ENFERMERÍA Y MEDICINA INTEGRATIVA AL DÍA. Número 8, Marzo 2018. Con la colaboración de ESPERANÇA PONSELL, Dra. en Enfermería y Experta en Dolor Infantil: “El dolor infantil, un largo camino por recorrer”

La contaminación en el embarazo se asocia con menor capacidad cognitiva en los hijos. Ppublicado en Biological Psychiatry. “Un estudio muestra por primera vez una relación entre la exposición a la contaminación del aire durante los meses de gestación y alteraciones en el cerebro y menor capacidad cognitiva en niños y niñas”. Sigue leyendo AQUÍ.

Autoeficacia y resultados relacionados con el autocuidado siguiendo las lecciones de la Técnica Alexander para personas con dolor crónico de cuello en el ensayo controlado aleatorizado ATLAS. Publicado en European Journal of Integrative MedicineVolume 17, Enero 2018, Páginas 64-71. “ATLAS fue un un ensayo pragmático controlado aleatorizado (proporción 1: 1: 1) de pacientes con dolor crónico de cuello (N = 517).  Sigue leyendo AQUÍ.

“No es solo una teoría”. La relación entre el entrenamiento en Jin Shin Jyutsu® Auto-Cuidado para enfermeras y el estrés, la salud física, la salud emocional y la eficacia de los cuidados. Donna Lamke, Anita Catlin, DNSc, FNP, FAAN, Michelle Mason-Chadd, RN, CDE.  Publicado en Journal of Holistic Nursing. Primera publicación 25 de abril 2014. “ El objetivo de este estudio fue evaluar el efecto de capacitar a las enfermeras en los métodos de autocuidado de Jin Shin Jyutsu® y correlacionar la capacitación con la medición del estrés personal y organizacional de las enfermeras y sus percepciones sobre su eficacia asistencial con los pacientes.
El estudio mostró un
aumento significativo en la gratitud, motivación, calma y comunicación efectiva así como también, disminuciones significativas en enojo, resentimiento, depresión, síntomas de estrés. Disminución de los dolores musculares, insomnio y cefalea en las enfermeras y un aumento estadísticamente significativo de la eficacia del cuidado de las enfermeras en su relación con los pacientes, individualización de la atención del paciente, capacidad para disminuir situaciones estresantes, atención culturalmente congruente, planificación de las múltiples necesidades y creatividad en la atención. Sigue leyendo AQUÍ.

Para los que no hayáis tenido ocasión de leerla todavía, incluímos la clase magistral que nos regaló recientemente María Jesús BlázquezBióloga, Cofundadora de la Asociación “Vía Láctea” y del Colectivo ”Otra Biología”. Un documento imprescindible para comprender el enfoque integrativo de la salud y de la vida. Disponible AQUÍ.

En cuanto a los próximos eventos para compartir conocimiento, destacamos:

    • El XI Congreso de Fitoterapia Ciudad de Oviedo – Jornada de SEFIT.  “Panorama actual de la fitoterapia” tendrá lugar en Oviedo, 13-15 de abril de 2018. Información, formulario de inscripción y normas para las comunicaciones libres disponible AQUÍ.
  • El V Congreso internacional de Medicina Naturopática que se celebrará en Londres los próximos 6 al 8 julio y que girará en torno al Cuidado Global del Paciente – Restaurando la Salud Naturalmente“. Información y programa disponibles AQUÍ.

Finalizamos  esta entrega rescatando un documento que nos interesa recordar…

  • LA INCORPORACIÓN DE TERAPIAS NATURALES EN LOS SERVICIOS DE SALUD. Autoras: Elisabeth González y Ana Isabel Quindós. 2010. Trabajo dirigido por los profesores: Montserrat Teixidor i Freix y Esteve Pont Barceló. EUI Santa Madrona. Disponible AQUÍ.
Y para despedirnos hemos escogido esta bella animación para disfrutar con los más pequeños, en familia:

La historia de las flores. Dirigida por Azuma Makoto

¡Salud!

Elena Lorente Guerrero

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ENFERMERÍA Y MEDICINA INTEGRATIVA AL DÍA. Número 6, Enero 2018. Con la colaboración de MARGALIDA MIRÓ, Dra. en Enfermería y Experta en Práctica Colaborativa Interprofesional en Salud: “Colaboración interprofesional, una mirada integrativa en salud”

 Queridos Amigos:

La primera entrega de Enfermería y Medicina Integrativa de 2018 llega cargada de la energía, la visión y la meta que tan bien nos explica Margalida Miró, a quien todos conocéis por su entrevista y su  artículo publicado recientemente en el blog.

