuestro cuerpo.


  • ¿Cómo gestionas tus emociones, aquello que te conmueve especialmente?

Esa es una buena pregunta y además resulta clave. En una Unidad de C.Paliativos las emociones están a flor de piel. Cómo explicarlo…Se respira en el ambiente, se siente. Tú me dirás: es así en cualquier unidad de hospitalización, en cualquier espacio habitado por personas; la emoción es inherente al ser humano y…sí es cierto, pero en nuestra cultura hemos recibido una educación, se nos ha enseñado a reprimir las emociones, porque mostrarlas incluso lo interpretamos como políticamente incorrecto. Pues bien en C.Paliativos uno de los objetivos es crear un clima de confianza donde el paciente y su familia se sientan acogidos y acompañados, donde se promueve la expresión de emociones. Con nosotros ya no es preciso disimular ni “aguantar el tipo”.

“Así es que cuando estás cogiendo una toalla del carro para llevársela a María de la 207, Pep, el esposo de Caty, te espera para decirte que está muy preocupado porque hoy la ve peor y que intuye que el final está próximo y no sabe si podrá soportarlo.Después de dedicarle un tiempo y ofrecerle el soporte emocional que en ese momento necesita, te diriges a la habitación de María con su toalla en la mano y te encuentras con que acaba de llegar su hija Marta de ocho años y le está leyendo un cuento y… consciente de que ese es un momento precioso de intimidad, dejas la toalla sigilosamente y le indicas con un gesto, que volverás más tarde para ayudarla a realizar la higiene y piensas que les quedan tan pocos momentos para compartir, ¡qué pena!, Marta es tan pequeña y necesita tanto a su madre… Se te parte el alma! Coges aliento, respiras hondo y sales de la habitación con la mejor de tus sonrisas y te diriges al control, frente al cuál encuentras a Luisa , la hija de Xisca que te abraza mientras te explica entre sollozos que han vuelto a ingresar (se fueron hace quince días de alta) y lo desbordados que se han sentido en casa estos últimos días.” Eso es el día a día de Paliativos. Y mientras observas y te impregnas de todo lo que sienten los demás, tú también sientes, es inevitable por Dios! Los profesionales somos igual de humanos que el que yace en la cama. Esa es la realidad.¿Y que hago yo con todo eso que siento? Pena, rabia, impotencia, enfado….Es sin duda lo más difícil. Gestionar bien las emociones para implicarte sin sobreimplicarte, para poder ayudar como profesional y no convertirte en amigo (no es el rol que toca desempeñar), para que todo el sufrimiento con el que convives cada día, no afecte a tu vida personal. Primero reconocer lo que estoy sintiendo y darme permiso para ello. Si estoy trabajando salgo unos segundos a una terraza que está frente al control , desde donde se divisa un paisaje de montaña y almendros que te invita a hacer una respiración abdominal de esas que te renueva por dentro y por fuera, si necesito llorar, lloro y/o lo comparto con un compañero /a y si no dispongo de esos segundos, bebo un vaso de agua y contengo y…sigo, a sabiendas de que es un tema pendiente que ahora queda pospuesto y que cuando pueda…, habré de retomar. Segundo, intento ver con un poco de distancia esa situación que me remueve tanto y reflexionar sobre ello y tercero, asumo que hay cosas que no están en mi mano y hablo con Dios y le pido que, él que puede, llegue hasta donde yo no llego y para mí  fortaleza y equilibrio para seguir realizando este trabajo que tanto me llena, pero desgasta a la vez.


  • ¿Dónde te vacías?

Mira, hace tiempo adquirí un hábito. Cuando cojo el coche de camino a casa, al salir del trabajo, repaso la jornada. A veces me voy riendo sola (muchas veces, hay momentos muy divertidos también), otras me cae alguna lágrima, otras me reprendo por no haber sabido estar a la altura de las circunstancias. Cuando quito la llave del contacto, frente a la puerta de casa, me digo: Belén, por hoy se acabó. Ahora toca disfrutar de otra parte de tu vida: tu familia, tu casa, tus amigos…. Como primera opción es bastante efectiva. Practico deporte tres días por semana siempre que puedo y para mí resulta un complemento buenísimo para liberar tensión (física y emocional). Cuando estoy saturada busco el contacto con la naturaleza, ver el mar me calma y me ayuda a aquietar mis emociones. Busco momentos de soledad y silencio. Podría decir que meditar me es útil y así es, pero si soy sincera, todavía no he conseguido la disciplina necesaria para ser constante.


  • ¿De qué te llenas?

