Entrevista a LETICIA CABO, Médico de Emergencias y Voluntaria de Proactiva Open Arms: “No podemos seguir mirando hacia otro lado. Hay que dar voz a quienes no la tienen y gritar la grave crisis humanitaria que se está viviendo en el Mediterráneo”

Queridos Amigos:

La entrevista que viene a continuación no tiene adornos. Es cruda, es dura, es incómoda… Sin embargo, también está llena de sonrisas y de Esperanza.

El mensaje que nos transmite Leticia Cabo es tan contundente, tan urgente, y tan importante,  que no voy a extenderme en la introducción. Son además los propios protagonistas quienes despiden la entrevista.

Desde aquí, hacemos llegar un abrazo cálido y solidario a todas las personas que estáis rescatando en el mar. También a sus familiares, la mayoría de los cuales viven sumidos en la incertidumbre y la angustia de no saber si sus seres queridos consiguieron llegar a tierra vivos, sanos y a salvo.

Nuestro agradecimiento a Teo Pallarès, responsable de comunicación de Proactiva Open Arms, por su amabilidad, y a todo el Equipo por darnos la oportunidad de ser un altavoz para dar a conocer lo que está ocurriendo en el Mediterráneo. No hay nada más Esencial que defender y preservar el derecho a la Vida.

Nuestro apoyo y cariño también para Òscar Camps. Gracias por demostrar que no es necesario creer en los milagros… Los milagros se construyen trabajando todos juntos, codo con codo, día a día.

Y por supuesto, Querida Leticia, un abrazo enorme y muchas gracias por todas las facilidades que han hecho posible esta entrevista.

Gracias por inspirarnos con tu valentía. Gracias por hablar alto, claro y con el Corazón.

* * * 

  • ¿A cuántas personas rescatáis a diario en el mar?

Las cifras son muy variables porque depende de muchos factores. Depende de si es verano o invierno. En época de verano que hay mejor climatología y el mar está más tranquilo, en la zona de Libia salen más embarcaciones de refugiados, entonces siempre hay más rescates.

Ahora, de cara al invierno hay más problemas. Por ejemplo, hace unos días tuvieron que decidir volver a Malta porque había temporal, y cuando hay temporal lo lógico es que no salga tanta gente. Digo lo lógico porque a veces cuando hay mal tiempo las mafias se aprovechan para abaratar los costes del pasaje que les cobran y entonces siempre hay salidas. Pero lo normal es que salgan menos.

Entonces, los rescates ahora bajan un poquito, pero en verano, en cada una de las embarcaciones que rescatamos, dependiendo del modelo de embarcación, puede haber desde 100 – 200 personas, hasta la última que han rescatado por ejemplo, que era de 300 y pico personas.

Cada tres días aproximadamente, en lo que vas a dejar a la gente que has rescatado y volver, pueden ir rescatando a unas 200 o 300 personas. Es variable, pero a mucha, mucha gente, la verdad.

  • ¿Quién viaja en las embarcaciones, mujeres, niños, familias?

Pues de todo, hay una mezcla de personas que vienen por diferentes motivos y de diferentes países. Encontramos de todo tipo de edades y en todo tipo de condiciones.

Si que es verdad que nos encontramos con muchos menores y muchos menores no acompañados, ¡muchísimos! sobre  todo los que vienen de países de origen y de zonas más empobrecidas. Si una familia no puede permitirse económicamente pagar un pasaje para todos los miembros, se lo suelen pagar al miembro más joven de la familia.

Por eso encontramos muchos menores no acompañados y también a muchos adolescentes y jóvenes que buscan una forma de empezar una nueva vida.

Por desgracia ahora también estamos encontrando a muchas mujeres embarazadas. En el trayecto desde sus países de origen hasta llegar a la zona de Libia se encuentran con gente que abusa de ellas. Lamentablemente el ser humano siempre saca lo peor en situaciones de este tipo…

En los últimos rescates hemos encontrado a muchos niños, menores no acompañados y embarazadas.

  • ¿Cuántas personas siguen muriendo cada día en el mar?

Pues muchas y cada día más. Y las noticias que nos llegan también de otras ONGs de rescate en estos últimos meses, es que cada vez hay más ahogados, más desaparecidos.

Hace pocas semanas se encontró una embarcación con 23 mujeres muertas. También hace unos días en uno de los rescates murieron 5 mujeres y un menor que se intentó reanimar por parte de otra organización y no hubo manera.

O sea, va asociado a la pregunta de antes. Cuanto peores condiciones tienen en el mar, más posibilidades de encontrar cadáveres, o de que no lleguemos a encontrar la embarcación y que la gente acabe en el fondo del mar.

Las cifras van sumando, siguen subiendo y van a seguir subiendo. Y el invierno es peligroso.

  • Proactiva Open Arms sois los ojos y la voz de miles de personas que son invisibles para el resto del mundo.

Si, sí. Y también de las miles de personas que nos apoyan a nosotros y todas las ONGs que estamos allí. Sus aportaciones y ayuda económica lo hacen posible. También les representamos a ellos.

Realmente somos una parte pequeñita de toda la gente que está gritando que no entiende lo que está ocurriendo, y que no apoya las políticas que están apoyando que esto suceda.

Somos un granito pequeño representativo de toda la gente que está detrás de nosotros apoyándonos, por suerte.

  • ¿En qué zonas estáis ayudando? ¿A qué tipo de refugiados? ¿De qué están huyendo para lanzarse al mar en esas condiciones, con tan pocas posibilidades de sobrevivir?