Es un honor contar con la mirada enfemera y experta de Margalida y un lujazo que siempre tenga un ¡Sí, con ilusión! para participar en De tots els Colors.

Esta vez, nos trae el enfoque y el hilo conductor que necesitamos para empezar a re-pensar, re-orientar y re-crear el cuidado de las personas hacia una nueva dirección: participativa, integrativa e integradora.

Querida Marga, es un placer seguir aprendiendo y creciendo contigo. Muchas gracias  por inspirarnos y acompañarnos con tanto cariño y generosidad.

* * *

Agradezco de todo corazón a Elena Lorente la invitación a participar, de nuevo, en su blog.

Elena contactó conmigo comentándome que a principios de cada mes suele publicar un post sobre Enfermería y Medicina integrativa y que me invitaba a hacer alguna reflexión sobre el tema.

Decirles de antemano que yo no soy experta en Enfermería, ni Medicina integrativa así que espero que la intervención resulte de interés. Me atreví a aceptar el encargo porque la propuesta de Elena llega en un momento donde estoy investigando, hace unos 7 años, junto con los miembros del Grupo de Investigación Crítica en Salud (GICS) de la Universitat de les Illes Balears, cuestiones relativas al trabajo en equipo interdisciplinar en salud, o lo que también se conoce como práctica colaborativa interprofesional (PCI). De algún modo, me pareció que eran temáticas relacionadas, ya que ambas tratan de integrar la potencialidad de distintas perspectivas profesionales y así atender la salud de la ciudadanía de forma más global, satisfactoria y segura.

A continuación, como si de una entrevista se tratase comento brevemente algunos de los
principales puntos que caracterizan de la PCI en salud.

Espero que les resulte de tanto interés como suelen ser los post que Elena publica en el blog detotselscolors. Muchas gracias, Elena.

Colaboración interprofesional: Una mirada integrativa en salud, por Margalida Miró

¿Qué es la práctica colaborativa interprofesional?

Es el proceso donde profesionales de distintos backgrounds se reúnen para resolver problemas, participan en la toma de decisiones reconociendo la responsabilidad compartida de los resultados para proporcionar una atención integral al trabajar con los pacientes, sus familias y las comunidades y ofrecer la más alta calidad de la atención en todos los entornos.

¿Cuáles son las principales características de la PCI?

  • Disponer de metas claras y compartidas en la atención al paciente y la familia.
  •  Tener claros los roles y responsabilidades del equipo. Cada miembro ejecuta sus competencias y además conoce las responsabilidades y funciones de los otros profesionales.
  • Compartir una identidad grupal. Entre los miembros del equipo hay sentimientos de
    pertenencia, respeto, cohesión y confianza en la capacidad del equipo para superar
    obstáculos y materializar la visión que tienen.
  • Ejercer desde la interdependencia e integración de los miembros del equipo.
  • Aplicar enfoques democráticos y de liderazgo compartido. Hay un reconocimiento por parte del líder y del resto del equipo del rendimiento y éxito individual y colectivo.
  • Llevar a cabo esfuerzos para romper los estereotipos y las barreras interprofesionales.
  • Conceder a los profesionales tiempo y espacios para desarrollar el trabajo en equipo.
  • Respetar las diferencias de opinión y perspectivas a través de una comunicación abierta y fluida.

¿Por qué es importante la PCI en salud?

Es reconocida como un elemento clave para la prestación de una atención de calidad, efectiva y segura a la ciudadanía. Los mejores y más rentables resultados para los pacientes y las familias se logran cuando los profesionales trabajan y aprenden juntos, participan en la auditoría clínica de los resultados y generan innovación para garantizar el progreso en la práctica y el servicio.

¿Se incentiva la PCI en el sistema de salud en nuestro país?

Las iniciativas de trabajo colaborativo interdisciplinar se han ido incrementando en los últimos años en todo el mundo. Los países con más largo recorrido sobre este tipo de iniciativas son Australia, Canadá, el Reino Unido y los EE.UU., a éstos se añade Brasil, Nueva Zelanda y Suecia. La PCI es un eje estratégico en las políticas de agencias internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Joint Comission on Acreditation of Healthcare Organizations (EE.UU) y de programas de prestigiosos sistemas de salud como Institute for Healthcare Improvement (Australia), el Institute for Healthcare Improvement (Reino Unido) o Canadian Patient Safety Institute (Canadá).

