Entrevista a CRISTINA VISIERS, Logoterapeuta. “La Logoterapia te ayuda a mirar a la persona viendo al ser humano y su potencial. Humaniza las profesiones relacionadas con la salud y la educación.”

Entrevista realizada por Elena Lorente Guerrero.

CRISTINA VISIERS WÜRTH es Licenciada en Humanidades por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, Logoterapeuta por el Instituto de Logoterapia y Análisis Existencial de Tübingen (Alemania), y Diploma Universitario en Psiquiatría Transcultural por la Universidad Paris 13.

Es colaboradora técnica en temas de transculturalidad para la Subdirección General de Drogodependencias desde 2003, colabora también en proyectos sociales con la Fundació Universitària Martí l’Humà. Cofundadora  de la Asociación Catalana de Logoterapia y Análisis Existencial (ACLAE) desde 2000 y presidenta entre 2000 y 2014.

Lleva más de quince años como docente en promoción de la salud, relación de ayuda, transculturalidad, y logoterapia. Ha fundado y dirige ALEA, Formación en logoterapia y análisis existencial.

Esta es una entrevista para leer despacio, con calma. El testimonio de Cristina es sólido y lo más parecido a una clase magistral particular llena de sentido y sensibilidad. Todo lo que Cristina nos cuenta tiene que ver con la Vida en estado puro. Nos invita a mirar adentro para vivir con plenitud y así dejar nuestra huella única en el  mundo.

Cristina Visiers– Fotografía cedida para De tots els Colors

 

  • Tu perfil es del todo humanista ¿Cuándo surgió esa inquietud vital en tí?

Pues desde muy pequeña, ya en el colegio. En la EGB tuve una profesora de ética que en los exámenes nos ponía textos, entre otros, de Ortega y Gasset, todavía guardo esos exámenes, y son textos que justamente aún sigo utilizando para la formación. Tienen que ver con la pregunta por el sentido de la vida y con cuestiones existenciales.

Ya entonces tenía esta inquietud. ¿Para qué vivo? ¿Cuál es mi tarea en la vida?  Las cosas que yo tengo que otros no tienen, ¿para qué las puedo utilizar? No sólo para mí sino para tratar de ayudar a otros que no tienen las mismas oportunidades. Todo eso me lo pregunté hace ya muchos años.

Luego estudié humanidades, también me gustaban mucho todos los temas de historia, filosofía, literatura (biología también, pero al final me pasé a letras) y esta visión del ser humano desde diferentes perspectivas me pareció muy interesante.

Ya en la carrera empecé a estudiar logoterapia porque tenía claro que más que con los libros quería trabajar con personas. No me quería limitar a trabajar sólo desde la teoría o desde la investigación académica sino que quería estar con la gente. Por eso me atrajo la logoterapia, que encajaba perfectamente con mi manera de pensar y que ponía en su sitio otras cosas que había estudiado en Humanidades.

  • ¿Cómo fue creciendo la primera toma de contacto con la logoterapia?

Empecé con la logoterapia en 1995, cuando en Barcelona casi nadie sabía lo que era. En el año 97 entré en una asociación que trabajaba en temas de prisiones, VIH, drogodependencias, y prevención, y yo aplicaba lo que aprendía en la formación en logoterapia pero nadie sabía que lo hacía, digamos que lo aplicaba de incógnito.

En el año 2000 dos psicólogos me animaron a compartir este conocimiento, empezamos a leer textos de Frankl en grupo y a partir de ahí fundamos ACLAE [Associació Catalana de Logoteràpia i Anàlisi Existencial] y empezó un camino: hacíamos seminarios introductorios, y también traíamos a gente para hacer seminarios sobre temas específicos y métodos de logoterapia. Hasta que en el 2010 empezamos una formación de dos años más estructurada, de la que ya llevamos tres promociones.

  • ¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional después del trabajo en esa primera entidad?

Después de estar trabajando en esa asociación unos años, he ido trabajando en diferentes lugares, colaborando con la Generalitat de Catalunya sobre cuestiones de transculturalidad, con la Fundació Universitària Martí l’Humà llevando proyectos sociales, también en el departamento de psiquiatría transcultural del Hospital de la Vall d’Hebrón, entre otros.

La logoterapia era una actividad que se mantuvo todos estos años de una forma paralela; en ACLAE éramos pocos y al principio tirábamos muy pocos del carro. Pero desde hace unos de años, los de la primera promoción están interviniendo más y poco a poco hay más gente implicada, por ejemplo hay gente de la primera promoción que ya participan como docentes en la formación.

En los últimos cinco años ha empezado a haber cada vez más gente que ha ido tirando del carro y yo me he centrado más en el tema de la formación. De hecho ya no soy la presidenta, han tomado el relevo después de 14 años.

  • Además estáis colaborando con la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Catalunya y Baleares.

ACLAE es miembro de la Academia, y  además hemos participado en una formación de un año y medio (“Salud y Humanismo”) para médicos, fisioterapeutas, psicólogos, psiquiatras y eso ha sido también una experiencia muy bonita. Empieza a haber cada vez más más espacios donde se da a conocer la logoterapia.

  • ¿Y para Enfermeras?

¡Si! De hecho en la primera promoción de ACLAE había 3 enfermeras. Una de las personas que colaboran en la formación es una enfermera especializada en adicciones que es buenísima, se llama Eva Sentís. Le pido que colabore porque sobre adicciones sabe mucho y tiene más de 20 años de experiencia, incluso fue al congreso internacional de Viena el año pasado y presentó su experiencia sobre la adaptación y aplicación de métodos de logoterapia a adicciones, y sobre el grupo que ha hecho desde un CAS con pacientes adictos a heroína, que es algo que no se hace en general en este contexto.

Otra enfermera ha estado también en la junta, Angelina Zurita, lo que pasa es que por temas de salud no puede seguir. Hay enfermeras muy potentes, por supuesto. Hay dos enfermeras que participaban en la formación como docentes! Me sabe muy mal que en esta edición no haya alumnas enfermeras.

  • Es una buena noticia que las Enfermeras estemos presentes y visibles en la Logoterapia.

Si, si, para mí es importantísimo. Me gustaría que hubiera muchas más.

  • ¿ALEA y ACLAE trabajáis juntos?

Seguimos siendo los mismos, todos los de ACLAE han participado en la formación que hacemos ahora desde ALEA [Formacion en Logoterapia y Analisis Existencial].

ACLAE se ocupa de la difusión, próximamente por ejemplo vamos a hacer unas jornadas en la Academia de Ciencias Médicas sobre la evidencia científica de la logoterapia porque la gente se confunde un poco y se piensa que es así como más hippy o esotérico y por eso vamos a centrarnos en los estudios que demuestran su efectividad.

Grupo formación – Fotografía cedida para De tots els Colors

Desde ALEA hacemos la formación, supervisión, y seminarios específicos. A veces nos piden formaciones específicas. Por ejemplo desde una entidad que trabajan con drogodependencias nos pidieron una formación para todo su equipo. También estamos estudiando con la Academia de Ciencias Médicas la posibilidad de una formación como la que ya hemos hecho de “Salud y Humanismo” que incluye logoterapia, prosocialidad y bioética.

Es muy importante difundirla porque el gran problema de la logoterapia es que no se conoce.

  • ¿Por qué no se conoce la logoterapia?