Nosotros actualmente estamos trabajando en dos puntos:

En la isla de Lesbos. Una isla pequeña de Grecia, que es donde empezamos a trabajar nosotros, en la recepción de los refugiados que vienen por la vía de Turquía.

Y allí encontramos a gente como comentaba, de diferentes países y por diferentes motivos. Nos encontramos a muchos sirios obviamente, que están huyendo de esa guerra que ya hace 6 años que empezó. También afganos, paquistaníes, eritreos, etc.

Ahora, desde junio del año pasado, estamos trabajando también en el Mediterráneo central, en aguas frente a costas de Libia.

Y allí ya encontramos, además de personas de los países que ya he nombrado, africanos que también se unen a estos flujos migratorios y todos por un motivo diferente, pero a la vez igual.

Algunos por conflictos de guerra, están bombardeando su país y no pueden vivir allí y necesitan un sitio donde empezar de cero. Por conflictos de terrorismo, lo mismo, son zonas completamente atacadas por el terrorismo, por DAESH y tienen que huir de sus países, bien porque no les queda más remedio o porque les amenazan y es la única forma de vida que tienen, conflictos bélicos de todo tipo.

En África, también por pobreza. Entonces por muchos motivos, pero en realidad es el mismo, la búsqueda de una oportunidad de vida, de volver a empezar, de rehacerse.

Muchos flujos que acaban o empiezan en un mismo lugar, pero realmente el motivo al final viene a ser el mismo, y es que necesitan que les ayudemos. Un grito de socorro.

  • ¿Qué ocurre con estas personas una vez rescatadas? ¿Cuáles son los primeros cuidados que les ofrecéis? ¿Cómo se garantizan sus derechos humanos?

Nosotros somos una ONG de rescate y el principio en el que nos basamos es un derecho fundamental de la Declaración Universal de Derechos Humanos que es el derecho a la vida.

Es lo que nosotros podemos hacer, y lo que sabemos hacer también. Es lo que llamamos, el principio de la cadena. Que nadie en esa huida, en esa búsqueda de oportunidades, pierda la vida. Si pierden la vida en el mar no puede seguir el camino de búsqueda.

Nosotros nos basamos en lo primero, intentar salvarles, que no se ahoguen, que no pierdan la vida.

Los primeros cuidados a veces son difíciles de proporcionar porque las condiciones son complejas ya que trabajamos en una embarcación con espacios reducidos. Pero tenemos claro que desde el primer contacto con ellos, desde el contacto visual,y una vez empezamos a hablar con ellos, lo primordial es mostrarles nuestro máximo respeto y nuestro cuidado absoluto. Les dejamos claro que estamos allí para ayudarles.

Intentamos atender todas las necesidades especiales, entendemos que son todos vulnerables, pero sobre todo a mujeres y a niños, o a aquellas personas que han pasado por estos procesos de maltrato en los países de llegada.

Les mostramos todo el cariño., y les ofrecemos toda la ayuda psicológica y los cuidados sanitarios que podemos. Y además de que sepan que les hemos ayudado a que no se ahoguen, lo más importante  es hacerles llegar el mensaje de que que  tienen nuestro cariño y el de todas las personas que están detrás de nosotros apoyándonos para que hagamos este trabajo.

  • Una vez los refugiados llegan a tierra ¿Cuál es el siguiente paso?

Nosotros los llevamos allí donde salvamento marítimo italiano, con la central en Roma, nos dice. Normalmente en las zonas de rescate frente a Libia los llevamos a costas italianas, y allí ya les están esperando los equipos especializados del mismo gobierno.

Nosotros informamos de cuanta gente llevamos: cuántos niños, cuántas embarazadas, si hay algún enfermo, ancianos, y ellos ya están allí esperándonos para atender las necesidades para la cantidad de gente que llega.

Una vez allí, el Gobierno y las ONGs que están en Italia son las que se encargan de su asistencia. Realmente el naufragio complicado empieza ahí. No es lo que hacemos nosotros, empieza una vez toman tierra.

Nosotros ahí ya no entramos, no trabajamos en esa parte de la cadena. Somos una ONG de rescate y nos centramos en eso, pero sí que hay muchas organizaciones que están pendientes y que colaboran en que se intente ayudar en conseguir los papeles, los trámites necesarios y la licencia para poderse quedar. Y sobre todo la asistencia a sus necesidades personales.

Nuestro granito es pequeñito porque lo que viene después es lo complejo, enfrentarse a Europa, a las políticas de no aceptación que hay ahora mismo. El naufragio de tierra es más complejo.

  • Cuando estáis en el mar ¿Qué tipo de dificultades o de conflictos os encontráis con los Gobiernos tanto de los países de salida como de los de acogida?

Pues es una pregunta muy actual porque realmente nos están viniendo problemas serios. Estamos en una situación de bastante gravedad en estos últimos meses.

Hace aproximadamente un par de meses se firmó un acuerdo entre la Unión Europea con Libia por el que se refuerza el trabajo de los guardacostas libios. Reforzar significa que se les está formando, se les está dotando, militarizando y se les ha dado más potestad en más kilómetros de la franja de aguas donde nosotros trabajábamos.

Desde que se ha firmado este acuerdo a ahora estamos teniendo problemas porque a estos guardacostas libios se les ha dado una serie de poderes y una serie de fuerzas que ellos están intentando utilizar en contra de que realicemos nuestro trabajo. Su función es crear una frontera física en el mar e impedir nuestro trabajo y la devolución de aquellos que consiguen llegar a esas millas.

Por lo tanto, nuestro trabajo impide su objetivo y está creando problemas con los guardacostas en algunas misiones. No está fácil, el apoyo ahora mismo en el mar es complicado.