En nuestro país, desde el año 2005, el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad ha ido incluyendo en los planes nacionales de salud estrategias dirigidas a la mejora de los elementos clave recomendados a nivel internacional sobre colaboración interdisciplinar, y en concreto a la colaboración entre médicos y enfermeras como componente esencial de una cultura de seguridad. Desde entonces, las estrategias nacionales en salud han incorporado la colaboración interdisciplinar como eje prioritario vinculado a la seguridad clínica, principalmente en la estrategia de cuidados paliativos, de Salud Mental o de la cronicidad. En ellos, se apunta que para dar respuestas efectivas e integrales a las necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales de los pacientes y las familias es necesario un modelo colaborativo e interprofesional basado en la coordinación entre los niveles asistenciales y entre los profesionales de salud.

¿Por qué es importante la PCI en salud?

Las organizaciones de salud son cada vez más conscientes que es necesario contar con la información y los conocimientos de muchas disciplinas con el fin de desarrollar soluciones válidas y ofrecer una atención integral a las personas y las familias. Uno de los motivos es que los usuarios plantean demandas cada vez más complejas y crónicas, que requieren de abordajes y tratamientos múltiples. De modo, que es inusual que un único profesional pueda resolver los problemas de salud de la población de forma aislada.

¿Cómo es la realidad de la PCI en salud en nuestro país?

Actualmente los estudios señalan que la PCI, principalmente entre médicos y enfermeras está lejos de lo que podría ser. La práctica interdisciplinar resulta a veces problemática, ya que los profesionales se enfrentan a numerosos retos como, entornos multiprofesionales y complejos donde conviven diversidad de proveedores y donde cada grupo tiene su ámbito de acción y funciones, posiciones dentro de jerarquías, distintas culturas e identidades profesionales, diferentes procesos de socialización profesional y notables diferencias entre formaciones académicas.

¿Cuáles son los principales retos pendientes?

Si se pretende mejorar la eficacia y eficiencia de los equipos de salud se hacen necesarias intervenciones que promuevan el reconocimiento mutuo de la complementariedad y la interdependencia, como la creación de estructuras de gestión horizontal, la promoción de actividades que fomenten la colaboración, la comunicación y la toma de decisiones conjuntas entre enfermeras, médicos y otros profesionales de la salud. Las intervenciones para fomentar la PCI, cuya eficacia ha sido demostrada tienen en común disipar las diferencias profesionales y centrarse en la construcción de alianzas, cooperación y formas saludables de liderazgo con la finalidad de asegurar una atención segura y generar mayor innovación y progreso de los servicios de salud.

Dra. Margalida Miró Bonet
Departamento de Enfermería y Fisioterapia
Universitat de les Illes Balears

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Bibliografía consultada

Paradis E, Leslie M, Gropper MA, Aboumatar HJ, Kitto S, Reeves S. Interprofessional care
in intensive care settings and the factors that impact it: results from a scoping review of ethnographic studies. Journal of critical care. 2013; 28(6): 1062–7.

Reeves S, Lewin S, Espin S, Zwarenstein M. Interprofessional Teamwork for Health and Social Care. Oxford: Wiley-Blackwell; 2010.

Reeves S, McMillan SE, Kachan N, Paradis E, Leslie M, Kitto S. Interprofessional collaboration and family member involvement in intensive care units: emerging themes from a multi-sited ethnography. Journal of Interprofessional Care. 2015; 29(3): 230–237.

Zwarenstein M, Goldman J, Reeves S. Interprofessional collaboration: effects of practice-based interventions on professional practice and healthcare outcomes. Cochrane Database Syst Rev. 2009; 8(3).

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El interesante artículo de Margalida Miró nos abre un gran camino  por recorrer para transformar los retos pendientes en realidad viva. Un proceso en el que todos somos protagonistas y que sólo será posible desde una disposición abierta, generosa, constructiva, co-creadora.