Justamente lo hablábamos hace poco con el presidente de ACLAE. En parte no se conoce porque no es tan sexy. Es decir, la logoterapia es también difícil de digerir. Hay métodos muy buenos e interesantes, pero lo más importante de la logoterapia es la antropología, la fundamentación teórica y eso es duro. A la gente le das una tecniquita, un metodito, una cosa así más chula, le prometes que todo va a ir bien si lo hace…

Pero nosotros decimos: tenemos métodos muy buenos pero más importante que los métodos es la teoría. Entonces hay gente que entra y que le encanta y gente que no.

Fue muy bonito en el curso en la Acadèmia de Ciències Mèdiques. Hicimos una formación con pocos métodos porque era más teórico, no tanto para psicoterapeutas (aunque había psicólogos y psiquiatras en el grupo). Dimos mucha caña teórica, y estábamos un viernes por la tarde y un sábado por la mañana hablando por ejemplo de la tríada trágica: sufrimiento, culpa y muerte, con profesionales que habían trabajado toda la semana. Y estaban ahí al pie del cañón y luego te decían que les servía en la consulta, en su día a día.

Les servía haber hablado de qué visión tienen del ser humano, de cómo se transmiten los valores, de cómo se percibe todo ello en la relación con los pacientes.

Todo eso en realidad podría parecer poco concreto y complicado pero es que las cuestiones existenciales y la pregunta por el sentido de la vida no es algo simple ni fácil. Si hablas de felicidad y de emociones positivas, eso sí que es fácil, eso vende. Pero es diferente si hablas de preguntarse por el sentido, sobre cuál es tu responsabilidad, sobre la autotrascendencia, es decir, tener en cuenta al otro, qué preguntas me plantea la vida, cómo puedo yo responderlas, o qué pasa con el sentido del sufrimiento.

Claro, no es tan sexy y yo creo que eso hay gente que le tira para atrás. “El hombre en busca de sentido”, el libro más conocido de Frankl, donde explica su experiencia en los campos de concentración, es duro por el contenido que explica pero está escrito de un modo muy sencillo, se lee en dos tardes; pero los otros son un tocho porque hay mucho contenido filosófico y técnico. Él hizo también un doctorado en filosofía y metía mucha caña filosófica, y eso ya cuesta más…

Por eso la primera toma de contacto con la logoterapia gusta, muchas personas leen este primer libro pero luego es un poco más hueso. Como decía un logoterapeuta argentino, el ser humano es complejo y no se puede explicar con dos palabras. Las cosas complejas hay que explicarlas de forma compleja, porque si no, no le estás haciendo ningún favor, estás simplificando algo que no lo es.

  • La logoterapia en si misma ya hace su propio cribaje, quien entra en ella es porque realmente quiere estar ahí.

Sí, sí. Esta enfermera que te comentaba, Eva Sentís, siempre dice una cosa muy bonita y muy verdad es que una vez has entrado, una vez tienes esa mirada logoterapéutica sobre el ser humano ya no hay marcha atrás. Y esto a veces es difícil porque es una manera de ver al ser humano que compromete mucho, ves esa dimensión noética (específicamente humana) del otro y no puedes ignorarla; a veces puede parecer más cómodo trabajar de otra manera, más reduccionista.

En cambio esta mirada es un compromiso muy fuerte con el otro. Y en este momento las cosas en el ámbito sanitario están complicadas, no lo tienen fácil los que ven así al paciente. Hay mucha gente que cuando llegan a los cursos que damos dicen ¡“Que bien! no soy una marciana, también hay otros que piensan como yo, que ven en el ser humano otra cosa”. Son profesionales que también tienen un problema con trabajar por objetivos y ver al ser humano como a una máquina que hay que reparar al menor coste. Pero digamos que el sistema tampoco te lo pone fácil.

  • ¿Y por qué más crees que la Logoterapia no es sexy?

Además de lo que te decía es que está llena de palabrejas, y eso asusta, claro.   A Frankl le encantaba hacer neologismos y términos filosóficos, que suelen sonar complicados: autotrascendencia, autodistanciamiento, antagonismo psiconoético facultativo, ontología dimensional… Y un concepto central en la logoterapia, la dimensión específicamente humana (geistige Dimension en alemán), que eso es un tema de traducción. Cuando Frankl habla de “Geist” en alemán se traduce aquí como espíritu y “Geist”  no es solamente espíritu. El mismo Frankl utiliza a veces la palabra “Nous, noético” como sinónimo de “Geist, geistig”. Por  eso yo siempre traduzco por dimensión noética, no dimensión espiritual sino dimensión noética, porque así al menos no se confunde con el espiritismo o la religión.

Lo he hablado con los del Viktor Frankl Institut de Viena y están de acuerdo en que es más correcto y evita malos entendidos, pero claro tú dices dimensión noética y nadie entiende un pimiento o entienden “no-ética” que no tiene nada que ver. Es noética de Nous, que se traduce como espíritu pero también se traduce como inteligencia, intelecto o incluso como mente, que tampoco es exacto pero digamos que es un concepto más complejo que sólo ya para explicar eso nos tiramos a lo mejor como dos o tres horas de clase y es un concepto central en la logoterapia. Pero es como Gestalt, todo el mundo sabe lo que es la Gestalt y también hubieran podido traducir la palabra que a mí me parece menos complicado que Geist, pero hasta que la gente  lo empiece a integrar, al traducirlo como espíritu la gente se arma un lío.

  • ¡La gran pregunta! ¿Qué es la logoterapia?

Hay varias definiciones, el mismo Frankl también barajaba varias. Hay una que para mí es limitada y es la psicoterapia centrada en el sentido.

Pero nosotros no manejamos la logoterapia solamente como una psicoterapia centrada en el sentido sino como una manera de entender al ser humano que sirve para profesionales de diferentes ámbitos que trabajan con personas. O sea, relación de ayuda, aunque no seas terapeuta. Es una visión antropológica centrada en el sentido y los valores de personas que trabajan con personas.

Otra posible definición es la educación en la responsabilidad. Es una escuela que te recuerda que el espacio en el cual tienes libertad, de ese espacio eres responsable, puedes decidir qué haces con él. Entonces ese espacio puede ser más grande en personas con menos condicionantes, personas sanas, con recursos  y tal o puede ser un espacio más pequeño en personas con más condicionantes. Claro cuantos más condicionantes tienes, una enfermedad, o condiciones sociales complicadas, o tu historia, tu pasado, etc… menos espacio de responsabilidad. Pero el espacio que tengas, donde tú eres libre, tienes la responsabilidad de asumirlo y decidir que haces con él. Aunque sea para decidir como dice Frankl que actitud tienes frente aquello que te pasa si no lo puedes cambiar. Lo cual tampoco es fácil, porque a veces es más fácil pues olvidarte de que tienes ese espacio y  pensar no sé qué ha pasado, no he podido hacer nada…

Gairloch

La otra cosa que ahora está muy de moda es que yo tengo derecho a ser feliz y ¿Qué hago para ser feliz? Y esto en la logoterapia no es una cuestión, no es un tema. La felicidad es un epifenómeno, viene de gratis digamos pero no es algo que buscas, sino que es algo que te encuentras. Frankl citando  a Kierkegaard dice: “La felicidad es una puerta que se abre hacia afuera”. Si tienes una vida con sentido te vas a encontrar con motivos de felicidad, pero irla a buscar como se está haciendo ahora…

  • La felicidad es una consecuencia más que una búsqueda.