Mi casa es mi refugio. Me aporta paz y armonía Mi hijo de 11 años -mi maestro- y mi marido me brindan muchos momentos de risas (el humor es fundamental) y un cariño incondicional. Mi familia… me siento muy querida. Mis amigos que para mí son importantísimos, los de siempre y los nuevos que pasan a formar parte de mi vida. Las excusiones por la montaña y la oración sencilla y abierta.

¿Qué has aprendido de las personas a quienes has cuidado?

Ufff, tantas cosas….. !

-Que somos muchísimo más fuertes y capaces de lo que creemos.

Que el ser humano tiene una capacidad de cambio y de adaptación brutales.

-Que el amor lo puede todo.

-Que la vivencia de la muerte desde la resignación es una, desde la aceptación es otra muy diferente.

-Que morirse es un hecho natural y su proceso puede ser una tragedia o una etapa llena de vida y plenamente enriquecedora para el que se va y para los que quedan. Depende de nuestra actitud.


  • Alguna experiencia que desees compartir con nosotros…

Hace un tiempo pasó por la Unidad una persona de 49 años afectada de una patología irreversible. Se trataba de alguien con una importante proyección de futuro a nivel profesional y personal y en cuyos planes a corto plazo no encajaba en absoluto la muerte. Fue informado a petición propia de su mal pronóstico y a los pocos días tuvimos una conversación en la que me decía:

Belén, me invade una tristeza inmensa, pero no es sólo por los que dejo -sus seres queridos-, ni tan siquiera por lo que ya no viviré. Me siento inmensamente triste por lo no vivido. Desde entonces vivo mucho más intensamente el aquí y ahora. Esa lección no la olvidaré jamás. Esta persona tuvo una muerte difícil. Durante las últimas semanas a pesar de no haber una descompensación física de ninguno de sus síntomas, tenía en su rostro una expresión de sufrimiento que impactaba. Él no aceptaba su situación ni su destino. Los días previos a su muerte le costaba respirar, nos dijo que ya no podía más, que estaba demasiado cansado y que necesitaba dormir. Nos dijo que le dolía el alma y así se reflejaba en su semblante. Pactamos con él y su familia una sedación con el fin de disminuir su nivel de conciencia y de que estuviera tranquilo. La sedación no resultó fácil, su lucha interna era evidente.  . Todo el equipo trabajamos intensamente e hicimos lo que supimos por mejorar su calidad de muerte, pero a pesar de ello dentro de mi cabeza retumbaba una y otra vez la misma frase: Belén, te faltan herramientas. Seguro que algo más podías haber hecho. A partir de ese momento se hizo en mí más grande la inquietud que ya tenía por aprender. Pero aprender ¿que? Tenía formación en habilidades de comunicación, en relación de ayuda, en gestión de emociones, en técnicas de relajación, en duelo……Decidí entrar en el mundo de las terapias naturales y descubrí que efectivamente había otras herramientas que no sustituyen, pero que sí se complementan perfectamente con todo lo anterior y que son de gran ayuda.

Desde hace un año y tras el beneplácito de la Dirección del hospital donde trabajo, al cual le estoy enormemente agradecida, aplico como un cuidado más la terapia floral del Dr. Bach y el tacto terapéutico en aquellos pacientes y familiares que así lo desean.

Aunque mi experiencia aún es muy poca y  no tengo todavía suficientes datos objetivos para evaluar sus efectos, sí puedo decir que la adherencia es muy alta, que mejora notablemente la relación terapéutica y que las personas manifiestan su gratitud por la contribución de éstas a su bienestar emocional.


  • ¿Qué más te gustaría explicarnos?

Hay un aspecto que no me gustaría pasar por alto. En C.Paliativos existe una pieza clave que hace que todo el engranaje funcione: es el equipo, el equipo interdisciplinar.. El nuestro está formado por auxiliares de enfermería, celadores, enfermeras, fisioterapeutas, trabajadora social, psicóloga, médicos, capellán y voluntariado. Somos muchos y es necesario que los valores que se comparten sean los mismos y que cada uno de los miembros del equipo  tenga totalmente integrado el modelo de atención. Así como también es fundamental que el plan terapéutico esté consensuado para que cada uno desde su disciplina, desde su rol, pueda trabajar en pro de los objetivos comunes que hayan sido marcados .De lo contrario no funciona y todo esto que desde la teoría suena tan bien, queda muy vacío si no se lleva a la práctica.

Gracias por esta oportunidad que me brindas de poder hablar de corazón a corazón.

Un abrazo,

Belén

<De tots els Colors>: Gracias a ti Belén por tu generosidad, por compartir con el corazón abierto tu pensar, tu sentir y tu hacer diario.


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