La práctica colaborativa interprofesional en salud nos plantea desafíos muy cercanos y parecidos a los que tenemos por delante como humanidad para aprender a relacionarnos de manera más consciente, respetuosa, y amable (de amabilidad y de amar), con nosotros mismos y con los demás. Aplicable a todos los ámbitos de la vida, incluyendo nuestro vínculo y relación con la naturaleza y con todos los seres vivos del planeta. Como muestra…:

  • La contaminación perjudica la salud en niveles bajos y a corto plazo. PUBLICADO EN ‘JOURNAL OF THE AMERICAN MEDICAL ASSOCIATION”. “Una investigación de la Universidad de Harvard sobre datos recopilados durante 13 años vincula directamente la polución con un aumento de muertes prematuras entre los mayores, incluso cuando esos niveles están dentro de los márgenes que las autoridades ambientales de ese país consideran seguros para la población.” Sigue leyendo AQUÍ.
  • Una dieta saludable se asocia con una mayor autoestima en los menores. PUBLICADO EN ‘BMC PUBLIC HEALTH’. “Así concluye un nuevo estudio realizado en ocho países, entre ellos España, que también recoge datos a la inversa: la autoestima se vincula con pautas que restringen el consumo de azúcares y grasas, y fomentan el de pescados y verduras”. Sigue leyendo AQUÍ.
  • El ejercicio favorece cambios en la composición de la microbiota intestinal, al margen de la dieta. PUBLICADO EN ‘MEDICINE & SCIENCE IN SPORTS & EXERCISE’. “Investigadores de la Universidad de Illinois y la Clínica Mayo en Rochester, Estados Unidos, han aportado la primera evidencia científica de que el ejercicio físico puede causar cambios en la composición de la microbiota intestinal, con independencia de otros factores como la dieta o el consumo de antibióticos”. Sigue leyendo AQUÍ.
  • La acupuntura podría aliviar el dolor vinculado al tratamiento del cáncer de mama. MedlinePlus. Algunos medicamentos comunes contra el cáncer de mama pueden desencadenar dolor en las articulaciones, pero nuevas investigaciones sugieren que la acupuntura puede aliviar ese efecto secundario. Sigue leyendo AQUÍ.
  • Psicoterapia, meditación y cáncer. Pablo Saz Peiró. MEDICINA NATURISTA, 2017; Vol. 11 – N.º 2: 80-84. “Ante el diagnóstico de cáncer, la meditación es particularmente útil para asimilar el susto, ayudar en la elección del tratamiento, mejorar la supervivencia, recuperar el control, saber estar ante la incertidumbre sobre el futuro y el temor de recurrencia, así como mejorar una serie de síntomas físicos y psicológicos, como depresión, ansiedad, insomnio y fatiga.” Sigue leyendo AQUÍ.
  • El papel del propóleo en el estrés oxidativo y el metabolismo lipídico: ensayo controlado y aleatorizado.. Verónica Mujica, Roxana Orrego,Jorge Pérez, Paula Romero, Paz Ovalle, Jessica Zúñiga-Hernández, Miguel Arredondo,Elba Leiva2,3. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine Volume 2017 (2017).Aunque hay evidencia de los beneficios del propóleo en la salud humana, la gran mayoría de los estudios se han llevado a cabo utilizando modelos animales. El presente estudio incluye la caracterización química y la evaluación clínica de los efectos de la administración oral de solución de propóleo sobre el estado oxidativo y la modulación de lípidos en una población humana en Talca, Chile. Los datos informados respaldan el papel del propóleos en diversas enfermedades crónicas, a través de diferentes mecanismos, como el aumento de HDL-c, y el efecto antioxidante debido al aumento de GSH y niveles reducidos de TBARS, ambos marcadores de estrés oxidativo en humanos.” Sigue leyendo AQUÍ.
  • El Congreso internacional de medicina y salud integrativa se celebrará en Baltimore, MD durante los próximo 8 al 11 de Mayo 2018. El tema del Congreso es:
    C
    olaboración en acción: avanzando en la salud integrativa  a través de la investigación, la educación, la práctica clínica y política sanitaria”. Información disponible AQUÍ.
  • El Primer Jueves Enfermero del año (25 de Enero) que organiza el Col.legi Oficial d’Infermeria de les Illes Balears (COIBA) está dedicado a la Situación actual de la investigación en Terapias Naturales desde la visión enfermera: metodologia y aplicación práctica. Conferencia a cargo de la Enfermera y doctora Paloma Echevarría. Información disponible AQUÍEntrada gratuita y retransmisión en directo por streaming mediante el siguiente enlace: http://www.rtvnotycias.es/coiba/0_index1.asp