Claro, si la buscas directamente cada vez vas a buscar cosas más raras porque, como dice Frankl, es un estado, una cosa efímera, y lo que necesitas son motivos para ser feliz, igual que necesitas motivos para tener una autoestima fuerte, no vas a estar esperando a que te suba la autoestima por sí sola, tienes que hacer cosas para sentirte bien contigo mismo.

Y luego esas cosas que haces que tienen que ver con tu vida, con decidir qué quieres ser en la vida, cuál es tu proyecto, pues vas a encontrar momentos de felicidad pero eso no es un objetivo primario. Y en cambio ahora te encuentras en cualquier librería 27 libros con recetas para la felicidad inmediata, lo cual en sí mismo ya es un contrasentido. Es como las dietas, si fuera verdad no habrían tantos, con uno sería suficiente. Es obvio que si hay tantos libros sobre dietas cuesta que alguno funcione. Pero claro lo de la felicidad tiene mucho marketing pero…

  • ¿Qué la distingue la Logoterapia de otras psicoterapias? ¡Vamos a ponerla sexy….!

¡Ja, ja!. Sexy ya te dije que es difícil… Normalmente se la pone con las humanistas, hay muchas cosas en común, todo el tema Rogeriano para establecer el vínculo, la Relación de Ayuda sirve como base para la Logoterapia como para cualquier otra terapia. Pero en realidad cambio estaría más en las existenciales que en las humanistas, sobre todo por el tema de que el objetivo no es la autorrealización.

Digamos que la autorrealización no es lo que buscas, lo que intentas es llevar una vida con sentido y eso siempre es en relación al mundo, a algo que no vuelvo a ser yo mismo. No es: yo estoy bien, y mi objetivo último es estar bien, sino ¿Qué puedo hacer para que mi vida tenga sentido? y tal y como dice Frankl, el ser humano está construido hacia fuera, existere tiene que ver con salir de uno mismo.

Para poder estar bien, para poder llevar una vida con sentido no tenemos suficiente con mirarnos el ombligo; cuando uno está bien consigo mismo está bien “para”, para hacer cosas fuera y en relación con los demás, con el mundo. No me refiero a que te hagas Teresa de Calcuta, pero el objetivo final no es estar bien. Si estás bien ya no piensas en estar bien. Estás bien “para”: Frankl diría:

– Para desarrollar valores de creación, o sea hacer cosas, la vocación, la profesión, lo que sea que tenga que ver con construir, con crear, con dejar huella.

– Valores vivenciales, para experimentar cosas, valores que tienen que ver con las relaciones humanas, con el amor, con el dejarse impregnar por el mundo, o por la naturaleza, por el arte, por las experiencias con los demás. 

– O los valores actitudinales que serían qué actitud tomo yo frente a eso que me está sucediendo. Pero todo esto siempre es en relación al mundo.

Frankl habla del ser en el mundo  y eso es lo fundamental. La autorrealización no es un objetivo en sí mismo. Hay bastante gente a la que le sucede: Yo estoy muy bien, lo tengo todo pero ¿qué hago con eso? Y a veces ese ombliguismo acaba siendo incluso un poco  neurótico. Mucha gente está preocupada porque “no soy feliz”,  ¿Qué me pasa?, tengo que ser feliz casi como una obligación, tengo que estar bien y tengo que sentirme bien conmigo mismo. Y es verdad lo del instrumento que para poder tocar tiene que estar bien afinado, pero no sólo hay que esforzarse en estar afinado, no es suficiente, también hay que tocar.

  • Cuanta gente consulta porque no saben qué les pasa, te dicen que todo está bien en su vida, son felices con su pareja, tienen unos hijos estupendos, una casa y un coche fantásticos, pero…. No están bien.

Lo tengo todo, pero no. Y eso sería un caso absolutamente típico para la logoterapia, es un regalo para un logoterapeuta, porque la logoterapia te plantea justamente esto.

Muchas veces solamente es hacer este cambio de: no tengo que buscar yo algo que me haga feliz, sino que la vida me plantea cosas, a veces cosas buenas y a veces cosas horrorosas y yo voy respondiendo. Lo importante es cómo respondo yo, y esa respuesta que doy actuando frente a eso que me plantea la vida, eso tiene que ver con el sentido de mi vida, no tanto con lo que yo busco fuera que a mí me llene.

La profesión es donde se junta la vocación con las necesidades del mundo. O sea, que hay algo fuera, necesidades reales, que me están llamando a mí, qué me está diciendo que yo podría hacer algo.

También recordemos que somos únicos ¿qué puedo hacer yo que no podría hacer otro? ¿Qué puedo hacer ahora que no podría dejar para otro momento? “Si no soy yo, entonces  ¿quién? Si no es ahora ¿cuándo? y si sólo es para mí ¿quién soy yo?”  Eso lo dijo Hillel, un rabino en el siglo I, pero digamos que también es la idea de la logoterapia.

  • Cuesta poner de moda la Logoterapia porque es opuesta a muchos de los valores que socialmente cotizan en bolsa, individualismo, vanidad, etc…

Claro. Y tampoco es moda cuestionarse por el sentido… que tampoco significa que todo tenga que ser un tema de sentido. No es que ahora por cualquier cosa que te pase tengas que preguntarte ¿Es este el sentido de mi vida? No tenemos que hacer noologismo, también Frankl nos previno contra eso. Normalmente no te haces estas preguntas, pero en momentos de crisis, en momentos en que te pasan cosas fuertes, o cuando sientes que algo no te cuadra en tu vida, sí.

Y no hay que patologizarlo porque tiene que ver con el ser humano. Pero la sociedad de consumo nos lleva mucho más a respuestas de otro tipo: si te preguntas por el sentido de la vida, cómprate un helado y se te pasará porque el helado te hace feliz, o te operas las tetas, o te haces lo que sea, menos cuestionar el sentido de tu existencia. Digamos esa es la parte que te digo que no es muy sexy.

Llevo muchos años que la gente me dice ¿Y qué es esto de la logoterapia? Y tengo diferentes respuestas de diferentes tamaños dependiendo del interés real que veo en la gente, pero cuando les contesto sólo que es la pregunta por el sentido de la vida mucha gente dice: “¡Uuf, nada, deja, qué fuerte, qué miedo!”

  • Has mencionado varias veces “proyecto de vida”. Hay que poner mucha consciencia para diseñar y caminar tu proyecto de vida. Hay quien vive sobre la marcha, y aunque hay muchos factores que no controlamos, lo que depende de nosotros…

Vivimos en una sociedad que piensa que somos inmortales. Porque esa es otra cosa que hace la Logoterapia, te recuerda que eres mortal.

Algunos filósofos se planteaban la mortalidad desde una perspectiva nihilista: si somos mortales ¿para qué vivir? Vivir no tiene sentido. Pero para la logoterapia es justo todo lo contrario: como somos mortales tiene sentido vivir, porque si fuéramos eternos ¿para qué vamos a hacer algo en la vida? Si lo puedes hacer ahora o dentro de mil años, da igual. Pero como somos mortales y nos vamos a morir, este tiempo que me toca a mí y del que soy yo el responsable, ¿qué hago con él? ¿Cómo lo utilizo? Y eso tampoco es muy agradable porque estamos en una sociedad construida como si fuéramos (nosotros, y los recursos naturales) eternos.

Y a la gente le sienta bien tomar conciencia de su mortalidad, aunque claro tú le cuentas a alguien que cuando hacemos grupo hemos estado hablando dos horas sobre el sufrimiento, la culpa y la muerte, y  no parece muy agradable, pero es verdad que en realidad te ayuda a vivir de otra manera. Ya las filosofías más antiguas se cuestionaban la mortalidad, si la vida tiene sentido, para ayudar a vivir mejor.