  • ¿Habéis vivido alguna situación de peligro por este hecho?

Si. De hecho este acuerdo compromete obviamente también nuestra seguridad porque les da una serie de poderes en las aguas donde trabajamos a personas que van armadas y que desconocemos. En el ejercicio de sus funciones, nos encontramos que en una de las misiones fueron verbalmente agresivos con nosotros.

En otra se nos disparó, se hicieron unas ráfagas al aire y se nos amenazó. E Incluso en otra misión se secuestró nuestro barco durante dos horas por parte de los guardacostas libios que querían que les acompañáramos, no muy amablemente, hacia Libia.

Por suerte, ellos decidieron poner fin a ese secuestro a las dos horas. Pero claro, la seguridad ya se compromete.

Debido a esto, de las ocho ONGs que estábamos trabajando en esa misma zona, nos quedamos solamente tres ONGs porque no se puede salvaguardar la seguridad de tu personal con esta serie de acuerdos y muchas ONGs han decidido retirarse, lo cual entendemos perfectamente y aceptamos.

Nosotros, pese a todo esto, hemos decidido seguir porque creemos que esta es la causa por la que nacimos (Proactiva Open Arms). Es en lo que creemos, es nuestro único objetivo.

Y como bien dice Òscar, aunque tengamos que cambiar los chalecos salvavidas por chalecos antibalas, de momento la idea es seguir, y el compromiso es firme y es humano.

Así que estamos en una situación grave, un poco insegura, pero tenemos claro qué es lo que queremos hacer, y qué es lo que hay que hacer.

  • ¿Tenéis algún apoyo por parte del gobierno español?

No, al revés. El Gobierno español es uno de los firmantes de ese acuerdo. De hecho, nos consta que algunas unidades de guardacostas libios se han estado formando en España. Así que de momento, no hay ni respuesta ni apoyo por parte de del gobierno español hacia nosotros . No es un tema que interese especialmente.

  • No interesa…, sin embargo, no podemos olvidar que el planeta entero se esta convirtiendo en un campo de refugiados.  Miles de personas viven un éxodo obligado por diferentes motivos, incluyendo los climáticos y los medioambientales. Todos estamos expuestos a esa posibilidad.

A ver, es algo que a nosotros ya nos pasó, hemos recortado la historia, pero realmente nosotros lo vivimos antes que los que están ahora sufriendo esta situación. Y nos volverá a pasar y nos pasará factura.

No podemos olvidar que a nosotros también se nos ayudó. Estamos en una situación privilegiada en este momento y debemos de ayudar a los que lo necesitan. En un futuro esto aparecerá en los libros de historia y se nos caerá la cara de vergüenza por como está respondiendo Europa ante todo esto.

No se nos puede olvidar, ni la memoria histórica, ni que podríamos ser nosotros también a los que nos sucediera algo similar. Hay que ser más humano. Es complejo y triste cuando se analiza.

  • Proactiva Open Arms trabajáis en el mar y también tenéis equipos de trabajo en tierra. Me gustaría que nos contaras quienes formáis parte de esos equipos y cómo transcurre un día de trabajo.

Es diferente el trabajo en Lesbos que el trabajo en el Mediterráneo Central.

En Lesbos es donde tenemos un equipo en tierra, pero relativamente porque actualmente trabajan a medias entre sus tareas en tierra y las lanchas de rescate.

Por un lado, tienen horarios para estar en el mar supervisando si se observa una embarcación en la zona que tiene asignada nuestra ONG en el norte de la isla de Lesbos. Ellos trabajan en una lancha de rescate en la que van un patrón, normalmente uno o dos socorristas, y un polivalente, un navegante de apoyo.

Y en tierra, ellos mismos pueden hacer supervisión en uno de los coches de tango o están disponibles si se les llama de alguna otra zona. Pero no tenemos equipo específico como tal en zonas de refugiados en tierra ahora.

Con respecto al Mediterráneo central, actualmente tenemos operativo sólo uno de los barcos de rescate, el Open Arms, nuestro buque insignia.

Es un barco en el que suele ir una tripulación entre 17 y 19 personas. En este barco a parte de capitán, segundo oficial, marinero, y el equipo de máquinas, vamos dos equipos propiamente de rescate, junto con dos lanchas de rescate también como en Lesbos, en la que en cada una de estas dos lanchas hay siempre un patrón y dos socorristas.

Y luego, en el barco siempre intentamos que haya un equipo sanitario formado por un médico y un enfermero. Con la lancha se hace la asistencia de primera línea, y según van trayéndolos al barco,  los demás vamos haciendo la segunda asistencia.

Y el jefe de misión, claro, que es una persona polivalente muy preparada, con conocimientos de todo tipo sobre marina, rescate, también formados todos como socorristas y tienen conocimientos en primeros auxilios. El jefe de misión es el que coordina todas las asistencias, y todas las maniobras, es el que toma las decisiones. Son personas muy formadas en todos los campos.

En un barco el trabajo en equipo es fundamental. Somos pocos, hay mucho trabajo, y hay que estar organizado y coordinado. Ayudarnos unos a otros, y apoyarnos es fundamental. Trabajamos codo con codo. Vamos, no imagino otra manera de hacerlo.

  • ¿Os acompaña un traductor en las misiones?

En Lesbos ahora mismo no, pero sí que colaboramos con otra organización en ocasiones, o a veces también alguno de los componentes con Humanity Crew colabora como traductor.