Y para terminar, os invitamos a disfrutar de estas tres lecturas:

  • La Tesis Doctoral “Evaluación de los resultados NOC (Clasificación de Resultados de Enfermería) en el tratamiento de pacientes con ansiedad, relacionado con dolor, tras intervención de enfermería, manejo de la fitoterapia e intervenciones conductuales”. Autor: Ovidio Céspedes Tuero. Directores: Dra. Dña. Paloma Echevarría Pérez, Dr. D. Albert Sala Llinares. 2015. Facultad de Enfermería. Universidad católica de Murcia. UCAM. Disponible AQUÍ.
  • HISTORIA DE LA MEDICINA NATURISTA ESPAÑOLA. Alejandro Artetxe. Ed. Triacastela.
  • LA VUELTA A LA NATURALEZA. El pensamiento naturista hispano (1890-2000): naturismo libertario, trofología, vegetarismo naturista, vegetarismo social y librecultura. Josep Maria Rosselló. Ed. VIRUS.

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Photo by JM Solé

¡Salud!

Elena Lorente Guerrero

Las enfermeras del NO ͠ DO, por Margalida Miró Bonet, Dra. en Enfermería. Universitat de les Illes Balears. Grupo de Investigación Crítica en Salud

Reportaje para prensa, elaborado en el Curso de Divulgación Científica. Opening SCIENCE, Palma de Mallorca, 2013. Proyecto Con-Ciencia Pública.Tutora: Elena Soto

El análisis de los manuales de formación de la época muestra que fueron herramientas políticas y sociales y que muchos de los estereotipos que todavía perviven en la sociedad sobre esta profesión son el resultado de las ideas que durante tres décadas se vertieron en sus páginas.

Por Margalida Miró. Universitat de les Illes Balears.
Grupo de Investigación Crítica en Salud (GICS-IUNICS)

“La vocación de la enfermera no depende en absoluto de la voluntad humana; viene del cielo y el Señor la concede a los que él elige”. “El médico es el superior de la enfermera. El médico es representante de Dios; y la enfermera es subordinado suyo”, estas dos citas extraídas de los manuales de texto usados en la asignatura de Moral profesional, -una de las más importantes en el currículum formativo de las enfermeras españolas entre 1956 y 1976 – evidencia como muchos de los estereotipos, algunos todavía vigentes, arrancan de una época en la que la formación política, religiosa y moral se consideraba fundamental para el cumplimiento de esta profesión.

¿Es casual que perdure el tópico de que la enfermera tiene que ser servicial, abnegada o discreta? y ¿es casual que se relacione esta profesión con las mujeres? Citas como “Mucho más fundamental para la enfermera es estar adornada de cualidades morales, auténticas virtudes de caridad y amor al prójimo” o “La enfermera ha de tener cuidado especial en no arreglarseintencionadamente con miras poco dignas de agradar”, indican que no, y son excelentes ejemplos para ilustrar algunos clichés que todavía se mantienen en la actualidad.

Cuando se realiza una mirada crítica a las representaciones sociales más arraigadas sobre las enfermeras y la enfermería española que perviven hoy en día, nos damos cuenta hasta que punto las ideas vertidas en estos manuales han contribuido a normalizar ciertas narrativas sociales, marginando otras y proporcionando, en definitiva, la
base de lo que consideramos como natural o verdadero de esta profesión.

El análisis de estos manuales muestra que fueron herramientas no sólo culturales, sino también políticas y sociales, que sirvieron para transmitir significados y sentidos relacionados con los modos de ser, pensar, concebir el mundo y de relacionarse de las
enfermeras según un modelo ideal que marcaba cómo debían ser.

Recuperando la memoria histórica

Unidad de nidos. Hospital Son Dureta, Palma. 1963. Foto cedida por Natividad

Para muchas mujeres, y para la Sección Femenina de la Falange, la enfermería fue un proyecto de realización social y profesional durante la dictadura franquista, ya que se trataba de un trabajo acorde a su ‘naturaleza’, una prolongación de las tareas denominadas ‘propias de su sexo’, como podía ser el cuidado de los demás, que ya realizaban habitualmente en el hogar.