  • La narrativa del paciente está llena de alusiones a la herencia familiar, a la herencia genética y a todo lo vivido que ya no puedes cambiar.

Desde la Logoterapia siempre se tiene en cuenta eso que llamaba Frankl el destino. Para Frankl el destino no era hacia delante, no es lo que me espera en la vida, sino que son mis condicionantes: la herencia genética, la herencia familiar, la historia que ya he vivido y que ya no puedo cambiar. A eso Frankl le llama el suelo que necesitamos para  poder pisar.

Y la cuestión es tener eso en cuenta, recogerlo, entenderlo, por eso es esencial toda esa actitud rogeriana de entender al otro, escucharlo, tenerlo en cuenta y no decir “bueno, bueno, eso ya ha pasado, no es importante”. Pero luego es importante añadir: esto ha pasado, esto no lo puedes cambiar, esto ha sido incluso muy duro y ahora la cuestión es ¿Qué hago yo con eso? ¿Qué quiero hacer con eso a partir de ahora? y esa si es mi decisión sabiendo que no somos omnipotentes, que los condicionantes existen pero no nps determinan totalmente.

Se trata de descubrir que margen de libertad tengo, abrir un poquito más el horizonte de posibilidades. En eso sí que puedes ayudar a la persona, a buscar más posibilidades de las que normalmente ve porque lo que nos suele pasar es que vemos una o dos opciones como mucho, o blanco o negro, y al no ver una opción factible no hago nada. Se trata también de ayudar a la persona a ver dentro de esas posibilidades cuáles le llaman.

  • Citando a Frankl. “No se trata de lo que yo espero DE la vida sino de lo que espero EN la vida.”

No es solo que yo escojo lo que me gusta, sino que miro lo que hay fuera, qué valores están en cada situación concreta y cuál escojo yo, cuál me atrae a mí y eso es lo que me orienta en mi camino y en esas circunstancias.

De hecho hay mucha gente con historias vitales muy duras, y esto no lo puedes decir tú, esto sólo lo puede decir la persona que lo ha sufrido, que llega a decir que esas situaciones vitales le han ayudado a ser mejor persona o que gracias a eso han aprendido cosas importantes. Eso que otras escuelas existencialistas llaman “make sense”, por ejemplo Niemeyer. Nosotros  no hablamos de “make sense” sino que hablamos de encontrar sentido porque decimos que el sentido ya está en la situación, o sea que es objetivo. No es que tú te lo construyas sino que está ahí y la cuestión es ayudar a la persona a descubrir que en esa situación siempre hay una posibilidad que tenga más sentido. El sentido está ahí y te llama a tí porque eres tú el que lo descubre o no.

  • ¿Cuáles son los ejes principales de la logoterapia? El concepto de persona y su potencialidad, el inconsciente en logoterapia.

Bueno, eso lo trabajamos durante unas 300 horas, ja, ja!  Pero así, grosso modo…Algunos conceptos importantes son:

La dimensión noética que es esta dimensión específicamente humana que según Frankl no enferma. Desde la logoterapia, cuando se habla de autotrascendencia se refiere a la relación con el mundo, no es con algo divino. Y la dimensión noética tampoco tiene que ver necesariamente con algo supra-humano, no tiene que ver con si eres religioso o si crees en algo más grande que tú. Frankl habla de esos temas, pero tú puedes ser ateo e igualmente existe la dimensión noética en ti, como en todo ser humano.

Es esta dimensión que tiene que ver con la libertad que le queda al ser humano a pesar de sus condicionantes, con esa responsabilidad que tiene que asumir respecto a esa libertad. Para Frankl la dimensión noética no es estrictamente racional, habla también como de algo intuitivo. Ahora hay también investigaciones que hablan de eso, de que las decisiones importantes no se toman estrictamente desde lo racional, hay como una intuición previa.

Logoterapia

Hay varias capacidades humanas importantes para la logoterapia que radican en su dimensión noética:

El autodistanciamiento sería la capacidad de separarme de lo que me está sucediendo en el planos psicofísico y posicionarme frente a ello; es decir,  yo soy algo más que esto que me está pasando, soy algo más que mi enfermedad, que mi situación social, y este soy algo más tiene que ver con la dimensión noética.

Desde la dimensión noética podemos por tanto distanciarnos de lo que nos pasa. Es lo que Frankl llama antagonismo psiconoético facultativo, que es la capacidad de separarse de lo psicofísico desde esta otra dimensión que cualquier persona que trabaja con personas ha visto, aunque no le haya puesto ese nombre. A pesar de lo que le está pasando hay una pare de esa persona que dice: yo no me dejo determinar, estoy condicionado, pero no me dejo determinar y decido a pesar de eso tomar una actitud frente a eso que me pasa.

Otros conceptos importantes son la libertad y la responsabilidad, que en logoterapia van juntas. Frankl siempre decía que habría que poner una estatua de la responsabilidad en la costa  oeste, y de hecho hay una asociación haciendo una, es una estatua que representa dos brazos que se unen.

En el ser humano la libertad siempre va acompañada de responsabilidad. De hecho ahora todos los estudios que se están haciendo demuestran que el ser humano ha llegado donde está por ser cooperativo, cuidador, que no es tan cierto lo del darwinismo social, que sobrevive el más fuerte, sino que juntos, siendo responsables los unos con los otros, cuidando de los otros nos sentimos bien, lo necesitamos y encima ayuda en la supervivencia de la especie.

La conciencia ética es otro concepto muy importante para Frankl. Es la que te ayuda a tomar las decisiones en cada situación. Qué decisión es la que tiene más sentido, qué posibilidad es la que tiene más sentido en una situación concreta para una persona concreta, no se puede decir en general. Y no te lo dice el razonamiento elaborado sino la conciencia ética, que en buena parte es inconsciente.

  • ¿Cómo contempla Frankl  la parte inconsciente?

La logoterapia no ve solamente el inconsciente como una cueva de impulsos. Frankl reconocía totalmente el trabajo de Freud, y decía que además de eso también hay un inconsciente que tiene que ver con esta dimensión noética. Frankl ya en su tiempo decía que hubo una época donde lo reprimido era todo lo sexual y eso era muy importante trabajarlo y elaborarlo como hizo Freud, pero que “hoy en día”, decía,  todo lo relativo al sexo ya está tan reprimido como lo noético, lo existencial.

Y hoy en día yo creo que aún sería más cierto, es casi más pornográfico hablar de espiritualidad en el sentido amplio, hablar de todos estos temas está más reprimido. Lo decían los médicos en una de las formaciones, hablas con un paciente de su sexualidad y no parece tan duro como hablar con ellos de estos temas más existenciales, de la sensación de pérdida de sentido, de la espiritualidad. La sexualidad está muy presente, hipertrofiada, y sirve para vender cualquier cosa.

  • El inconsciente tal como lo plantea Jung ¿Lo contempla la Logoterapia?

¿Te refieres a los arquetipos? Frankl no habla de eso, pero hay algunos logoterapeutas que se han ocupado de Jung y Frankl. No es mi especialidad, desconozco demasiado de Jung como para atreverme a decir demasiado. Pero Frankl lo asocia mucho más (el inconsciente) con algo individual. En el concepto de persona es muy importante la unicidad, no hay ninguna otra persona que no seas tú que puede hacer lo que podrías hacer tú en este momento,  por ejemplo. La dimensión noética es única en cada persona, en cada persona nueva es una dimensión nueva, no se hereda.