En la época de más llegadas los socorristas estuvimos trabajando con traductores, pero nos dimos cuenta de que si el primer contacto con los refugiados, el momento en que nos identificábamos y les calmábamos lo hacíamos en su propia lengua, conectábamos más rápido, y era más humano. Enseguida que te entienden, y saben por qué estamos allí y que vamos a ayudarles se tranquilizan, que es lo más importante al principio.

De todas maneras, es sorprendente que la mayoría de las personas que rescatamos hablan inglés o francés, casi todos, es fácil la comunicación con ellos. Así que  un traductor propiamente, como figura única no llevamos, pero sí llevamos a gente que habla varias lenguas y  la comunicación es fácil.

  • ¿Quién puede hacerse voluntario? ¿Qué requisitos son necesarios para que alguien pueda unirse a vosotros ayudando en el rescate de personas en el mar?

Para estar en el mar, obviamente tiene que ser gente preparada. No es lo mismo que estar en tierra.

Como nuestro equipo es de rescate, tiene que ser gente en relación a estas funciones, como sanitarios, médicos y enfermeras con conocimientos en emergencias, que hayan hecho también si puede ser cooperación, que conozcan el medio del mar, y que tengan nociones de socorrismo. Es el perfil ideal.

Pero los demás también tienen que ser gente preparada. Tanto los socorristas, como los patrones de la embarcación y todos aquellos que vienen como voluntarios son un perfil de gente que tiene que estar preparada porque son situaciones complejas, de mucho estrés, y es difícil de gestionar muchas veces. Hace falta obviamente buena voluntad, pero también preparación, es importante.

  • Y personas con un perfil diferente al sanitario, por ejemplo, abogados ¿Podrían ser de ayuda para vosotros?

Tal vez yo creo que serían más de ayuda una vez en tierra, para que se les pueda informar. Nosotros ya hemos conocido algunas organizaciones que ayudan en este sentido. 

En Italia hay una organización que ha traducido a muchas lenguas un librito donde se explica los derechos de los refugiados, los pasos que tienen que seguir para conseguir los visados, el permiso de asilo y demás.

Si que hay algunas organizaciones que se encargan de eso. Nosotros en primera instancia no tenemos tiempo real para eso, los rescates son rápidos, los tiempos son complejos. En un primer tiempo no hay mucho espacio para eso, pero es algo realmente importante. En el barco el espacio es limitado, somos pocos, y todos tenemos que tener una función como tripulante a parte de la función que desarrollemos dentro del rescate.

Entonces, esta organización ya nos dio algo de información, y ellos son algunos de los que están esperándoles para informarles enseguida de todo esto en cuando llegan a tierra.

  • ¿Cuánto tiempo empleáis en realizar un rescate?

Es muy variable en el mar porque bien influye sobre todo:

  • El número de personas que venga en la embarcación. Porque hay diferentes tipos de embarcaciones. Ahora principalmente estamos viendo dos tipos de embarcaciones:

– Las embarcaciones de goma en las que pueden venir 100 o 200 personas.

– Y las embarcaciones de madera que pueden llegar a tener dos o tres alturas y pueden llevar de 300 a 400 personas.

  • Otros de los factores de los que dependerá el tiempo que necesitemos es si sólo tenemos una embarcación de gente a la que ayudar, o si tenemos varias embarcaciones, que puede ser el caso también.
  • Y el tercer factor importante es como esté la meteo, como esté el mar, que eso nos puede complicar y enlentecer mucho el trabajo.
    Pueden ser desde 3 ó 4 horas una embarcación de poca gente, a poder estar 6 horas seguidas haciendo la transferencia y el rescate de personas. Es muy variable.
  • Si algo va mal en el mar ¿Tenéis posibilidad de algún tipo de ayuda o de apoyo?

Sí. Entiendo que las leyes del mar son diferentes a las de tierra. Y las leyes del mar dicen que si hay una embarcación que necesita ayuda, que está en situación de Mayday, de SOS, el resto de embarcaciones cercanas están obligadas a esa asistencia.

A su vez, si necesitáramos ayuda, al estar en aguas internacionales, guardacostas italianos también nos podrían asistir. Y hay otros medios que, si tuviéramos algún problema, por ley nos tendrían que ayudar.

Por suerte, no lo hemos necesitado de momento. Pero si fuera necesario, entiendo y espero que se acordarán de nosotros.

  • ¿Qué formación, qué entrenamiento recibís los voluntarios que os unís a Proactiva Open Arms? ¿Tenéis apoyo psicológico, periodos de descanso entre cada misión?

Por una parte, las misiones son de 15 días. La tripulación cambia cada 15 días. Se estipuló este tiempo porque son muy agotadoras tanto físicamente como psicológicamente y es un periodo suficiente como para dar todo lo que puedas y luego reparar y descansar.

Respecto a la preparación previa a acudir, se informa mediante dosieres informativos, se dan una serie de charlas antes de ir a la misión donde se explican diferentes cosas importantes, tanto la parte técnica, los protocolos asistenciales, la parte de las situaciones de peligro que nos podemos encontrar, cómo actuar, procedimientos, etc. y la parte psicológica.

Tenemos un equipo de psicólogos que se está ampliando, por suerte. Antes de salir, a cada uno de los voluntarios se nos asigna un psicólogo. Este psicólogo antes de ir a la misión se pone en contacto con nosotros y pasamos una serie de test. Durante la misión también están en contacto con nosotros y atentos a las necesidades que podamos tener. Y también nos apoyan después.Después de la misión es la labor más importante que les viene encima. Se nos hace una evaluación posterior, y un seguimiento personalizado por parte del psicólogo de cada uno.

Está muy reforzado y obviamente tienen un papel fundamental y muy importante porque, aunque sean 15 días, que a priori parece poco tiempo, son 15 días muy intensos, muy duros.