Probablemente si nos situamos en el contexto sociopolítico de la época –el tardofranquismo- podríamos comprender algunas de las características de la formación que recibieron las enfermeras españolas, pero la mayoría de ellas como la dureza, el sacrificio, la disciplina y la docilidad social y política fueron especialmente evidentes en su formación en comparación con la de otros profesionales.

En esta época los requisitos exigidos para el acceso a la formación eran tener 17 años cumplidos y el título de Bachillerato elemental o laboral, presentar una carta de recomendación de dos personas de reconocida solvencia moral, superar una prueba de
aptitud de ingreso para acceder al centro y una entrevista personal para comprobar las cualidades vocacionales de la aspirante, presentar un certificado de buena salud, y superar un examen de reválida al finalizar los estudios de tres años académicos. No obstante, la candidata al finalizar tres meses de prueba podía ser admitida definitivamente o expulsada de los estudios.

Los contenidos del plan de estudios de enfermería en España eran en un 70% prácticos y el resto teóricos. La mayoría de asignaturas se denominaban “Nociones de…” porque se daba una parte reducida de los temas que se impartían en las Facultades de Medicina. Y entre las materias se incluían la educación física, formación política, religión y moral  profesional, consideradas fundamentales para el cumplimiento de la profesión, ya que se
pensaba que su práctica diaria acentuaba las condiciones morales de las alumnas y exaltaba su vocación.

En 1955 se publicaron dos órdenes, abolidas años después, que prohibían la coeducación de los/as alumnos/as de ambos sexos en las Escuelas de enfermeras y obligaban a las alumnas a cursar los estudios en régimen de internado, mientras que los estudiantes varones cursaban la carrera por libre (Orden de 4 de Julio de 1955, BOE de 2 de Agosto de 1955). El internado no estaba destinado a cubrir problemas de residencia, sino a asegurar la vida ordenada y casi clerical de las estudiantes. Mientras los hombres cursaban la asignatura de Autopsia médico legal, las mujeres realizaban en su lugar Enseñanzas del hogar.

Representaciones sociales que aún permanecen

A pesar del notable desarrollo académico y profesional de la enfermería española que ha llevado a que, en la actualidad, las enfermeras ejerzan numerosas competencias en el ámbito docente universitario, investigador, clínico, gestor y político, la ciudadanía sigue considerando a esta profesión como propia de mujeres vocacionales, sacrificadas y con especiales virtudes morales, de abnegación y emotividad.

Se sigue pensando que para ser enfermera lo más importante es ser una persona sensible, empática, simpática y con cierta habilidad, sin considerar otro tipo de competencias técnicas o intelectuales. Citas como “No encontrará la enfermera un consejero mejor que la caridad para el ejercicio de su profesión, ella hará que sea servicial, dulce y amable con el enfermo y sus familiares” son un ejemplo de que las actitudes y virtudes de generosidad, caridad, benevolencia, sensibilidad, compasión, paciencia, dignidad, discreción o amor al deber se consideraban fundamentales para que
las enfermeras pudieran cumplir con un buen ejercicio de la profesión.

Unidad de neonatos. Casa de Salud Valdecilla, Santander. 1960. Foto cedida por la Escuela Universitaria de Enfermería. Universidad de Santander.

Otro aspecto afectado por los estereotipos es el de la investigación. Hoy en día, difícilmente se vincula a la enfermería con la ciencia; se la sitúa más cerca de la esfera de lo intuitivo, lo emocional, lo doméstico, lo sentimental o lo moral.

Durante estos veinte años se formó a las enfermeras para exhibir su modestia personal e intelectual, ocultar su conocimiento y capacidad de acción, asegurándose de que no deseaban usurpar los puestos y las funciones de los médicos.

El resultado es que, en la actualidad, todavía se sigue considerando a la enfermería más como una práctica que requiere implicación y compromiso personal que como una profesión que requiere competencia, capacitación, formación, especialización y actualización.

En citas como “Hay que eliminar el individualismo, por inadmisible e ineficaz, la enfermera no buscará el relieve de la personalidad propia; abandonará toda mira absolutista y colaborará modesta y eficazmente el propósito común, con la dirección señalada y la subordinación debida” se pone en evidencia como para las enfermeras los propósitos comunes o colectivos debían prevalecer sobre los méritos o intereses personales. Se las instruía en la colaboración modesta y leal al propósito ajeno, lo que las conducía aún más a su anonimato.