  • El potencial es también único en cada persona.

Claro, y la mirada logoterapéutica. Es en lo que más insistimos en la formación. Como decía Goethe, se trata no de mirar a la persona como es sino de verla como puede llegar a ser porque eso es lo que realmente le hace justicia. Una mirada hacia su potencialidad, ver las posibilidades de la persona,… Pero las posibilidades reales ¿eh? No en plan “tú puedes ser lo que te propongas, cualquier cosa, quieras, presidente de Estados Unidos”, pues no. Pero dentro de quien eres tú, de tus capacidades y potencial real, mirar no solo lo que hay sino lo que podría llegar a ser. Eso cualquier persona que trabaje con personas lo ha visto, es muy potente.

Hay personas que cuando están mal ni siquiera se pueden llegar a imaginar todo lo que pueden llegar a conseguir, y a veces les dices al final de un proceso: “Si yo el primer día que viniste te hubiera dicho que llegarías donde estás ¿Qué me hubieras dicho?” Y te contestan: “Te hubiera dicho que estás loca porque yo nunca pensé que sería capaz de eso.”

Ver en la persona eso cuando todavía no está en acto, sino sólo en potencia tiene que ver con la mirada logoterapéutica: el deber ser, el Sollen en alemán, aquello que no es pero podría (y debería, puesto que forma parte de quien es la persona en realidad) ser.

El logoterapeuta dice: Como puedes llegar a eso tienes la responsabilidad de hacerlo. De lo que tú eres capaz también eres responsable. Como tienes unos talentos y unas capacidades también eres responsable de hacer algo con ellos.

Y este es otro de los conceptos importantes en Logoterapia.

  • Ayudar a ver su potencial puede ser la caña que rescata a personas con dependencia a drogas o en situación de exclusión social.

Hay un artículo que escribimos juntas para la revista de la Academia; Eva Sentís, la enfermera de la que te hablaba, hizo la parte de drogodependencias y lo explica muy bien: Salut i humanisme (1): qüestions existencials.

Es sobre todo el ¿Para qué?, que es la gran pregunta del logo. Para dejar una adicción no es motivo suficiente “estar bien de salud”. Porque una persona que está en una adicción obviamente es por algo, estar años en una adicción es muy duro y acabas teniendo muchos menos recursos emocionales, psicológicos, personales, sociales que otra persona sin ese problema.

Si ya nos cuesta a los que no somos adictos, ponte a hacer una dieta y a ver cuánto tardas en dejarla, y lo haces por ti, para estar mejor. A menudo no es suficiente, tiene que ser para algo más, y en drogas la pregunta fundamental es ¿para qué quiero estar yo bien? ¿Para qué vale la pena hacer todo este esfuerzo que es dejar una adicción que me lo da todo, que me da respuestas, que me da calma, que me da paz, que no me altera emocionalmente, que me anestesia, que me quita todo el dolor que tengo en mi vida? ¿Para qué?

Salir de una adicción es durísimo, si sólo es para estar bien de salud, ¡ya me dirás tú! Eso no es suficiente, tiene que haber algo fuerte que te estire y eso tiene que ver con tus valores y con el sentido de tu vida. ¿Para qué es importante que esa persona siga viviendo? Y si eso en primer lugar no lo ve el profesional, que es lo que pasa muchas veces, si ni siquiera eres tú capaz de verlo ¿cómo lo va a ver la otra persona? Pero si tú eres capaz de verlo, no digo que hagamos milagros, pero al menos que la propia persona se vea vista de otra manera, que sienta que no es un caso perdido, que hay alguien que cree que vale la pena que se ponga mejor para algo.

Y esa es la gran pregunta que tiene sentido. Cuánta gente hay apuntada al gimnasio y no va, cualquier cambio de hábito ya nos cuesta. ¿Qué le pasa a un embarazada? le cuesta muchísimo menos dejar de fumar, claro, porque hay un para qué muy claro y evidente, pues esto es algo parecido.

Tampoco significa ir con el lirio en la mano, hay que tener en cuenta las patologías y no olvidar las limitaciones, no caer en la trampa de pensar que todo es posible. Pero teniendo en cuenta la patología y siendo realista, que eso es también muy importante, se trata de ver que hay un potencial, y siempre lo hay. Depende de cómo esté la persona va a ser muy pequeño y hay algunos casos, es verdad, que te lo ponen muy difícil como profesional. Es lo que hablábamos de los condicionamientos, si hay muchos te dejan menos espacio con el que trabajar, pero si hay alguna posibilidad de sentido, hay que irla a buscar, no sentarse a esperar que dejen las drogas porque su salud sea una prioridad, es obvio que muchas veces para estas personas (y para no adictos también!) no lo es y hay que respetarlo.

  • ¿Qué sentido tienen el sufrimiento, la enfermedad, el dolor?

Ninguno en sí mismos. El sentido no es antes, es decir; no es estoy así porque por algo será, eso no es lo que dice la logoterapia. Estar enfermo, cometer un error grave, o que se muera una persona a la que queremos, morirnos nosotros, es duro. No hay que encontrarle un sentido en plan: por algo me habrá pasado. Bueno, si alguien cree en eso yo no me meto, pero de eso no habla la logoterapia. O en cualquier caso, dice que no lo podemos saber.

La logoterapia sí te dice que a pesar de eso puede tener tu vida un sentido. Pero no te dice: ¡qué bien que te ha pasado eso!  Como Álex Rovira, ¡qué bien que tengamos la crisis! ¡Oh gracias, crisis, porque tú nos das una oportunidad! No. Si hay que luchar contra las injusticias, si  hay que intentar cambiar las cosas, se intentan cambiar, pero cuando ya no se pueden cambiar, lo que sí te dice Frankl es a pesar de ese sufrimiento se puede encontrar un sentido.

Y lo que a veces las propias personas te dicen es que ese sufrimiento les ha permitido aprender, ver las cosas de otra manera. Que a pesar de eso que les ha pasado han encontrado sentido en ese momento de dolor, que han podido ayudar a otros, que han podido entender mejor a otros. O que han podido ver la vida de otra manera, que se han convertido en mejores personas, que se han sentido más cerca de los demás. Pero eso es algo que sólo pueden decir los que lo han vivido. Y es verdad que te lo dicen.

El sufrimiento inevitable, es inevitable y no se puede hacer nada por cambiarlo, y es por eso que dice Frankl que a pesar de eso, se puede encontrar un sentido. Pero el sufrimiento evitable primero hay que evitarlo, si se puede, tanto el individual como el sufrimiento social. Frankl estuvo en las juventudes socialistas, tratando de cambiar las cosas, y nos recuerda que si hay que cambiar cosas, se cambian, o se intenta, no vas a decir: vamos a desarrollar valores actitudinales si todavía es el momento de tratar de cambiar la política… Las cosas injustas hay que cambiarlas.

  • A pesar de una circunstancia concreta, a pesar del sufrimiento, la vida puede tener sentido. Encontrar nuestro margen de libertad-responsabilidad  y decidir qué hacemos con él nos aleja del victimismo tan presente en nuestra sociedad.