El cuerpo físicamente puede estar al límite, pero la cabeza también porque no es sólo lo que vemos, sino lo que nos hace llegar a pensar de por qué estamos ante esa situación es muy difícil de gestionar. Y ese equipo de psicólogos trabaja muy bien por nuestra salud mental.

  • Claro… Estar yendo y viendo, ese choque, ese contraste tan brutal entre la realidad de aquí y la de allí ha de tener un gran impacto psicológico y emocional en los voluntarios.

Si, lo realmente duro no es la asistencia como tal. Porque el perfil de gente que va está seleccionado y es gente que está más que preparada para hacer lo que hacen en el lugar.

El problema es la parte psicológica. Por mucho que se nos prepare, no nos podemos ni imaginar hasta que no estamos allí la barbaridad de lo que está ocurriendo, y lo que no se nos muestra. Pero la barbaridad es cuando vuelves y empiezas a pensar en como han llegado esas personas a esa situación, como se ha podido permitir.

Cuando llegas al origen del problema, es cuando es difícil de gestionar y racionalizar. Y sobre todo cuando vuelves a tu entorno, a tu mundo de confort, de comodidades y de todo tipo de privilegios, y empiezas a ver el paralelismo entre esos dos mundos y la falta de conexión, por desgracia, que aparentemente hay.

Entonces ahí viene lo complejo de la misión, ahí viene lo difícil. El cuerpo descansa y se recupera, pero la mente necesita…Hay muchas preguntas que uno se hace, y muchas frustraciones que analizar.

Cuando hablas de ello, como ahora; cuando recuerdas, siempre remueve. A mi me genera siempre un punto de frustración porque es cuando más consciente eres de todo lo que está sucediendo allí, y que es un juego político, a fin de cuentas. Que nosotros no tenemos la solución, somos un parche. Recordarlo genera un punto de frustración y rabia, pero a la vez te vuelven las fuerzas para seguir diciendo:

– “Oye, ¡Que esto está pasando! ¿Por qué no nos movemos? ¿Por qué no vamos al origen del problema?”

Por esas personas, no puedo no hacer nada, no puedo estar en mi casa de brazos cruzados, tengo que contarlo. Y por todas las personas que no pueden estar aquí, ahora, pidiendo por sus derechos, lo voy a hacer yo que tengo esta situación privilegiada para hacerlo, y que tengo este medio, como el que tú nos has dado, para transmitirlo. Te remueve, pero sabes que es necesario.

  • Háblanos un poco de ti Leticia. Tú eres médico. Cuando no estás en una misión de rescate con Open Arms ¿Dónde ejerces?

Yo soy médico de emergencias, trabajo en un servicio de emergencias aquí en España, en el Helicóptero de Teruel.

Y en los periodos que puedo hago misiones con Proactiva Open Arms. Y colaboro también desde aquí haciendo charlas, difusión, que a final de cuentas es lo más importante de todo. No el trabajo en el terreno como tal, sino el darle voz a esto, no silenciarlo, que no se olvide la gente que esto sigue pasando ahora mismo, en este momento en que estamos hablando nosotras está ocurriendo, hay alguien en mitad del mar expuesto a esos peligros.

Que no se silencie todo eso es el trabajo más importante cuando volvemos a nuestro día a día.

Una de las mujeres que rescatamos en una de las misiones me dijo:

Mientras tengamos Voz, hay Esperanza”

  • ¿Qué te motivó a unirte a Proactiva Open Arms? ¿Ya habías estado implicada antes en temas de voluntariado? Sospecho que si…

La historia es curiosa. Yo estaba trabajando de voluntaria en un campo de refugiados en Francia. Resulta que una de las personas a las que yo estaba asistiendo, un chico joven, me contó el camino que hizo hasta llegar al campamento de Francia. Él había cruzado desde Turquía a una isla griega, él no sabía el nombre, pero me dijo que había unas personas que él describía vestidas de amarillo, que le habían ayudado a él y a su familia. Que eran unos ángeles, decía.

Y entonces me puse a investigar por internet y conocí a una chica relacionada con Open Arms. El chico me pidió si podíamos escribirles, y me puse en contacto con la organización de parte del chico y de mi parte para agradecerles y comentarles que allí había gente que había pasado por la isla,. Además de agradecerles el trabajo que estaban haciendo, obviamente,como médico de emergencias, me ponía a su disposición si necesitaban a alguien.

Y estando en el campamento de Francia el coordinador sanitario se puso en contacto conmigo para ver si cuanto antes podía ir a la isla de Lesbos. Y en 15 días estaba en Lesbos. Así fue, y de esto ya hace casi 2 años.

  • Háblanos de la labor de concienciación, difusión y educación que estáis llevando a cabo en los Colegios.

Creemos que la difusión es una parte fundamental. Enseñar a los niños que hay otros niños con otras circunstancias, con otras necesidades. Enseñarles que hay un mundo que no es sólo el que vemos a nuestro alrededor. Y enseñarles la importancia de la solidaridad y de todo lo que ellos pueden aportar, aunque aún no lo sepan.

Si conseguimos transmitir ese mensaje a los más pequeños estamos, de alguna manera, plantando esa semilla para que haya un futuro un poco más solidario.

Creemos que es la clave. Los niños son inocentes e ingenuos, en el buen sentido de la palabra, y son sinceros. Cuando les enseñas toda esta situación lo entienden mucho mejor que muchos adultos con sus barreras mentales. Los niños entienden mucho mejor qué es lo que está ocurriendo y como ellos pueden ayudar a otras personas en ese momento o en un futuro.