Hospital Son Dureta. 1961. Foto cedida por Natividad Mir

En la actualidad, difícilmente se vincula a la enfermería con la ciencia como profesionales, y a un papel de subordinada del médico. Sigue vigente la idea de la enfermera como ‘la ayudante’ y ‘la mano ejecutora’ del médico; es decir, como la profesional que obedece órdenes, sin criterio, autoridad, ni capacidad o responsabilidad en la toma de decisiones sobre los procesos de salud de los pacientes.

Citas como “El médico es superior a la enfermera por dignidad y por ciencia, y por ambos motivos debe respetarle y manifestarse reconociendo su dignidad y responsabilidad” atestiguan como se las formaba como ejecutoras inteligentes de los designios terapéuticos del médico y como la finalidad de su trabajo era garantizar la aplicación exacta de los métodos de éste o, bien, recoger y comunicar los datos que a éste le hubieran podido pasar inadvertidos.

Aunque ha pasado medio siglo, las relaciones interprofesionales entre médicos y enfermeras arrastran todavía muchos estereotipos transmitidos en estos manuales de formación. “La enfermera debe obedecer al médico con sumisión perfecta. De ejecución y de juicio. El médico lleva la dirección de la cura y asume la responsabilidad. De ordinario, el médico por su ciencia y capacidad es obedecido ciegamente; pues el que asume la responsabilidad última es el médico” En este párrafo queda claro que las relaciones igualitarias y equitativas entre ambos no eran las esperadas, se imponía el principio de jerarquía.

En el siglo XXI la enfermería todavía se concibe como una profesión fundamentalmente manual o técnica que requiere de poca formación especializada para llevarla a cabo ¿De dónde arranca esta idea?

Entre los años 50 y 70 lo más importante en la formación de las enfermeras era practicar y ejercitarse bajo supervisión médica.

Frases como “Estar dispuesta siempre a recibir consejo y avisos antes de actuar. El consejo se debe pedir y recibir de personas competentes.

La enfermera no debe fiarse de su propio parecer en casos dudosos. Mucho menos anteponer su opinión a la de personas competentes. Menos aún a la del médico, superior suyo” ó “La enfermera deberá poseer cierta destreza manual para ejecutar el trabajo encomendado, obedecer los mandatos de las facultades racionales y llevarlo a cabo con rapidez, limpieza y exactitud” ilustran que esta profesión se consideraba un saber complementario y auxiliar de la medicina, en el que la enfermera solo era una “hábil e inteligente ayudante” o un “médico imperfecto” que debía pedir consejo al médico antes de actuar y no debía fiarse de su propio parecer.

Durante este periodo a las enfermeras se las formó sobre todo como agentes morales, sujetos pasivos y sirvientes a la medicina, lo que en la práctica limitaba su capacitación como profesionales autónomos.

“La enfermera debe obedecer al médico con sumisión perfecta.
De ejecución y de juicio”

¿Hasta qué punto estas ideas heredadas del pasado siguen vigentes en la actualidad?

Este reportaje permite reflexionar sobre cómo a través de los manuales publicados entre 1956 y 1976 se transmitieron determinados discursos que han contribuido a perpetuar algunos estereotipos, que la ciudadanía, o incluso algunas enfermeras y otros profesionales de la salud aceptan sin crítica, ni reflexión sobre ellas y la enfermería española.

Es importante recordar que el dominio de ciertos estereotipos sobre las enfermeras puede limitar otras formas de pensamiento sobre estas profesionales y la enfermería poniendo así límites a las posibilidades del conocimiento acerca de esta profesión.

Margalida Miró

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Trabajos relacionados de la misma autora:

Miró M, Gastaldo D, Nelson S, Gallego G. 2012 Spanish nursing under Franco: reinvention, modernization and repression (1956–1976). Nursing Inquiry 19: 270–280.

Miró M, Gastaldo D, Gallego G. 2008 ¿Por qué somos como somos? Discursos y relaciones de poder en la constitución de la identidad profesional de las enfermeras en España. Enfermería Clínica 18 (1):26-34.

Miró M. 2008. ¿Por qué somos como somos? Continuidades y transformaciones de los discursos y las relaciones de poder en la constitución de la identidad profesional de las enfermeras en España (1956–1976). Tesis doctoral. Universitat de les Illes Balears. España.