Sí, hay victimismo pero cada vez más mezclado con el pensamiento positivo. Sobre el pensamiento positivo escribí una cosa porque eso me tiene a mí más preocupada actualmente que el victimismo. Es verdad que aquí estamos en la cultura de la queja: me quejo, me quejo y no hago nada Eso es verdad, eso es muy cultural, también hay un tema de miedo, de  trauma transgeneracional, el miedo a lo que pueda pasar, no hago nada por si acaso, “virgencita, virgencita que me quede como estoy”, pero, eso sí, en los pasillos… me quejo.

A mí me preocupa mucho lo del pensamiento positivo simplificado, lo de que si te van mal las cosas ¡sé positivo! porque siendo positivo lo vas a cambiar todo. Y eso es peligroso y es ideológico, está totalmente relacionado con la sociedad individualista. Porque la moraleja es que si te van mal las cosas es por tu culpa, porque si tú en realidad deseas que todo te vaya bien, lo piensas mucho, le pones mucho magnetismo y le pides al Universo el millón de dólares, te lo van a dar – porque hay que ser positivo en la vida. Y si te has quedado en paro pues no es porque la empresa haya decidido prescindir de ti para dar más beneficios a sus accionistas sino que es porque has tenido pensamientos muy negativos.

Por eso hay que tener cuidado, a veces se salta del “no te hagas la víctima”, que es verdad que en algunos casos puede ayudar a la persona, decir, “con tu margen de libertad qué haces y cómo te responsabilizas”, pero a veces se cae en el otro extremo del discurso muy de Estados Unidos, este pensamiento positivo. Incluso algunos llegaron a decir barbaridades como con lo del tsunami, “será que muchos habrán tenido muchos pensamientos negativos porque por algo les habrá pasado…” Barbara Ehrenreich tiene un libro maravilloso sobre eso que se llama “Sonríe o muere”.

  • Ahí también está presente el neoliberalismo.

Exacto. Si un banco engaña a la gente, si un banco roba dinero, si los políticos roban y son corruptos, los responsables son ellos. Y si me pongo un poco pesada con esto del pensamiento positivo es porque me está llegando gente que se siente muy culpable por estar mal. O sea, que está mal y encima se siente culpable porque claro,  como te venden que si eres positivo todo te va a ir bien, así, como el libro de Álex Rovira que te dice que eso de que si eres positivo todo te va a ir bien en la vida porque a todo el mundo le llueven las mismas oportunidades, pues hay gente que está sufriendo por injusticias y encima se siente muy mal. Incluso si tienes cáncer es porque eres negativo, sin tener en cuenta que vivimos en una sociedad con cada vez más tóxicos, puede ser que eso tenga que ver con el cáncer y no sólo el pensamiento negativo, ¿no? Eso me preocupa.

  • Pasamos de la responsabilidad a la culpa.

Claro, eso no son valores actitudinales, es lucha social, hay que luchar contra las injusticias y luego está de lo que tú sí eres responsable, a lo mejor tu papel ahí es protestar, luchar, reivindicar. Y en la situación que yo tengo, con el margen que yo tengo, con lo que yo puedo hacer ¿Qué hago? Son dos cosas diferentes.

  • ¿Cómo mira la logoterapia el final de la vida y el duelo?

Frankl decía siempre que si se trata a dos pacientes diferentes de la misma manera con uno, al menos, lo habrás hecho mal. Depende de cada persona, depende de cada caso. Lo que sí que es verdad es que la perspectiva de la logoterapia sobre la vida, sobre la muerte, sobre el sentido de la vida, puede ayudar a muchas personas que han sufrido pérdidas o que están al final de su vida.

Quién soy, qué hecho con mi vida hasta ahora son preguntas que se plantean muchas personas antes de morirse. Muchas veces la gente que va a morir te lo dice, hay momentos en que me arrepiento de cosas, no he vivido, no he sido yo. Aquello que dijo aquella enfermera sobre las cinco cosas de las que la gente se arrepiente más cuando va a morir, y se convirtió en un best seller.

Desde la logoterapia lo llamaríamos no haber vivido mi proyecto existencial. Eso no significa tener éxito, ganar dinero, sino significa llegar a ser quien soy yo en realidad, y eso es vivir de acuerdo a mis valores, a mis capacidades, mi potencial, a lo que yo creo que es importante.

En gerontología, en este sentido, tenemos a tres alumnas fantásticas de la segunda promoción que están haciendo un trabajo muy bonito de aplicación de la logoterapia en gente mayor, gente demente y familiares, porque es verdad que les ayuda mucho, es una visión del ser humano que no sólo ve la juventud que has perdido.

Frankl usa una imagen muy bonita: en el calendario, puedes ver al hacerte mayor qué poquitos días te quedan ya, ver sólo lo delgadito que es el pliego de hojas del calendario que te quedan por vivir. O puedes mirar atrás y mirar con calma, serenidad y agradecimiento cada una de las hojas que has vivido, donde has ido anotando por detrás todo lo que has vivido, tal como decía Szymborska “lo ya vivido, [la muerte] no se lo puede llevar”.

Lo que se está vivido es la forma más segura del ser. La auténtica eternidad Frankl la ve también en el pasado, es una experiencia vivida que nadie te puede quitar. La perspectiva de la sociedad es que si tú a cualquier persona le dices que parece su edad o mayor es un insulto. En cambio decirle que parece un jovencito siempre es maravilloso. Los valores relacionados con la edad no se aprecian, sólo se ven los que están relacionados con la juventud: ser activo, dinámico, juvenil, incluso en gente mayor. En cambio la tranquilidad, la serenidad que tradicionalmente están unidos a la edad adulta y a la vejez no se contemplan, no se aprecian tanto, y eso la logoterapia sí que lo tiene más en cuenta.

Y también está la posibilidad de reparar cosas. La culpa  tiene muy mala fama, pero la realidad es que si cometes un error tienes la culpa. Otra cosa es la culpa neurótica, no real. Pero si haces cosas mal (y equivocarse es inherente al ser humano) es importante tener la posibilidad de reparar, eso también puede ayudar mucho a la gente.

A veces va bien desbrozar, distinguir una de otra , porque sino a veces puedes sentirte culpable de todo, y así es más difícil aprender de lo que realmente somos responsables. Y de lo que sí es culpa tuya ¿quieres hacer algo con eso? ¿Quieres repararlo? ¿Has aprendido algo para el futuro? ¿Te gustaría hacerlo de otra manera la próxima vez? No se huye de hablar de la culpa, se intenta reparar.

  • Estar en contacto diario con la vulnerabilidad del otro expone a los profesionales de la salud a un estrés mental y emocional constante implícito en el propio trabajo. Por otro lado, es como estar permanentemente frente a un espejo obligándonos a contactar con lo propio no resuelto ¿Cómo nos puede ayudar la logoterapia?

Aquí hay dos partes. En la formación hablamos bastante de autoconocimiento porque efectivamente siempre te toca donde más te duele en estos trabajos y eso tiene que ver con lo propio. Cualquier buena terapia te puede ayudar, te conoces mejor, distingues mejor qué es tuyo y qué es del otro, entiendes un poco por qué estás donde estás, por qué te dedicas a esto, qué tiene que ver con tu historia. Cuando me duele algo desproporcionadamente es que tiene que ver conmigo al menos en una parte. Aunque no siempre tiene que ver con mi historia, a veces también puede tener que ver con que no he experimentado eso antes, con que es algo nuevo que me cuesta enfrentar. Sea como sea hay una parte que nos duele y que tiene que ver con nosotros y eso es un trabajo de autoconocimiento básico que cualquier escuela seria lo tiene que hacer.