Entonces, la labor de difusión es fundamental y también lo es porque los niños llegan a casa, se lo dicen a sus padres y abren muchas mentes y espero, plantan semillas de futura solidaridad en este momento. Es sorprendente la respuesta de los niños en los  colegios, y es muy enriquecedor para nosotros.

  • Para las personas que trabajan en Colegios, Institutos, Universidades, que te están leyendo ahora y que quieran contribuir con la sensibilización y difusión ¿Qué deben hacer para organizar una charla en su Centro?

Se pueden poner en contacto con nosotros a través de la página web, hay un apartado para ello. Dos personas  se encargan de contestar a todas las peticiones: comunicacion@proactivaopenarms.org

Intentamos llegar a todas las posibles. Bien va un voluntario en persona, o se intenta hacer una conexión por Skype con el equipo de Lesbos.  La verdad es que intentamos llegar a todos aquellos que quieran formar con la difusión y la sensibilización que es tan importante desde pequeños.

  • Y en el caso de que las Escuelas, y Centros Sociales, etc quieran colaborar recaudando fondos para ayudar a mantener los equipos de rescate en el Mediterráneo ¿Pueden organizar talleres, actividades o mercados solidarios? ¿Se ha hecho?

Si, se ha hecho. ¡Y es magnífico!

He podido formar parte de varias campañas que han hecho algunos colegios de por aquí, de la zona de Valencia, y es maravilloso.

Hay colegios que preparan campañas solidarias muy bonitas, hay otros que hacen huerto solidario.

Durante todo el año van aprendiendo el cultivo ecológico y la importancia de la alimentación sostenible. Después hacen una venta simbólica, un euro por cada una de las verduras que ellos mismos han cultivado, y hacen una donación solidaria bien sea a nuestra organización o a cualquier otra, lo cual me parece una actividad más que completa y bonita de todos los mensajes que puede llegar a aprender un niño.

  • Además de los Colegios ¿Hay algún otro colectivo o centro donde penséis que puede calar el mensaje y contribuir a su difusión?

Cualquier lugar en el que haya personas que quieran escuchar y que estén abiertos a conocer más de lo que está sucediendo, y saber todo lo que ellos pueden aportar es bienvenido. Da igual un centro social, una plaza, un colectivo. Lo importante realmente es que llegue, aunque sólo haya una sola persona sentada delante, o aunque hayan doscientas, lo importante son las ganas de no silenciarlo.

Fui a un centro penitenciario hace poco, y fue increíble. Fue además una iniciativa que surgió de los mismos presos que habían conocido la organización.  Ellos decían que sentían un paralelismo entre la situación de los refugiados y su situación al estar alejados de su familia, vetados de derechos, en una situación muy límite. Obviamente por causas muy diferentes, pero sentían cierto paralelismo en ese encierro.

Y empezaron a hablar con los trabajadores del centro para proponer unas jornadas- Fue la primera vez que en un centro de alto rendimiento se consiguió hacer unas jornadas de difusión, y que se permitió visualizar unos videos nuestros, ya que nunca se habían podido poner videos en ese centro.

Me permitieron la entrada e hicimos unas charlas, hicieron un concurso de poesía para los refugiados, recaudaron dinero de fondos suyos y de familiares. Fue algo muy simbólico, la primera vez que eso ocurría en un centro de alto rendimiento.

Y los presos se sentían bien porque se le había dado también voz a una de sus iniciativas, y también porque se sentían útiles en el sentido de que habían difundido lo que estaba ocurriendo incluso entre los trabajadores del centro penitenciario. Muchos no eran conocedores de la organización, ni de todo esto que está ocurriendo. Así que sintieron orgullosos de ser ellos lo que informaban a gente que tenía contacto con el exterior.

Y en las jornadas que realizamos se sentaron todos, trabajadores del centro e internos, todos juntos. Fue realmente simbólico y bonito, ver como el ser humano es igual independientemente de la situación en la que se encuentre.

Así que animo a todas las personas que tengan cualquier tipo de idea para colaborar con la difusión y la sensibilización de la situación de los refugiados, a que contacten con nosotros, porque toda ayuda es bienvenida.

Por desgracia, no hay muchos espacios donde hablar libremente de lo que está sucediendo porque no es un tema que conmueva especialmente en este momento, pero hay iniciativas y proyectos donde colaborar.

  • Será porque como no lo está viviendo un familiar, un amigo, o un vecino, gente que nos toque de cerca, todo lo que pasa un poco más lejos… ¿Ya no va con nosotros?… ¿No nos afecta?…

Parece lejano, pero realmente no lo es.

Si lo piensas, esto está ocurriendo en el Mediterráneo y el Mediterráneo es el mismo mar que baña las playas donde me encuentro ahora mismo. Las mismas playas de Cataluña, de Valencia, es mar Mediterráneo, a penas a unas millas, a unos kilómetros de donde estamos, está ocurriendo.

Es lejano, pero no lo es realmente. Y estos últimos meses se está intensificando mucho también la llegada de personas a nuestras costas por la zona sur, y es más que cercano.

El problema es que queremos verlo como lejano tal vez como una manera de defensa al dolor que puede producir ser consciente de todo lo que está ocurriendo, pero es más cercano de lo que mucha gente se cree.

  • ¿En qué te ha cambiado esta experiencia tan dura? ¿Qué estrategias personales has desarrollado?

Esto te cambia, de principio a fin. Te hace relativizar muchas de las cosas que antes veías como problemas. Cuando llegas aquí te das cuenta de que no son problemas, son complicaciones, pero no problemas reales.

Relativizas mucho las cosas de la vida y empiezas a apreciar mucho las herramientas que tienes aquí para poder seguir ayudando que antes a lo mejor, no era tan consciente.

Cambia mucho la perspectiva. También se genera un grado de frustración con el entorno de aquí. De por qué nuestros gobiernos no están actuando en ayudar ante esta situación y se empeñan en poner cada vez más barreras, es algo que cuesta de digerir y de entender.

Genera frustración, como explicaba una compañera nuestra, sentirte como si fueras parte de un juego orquestado en el que tenemos una parte, la que nos dejan los Gobiernos que hagamos, pero que no es más que un parche ante un problema más grande y ante el que no tenemos nosotros las herramientas para solucionar. Es complejo, te cambia mucho la perspectiva de la vida.

Al final lo que hago allí y lo que hago aquí es lo mismo. Yo soy médico de emergencias y es a lo que me dedico aquí y en las misiones en mi tiempo libre. De lo que me doy cuenta es que aquí somos privilegiados, tengo muchas más herramientas tanto físicas de materiales, como asistenciales. Asistes a una persona, luego a otra, no tienes ese volumen. Te sientes afortunado, aprendes a apreciar tu trabajo y a valorar la calidad que tenemos aquí.

Por otra parte, te sientes también afortunado de poder seguir haciendo lo que sabes en otros contextos en los que las necesidades son más intensas. La verdad es que yo me siento afortunada de poder compaginarlo.

  • Qué ideas clave les dirías a los padres que te están leyendo para que transmitan a sus hijos.
  • Lo primero es que los niños, por defecto, son personas vulnerables que necesitan la ayuda, el apoyo, el cuidado y el cariño de los adultos.
    Que, igual que sus hijos lo tienen por su parte, las personas que rescatamos en el mar no siempre son afortunados de ir acompañados de sus familiares. O en el caso de estar acompañados, vienen de situaciones muy complejas y necesitan de ese cariño. Por lo tanto, enseñar a sus hijos que hay otros niños, en otras situaciones, que necesitan de nuestro cariño y de nuestro apoyo.
  • Estos niños cuando llegan a Europa tienen el derecho a tener un lugar donde vivir y una educación.
    Que, al igual que sus hijos lo tienen por defecto aquí donde vivimos, estos niños cuando llegan a Europa no tienen estas facilidades y que tal vez podamos entre todos colaborar para que tengan esa oportunidad. Construir esas escuelas, que haya gente que pueda ir a formarlos, buscar esos hogares donde puedan vivir, donde puedan alimentarse.
    Hay que ser conscientes de que esos niños no tienen esas oportunidades al igual que nosotros.

  • Podemos enseñarles que es algo cercano y que seguramente sus hijos puedan también colaborar en la ayuda a estos niños, enviando un mensaje en forma de dibujo, en forma de escrito, de cuento en apoyo a esos niños. Que sientan que son igual que ellos y que hacerles llegar ese mensaje mediante las organizaciones  seguramente ayude mucho a esos niños a sentir que aquí también hay gente que los quiere.
    Que enseñen a sus hijos que tienen formas de colaborar también.
  • El mensaje de empatía y solidaridad con este colectivo es fundamental si queremos apostar porque haya un mundo más igualitario. Y empezando por los niños, que son los que más ayuda necesitan.
    Si lo transmiten a sus hijos, el día de mañana a lo mejor, creamos un mundo un poquito mejor.
  • Cuéntanos, ¿Cómo nació Proactiva Open Arms?

En septiembre de 2015 apareció la imagen de Aylan, el niño que apareció ahogado, muerto en las costas de Turquía. No sé si los lectores recordarán esa imagen…

Pues esa imagen llegó a muchas personas y nos encogió el corazón a muchos, entre ellos a nuestro director, Òscar Camps. Como socorrista de profesión con muchos años de experiencia, y viniendo también de una empresa de socorrismo, se preguntó qué es lo que estaba ocurriendo en esas playas, y cómo podía él ayudar.

Con un dinero ahorrado de su bolsillo y dos compañeros más, se fueron a las mismas playas donde iba a cruzar Aylan para ver lo que estaba ocurriendo y por qué no nos estaban informando de todo realmente y para ver cómo podía ayudar.

Llegaron en septiembre de 2015 al norte de la isla de Lesbos, a la zona de Skala Skamineas y lo que se encontraron allí fue difícil de explicar. Miles de personas cruzando, embarcaciones llegando a diario, personas desesperadas huyendo de los países de guerra, de conflicto, desesperadas, lanzándose al mar con tal de llegar de una forma rápida y próxima a Europa, cruzando muchos de ellos incluso sin saber nadar.

Òscar y las dos personas que fueron al principio empezaron a trabajar literalmente con un neopreno y un par de aletas cada uno, día y noche, sin parar, agotados, desesperados.

Òscar Camps decidió fundar la ONG para de alguna manera, empezar a dar difusión a todo aquello, hacer un llamamiento a más voluntarios del mundo del socorrismo, buscar dinero y apoyo económico, y sobre todo, gritar lo que estaba pasando para poder ayudar de una manera más eficiente.

Y así empezó todo. Y de ahí con donaciones, con apoyo de la sociedad, del pueblo, se empezó a recoger dinero, a recopilar material, más voluntarios y a seguir trabajando de la mejor manera posible. Esto fue en septiembre de 2015, hemos cumplido dos años hace poquito.