Específicamente la logoterapia creo que lo que nos puede aportar es el sentido del trabajo que hacemos y eso es importante, y no sólo lo creo yo, si no que esto también está claro en las profesiones de ayuda, y también para los cuidadores. Si lo que estoy haciendo tiene sentido para mí, mi trabajo tiene un sentido y tengo claro el para qué, me protege mucho del burn-out. Lo que más cuesta a veces es estar entre compañeros o entre gerentes que no ven así su trabajo.

Es muy protector decir: yo hago este trabajo no principalmente para que me den las gracias, no solo para que me aumenten el sueldo, no para que me den una medalla o cualquier otra finalidad, sino que lo hago y lo hago bien porque para mí tiene sentido hacerlo bien, tiene que ver con mis valores, y esto tienen que ver con mi vocación y con quien soy yo.

O aunque no sea mi vocación, y lo he acabado haciendo porque así tenía un sueldo, pero al menos para mí es importante que el hecho de hacerlo tenga un sentido, mantener a mi familia, pagarme los estudios; y que tenga sentido hacerlo bien.

Que el trabajo tenga sentido ayuda a atravesar muchas dificultades en el trabajo con el paciente mismo. Otra cosa más complicada es la gente a tu alrededor porque  a veces tú trabajas de una manera, con esa mirada centrada en el paciente y su bienestar, y la gente a tu alrededor, compañeros o gerentes, te presionan para que trabajes por objetivos (objetivos económicos, estadísticos, no relacionados con las necesidades del paciente) y  eso es complicado.

Frente a estas situaciones, por ejemplo, relacionadas con el contexto, con la presión al profesional, hay que hacer otro tipo de acciones, reivindicaciones, protestas para tratar de conseguir unas condiciones de trabajo dignas. Por tanto, distinguir en tu ámbito de trabajo, ¿cuál es tu responsabilidad con el paciente, en el equipo, a nivel institucional?

Y ¿qué puedes hacer en cada uno de esos ámbitos? Porque a veces, si siento que no puedo hacer nada en el ámbito institucional, ya también me da igual cómo trato al paciente, de esta manera se mezclan responsabilidades y objetivos, y es importante separar, distinguir ¿no?, para evitar que el paciente lo acabe pagando todo porque  los profesionales están quemados, que por otra parte tienen toda la razón para estarlo porque están siendo maltratados por las instituciones y sus responsables. Aún así, nadie decide (a parte de mí) cómo le hablo al paciente. Pueden decidir cuánto tiempo le tengo que dedicar, qué pruebas le tengo que hacer, pero cómo le hablo, cómo me relaciono, si le miro a los ojos y le sonrío, eso es mío, es mi espacio, es mi reino, del cual soy responsable, y eso lo puedo decidir.

  • Nos relacionamos con los pacientes con poca consciencia, ¿Cómo se establece la relación terapéutica auténtica?

Creo que, como hemos dicho antes, la base sigue siendo Rogers, la aceptación incondicional, la empatía no solo como opción ética, si no como instrumento de trabajo irrenunciable es fundamental por supuesto. La empatía incluso con la gente con la que tenemos problemas, que es la que más nos cuesta.

Sentir y transmitir que la persona que tengo delante me importa, y desde ahí ser auténtico, que no significa tener que explicarle mi vida al paciente, porque es siempre una autenticidad intencional;  es decir, yo soy yo, y soy auténtica en ese momento, y al mismo tiempo las intervenciones las hago en un contexto terapéutico (en sentido amplio), con una intención, va a ser algo que ayude al paciente. Lo digo porque a veces se confunde la autenticidad con la reciprocidad, con explicarle al paciente cómo nos sentimos con lo que nos cuenta. Eso se puede hacer pero siempre que tenga un sentido para la relación terapéutica, no para desahogarme o expresar mis emociones.

Recordemos que está demostrado que lo que más ayuda al éxito de una terapia son los recursos de la propia persona, y por supuesto un buen vínculo, independientemente de la escuela del profesional. Pero desde la logoterapia también nos esforzamos en ver y tener en cuenta la dimensión noética, ver que la persona tiene un espacio de libertad del cual es responsable, ver no sólo lo que hay si no lo que puede llegar a haber, ver lo que está sano en la persona, ver los recursos que tiene, lo que funciona, lo que ha logrado. Eso ayuda a dar un paso más desde la escucha activa, que por supuesto es fundamental.

A veces tratamos de ver los valores que tiene la persona, que ni siquiera ella sabe que los tiene o incluso que los ha vivido, pero esa conciencia que los tiene y son parte importante de su vida, de su concepción del mundo, da mucha fuerza, nosotros decimos que nos estiran (a diferencia de los impulsos que nos empujan). A veces ver qué valores le atraen pasa por buscar qué cosas le duelen del mundo, a su alrededor, eso también nos está hablando de valores. Algunos jóvenes en dificultades, o adultos con muchos problemas en su estructuración tienen, sin embargo, valores muy claros.

Se trata de rescatar eso de intentar descubrir en el otro cosas que a veces él no puede ver (todavía). Ser como un espejo pero no de lo que hay sino de todo el potencial posible, de  todas las posibilidades de sentido que tiene esa persona a pesar de las circunstancias.

  • ¿Cuál es el futuro de la logoterapia?

El gran futuro de la logoterapia creo que está en lo preventivo, en la promoción de la salud, en pedagogía, algunos lo llaman Logopedagogía. Hay un pedagogo buenísimo en Italia, Daniele Bruzzone, que va a venir a hacer un seminario el próximo 16 de mayo y que ya vino en un par de ocasiones anteriormente. Se está trabajando mucho también en esta línea en Viena. Hay un libro que traduje hace unos años, Aprender a vivir, de Boglarka Hadinger,  que también habla sobre el tema.

La Logoterapia tiene un gran futuro en formación de personalidad. Esto es maravilloso porque además es una forma de crecimiento personal que no se limita a la autorealización. Otras escuelas no te dan esta mirada hacia el mundo, esta autotrascendencia que encima es más sana y además es buena para el mundo, que bastante falta le hace ¿no?

Como prevención es una visión de la persona que promueve su responsabilidad. Como  dice Boglarka Hadinger no sólo es importante que los niños sean felices (de todas formas, es imposible que los sean siempre) sino que hay que ayudarles a aprender que hacer cosas por los demás es algo muy bonito y gratificante. Esta autora ha desarrollado un modelo sobre los pilares en que se basa la autoestima, pues como te decía hay que tener motivos para tener una buena autoestima.

  • Además de los beneficios de la Logoterapia partiendo de la salud ¿En qué patologías puede ser útil?

En cuanto a patología las clásicas serían las que mencionaba Frankl en la época, neurosis obsesivas, hoy hablaríamos de TOC, trastornos obsesivos-compulsivos, trastornos de ansiedad, fobias, de eso habla bastante  Frankl. Trastornos sexuales también, trabaja mucho paradójicamente y eso para temas de sexualidad (no orgánicos) va muy bien. De hecho la técnica de la intención paradójica la usan muchas escuelas y es de Frankl, la inventó él.

Y también, por supuesto,  el vacío existencial, lo que Frankl llamaba neurosis noógena, que es un vacío existencial que, unido a una vulnerabilidad psíquica o física, se convierte en una patología. Es el “no sé qué hago en el mundo, no sé para qué mi vida”.