Y a posteriori, con el tiempo, en marzo de 2016 se firmó el acuerdo de Europa con Turquía por el que también hubo un cierre de fronteras y un refuerzo del trabajo a nivel de Turquía por lo que empezaron a llegar menos embarcaciones de refugiados ya que buscaban otras rutas de llegada a Europa, como la ruta a través de Libia por el Mediterráneo central.

Tuvimos la suerte de recibir la donación de un barco de Astral, por lo que en junio de 2016 empezamos a trabajar también en Mediterráneo central por estas rutas de llegada aún más salvajes, a las que se unían personas de países africanos que también buscan empezar una vida nueva.

Esta es la historia resumida de cómo empezamos. Llevamos poquito tiempo, somos una ONG pequeña, pero funcionamos gracias al a poyo físico de los voluntarios y al apoyo de mucha gente. Nosotros funcionamos sólo con el dinero que dona la población civil, la gente que quiere colaborar. El equipo de asistencia somos todos voluntarios, nuestra colaboración es altruista.

Llevamos poco tiempo, pero gracias a todo ese apoyo y a las donaciones, hemos podido disponer cada vez de más medios para poder hacer lo que sabemos hacer. Se agradece que podamos seguir funcionando, y se agradece que nos sigan apoyando.

  • ¿A cuántas personas habéis rescatado desde que empezasteis a trabajar hasta ahora?

A muchas. El año pasado alcanzábamos cifras en un año en Mediterráneo central de más de 20.000 personas. Cifras muy elevadas.

La verdad es que a muchas. Y cada vez serán más. Por muchos acuerdos que firme Europa y por muchas barreras que quieran poner, van a seguir llegando.

La gente necesita ayuda, necesita llegar a un sitio seguro donde sus hijos puedan empezar, donde ellos puedan trabajar. Si no es por una zona, será por otra, pero va a seguir habiendo trabajo para las ONG de rescate por desgracia, ojalá que no.

  •  En estos dos mundos tan opuestos en los que te mueves y aparentemente tan diferentes ¿Qué es lo que nos une? ¿Qué es lo que nos hace a todos iguales?

  • Todos somos seres humanos. Todos respiramos. Todos queremos. Todos tenemos familia.
  • Los hijos son lo mismo aquí, que allí.
  • Somos personas exactamente igual, la única diferencia es que hemos nacido en lugares diferentes, con suertes diferentes.
  • No nos diferencia un color de piel, una religión o una cultura, todos somos personas por igual. Es más la suerte, o la no suerte, de dónde haber nacido.
  • Realmente la unión es absoluta, somos Seres Humanos. Y la unión es que el que necesita ayuda puede ser ayudado por el que ha tenido la suerte de poder ayudar. Ese es el vínculo que tendría que ser real.
  • ¿Qué más te gustaría compartir con nosotros?

La pregunta que la gente se hace es:

“Y yo, ¿Qué puedo hacer desde aquí? ¿Cómo puedo ayudar?”

¡ES BIEN SENCILLO!

Realmente, como he dicho antes, trabajar en el terreno es una pieza pequeña. No todo el mundo va a ir al terreno obviamente, hay que estar preparado.

Pero difundirlo, contarlo, buscar medios donde hablarlo.

Decirle a los de arriba, a los políticos, que no estamos de acuerdo con las políticas que están aplicando en este campo. Todo eso, se puede hacer.

La difusión por redes sociales, que es una forma de llegar a mucha gente: Proactiva Open Arms Facebook y Twitter.

Informarse, no desinformarse, no callarlo.

Creo que eso es mucho más importante que lo que pueda ser la colaboración física como tal, o la colaboración económica, que obviamente también es importante porque si no podríamos hacer lo que hacemos.

Pero creo que lo más importante de todo, es compartir el mensaje, decirlo, despertar a la gente, que vea lo qué está ocurriendo.

  • ¿Qué mensaje lanzarías a la sociedad en general y a las personas que te están leyendo para despedir la entrevista?
  • Abre los ojos, no mires para otra parte. Esto está ocurriendo ahora, aquí.
  • Es un problema real en el que nosotros somos también parte del problema, y en nuestras manos está ser parte de la solución.
  • No mires hacia otra parte, escucha todo lo que está ocurriendo.
  • Y escucha con los oídos, pero también con el Corazón.

    “MIENTRAS TENGAMOS VOZ, HAY ESPERANZA     

         

 

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“El viaje definitivo”: cuidados paliativos visibles

Queridos amigos:

El viaje definitivo es un precioso documental sobre cuidados paliativos. Pacientes, familiares, voluntarios y profesionales de la salud de los diferentes servicios específicos de las Islas Baleares protagonizan este documento vivo que visibiliza la atención y los cuidados al final de la biografía sin que esto signifique necesariamente, últimos días.

El viaje definitivo nos brinda la oportunidad de entrar en la dinámica de trabajo de los equipos multidisciplinares que atienden a los enfermos y a sus familiares, y así conocer de cerca qué son los cuidados paliativos, a quién van dirigidos, cuándo y con qué objetivos.

Al mismo tiempo, el testimonio de pacientes y familiares nos acerca con naturalidad, serenidad, gratitud y esperanza al proceso de vivir y morir. Gracias por alumbrar el camino.

Me hace especial ilusión compartir este documental generoso, necesario y verdadero porque algunos de sus protagonistas fueron compañeros durante mis prácticas de enfermería. Un abrazo para todos y en especial para el equipo de cuidados paliativos del Hospital General y del ESAD. Lo que aprendí con vosotros, sigue vivo y me acompaña.

Y por supuesto, un abrazo grande y luminoso para ti, Enric Benito, que te colaste por las rendijas del sueño…

Vivir es llegar y morir es volver – Lao Tse

Elena Lorente Guerrero