De todas formas, la logoterapia como acompañamiento, como complemento puede servir a cualquier persona con cualquier patología. En oncología, en fases terminales también, en los momentos en que la gente se pregunta por el sentido de su vida, obviamente, y en los que un buen acompañamiento te puede ayudar a esa sensación de haber vivido (y vivir todavía) para algo y ver la propia historia desde otra perspectiva.

Aunque también han venido a la formación en la Acadèmia nefrólogos, una neumóloga, una dietóloga, médicos de familia, un cirujano y un urólogo, todos ellos interesados en cómo trabajar de una forma humana con las personas.

Pero hay que tener cuidado porque no sirve para todo si voy a aplicar la logoterapia en un sentido estricto. Los valores, el sentido, la responsabilidad, hay que hablarlos en según qué momentos, no en todo. Entonces claro, depende de lo que traiga la persona habrá que trabajar otros aspectos de su vida. Lo que sí es verdad es que es una base antropológica sobre la cual se trabaja, luego se pueden adaptar otras técnicas, pero la visión del ser humano eso sí que sirve en cualquier circunstancia.

  • La mirada logoterapéutica humaniza la medicina y las profesiones relacionadas con la salud.

Sí, esto los profesionales sanitarios en formación lo decían, que esta mirada logoterapéutica sobre el ser humano se nota en la consulta.  Y no se refieren a que se pongan a aplicar la intención paradójica. Sí a esta visión, la parte de humanizar la medicina, de recordar la dimensión humana, de no separar tanto la enfermedad de la persona, de ver a la persona como un todo.

Hemos tenido también trabajadores sociales y profesores en formación, porque esa mirada con los chavales y a la hora de hablar con los padres también les puede ayudar. Y dependiendo de cada profesión tú vas integrando lo que te encaja.

  • Eso está al alcance de todo el mundo. El modo de mirar y relacionarte con el otro puede marcar la diferencia.

Exacto. Cómo hacer una buena relación de ayuda, cómo mirar a la persona viendo al ser humano. Y para eso no necesitas más tiempo!

Hacemos un ejercicio en formación que consiste en pensar en una relación con un profesional, por ejemplo como paciente o con un funcionario de hacienda, da igual. ¿Cuándo te has sentido tratado humanamente y cuando no? ¿Qué visión tenía esa persona que te trató humanamente? ¿Cómo lo notaste? Y cada uno hace el ejercicio según como usuario y como profesional (con tus pacientes, tus alumnos, tus usuarios). ¿Qué visión crees que los demás perciben que tienes tú del ser humano y en qué lo notan? Y eso se nota en dos minutos, a veces ni eso, en segundos percibes cómo te ve el otro, su mirada… A veces  entras, te mira o no te mira y ya está, ya lo tienes clarísimo.

  • ¿Qué has aprendido tras tantos años acompañando a personas? ¿En qué te ha mejorado como persona?

He aprendido yo diría que humildad. Realmente las personas son las que consiguen muchas cosas. Esta mirada de ver el potencial en el otro se entrena, yo lo tengo bastante entrenado, veo el potencial de las personas, y aun así me siguen sorprendiendo con cosas que no me esperaba, y eso que espero muchas cosas de la gente. He aprendido realmente a confiar en este potencial de las personas y en su capacidad para llegar a cosas increíbles, a soluciones que a mí nunca se me habrían ocurrido, por supuesto, porque es la persona la que mejor puede encontrar lo que realmente es importante para ella y lo que le puede servir.

La logoterapia junto con otras corrientes de pensamiento, y otras investigaciones como la psiconeuroinmunología también me han ayudado a creer en la bondad del ser humano, sin ingenuidad, creer que si el ser humano tiene los recursos está construido para el bien, está construido para ser solidario, para ser cuidador, para querer a los demás, y eso sí que es verdad que da mucha esperanza. Mucha gente no lo puede sentir porque no ha tenido un apego seguro en la infancia o más tarde, y tienen que aprenderlo, pero como me dijo una vez mi hermano que no se dedica a nada de esto, “hacer el bien es muy chulo y sienta muy bien”.

Y he aprendido de los errores,  he cometido muchos errores, que trabajando con personas es muy duro, pero han sido  los aprendizajes más importantes también, cuando las cosas no las he hecho bien. El aprendizaje es también que cometer errores forma parte del sufrimiento inevitable, que mejor evitarlos pero una vez los has hecho y ya no hay nada que hacer, realmente se aprende mucho de ellos.

  • ¿Qué más te gustaría compartir con los lectores?

Yo trabajo mucho con historias y con poemas, Szymborska es una autora que utilizo mucho para pensar y sentir, me encanta. Hay una historia y un poema muy bonitos, que son los que ahora tengo más en la cabeza, aunque esto va cambiando mucho.

La historia es una historia clásica que recoge Jean-Claude Carrière en un libro que se llama “El círculo de los mentirosos”. Es una recopilación de cuentos maravillosa (que además no se atribuye como hacen otros autores), no tiene precio.

… Un rabino pregunta a sus estudiantes:

– ¿Cómo sabemos que la noche ha llegado a su fin y que el día amanece?

– Porque podemos distinguir a una oveja de un perro – dijo un estudiante.

– No, no es la respuesta – dijo el rabino.

– Porque – dijo otro estudiante – podemos distinguir una higuera de un olivo.

– No – dijo el rabino -. No es la respuesta.

– Entonces, ¿cómo lo sabemos?

– Cuando miramos un rostro desconocido, un extraño, y vemos que es nuestro hermano, en ese momento ha amanecido.

Y el poema no es de Szymborska, ni de José María Valverde, ni de Benedetti. Es “Piensa en los otros”, el original en árabe. El árabe es maravilloso para contar historias y jugar con las palabras. De hecho está en youtube recitado por el autor, Mahmud Darwish. Es muy bonito y habla de cosas muy importantes para las profesiones de ayuda. https://www.youtube.com/watch?v=r6pbjIzDkdc

Tú que te haces el desayuno, piensa en los otros

(No olvides alimentar a las palomas).

Tú que te enzarzas en tus batallas, piensa en los otros

(No olvides a los que piden paz)

Tú que pagas la factura del agua, piensa en los otros

(Los que maman de las nubes)

Tú que vuelves a casa, a tu casa, piensa en los otros

(No olvides al pueblo de los campamentos).

Tú que te duermes contando estrellas, piensa en los otros

(Hay quien no halla donde dormir).

Tú que te liberas con las metáforas, piensa en los otros

(Los que han perdido el derecho a la palabra).

Tú que piensas en los otros lejanos, piensa en ti

(Di: Ojalá fuese vela en la oscuridad)

Mahmud Darwish

De Como la flor del almendro o allende

(Ka-zahr al-lauz au abd, Beirut, Riad El Rayyes.

Traducción de Luz Gómez García)

Cristina Visiers – De tots els Colors – Dunrobin Castle Gardens

<DE TOTS ELS COLORS>:

Queridos lectores:

Os pido silencio para cerrar esta entrevista.

Silencio para que las ideas con las que hemos resonado sigan vibrando.

Silencio para ordenar todas las preguntas que se agolpan en nuestra mente.

Silencio para hallar las respuestas en nuestro interior.

Silencio para contactar con nuestra esencia,  sorprendernos y entusiasmarnos con el potencial que tenemos por desarrollar.

Silencio para atrevernos a dejar de ir de puntillas por la vida y empezar a dar rienda suelta a  todo lo bueno que está en nosotros y así transformar nuestros pequeños mundos.

Silencio… y ¡Gracias! Gracias Cristina por tu testimonio que es un regalo. 

Elena Lorente Guerrero

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